20 noviembre 2012

El Cebreiro

Carta abierta a Luis
Amigo Luis: Como sabes, ayer hemos viajado al Cebreiro con los Amigos de la Asociación, con idea de hacer una etapa del Camino de Santiago, aunque fuera al revés, yendo del Cebreiro hasta Ferrerías.

El Cebreiro

Nos hubiera gustado tenerte con nosotros de forma física, porque en el corazón de todos estabas y te mentábamos cada poco, así que te escribo esta carta y ahora más descansados “¡caminemos juntos!”.

Yo recordaba la última vez que pasamos por este mágico lugar, en el mes de enero. Te dejo aquí las fotos para refrescar la memoria.

En esta ocasión el encanto del paisaje se vio reforzado por la niebla (”meona”, que diríamos en León.) que le daba un punto de misterio al conjunto monumental, cruceiro, cementerio, pallozas e iglesia se ofrecían a nuestra mirada como surgidos de otro tiempo.

Entramos en la iglesia y fotografiamos, para que puedas contemplarlo de nuevo como si estuvieras con nosotros, el Cristo románico, que como tú sabes se trata de una copia.

El Cebreiro

El original se lo han llevado (¿expoliado?) para Madrid, como muchas otras cosas de valor que había en todos estos pueblos.

Pudimos contemplar también el Grial gallego, que se venera en este lugar.

El Cebreiro

Buzzi nos había contado magistralmente lo que cuenta la leyenda, aprovechando el viaje en autobús, el milagro que tuvo lugar aquí, de la transformación del pan y el vino en cuerpo y sangre visible, para reforzar la fe del celebrante y del único feligrés que asistió aquel crudo día a la misa.

El Cebreiro

Dicen que la Imagen románica de Santa María la Real, que se encuentra a su derecha inclinó la cabeza para ver mejor el milagro.

Fotografiamos a ese Santiago del altar de la izquierda junto a la cabecera de la tumba del mítico sacerdote Elías Valiña.

El Cebreiro

¡Cómo nos hubiera gustado que estuvieras aquí, para contarnos su estratagema para promocionar el Camino! Aquello de cuando empezó a pintar el Camino de Santiago en los Pirineos y vinieron dos guardias civiles a preguntar qué hacía. “Estoy preparando una invasión de España” les contestó… Pero esto lo explicas tú mucho mejor que yo.

Nos sentíamos un poco, como los caballeros del rey Arturo en busca del grial, junto a esta emblemática iglesia entre románica y gótica.

El Cebreiro

Nos veíamos como personajes medievales junto a las pallozas típicas de la zona, en un pueblo con encanto y dejando unas monedas en la tienda de recuerdos.

El Cebreiro

Como somos también, otro poco peregrinos y nos queda por recorrer aún todo el camino, dejamos el enclave de o Cebreiro en Galicia y tomamos el sendero que nos lleva a Laguna de Castilla, el último pueblo de León.

El Cebreiro

Cuando llegamos a Laguna de Castilla entramos en el Bar La Escuela para que nos sellaran una postal, que habíamos comprado y también sellado en el Cebreiro para llevar de recuerdo. Sobre todo para nuestros amigos Nani y Antonio, que se estrenaban en el Camino de Santiago, con mucha ilusión.

El Cebreiro

De Laguna es, según quien nos cuente la leyenda el labriego que subió a oír la misa, otros dicen que de Barjamayor. El monje descreído era un francés de Aurillac que menospreció la fe del pobre labrador y le comunicó sus dudas sobre el milagro de la transustanciación. En las bulas de los Papas Inocencio VIII y Alejandro VI se hace mención al milagro y dicen que junto al altar se encuentran enterrados el fraile y el labriego de la historia.

El Cebreiro

Desde el camino se contemplaba un amplio paisaje de colores. Las cimas de las montañas azuladas, los valles llenos de pastos verdes, salpicados de copas amarillas de abedules, tonos tostados de robles o de hayas y manchas marrones de los helechos secos.

En la Faba nos cruzamos con un gaiteiro que nos dijo que venía tocando desde Francia, pero yo le ví los zapatos muy limpios. Aunque ¡nunca se sabe por estas tierras! A lo mejor era el flautista de Hamelin, pero a nosotros nos dio suerte, porque aquí pudimos comprar pan y empanada en la furgoneta de la panadera, que abastece a estos pueblos.

Otros compañeros lo pasaron peor, pues se perdieron en estos parajes y se llevaron un susto que no pasó de ser eso. Son las aventuras para contar después del camino.

Caminé un poco con Nabor que al igual que tú, sabe transmitir la mística de los peregrinos. Él, por ser del Bierzo, conoce muy bien todos los pueblos que se divisaban en la lejanía, entre los montes, pequeñitos como decoración de un Belén.

El Cebreiro

Anselmo e Ino me contaron multitud de historias y anécdotas de cuando ellos peregrinaron a Compostela.

El Cebreiro

Antonio y Nani hicieron bonitas fotografías de estos rincones de belleza inigualable y quedaron encantados con la experiencia.

Bajamos resbalando por un camino, “corredoiras” le dicen aquí, que nos dejaba entrever el hermoso paisaje que se desplegaba a nuestro alrededor. Las hojas de los castaños alfombraban el suelo y nos impedían apreciar, que en realidad transitábamos por una calzada romana, perfectamente conservada durante más de 250 metros.

Poco antes de llegar a Herrerías se encuentra casi escondido un pequeño puente medieval con mampostería de pizarra.

Ferrerías, puente romano

Hay otro puente más grande al final del pueblo, recientemente restaurado. Es más conocido y está señalizado como de origen romano.

Hospital medieval

A la entrada del pueblo nos llamó la atención una casona de aspecto medieval y al preguntar, me dijeron que nos encontrábamos en el barrio del Hospital, que debe su nombre al hospital o albergue de peregrinos que mandó construir la familia Plantagenet. Sí, sí esa del Ricardo Corazón de León.

Bueno amigo, ya sé que estando convaleciente, no se te puede dar la “turra” mucho tiempo y quizá estarás bostezando con esta historia. Será mejor que hagas un descanso mirando las fotos que hicimos.

Termino diciéndote que en Balboa lo pasamos muy bien, pues nos esperaba un Magosto.

Balboa, magosto

Comimos las tradicionales castañas asadas a tambor, patatas asadas con aceite y pimentón y magdalenas y tartas y otras exquisiteces elaboradas con harinas de castañas.

Balboa, magosto

Amor trajo la pandereta y las castañuelas y su hijo Gabriel la gaita, como en la inauguración del Albergue de Cabanillas, ¿te acuerdas?. Las chicas nos deleitaron con cánticos tradicionales, bailando y tocando las castañuelas.

Balboa, magosto

Nuestro amigo Antonio lució su chorro de voz cantado incluso rancheras, otro socio se le unió para entonar los dúos y los demás llevábamos los coros y los aplausos.

Ayer, antes de partir para Madrid me dejó esta coplilla que compuso en agradecimiento de todos los participantes:
Adiós con el corazón
que de todos despedirme no puedo,
me lo he pasado muy bien
recibid un abrazo sincero.

Poco a poco se hizo de noche y volvimos a León fijando en la retina toda la belleza que habíamos visto.

El Cebreiro

Un día redondo, que me hizo desmayarme, según parece, de satisfacción, ya que después del susto que propiné a todos en el autobús, no fue nada. Y, como dijo Rosi, ¡¡¡muchas gracias a todos, es una suerte estar entre amigos!!!.

¡Ah! y como te esperamos en la próxima caminata, hasta entonces, recibe un abrazo muy fuerte de todos tus compañeros y amigos.


Rafael Cid

11 noviembre 2012

Tabuyo del Monte, reencuentro


11.11.12
Aquella mañana de otoño nos fuimos a Tabuyo del Monte, a vivir el reencuentro, pues aún en nuestro corazón estaba el recuerdo de otros días en este pueblo, con el gozo de los éxitos logrados en sus pinares, con las iniciativas de retomar la explotación de la resina. Pero ahora volvíamos con el ánimo solidario de agasajar a sus gentes, entristecidas por el terrible incendio de este verano.

Nos acercamos hasta el edificio donde se ubica el aula de la naturaleza y ahí mismo ya había pinos que estaban produciendo resina.

Tabuyo, reencuentro

La resina se derramaba generosamente, dejando su huella sobre la corteza áspera y rugosa del pino. Los cazos de plástico habían sustituido a los que años antes hicieran los jiminiegos con su famoso barro cocido, algunos de los cuales yacían en el suelo.

Tabuyo, reencuentro

El aula micológica estaba cerrada, pero en el jardín de la entrada pervivían las setas de madera, ajenas a los cambios climáticos de cualquier estación.

Tabuyo, reencuentro

Conocimos al ebanista del pueblo, que amablemente nos enseñó su taller y muebles que había hecho para su casa.

Tabuyo, reencuentro

Hacía cosas preciosas con las maderas, de las que sabía muchas características y las estudiaba, hasta a través de internet. De muestra la propia puerta de su casa, que veis aquí.

Dejamos el coche junto a la fuente de la pinada y caminamos sobre el puente que hay sobre la presa del embalse, siempre admirando el Teleno nevado al fondo.

En la mañana soleada el agua azul limitaba con arenas relucientes, sobre las que se alzaban los verdes pinos, el gris de las rocas y más allá las cumbres azuladas del Teleno vestidas de nieve. Como de costumbre, alguna nube se reclinaba suavemente sobre las cimas...

Tabuyo, reencuentro

Las setas del Teleno, famosas en el mundo entero.
Aquí se nos ofrece una lección para los que nos acercamos al monte, no sólo la realidad de los setales, sino también el Aula de Interpretación que han preparado.

Fuimos a comer al "Comedor del monte", donde nos recibieron las mujeres empresarias, agradecidas de recibir nuestras condolencias tras el incendio del bosque. Con las cabezas juntas, cerrando un lazo de amistad, susurramos nuestros pesares, comentamos los detalles del siniestro y los planes de futuro que tiene el pueblo.

Tabuyo, reencuentro

Como siempre, como si nada hubiera pasado, ellas con su entereza, nos dieron un exquisito menú aderezado con setas. Las alubias siempre exquisitas, la carne con el aroma de los níscalos en su justo punto, el mousse de frambuesas, que les han hecho famosas no faltaron en los postres y hasta las pastas del café¡ con harinas de hongos! Todo en plan delicatessen.

Tras la comida nos despedimos de estas mujeres emprendedoras, símbolo del buen hacer de las gentes de Tabuyo. Con gran cariño, deseamos que les siga yendo muy bien con sus iniciativas. Compramos los productos que elaboran y embotan, con su estilo tradicional y que se han hecho famosos, en parte a través de sus ventas on line.

Después de comer paseamos entre los pinares tocando las castañuelas, queriendo alegrar a los árboles, a las matas que los circundaban e incluso a algunas setas, que encontramos al pasar.

Cuando nos encontramos con varias personas, que iban paseando al sol tibio, que ya caía oblicuo en la tarde fría, cantamos y tocamos castañuelas con ellas. Sabían tocarlas muy bien, no es de extrañar, en los pueblos de la maragatería y alrededores se ufanan de mantener la tradición. Cantan, bailan y tocan los instrumentos tradicionales, no sólo la gente mayor, que lo vivió en su mocedad, sino también los jóvenes, que ahora van al Conservatorio a dignificar los antiguos saberes.

Tabuyo, reencuentro

Seguimos el paseo escudriñando el campo y el paisaje. La diminuta seta vimos que nace de una piña...¡qué generosa es la naturaleza!

Tabuyo, reencuentro

El tocón se ha convertido en una estrella, anidada en la tierra. Las setas, como casas de los enanitos están relucientes entre los musgos.

Tabuyo del Monte

Rafa no renunciaba a fotografiar la basílica y en vista que ya no íbamos a acercarnos a verla la sacó desde la lejanía y le quedó muy bien.

Tabuyo, reencuentro

07 noviembre 2012

Colinas del Campo, Igüeña, Noceda del Bierzo


Igüeña
Hay, a lo largo del año, dos o tres rituales con los que todo montañero que se precie debe cumplir: hacer una excursión a “Picos”, participar en un Belén de cumbres por navidad y… ¡asistir a un magosto berciano!
Ved nuestras fotos de ese día aquí.

Igüeña

Así que un grupo formado por miembros de la asociación de Amigos del Camino de Santiago y de la Delegación de Montaña de León nos dimos cita en Colinas del Campo, para hacer una ruta de senderismo hacia Igüeña.
Caminamos por una parte de la 16ª etapa del Viejo Camino de Santiago, también llamado el Camino Montañés o el Camino olvidado.
Para finalizar iríamos a comer unas castañas asadas en la Cooperativa de Noceda del Bierzo.

Colinas

Iniciamos nuestra andadura en el pueblo de Colinas, después de callejear por este hermoso pueblo.

Colinas de Martín Moro Toledano

Posiblemente este camino pueda ser datado en época romana, ya que, desde luego, está plenamente documentado en la Edad Medía. Constituía uno de los ramales del Camino de Santiago, que enlazaba el Camino Francés con el del Norte. Pero este camino era anterior, como podéis comprobar en esta página:

"Como referencia de este Camino tenemos la CARTA DE GUNDISALVO A FROILANO del año 1002 que habla de un viejo camino a Santiago que pasa por las Omañas y desciende hasta llegar a Cacabelos: “Por Fasgar fuimos al paso alto entre dos montañas, donde rezamos a Santiago en su ermita, que allí hicieron para agradecerle haber vencido a los moros. Bajamos por las Colinas del Moro y sus lomas rojas, hasta la cruz alta donde todos los peregrinos dejaron un canto como recuerdo.”(Vexu kamin: viejos caminos de peregrinación. (Julián González Prieto. Ed. Monte Casino 2004) "
Dicen que Colinas del Campo de Martín Moro Toledano es el pueblo con el nombre más largo de España, pero lo que también es cierto, es que es uno de los más hermosos y típicos de nuestra provincia de León.

Colinas

Al llegar tomamos el café en uno de los bares abiertos y recorrimos las calles hacia el río y la iglesia.

Colinas

Tiene unos rincones muy bonitos, pues conserva todo el encanto de nuestras construcciones tradicionales, como si el tiempo no tuviera prisa y se hubiera detenido, para contemplar el paisaje que nos rodea.

Colinas

En otras ocasiones que hemos tenido ocasión de “montañear” por aquí me contaron una hermosa leyenda. Fue durante la reconquista, los habitantes del pueblo acudieron a pedir ayuda al rey cristiano para expulsar a los moros y este les dijo que esa tarea era más difícil que capturar a un oso vivo. ¿Sabéis que pasó? Pues que los lugareños ni cortos ni perezosos se presentaron con el oso ante el rey para reclamar la ayuda necesaria para reconquistar su territorio.

Colinas-Igüeña

Sobre esta leyenda de Colinas de la caza de un oso vivo ver el blog:
Es además un blog muy interesante.

La cosa no debió ser fácil, a pesar de todo, pues un poco más lejos, en la campa de Santiago, hay una ermita en homenaje por la ayuda recibida del apóstol de la Batalla de Clavijo.

Campo de Santiago

Aquí me contaron que el santo se asustó un poco al ver el gran número de enemigos y condujo una retirada estratégica justo por el camino por el que yo hacía la travesía.

Pero ¿cómo fue que ganó la batalla? pues muy sencillo: La Virgen María le envió unas mariposas de las que en la actualidad abundan por el recorrido, de forma que para contemplarlas le obligaban a girar en círculo. Entonces se dio cuenta de su error. Comprendió finalmente cual era la tarea encomendada y persiguió a los agarenos, hasta que finalmente dijo ¡acábelos! Y ya está: había llegado a Cacabelos (de nada señor Prada)

Colinas

Leyendas aparte, por estos lugares,en el Viejo Camino de Santiago, y en honor al santo se construyó la ermita. La ermita se derrumbó en 1796 siendo reconstruida tal y como se conoce en la actualidad en 1858 gracias a la ayuda de los vecinos de los pueblos de Colinas y Fasgar.

Y la hazaña tomó después sones de romance popular que dice así:

Señor Santiago bendito
que de los cielos bajaste
veinticinco mil moros mataste
en el campo de la victoria.
Y ahora te vas a los cielos
con los santos y la gloria


La existencia de las ruinas de Villa Armenia, que fue un Hospital de peregrinos lo prueba suficientemente. Muy cerca de Colinas, existen las ruinas de dos castros, uno en cada margen del río, probablemente de época Prerromana.

Colinas

En el río Susano existen restos de explotaciones romanas de oro y la Cueva de la Cerneya, muy cerca del cresterío de la sierra, probablemente fuera una mina para la explotación de oro.

Colinas-Igüeña

Ya fuera por las batallas libradas o por las minas que aportaban pingües beneficios a la Corona, lo cierto es que los mozos de Colinas tenían desde tiempo inmemorial un privilegio que les eximía del servicio militar y de pagar impuestos.

Existe el documento original, que se encuentra en el Archivo Histórico de Simancas. Está en latín y es, además, de los más antiguos (de fecha 11 de Agosto de 1.229). El documento pone "Era MCCLXVII-era 1267", porque entonces todavía se contaban los años desde el comienzo del imperio del Emperador romano Augusto, no desde el nacimiento de Cristo., que fue 38 años después…

Por el camino tuvimos la suerte de encontrar una naturaleza otoñal impresionante, algunas setas, que unos montañeros nos fueron explicando, así como el nombre de los líquenes y otras plantas autóctonas de la zona. Nos agradaron sus explicaciones y les agradecimos la compañía y que nos invitaran a la conferencia que se realizaría el viernes en La Casa de Asturias, sobre sus experiencias de montaña en Canadá.

líquenes

Nosotros seguimos por una senda junto al río entre árboles otoñales, hasta Igüeña. Esta población, como pinta su escudo, fue mitad minera y mitad vegetal, aún tiene una estampa ciudadana con amplio caserío. Dimos cuenta de los bocatas regados con buen vino del bierzo que degustamos en el bar Sabugo de la localidad. Hicimos un filandón improvisado mientras tomamos un café, pues llovía a mares.

Igüeña

Cuando escampó nos fuimos, atravesando el pueblo, por el camino al Boudin, desde donde nos prometían hermosas vistas.

Igüeña

Enfilamos los soutos de castaños, con sus hermosos troncos añejos.

Hicimos luego unas fotos testimoniales junto al autobús, con Santiago, Yolanda, Mar, Tere y Pilar, buenos amigos de escapadas montañeras.

Igüeña

Luego nos llevó el autobús hasta la cooperativa de Noceda donde nos esperaba un sabroso magosto. Nosotros guardábamos un grato recuerdo de este pueblo, por otra excursión que hicimos aquí. En aquella vez, disfrutamos de sus fuentes en lugar de sus castañas...

Cooperativa de Noceda del Bierzo

Ahora compramos y comimos castañas, que estaban muy ricas.

Cooperativa de Noceda del Bierzo

Poco a poco, mientras el sol se iba escondiendo en la montaña, tomamos rumbo a León. Nabor nos contaba el nombre de los pueblos por los que pasábamos en el autobús y con el gracejo propio de la gente del bierzo lo salpicaba con sus anécdotas personales.

En resumen: un día redondo.

24 octubre 2012

Chozas de Abajo

Hemos decidido hacer una visita al bonito ayuntamiento de Chozas de Abajo. En primer lugar, por eso, porque es bonito y en segundo porque es la fiesta de la patata. Así que en compañía de Tino y Leo nos dispusimos a pasar un día de excursión. Ved aquí nuestro reportaje fotográfico.

Chozas de Abajo

Hace unos años el alcalde Chozas, Roberto López me había regalado el facsímil de un documento del año 959 que me emocionó. Por aquellas fechas existió entre Chozas y Ardón un monasterio. Un monje escribió, aprovechando el pergamino de un testamento, unas notas sobre los quesos utilizados para las necesidades del monasterio. Hasta aquí la historia sería normal, pero lo sorprendente del tema es que lo hizo en romance.

Roberto me había advertido que ya no queda ningún vestigio del monasterio de Rozuela, que así se llamaba y en su lugar, en la actualidad se encuentra una finca agrícola.

Nosotros aparcamos en una calle del pueblo de Chozas de Abajo y ya se oía la música de la flauta y el tamboril alegrando las calles con nuestra música tradicional leonesa. Rosi llevaba las castañuelas y practicó todo lo que pudo, canturreando y uniéndose a los sones del grupo folclórico, en el que su antiguo alumno Guillermo tocaba el bombo y el padre la flauta. Nos dieron recuerdos de su hermano Adrián, que se había quedado en su pueblo Antimio de Arriba. Recordamos el bonito pueblo, donde habíamos comido en el restaurante el Torreón con los abuelos, ya hace unos años.

Mientras, los vecinos pasaban endomingados hacia la iglesia, cuyas campanas redoblaban en el moderno campanario a pie de calle.

Chozas de Abajo

Seguimos recordando la historia de Rozuela, hablando del conde asturiano Berulfo, que fundó en el año 915 el monasterio de Cillanueva en Ardón. Al año siguiente en el termino de Rozuela (rozar es quitar maleza para preparar el terreno) en territorio que hoy pertenece a Chozas se levantó otro monasterio bajo la advocación de los santos Justo y Pastor. Está todo muy explicado en esta página

La leyenda dice, que corrido el tiempo, todos los habitantes de Rozuela murieron envenenados al beber el agua de un pozo en el que vivía una gran serpiente. No pasaría a la historia por esta leyenda, ya que nuestra provincia es rica en cuentos de cuélebres e incluso sirenas, que atormentan a los monjes, como las que aparecen en la iglesia de S. Martín de Valdetuéjar, que se ven en esta foto.

S. Martín de Valdetuéjar, León

Sí pasaría a la historia por un documento el que con el número 852 se conserva en el archivo de la catedral de León. Corresponde a un testamento de 24 de enero de la era cristiana de 997 que equivale al año 959 del actual calendario. Como entonces se aprovechaba todo, en el enverso del testamento un buen fraile escribió en una mezcla de latines y romance sus “nodicias de los kesos”. Dice así:

«Nodicia de/ kesos que/ espisit frater/ Semeno in labore/ de fratres in ilo ba-/ celare/ de cirka Sancte Ius/ te, kesos U; in ilo/ alio de apate,/ II kesos; en qui/ puseron ogano,/ kesos IIII; In ilo/ de Kastrelo, I;/ in ila uinia maiore,/ II; que lebaron en fosado,/ II, ad ila tore;/ que baron a Cegia,/ II, quando la talia-/ ron ila mesa; II que/ lebaron Leione; II / (ilegible) /... Uane Ece; alio ke le/ ba de sopbrino de Gomi/ de do... a...; III que espi/ seron quando llo rege/ uenit ad Rocola;/ I qua Salbatore ibi/ uenit».

«Relación de los quesos que gastó el hermano Jimeno: en el trabajo de los frailes, en el bacillar de cerca de San Justo, 5 quesos; en el otro del abad, 2 quesos; en el que pusieron hogaño (este año), 4 quesos; en el de Castrillo, 1; en la viña mayor, 2; ... que llevaron en fonsado a la torre, 2; que llevaron a Cea cuando cortaron la mesa, 2; 2 que llevaron a León; ... otro que lleva el sobrino de Gomi ... 4 que gastaron cuando el rey vino a Rozuela; 1 cuando Salvador vino aquí».

Ya habíamos llegado a la gran carpa, que se había montado en la plaza para dar acogida a los comensales, que disfrutasen de las patatas con carne, con las que se celebraba la Feria. En espera de las autoridades, dimos una vuelta por los puestos de la Feria, vinos, embutidos, verduras ecológicas, patatas, artesanías primorosas...

Chozas de Abajo

Y mientras rodeábamos la plaza, mirándolo todo, seguimos con nuestra conversación.

Es de destacar que las glosas Emilianenses de San Millán de la Cogolla están datadas en el 977 por lo que las leonesas serían dieciocho años más antiguas. Menendez Pidal en sus “Orígenes del castellano” recoge cuatro documentos significativos, entre ellos el que nos ocupa y nos dice que conoce la existencia de muchos más.

Sé que el tema ha levantado polémica, pero creo que estas “nodicias” bien merecen nuestro respeto y para nosotros es un placer realizar una visita al lugar donde se escribieron y hablar con sus gentes. Son hospitalarios desde antiguo, pues es tierra de paso del camino de Santiago y siempre podrás compartir con ellos un vaso de buen vino.

Además de conversar con Roberto, aproveché la ocasión para saludar a Nicañor Sen, el alcalde de Cistierna y cito esto aquí porque, hoy que se encuentra tan denostada la clase política, me parecen dos ejemplos de buen hacer en sus respectivos municipios a pesar de militar en distintos partidos.

Hubo discursos y entrega de la patata de bronce a la presidenta de la Diputación, escuchamos música popular y entretenimientos infantiles, degustamos productos de la zona, y para bajar la comida decidimos pasear hacia las afueras.

Recorrimos el pueblo y nos dirigimos a las bodegas, que hermoseaban las colinas de la entrada del pueblo. Hablamos con unos vecinos sobre el futuro de aquellos lugares sagrados y de la producción actual del vino. Nos sentamos a la puerta de uno de esos enigmáticos lugares excavados en las laderas, oscuras y frescas, secretos refugios de la formación del vino. http://www.bodegasyvinos.info/bodegas/194/

Paseamos hasta el aeródromo, donde se practica aeromodelismo y vuelos de ultraligeros.¡Una pasada! Nos hubiera gustado montar en el avión que salía en aquel momento, pero ya habíamos decidido ir hasta...

Nos dimos una vuelta por este bonito pueblo de Chozas de Arriba, admirando su iglesia parroquial y desde lejos, la figura del pueblo sobresaliendo sobre el altozano. Hablamos con un vecino que nos explicó cómo ir hasta las bardas, para ver el antiguo estanque de agua. Llegamos hasta allí y vimos con pena el abandono en que se encuentra.

Chozas de Arriba

Ahora comprendíamos la nostalgia con la que el vecino nos contaba, que antes se recogían pencas, cangrejos, algún ave...y que se regaba con el agua allí embalsada. Para lo cual cada vecino, según la tierra que necesitara regar, se ocupaba de mantener en perfecto estado la pared que contenía el agua. ¡Todavía se verían las iniciales de los vecinos responsables de cada trozo de bardas! decía nuestro interlocutor...

Poco a poco se puso el sol por el cordal del Teleno, tiñendo de rosa las nubes y los charcos del suelo.

Chozas de Arriba

Se hizo la hora de regresar a la ciudad y tomamos la carretera que, saliendo de Chozas de Arriba, nos llevaba a Robledo de la Valdoncina y a San Miguel del Camino, recordando el Camino de Santiago, que pasa por el municipio. Es huella de la importancia histórica que tuvo en la antigüedad y que humildemente renueva a cada paso.

Contando que por la mañana viajamos a través de Antimio, ahora habíamos cerrado el círculo que desde la capital abraza el municipio.

Estábamos felices, en definitiva habíamos pasado ¡Un día magnífico!