29 enero 2010

La escuela de traductores de Toledo


La escuela de traductores de Toledo constituyó la luz cultural, irradiando en el mundo.
En 1126-1151 El Arzobispo D. Raimundo dirige un centro de intelectualidad donde se estudian textos clásicos de todas las lenguas conocidas y se traducen al latín. Intelectuales de la época, el Arcediano de Cuellar, embajadores de Cluny, practican la Dialéctica y constituyen un faro para la incipiente intelectualidad europea.
Alfonso X continuará su labor, recopilando textos y vertiéndolos, esta vez, al castellano. Científicos toledanos, trabajan sobre técnicas y ciencias desconocidas en el resto del mundo, como Isaac Bensi, con el Astrolabio, Samuel Aleví,que inventó una clepsidra o reloj de agua, técnica ahora olvidada. Teorías filosóficas, como la de los Pitagóricos, resurgen, estudiando los números, como expresión de medida y armonía. Sus teorías se materializan en la realización de edificios y adornos, grecas de yeserías, celosías de estuco, techumbres de alfarje de alherce.
Se pudo encontrar en Toledo, en este periodo, una pacífica y fecunda interrelación de culturas. Algunas de las iglesias de hoy fueron antes mezquitas o sinagogas. Coexisten en ellas los frescos de pinturas cristianas junto a techumbres que reciben un aire fingido, meciéndose en sus artesonados.

23 enero 2010

Toledo

Ha pasado ya algún tiempo desde la excursión a Toledo que ahora recordamos. Como recordar es volver a vivir, releyendo este reportaje hemos pensado que valía la pena alojarlo en la red, donde vosotros y nosotros lo tendremos siempre a mano.

Toledo es la ciudad imperial. Ostenta en su escudo el águila bicéfala, como la que portaban los romanos en sus gestas y batallas. El monumento más notorio corona la ciudad, es el Alcázar. Siempre hubo una fortaleza en ese lugar. De época romana aún pueden verse unos cubos integrados en la actual fábrica, mandada edificar por Carlos V. En ese momento fue Real Casa de la Caridad y facilitaba a los mendigos no sólo refugio, si no también trabajo en su fábrica de tapices. Napoleón arruinó entre llamas las hermosas obras que contenía. Fue reconstruido, sirviendo de nuevo a la ciudad.

A lo largo de la historia, Toledo ha simbolizado la unidad de España. Los visigodos crearon el concepto de nación, guiados por el concepto romano de Hispania, la gran provincia de Roma y formaron en Toledo la capital de este sueño. En el año 573 Leovigildo la instaura como capital y su hijo Recaredo la distingue, al institucionalizar, en el III Concilio de Toledo, la religión oficial cristiana, llamándola metropolitana y primada de España. En la vista panorámica, que hicimos desde el autobús, pudimos contemplar el Paso de Recaredo o Puerta del Cambrón, (este nombre procede de dicha planta); puerta emblemática, que algunos consideran de tiempos de Wamba. No lejos de allí, el pozo de la Cava, donde la doncella enamoró al pesaroso último rey D. Rodrigo, por bañarse en el Tajo, bajo los rayos del sol.

Cuando los árabes entran en la ciudad en el 711, admiran la riqueza y fantasía del palacio visigodo, ornado de "24 coronas y la mesa de Salomón". Hasta el siglo XIX no se descubrirá el tesoro de Guarrazar, revelándonos la realidad de algunos de esos tesoros míticos. Al amparo de los terruños toledanos se preservaron de rapiñas varias coronas votivas de reyes. En una de ellas, Recesvinto legó su nombre, custodiado por cruces y por los colgantes de piedras trasparentes, quizás lágrimas... o gotas de agua petrificadas en azul.

Los árabes encontraron en Toledo una ciudad orientalizada. Esto era debido, porque los cristianos visigodos habían estado realizando un esfuerzo, para dar autoridad a la Iglesia de Occidente, desprestigiada por la caída del Imperio Romano y con él la Sede Apostólica. Ante estas dificultades habían considerado a Bizancio un modelo a imitar, adoptando sus estilos artísticos, entre los que se contaba el uso del arco de herradura. La Iglesia cristiana de oriente, heredera del prestigio de la primitiva Iglesia, constituía la esencia de la tradición, suponía un ejemplo a seguir. Además, los usos orientales se practicaban por una abundante población judía, pueblo semita como los árabes, asentada desde antes de la dominación romana, ya en el siglo I a.C.

Los señores árabes de Toledo la enriquecieron notablemente. Aún cuando Córdoba era la capital, Toledo permaneció como la ciudad más arabizada, desde el punto de vista de la pureza de su estilo artístico y cultural.

Cuando el buen rey leonés, Alfonso VI, la conquista en 1085, es tan grande su entusiasmo y el de toda la cristiandad, que decide ostentar el título de Imperator Toletanus por encima del de Imperator Hispaniae, que ya utilizaba, tras el sometimiento y pleitesía, que le prodigaban reinos moros y cristianos de la España de su tiempo.
Alfonso VI mima la ciudad, que tan bien conoció y amó, en aquellos años dífíciles de luchas de poder entre sus hermanos, cuando se acogió en ella, en el destierro.

Cerca de la Puerta de Bisagra, que fue punto de encuentro con los guías que nos enseñarían la ciudad, pudimos ver la puerta vieja de Bisagra, también llamada de Alfonso VI y muy próxima a ella, la iglesia mozárabe, tan linda con su torre exenta, que él construyera para Santiago, patrono y protector en la reconquista. Toledo es en esta época perla codiciada, que no dejará de ser nunca cristiana, a pesar del intento de almorávides y almohades.

Tanto se afana Alfonso VI en la defensa de la ciudad, que cuando es atacada por los almorávides, convoca a otros reyes y a sus más avezados capitanes, para salvaguardarla, a costa de concederles generosos presentes.

Allí va el Cid a su defensa y, en los tratos y capitulaciones previos a la batalla, obtiene como privilegios, la exención de pagar tributos, la potestad de conseguir en propiedad y en heredad las tierras que llegase a conquistar a los moros de ahí en adelante; documento que le permitió después ser señor de Valencia. De su paso por la ciudad queda un testigo, el Castillo de S. Servando, donde se aloja, según cuenta el Cantar, cuando asiste al Concilio, convocado por el rey y que devolverá la honra a sus hijas.

Allí vienen los nobles franceses, parientes de la esposa del rey, Dña Constanza, Raimundo de Borgoña y Enrique de Lorena, que obtendrán en recompensa las manos de las infantas, Urraca y Elvira.

De una de estas uniones nacerá Alfonso VII, otro gran protector de Toledo. Este rey leonés, conciliador de las tres culturas, establece en 1117 "Los fueros de convivencia". Como resultado de esta convivencia aún pueden visitarse mezquitas, como la del Cristo de la Luz y sinagogas como la de Santa María la Blanca o La del Tránsito, sede del museo sefardí.

Alfonso VIII se entronizó en Toledo y bajo su auspicio se edificó la Catedral, cuya construcción comenzó en tiempo de su hijo Fernando III.

Acompañados por el guía recorrimos este impresionante monumento, considerado por su variedad un verdadero museo. Espléndida, se muestra a nuestros ojos admirados a causa de una profusión de joyas, obras de arte y otras riquezas. Es la primada de España y en ella reposan los restos de los cardenales, con sus capelos colgando de las naves, sobre las losas de los sepulcros.

Mientras paseamos no perdíamos la ocasión de admirar muchos edificios nobles, que muestran la importancia de la ciudad a lo largo de diferentes periodos de la historia: S. Juan de los Reyes, construído por los Reyes Católicos, el Hospital Tavera y otros edificios públicos, palacios, plazas bellísimas, como la de Zocodover...

Toledo es una de las cuatro ciudades más visitadas del mundo, junto con Jerusalem y Roma es la tercera capital religiosa, para multitud de creyentes. Continuamente es demandada para celebrar congresos de carácter filosófico, científico o espiritual. Sus joyas viajan a los distintos lugares del mundo para atender las demandas de distintas comunidades en sus grandes eventos. Toledo, hermosa ciudad sobre la roqueda, señalada como símbolo de lujo y sabiduría, de tolerancia y unidad de España. Cuando se precisen esos valores, volverá a servir humilde y poderosa a revitalizarlos.

Para saber más:
http://sauce.pntic.mec.es/~isolano/

17 enero 2010

gatito

Aquí tenéis un perseguidor del ratón, no es de extrañar...





12 diciembre 2009

Madroñal de Torneros de la Valdería

Hemos disfrutado de una ruta por el madroñal de Torneros. Ya se nos había prometido en el verano y esperábamos que llegara la ocasión.
Veamos el reportaje fotográfico.

24 noviembre 2009

LOS DESPOBLADOS DE VALDESALINAS Y EL ORUGO


Queríamos localizar estos lugares de Valdesalinas y Orugo, emblemáticos en el valle del Torio. Nos habían dicho que por un camino que sale a la derecha en la carretera que une a Matallana Estación con Matallana Pueblo, no había pérdida posible.

Emprendimos la ruta por un camino ganado a la antigua vía del tren. Lo primero que divisamos fue un cartel informativo, que explicaba que ese lugar había sido hace 358 millones de años un fondo marino, durante el devónico medio, por lo que ahora había un yacimiento de corales entre las piedras. Y era verdad, pues allí mismo, a los pies del cartel, se encontraban las mismas piedras fotografiadas en él, con los restos fosilizados de coralinas. Decía también que el resto de León se encontraba también en una plataforma marina a 8000Km. de la posición actual y que los esqueletos de los organismos que vivían en ese mar se fueron acumulando unos sobre otros y los arrecifes fueron creciendo hasta una altura, que ahora la erosión ha sacado a la luz.

Hacia dos días que se había estrenado en España la película 2012 y a mi se me pusieron los pelos de punta recordando las catástrofes que tuvieron que vivir los protagonistas de la historia, y es que las profecías mayas anuncian que en breve tiempo tendremos que sufrir toda una serie de cataclismos, maremotos, volcanes y demás miserias con el cambio de eje de giro terrestre incluido, que me iban a estropear la excursión si no fuera porque en un prado cercano divisé un montón de setas de la variedad coprinus comatus. No me pude sustraer a aquel regalo de los dioses y cogí suficiente cantidad para la cena.

Valdesalinas parece que fue un poblado interesante. Se cita en documentos desde el Siglo XII, aunque en 1483 estaba ya despoblado. No sé si ya he comentado en otras ocasiones que el libro “El municipio de Vegacervera” que encontré rebuscando en una librería de viejo, pero creo que sí pues me ha proporcionado información sobre mis paseos, haciéndoles muy agradables. También tiene mucho interés el trabajo de José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, que puede consultarse en la siguiente dirección:
www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/85-86/5valle.pdf

Así que teníamos ganas de investigar sus posibles ruinas o huellas. Aunque sabíamos el lugar aproximado, comenzamos nuestra andadura sin conocer el emplazamiento exacto, tanto del Orugo como de Valdesalinas, pero parece que la casualidad nos dirigió por buen camino. El paraje, que luego mirando Internet y libros, supimos que es el hoy denominado “La Campana” es una pradera recogida, con pastos de alta hierba jugosa, donde pastan los caballos con gran tranquilidad. Los potrillos retozan y reposan ignorando, que esos mismos prados, cuentan la tradición, fueron escenario de peleas entre pueblos rivales, peleas como en la actualidad, causadas por el pago de impuestos.

Subí a la sierra de San Esteban tratando de intuir donde se encontrarían los pueblos, la historia de los personajes y si en realidad fueron envenenados todos los lugareños durante una romería según cuenta la leyenda. El silencio del lugar es tan paradisíaco que éramos capaces de escuchar el batir de las alas de los cuervos mientras volaban y contemplar los halcones que giraban majestuosamente en las capas altas y observando a nuestro alrededor.

Del poblado de Valdesalinas parece que no queda nada. La pila de agua bendita de San Esteban de Valdesalinas se conserva en la actualidad en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Vegacervera.

Seguí hasta el lugar de la Encarnación donde dicen que hubo otro pueblo con su iglesia, la de Nuestra Señora del Orugo. Yo sigo sin poder ver la Virgen de madera de nogal que dicen se encuentra en la sacristía de la Iglesia de Matallana aunque lo sigo intentando. Queda eso sí, lo que parece ser la boca de una mina abandonada, camuflada con ramas con un gran charco delante, semejante a una laguna, cuyas aguas proceden del interior de la oquedad. En un altonazo próximo, que parece surgir de manera artificial, se haya una escombrera de carbón, cubriendo, posiblemente, lo que fuera la ermita del Orugo. En las obras de ampliación del camino, para dar paso a los camiones de la explotación, quedaron a la vista varias lápidas arqueológicas con inscripciones, que parece que eran alto medievales.

En opinión de los profesores del CSIC, José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, en el lugar denominado la Campana se encotraría en su dia Valdesalinas y en la Encarnación el Orugo. En el Siglo XVI Ramiro Núñez de Guzmán, Señor de Aviados, disputó incluso por las armas estos territorios limítrofes con los suyos, siendo necesario nombrar un Comisionado Real para dirimir estas cuestiones. En este momento una sensación de gran paz inunda todo el paisaje, hay ligeros sonidos que se oyen con nitidez, como el del batir de las alas de los córvidos sobre nuestras cabezas, el rumor de las hojas movidas por el viento, el crujir de ramas y hojarascas hoyadas por nuestras pisadas otoñales y el movimiento de las caballerías y sus juguetonas crías en las jugosas praderas.

Volvimos a casa sin hablar esta vez ni de arte ni de historia, sino de cómo cocinar nuestros “chipirones de campo” (coprinus comatus) en su tinta. Separamos los ejemplares más jóvenes, de las de tamaño mediano. Después de lavarlas freímos a fuego lento las jóvenes que quedaron blancas y lisas como un verdadero chipirón.
Lo que va a ser la salsa, la elaboramos a partir de las otras setas y un poco de cebolla bien picada, en la receta del libro se añade también tomate, se fríe todo en una sartén y se pasa por el “chino” para triturarlo.
Finalmente juntamos la salsa, que hicimos por un lado, con las setas que preparamos al principio, en una cazuela hasta que empiecen a hervir, apagamos luego y las servimos.
Dice el libro de Iberdrola que este plato ganó el segundo premio en el concurso de setas de Galdácano en la modalidad de platos exóticos, así que brindemos por nuestras aventuras y ¡a comer!