20 junio 2010

Reunión de amigos y despedida, Dublín 2010

Ahí van los recuerdos del domingo. Podéis ver nuestro reportaje fotográfico aquí

Fuimos Inés y yo a por el desayuno, al super que está en la esquina, puesto que ayer la compra la hicieron los hombres.

Yo desayuné tostada, mientras que ellos se tomaron el desayuno Irlandés, algo muy sustancioso, pensado para permanecer sin hambre unas cuantas horas, huevos, salchichas, bacon, morcilla o algo así, alubias pintas, tomate, cebolla y no sé que más.

Visita a Irlanda 2010

Volvimos a usar el descapotable para conocer el lado sur de Dublín, la zona monumental y la ciudadana, con sus casas de ladrillo y a mi parecer, menos zonas verdes.

Visita a Irlanda 2010

En este domingo de sol y calor se veía a la gente salir en bici o a disfrutar de un ambiente festivo, muy animado por el próximo mundial de fútbol. Y parece que son de los que apoyan a España, pues nuestra bandera ondea en muchos pubs.

Visita a Irlanda 2010

Marchamos a comer a casa de los amigos, que dejaban Irlanda para ir a Salamanca. Era una despedida a la que acudiría mucha gente y todos llevaban comida para compartir.

Inés llevaba la Quiche y ahí había ensaladilla, pimientos, tarta de queso, brownty y muchas más cosas de las que yo pudiera dar fe.

Todo el mundo era joven y tenían niños. En un momento vi de mamar a tres madres. La casa estaba llena y andábamos por todas las habitaciones, pero el ambiente era amistoso y genial.

Cuando les entregaron los regalos de despedida fue muy emocionante, pues habían elegido aquello que les gustaba y les identificaba. Se sintieron tocados en lo más íntimo, comprobando la complicidad de sus amigos.

Al regresar visitamos el Phenix Park de arriba a abajo, un parque inmenso que se puede recorrer en coche, conduciendo dentro de él.

Visita a Irlanda 2010

Vimos el obelisco conmemorativo de la visita de Juan Pablo II y las farolas, que el padre de Inés se dio cuenta de que son de gas.

Visita a Irlanda 2010

Paramos en el pub Twefth dock, en el canal.

Royal Canal

Paseamos a lo largo del Canal y vimos barcos que se alquilan como si fueran hoteles, Rafa explicó el funcionamiento de los diques y mientras se hicieron fotos.

Royal Canal

Volvimos por casa de Kuba, para saludarlo, pero como no estaba, se le telefoneó para invitarle a que nos hiciera una visita y así fue.

Chateamos con los padres de Inés mientras llegaba. Cenamos juntos y charlamos divertidos.

Eso fue todo.

19 junio 2010

Howth y la playa, Dublín, 2010

Estuvimos pasando el día en el puerto, en Howth. Ved aquí nuestro reportaje fotográfico.

Visita Irlanda 2010

Saliendo de Dublín, Rafa levantó la capota del coche, porque hacía sol y daba gusto ver el paisaje, sin limitaciones de techumbres.

Si mirabas para arriba los altos árboles te acercaban los ojos al cielo azul, pintado de tenues nubes blancas.

Volviendo los ojos al entorno de las calles, los barrios se sucedían con sus casitas tan bonitas, todo chalets con sus jardines delante y los coches resguardando la entrada.

Además las aceras disponían de una zona verde entre dos encementadas y árboles, que en algunas calles constituían cuatro filas arboladas.Todo un lujo.

En algunas ocasiones, más allá de la fila de casas se extendían campos, unas veces parecían parques o zonas de recreo de algún edificio grande, quizá un colegio y en otras ocasiones semejaba que eran fincas.

En todo caso todo era verde, como el slogan de "la verde Irlanda", algo que se hacía real. No podías definir por separado el campo y las zonas urbanas, tampoco podías asimilar las casas a las villas que crecen aisladas en España, los grupos de viviendas aquí están compartiendo la naturaleza de una forma entrelazada.
Aparcamos cerca de la iglesia de Howth y papá preparó su cámara, sobre todo cuando nos acercamos a los restos de otra iglesia o ermita, con su cementerio con vistas al mar.

Visita Irlanda 2010

Comimos en el Bloody Stream, las famosas ostras y gambas. También muy rica la sopa de pescado, espesada con patata, los mejillones con salsa de nata y vino, la lubina y la platija super rebozada, todo acompañado de patatas fritas.

Nos dimos un paseo por el muelle, donde las focas esperaban ser alimentadas entre un revoloteo de gaviotas y la confluencia de turistas.

Visita Irlanda 2010

Compramos salmón en las pescaderías próximas, que tenían abundancia de pescado y marisco y gozan de prestigio en el puerto.

Visita Irlanda 2010

Tras una parada para tomar un café y un helado, seguimos por el espigón viendo toda la bahía de Dublín a nuestra izquierda y a la derecha, el mar abierto, donde las motos de agua brincaban en un despropósito, mientras los pesqueros traían tras de sí gaviotas y junto a las paredes, los cormoranes pillaban peces plateados.

Visita Irlanda 2010

Nosotros admirábamos los brillos del agua tintineando cerca de los barcos, que esperaban en el puerto con los mástiles cruzándose en el vaivén de las olas.

Visita Irlanda 2010

Las medusas con sus trasparencias, casi imposible de captarse en las fotos, los paseantes que se bañaban al sol, desnudando sus piernas y brazos, los jóvenes que se fotografiaban y la pareja de músicos que tocaban el piano y saxo con la tenacidad de un ensayo.

Visita Irlanda 2010

Seguimos la excursión hacia la playa de Dublín. Yo creí que llamar playa a aquello era una broma, pero era verdad, así es la playa de Clontarf.

Playa de Clontarf

Rafa nos aparcó sobre una arena gris, limitada por grandes pedruscos, frente a un montón de algas enarenadas, que olían fatal y próximas a un oleaje negro y suave, que rompía en una gran extensión de arena.

Playa de Clontarf

Estaba limitado por un espigón y en él había unas puertas, a la derecha para men, hombres, a la izquierda para gens, gentelmen. Tenían escaleras al mar y barandilla para acercarse, donde algunos valientes se bañaban. Al final del espigón había un monumento a la Virgen y a sus pies una roja rosa fresca. Un niño, creo yo que algo irreverentemente, la cogió y la echó al mar.

Inés preparó el Quiche-Lorraine y yo estuve atenta para aprender a hacer tan rico plato en casa, pero será imposible llegar a tal nivel de exquisitez, pues es muy meticulosa en todo y paciente.

Cenamos el salmón, que Rafa padre preparó en la Cocinera y que le quedó estupendo.

18 junio 2010

Callejeando por Dublín, 2010

Bueno, voy a seguir contándoos nuestras andanzas, que espero que os gusten y así me servirán de recuerdo.

Este resumen corresponde al segundo día en Dublín

Fuimos al centro en el coche descapotable, pues están haciendo unos días buenos de sol.

Rafa lo aparcó en un área comercial, cuyo garaje estaba en un piso alto, luego bajamos por el ascensor acristalado.

Bajando del parking en un ascensor acristalado

Esta zona, en pleno centro, es en la que vivían antes. Estuvimos en un mercado callejero, donde Rafa compra a menudo y en esta ocasión compró oreja.

Visita a Irlanda 2010

Paseamos por todos los lugares emblemáticos, haciendo fotos.

Junto al monumento de Joyce dejamos a Inés, que después de comer con una amiga, se iría a trabajar.

La obra de Joyce, Dublineses, es una colección de historias cortas sobre incidentes y personajes típicos residentes de la ciudad de principios del siglo XX. Su trabajo más célebre, Ulises está también ambientado en Dublín.

Visita a Irlanda 2010

La ciudad posee historia literaria de fama mundial, incluyendo premios Nobel como William Butler Yeats, George Bernard Shaw y Samuel Beckett. Otros escritores influyentes de Dublín son Oscar Wilde, Jonathan Swift y el creador de Dracula, Bram Stoker.

Visita a Irlanda 2010

En un ventanal de la Oficina de Correos se exhibe la estatua del héroe mítico irlandés Setanta.

Río Liffey desde el puente de O'Connell.

Visita a Irlanda 2010

Nosotros comimos en un asiático, que ponía un plato para cada uno, pero con mucha comida, yo pedí una sopa de maiz, pensando en vosotros (me refiero a Víctor y Luciana, que siempre piden sopa) y ternera con salsa de habas negras y estaba rica.

Visita a Irlanda 2010

Cuando acabamos la siesta llegó Inés del trabajo.
Tomamos un te y ella nos preparó una suculenta tortilla de patatas con ensalada super variada.

Nos fuimos al super, para comprar el Irish desayuno de hoy.

Pasamos la velada viendo fotos y retocándolas, pues Rafa nos hizo de "picnic" y nos dio lecciones de enderezarlas, centrar la atención perdiendo la nitidez y el color de los bordes pintándolos, algo que queda muy bien también en las nubes.

Reflejos en el Spire

17 junio 2010

Llegada, Ashtown, Royal Canal, Dublín 2010

Cuando llegamos al aeropuerto Rafa ya estaba esperándonos y nos sentimos muy contentos de estar allí los tres y de vivir nuestro primer día en Dublín.

Nos contó que antes había un monumento a la salida, que era un cerdo con alas y que la gente le decía al visitante: cuando llegues verás un cerdo con alas y yo estaré allí esperándote.

Llegada a Dublín

El que iba a llegar dudaba de que esa indicación fuera una broma, pero ante la realidad del momento, lo que ocurría a continuación era la típica foto. Ahora ya no está, me imagino que las instantáneas demoraban el paso de los viajeros...

Rodeamos el coche admirándolo y me senté junto al conductor con idea de experimentar el vértigo de la conducción por la izquierda. Como había autopista e íbamos adelantando, tardé en apreciar la nueva situación, pero al llegar a una vía bordeada de muros de piedra, con grandes árboles a ambos lados entré de lleno en la diferencia.

Rafa iba describiendo el pueblo de Ashtown y sus urbanizaciones, el Dart y el Canal.

Visita Irlanda 2010

La urbanización de Royal Canal, está muy bien, con sus parkings y espacios verdes y a la casa, cómoda y moderna, no le falta de nada. Nos gustó su terraza con fresas y todo. Lo mejor, que hacía sol, después de los días de lluvia que tuvimos en Santander.

Nos fuimos a un área comercial, que dijo Rafa que era la segunda mayor de Irlanda y de Europa, en su entorno estaba el restaurante americano, donde comimos. Tomamos alitas, yo con salsa de miel y hamburguesa. La carne era muy guay. El local grande y bonito y el servicio muy atento.

Visita Irlanda 2010

Para hacer la digestión recorrimos el interior del Centro Comercial, que tenía una cúpula acristalada y recodos con plantas. Luego vinimos a echar una siestecilla y llegó Inés del trabajo. Entonces entrenamos la maravillosa cafetera de Nescafé y nos fuimos a recorrer Ashtown.

Primero, fotos por el canal.

Royal Canal Park, 2010

Segundo, una pinta en el bonito Halfway pub y recorrido hacia Phenix Park.

Tercero, cena en "the hole on the wall".  Estuvo muy rico el Irish stew y el pescado con puré de patatas, pero más aún el queso y el "pan con mantequilla y natillas adornado con pasas"

Una sesión completa para el primer día.

19 mayo 2010

Dos ciudades: El Burgo de Osma y Soria

Os doy mi palabra que no es por la comida, pero siempre tengo ganas de volver al Burgo de Osma, siempre estamos dispuestos a pasear sus calles, contemplar su arte, visitar los alrededores y también saborear su gastronomía. Nosotros ya hemos ido con UCECA tres veces pero en esta ocasión os narramos la visita que se publicó en  la Revista de marzo del 2002.
Es curioso que, comentando con algunos compañeros de la primera excursión que efectuamos al Río Lobos y la Laguna Negra, aún recordamos con afecto al guía, Víctor, que nos acompañó. Era tan buen divulgador, que después de pasado tanto tiempo, seguimos ahondando en las sensaciones que él supo trasmitir, leyéndonos pasajes de los escritores que han celebrado a Soria. Llevaba en el autobús libros al respecto y  nos deleitaba con estos cantores de hombres y paisajes, contándonos cosas de la cultura antigua o actual y revisando la naturaleza o la historia de esta bonita provincia.

Compartiendo estos recuerdos llegamos a Burgo de Osma.

Se cree que la primera población que aquí se estableció lo hizo en el poblado, patria de celtas arevacos, romanizado después con el nombre de UXAMA ARGELAZ. Se conservan restos arqueológicos de lujosas villas, termas, enterramientos que nos hablan del pasado glorioso de esta ciudad, ubicada junto a la vía que unía Astúrica con Caesaraugusta.

En la Edad Media el núcleo urbano fue defendido por un castillo situado en el cerro próximo, del que todavía se conservan tres recintos defensivos, debió de ser un lugar importante. Dicen que por aquí pasó de incógnito Fernando de Aragón para desposarse con Isabel de Castilla.

Anteriormente los musulmanes marcaron su impronta en estas tierras, como demuestra la toponimia y la magia misteriosa que subsiste por doquier, pensemos en Medinaceli, Calatañazor...

Miramos las tranquilas aguas del río Ucero, reflejando las murallas de la cerca y la torre catedralicia del actual Burgo de Osma...

El poblado primero, fue sustituído por un nuevo burgo, edificado en torno a la catedral, cuando Pedro de Osma fue elegido para congregar a los cristianos, ganadores del terruño recién arrebatado a los moros.

Como ciudad episcopal la visita a la catedral es indispensable. Además de las bellezas majestuosas del templo, el sepulcro románico, historiado y policromado, de S. Pedro de Osma, ejerce una fascinación especial, es una verdadera joya del arte funerario.

Merece una atención detallada la capilla del Venerable Palafox. Como un Escorial diminuto, contiene las obras de grandes artistas.

No hay que dejar de lado otra capilla, en la que la devoción se ha rendido ante el Cristo de los Milagros, crucificado románico, que perdió su pilosa melena en la restauración de las Edades del Hombre.

Pensaba hasta ahora, que también se conserva en la hermosa sacristía, un maravilloso Beato. En esta visita, nos dijo el guía del museo, que en el enjaulado recinto se muestra un facsímil, para evitar el robo, cuyo intento de hace pocos años lo confinó a los cuidados de los canónigos.

Comentando el trasnochado canturreo del guía del museo, sazonado de resentidas comparaciones, salimos de la primera iglesia soriana con ganas de calentarnos al incipiente sol.

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Agudizamos nuestro olfato, porque la visita es también gastronómica y en este campo hay que citar a uno de los grandes: El Restaurante Virrey Palafox y sus jornadas gastronómicas de la matanza del cerdo, catalogadas como de las mejores de España. Nos dirigimos allí y comimos:
" a cuerpo de rey" en el Virrey.

Dentro de las preparaciones turísticas para el evento, además de danzas tradicionales y mercadillo artesano, se pudo presenciar la matanza del cerdo que es el único animal:
" al que matamos primero para curarlo después."

Paseamos, después de comer, por las callejuelas porticadas de Osma, admirando sus construcciones tradicionales de maderamen y mampostería.


Partimos para Soria

Ya en el autobús comentábamos que cuando éramos jovencitos nos apasionábamos con las leyendas de Bécquer, que habíamos conocido la Soria literaria de "El monte de las ánimas" o de "El Claro de luna", ubicados junto a S. Juan de Duero y a San Polo, respectivamente. Que habíamos soñado con ese heroísmo imposible de Numancia, que habíamos palpitado con el paisaje sentimental de Machado, que habíamos batallado y vencido con el Cid por tierras y monasterios sorianos, que habíamos imaginado las tierras altas frías y bravas, como eran también sus vaqueras de la Finojosa, que habíamos dibujado la curva de ballesta en el mapa inverosímil de nuestros ensueños recitando a Gerardo Diego, a Dionisio Ridruejo a Machado y a tantos otros. Ahora lo recordábamos todo al pasar por los lugares, los lugares nos hablaban y nos hacían revivir.
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Mirando "los arbolitos pasar" nos acercamos realmente a la ciudad. Nos alojamos en nuestro dormitorio calentito y, añorando los tan cacareados fríos sorianos, salimos a pasear, atendiendo la llamada del poeta Gerardo Diego:

Paseo de portales
horas dulces y lentas
mirar, charlar, soñar
y dar vueltas, más vueltas.

El domingo empezamos la visita rodeando la ciudad, contemplando el río a sus pies. Nos acercamos a ella desde el Monte de las Ánimas e hicimos parada en S. Juan de Duero.

Este emblemático claustro, con sus arcos al aire, sosteniendo el puro cielo, nos confundió con su irregular simetría.

En el interior de la iglesia el marcado orientalismo de los monjes Hospitalarios de Jerusalem, quedaba patente en los dos templetes, uno a cada lado de la nave, en la entrada al presbiterio, uno cerrado por cúpula semiesférica y otro con cubierta
piramidal en el interior y cónica en su aspecto externo.

Es sorprendente el simbolismo que emanan sus formas pagana y cristiana, en un intento de aunar todas las tendencias, de unir los contrarios...
Me senté a contemplar esa rara belleza.

Vino el guía a sacarme de mis pensamientos:
-¿Tú sabes, -me dijo- por qué esa clave carece de columna?
Sin esperar mi respuesta continuó:
-Entre varias teorías arquitectónicas, me inclino a pensar... que fue para que pasara el abad, que era muy gordo.

Después de esta pizca de humor, el guía nos dio el paseo acostumbrado a S. Saturio. La ermita sobre la cueva se reflejaba en el río Duero y los chopos de sus orillas, cantados por Machado, con sus inscripciones en las cortezas, se alzaban junto a nosotros:

"He vuelto a ver los álamos dorados
Álamos del camino en la ribera
Del Duero, entre San Polo y San Saturio..."

El recorrido matutino nos acercó a todos los rincones de la ciudad. Desde el jardín, dedicado a Cervantes, por propagar la fama de los numantinos, con su obra Numancia, caminamos por la zona peatonal, con variado comercio, a la plaza Mayor.

Admiramos los palacios de algunas de las doce familias que unió Alfonso VIII, en española mesa redonda. Contemplamos las iglesias de hechura ejemplar, como Santo Domingo.

Callejeamos en torno al Instituto y, por supuesto a los mesones, que se apiñan en la zona vieja.

Buscad en vuestros sentimientos machadianos, porque no quiero que penséis que pudiéramos pasar por alto la visita al cementerio, tan bien mimetizado con el paisaje de la ciudad. Algo que comprobamos cuando la contemplamos desde el balcón del Hotel Leonor, que desde el alto del Mirón se alza en su recuerdo y, donde comimos todo el grupo UCECA.

Antes de emprender regreso a nuestras diferentes provincias evocamos la nostalgia que, como Machado, podríamos sentir en el futuro:

"Adiós tierra de Soria, adiós al alto llano
Cercado de colinas y crestas militares
Alcores y roqueras del yermo castellano
Fantasmas de robledos y sombras de encinares!
En la desesperanza y en la melancolía
De tu recuerdo Soria, mi corazón se abreva
Tierra de alma, toda hacia la tierra mía
por los floridos valles mi corazón te lleva."