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01 octubre 2020
Valporquero de Rueda, 2020

11 septiembre 2020
Luna va a Luna
Víctor nos llevó a recorrer la comarca de Luna, en la provincia de León, en el norte, junto a montañas y prados frondosos. El río Luna riega sus tierras y hoy su caudal se aprovecha en un embalse de grandes dimensiones. Por las carreteras que van al extremo noroeste de la provincia recorrimos las comarcas de Luna, Babia y Laciana y llegamos hasta el límite provincial con Asturias.
El quería enseñarle a Luna la comarca de su nombre, su belleza y los misterios del embalse, que él pudo conocer en el año de sequía, cuando se podía transitar por el suelo del embalse, casi vacío.
Mostrarle su infancia en Palacios del Sil y sobre todo los trabajos de altura por las torres de telefonía, en los crudos y difíciles días de invierno.
Muchas gracias Víctor por esta excursión.
Calcitas y Cuarcitas en las rocas de Luna
La comarca de Luna tiene unas montañas muy peculiares, muy peladas, con desfiladeros, estratos verticales o estriados...
Yo le dije a Lunita, que siempre me habían parecido paisajes lunares. Podía imaginar que miles de años atrás, hubieran venido habitantes de otros planetas, que encontraran en estos paisajes, similitudes con las montañas rocosas de la Luna y le hubieran dado su nombre.
Luna, corazón de oro.
Luna, admirando esta comarca que lleva su nombre, se sentía una princesa de extrañas tierras, ¿verdad?
El agua hace islas de las tierras altas
El valle del río Luna, inundado al máximo, muestra las cumbres de sus montañas en horizontes lejanos.
El embalse de Luna tiene 40 km de costa, 300 millones de metros cúbicos de agua, su presa tiene 80 m y 16 pueblos y barrios desaparecieron en el fondo del embalse. Para mi es una pena crear un pantano, pero el agua es abundante en estas comarcas y vivifica amplias tierras más abajo.
En esta foto se le ve en una crecida, lo que puede comprobarse por la altura del agua.
Pero no siempre está el embalse lleno de agua. En el año 2017, Víctor hizo un recorrido por el suelo seco y nos dejó este vídeo como testimonio: www.youtube.com/watch?v=ykdA6APPUf4
Esto escribió Víctor:
El pantano de Luna está a mínimos históricos. Se pueden ver todos los pueblos sumergidos, se puede pasear por sus calles, se puede cruzar por sus puentes,,, unos puentes que quedaron sumergidos hace más de 50 años y han aguantado el paso del tiempo como si nada. Los ríos que alimentan el pantano han vuelto a ocupar sus antiguos cauces. Los árboles siguen clavados en el terreno como esperando a que termine el invierno. Los muros de los terrenos muestran la realidad de la comarca antes de la concentración parcelaria. Todo sigue como si el tiempo se hubiera parado bajo el agua, y ahora que afloran, nos muestran estos tesoros sumergidos.
El puente que nunca se usó
Este puente no se abrió al público, porque se dijo que sus materiales no fueron correctos y peligraba su uso, pero ha resistido como un campeón.
Esto me hace pensar que pudo haber algún interés en contra del arquitecto.
Los puentes que se miran
Desde la carretera se pueden ver los dos puentes mirándose en el atardecer, como amigos en la distancia..
¡El puente abandonado, dando la talla!
Me llena de nostalgia, mirar este recio puente abandonado.
Puente Carlos Fernández Casado
El embalse es cruzado por la autopista AP-66 en dirección a Asturias, en la cual está construido un puente atirantado llamado Ingeniero Carlos Fernández Casado, que es actualmente el de mayor luz de España, después del Puente de la Constitución de 1812 de Cádiz.
Los tirantes del puente, persiana de montañas!
Zona deportiva del embalse de Luna
Se ha generado una actividad recreativa, como la contemplación del paisaje, pesca deportiva, deportes náuticos, caza, baño y senderismo, etc. Un negocio turístico, con dos campings, el de Mirantes y Sena de Luna y el Club Náutico, el cual cuenta con la organización de competiciones internacionales de vela.
Cascada de Caldas de Luna
En el pueblo de Caldas de Luna hay una estación termal. Nosotros estuvimos allí hospedados un fin de semana, fue genial. Además de los baños, hicimos senderismo y vimos la cascada.
Estratos piramidales
Al regreso, aunque estábamos algo adormecidos miramos las montañas espectaculares de Luna, sintiendo que Luna se impregnaba de su belleza. La geología de la comarca de Luna se estudia por su riqueza y diversidad.
¿Rocas lunares, encantadas?
Estamos en Laciana
Vimos el cartel en un coche aparcado frente al restaurante donde entramos a comer. Luna se acordó de su mamá...tan sólo cambiando la primera A por una U, tendríamos su nombre.
Luna quiere a Luciana
Así que editamos la foto de Laciana, para enviársela a Luciana!
Víctor rememoró su trabajo en las antenas de telefonía.
Un día que nevaba, ya tarde para encontrar cualquier sitio de comer, después de subir y trabajar en la torre, rendido, llegó a este restaurante, donde le acogieron y le dieron rica y abundante comida. ¡Por eso estábamos aquí!
El abrazo de Luna a su abuelo.
Durante la sobremesa nos hicimos unas fotos. Te queremos mucho, Luna, dijo el abuelo, acariciándole la cabecita.
Luca y su abuela Rosi
Estuvimos abrazados tan felices. Luca con sus inseparables coches arrempuñados, para que no se cayeran, no fueran a romperse.
Luca y el helado de chocolate
Luca conquistó a la camarera y obtuvo el helado de su gusto.
Luna y su reloj digital
Mientras tanto Luna se entretenía con su regalo. Ahora ella saca fotos y puede hacer más cosas...
En medio de ninguna parte
Víctor nos llevó a ver la antena del límite de la provincia y aparcó, como veis, antes de la marca provincial de Asturias, pero la cosa es que ya habíamos salido de la provincia de León, como veréis en la siguiente foto.
Acabamos de salir de la provincia de León
El coche aparcado entre León y Asturias, ¿dónde se supone que está?
Puerto de Cerredo
Este es el camino a la mina de tantos mineros y transportistas de carbón que lo bajaban a Anllares y a la Térmica de Ponferrada. Así lo hacía César el pedáneo de Valseco, esposo de Olimpia, en cuya casa me acogieron cuando llegué de maestra. Su recuerdo y agradecimiento nos acompañaron en este viaje.
Para saber sobre la Térmica deAnllares:
Lluvia
No hubiéramos preferido otro clima, porque nuestros recuerdos estaban en la lluvia y en la nieve.
Eso lo dijo Víctor y tenía razón, pues su trabajo en las torres de telefonía de Caboalles, Rabanal, Palacios del Sil, siempre estaban causados por inclemencias meteorológicas e implicaban graves riesgos de conducir por las difíciles sendas de montaña a gran altura.
Han tratado de compensar el cierre de las minas preparando algunas pistas de senderismo.
Antigua casa-escuela de Palacios del Sil
Aquí vivimos en la parte centro-derecha del edificio, cuando llegué de maestra. Víctor llegó con seis meses. Conoció el río Sil, La Cuérguila, los sotos de castaños, la vida campesina, con gallinas, gallos, vacas y caballos. Y multitud de personas!!!
El jardín era la Era
Donde estoy, es ahora una plaza ajardinada, con fuente y todo. Antes aparcaba el camión de los transportistas de Valseco y había siempre una montaña de arena de las obras que estaban en marcha. Ahora tiene un potro, recién preparado.
El potro
Este potro es una reproducción del que aún permanece, medio derruido, frente al Bar de Vitoriano, donde siempre le conocimos.
¡Qué bueno el potro cuando llueve!
Aunque hay que tener cuidado con esos ganchos que se mueven cuando Víctor choca con ellos. Cuidadín.
Rafa con mascarilla, para recordar este año 2020
Ved nuestro álbum de fotos de este día
Recorrimos al regreso la comarca de Babia. Vedlo aquí:
rsas0010.blogspot.com/2007/08/babia-rio-sil.html
08 junio 2020
Los Calderones. Con Tino y Leo por el Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
Les llenamos la cabeza con las historias y leyendas que habíamos vivido y escrito allá por el año 2015, en el periódico La Nueva Crónica de León, cuando investigábamos el Viejo Camino de Santiago por la provincia de León.
Hemos recuperado para ellos lo publicado al respecto y también para refrescar la memoria a nuestros amigos del blog:

15ª Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago en la provincia de León:
Castillos de guerra y amor, poblados y monasterios desaparecidos.
Desde los Barrios de Gordón vamos por solitarios Caminos, sólo montañas y valles son testigos de su grandiosa historia.
En los Barrios de Gordón ojeamos de nuevo el “Vexu Kamin” de D. Julián González Prieto, en cuyo Documento del año 902 el abad Gundisalvo narra la peregrinación de Leodegundia y su séquito, haciendo referencia al lugar por el que ahora transitamos dice:
“De seguido Buiza, Beberino y una Pola pasado un puente donde descansamos en el castillo… pasado el descanso, sin miedo musulmán fuimos al amparo del castillo por el paso de Santas Martas hasta Viñayo con dos monasterios y muchos hermanos que nos dijeron nuestro señor don Pelayo en lugar ahora campo sagrado ganó milagrosamente a los árabes”
Tenemos por tanto tres puntos de referencia: el castillo de Barrios de Gordón, que es donde descansaron, hoy sólo queda señalado por una gran cruz, El paso de Santas Martas, ¿Ese paso, se refiere al desfiladero de Los Calderones, junto a la peña de Santas Martas? Yo creo que sí, porque el sendero nos lleva por Piedrasecha directamente hasta Viñayo, que es el tercer punto que nos cita, lugar que fue muy importante en su época, como luego veremos.
Hablando del Castillo de Barrios de Gordón, Pio Cimadevilla en su libro “Gordoneses, suma historiográfica para el concejo de Gordón” recuerda una hermosa, parafraseando a Alfonso X el Sabio: “mas pero a Gordón no lo priso (refiriéndose a Almanzor)”. De él dice Gundisalvo, "que descansaron en el castillo y refugios que mandara hacer y mantener el recordado D. Ramiro, que tantas hermosas iglesias hiciera en Asturias y León”. Alfonso III se ocupó de su restauración, para proteger los pasos de la cordillera cantábrica. Almanzor no consiguió conquistarlo durante sus razias, pero el hecho de intentarlo indica que era un punto preeminente. En los tiempos del reinado de Dª Urraca esta fortaleza estuvo en manos del conde Suero Bermúdez. Alfonso IX ordenó al final de su reinado su demolición, para evitar que fuera ocupado, esta vez por los castellanos y ordenó, la creación de una Puebla.
La fuente de la Rebandilla está encantada, las perlas de la odalisca aún resuenan desde el lejano día que ella caía por el pozo.
Desde la falda del cerro en el que se asienta vemos La fuente de la Rebandilla, que todos dicen que está encantada desde que Dª Jimena, esposa de Alfonso III, presa de celos consiguió arrojar a un profundo pozo, a la preciosa odalisca que su marido ocultaba en el castillo. Sí, la fuente está encantada, pues en la noche de San Juan se oyen sollozos y a veces pueden verse las perlas de la hermosa joven desgranándose en el agua del pozo. Triste leyenda que quizás encierra la verdadera ruptura de Jimena y Alfonso y la rebelión con la que sus hijos lograran arrebatarle el trono.
Por un sendero que lleva a las Brañuelas dejando a nuestra izquierda el pico de Santiago, nos dirigimos a la collada del Fito, a la Peña de Santas Martas, para descender por los Calderones a Piedrasechas.
En Santas Martas encontramos los restos de un antiguo poblado y una vieja abadía. Podemos imaginar las campanas del monasterio presidiendo las actividades del poblado, llevar el ganado a los pastos comunales, nombrar por sorteo a las personas encargadas de su vigilancia, llamar a los vecinos a la hacendera, avisar de los bautizos de nuevos miembros, acudir para ayudar a los incendios… y los días festivos al final de misa se compartía el “pan de la caridad” en el que participaban con alegría y hermandad todos los feligreses. Pero en esta ocasión los feligreses enfermaron rápidamente ¿Qué había ocasionado tal problema? Pues que la mujer que amasaba el pan dejó la levadura fuera de la ventana y se había introducido en ella una vacaloria, que es como aquí se llama a las salamandras y el animal fue la causa de que se contaminase el pan amasado por lo que, los vecinos fueron muriendo envenenados.
En la actualidad, si vemos una salamandra en un manantial interpretamos que las aguas son limpias y se pueden beber en caso de necesidad. Pero no fue así en la antigüedad y se dice que en la época de Alejandro Magno uno sólo de estos animalitos fue la causa de que en un río de la India se envenenaran 2000 caballos y 4000 de sus guerreros.
Para los alquimistas medievales, la salamandra es el espíritu del fuego así que no estaríamos desencaminados si pensásemos que el pueblo de Santas Martas pudo perecer por un incendio. Aunque no murieron todos, una viejecita se salvó porque estaba enferma y no pudo acudir a los Oficios Divinos por lo que no comió del Sandwich de vacaloria y se convirtió además en la rica heredera de todos los terrenos comunales de Santas Martas.
La viejecita fue recogida por un Rico-Hombre de Otero de las Dueñas a cambio de que le traspasara los derechos de los terrenos de Santas Martas. Así es como en la actualidad pertenecen a este pueblo en vez de a Piedrasechas, que es el núcleo de población más cercano.
la Cueva de las Palomas
Bajamos por el paso de los Calderones hasta la Cueva de las Palomas donde nos detenemos para contemplar su Virgen y como buenos peregrinos que somos, rezar una oración para ser perdonados por contaros tantas leyendas profanas. Un poco más abajo, junto a la fuente del Manadero hay otra cueva, la de la Canga que dismula en su interior una profunda sima de 40 metros de profundidad al final de la cual se encuentra un lago de cristalinas aguas. A este lugar vino a refugiarse, perseguido por una pastora un perro que había mordido a un cordero del rebaño asustado por la oscuridad interior perrito y pastora cayeron al profundo pozo y no se supo más de ellos. Bueno, sí, porque a los pocos días vieron salir por la fuente del Manadero las tijeras y el dedal de la pastora.

Continuamos por el camino que nos lleva a Piedrasecha (Piedrasecta=piedra cortada)
Entramos en una hoz, con estratos de piedra retorcidos y agrietados, es el cauce de un río que a intermitencias se esconde bajo tierra, un fenómeno geológico y un paisaje singular. Estamos de nuevo en la civilización, pues el pueblo cuenta con casas rurales y una de ellas se halla en un moderno castillo, que tiene hasta Spa.
Llegamos a Viñayo, que fue la sede condal del Señor del alto Órbigo y tuvo el citado monasterio en la carta de Leodegundia.
En su desaparecido monasterio, se guardaban hasta las reliquias del Apóstol Santiago, pero de eso hablaremos el próximo día.
En todas estas montañas y valles escondidos se siente el latir de otros tiempos, cuando los reyes asturianos frecuentaban estas tierras y los nobles vivían sus amores o morían por ellos.
En Otero de las Dueñas aún se conserva la memoria de su afamado monasterio.
Según el escritor J M Cuadrado, en el monasterio de Otero de las Dueñas, se encontraba el sepulcro de Doña Jimena, la madre de Bernardo del Carpio, después fue recogido en la iglesia parroquial.
Bernardo del Carpio se esforzaba realizando hazañas para servir al rey Alfonso II, su tío, pero siempre pidiéndole la libertad de sus padres, que habían sido injustamente castigados a causa de su enamoramiento. El rey promete pero no cumple, el joven se enoja, el rey le destierra, Bernardo fortifica el castillo del Carpio, en Salamanca... Al final cuando cede el Carpio al rey, a cambio de la libertad de sus padres y el rey manda que así se cumpla, ya su padre ha muerto. Lope de Vega cuenta que entonces que mandó sacar a su madre del convento y celebró en público el casamiento que antes habían hecho en secreto.
Bernardo es el héroe de Roncesvalles, uno de los héroes más romanceados de nuestra literatura, que hasta tiene un sitio en el Quijote. El romancero lo canta así:
“Bastardo me llaman rey
siendo hijo de tu hermana,
tú y los tuyos lo habéis dicho,
que otro ninguno no osara,
mas quienquiera que lo ha dicho
miente por medio la barba,
que ni mi padre es traidor
ni mala mujer tu hermana,
porque cuando yo nací,
ya mi madre era casada.
Metiste a mi padre en hierros
y a mi madre en orden sacra...”
La leyenda y la historia se juntan...
y pueden documentarse en este párrafo de la Edición facsímil de “Recuerdos y bellezas de España –Asturias y León” de JM Cuadrado, que en su página 357 nos dice:
“...Sobre los Barrios de Luna encima de su negruzca peña descuellan los impresionantes restos del alcázar donde los romances figuran encarcelado al ciego conde de Saldaña; y todavía en Otero de las Dueñas, en la Iglesia de las monjas cistercienses, se designa el sepulcro de la desafortunada madre de Bernardo del Carpio, frente al de la condesa de Luna, fundadora del Monasterio”
Aquí tendríamos que contarle a nuestros primos las historias de Otero de las Dueñas, punto en el que la carretera que llevamos se une a la que viene de la montaña para la capital leonesa, pero eso lo dejamos para otra visita...
07 febrero 2019
L Promoción Instituto
Aquí os dejo mi aportación a la revista que se publicó en el Instituto Juan del Encina con motivo del 50 Aniversario de nuestra promoción.
Amigas, Yo creo que soy de otra promoción anterior a la vuestra. Hice 1º en el 59-60 y acabé Preu (Ciencias) en el 66-67.En el Insti, me parece que fueron mis compañeras Aurora Luelmo, hermanas Serrano o hermanas Valenciano... Otras a las que invité al grupo: Rosa Mari Dueñas Flecha, Camino García, Celia Gómez Granados. He perdido la pista de Amparo Cachafeiro, Mari Flor Ponga Pérez, Mercedes Sánchez Molero, MªPaz la pelirroja, otra Camino, otra Milagros y otras compis... que ahora hecho de menos al leer vuestras anécdotas en el was.
Me parece que podía añadir estos recuerdos de la infancia...
Mi profesora de Preparatoria fue Dña Agapita. Para mi, muy buena profesora, siempre nos hacía reflexionar sobre el comportamiento, era muy práctica dándonos consejos para no manchar la escritura o los libros de lectura.
Cuando llegué al Insti me sorprendió la clase-laboratorio que estaba escalonada y teníamos toda clase de inventos de Física y Química, planos inclinados, dinamómetros... El profesor Valenciano nos invitaba allí al cine los sábados. Luego cuando escogimos ciencias de 5º a Preu, comprendí la utilidad del inmenso encerado doble, que llenaba el Sr. Salto de fórmulas y luego accionando la polea salía desde arriba otro igual, todo pintado de roja cuadrícula, que facilitaba dibujar las gráficas.
Me gustaba la clase de costura, porque en la placidez de la primera hora de la tarde, íbamos leyendo en turnos, el libro de Heidi o el de Marco, mientras nos ponían la labor.
Recuerdo a la Srta Rosarito, que vigilaba que no nos atropelláramos por las escaleras cuando salíamos al recreo y que una vez nos dejó salir por una puertina, a mitad de las escaleras, que accedía a la muralla y.. alucinamos de las sorpresas que guardaba el instituto! ¡Qué infancia inocente!
D. Modesto nos propuso participar en un concurso de dibujo sobre la figura de Platero. Me encantaba ese burrito y todas sus historias que luego releía en casa.
Salíamos al patio a hacer gimnasia con la profe Camino: "Mens sana in corpore sano" .Nos numerábamos...qué magia, para separarnos en las filas! Una vez hicimos una exhibición de ejercicios con mazas. Camino nos dió indicaciones para confeccionarnos un traje de deporte, con unos pantalones cortos azules y una camisa blanca. Formamos con ella un equipo de baloncesto y teníamos un entrenador, un tipo guapo, nos parecía. Participamos en diversas competiciones con colegios, en la pista de patinaje que existía en el parque infantil, en Papalaguinda. Por casa andan unas fotos y en una de ellas creo que está Aurora Luelmo.
También nos ensayó unas jotas y actuamos en el Trianón, anduve pordioseando ropa regional por casa de mis amigas, para completar lo que había por casa y me hice una foto luego, orgullosa de la indumentaria tradicional.
Tuvimos una excursión a Madrid, bien aprovechada porque vimos Ávila, Segovia, Valladolid y nos ofreció una ocasión para consolidar amistades que siempre recordaremos.
En la clase de 5º preparábamos en el recreo fiesta con un tocadiscos. Así llegamos a los cantantes y aprendimos las canciones de los éxitos de nuestro tiempo. Cobrábamos la entrada y vendíamos algo de comer que traíamos de nuestras casas. Era para conseguir fondos para el fin de curso.
Entonces preparamos una obra de teatro: “Dña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores” de Lorca. Actuábamos con los alumnos del Padre Isla, cuyo edificio aún no habían derrivado y allí la representamos. D. Faustino, con una pericia envidiable, nos hizo los decorados mientras ensayábamos las vísperas del extreno.
He aquí mi agradecimiento para todos los profes, que siempre me agradaron y en especial a D. Jaime Rojas, pues muchos recreos los pasé divinamente en su biblioteca. En hojas de cuaderno cuadriculado, porque también incluian gráficas, hizo unos resúmenes escritos a máquina, de las últimas investigaciones científicas y nos los prestaba para llevar a casa. Nosotras los copiábamos en nuestros cuadernos y se los devolvíamos para que “pasase la bola” y los estudiásemos antes de la prueba de Preu. Aún conservo ese hermoso cuaderno, con alguna hoja original del profesor, esperando estudiarlo de nuevo...
31 agosto 2018
VIsita de Dalkey (Deilginis : isla Espinosa)
















