27 septiembre 2011

Felechas y Sabero

Seguimos con la excursión del 25.09.11... ahora nos corresponde recordar lo que hicimos tras caminar por la calzada.Ved nuestras fotos.

Comimos en Valdoré unos ricos manjares de caza y dulces. Tras los chupitos, cantamos y bailamos, con los ritmos tradicionales leoneses, que saben a gloria cuando surgen de Xeitu y en este ambiente de amor a lo leonés.

Sabero, Felechas


Ajustándonos al horario salimos a visitar la exposición de meteoritos, que José Vicente tiene en el Museo de  Sabero.








Esta es la información que resumimos del Museo:

SABERO / Tercera exposición temporal
120 meteoritos ‘aterrizan’ en el Museo de la Siderurgia y la Minería

La exposición ‘Meteoritos’ está formada por piezas de la colección particular del buscador de meteoritos José Vicente Casado, que las ha cedido de forma gratuita y permanecerá en el MSM hasta febrero de 2012.

Se trata de una de las muestras más completas sobre dicha temática que se ha hecho en España compuesta por más de 120 piezas procedentes de diversas partes del sistema solar, como la Luna, Marte, Mercurio, Venus y Júpiter, y recogidas en Marruecos, Libia, Egipto, Francia, España, e Indochina.

ambiente estelar entre los meteoritos

La muestra es una oportunidad única para ver y tocar rocas tan antiguas y lejanas, pues en la actualidad no existe ningún otro lugar en España donde se puedan contemplar la cantidad y variedad de meteoritos que se exponen ahora en el Museo de la Siderurgia y la Minería. Los visitantes podrán ver uno de los meteoritos más grandes del mundo, que alcanza los 600 kilos de peso.

La exposición ocupa las dos plantas del edificio de exposiciones temporales del Museo y está dividida en dos secciones: el universo y el desierto

La muestra cuenta con recursos audiovisuales e interactivos; un vídeo explicativo sobre los meteoritos premiado por la Universidad de Zaragoza, proyecciones sobre curiosidades de estas piezas, la posibilidad de navegar de forma virtual por el universo y visitar, también de forma virtual, los cráteres más importantes que se han formado en la tierra como consecuencia de la caída de meteoritos.

Durante este mes, el horario de apertura del Museo es de martes a sábado, de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas; y los domingos y festivos, de 10 a 14 y de 16:30 a 19:30 horas. Además, durante le presente mes se han programados actividades complementarias como la conferencia ‘Meteoritos’, la proyección de la película ‘Meteoro’ y un curso de formación.

Deseamos que este proyecto sirva para el desarrollo de Sabero y su comarca, para que la cultura sea sinónimo de desarrollo y turismo y para que estas exposiciones e iniciativas puedan interesar a otros pueblos de la provincia o de otras partes.

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Luego fuimos a Felechas
Anselmo, nos explicó las características constructivas del hórreo leonés y sus variantes allí representadas, a dos, tres y cuatro aguas. El propietario de uno de ellos, recién restaurado, nos lo enseñó por dentro y nos respondió sobre todo lo que le preguntamos.

Para finalizar recorrimos el pueblo, que es muy bonito, muy cuidado, con sus monumentos.

Después de tomar café en el local de la Asociación del pueblo, nos hicimos una foto junto a una "corza", que encontramos en un portalón.

No, no se trata de ningún animal, sino de un objeto para el arrastre. Es una pieza de madera sin ruedas, que se usaba en zonas donde no cabía un carruaje. Podéis verlo aquí, en el suelo, apoyado a la pared:

La corza
No queremos que os perdáis los hórreos de Felechas, así que animaros a visitar este lugar y mientras tanto podéis verlos aquí:
Sabero, Felechas


Está recién restaurado y es magnífico que se recuperen estas joyas de nuestro patrimonio. Agradecemos estas iniciativas.

26 septiembre 2011

Calzada Romana del Esla

Elena  pendiente de todo, proporcionó un día rico en conocimientos y diversión a sus amigos del Instituto Imperium Legionense.
Estábamos los habituales y llevaba dos colaboradores de lujo: el Padre Eutimio y José Vicente Casado.
Además, estuvo llena de generosas aportaciones de diferentes personas:
Ya desde el autobús Teresa nos habló sobre la construcción de las calzadas romanas, Ara Antón, la propia escritora, nos leyó sobre su novela “Astures, último bastión contra los romanos”, muy relacionada con el tema del día y un poema de su hija Beatriz.

Anselmo e Ino nos atendieron en su pueblo Felechas y vimos los hórreos leoneses, con toda clase de explicaciones y la colaboración de su propietario, que nos lo mostró por dentro.

Lola Figueira nos hizo un resumen de su novela “Regresando a Badinia” sobre las guerras cántabras. Xeitu y sus colaboradores alegraron el camino y la sobremesa. El equipo técnico estuvo siempre trabajando captando el momento con sus cámaras y vídeos. Todos fuimos imprescindibles, trabajando en preparativos, arbolando banderas, sintiéndonos amigos y leoneses, por si alguien se nos olvida…en fin, gracias a todos.


Calzada romana del Esla
P.Eutimio nos fue explicando la ruta de la Calzada romana del Esla, ( pinchad este enlace para ver las fotos) que iniciamos en las Salas, para seguir en cómodo descenso hasta Valdoré. Sobre el terreno admiramos los restos, los emplazamientos, las características constructivas y , entre otras cosas, el significado de topónimos y nombres que atesoran el legado de nuestra historia antigua.

Mirando al valle escuchamos sus explicaciones: Se encuentra aquí El Corón, sobre Huelde, que recuerda la Corona o castro allí ubicado, hacia el Noreste.

La cueva Robla, mantiene en la memoria de los moradores pre romanos las fuerzas (en latín robona) de ataque en las luchas cántabras y marca su presencia en el Oeste, hacia Salamón y Lois.

Hacia el Sur, controlando todos los puntos cardinales tendrían su observatorio en el alto de Maciquines, donde hoy está el repetidor de TV y cuyo camino viene desde Corniero, abriendo la comunicación con los valles del Porma.

La entrada estaría en el camino con divertículo, que hoy se llama pago S. Roque y que tiene un canalito, que hasta hace poco se podía estudiar muy bien, pero que las obras lo habrán deteriorado.

En Crémenes y en Las Salas se venera este santo. Quizá las advocaciones religiosas fueron la cristianización posterior de un elemento predominante de significado similar, roca. Hay otros santos como S. Martín, nombre con reminiscencias romanas de Marte.

Las Salas- Valdoré
Descendimos contemplando la calzada, realizada en su mitad con la excavación de la pared rocosa y la otra mitad asentando el derribo en muros de contención para lograr el ancho establecido, siempre mayor a tres metros. 
Algunas de las grandes losas que cimentan el bordillo exterior, tienen forma triangular, con el ángulo en el interior, de manera que a cada pisada constribuían a una presión sobre el terreno y el lado opuesto de la losa marcaba el precipicio.

Las huellas de rodaduras son sobrecogedoras y se aprecia la inclinación del camino hacia la montaña, para eliminar el riesgo de despeñarse.

Nos habló de huellas romanas en el entorno: los hoyos, que debieron de servir de graneros, las altas rocas donde algún agujero debió de hacerse, para observación, evitando el esfuerzo de preparar una torre.

Lo más impresionante fue el "pajar del Diablo". ¡Una obra del Diablo! debieron exclamar los que la han visto y por eso debe llevar ese nombre. Se trata de una voladura de la roca para permitir el paso de la calzada. Desde esa altura se contempla el valle con toda su hermosura.
calzada romana del Esla
Y mientras andábamos P. Eutimio desgranaba los infinitos hidrónimos que se conservan, escondidos en el lenguaje.




Queremos reivindicar este tesoro arqueológico, su estudio y conservación y evitar que se produzcan destrozos como el denunciado el año pasado por el P. Eutimio y Siro Sanz.
Así recogía la noticia el periódico:
Hubo un destrozo de un tramo de la calzada del Esla entre Las Salas y Remolina.
«El camino ha sufrido gravísimos desperfectos por las obras que a finales del verano pasado utilizaron la caja del camino para albergar la tubería destinada a traer agua de Remolina a Las Salas -"recuerda Sanz-". Se da la circunstancia de que la lápida cántabra, recientemente recobrada, de Vadone, y la de Tridio Alonge, aparecieron en el pago de San Roque, al cual se dirige la calzada antes de remontar hacia Remolina y Riaño, y muy cerca también del histórico Vado de Llaso, certificando así la antigüedad del camino en 1.800 años como mínimo».


El Manto del Esla
José Vicente Casado es un chico infrecuente, como el mismo se llama, disculpándose ante los que quieren tildarlo de raro, por dedicar su vida al estudio de meteoritos, rocas y estrellas.
Calzada romana del Esla
Con las explicaciones que nos dio “in situ” tuvimos la oportunidad de comprender los aspectos geológicos de la zona, llamada “Manto del Esla”, una de las más variadas y ricas del continente. Yo pongo aquí lo que anoté, pero no estoy segura de trasmitirlo sin errores, así que pido disculpas y corregidlo.

Hace 400 millones de años, estos suelos que pisamos no eran montañas aireadas por finos vientos y templadas por el sol resplandeciente, que hacía ayer, sino mares cercanos al polo sur de la tierra, cuyo nombre era océano Recio, mares llenos de vida.

Los que han estudiado estas cosas nos dicen que un tiburón de 4 metros, dotado de unos dientes impresionantes, quizá lo que hemos encontrado de él, se le llamó “leonudis causi” con lo que luce en los libros con su nombre leonés. Siempre el orgullo o la nostalgia nos hace enarbolar nuestra patria chica. Si hemos estado en el polo sur y viajado por la piel de la tierra, ¿dónde picaremos la bandera?, pero somos así…

Hay testimonios muy interesantes, en Villayandre se pueden observar arrecifes de corales.

Pues allí o aquí, junto al diente del tiburón se fueron asentando esqueletos de animales marinos, algunos tan pequeños que se muestran en el interior del ojo de una aguja, tallos clinoideos, “lirios de mar” con simetría pentagonal, amonites, que parecen cuernos y que recibe su nombre por encontrarse en las pirámides de Egipto y atribuir el uso de las piedras que les contenían al gusto del faraón Amón Ra. ¡Qué curioso conocer estos seres antiquísimos gracias a que los hemos encontrado fosilizados!

Trillones de organismos, o mejor sus esqueletos de carbonato, se fueron acumulando en el lecho marino, compactándose y se convirtieron en caliza, carbonato cálcico, lo que hoy vemos en nuestras montañas de León, en el macizo de Mampodre, en la Ubiña, en Picos de Europa...

Nuestro suelo había subido en el mapa hasta cerca del Ecuador.
Las Salas- Valdoré
Pero no sólo vemos la caliza, porque también vemos la cuarcita. La Cuarcita procede de las areniscas compactadas en una época, 300 millones de años, en el Ordovícico, Silúrico, cuando nuestro mar era profundo y más cerrado, no había vida y las capas de arenas cubrían el lecho marino. En el periodo Telúrico empezaron a compactarse las areniscas y formaron estratos.

Las cuarcitas son dióxido de sílice, cristalizan en prismas hexagonales, son muy duras, sobre macizos de cuarcita se han asentado las presas de los pantanos leoneses, tanto en el Porma, Riaño, Luna.

En una época, a sus formas cristalinas se las llamó cristal de roca, porque se creía que era agua fría de la montaña convertida permanentemente en hielo, en cristal. Si se le rompe lo hace de forma irregular, en cambio la calcita, que tiene dureza 3, es blanda y se rompe en prismas regulares.

La cuarcita se deja invadir por organismos que le aportan un color a veces oscuro. La caliza se mancha por las filtraciones de aguas termales, en los agujeros se observan los colores del cobre, del cobalto, del níquel.

Dentro de los componentes del granito está, además del cuarzo, el feldespato, que también se transformó en caolín, que hay una mina que lo extrae cerca de estas montañas y en mica o artosa, que es la que se convierte en arcilla.

Hubo un momento en el que Rafa se quedó observando una roca, que era una masa informe y entonces José Vicente explicó que se había formado con antiguos lodos, que discurrían arrastrando y amalgamando todo a su paso y a veces encontraban una cueva, que los lanzaba al exterior, mostrándonos ese raro aspecto. Dijo que se habían encontrado hasta osos dentro de ellas.

También nos habló de los cantos rodados, parece ser que en el periodo Ordovícico un inmenso meteorito impactó en la tierra y esta quedó congelada, los glaciares fueron moviendo los estratos o capas y los ríos que surgieron, arrastraron los materiales sueltos, formando los cantos rodados.

Otro fenómeno que se observaba por doquier era los plegamientos de estratos. Un gran empuje hizo que las capas se doblaran y cambiaran su posición, en vez de estar paralelas al suelo se ven hoy en día perpendiculares, incluso pudimos ver estratos girados haciendo ondas.

¡Una maravilla este León!, a donde vienen a estudiar geología científicos de todo el mundo. Concretamente este domingo había un grupo de la Universidad de Cambridge, hospedados en Crémenes y ¡llegamos a enterarnos por casualidad! Buena suerte a todos y viva la humanidad, del Polo Sur al Ecuador y en el reino de León.

27 mayo 2011

Acebedo



Acebedo, LeónNosotros llegamos a Acebedo después de la sobremesa y nos paseamos por el pueblo, contemplando sus bonitos hórreos leoneses y las tradicionales edificaciones de montaña, mientras que el río hacía sonar sus aguas cantarinas y las golondrinas nos contemplaban intrigadas, desde los cables de las calles.
Ved nuestras fotos aquí

Guiados por Elena y acompañados por los amigos del Instituto Imperium Legionense y de insignes vecinos del pueblo, subimos al pie de la torre, admirando el macizo del Mampodre bañado por el sol. Fue emocionante escuchar el nombre de sus picos, majadas y valles y recordar la poderosa influencia que la naturaleza tuvo en el transcurrir de su historia.

Centinela sobre el pueblo de Acebedo, surge una torre en lo alto de un cerro, ceñida por varios círculos ondulados del terreno, que cubren las ruinas de muros de defensa que vallaban en redondo la cumbre.

Acebedo, LeónEn el exterior del último anillo van apareciendo antiguas sepulturas. Todo esto se ha identificado recientemente con el emplazamiento de un castro astur, que tendría su radio de expansión en el entorno de la torre, lo cual hace retroceder el origen de la población al principio de nuestra era o algunas décadas antes. En todo caso, anterior a la llegada de las legiones romanas.

También se cree que en el promontorio llamado "La Corona" aparecen varios restos de una muralla, prerromana o perteneciente a un campamento romano, que tendría una función estratégica en la campaña de conquista, capitaneada por el emperador Augusto contra los cántabros y astures, en el siglo primero antes de Cristo.
Véase aquí documentos de la página de la Asociación de la villa de Acebedo.

Este pueblo guarda testimonios del imperio romano, de la invasión y cristianización de los bárbaros, de la Reconquista, quizá de las huestes árabes.

En el año 1020 hay noticia de que Acebedo cambia de manos, al intercambiarse con la villa de Pomeca, población de una dama noble llamada Sendina, con Pedro Flaínez.

En la década de 1340 a 1350 Acebedo aparece nombrado en el "Libro de la Montería", del rey Alfonso XI.

Ya en el siglo XV, Acebedo pasa a las manos de las dos más poderosas familias leonesas: los Osorio y los Guzmanes. De su castillo ya no queda hoy nada.

La supresión del Señorío sobre Acebedo por la Cortes de Cádiz, tuvo lugar el 6 de Agosto de 1811.

A mediados del siglo XIX se funda la Biblioteca Popular Católica de la Villa de Acebedo, cuyos libros podían los vecinos llevar a su domicilio y restituir sin plazo fijo. La cultura era una de las riquezas de esta tierra.

En 1922 llega la corriente y luz eléctrica a nuestra Villa, producida en el pueblo para su uso y consumo. Y en la segunda mitad del siglo, la traída de agua a cada casa de la Villa, también realizada por los propios vecinos.


Acebedo, LeónLuego del paseo por el pueblo estuvimos en el Ayuntamiento disfrutando de un libro "Ordenanzas del Concejo", que han recuperado y restaurado. En él se encuentran escritos, que atestiguan la hidalguía de esta tierra montañesa.

Nos felicitamos por conocer la belleza y la riqueza de la tierra de León y nos sentimos orgullosos de compartir la con vosotros y con todo el mundo.

24 mayo 2011

valle de Valdosín

En este enlace podéis ver el  valle de Valdosín. Es un lugar impresionante, muy recomendable para disfrutar de la belleza del paisaje de montaña, escuchando el rumor de sus aguas y los gorgoritos de sus arroyos y fuentes. Hay hermosas hayas y robles albares en las  laderas, hasta fresnos de hoja ancha y serbales en el fondo del valle.

Valle de Valdosín, León

Unos dos km. después de La Uña nos encontramos el área recreativa de Los Carbellares, de donde partimos por una variante señalizada del PR LE-20, cruzando por un camino la vega en la que confluyen el arroyo Riosol y el río Valdosín (o río Esla, según teorías).

Después de pasar un puente cogemos la pista de Valdosín, que es el acceso principal de esta ruta, y que viene del término de la Fuente Turriente, a 800 m. de la Uña, donde quedó el autobús para recogernos al regreso.

Caminamos entre prados inundados de agua y de flores amarillas, a la orilla del río cantarín, frente a los acantilados de la llamativa Peña Castiello (1354 m), que la rodeamos por su base, pasando por un estrechamiento, para salir después al ancho valle y vega de Valdosín con amplios pastizales y hayedos silvestres.

Llegamos al redil de esta vega a las faldas de Peña Ten, donde confluyen tres valles, dejando la pista y el arroyo Valdosín a la izquierda y a la derecha el del arroyo de la Majada Castellana, para continuar al norte, por el del medio. Vimos la Peña Ten (2142m) a nuestra derecha, al este, y la Peña Pileñes (2019m), un poco más a la izda, que acaba en un visible collado.

Paramos junto a la edificación del redil y algunos dejamos las mochilas allí, mientras avanzamos al encuentro del arroyo Naranco, la fuente del Esla que íbamos buscando y  que ya se vislumbraba subiendo a nuestra izquierda.

Peña Ten en el fondo del valle.

Al regresar nos dirigimos a la ladera de enfrente para adentrarnos en los acebos. Subimos a ver el acebal y hacer unas fotos en su interior. Entre la masa arbórea hay enormes cabidades, donde se refugian los osos y otros animales salvajes, para invernar.

Luego regresamos por donde habíamos venido. Pero por una senda podríamos haber subido hasta el Puerto de Ventaniella (1427 m), límite de León y Asturias, que fue uno de los pasos importantes de acceso a la cornisa cantábrica por el concejo del Ponga. Tuvo una importancia muy grande en las guerras de Roma contra Cántabros y Astures y en los siglos de pacificación y civilización posteriores. Hoy en día es infranqueable, por la desidia de nuestro pueblo y sus políticos.

En el valle  existe uno de esos árboles espectaculares, un haya singular. Es un ejemplar catalogado, que ha sobrevivido durante cientos de años a tempestades, nevadas y a la mano del hombre.. Una vez traspasada la Peña del Castiello, hay un cartel indicativo. Se ascienden unos 100 m por la ladera y se llega hasta el haya.


23 mayo 2011

Las fuentes del Esla

El Esla, el río que más caudal aporta al Duero de entre todos sus afluentes, ha sido objeto de polémica desde siempre, para establecer dónde nace, cuál es la fuente que merece llevar su nombre desde el principio, por ser la más caudalosa...Por eso, los amigos Legionenses hicimos esta excursión buscando las fuentes del Esla y el autobús nos dejó en el alto del puerto de las Señales, junto a Tarna y desde allí anduvimos todo el valle de Riosol, que podéis ver aquí las fotos.


No existe duda, partir de Riaño estamos hablando del Astura, de los historiadores romanos, del Estola ó Estula medieval, del Esla actual. Pero es desde ahí hacia las respectivas fuentes donde está la controversia, que tiene apasionados defensores por dos ramales.

Si nos remontamos en el tiempo hasta donde nos permiten los registros escritos, hay numerosos documentos medievales que dan el nombre de Lusu al río que pasa por Burón, al que baña el pueblo de Vegacerneja Oza y Bierón al de Pedrosa. Son nombres ibéricos, prerromanos.


Que el Esla debe llamarse a las aguas que bajan de Pandetrave, San Glorio y Picones lo defiende Antonio Valbuena, escritor nacido en Pedrosa en 1844, que fue conocido en su época por ser un polemista incansable.
Valle de Riosol, León


Los defensores del nacimiento del Esla en el ramal occidental son, entre otros, José González, canónigo de Crémenes,
  y el padre Eutimio Martino.

Al P. Eutimio Martino le oí esta hermosa poesía, obra de su ingenio y de su amor al agua que fluye:


Hasta que se forma un río
Las fuentes río no son
Y cuando se forma el río
¿Quién sabe dónde nació?

Esto es lo que ocurre con el río Esla, que trae en contienda a los geógrafos y a los filólogos, estudiando la historia y el caminar de este histórico río.

Nosotros anduvimos buscándole por el hermoso Valle de Valdosín y podéis ver aquí las fotos.

Al contrario de lo que ocurre con otros ríos como el Ebro o el Duero, cuyas fuentes son conocidas y reconocidas desde antiguo, la similitud de caudal de las dos corrientes que confluyen en Riaño ha mantenido la duda y en ocasiones polémica.

En el siglo pasado, el XX de nuestra era, se ha impuesto, al menos en los mapas oficiales, la designación de Esla para el río que tiene su principal fuente en el valle de Valdosín y recoge las aguas de Valdeburón, antes llamado Suso, dando el nombre de Yuso al río que llega desde el este, de la Tierra de la Reina.

La opinión de D. José Mª Canal, de cuyo libro “El Concejo de Burón” se decanta por la dificultad de un pronunciamiento categórico, en base a que, según dice, antes de 1900, en los documentos locales de los pueblos nunca se menciona el nombre propio del río, sino la expresión “río caudal” ó “río grande”.

Este autor asegura que ha visitado todas las fuentes principales del Esla, para compararlas. Opina que la más abundante, “y mana igual todo el año”, es la fuente del arroyo del Naranco, en Valdosín. Cita como su más directa competidora en cuanto a caudal a la fuente de Maraña, mientras que a la fuente Erendia, de Acebedo, “muy fría en verano” , la de Pisa, en Los Espejos, y la del río Naranco, en Llánaves, les da un valor de “tres a diez” respecto a la primera.

También son importantes los caudales del río de Casasuertes, con muchos nacientes, las fuentes de los Pielgos, en Retuerto, la del Valle de la Iglesia, en el término de Valdeón, la fuente de Jacob, en La Vega, y la del Pidorrio, en Cuénabres.

El Esla cuando desagua lleva más caudal que el propio Duero. Tiene una longitud de 286 km y drena una cuenca de 16 163 km². Sus aguas son retenidas en el embalse de Riaño primero, y en el de Ricobayo después. Ambos embalses obligaron a trasladar algunos monumentos, como las iglesias de Pedrosa del Rey, la de Nuestra Señora del Rosario, o la de San Pedro de la Nave.

Muchos de los topónimos de pueblos de la zona deben su nombre a este río, como por ejemplo: «Villa Fértil a orillas del Río Astura», Vega del Esla, Mansilla de las Mulas, etc. De su cauce en el siglo XIX se derivó el canal del Esla para regar la Vega de Toral.

Sus principales afluentes son:

    * río Porma, con 79 km y una cuenca de 1147 km²
    * río Bernesga, con una longitud de 77 km y una cuenca de 1162 km²
    * río Cea, con 157 km y una cuenca de 2019 km²; el único que desemboca por su margen izquierda.
    * río Órbigo, con 162 km y una cuenca de 4995 km²
    * río Tera, con 139 km y una cuenca de 2415 km²
    * río Aliste, con 60 km y una cuenca de 1163 km²

Nuestra provincia de León es la que más kilómetros de cursos de agua tiene en todo el territorio nacional, quizá por eso los nombres de agua proliferan, topónimos que dan testimonio de pobladores muy antiguos, cuyas lenguas desconocidas han ido nombrando y repitiendo hidrónimos, a través de los siglos.

El nombre del río Esla deriva de Estura, vocablo que da nombre a sus habitantes, los Astures. El P. Eutimio cree que otra palabra antigua de río o caudal de agua, fue Salio o Salia, que encontramos en otras palabras derivadas como Vía Saliámica, Sella, Mansilla o incluso en Esla.

Hay mucho que estudiar y disfrutar con el conocimiento de nuestros ríos leoneses. ¿verdad?