30 abril 2008

La Valdería y Castillo de Valdavido

Después de leer la novela de Méndez Luengo, como en anteriores ocasiones, planeamos una excursión a Valdavido, junto con Anita y Ángel, en busca del castillo del "Último templario".

Así que el sábado cinco de abril de 2008 nos pusimos en camino por los hermosos parajes de la Valdería. De la Bañeza a Nogarejas y a Castrocontrigo.
-Aquí teníamos que parar,- digo yo-, porque siempre me gusta comprar el chocolate y hacerme una foto en la fuente.
-De esa fuente sé yo mucho,- contestó Ángel-, (porque se hizo en la fábrica de azulejos, que es hoy de su propiedad).
En Castrocontrigo encontramos el río Eria, mítico, con el embrujo modesto de lo desconocido, callado, silencioso... y seguiríamos su curso ascendente hasta Corporales y la Peña Aguda.

Hicimos la primera parada en Torneros de la Valdería, donde tiene su casa la madre de Jose, el yerno de Anita y Ángel, donde la animada población se reunía en grupos, por calles y plazas. El pueblo a primera hora de la tarde, estaba muy concurrido.

Allí nos hablaron de la cueva de San Benito, que prometimos visitar en otra ocasión, pues prometía un lugar lleno de misterios y recuerdos romanos de la extracción del oro. Nos contaron también que en el Campo de San Miguel hay un lugar llamado "El Emboriaco" donde hace un siglo se ubicaba un convento de monjas hoy desaparecido, pero en el que se encuentran trozos de pucheros, porcelanas y tejas. Como todo pueblo tiene su leyenda. Dicen que un miembro de una familia apodados "los divinos" cavó y cavó hasta encontrar un trozo de tela, siguió cavando hasta que sacó ¡El cuerpo incorrupto de una monja!. Asustado "el divino" se fue corriendo a contárselo al cura, que cuando comprobó el milagro dijo: No tenemos dinero para llevarla a los altares y si se la damos al vecino pueblo de Castro, ellos nos quitarán las tierras de San Miguel así que si quitaste dos carros de piedra, le pones cuatro encima y la tapas de nuevo porque así seguiréis vosotros con las tierras.

Aunque Ángel preguntó por si sabían donde encontraríamos el castillo de Valdavido, nadie conocía su existencia, así que nos fuimos guiados por nuestra intuición.
Rafa y Castillo de ValdavidoCuando llegamos al pueblo supimos, que en la alta peña que domina todo el contorno estarían los restos del castillo. Nos sorprendió una gran imagen del Sagrado Corazón en lo alto de esa montaña, visible desde la carretera. A través del potente zoom de nuestra cámara de fotos, pudimos encontrar los restos del castillo en la base y alrededores del monumento.
Es aquí en esta peña de Valcaliente de 1367 m. de altura donde se encuentran las ruinas del castillo del conde de Peña Ramiro, con los restos de un torreón de 6x6, erigido durante la dominación visigoda, sobre las ruinas de un castro de la época de los romanos. Sobre esta construcción una colosal estatua llamada del Sagrado Corazón, que bendice el valle, se erigió en 1957, hecha por el escultor Larrea .

Paralelo a este torreón se encuentra una formación irregular de 5,5x4 m. Se conservan también restos de unos muros que circundan el torreón principal y en el interior del recinto amurallado dos oquedades, posiblemente restos de enterramientos.

El pueblo aunque con varias casas restauradas da una sensación en esta época de fantasmagórico al no tener apenas vecinos. La iglesia parroquial conserva esculturas, pinturas y platería del Siglo XVI, pero está cerrada a cal y canto sin nadie que nos dé noticias de quién nos la pueda mostrar y lo mismo sucede con la ermita de san Roque junto a la carretera. Ya veis, se consigue más visitando las páginas de internet que viajando.

Aunque Truchas, con su aire de pequeña capital, animaba a hacer de nuevo una parada, seguimos entre los cruces de caminos, buscando el nuestro, para llegar a Corporales. El conocido campamento y la iglesia majestuosa nos decidieron a parar y contemplarlo todo al detalle. Degustamos un café departiendo con las gentes del lugar y paseamos por el pueblo, prestando atención a sus viviendas nuevas y tradicionales.

Subimos hasta el Puerto, para asombrarnos de las tortuosas curvas por las que los parroquianos llegan al Bierzo, a Puente Domingo Flórez o siguiendo el río Cabrera acceden a la Baña.

Por el camino de regreso, Ángel me contó que en Morla existen fuentes de aguas medicinales, a las que acudían las gentes de la comarca en busca de salud, pero eso es otra historia, tema para otra excursión...

27 abril 2008

El Ultimo templario

Los templarios, con su enigmática historia y su triste final, siempre me han llamado la atención. Muchas personas se han interesado por este tema, pues hay un río de tinta al respecto, donde puedes sumergirte y tomar o cambiar de opinión al respecto.

Yo siempre había creído que el úlimo templario fue Jacques de Molay por ser el ultimo en subir a la hoguera, así que estaba un poco receloso de los libros que proliferan sobre el tema. Citando de memoria recuerdo "El Ultimo Templario" escrito por Edwar Burman en que un freire del Temple se encarga de cumplir la amenaza del Gran Maestre, o "la Herencia del Último Templario" de Jorge Molins, aunque aquí el periplo geográfico tiene lugar en la costa mediterránea. Hasta, si me apuráis un poco, también se dice que el último templario es Tomás, el hospitalero del pueblo de Manjarín, que a veces, incluso se disfraza de caballero del Temple, para atraer la curiosidad de los peregrinos que después de subir a la Cruz de Ferro inician el Camino de Santiago hacia el Bierzo.

bañezanosAunque el título me hiciera desconfiar por la proliferación de historias de últimos templarios que circulan por las librerías, el "Último Templario" del autor bañezano Ernesto Méndez Luengo me gustó mucho, aunque me dejó sin desvelar las mismas incógnitas que tenía cuando empecé a leerlo.

La primera es que si D. Pedro el Cruel fue tan malo como algunos nos cuentan y después hubiera querido saber más sobre la historia de los últimos templarios del reino de León y su intervención en la vida política del momento, aunque el titulo me hiciera desconfiar por la proliferación de historias de últimos templarios que circulan por las librerías.

Yo sabía que Pedro I era hijo de Alfonso XI y María de Portugal, pero su padre había tenido varios hijos bastardos con Leonor de Guzmán. En 1350 le sucedió en el trono y tuvo que hacer frente a numerosas dificultades: un gobierno débil por las luchas de poder entre su madre, sus primos los infantes de Aragón, sus hermanos bastardos y la alta nobleza.

En 1353 se concertó su matrimonio con la francesa Blanca de Borbón cuando Pedro ya era amante de Dª María de Padilla. A sólo tres días de la boda, encerró a su esposa en el Alcázar de Toledo, lo que le privó del apoyo de los franceses en las luchas intestinas. Circunstancia que aprovecharon los nobles para, unidos a las oligarquías municipales y al antiguo favorito, Juan Alfonso de Alburquerque, obligar al rey a ceder poderes y se le confinó en Toro.

Recuperó pronto la iniciativa, comenzando una guerra civil en la que fue tomando ciudades y ejecutando a los sublevados. Atacó luego a Pedro IV de Aragón. Inglaterra tomó partido por D. Pedro el Cruel y Francia se alió con D. Enrique de Trastamara.

Muertas la reina y Dª María de Padilla, D. Pedro proclamó herederos a los hijos que había tenido con la última. La guerra se reavivó, pero esta vez con la suerte favorable para D. Pedro.

Francia, que deseaba el apoyo castellano para su lucha contra Inglaterra, envió a Beltrán Duguesclín, con sus compañías blancas.
D. Pedro, apoyado por el Príncipe Negro y las tropas inglesas derrotó a los franceses junto a Nájera en 1367.
Enrique II puso sitio a Toledo y al mismo tiempo sorprendió a D. Pedro en Montiél. El resto es sobradamente conocido: mientras negociaban la paz en la tienda de Dugesclin y con la ayuda de este, D. Enrique asesinó a D. Pedro asentando en el trono a la dinastía Trastámara.

Sin embargo no todos habían visto a Pedro I como "cruel", otros le llamaron "El Justiciero". Durante su reinado florecieron las artes y las letras y al pueblo, que recelaba de la nobleza, las venganzas del monarca parecían a sus ojos actos de justicia, así que la poesía y la tradición popular lo representaron como el justiciero.

Las aventuras del "Ultimo templario" de Méndez Luengo se llevan a cabo en parte, como ya nos tiene acostumbrado el autor, en la zona que nos gusta, Cabrera, alrededores de la Bañeza y otros topónimos que hemos señalado en letra negrita...

Valiéndose del rapto de la sobrina del último templario del Bierzo, Don Ofrén Roldán señor de Valdovino, nos narra una serie de batallas en las que interviene a favor de D. Enrique de Trastámara, contra D. Pedro I el Cruel, aderezando las verdades históricas con un poquito de ficción literaria.

La historia comienza cuando el "jabalí de Priaranza" acude a una llamada de su amigo Iñigo Arista, capitán de la guardia del señor de Valvavido, para revelarle un secreto muy importante. El Jabalí es buen conocedor de toda la comarca.

De camino a Valdavido da muerte a un fraile corrupto que trataba de engañarle mientras le denunciaba a la justicia del rey y salva de una paliza, que intentaban propinar a otro protagonista, Ramiro, dos frailes del monasterio de San Miguel de Destriana.
Cuando al fin llegan al punto de encuentro, El capitán Arista informa a Jabalí de que debe de conducir hasta la frontera francesa, al bastardo D. Enrique que se ha refugiado en el castillo de Valbavido.

Mientras tanto, en la ermita de San Pelayo, junto a los ríos: Duerna, Peces y Tuerto el Rey Pedro pide al ermitaño, el pergamino que siglos antes había dejado un peregrino de Bretaña que terminaba con la frase:

"Encerrarse ha en la Selva
y allí morirá dos veces
una al mundo y otra a Dios".

Este pergamino, que es histórico, fue encontrado entre los documentos de D. Pedro en su Alcázar de Sevilla.
Este rey, que ostentaba el dudoso récord de haberse desposado tres veces, en tres años, con tres mujeres, en 1352 con Dª María de Padilla, en 1353 con Blanca de Borbón en Valladolid y en 1354 en el castillo de Cuéllar con Dª Juana de Castro, hermana de Dª Inés, todas ellas bendecidas por el obispo de turno.
Su padre Alonso onceno, había dejado al morir ocho hijos naturales, habidos con Dª Leonor de Guzmán, sobrina de Guzmán el Bueno. D Enrique, Señor de Trastámara; D Fabrique, gran Maestre de la Orden de Santiago; D. Fernando, señor de Ledesma; D. Tello, Señor de Vizcaya; Sancho, Juan, Pedro y Beatriz.
Muerto D. Alfonso, su esposa Dª María instiga a D. Pedro para que encierre a Leonor en el castillo de Castrojeriz, donde la reina madre consigue que un escudero mate a la noble dama, con lo que provoca el descontento de sus hermanastros y la posterior guerra civil.
Pero volvamos a nuestra historia, en el castillo de Valdavido, construido sobre un antiguo castro celta, vivía con el templario D. Ofrén su bella sobrina Isabel. Da la casualidad de que, disfrazado de simple caballero, D. Pedro pernocta en este lugar de paso para Galicia enamorándose de Dª Isabel.
Corría además el rumor de que el fabuloso tesoro del Temple, nunca encontrado a la disolución de la Orden era custodiado por el viejo templario leonés desde la promulgación de la Bula "Vox in excelso" en la que Clemente V dictara la abolición de la Orden y excomulgara a quién se negase a acatarla.
Ya los antepasados de D. Ofrén hicieron grabar a buril en la entrada de la fortaleza junto al escudo representado una encina y un oso andante:
"yo soy aquel que vedó
el que los moros entrasen
y que de aquí no pasasen
porque así lo mando yo".
D. Pedro pensó que el mejor momento para raptar a la sobrina del tozudo templario sería durante una cacería que este organizó en su honor y para ello se valió de la banda del "tuerto de Villamorico". Senén de Priaranza les sigue la pista hasta Mayorga de Campos, donde al no ceder a las proposiciones amorosas del falso caballero, D. Pedro organizó un proceso inquisitorial a Dª Isabel vengándose a la vez del excomulgado comendador del Temple.
En el Proceso dª Isabel para salvarse de la hoguera pide un juicio de Dios. Para que haya proceso tiene que haber testigos. El primero un arquero de la fortaleza de Castrillo de Cabrera, dio fe de que la vio pasar volando a caballo de una escoba. El ballestero, que acompañó al falso caballero en su visita a Valdavido, informó fraudulentamente, con pelos y señales, de los extraños ritos celebrados en una sala subterránea, en los que adoraban a un ídolo con cuernos llamado Baphonet y escupían en la cruz, besándose en las partes más sucias, etc.
Pero durante el proceso dan tiempo al Jabalí y a Roberto, disfrazados de monjes, para acercarse al lugar del juicio, mientras las mesnadas del capitán arista toman posiciones junto a la villa.
En el Juicio de Dios, Men García de Benavente es vencido por el defensor de la dama, un caballero no identificado, vestido de negro, por lo que recibió el apodo de "La Muerte Negra". Así al presidente del tribunal no le queda otro remedio que liberar a Isabel.
Ya solo falta vengarse de los perjuros que declararon en el juicio. Consigue que confesaran que trabajaban al servicio de D. Pedro I, por lo que D. Ofren y sus mesnadas, junto con el Jabalí, se decantan a a favor del bando de D. Enrique.
Se enfrentan los dos reyes, junto a Montiel, que en tiempos de la reconquista se llamó "La selva"." Se encerrará en la selva y morirá dos veces" decía el pergamino. Debido a un fallo de estrategia D. Pedro se encierra en el castillo de Montiel y empiezan a escasear los víveres, por lo que piensa que lo más conveniente es negociar, sobornando al francés Beltrán Dugesclin. Enterado D. Enrique, le ofrece el doble. El final de la historia fraticida, lo aprendimos casi todos de niños: "Ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor" decía Dugesclin apuñalando a D. Pedro...
Se cuenta en la novela que en este momento, D. Enrique concede a la "Muerte Negra" el título de conde de Boca de Huérgano. A los hombres del Jabalí el indulto real y una jugosa paga y a Senén lo nombra Guarda Mayor de la Corona de Castilla. A Iñigo Arista lo nombró Alcaide perpetuo de la fortaleza de Balboa. A Ramiro le concedió el mando de una compañía de lanceros a caballo y se distinguiría en la guerra contra el Duque de Lancaster, que casado con una hija de D. Pedro había invadido España. Al morir el fratricida, su hijo Juan I dio a Ramiro la Baronía de Murias de Paredes por los servicios prestados en combate.
Ya solo queda a D. Ofren vengar la felonía del jefe de los perjuros en el juicio contra su sobrina D. Diego Manrique de la Hoz, Señor de Castrillo de Cabrera, partidario de Pedro I incluso hasta después de su muerte, para lo que preparó meticulosamente el asalto a la fortaleza rival con todos los instrumentos de asedio al uso de la época construidos por un ejercito de armeros, herreros, guarnicioneros y carpinteros preparando escaleras, catapultas, torres de asalto, arietes y lo mas importante: los vehículos para transportarlos desde Corporales por los canos junto a los precipicios con el río Cabrera al fondo hasta Castrillo.
Mientras tanto, alertado D. Diego, con 4000 hombres de armas esperaba en su castillo el inminente ataque sin haberse dignado pedir perdón a D. Enrique como aún hacían multitud de prelados y nobles antes adictos a la casa de D. Pedro. Su lema era: "Entre penas y tormentos fui lanzado/mas nunca de vencimiento sojuzgado.
Vemos luego a través de la narrativa de Méndez Luengo casi con precisión cinematográfica como sería un asedio en la Edad Media: Las luchas a campo abierto, la toma de la primera muralla de argamasa que rodea el pueblo. Los sitiados luchan con tesón, pues hasta ellos ha llegado la noticia de la entrada a España por Zamora de un ejercito Anglo-Portugues del Duque de Lancaster, esposo de Dª Constanza la primogénita del Justiciero. Pero el templario estrecha el cerco y con la caballerosidad propia de la época deja salir de la fortaleza a la esposa y familia de D Diego antes del ataque final con las torres y arietes.
D. Diego al verse derrotado se encierra en la torre del homenaje quemando todos los muebles y desde lo alto, rodeado por las llamas grita: Misericordia pido a Dios por mis pecados pero maldigote a ti Ofrén porque alzaste tu espada contra el rey.
Para evitar más sufrimientos, un ballestero de Arista llamado"El zurdo de Miñambres" disparó una certera flecha contra el castellano que cayó mortalmente herido.
"Consumatum est" dicen que dijo el ultimo templario mientras volvía grupas a su castillo de Valdavido precedido por el famoso Baucent o banderín del Temple.

21 marzo 2008

Llanto por un lobo muerto

Hace poco tiempo, de nuevo en la Bañeza, con ocasión de sus múltiples fiestas, mi prima Anita me recomendó un libro que había leído, del bañezano Ernesto Méndez Luengo: "Llanto por un lobo muerto."
Con niños en la alubiada
Lo leyó Ángel de una sentada, porque reconocía la descripción de los lugares. Estaban todos los que llevaba en su memoria después de años recorriendo los pueblos haciendo su trabajo. Identificaba las colinas y los montes, las curvas y los bosques y hasta parecía que retrataba aquellas gentes que encontraba en ellos. La verdad que el libro engancha y te mete de lleno en la naturaleza salvaje y agreste como los sucesos que acaecen en ella.

A través de la novela vamos comprendiendo la ultima parte del reinado de Fernando VII, pero no solo la cuestión dinástica del pretendiente Carlos María Isidro con Isabel II que dio origen a las Guerras carlistas, sino también las dos maneras de entender la vida pública, la liberal y la absolutista, la de una gente mediocre aferrada a sus privilegios y los defensores de las nuevas tendencias, convertidos según la ocasión en guerrilleros o salteadores.

Así encontramos a nuestro protagonista Juan María Turón de Uazzén, bandolero unas veces, guerrillero otras, para acabar siendo brigadier de las tropas isabelinas en las guerras carlistas. Muy interesante y si a todo esto unimos que la trama de la obra se desarrolla entre la Bañeza, el Teleno y Sanabria.

Al leer esta novela trabamos conocimiento con las costumbres de las bandadas de lobos, la emocionante lucha entre ellos para dirigir la manada y hasta conocemos sus nombres, recuperados de los registros de los concejos municipales o de los monasterios, ya que en la época se hace referencia a las batidas llevadas a cabo, así como las gratificaciones satisfechas por su captura. De esta manera, nos vamos familiarizando con Pasos Largos de Camarzana, Cara Quemada de Tabuyo, Rabo Pintado de Peñalba, Colmillo Rojo de Salientes o Cenicero de Castrocontrigo, que junto con Campanera de Peñafurada son los padres del Solitario o Satán, al que salvaría providencialmente el guerrillero Juan María.

Se crea un paralelismo, de los lobos pasamos a los bandoleros: El guapo de Moreruela, el Maragato, el Tinaja o Matías "el requemao", que participó en las batalla de Rioseco y en la toma de Ciudad Rodrigo junto a D. Julián Sánchez "el charro". Tras los protagonistas surgen los malos de la novela, que también los hay: El "hermano de la Calabaza", el chivato Pepe, el "comadreja" y el fraile Jeremías, que tendrá un papel primordial en el desarrollo de la trama. Hombres aguerridos, que tuvieron en jaque a las milicias provinciales de Zamora, mandadas por D. Pedro Tenorio de Mendoza Tellez-Girón, antiguo coronel del regimiento de Húsares de la Reina y descendiente de otro caballero llamado D. Juan Tenorio, privado del Rey D. Pedro el Cruel y celebrado por su afición a la buena mesa, al vino añejo y a las mujeres, que inspiraría cinco siglos después, a nuestro dramaturgo José Zorrilla para escribir su famoso drama D. Juan Tenorio.

Siguiendo la novela recorremos peligrosos caminos, atacados o defendidos por bandoleros. En esta época las partidas de guerrilleros o salteadores cobraban peaje a las diligencias que pasaban por su territorio, para protegerlas de otros bandidos, que a veces operaban fuera de su zona.

En la taberna del Ciervo Blanco situada en la calle Cantarranas de Zamora traban conocimiento el comandante y el bandolero, el primero sin saber aún la identidad del segundo.Ávidos lectores, nosotros tenemos ocasión de saborear las comidas, el ambiente y hasta de escuchar las coplas sobre la captura del bandido Francisco Sánchez Olivencia el "Bejarano"por los milicianos de D. Pedro, en Moraleja de Sayago.

En el año 1830 la Sala de Alcaldes de la Casa y Corte había acordado que cuando se diese muerte a un famoso criminal se enviase un sucinto relato del hecho al Hermano Mayor de la Cofradía de los Ciegos, para realizar una composición que pudiera relatar por las plazas y mercados de las villas, es decir ya existía una especie de Agencia EFE.

Nos entretienen también las leyendas que contaba el tío Rosauro "érase que se era...en la cueva de Toledo" cuando se predijo a D. Rodrigo la invasión de los árabes. Parece ser que al final de la batalla del Guadalete los hijos de Witiza, rey al que había destronado D. Rodrigo con la connivencia de su tío el Obispo D. Opas se pasaron al bando enemigo decidiendo la victoria a favor de los agarenos. Muchos años después cuando Alfonso III tomó Viseo se encontró en la basílica mayor de la ciudad una lápida con la inscripción:
"Hic recuescit Rodericus ultimus rex gotorum"
porque la última batalla entre D. Rodrigo y Muza tendría lugar en Segoicela de los Cornejos cerca de Tamames, y el cadáver de este sería llevado a Viseo.

Por la Requejada y por la Culebra, por Sierra Negra y Sanabria, pero también en Zamora y Madrid, se van gestando las intrigas que daría lugar a la primera Guerra carlista, después de que Fernando VII derogase la Ley Sálica, que había promulgado Felipe V. El hermano del Rey, Carlos Mª Isidro conspira junto al infante D. Miguel, su sobrino y cabeza del partido absolutista portugués, usurpador a su vez del trono de Portugal, al borde también de una guerra civil, con el emperador del Brasil D. Pedro, que trataría de restablecer en el trono a su hija Dª María.

Tenemos pues a los principales personajes y el teatro de operaciones en la frontera de Zamora con Portugal, nos falta solo el apoyo económico en manos de un culto comerciante judío Isaac Ibn Samuel Abez Ezra que intrigará en ambas cortes y será providencialmente salvado en Sayago por Juan María, lo que moverá al judío a pedir al Deseado que le nombre Brigadier de las tropas de la frontera después de perdonarle, como antes había hecho con José María Hinojosa el "Tempranillo" en Andalucía.
Otra judía, Raquel, madrina del anterior, informa al rey de que Juan María es hijo de una hermosa mora Aixa Zoraida y.... de su padre el rey Carlos IV.

Intrigas palaciegas, sociedades secretas como la "Liga Liberal de los Oprimidos" para liberar a los encarcelados o perseguidos por el Gobierno, o la del Ángel Exterminador con sus dirigentes denominados "Tronos" o jefes supremos, "Arcángeles" al mando de las cohortes celestiales, "Serafines", "querubines" etc hasta llegar al "Ángel Milite" que enseñaba el manejo de las armas y la obediencia ciega a los desalmados que militaban en sus filas para cometer atentados contra los liberales o en la persona del mismo D Carlos, dudoso honor que recayó en un tal "fray Cuchillada" clérigo orensano que fue interceptado y muerto por uno de los hombres de Juan María cerca de Bermillo de Sayago. Su nombre en clave era "Vulcano"
El infante D. Carlos, que se había negado a asistir a la ceremonia de proclamación de su sobrina Isabel el 30 de junio de 1833 se exilió voluntariamente en Portugal mientras preparaba la invasión con un ejercito hispano-luso por la zona comprendida entre Rihonor y Mármoles.

Enfrente tenía a Juan María y sus voluntarios después de conseguir para todos un indulto real con restitución de títulos y empleos para los encarcelados o perseguidos por sus ideas liberales así como la anulación de las Reales Cédulas de 9 de octubre de 1824 y 14 de febrero del 27 por las que se condenaba a muerte a los miembros de la liga de los oprimidos y otras organizaciones democráticas.

El día 29 de septiembre a las 3 de la mañana muere de una "apoplejía fulminante" Fernando VII. El día 2 de octubre estalla el levantamiento en Talavera de la Reina (Toledo) siendo rápidamente sofocado. Álava, Guipúzcoa y Vizcaya unidas a Navarra se suman a la rebelión. El día 13 el cura Jerónimo Merino se subleva en Burgos al mando de 14 batallones. En Galicia se organizan partidas mandadas por curas y canónigos.

Durante la noche del día 10 de octubre, D. Carlos cruza la frontera con su ejercito por el puente internacional junto al pueblo de Riomanzanas cerca de Torregamones. D. Juan María le espera entre San Martín del Pedroso, Trabazos y San Vitero obligando a volver por donde vino al ejercito invasor. Los puentes construidos frente a los molinos de Bornes y Valdio ceden por la sobrecarga que soportan precipitando al agua parte de la caballería. El número de bajas llegó a sobrepasar los 1500 soldados.

D. Carlos consigue refugiarse en Miranda do Douro por lo que el gobierno español atraviesa la frontera con permiso del emperador del Brasil D. Pedro, mientras su hija María Gloria ya desembarcaba con un ejercito en Portugal para recuperar el trono.

Advertido D. Carlos antes de que la ciudad fuera sitiada y posteriormente conquistada se retira precipitadamente a Braganza. El Obispo de León Abarca burla el cerco disfrazado de aldeano y ya en Braganza D. Carlos le nombra Ministro de Gracia y Justicia.

El Obispo junto con el antiguo bandolero, el fraile Jeremías urden un plan para acabar con D. Juan María la idea es parecida a la de Bellido Dolfos en el cerco Zamora. El fraile trata de atraer a su antiguo jefe con disculpa de revisar un posible punto débil en la muralla.

D. Juan María es ayudado por el lobo que presiente la emboscada, escapa malherido y finalmente muere. Los generales liberales toman juramento a D. Carlos de que no había participado en la muerte del brigadier D. Carlos jura, pero aquella noche sus tropas y la guarnición miguelista abandonan Braganza para dirigirse a Viseo siendo acosados continuamente por el ejercito del General Rodil. D Carlos se retira a Coimbra. La situación se hace insostenible por las deserciones a favor del emperador D.Pedro por lo que las tropas del usurpador Miguel se rinde en Évora.

D. Carlos se embarca para Inglaterra para regresar posteriormente a España llegando con su ejercito hasta Vallecas en las afueras de Madrid, pero nuevos descalabros militares le conducirán al destierro y la muerte en el vecino país galo.

Juan María Turón fue enterrado sobre la peña Mira en la Sierra de la Culebra. Dicen que en las noches de luna llena la silueta de su amigo el lobo negro al que salvó la vida de cachorro, se recortaba sobre el cielo aullando con lastimero y desgarrador acento por su amigo desaparecido.

26 febrero 2008

Monasterio de Sandoval

Hemos vuelto al monasterio de Sandoval, después de la muerte de la Sra. Munda. Queríamos honrar su memoria y le hemos leído a su hija, el artículo que publicamos por su óbito, en la revista de UCECA.

monasterio sandoval puerta
La emoción invadía estos momentos y en la mañana fría, con la nieve caída la víspera, que blanqueaba el césped sombrío, sentíamos a la par su presencia y su ausencia en el monasterio.

Paseamos por el recinto, como en otras veces, contemplando los avances de la restauración desde nuestra última visita y reviviendo la historia y los comentarios que conservábamos en nuestra memoria...

En el año del Señor de 1167 (era de 1205) el Conde Ponce de Minerva y su esposa Dª Estefanía Ramírez hacen donación de parte de su heredad en Villaverde y Santa Eugenia a Diego Martínez y demás monjes Cistercienses del Monasterio de la Espina para fundar un Monasterio en Sot (soto) Noval, Saltus Novalis o Sandoval.

Este D. Ponce de Minerva, que no hay que confundir con el posterior conde D. Ponce de Cabrera, llegó a la Corte leonesa acompañando a Dª Berenguela, hija de Ramón Berenger, Conde de Barcelona, que venía a contraer matrimonio con el leonés, Alfonso VII, el emperador.

 Se conservan datos anteriores a esta fecha de miembros de su familia Minervois, en la corte leonesa, pues hay constancia de un antepasado suyo, que llegó del Languedoc, de la alta peña de Minervois, en el obispado de Pons, en tiempos de Alfonso VI, llegó con Ramon de Tolosa, el que luego desposaría a Elvira la hija de Alfonso VI.

De sus tierras francesas les viene el nombre, pero luego esta familia ganaría prestigio en los cargos que ocuparon muy próximos a los sucesivos reyes de León y de Castilla y ostentarían el nombre de Ponce de León.

D. Ponce de Minerva casó con Dª Estefanía, nieta del Conde Pedro Ansúrez. Dª Estefanía fundó a su vez el Monasterio de Carrizo de la Ribera.

Aunque los historiadores no se ponen de acuerdo sobre el año de fundación, todo parece indicar que Sandoval comenzó su andadura monástica el día 30/01/1171

A los pocos años de su fundación surgió una nueva bienhechora, la princesa Urraca, hija bastarda de Alfonso VII que en 1178 otorga nuevos beneficios al monasterio. Los reyes posteriores continúan estas acciones benéficas: Fernando II amplía las dotaciones al mismo, Alfonso IX autorizó a los monjes a sacar agua del Porma, para conducirla al Monasterio, San Fernando les cedió el lugar de Valsemana, Alfonso XI les eximió del pago de tributos.

Además de los reyes recibieron múltiples donaciones de nobles y personas piadosas, por lo que poco a poco van adquiriendo un impresionante poder económico.

La pieza mas importante del Monasterio que aún hoy se conserva es la Iglesia que, según se cree, es del último decenio del Siglo XII. Tiene tres capillas con tres ábsides. Uno de los capiteles se reutilizó como pila de agua bendita. El retablo mayor es del Siglo XVII y en el podemos admirar escenas de la vida de San Bernardo. Los retablos de las capillas laterales desmerecen un poco de la grandiosidad del resto de la obra.

La imagen de la Virgen de Nuestra Señora de Sandoval es del Siglo XIII, está tocada con diadema real. Los sepulcros de los fundadores a ambos lados del altar mayor están bastante estropeados a causa de la humedad. Son del Siglo XIII.

En el crucero podemos contemplar el sepulcro de D. Diego Ramírez de Cifuentes, fallecido en 1396. Hay también otros sepulcros de familiares de los benefactores, aunque como diría la Sra Munda :"pocas Hurracas creo yo hay en este monasterio" En clara alusión al enterramiento de la hija de Alfonso VII.

Durante 1462 el Abad Pedro de Vega prolonga la iglesia por los pies con un gótico aceptable. Construye también la puerta principal con triple guirnalda de follaje "la berza de los monjes" que diría la sra. Munda.

En 1592 un pavoroso incendio amenazó con destruir el monasterio, pero los monjes rezaron a San Bernardo y el incendio se extinguió milagrosamente.

En 1615 otro incendio, este provocado por la imprudencia de un monje redujo el monasterio a cenizas, solo se salvó la iglesia. Los monjes, viviendo entre las ruinas lo reconstruyeron de nuevo.

Repasando las últimas excursiones, comprobamos que recientemente hemos visitado en León varios monasterios fundados por monjes Cistercienses: Moreruela (en Zamora, entonces también del reino de León) fundado en 1158, Nogales en 1164, Carracedo en 1203 y Castañeda en 1245. Valparaíso fue fundado en 1143 pero de este no quedan ni las ruinas.

Pero ¿quienes eran los Cistercienses? pertenecían a una orden religiosa creada en 1098 cuando unos monjes benedictinos deseosos de vivir con más rigor la regla de San Benito se instalaron en Citeaux, un solitario lugar de Borgoña y de aquí partió san Bernardo a fundar Claraval.

Fue tal el éxito que en el siglo XV había en España 58 monasterios de estos monjes. Había también varias órdenes militares que se inspiraban en esta regla: Alcántara en León, Calatrava en Castilla y Aragón, Montesa en Valencia y Avis y el Cristo en Portugal.

En el Siglo XV por culpa de las epidemias,  los abades comendatarios y por la rapiña del pueblo, casi había desaparecido la vida monástica.

En este mismo Siglo XV un monje del Monasterio de Piedra, Martín de Vargas fundó la Congregación de Castilla, reagrupando a los monjes de Galicia, Asturias León y las dos Castillas. Restauró la observancia monástica, expulsó a los abades comendatarios y reconstruyó los edificios. Sandoval se afilió a la nueva Congregación en 1485.

En el Siglo XVII se reconstruyeron los edificios conventuales del monasterio de Sandoval y se edificó un claustro de dos pisos.

En 1835 por el decreto de Desamortización de Mendizabal los monjes tienen que abandonar el monasterio.

Del edificio monacal se conserva en la actualidad un ala, con la primitiva sala capitular muy deteriorada, un poco del claustro y las paredes maestras del primer patio y el resto... un montón de ruinas es lo que queda del otrora poderoso monasterio.

Sin embargo hay una corriente de proteger este importante bien cultural iniciada por Promonumenta y seguida por esfuerzos individuales y sociales. Esperemos que su proyección cultural sirva para revivir tan nobles ruinas.

14 febrero 2008

la Bañeza, Jiménez de Jamuz, Villanueva de Jamuz, Quintana del Marco, La Nora, Bécares, Alija del Infantado.


A propósito del carnaval, junto con mis primos Anita y Ángel, decidimos visitar la ribera del río Jamuz, con sus importantes poblaciones.

Comenzamos comiendo en Jiménez de Jamuz, su famosa especialidad de bacalao, en el Restaurante "el Barril". Teníamos la intención de hacer un recorrido turístico por la carretera que une Jiménez de Jamuz, (saliendo hacia Sta Elena, puntualiza Ángel) con Alija del Infantado.

Mientras saboreábamos el pescado, los pimientos y el vino de la tierra, comentamos las incidencias de la novela "Llanto por un lobo muerto" del bañezano Ernesto Méndez Luengo, que habíamos leído recientemente y nos entraron más ganas de ir recorriendo todos parajes próximos a la Bañeza, que tienen cierto protagonismo en esa novela.

Como jugaba El Club de fútbol de la Bañeza con el Trobajo del Cerecedo, de León, fuimos a tomar café de pote al campo de futbol, mientas contemplábamos las bodegas excavadas en las lomas de los alrededores del pueblo, antiguos templos prehistóricos en honor a olvidados dioses.

Jiménez de Jamuz

Los Jiminiegos siempre estuvieron hermanados con la tierra. Ya desde la época de los mozárabes eran expertos alfareros, hasta el punto de llamar a su pueblo "la catedral del barro".

También dicen para el que quiera escucharlos, que una de las damas más nobles y hermosas de la historia de León, Jimena Muñiz era de estas tierras. Fue amante del Rey Alfonso VI y madre de Teresa de Portugal, abuela del primer rey portugués.

Augusto Quintana supone que fue hija del Conde berciano Nuño Muñoz, señor de Ulver, pero el P. Flórez cree que Jimena fue hija de Nuño Rodríguez, Conde de Astorga y señor de Amaya y de Guzmán.

Lo que si tenemos seguro es que el rey la dotó con el castillo de Cornatel, que también se llama de Ulver. Está enterrada en el monasterio de San Andrés, de Vega de Espinareda, según reza una emotiva lápida sepulcral. Nos alejamos de Jiménez de Jamuz, con el triste recuerdo de Jimena en nuestros corazones.

Nuestra siguiente parada fue frente al Castillo de Villanueva de Jamuz. castillo Villanueva de JamuzContemplamos en primer lugar su impresionante torreón recientemente restaurado por José Cadenas y... mi primo Ángel, que hizo en su fábrica de mosaicos, las ménsulas o cabezuelas, que pesan 200kg. cada pieza.

Allí las colocó, con mucha pericia, adornando el alto alero del torreón.

En la primera planta se encuentra la sala del señor, con los escudos de los Quiñones.

D. Diego Fernández de Quiñones, el "de la buena fortuna" y su esposa Dª María de Toledo instituyeron cuatro mayorazgos para sus hijos varones Pedro, Suero, Fernando y Diego.

Dada la pronta desaparición de Diego y de Fernando, que muere en la batalla de Olmedo (1445) nos queda Pedro,
del que parten los Quiñones-Condes de Luna y Suero, el del "Paso Honroso", de este derivan los Quiñones de Valdejamuz.

El catedrático de historia de la ULE, Don Cesar Álvarez, que ha investigado a fondo esta linajuda familia tiene publicada una separata sobre los Quiñones de Valdejamuz, que pleitearon con sus parientes los Quiñones de Luna por este mayorazgo.

Se da la circunstancia que D. César fue a buscar los archivos, en poder de los descendientes de la familia, a San Juan de Luz en Francia. Los consiguió por un millón de las antiguas pesetas, que pagó la extinta Caja León. Por estos archivos conocemos los pleitos entre los sucesores de D. Suero y los del Condado de Luna que duraron hasta comienzos del Siglo XVI y muchos detalles de interés sobre la historia de León.

El más conocido de todos los Quiñones de Valdejamuz es, posiblemente, D. Suero por sus lances caballerescos.

En la casa del Condestable D. Álvaro de Luna se cree que conoció y se casó con Dª Leonor de Tovar, con la que tiene tres hijos: Pedro, Diego y Leonor que crecen en este castillo de Villanueva. 

Pedro muere joven y Diego hereda el señorío al morir su padre D. Suero "el del Paso", en Tierra de Campos, entre Castroverde y Barcial el 11 de Julio de 1458 como "consecuencia de una pelea que ovo con Gutierre Quixada do le mataron los peones"

A la muerte del famoso protagonista de Hospital de Órbigo, hereda el señorío Diego de Quiñones y Tovar que en 1476 había logrado ingresar en la Orden de Santiago, llegando a ser Comendador de Destriana. Parece que contrajo matrimonio con Dª Mencia de Lemos, dama que anteriormente había sido barragana de Pedro González de Mendoza, Cardenal de España con el que había tenido dos hijos.

Aparentemente, del matrimonio del comendador y de Dª Mencia nacerá Diego de Quiñones II o Diego de Quiñones y Lemos, que le llamaremos para evitar confusiones.

El Comendador de Destriana se apartó de su esposa, quien prácticamente vivió sola en Valladolid y llegó a no reconocer a este hijo de ambos. Sólo reconoció la legalidad del matrimonio y la legitimidad de su hijo una vez muerta su esposa.

Sea como fuera, el conde de Luna, su tío, que mantiene el título de los Quiñones junto con el mayorazgo de la casa de Luna, no reconoce como heredero legitimo a Diego Quiñones II, un niño de seis años, tutelado por el canónigo sevillano Nicolás Ortiz, comenzando aquí un amplio y estudiado proceso de pleitos, que va a ocasionar importantes perdidas económicas para los patrimonios familiares.

Diego Quiñones y Lemos casó con Isabel de Bazán y para evitar pérdidas de su patrimonio a favor de sus pesquisos parientes, arregla tempranamente su testamento. Además de nombrar heredera de sus bienes a su hija María, manda "sus carnes a la tierra e que sean sepultadas en la Iglesia del Sancti Spiritus de Palacios de la Valduerna, en el monasterio con mi muger Isabel".
Luego se casó en segundas nupcias con Dª Leonor de Zúñiga, que le dio un hijo varón: D. Suero, que sería el último señor de Valdejamuz.

D. Suero tratará de perpetuar la especie. Se casa tres veces, la primera con Elvira de Zúñiga, Hija del Duque de Béjar, de quien se conserva una hermosa estatua yacente en alabastro en la Hispanic Society de Nueva York, que procede del Monasterio de Nogales.

En segundas nupcias se desposó con Luisa de Herrera, quien también fallece sin dejar descendencia y al igual que su primera esposa fue enterrada en el monasterio de Santa María de Nogales.

En 1581 contrajo matrimonio en terceras nupcias con Juana Manrique, que le sobreviviría, pero sin dejar descendencia, por lo que en 1581 Felipe II expide una Real Carta Ejecutoria a favor de D. Juan Alfonso de Pimentel integrando en el patrimonio de la casa Pimentel los condados de Luna y Benavente.

La casa de los Quiñones y los Quijada son nuestros personajes históricos favoritos, no sabemos por qué, por eso seguimos indagando a ver si conseguimos averiguarlo...

El Castillo de Villanueva de Jamuz muestra en su deterioro, triste reflejo de la historia de sus dueños.

En la década de los 50, se derribó parte del Castillo. para construir en su interior una plaza de toros. Sin embargo. parece resurgir en la actualidad, ya que es propiedad privada de una familia, que tiene el privilegio de poder habitar un castillo medieval.
escudo
Después de la típica foto ante la fachada del castillo con su escudo y lema "Honor o fin", que nos hace evocar la historia de sus antiguos propietarios, no pudimos evitar la tristeza, porque aún las piedras reflejan los problemas que tuvieron que afrontar estas poderosas familias antes de llegar a su desaparición.


Seguimos ruta a Quintana del Marco.

La elegancia romana del pueblo de Quintana del Marco se apreciaba desde la lejanía, sólo observando el paisaje. Del antiguo esplendor romano sólo quedan vestigios y los restos de una fortaleza y un busto, más bien una cara de piedra, en la torre de la iglesia.

Quintana del Marco

Durante mucho tiempo dijeron que era de San Pedro, hasta que el Abad Viñayo y el investigador García Bellido descubrieron que en realidad era del emperador romano Marco Aurelio.

El mismo nombre de Quintana nos da una pista de su pasado romano. Hay también mosaicos y piedras, que son ahora de propiedad particular. Se ha recuperado para el museo de San Marcos unas teselas que muestran a Hilas entre las ninfas.

Hilas participó en la expedición de los argonautas con Hércules. En una isla que desembarcaron para cazar, fueron observados por la ninfa Driope, que quedó espantada por la ruda estampa de Hércules y huyó despavorida.
La diosa Juno informa a Driope de que le ha buscado esposo, pero que no se trataba de Hércules. Hilas cansado de perseguir un ciervo, se acercó a la fuente para refrescarse y cuando Driope lo vio tan hermoso, lo rodeó con sus brazos y se lo llevó con ella.Castillo Quintana

Hicimos un par de fotos del Castillo, una a una ventana, en la que se aprecian aún los gruesos muros. Otra foto a una ventana geminada de arcos de medio punto.

El Castillo perteneció a los Quiñones y al ser también de propiedad particular, nos tuvimos que conformar con fotos en sus alrededores.

Siguiendo nuestra ruta, dejamos a la derecha "La Nora" conocido por el Colegio-Seminario.
Se ven a la izquierda el pueblo y las bodegas. Aquí hubo también un asentamiento romano y en esta zona hubo lagunas y en el lugar en que se juntan los ríos Jamuz y Órbigo quedan los restos de un primitivo puente.

Queda para otro día la excursión a Bécares, para soñar junto a las ruinas de la iglesia de San Román de Bécares que perteneció a los templarios. Ahora todo su entorno esta dominado por la ruina y el silencio que impone la naturaleza. El retablo de la encomienda ha sido salvado y se encuentra en el museo de los Caminos de Astorga. Aquí nos quedan los restos de una antigua fuente , un puente Romano abovedado, la "Cueva de la Loba" y la encina de Bécares considerada como la reina de Castilla y León.

La siguente parada para tomar café fue en Ozaniego a la salida de Alija, este lugar fue primero un antiguo asentamiento prehistórico y finalmente un priorato.

Ozaniego

A finales del Siglo XIII fue señorío del Monasterio Benedictino de San Payo en Santiago de Compostela, después de pleitear por él la familia Osorio perteneció al Monasterio de San Martín Pinario.

En el ultimo tercio del Siglo XVIII los monjes intentan poner en marcha un plan de colonización. Pero en el XIX con las medidas desamortizadoras, se hizo con la propiedad D. Nicolas Gómez Villaboa.

En la actualidad podemos visitar las bodegas del monasterio, hoy reconvertidas en comedor del restaurante, la piscina y un polideportivo cubierto. Se conserva también un pozo y la cabecera de una Iglesia del Siglo XVIII.

De Onzaniego nos fuimos a la villa de Alija del Infantado, nuestro punto de destino, para ver la fiesta del "Antruejo" (decía mi abuela:-ese es mas feo que un antruejo- cuando no le gustaba alguien.).

Alija del Infantado

Nos dirigimos a la plaza del Ayuntamiento, habilitada de poblado prehistórico con iluminación de antorchas y decorado con calaveras de animales, donde trasformados con unas feas máscaras, procesionaban los "jurros" rodeando las hogueras, maltratando a los "birrios" maniatados.

El castillo, a la izquierda estaba incluído en la decoración del carnaval ocultando sus características de monumento de la segunda mitad del Siglo XV o principios del XVI.
Tiene planta cuadrada, dentro del recinto se encuentra el Palacio de los Ponce (¿de Minerva o de Cabrera?) cuya construcción primitiva se remonta al Siglo XIII. Aún mantiene su porte, en su día llegó a contar con 13 torres.

Existe una vaga referencia a un torreón defensivo de la época romana.

Parece ser que la fortaleza está documentada ya en el año 931, pero ha sufrido diversas modificaciones y reformas en los Siglos XIII, XV y XVI.

Alija del Infantado tuvo grandes señores, los Ponce, los Rodríguez Neira, Los Quiñones, Los Pimentel, Los Marqueses de Tábara, los Duques del Infantado etc.

Este año que se celebra el bicentenario de la Guerra de la IndependenciaAlija vuelve a ser protagonista, pues el 29/12/1808 los ingleses, tras cañonear el puente de la Vizana, incendiaron Alija y su castillo. Era su Señor D. Pedro Alcántara de Toledo, Salm, Duque del Infantado y servidor del Rey francés José Bonaparte, aunque en 1809 se pasó a la causa española y recibió el mando del Cuerpo de Ejercito del Centro, llegando a ser ministro de Fernando VII.

Después del incendio se reconstruyó el castillo, en 1887 sufrió otro y en la actualidad se encuentra restaurado, según nos cuentan, aprovechando personal en paro del Ayuntamiento. De esto hablábamos con un amigo de Ángel, apodado "el alemán", que encontramos en la Plaza, a la que acudió gran cantidad de gente incluso de los pueblos vecinos, a pesar del frío de la noche.

Alija del Infantado

Con nuestro improvisado guía, pudimos contemplar las terroríficas máscaras de los protagonistas de la fiesta, que son los "Jurros" y los "birrias". Los primeros representan el mal y a los seres demoníacos, llevan cuernos en sus máscaras pintadas de negro y van armados con tenazas dentadas y una vara de mimbre para "jurrar" a los viandantes. Los "birrias", no son menos feos, llevan máscaras marrones, pero representan el bien, pues llevan una cruz pintada en la frente.

Se entabla una lucha y el jefe "jurro" muere en la hoguera, mientras que las comparsas recorren la ciudad haciendo todo tipo de críticas, políticas y sociales. Algunas caretas tienen mas de 100 años y son móviles, aunque yo creo que estamos asistiendo a la lucha entre los antiguos pobladores prerromanos, los egurros y la llegada de los representantes de la nueva religión cristiana.

En el Ayuntamiento hubo bocadillos, pastas, "orejas de carnaval", comida y bebida para todos los asistentes y por haberse hecho de noche, tuvimos que contemplar el puente de la Vizana en un gran mural, colgado en las dependencias del Ayuntamiento, que se inauguraba ese día, dejando el original para otra excursión.

Tampoco visitamos sus dos Iglesias, la de San Esteban y San Verisimo ¿quien sería este santo?

Alija contó también con un hospital para atender a los peregrinos que discurrían por la Ruta de la Plata, en el Camino de Santiago y a las gentes de la localidad.

Hoy en el lugar donde se ubicó del "alto del Teso" luce un monumento con una cruz de peregrino.

El otro monumento al V Centenario del descubrimiento de Ámerica, nos recuerda que estamos en el pueblo del interior, que más marinos ha aportado a la Armada Española.

Ya en el coche pasamos junto a la ermita de la Vera Cruz con la que nos despedimos de la localidad ¡hasta la próxima excursión!

Ved aquí el reportaje fotográfico de este día.