08 julio 2006

Espicha 2006

Como en otras ocasiones, la primera excursión multitudinaria para inaugurar la temporada fue la Espicha en Asturias. También nuestros aguerridos montañeros han elegido para iniciar su deporte, la ruta de las Xanas, entre los bellos parajes que nos brinda la geografía asturiana.

Bien es verdad que otras veces disimulábamos un poco la comilona con aspectos culturales. El año pasado, por ejemplo, visitamos el museo del Jurásico en Colunga, el anterior fuimos a ver el museo de Bellas Artes de Oviedo, en otra ocasión tuvimos un recorrido guiado por el casco antiguo, o visitamos los monumentos del arte ramirense del Naranco, o hacia Avilés con recorrido en trenín de la FEVE. Recuerdo, en fin, una ocasión en que nos perdimos con todo el autobús y llegamos al lagar de Quelo, escoltados por la Guardia Civil de Tráfico como si de personajes de gran relevancia se tratase. Solo nos faltó un recibimiento con gaiteros en esa ocasión.

Pero esta vez....hicimos la preceptiva parada técnica en Oviedo, por lo que nos conformamos con contemplar el paisaje durante el recorrido, y... ¡a seguir a Tiñana! sin perdida de tiempo.

Me dijo un hombre del lugar que este pueblo está rodeado de hermosas fuentes con nombres inspirados, como la fuente del Peralín, de la Monxa, del Sapu y hasta se puede visitar un castro prerromano en el paraje denominado "el castiellu". Son ideas que dejo para conocer en sucesivas visitas, aunque lo que mejor conocemos de Tiñana es el lagar de Quelo.
El lagar data de 1944, aunque los antecedentes se remontan a finales del Siglo pasado. Podéis contemplarlo con todas sus instalaciones en la página http://www.sidraquelo.com

El origen de la Espicha viene de espichar un tonel, donde fermenta y se hace la sidra, es decir, practicarle un pequeño agujero, para poder catar el líquido y así decidir el momento del embotellado. Dicen que antiguamente el propietario del lagar, antes de descorchar la sidra que posteriormente utilizaría para la venta, invitaba a los amigos para que diesen su opinión sobre el producto. Al mismo tiempo y para que la sidra entrase bien, ofrecía un amplio surtido de comida que servía para acompañar: huevos cocidos, empanada, tortilla de patatas, cordero a la estaca. Hoy la tradición culinaria continua con el listón muy alto y por eso nos encanta acudir a la cita anual para degustar sus exquisitos platos y saludar a los amigos.
Es curioso como, con el tiempo vamos aprendiendo algunas palabras y vamos elaborando nuestro diccionario particular.
Por ejemplo ¡a qué ya sabemos que...!: Culín no tiene nada que ver con el sitio en que la espalda pierde su honesto nombre, sino con la cantidad de sidra que nos escancian y que bebemos de una sola vez. Amante tampoco se refiere a nuestras relaciones sexuales, si no más bien a una sidra con un paladar muy grato. Tierna no es la pastora de mirada lánguida que visteis junto a los manzanos de camino al restaurante, sino una sidra que se embotelló sin terminar de fermentar. Dulcina sería la que contiene azúcares residuales con cierto sabor de la que opinan los machistas que "ye de muyeres". Se la denomina Blanda si es ligera de alcohol y Machu o Fecha si tiene un sabor fuerte y con un alto grado. En fin, la que nosotros tomamos habitualmente es la Cantarina que por sus excelentes cualidades invita al canto y al jolgorio, que es lo que más nos gusta.

Otras apreciaciones más técnicas serían Espalmar si comprobamos la permanencia en el tiempo de la espuma en el vaso, después de escanciar la sidra. Dicen que el Palu está constituido por las diferentes cualidades organolépticas (color, aroma, sabor ) que definen a una buena sidra. El Pegue si al beber la sidra cubre las paredes del vaso con una fina cortina de burbujas, cuanto más pequeñas son estas, de mejor calidad es la sidra.
En la página http://www.asturias.web.com
podéis encontrar muchas curiosidades sobre Asturias en general y la sidrina, que nos ocupa ahora y que fue la protagonista de un día muy agradable, en el que saludamos a los compañeros que hace tiempo que no veíamos, disfrutamos de la comida , charlamos, reímos y hasta cantamos un poco, porque ya se sabe: " Y la gente por el prado, no dejará de cantar mientras se escuche una gaita y haya sidra en el lagar"
Pues eso, el año que viene queremos un gaitero que amenice la fiesta, una excursión por los alrededores y os pondremos un diez o un once, ya veremos.

10 junio 2006

Montes Torozos, Urueña, La Santa Espina



Íbamos en el autobús viendo esta inmensa llanura coloreada en cuadrados. Por allá amarillentos de cereal segado, jugosos marrones de tierra recién arada, verdes brillantes de fincas cultivadas, montes pardos de torcidas encinas o altozanos verduzcos de resecas praderas, alternando con manchones de arbolado y colinas blanquecinas: es lo que se denomina Montes Torozos.
Dice Ventura García Escobar que los llamados Montes Torozos son el resultado de una altiplanicie formada en una cordillera de montes que van desde los Pirineos a Portugal y que al cortarse en algunos puntos queda dividida en "trozos" por lo que por degeneración del lenguaje se convierte en Torozos. También hay quien cree este nombre procede de la cercanía a la ciudad de Toro, hasta la que se extienden... Si queréis que juguemos con la etimonología, tan de moda actualmente, el término latino alterium, castellanizado “autero-otero o tor”, generaría torozos que en este caso significaría colinas. Esta definición es nuestra preferida y a ella se suma, si quieres complicarlo un poco más, la de los moriscos que encontraron similitudes en una palabra de su idioma y lo llamaron “tarasa o taraza”.
El balcón de Urueña
Nadie que contemple la belleza de este paisaje puede quedar indiferente ante sus 248 Km de perímetro y 200 Km2 de superficie, con una especie de cerros testigos que se llaman motas.
Nosotros tuvimos una ocasión de lujo de contemplarlo desde el “balcón” que es la puerta de la muralla de Urueña, en un día radiante de luz.
Es Urueña un pueblo fortaleza con castillo en restauración y una muralla paseable en algunos tramos, a la que subimos para contemplar los tejados arracimados en torno a la iglesia parroquial, cuya gran cabecera habla de un proyecto arquitectónico que se quedó truncado.
A lo que dedicamos mayor atención fue a la Fundación Joaquín Díaz, alma de la rehabilitación de este pueblo histórico y del empuje musical y artístico que proyecta. Tuvimos el honor de ser recibidos por el propio Joaquín Díaz en la Casona donde se exponen las 300 piezas de la Colección de instrumentos musicales, la Colección de romances y coplas seleccionados entre más de 3000 que posee su biblioteca, la Colección de grabados de tipos y trajes de época representando una parte entre 500 ejemplares que guarda la Fundación y el Museo de Campanas con la Colección del fundidor de Saldaña Manuel Quintana, que nos explicó con saber apasionado, Aurora.
Fue una agradable sorpresa contemplar, ya en las afueras, la iglesia de la Anunciada, insólita construcción en Castilla y León de estilo románico catalán del Siglo XII. Sus muros presentan los típicos arquillos y pilastras adornadas con bandas lombardas. Posee tres naves, con sus tres ábsides semicirculares, que se muestran al exterior con el añadido del camerín de la Virgen del s.XVI y de la sacristía.
Según bajamos para la Anunciata nos llama la atención unas ruinas, antes castillo, en el que estuvo preso D. Jaime, Conde de Urgel, que en su tiempo perteneció a la corona de Aragón. Fue este el promotor de la iglesia de la Anunciada, lo que explica la presencia de un estilo constructivo pirenaico en esta alejada zona. Lo habitó también Pedro El Cruel con su amante Dª María de Padilla.
En Urueña, sobre el muro del Paseo de Oriente, una placa (nos recuerda que no es nueva la violencia de género) dice:" Aquí murió la joven Luisa Ramos Sánchez el día 3 de octubre de 1927 a las tres de la tarde, a mano airada, a los 18 años de edad. Una oración por su alma". pero es también una historia de amor no correspondida del que la mató a la salida de misa por el "si no eres para mi, no eres para nadie".
En Urueña también, murió Pedro Vélez al ser sorprendido en delicado lance con la prima carnal de Sancho III el Deseado y aún resuena en el aire la terrible sentencia:
"No le den cosa alguna
donde pueda estar echado
y de cuatro en cuatro meses
le sea un miembro quitado,
hasta que con gran dolor
su vivir fuere apagado"
....y es que esto del amor ha sido siempre peligroso.

Mota del Marqués es un ejemplo de ciudad construida sobre una mota, cerro o terraza, como hemos dicho.
La verdad es que sólo pudimos contemplar a lo lejos las ruinas de su castillo en lo alto de un collado, ya que en las afueras de la ciudad hicimos un alto para comer. Debido a la hora no pudimos entrar en su iglesia parroquial, de estilo postherreriano en su torre, ni contemplar el interior del Palacio del Marqués de Viesca obra de mediados del Siglo XVI.
Después de comer nos fuimos al Monasterio de Santa María de la Espina, fundado por Dª Sancha, hermana de Alfonso VII, que conserva una espina de la corona de Cristo.
En los montes cercanos a la Santa Espina, el pequeño Jeromín, que corriendo el tiempo sería D. Juan de Austria, el vencedor de Lepanto, se entrevistaría por primera vez con su hermanastro Felipe II, quien le reconocería como hermano en un documento firmado en la Corte de Valladolid.
Nos explicaron muchos detalles del monasterio y de los tres mecenas que a lo largo de los siglos le habían infundido vida. El tercero fue el ministro franquista, Rafael Cavestain, que creó una Escuela de capacitación agrícola y un poblado próximo. Los alumnos habían preparado unas aulas etnográficas con los apeos y usos labriegos, de los que disfrutamos, menudeando en sus peculiaridades.
En la iglesia se celebraba una boda tras de otra. Los invitados de la segunda, esperaban en la esplanada ajardinada. Nosotros curioseamos las vestimentas, tocados, zapatos y chaquets. Se retrasaba la novia y no queríamos irnos sin verla llegar. Ya desde el autobús acertamos a vislumbrarla, en su coche de postín y... despidiéndonos de ella también dijimos adiós a todo aquello, hasta la próxima excursión.

17 mayo 2006

LAS CUEVAS DE VALPORQUERO Y VEGACERVERA

Comida con la Peña de Caza de UCECA
El 17 de mayo nos reunimos en el pueblecito leonés de Vegacervera. ¡No dejéis de ver las impresionantes hoces que ha formado el río Torío, desgastando en tajos verticales las enormes paredes de rocas calizas! En este marco incomparable celebramos el ágape suculento de la caza.
Aprovechamos aquí, para repetir los numerosos cumplidos que continuamente se ganaron los cocineros y organizadores, que de manera altruista nos ofrecieron esta fiesta. Todos nos admirábamos, del esfuerzo de cocinar y poner mesa, ¡para 180 personas!. Los compañeros se pasaron aquí gran parte de la semana, tras los preparativos y el condumio. Sin duda el éxito obtenido habrá compensado sus desvelos. Cuadro de honor para Alfredo y su hermano, Camino, Gil y su hijo, Claudio, José Mª, Nacho, y en general a todos los de la Peña de Caza.
La comida estuvo magnífica. Las sopas de truchas a la manera de Hospital de Órbigo fue lo primero que nos llevamos al coleto con gran satisfacción. El ciervo estuvo macerado en vino y sustanciosos condimentos de lunes a miércoles, lavado y adobado luego, para ser guisado el sábado con guisantes, pimientos y patatas fritas.
La sandía y el melón nos facilitaron el aporte de frescor natural, para una sobremesa a la que no le faltaron helados, cafés, chupitos de aguardiente de hierbas, brandy de marca personalizada, queimada y pastas artesanas.
Por la mañana habíamos visitado las incomparables cuevas de Valporquero, no por conocidas menos atractivas. Cada vez que se visitan se descubre la poderosa fuerza
de la naturaleza, que sigue actuando lentamente sobre estalagmitas y estalactitas, las cuales brillan con el reflejo del agua, que aún las cubre y deposita sus minerales pacientemente, para conseguir la magnífica obra de arte que deslumbra nuestros ojos.
El corazón de la montaña leonesa se nos ofrece en esta inmensa cueva viva, en la que los cristalinos arroyos siguen circulando como arterias, formadoras de salas y galerías. Oscura durante más de un millón de años, ahora se ha iluminado y hermanado con el hombre, que la ha tomado cariño y puede dentro de ella comprender el misterio de la vida. Intrépidos deportistas descubren nuevos caminos y salidas al río Torío en lugares muy alejados, disfrutan practicando barranquismo y espeleología, se miden con el obstáculo y comparten sus éxitos. Nosotros vivimos nuestra visita con fantasía y sencillez y volvimos a las praderas de Vegacervera para iniciar el convite.

Mientras trajinaban los organizadores, entre los fogones, nos atrevimos a preguntarles algunas cuestiones de la caza ¿Cuáles son los Cotos de la Peña de Caza de Empleados de Caja España?
Nos dijeron que ICONA sortea los permisos. Este año, para caza mayor, tenían: 2 en Viforcos, 5 en Castrocontrigo y 5 en Tabuyo, en la provincia de León. En ellos se practica la modalidad de “rececho” del corzo. Los cazadores tienen su propio vocabulario, así que nos atrevimos a pedirles explicaciones sobre los términos que usan. Esto quiere decir, que se selecciona el “trofeo”, la mejor “cuerna”, el mejor ejemplar...
El hombre sólo frente al animal, sin perro, al amanecer, a observar... Sólo dos cazadores por coto, en fines de semana, emprenden la persecución, separados, evitando ruidos.
En estas situaciones, quizá, el cazador puede experimentar miles de sensaciones, la naturaleza resurgiendo a un nuevo día, vegetales y animales poniéndose en acción junto al hombre insignificante y arrogante. Las luces y las sombras del ser humano en la inmensidad del paisaje, en la soledad... y el bicho, tomado como enemigo o como compañero de una misma aventura.
¿Y en cuanto a caza menor?
Tienen dos cotos: Uno en Zamora, en Maire de Castroponce y otro en Palencia, en Fuente Andrino, con caza menor autóctona. Explicaron que estos cotos pertenecen a las juntas vecinales, las cuales los alquilan por cinco años prorrogables.
Ahí se caza a perro “en mano”, lo que significa, 4 o 5 personas. Creo que dicho así, parece una actividad en equipo, algo más distendido, incluso... donde se podrá hablar y llegar a compartir alguna confidencia con los otros cazadores.
“A rabo”- dijeron- y eso quería decir que era el perro el que levantaba al vuelo las perdices y había que seguirlas.
¿Y de las batidas de jabalí? Nos explicaron que se solicitan a la Junta de Castilla y León, quien fija los días. Puede haber 12 al año. Se participa en grupo, de hasta 30 cazadores por día. A cada participante se le asigna un puesto, donde no puede moverse. El resto de cazadores caminan el monte con “realas” de perros, es decir con 30 o 40 perros, con muchos. Se intenta “desencamar” a los jabalíes, para que al huir puedan dirigirlos y meterlos a los puestos, donde se abaten.
Finalizada la cacería la comisión, que ha portado en todo-terreno el condumio, prepara la parrillada de chorizos y churrascos de ternera, en el monte. No es de extrañar que se conviertan en expertos cocineros...
¡Esto si que merece la pena!, después de patear entre matojos, con la tensión de aquellos momentos en los que la concentración es tan importante para uno mismo, como para los compañeros, después de soportar las inclemencias del tiempo, de hablar en soliloquio con la naturaleza o de hacer oídos sordos al cansancio o al miedo...¡ qué alegría pillar un buen bocado, regado con buen vino, tomado en amistad!
Pues animaros a engrosar la lista de socios de la Peña- nos dijeron- ¡somos más de 70!

15 mayo 2006

Sra. Munda, Valverde de Sandoval

Para los que han hecho el Camino de Santiago a su paso por León conocerán el antiguo monasterio cisterciense de Santa María de Sandoval, situado en el pueblo de Valverde de Sandoval.

En el año del Señor de 1167 (era de 1205) el Conde Ponce de Minerva y su esposa Dª Estefanía Ramírez, nieta del Conde Pedro Ansúrez, hacen donación de parte de su heredad en Villaverde y Santa Eugenia a Diego Martínez y demás monjes Cistercienses del Monasterio de la Espina, para fundar un Monasterio en Sot (soto) Noval, Saltus Novalis o Sandoval.
 
en la puerta del abad PedroA causa de la Desamortización de Mendizábal,
en 1835 los monjes ya habían sido expulsados y en 1923 el edificio, había caído en el más desolador abandono víctima de la rapiña y otras penurias propias de la desamortización. 

Así seguiría hoy de no haber sido, a mi entender, objeto del desvelo de dos guardianes que han velado por él con cariño y abnegación: Promonumenta y la Sra. Munda.

Promonumenta
es una asociación privada cuyos miembros, con resolución y entrega han inicido la conservación de los monumentos de nuestra provincia, dándolos a conocer mediante conferencias, artículos, denuncias y hasta arrancando los zarzales que se comen nuestro rico patrimonio cultural, ante la desidia de las sucesivas administraciones.

La otra "institución" que ha velado por el Monasterio de Santa María es la Señora Munda, la persona que siempre estaba dispuesta a flanquearnos la entrada, cuando oía el motor de un coche. Ella sabía contar como nadie la historia, anécdotas, chascarrillos...etc. Confieso que más de una vez fui para escuchar sus agudas y en ocasiones punzantes opiniones. Era la memoria viva del monasterio.

Ahora leyendo el periódico del 7 de mayo contemplo con estupor la esquela de la Sra. Munda. Es verdad que era muy anciana, casi tan vieja como el monasterio, lo digo con cariño, en sus 94 años de vida, allí había estado siempre hiciera frío o calor, en verano o en invierno recibiendo a los peregrinos y a todo el que quisiera escucharla.


¡Ay, Sra Munda!:
 
En el obituario del periódico de ese día venían las reseñas de Galbraith el profesor de economía de Harvard, otro longevo luchador algo mayor que tú, nació en 1908 y fue asesor de Roosevelt, Kennedy,Johnson y Carter, autor de "La sociedad opulenta" un clásico de la economía progresista.

El otro, Juan Francois Revel de distinta ideología que el anterior, profesor de filosofía y miembro de la Academia Francesa. Editorialista de "L´Express" y "Le Point". "Ni Marx ni Jesus" es su libro más famoso. ¡Con este si que lo hubieses pasado bien polemizando!

Raimunda Suárez Romero, que así se llamaba la Sra. Munda, nació el 7 de octubre de 1911 y vivía junto al Monasterio. En su casa tenia libros "por si queríamos comprar algo" creo recordar que eran de Dª Concha Casado y del Monasterio de Carrizo, que fundó la esposa del conde Ponce de Minerva, Dª Estefanía Ramírez.

Pero el verdadero valor añadido de disfrutar de tu labor de cicerone entre las nobles ruinas, estaba en tus comentarios, conocidos ya por todos los que te escucharon: Los capiteles mozárabes, los "boxeadores" del ábside, el singular arco toral de la iglesia, por el que preguntabas a los visitantes si podían entender su mixtura formal... y "las pocas Urracas allí enterradas" en alusión a que allí no estaba el sepulcro de Dª Urraca. 

Me sorprendías cuando citabas a Menéndez Pidal ¿D. Ramón? - te decía yo en una pregunta trampa-, No el otro, el arquitecto- me contestabas. Luego le preguntabas a Rosi - Tú, que pareces mas espabilada-¿que ves en este capitel? y señalabas con tu bastón una berza labrada en la piedra, para deleitarnos con tus conocimientos alquímicos divinos y humanos.

Y ahora te has ido con los compañeros de viaje que el destino ha puesto en tu camino. Vete aprendiéndolo, porque me gustaría que cuando me toque a mi pasar por el "trance", vengas a recibirme y me sirvas de guía, tal como te recuerdo, para contarme las anécdotas del camino, que conduce a la mansión del Gran Arquitecto.

15 abril 2006

La Coruña y Las Fragas del Eume

Aquella mañana del año 2003,con mucha alegría tomamos el camino de Santiago. Íbamos saliendo de León, por el Camino de Santiago, reflexionando en su fuerza, aunque cómodamente sentados en el autobús y desde él, siempre asomados a la ventanilla, contemplábamos cómo nos alejábamos de la ciudad de León con su catedral sobresaliendo por encima del caserío, blanca como una llama de plata.
Luego al acercarnos a Astorga, la estampa del valle, con el cerro en el que se alza la ciudad y dominando todo, la catedral sonrosada, constituía un espectáculo hermoso en esta mañana de verdor primaveral. Nos mandaban sus rumores los altos de los montes, primero el señorial Teleno, luego los Aquilanos, con la Aquiana mirando a Ponferrada y después las redondeadas elevaciones que ascendían al puerto del Cebrero, monumento natural en el que nos sentíamos parte, pequeña, pero fundamental, en el desarrollo de este camino santiagueño tan universal y personal a la vez. Y ya entrábamos en Galicia...Teníamos ganas de realizar esta excursión a las Fragas del Eume, parque natural privilegiado, en el que la naturaleza vegetal y las aguas sonoras del río son capaces de trasportarnos a un verdadero paraíso.
El término de fraga significa en gallego bosque. Bosque autóctono e intrincado de vegetación y de vida campesina, como el descrito por Wenceslao Fernández Flórez en su obra El bosque animado, que se llevó al cine con éxito, por el buen hacer de nuestros actores españoles.
La Fraga del Eume ha sido catalogada como una de las selvas atlánticas caducifolias mejor conservadas de Europa y de las más extensas de Galicia. Descendimos desde la carretera por una senda zigzigueante entre arbustos y árboles caudales. La espesura de la capa vegetal en el primer tramo del recorrido es abrupta e intrincada.
Cuando era más enmarañada la trocha, nos dimos de bruces con la iglesia de piedra o lo que quedaba del suntuoso monasterio de S. Juan de Caaveiro(s.XII), que, como si de un ser humano se tratara, trepaba sobre un pequeño montículo, señoreando desde el corazón mismo de la fraga. Aquí, en el siglo X, llevó su vida de oración S. Rosendo, obispo de Dumio, fundador de sangre real, hijo de santa Ilduara, hermano de santa Adosinda. En este cenobio, no lejos de castros celtas y restos romanos, entre fragosidades y gargantas, se recibió a Alfonso VII, floreció una culta colegiata y se vivió entre esplendores y desgracias hasta que la desamortización lo llevó a la ruina.
Parecía abrirse al paisaje, edificando su espadaña-torre como puerta a los vientos, como arco triunfal en la mitad de una angosta vía.
Buscando el ambiente por donde anduvieron los monjes, investigamos los alrededores, llegando a contemplar el molino que, aún ruinoso,
marcaba un recodo bellísimo, con la proximidad del alto puente de un solo arco. El lugar parecía similar al de Los puentes del Malpaso, que salió en la última revista, como podéis apreciar. Revivíamos el murmullo del agua en los saltos del río, que se sucedían sobre las piedras.., la luz tamizada por las vibrantes hojas de los árboles, el ojo del puente mirándonos socarrón.
De allí fuimos a encontrarnos con el ancho lecho del río, disfrutando de una senda turística pavimentada y llana que avanzaba paralela a la calmosa marcha del río Eume. En su quieta superficie espejaba la vista de robles rebojos de hoja grande y tierna, de acebos brillantes, avellanos de largos dedos, alisos, castaños frondosos, abedules centelleantes... Junto al agua, el bosque de ribera dotado de laureles, madroños, arces, tejos y olmos...
El guía nos contó la riqueza del parque por las diferentes clases de helechos y hiedras, por la riqueza faunística: las aves, algunas acuáticas, los peces y hasta raros insectos.

Para la comida regresamos al hotel Rías Altas, situado en la Playa de Santa Cristina, que nos ofreció la posibilidad de utilizar sus instalaciones deportivas. Otros paseamos por la playa o nos acercamos al núcleo urbano de Perillo-Oleiros o nos fuimos en el autobús hasta Coruña.
A la mañana siguiente todos estuvimos en la Coruña para mirar la costa desde el emblemático faro de Hércules, para admirarnos de la mejora urbanística de la zona deportiva, para desear la visita del museo del mar o del Domus, la casa de las ciencias. Fuimos a callejear por la zona de copas, sin olvidarnos de degustar los típicos productos gallegos, a fotografiar a María Pita y su plaza Mayor, a pasear la zona portuaria con sus jardines, contemplando el parterre del reloj... A compartir con los compañeros comentarios sobre las casas acristaladas y su arquitectura modernista...y otros puntos de vista sobre el trabajo y el ocio, la vida y la muerte, sobre la alegría y el dolor, sobre todo lo humano y lo divino.
Y tras comer en el hotel, despedida, siempre triste y más en la tierra de la saudade, nos gustaría quedarnos, pero nos conformaremos con regresar y reencontrarnos.
Para saber más:
http://www.xunta.es/conselle/cma/montes.htm