Tenemos un relato, el de la Senda del Arcediano, pero otras no las tenemos en la red, cosa que será díficil de subsanar, debido a que nuestras actuales excursiones nos absorven mucho tiempo.
Esta es una publicación independiente, sin propaganda, ni ánimo de lucro.
28 marzo 2013
Picos de Europa en el recuerdo y de la naturaleza ¿qué?
Tenemos un relato, el de la Senda del Arcediano, pero otras no las tenemos en la red, cosa que será díficil de subsanar, debido a que nuestras actuales excursiones nos absorven mucho tiempo.
26 abril 2012
Asturias de Novellana a Canero
Comenzamos la ruta en Novellana, Ved aquí el reportaje fotográfico, para seguir por la carretera hasta Castañeras y aunque algunas guías indican que hay un camino real más recto, nos dijeron en el pueblo, que después de unos centenares de metros queda cerrado por la maleza.
Al final de la bajada con el mar al frente, la flecha indica seguir a la derecha, pues bien, vosotros haréis caso omiso y vais a la izquierda, hasta un un pequeño reguero, perpendicular al río Cabo, lo cruzáis y … Ya tendréis vuestra foto.
A partir de aquí continuamos siempre por carretera hasta Canero, que es donde nos esperarán los autobuses, el día que hagamos esta etapa del Camino de Santiago con los Asociados.
Para finalizar un recuerdo de compañeros de aventuras, yo estaba del otro lado de la cámara, ¿eh?
Ved información del Camino de la Costa.
06 marzo 2012
De Soto de Luiña a Novellana
Disfrutábamos con las panorámicas del campo verde, las modernas vías de comunicación, la línea indefinida del mar y del cielo a través del urballo.
Cuentan que la Xana un día al ver a un valiente que pasaba por allí, le contó su triste historia. El caballero no dudó, la llevó en brazos y empezó a caminar en dirección a la zona de Campofrío, siguiendo el curso del río Ricabo.....según se alejaba de la cueva, la Xana se iba desencantando, de tal modo que cuanto más se desencantaba ésta, más crecía y más aumentaba de peso. Se desencadenó una tormenta y un rayo asustó al caballero y dejó caer a la Xana. Tal como ella predijo, quedó entonces encantada para siempre y llorando sin consuelo, volvió a la cueva...
Después de hablar de todas estas cosas, que hemos mencionado aquí, hubo algunos que se atrevieron con un futbolín, antes de coger el autobús.
05 marzo 2012
Muros de Nalón
Salimos tempranito, para aprovechar bien el día. En Muros de Nalón realizamos la parada técnica.
Aprovechamos para admirar la plaza del Marqués de Muros, declarada de Interés Artístico por sus edificaciones, con renovadas balconadas y soportales.
De inmediato nos llegó el rico aroma a café y a bollería, por lo que nos fuimos reuniendo en un bar.
Alguno hubo, que sin perder un minuto, se fue hasta la playa para inmortalizar el momento en su cámara y en su retina, pero nosotros nos acercamos al Ayuntamiento, a la iglesia, construida gracias a la aportación indiana y al Palacio de Valdecarzana, que es el que más impresiona, con su torre del siglo XV y una hermosa portada plateresca del siglo XVI, aunque está casi en ruinas.
De haber dispuesto de tiempo, nos hubiera gustado visitar los bellos panteones modernistas del cementerio de la localidad, o el popular barrio de La Pumariega, donde se ubica la casa del pintor Tomás García Sampedro, miembro de la colonia de artistas que dio a conocer la belleza de Muros por toda España, pero quedará para otra ocasión.
El concejo de Muros de Nalón es conocido, dentro y fuera de Asturias, por la espectacularidad de las vistas que ofrecen sus miradores al mar y que han atraído hacia este territorio a muchos pintores y poetas, atrapados por la belleza de su costa.
La Ruta de los Miradores, una senda costera peatonal, de aproximadamente cinco kilómetros, que une San Esteban con la playa de Aguilar. En su recorrido, se encuentran: el Espíritu Santo, La Atalaya, Los Glayos, el alto de Las Llanas, el Miradoiro... que permiten descubrir playas agrestes y cómodos arenales como el de Aguilar, uno de los más frecuentados del Principado de Asturias.
Anduvimos investigando algo de la historia en la wiki. Ved el enlace aquí
Estas pertenecieron a la casa de Miranda, más tarde marqueses de Valdecarzana, cuya casa se conserva, aunque muy abandonada.
En el siglo XVIII se hizo un proyecto de canalización del Nalón, que tenía como meta el desembarco de la producción de carbón de las cuencas asturianas, proyecto que acabaría fracasando por las crecidas del río.
A principios del siglo XX, un hecho a destacar fue en septiembre de 1934 se produce el armamento previo al proceso revolucionario, el Vapor Turquesa desembarca un importante cargamento de armas, que supuestamente iban a Etiopía, quedando definitivamente en Asturias.
Tras la posguerra y la instalación de ENSIDESA en Avilés, este concejo experimenta un gran desarrollo industrial, hasta la crisis de los años setenta que afectara a todo el sector.
Hay que destacar la llamada colonia pictórica conocida como “la colonia de Muros” ligada a la figura del pintor alcarreño Casto Plasencia y a su discípulo predilecto y amigo, el pintor asturiano Tomás García Sampedro.
Éste último invita al maestro a pasar el verano de 1884 en una bella finca de La Pumariega propiedad de sus padres, donde se enamora del paisaje y de la luz de estos parajes.
Casto Plasencia, acompañado de importantes pintores y artistas de la época, intentó crear una escuela paisajista en esta zona, en similitud de otras colonias de pintura que en la época se estaban estableciendo en Europa. Como modelo de la misma época está la escuela de Barbizon, en los bosques de Fontainebleau en la proximidad de París, cuna de la pintura impresionista.
Incluso se realizó un proyecto de construcción de dicha colonia de artistas, autorizado por el ayuntamiento a comienzos de 1890 en la desembocadura del río Nalón. Pero el proyecto no llegaría a su fin al morir repentinamente el pintor Casto Plasencia en mayo del mismo año.
Ved aquí nuestras fotos de Muros de Nalón
27 abril 2011
De Grases- Casquita a Pola de Siero, Camino de Santiago
Así que por eso de las damas primero creo que a Rosi le gustaría saber la historia del Conventín de Valdediós, el famoso convento edificado bajo los auspicios del rey Alfonso III el Magno, uno de nuestros preferidos.
Le gusta sentir el arte y la historia de todos los sitios por los que podamos pasar en el trayecto, contemplar el patrimonio etnográfico que nos ofrece la ruta y disfrutar de una inmersión en el paisaje.
Empezaríamos, por tanto, visitando el hoy llamado Monasterio de Santa María de Valdediós. Aunque nos encontramos en suelo asturiano a mi me gusta pensar que aunque el convento de San Salvador lo mandó construir el último rey asturiano, AlfonsoIII, para mí fue ya el primer rey leonés pues pasaba grandes temporadas en la parte leonesa de su reino. El más reciente, el monasterio de Santa María, lo mandaría edificar Alfonso IX, el que sería el último rey de León.
Una lápida de mármol nos indica la fecha de construcción del antiguo Conventín de San Salvador: "SUB ERA DCCCCXXX, o sea que se construyó en el año 930 de la era Augusta, correspondiente al 892 de la cristiana.
Las naves se cubren con bóvedas de cañón que cargan sobre los muros exteriores.
Se pueden ver también un gran número de ventanas de simple aspillera, sencillas de un solo arco, geminadas de estilo visigótico y hasta una de triple arco en el ábside central.
Probamos suerte, a ver si podíamos visitar el monasterio, regentado por frailes grises de la comunidad de San Juan Apóstol. Esta orden fue fundada el día 8/12/1975 en Lerins, por el Dominico Marie-Dominique Philippe, profesor de la universidad de Friburgo.
Desde la refundacción del Monasterio en 1992 lo ocupaban Monjes del Císter y en 2009 se hacen cargo de mismo los frailes de San Juan.
¿Que dirían ... Alfonso IX de León y Berenguela de Castilla sus fundadores allá por el año 1200 si se enteraran de tantos cambios?
Tras un intento de trasladar el cenobio a Boñar (León) en 1218 dio comienzo la construcción del templo. Fernando III le dió un gran empuje, pero como muchos otros monasterios fue decayendo hasta que en 1515 se incorporó a la Reforma de la Congregación Cisterciense.
La historia de su decadencia es parecida a la de otros conventos, mientras unos sufrieron un incendio, con este acabó una fuerte inundación del río que destruyó su claustro y las dependencias monásticas.
Después, nuestra guerra de la Independencia y las sucesivas desamortizaciones del siglo XIX terminaron con su vida monacal, aunque se mantuvo como seminario menor y posteriormente como colegio de segunda enseñanza, de 1923 a 1951 seminario diocesano y a partir de aquí quedó abandonado.
Por suerte fue restaurado en 1986, el resto ya lo sabemos.
Solo pudimos visitar su entorno venerable.
La iglesia del monasterio del siglo XIII es lo único que sobrevivió a las inundaciones y dicen que conserva los tres únicos altares románicos de Asturias.
Como estaba también cerrada hasta las 11 de la mañana, no madruguéis si pensáis visitarla, yo ya he decidido verla por internet, en:
http://www.valdedios.org/
¡es mucho más práctico!.
Bueno, pues siguiendo el Camino, desde el Monasterio sale un sendero hasta el Alto de la Campa, que está recomendado para los ciclistas, pero nosotros volvemos al clásico, para revisar las señalizaciones.
Si no las hubiera, ya se encarga nuestro compañero Luis de eso.
Porque Luis caza al vuelo si la flecha amarilla está borrada, o falta en un cruce de caminos, lo que puede inducir a error, o ha crecido demasiada hierba junto al mojón...
Es un veterano del camino y vive su espíritu aprovechando cualquier ocasión para conversar con la poca gente, con la que nos cruzamos en el transcurso del mismo. Aún le queda tiempo para acariciar a los caballos.
En cuanto a Buzi...
¿Cómo explicar a Jose el itinerario?
Yo llevaba un GPS en el bolsillo para poder contestar a sus preguntas. Mira el enlace:
http://www.gpsed.com/track/8559930721547885436
Pero como al él le gusta resumido... Pues le diré que aplicando el método TOPA, al principio "toparriba" hasta la Campa y luego "topadelante" hasta La Pola de Siero.
Nosotros lo hacemos a Oviedo, por el camino primitivo de Asturias, que luego se unirá al Camino Francés en Mellide.
O sea que pasaremos por Casquita; Camoca de Abajo, Campoca y San Pedro de Ambas. A partir de aquí nos desvíamos del camino oficial para visitar Valdediós, pero ambas alternativas confluyen en el Alto de la Campa.
Esto ya es mucha literatura para mi amigo, que lo quiere conciso. De Valdediós volvemos a LLoses y de aquí a Arbazas de LLoses.
Seguiremos un sendero por encima de la carretera hasta divisar una gasolinera en el Alto de la Campa, de aquí a Figueres y después a Pedrosa, aunque no pasaremos por el pueblo.
Cruzaremos de nuevo la carretera en la Cárcaba y, en la ribera del río Nora, vemos una fuente de agua salada, medicinal "El gorgorito caliente" y llegamos a Vega de Sariegos.....
Lo siento Jose, las distancias y la altitud las tienes que ver tú en el Google Earth, pero te aseguro que son más de los 20 Km.
La ruta se hace entretenida, porque a lo largo del camino se suceden los carteles explicativos con los nombres de aldeas, como la Cárcaba ya mencionada anteriormente, de la que dicen los asturianos que "cárcaba" es la zanja que marca el límite de una finca y del "pozo salao" .
Ya en el siglo XVIII el historiador Carballo afirmaba que en el concejo de Sariego había una fuente sulfuginosa , que es de gran virtud para todo mal y que crece y mengua como el mar. ¡No quiero ni pensar, si me caigo aquí, después de la cuesta que he subido, que aparezca de nuevo en la playa de Villaviciosa!.
Hay muchas interpretaciones de los nombres de los pueblos. Dicen que Sariego proviene de Sal Riego por el aprovechamiento que los lugareños hacían de estas aguas saladas. En realidad en León también tenemos otro Ayuntamiento de Sariegos y ambos provienen de la raiz Sar y el sufijo Aecus que significa "lugar donde abundan las aguas"
Como término, en León, nos recuerda una tierra que deja de sembrarse para producir al año siguiente una mejor cosecha.
Posiblemente en este lugar, hace tiempo que se produjo abundante trigo y maíz.
Ahora sí que son prados en barbecho, donde las vacas y los caballos pastan tranquilamente mientras ven pasar a los peregrinos.
Pasamos por Aramanti, la tierra de los" Mansucos", un monolito reza "Aramati, pueblo ejemplar e indica que este lugar perteneció al monasterio de San Pelayo de Oviedo.
Llegamos después a la ermita de la Bienvenida.
Se cuenta que su abad tenía la costumbre de salir a recibir a los peregrinos con una libra de pan y un jergón de hojas de maiz para darles la bienvenida, pero cuando nosotros pasamos dicho prior ya no estaba así que mi compañero y yo, después de contemplar este bello rincón, seguimos camino por un puente medieval sobre el río Recuna en un entorno digno de contemplar.
Entramos en Pola de Siero por el polideportivo y yo fotografié el edificio del auditorio de música. Allí nos esperaba Félix, gracias amigo, por tu intendencia... y junto a mis compañeros bebí una botella de sidra.
Bebimos todos, para hacer honor a la comarca donde nos encontramos y brindé por vosotros deseándoos...
¡Buen camino, peregrinos!
Luego recogimos a las compañeras, que habían hecho la siguiente etapa del Camino:
de Pola de Siero a Oviedo.
¡qué también tiene su mérito!.
¡Ah! se me olvidaba ¿qué cómo vi yo el camino ?
Como una imagen vale más que mil palabras...
Pues, entra y verás mi página de fotos: http://www.flickr.com/photos/rsas0010/sets/72157626548179314/with/5641162035/
Amigos, deseo que disfrutéis de esta etapa tanto como yo.
01 marzo 2009
Espicha en Oviedo y juegos de autobús
Podéis ver nuestras fotos aquí.
Nunca nos la perdemos porque aprovechamos la parada en Oviedo para visitar a Tere y Jose.
Les llevábamos los regalos de cumpleaños de Tere y santo de Jose y ellos nos dieron los suyos, como solemos hacer siempre.
Rafa
Nos acompañaba Víctor
Salimos a dar una vuelta con mi hermana, mirando tiendas de ropa de etiqueta y luego nos fuimos hacia el Calatrava, edificio moderno que piensa albergar el Palacio de Congresos, aunque de momento funciona como Centro Comercial y allí nos esperaban los autobuses.
Como en toda espicha de UCECA que se precie, no faltó la atracción de que se perdiera el conductor.
Rafa decía que seguramente alguien habría pagado para que no faltara esta atracción, que a falta de gaiteros, que animaran la sobremesa, se hacía indispensable para abrir el apetito.
Me acuerdo del año que paramos en Gijón, no sólo se nos abría el apetito, sino que ya eran casi las cuatro y andábamos dando vueltas a la carretera y por supuesto al estómago. Pero ese problema se solucionó cuando decidieron citar a los comensales frente al autobús a las 2 de la tarde, para que diera tiempo a jugar por las carreteras.
La verdad es que, de todos los años que yo he ido, sólo el año pasado no nos habíamos perdido y yo, ingenua de mí, pensé entonces que los organizadores habían puesto los puntos sobre las íes y que aquello ya no se repetiría más, pero qué va.
¡La búsqueda de laberintos y nuevos caminos hacia el Quelos va en aumento!
Esta vez el conductor salió por la autopista hacia León y dio la vuelta en Mieres. No contento con este bucle, cuando ya íbamos por el camino correcto, llegó a la salida de Bobes- Granda pasó de largo y entramos por una vía posterior, en la que nos encontramos con la gasolinera en la que habíamos girado ¡hasta 6 autobuses! un año de esos pasados, ¡tan desesperados que pisando la línea continua!
¡Que tiempos aquellos! Ahora sólo dos autobuses íbamos a la deriva cuando avanzábamos hacia León, pero en estos momentos tan sólo nuestro conductor merodeaba las lindes de los polígonos industriales próximos a Colloto.
Volvimos sobre nuestros pasos, como siempre en el autobús había cachondeo, un compañero quiso ayudar, pero el chofer le advirtió que tenía GPS... ¡Ay madre mía, con lo bien que llegamos a destino aquella vez que el del autobús paró a preguntar en la gasolinera de la autopista y nos escoltaron los policías de tráfico que a la sazón llegaron allí!.
Volvimos a la autopista de Santander, para coger luego la salida anterior a la que correspondía y después de hacer un ocho o dos y de estar pendiente del móvil que seguramente le iba indicando, el buen hombre llegó al restaurante y todos los pasajeros nos ubicamos en los huecos que quedaban vacantes en el comedor, donde ya los compañeros degustaban los largueros de embutidos, los huevos cocidos, el cabracho y, por supuesto, la joven sidra del año, que estaba buenísima.
Todo resultó muy bien, pero lo mejor, la imprescindible búsqueda del restaurante, entre risas nerviosas y la adivinanza del tiempo final de arribada. ¡No pienso perderme la de la próxima temporada, ya os la contaré!
04 febrero 2009
Fausto en Gijón
Se habían puesto en contacto a través del foro de Palacios de la Valduerna, después de pasar tantos años sin verse. Enseguida Fausto había venido a ver a Rafa a la oficina y se habían dado un abrazo, pero se hacía imprescindible gastar una tarde juntos o mejor un día entero y por eso acordamos verle en Gijón aquel sábado.
Yo tenía ganas de callejear por la ciudad, pues, desde que iba con mis padres a veranear, no habíamos estado allí más que con prisas y añoraba aquellas tardes lánguidas en las que el olor a yodo se te metía en la piel a través de ese “dolce far niente”.
Las previsiones meteorológicas te ponían los pelos de punta, se esperaban nevadas en todo el país y ya habíamos visto por los telediarios, que era cierta la amenaza de dejar en la cuneta a los coches que no llevaran cadenas. Esto nos hizo adoptar una opción nueva de viaje: iríamos en el ALSA. “No hay mal que por bien no venga”, dice el refrán y ese fue nuestro caso, pues descubrimos lo bien que nos resultó y ahora lo usaremos más, cuando lo requieran las circunstancias.
A pesar de lo pronosticado el tiempo fue fabuloso. Al rededor de las 11 de la mañana pinteaba, pero el cielo fue abriendo y llegó a salir el sol después del medio día. Paseando por el muro se disfrutaba de una temperatura suave, sin una brisa. Parecía imposible que sólo hiciera unos días, desde que las inmensas olas se hubieran tragado a un fotógrafo, a la vista de numerosos turistas, que también inmortalizaban con sus cámaras el tremendo poder del mar en furia.
Tenta no venía con él, pues tenía trabajo, así que decidimos una próxima visita, mejor organizada, que nos permitiera estar juntos los cuatro y nos fuimos hablando y recorriendo rincones de la ciudad, a los que Fausto siempre ponía un comentario. ¡Gracias por tus atenciones! Como ya llevaba muchos años viviendo en Gijón y se sabía las mejoras que se habían hecho y los proyectos que estaban por hacer, nos iba dando toda clase de informaciones, como un buen cicerone.
Hubo tiempo para repasar lo que nos había deparado el destino y recordar los detalles de la infancia, cuando los días pasaban entre juegos y amigos, dejando lugar para apreciar los más pequeños detalles de la vida. Ahora no íbamos a dejar pasar la ocasión de encontrarnos de nuevo. Cuando estuviéramos de vacaciones, trataríamos de juntarnos y disfrutar de lo que aún queda en el pueblo y en sus gentes. Con este firme propósito nos despedimos, seguros de no perder el contacto nunca más y haciendo cábalas de cuándo sería el día, que pasaramos juntos un rato tan bueno.
08 julio 2007
Espicha 2007

Como todos los años nos fuimos a Asturias a disfrutar de la recién preparada cosecha de sidra. Ya es habitual que acudamos muchos socios, con nuestras familias, niños por doquier...Da gusto ir viendo como crecen y como se van haciendo amiguitos, lo que asegurará su presencia en estas u otras actividades, cuando lleguen a la adolescencia y después.
En pequeños grupos iniciaron un largo paseo hacia la playa de S. Lorenzo, para poder aprovechar el hermoso día que hacía ¡claro, como habíamos comprado nuestro seguro de sol!
Otros niños y mayores pudimos disfrutar del Acuario de Gijón, que estaba a solo unos pasos de la parada, donde abandonamos el autobús, en las cercanías del puerto, en la recuperada playa de Poniente.
Inaugurado en el verano, el Acuario está integrado en el mar y puedes contemplar desde sus terrazas el agua que penetra entre los muros del sótano. El edificio, muy moderno tanto en su arquitectura, como en la decoración y publicidad, dispone de cafetería, tienda y aulas. Contemplamos unos fondos verdaderamente interesantes, en grandes acuarios y túneles dotados de escaleras mecánicas, para contemplarlo en su interior. Lo pasamos muy bien asomándonos por unas claraboyas ubicadas en mitad de los espacios dedicados a los peces o nutrias y desde las que veíamos a estos seres en su intimidad.
A la hora de comer los autobuses nos llevaron al Lagar de Quelos, no sin antes perdernos por el camino, como es tradicional. Al no saber la ruta el autobús que va en cabeza,¡imaginaros a unos cuantos autobuses en la operación de cambiar de sentido en una pequeña carretera! Todo tendría su gracia, si hubiéramos salido con una hora de anticipación, para compensar el retraso en esos momentos, en los que sólo se sueña con los ricos manjares.
Pero todo llegó, los manjares estaban sobre la mesa, en un pis-pás nos ubicamos junto a nuestros conocidos y empezamos a degustar la sidra que escanciaban chicos y chicas a nuestro alrededor, ¡nos empezó a entrar la alegría en seguida!
El Lagar data del año 1944, cuando el abuelo materno regulaba una bodega típica denominada el Roblón. Encontramos su espacio en red y también vosotros podéis encontrar cosas muy curiosas en él: www.sidraquelo.com
Quería saber cuánta sidra se bebe o cuánta comida se prepara para una espicha ucequera. En el portalón encontramos al especialista en asar el cordero a la estaca, ha estado pendiente de los que nos comimos hoy, desde bien entrada la mañana. Nos dicen que se pusieron 30k de chorizo a la sidra y 20 lacones y que dos días antes cinco cocineros prepararon ¡20000 casadielles!
Bueno, los datos son lo de menos, lo más importante es lo bien que nos lo pasamos y lo satisfechos que siempre quedamos todos.
08 julio 2006
Espicha 2006
Como en otras ocasiones, la primera excursión multitudinaria para inaugurar la temporada fue la Espicha en Asturias. También nuestros aguerridos montañeros han elegido para iniciar su deporte, la ruta de las Xanas, entre los bellos parajes que nos brinda la geografía asturiana.Bien es verdad que otras veces disimulábamos un poco la comilona con aspectos culturales. El año pasado, por ejemplo, visitamos el museo del Jurásico en Colunga, el anterior fuimos a ver el museo de Bellas Artes de Oviedo, en otra ocasión tuvimos un recorrido guiado por el casco antiguo, o visitamos los monumentos del arte ramirense del Naranco, o hacia Avilés con recorrido en trenín de la FEVE. Recuerdo, en fin, una ocasión en que nos perdimos con todo el autobús y llegamos al lagar de Quelo, escoltados por la Guardia Civil de Tráfico como si de personajes de gran relevancia se tratase. Solo nos faltó un recibimiento con gaiteros en esa ocasión.
Pero esta vez....hicimos la preceptiva parada técnica en Oviedo, por lo que nos conformamos con contemplar el paisaje durante el recorrido, y... ¡a seguir a Tiñana! sin perdida de tiempo.
Me dijo un hombre del lugar que este pueblo está rodeado de hermosas fuentes con nombres inspirados, como la fuente del Peralín, de la Monxa, del Sapu y hasta se puede visitar un castro prerromano en el paraje denominado "el castiellu". Son ideas que dejo para conocer en sucesivas visitas, aunque lo que mejor conocemos de Tiñana es el lagar de Quelo.
El lagar data de 1944, aunque los antecedentes se remontan a finales del Siglo pasado. Podéis contemplarlo con todas sus instalaciones en la página http://www.sidraquelo.com
El origen de la Espicha viene de espichar un tonel, donde fermenta y se hace la sidra, es decir, practicarle un pequeño agujero, para poder catar el líquido y así decidir el momento del embotellado. Dicen que antiguamente el propietario del lagar, antes de descorchar la sidra que posteriormente utilizaría para la venta, invitaba a los amigos para que diesen su opinión sobre el producto. Al mismo tiempo y para que la sidra entrase bien, ofrecía un amplio surtido de comida que servía para acompañar: huevos cocidos, empanada, tortilla de patatas, cordero a la estaca. Hoy la tradición culinaria continua con el listón muy alto y por eso nos encanta acudir a la cita anual para degustar sus exquisitos platos y saludar a los amigos.
Es curioso como, con el tiempo vamos aprendiendo algunas palabras y vamos elaborando nuestro diccionario particular.
Por ejemplo ¡a qué ya sabemos que...!: Culín no tiene nada que ver con el sitio en que la espalda pierde su honesto nombre, sino con la cantidad de sidra que nos escancian y que bebemos de una sola vez. Amante tampoco se refiere a nuestras relaciones sexuales, si no más bien a una sidra con un paladar muy grato. Tierna no es la pastora de mirada lánguida que visteis junto a los manzanos de camino al restaurante, sino una sidra que se embotelló sin terminar de fermentar. Dulcina sería la que contiene azúcares residuales con cierto sabor de la que opinan los machistas que "ye de muyeres". Se la denomina Blanda si es ligera de alcohol y Machu o Fecha si tiene un sabor fuerte y con un alto grado. En fin, la que nosotros tomamos habitualmente es la Cantarina que por sus excelentes cualidades invita al canto y al jolgorio, que es lo que más nos gusta.
Otras apreciaciones más técnicas serían Espalmar si comprobamos la permanencia en el tiempo de la espuma en el vaso, después de escanciar la sidra. Dicen que el Palu está constituido por las diferentes cualidades organolépticas (color, aroma, sabor ) que definen a una buena sidra. El Pegue si al beber la sidra cubre las paredes del vaso con una fina cortina de burbujas, cuanto más pequeñas son estas, de mejor calidad es la sidra.
En la página http://www.asturias.web.com
podéis encontrar muchas curiosidades sobre Asturias en general y la sidrina, que nos ocupa ahora y que fue la protagonista de un día muy agradable, en el que saludamos a los compañeros que hace tiempo que no veíamos, disfrutamos de la comida , charlamos, reímos y hasta cantamos un poco, porque ya se sabe: " Y la gente por el prado, no dejará de cantar mientras se escuche una gaita y haya sidra en el lagar"
Pues eso, el año que viene queremos un gaitero que amenice la fiesta, una excursión por los alrededores y os pondremos un diez o un once, ya veremos.
23 enero 2006
Galicia, Lugo, Los Oscos, Asturias, Taramundi,
En la catedral, triunfa el fervor a la Eucaristía, ya en su retablo mayor está expuesto el Santísimo y este símbolo aparece en el escudo de la ciudad. Encontramos cierta semejanza con León, donde permanentemente se venera este Sacramento en el románico templo de S. Isidoro. La semejanza entre estas dos antiguas ciudades se acentúa al analizar diferentes detalles. Por ejemplo al visitar la capilla de S. Froilán, patrono de ambas. El santo eremita nació en Lugo y ejerció su influencia en varias partes del antiguo reino, en León y en Zamora, con su compañero S. Atilano.
Con respecto al nombre de Lugo y León, de las dos ciudades se ha dicho que proviene del término celta del dios Lug.( lo de legio para León, sería una superposición, ya que, continuamente se hallan vestigios arqueológicos, que suponen el origen de la ciudad mucho más antigua a la época romana y de la fecha de ubicación de las legiones).
Visitando la catedral nos detenemos en el ábside, sorprendidos por la majestuosa capilla de la patrona, “la Virgen de los ojos grandes”. Es una talla románica enmarcada entre angelotes, en la que la vista, sentido tan próximo a la luz, sugiere la permanencia subsconsciente de antiguos cultos. En la puerta norte aún pervive una entrada románica de la primitiva catedral, hay sillares con inscripciones o dibujos que presuponen influencias mitraícas. Sentimos intuitivamente, cómo sobreviven, palpitando tímidamente, los ritos a la luz o los ecos esotéricos del caldero de Lug o del grial, algo que suena ya desde la entrada a Galicia por el puerto del Cebreiro.
Aunque a marchas forzadas, obligados por dos horas de retraso, ante la lentitud del servicio del restaurante, visitamos el museo provincial.
Nos sorprendió este magnifico museo. El patio inaugurado últimamente, con sus mosaicos romanos, cuenta las riquezas de esta civilización, que permanece viva por doquier, a través de topónimos, a menudo relacionados con el oro y otros metales. Riquezas mineras, que ya extraían los pueblos prerromanos y que obligaron a los invasores romanos a tantos años de luchas, dedicación de altos generales, ingenieros y técnicos. No es de extrañar que precisaran de una soberbia muralla, como en la que, continuos hallazgos ponen de relieve la magnífica infraestructura, sus fosos, escaleras y escalas.
En el museo disfrutamos de obras de arte contemporáneas, entre las que citaremos las esculturas de Asorey y las piezas de Sargadelos.
Al día siguiente salimos hacia Asturias. Hemos estado tres días en Galicia y Asturias y no nos hemos bañado en sus playas, sino que hemos sumergido la mirada en el verde esmeralda de sus prados y de sus bosques. En la mañana nublada, el sol iba cogiendo fuerza. Cuando el autobús ascendía, la niebla permanecía debajo, pegada al terreno y se extendía como un manto resplandeciente sobre los pastos, como un mar plateado sobre el que sobresalían las cimas redondeadas y los tonos verdi-grises de eucaliptos y pinos que las cubren abundantemente. Cuando la carretera tomaba altura las cimas de varios horizontes lejanos brillaban en la bruma con una majestuosidad prodigiosa.
Mientras nos acercábamos a las tierras fronterizas, el camino serpenteante volvía a descender junto a lechos de ríos recién nacidos y en cuestión de segundos, el espejo brillante de niebla allá abajo, se iba diluyendo y dando luz a praderías exuberantes y a pueblos que han estado hasta hace pocos años, acostumbrados a la incomunicación y a la autarquía económica.
Los guías nos esperaban en Santa Eulalia de Oscos y con ellos disfrutamos del sabor de la naturaleza y la artesanía de esta zona. Vimos el aula de la naturaleza, donde se presentaban las especies arbóreas de la zona, así como su fauna y la riqueza etnográfica de antiguas construcciones: hórreos de diferentes estructuras y utilidades, “corripas” junto a los sotos de castaños y cortines para proteger la apicultura, edificios para trabajos artesanos como molinos y mazos de herrerías o fraguas. También tuvimos ocasión de verlos funcionando, tratando de representar la utilidad que supusieron en otros tiempos.
Disfrutamos en la ruta de senderismo que hicimos a la Seimeira= cascada, del río Agüeira, entre bosques autóctonos y el rumor del río. Nuestras cámaras de fotos trataron de inmortalizar el hermoso día de sol y la belleza que nos aportaba el paisaje.
En la visita a la casa del Marqués de Sargadelos, el guía nos explicó la utilidad de todas sus numerosas dependencias. Algunas de ellas, el horno de amasar, el taller del herrero, la bodega,... recibían en aquellos años, la visita de artesanos ambulantes, sastres, torneros, costureiras y otros, que hacían una ruta anual o temporal, para elaborar las madreñas, herramientas o labores necesarias. ¡Contemplamos una de las primeras máquinas de lavar automática!, consistente en un barreño con una espita de salida de agua cerca de la base. Nos contó el guía que remojaban la ropa entre capas de ceniza y la mezcla de grasa con ceniza corría hacia la espita convertida en una especie de jabón. El ama de casa sólo necesitaba reutilizar esta coladura vertiéndola nuevamente sobre la ropa y, cuando consideraba oportuno, sacar la “colada” a reposar en el verde de la pradera, antes de aclarar en el regato o en el lavadero público. ¡qué sencillez y utilidad!
En el bajo de la casa vimos una exposición de vajilla de Sargadelos y hasta de bolas de cañón, que el marqués fabricaba en la fábrica de armas del rey.
Comimos estupendamente en S. Martín de Oscos en el hotel restaurante de la Marquesita, cuyo dueño nos obsequió con una postal y que también tiene su leyenda: Aquel mismo domingo, a las 10 de la noche, la cadena 2 de TVE puso un reportaje sobre los Oscos y allí oímos contar a su propietario cómo su familia trajo este nombre de América, donde habían ido a ganar fortuna, pero regresaron a montar su propio negocio en sus tierras tras llegar a esta conclusión:
“Más vale amo de un burro
Que criado de una recua”
Esto lo contaba en animada reunión, junto al hogar, en el suelo de la casona tradicional, en aquellas noches de “polavida” que es como se llama al rato de charla y sosiego, que reunía a los vecinos para saber lo que había “por la vida” algo que en nuestra tierra se llama “filandón”.
También en S. Martín de Oscos tienen una iglesia coqueta y un portalón renacentista que hoy sólo da entrada a un recinto público ajardinado, con hórreo “teitado”, es decir con cubierta vegetal.
Pero más triste es presenciar el estado en el que se encuentra el monasterio de Villanueva de Oscos, localidad cercana, que surge para mejorar la posición estratégica de los monjes, en la garganta de los Oscos y poder controlar su paso. Hay en él un aula arqueológica, que da cuenta de cómo los topógrafos romanos seguían las vetas de minerales observando las montañas. Dirigían la extracción de diferentes minerales, ayudados por la fuerza del agua, aprovechando la combustión de enormes masas forestales y aplicando recursos técnicos hoy olvidados. Cuando se establecen aquí los monjes sus recursos son agro-ganaderos, pero a partir de la llegada de la reforma reabren las ferrerías donde se fabricaba el hierro y las fraguas donde se elaboraban diferentes utensilios, llegando a conseguir unos pingües beneficios. A partir de la desamortización el convento se cerró, el edificio fue arruinándose y actualmente lo posee una familia que lo ocupa y comparte sus labores campesinas con grandes estancias de ruinas asilvestradas.
Obligados a pernoctar en Lugo, a pesar de la creciente oferta turística de la zona, el domingo regresamos para realizar la ruta del agua que nos permitió contemplar el funcionamiento del conjunto de Teixois, pueblecito al que llegamos caminando desde Taramundi. Lo que allí vimos es calco de las herrerías que abundaban en el Bierzo y de las que queda la de Compludo como leyenda viviente: Un mazo movido por la caída del agua golpea el hierro candente, sin que el herrero realice ningún esfuerzo físico. La llama es avivada por el aire arrastrado en la propia caída del agua, sin esfuerzos de obreros que accionen fuelles. Un “ingenio” sorprendente de comodidad gracias a la utilización inteligente de los recursos naturales. Todos ellos han ido decayendo desde siglos y casi desaparecido, salvo por la recuperación turística de las zonas rurales. En este se agrupa el mazo, el molino, el batán, usado para refinar el lino o apelmazar la lana; la rueda de afilar y... la central eléctrica ¡Magia de supervivencia de pueblos semi-aislados, que aprendieron a vivir de sí mismos!
Al regreso vimos el Museo de los molinos de Mazanovo donde se ha recuperado una zona del río canalizada y utilizada en tiempos antiguos para los usos antes dichos.
La comida nos esperaba en un restaurante de Taramundi y también la posibilidad de conocer el conjunto urbano, monumento al maestro incluido, o de recorrer los talleres- tiendas de artesanos que han hecho famosa esta localidad: los telares, entre los que se encuentra el que regalará a doña Leticia una pieza popular; madreñeros, panaderos y pasteleros y sobre todo fuimos a la busca de navajas, porque no se puede ir uno de aquí sin llevar de regalo esta pequeña pieza imprescindible. Aunque si hiciera falta, volveríamos a por ella otra vez.
Para saber más:
www.infoasturias.com
www.princast.es
www.mazonovo.es
www.osteixois.com