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27 noviembre 2014

Esperando a Peridis

Admito mi curiosidad, ante la conferencia que D. José María Pérez, cariñosamente llamado Peridis, impartía en el Hostal de San Marcos de León.

Peridis

Arquitecto, dibujante gran restaurador y divulgador del románico, viñetista del diario el País y ahora nos iba a presentar su nueva faceta: la de escritor de novela histórica, con el libro “Esperando al Rey” ganador del premio de novela histórica “Alfonso X el Sabio”.

Peridis

Lo primero que hice fue leer el libro, que ya desde sus primeras páginas nos va introduciendo un una apasionante historia de nobles, obispos, infantas y canteros, todo ello en una época muy delicada de la historia de España, con Fernando de León y Sancho de Castilla, como principales protagonistas, con todo su entorno político y de conspiraciones.

De la mano de Peridis, o mejor dicho de su pluma vamos conociendo la manera de pensar de estos personajes y del maestro Mateo, el conde de Traba y su hija, el Cardenal Jacinto. Personajes que tan pronto nos descubren los misterios de la Catedral de Santiago, como recitan el poema de don Gaiferos o nos narran la historia de amor entre Abelardo y Eloísa.

Peridis

No sé por qué, pero la escena en la que Mateo presenta a sus amigos la maqueta de la Catedral de Santiago, me trasladó al día en que mi amigo Paco me mostró su trabajo sobre la misma.

Catedral de Compostela, maqueta de Paco, León

Coincide la presentación de “Esperando al Rey” con nuestra andadura peregrina por el tramo del Camino de Santiago comprendido entre O Cebreiro y Triacastela muy cerca de Monterroso, donde transcurren los primeros capítulos del libro, por lo que estoy casi seguro de que mientras contemplamos las iglesias y los paisajes gallegos, nos iremos encontrando (en nuestra imaginación) con todo el elenco de personajes medievales y en su compañía nos será más llevadero el camino porque ¿sabe Vd. Peridis? Vamos a hacer realidad lo que quería al escribir el libro: que los protagonistas del románico sigan vivos en nuestra memoria y en la de los que durante siglos transitarán por el camino.

Peridis

Como Vd. Dice en este “Juego de tronos” a la española en que mientras unos pelean por la silla regia, los hombres del pueblo luchan por sobrevivir a las pestes, las guerras o las hambrunas, pero también que la Edad Media no es una época oscura, si no muy luminosa con hermosos códices y bellos monumentos.

Peridis

A mis compañeros de asociación os animo a que leáis el libro de D. José María, lo tenéis en nuestra biblioteca o mejor aún, podéis comprarlo en librería Casla, donde seguro que nuestra compañera Telvi os obsequia con algún detalle, pero sobre todo leedlo porque no os dejará indiferentes.



Texto y fotos de Rafael Cid y Rosa Fadón

Peridis en León "Esperando al Rey"

Peridis ha venido a León a presentar su libro "Esperando al Rey".

Peridis

Nosotros hemos estado en el salón del Hostal de S. Marcos en una sala abarrotada. En la mesa presidencial estaba Vicente, presidente de SOFCAPLE que era quien organizaba el evento y al otro lado del autor, Trapiello, como presentador.

Primeramente Trapiello nos puso sobre aviso del interesante ejemplar que tenía en las manos. Porque era un texto lleno de diálogos y que además tenía "santos" dos características que facilitaban la lectura a los más perezosos. Porque la historia que se contaba, estaba narrada a través de situaciones comunes a cualquier época y no engolada con palabras medievales, cuyos significados y usos nos eran extraños. Porque los personajes dentro de su variedad de tipos propios del medioevo, reyes, altos dignatarios políticos o religiosos, guerreros y sobre todo mujeres...se mostraban ausentes de esos estereotipos, con los que luego nuestros dirigentes nos han venido a corromper, con eso de las eternas enemistades entre León y Castilla. Porque Peridis nos daba un cuadro de la historia de España tan vívido que resultaba imposible adivinar dónde había encontrado la documentación pertinente, si no fuera a través de sus profundos años de experiencia románica y medieval. Pero luego, llegó a la conclusión de que el autor, era capaz de escribir tan bien, porque siempre había sido un buen hombre, que había sabido escuchar.  Siempre entre piedras de castillos y de iglesias, buscando las claves del románico, también habría sido capaz de escuchar a las piedras.

Cuando Peridis tomó la palabra le dio la razón, efectivamente las piedras le habían hablado ya en su niñez, en Aguilar de Campoo y también los autores como Unamuno cuyas palabras le aguijoneaban: "¿hay en estas ruinas hombres? ¿hay en estos hombres hombría?"

Las ruinas del monasterio de Aguilar, sus sepulcros, claustros y dependencias , le habían impresionado, le empujaron a la arquitectura, a la restauración y las personas que los habían labrado o habitado, también le instaban a darse a conocer, a recibir vida a través de los sentimientos que podían vivir sus lectores y el propio autor.

Fue sorprendente para mí escuchar esta reflexión. Peridis confesó que cuando se levantaba de la cama, ya le bullían en la cabeza las historias de los personajes demandando que las plasmara al papel y que a veces había llorado con sus personajes, cayéndole las lágrimas por sus mejillas, como solía ocurrirle a los lectores.

Es verdad que yo estaba hecha a oir a los autores, que los personajes parecían tener vida propia y que sus obras iban creciendo de manera independiente a sus propios proyectos. Se lo oí a Cervantes, con su Quijote, a Pirandello en su "6 personajes en busca de autor" y a muchos más, tantos que dejé de tomarlos en serio, pensando que era como la "falsa modestia", un recurso literario.

Pero ahora Peridis decía que escribió esas historias para dar vida a sus personajes, de la misma manera que había restaurado sus edificios y templos, para perpetuar su existencia. Quería que los lectores a través de los sentimientos que lograran despertar sus personajes, les diéramos esa vida que demandaban.

No me pareció un recurso literario, por más que lo hubiera oído tantas veces, me tocó el corazón y le creí. Ahora que se divulga la física cuántica, con sus presupuestos de que el tiempo no existe y que todo es aquí y ahora, este Peridis, tan bueno, estaba realmente llevándonos a ese plano de existencia misterioso en el que todo confluye, algo así como lo que dijo Borges en el "Aleph" y realmente con nuestros sentimientos, vivían los personajes o vivíamos nosotros, la totalidad del instante.


01 octubre 2013

Adolfo entre amigos y “Felipe II y la mujer más fea de Francia”.

Hemos estado en la presentación del libro “Felipe II y la mujer más fea de Francia”: Una fábula bilingüe en español e inglés.

Una fábula

Allí estaba Adolfo Álvarez Barthe , que es el ilustrador del libro y Mónica Garrido, por parte de la editorial. No pudo asistir el que escribió el libro, amigo íntimo de Adolfo, Joan Pau Rubiés.

Una fábula

La velada fue entretenida, como siempre que nos convoca Adolfo. Nos hizo saber, que aunque se trata de una leyenda que, en el entorno del Escorial, narró el autor a sus hijos, no es sólo un cuento, pues tiene distintos planos de lectura, que los adultos pueden descubrir.

Una fábula

El libro está concebido como una obra de arte, Adolfo agradeció el buen hacer del hombre invisible, el editor.

Una fábula

En las ilustraciones, Adolfo amalgama los distintos retratos que fueron hechos al rey, cuadros que ya existen, pero que él vierte en su estilo inconfundible. Nosotros encontramos claves de rasgos conocidos, que guardan las propias vivencia del autor.

Una fábula

En el texto conviven varios personajes, con su bondad y maldad, retándonos a que profundicemos en las personas reales. Felipe II, personaje enigmático, clave en la historia de España, Isabel de Valois, el pintor Sánchez Coello y otros, están escondidos bajo los arquetipos de rey, princesa, consejero, súbdito anónimo...

Una fábula

En fin, con esta introspección en la historia, el clasicismo o a la tradición, llegamos a lo que dice Adolfo:
“El poder de las palabras e imágenes”
“Hemos sido convocados por Felipe II, por algo bueno que hemos hecho ¡demostremos que somos personas de valor! Y que Dios nos bendiga a todos”

Ved el reportaje fotográfico aquí.


Texto y Fotos de Rosa Fadón

05 noviembre 2011

Alfonso Martínez en Palacios de la Valduerna



con los escritoresHola Fausto:

Pues sí, esta tarde he asistido a la conferencia que el escritor Alfonso Martínez, ha dado sobre su último libro en el Ayuntamiento de Palacios.

Nosotros supimos del evento por la noticia que salió en la página de facebook de Palacios de la Valduerna, que ya sabes que consultamos con frecuencia y a veces conocemos a los miembros sólo de verlos allí.
Palacios de la Valduerna, novela
Ya te puedo comentar que, por suerte, no será el
último que edite este escritor, pues su mente es un volcán de ideas para otros varios que, vendrán a continuación, ¡así que estamos de enhorabuena!

Por lo que a mi respecta, el acto me sirvió de excusa para dar un paseo por tu pueblo y evocar…

Si te fijas en las fotos, observarás que me encanta el cielo de Palacios, al que quería fotografiar cargado de nubes.


Palacios de la Valduerna, novelaEn realidad el recorrido lo comencé en el cementerio, no porque yo sea un “depre”, que los celtas no lo somos, sino por cumplimentar a la mayor parte de mis conocidos de antaño.

Aprovechamos también para visitar a la tía Ana y a los primos Anita y Ángel, que nos contaron las novedades de la familia y nosotros mandamos recuerdos para todos


Palacios de la Valduerna, novelaBajamos después hasta el viejo molino, bajo cuyos arcos fumábamos escondidos de la mirada de nuestros mayores Tinín, tú y yo cuando éramos pequeños . Puedes apreciar el bello entorno que la zaya y su dueño han conseguido en la actualidad.


Seguimos hasta las inmediaciones del castillo y saludamos a Felipe Pérez Pollán, que nos acompañó amablemente hasta el siguiente molino, el de “perule” este muy deteriorado y pasamos luego junto a la casa del río ¡madre mía, qué de recuerdos!


Palacios de la Valduerna, novelaSaludamos luego a Emiliana, la madre de nuestro amigo Gasparito ¿lo recuerdas? Ahora vive en Roma, pero anda por todo el mundo, creo que es el Superior de una Congregación Religiosa. Nos produjo mucha alegría encontrarnos.

Alrededor de las 7 nos fuimos en dirección al Ayuntamiento para escuchar la conferencia.

Allí encontramos a Alfonso, que conocíamos por facebook y resultó ser una persona encantadora.

con amigosNos dedicó los dos libros que habíamos comprado en La Bañeza, en la librería de Ángel y de la hermana de Acedo, aquella misma mañana.

Ya en el salón de Plenos, el autor nos fue desgranando la trama de los tres libros que ves en la foto para seguir mejor el hilo argumental.

Entusiasmado con sus personajes,  nos habla del de Cuellar, acusado de traición por el capitán Iñigo Aldai y entregado a la justicia del rey de Castilla, Alfonso VIII.


Palacios de la Valduerna, novelaEl odio por haber frustrado sus pretensiones sobre Cuéllar y por perder la mano de la viuda del anterior alcalde, traslada la línea argumental a la Bañeza y al castillo de Val de Ornia.

Aquí el rey de León Alfonso IX, está reunido con sus nobles.
Palacios de la Valduerna, novelaEn el tercer libro de la saga, el ex regidor y Marta, disfrazados de peregrinos, pretenden llegar al reino de Portugal.

Una fuente tormenta les sorprende en las cercanías de Santa Cristina de Polvoraria, provocando un accidente que motiva que Marta pierda la memoria.

Se alojan en el Convento de las monjas de Carrizo de la Ribera y allí suceden acontecimientos de gran importancia.

No nos desveló Alfonso el desenlace, para que Ángel, desde la Bañeza, pueda vender muchos libros, así que yo tampoco te puedo contar mucho, hasta que no los lea.

Sólo te diré que su conferencia resultó muy amena y el tiempo fue pasando rápidamente.

Palacios de la Valduerna, novela
Me emocinó sobre todo, cuando Alfonso comentó que todos tenemos algo de la nobleza de Iñigo y de la villanía del corregidor y  también, una parte femenina en nuestra alma, como Marta la protagonista femenina.

Digo yo, que es como el yin y el yan de los budistas y el andrógino de los clásicos, que nos demuestra, entre otras cosas, la gran sensibilidad del escritor.

Palacios de la Valduerna

Al final, nos despedimos de la alcaldesa, de Felipe y del concejal, que presidían el acto.

También de Maribel Martínez Alija y de Elisina,  que acabábamos de conocer y a las que seguiremos con interés sus aportaciones a la página de facebook de Palacios de la Valduerna.

Bueno Fausto, todo esto ha sucedido hace un rato, así que te mando un fuerte abrazo y me voy a descansar.

¡Espero que te haya gustado!    Puedes ver el reportaje fotográfico picando aquí.    
   

25 agosto 2010

D. Quijote en Sanabria

En el año 2005 se ha venido celebrando el cuarto centenario de la publicación del Quijote, toda la intelectualidad mundial le está rindiendo homenaje y nosotros también, pues aquí podéis ver testimonio de nuestros viajes que han dado como resultado estas aclaraciones tan comprometidas:

cartel de la casa del Escritor del pueblo Cervantes


Hay algo que no es muy conocido, que puede sorprender a algunos, que os voy a contar..y es... cómo descubrimos a Don Quijote en Sanabria, lo cual escribimos en la revista de Uceca y en nuestra anterior página web
y aquí va:

Cerca de Puebla de Sanabria hay un pueblecito que se llama Cervantes y va tiempo (al menos desde que en 1905 publicara su teoría Pedro de Prada) que se sospecha, que nuestro insigne escritor, Miguel de Cervantes Saavedra, hubiera nacido aquí o que aquí estuviera el solar de su familia.

Recientemente, hemos sabido que existe en la provincia de Zamora, una corriente cultural y turística que promueve la ruta de D. Quijote en Sanabria.

Este movimiento intelectual se basa en las investigaciones de Leandro Rodríguez, sanabrés afincado en Ginebra, donde ejerce como doctor en la Universidad. Su investigación ha venido publicándose en más de 10 libros, desde hace muchos años. Actualmente, otras personas han aportado sus investigaciones en varios Congresos celebrados en el castillo de Puebla de Sanabria, se ha creado una Asociación y se han colocado carteles en los puntos de interés de la Ruta de D. Quijote en Sanabria. Sus hallazgos muestran que las rutas descritas en el Quijote coinciden con itinerarios, aldeas, topónimos, zoología y botánica de la región sanabresa.



cartsotillo

¿Es que no sabíamos, a ciencia cierta, dónde había nacido D. Miguel? - me preguntaba.

Igual que de D. Quijote se escribe:
 “cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí para prohijársele y tenerle por suyo...” 
 de Cervantes sólo tenemos una partida de bautismo en Alcalá de Henares. Quizá sea falsa, o de otro Miguel de Cervantes, puesto que presenta, a la corriente oficial multitud de dificultades, a la hora de ajustar la edad del autor, en relación a la que él mismo refiere en sus escritos.

Y es que realmente sabemos muy poco, no sólo de Cervantes, sino en general, de varios hombres famosos. De algunos literatos sólo conocemos su obra, como es el caso del autor del "Libro del Buen Amor". De otros, hemos descubierto algo gracias a juegos de lenguaje, que ellos mismos escondieron en sus obras, como los versos acrósticos que llegaron a desvelar, que el autor de "La Celestina" era Fernando de Rojas de la Puebla de Montalbán.

No dejéis de la mano este recurso del escondite en versos acrósticos... ¡lo utiliza también Cervantes!, como os contaremos al final.

Cartel de la Aldonza.


¿Y no dice continuamente el protagonista que viaja por la Mancha?

La cosa es que el Quijote como todos nosotros sabemos, dice:
"En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme..." 

¿Por qué no quiso recordar su nombre? Los investigadores que han creído estas palabras como autobiográficas, han buscado en la obra, la vida de Cervantes y en la Mancha, el lugar de su nacimiento, igual que el de su héroe y “alter ego” D. Quijote. Cervantes recomienda varias lecturas de su libro. Y esto es, quizá, lo que nos quería hacer creer el autor, “en unas primeras lecturas", citando lugares manchegos, pero la obra tiene varios significados, que se van revelando a medida que se investiga en ella.

Si como sospechan Américo Castro, Madariaga y otros, Cervantes tuviera ascendencia judía, debido a la persecución que sufrían en su época, más le valía ocultar su personalidad, emplazamiento de su familia, etc. Sin embargo daría las claves para que le pudieran entender, aquellos a los que iba dirigido el mensaje, entre ellos los nobles que le sostenían y a los que pretendía entretener.

Así aludiría a la Mancha espiritual, patria del judío o del converso, patria más amplia, que la que limitan los lugares físicos del centro de España. En su obra introduce referencias que apoyan la interpretación de mancha o manchada como ausencia de pureza de sangre. Cuando el pastor “limpio de sangre”, habla con la cabra, que identifica con Leandra, la llama "manchada" con doble sentido (libro I, cap.L) Cervantes considera a Dulcinea el soporte y ánimo que precisan las iniciativas de D. Quijote y dice de ella, por boca de Sancho que es también:
 "la mejor en salar marranos" (libro I, cap.) 
¿puede ser este ideal espiritual, la fuerza para preservar y curar a los llamados marranos en su tiempo?.



Cervantes


Cervantes y Los montes de León en el Quijote

Buscando esos datos escondidos encontramos el Relato del capitán cautivo, (libro I, capítulo XXXIX) que dice:
 "En un lugar de las montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más agradecida y liberal la naturaleza que la fortuna...".
En los Montes de León encontramos una amplia zona con el nombre de Cervantes, corresponde a lo que es hoy parte de Galicia y Zamora.  En los Montes de León se ubica Sanabria y Cabrera, donde la naturaleza se adecúa a las descripciones del Quijote mucho mejor que en la Mancha.

El libro de Guido Rdgz de Lema Marco: "Flora y Fauna del Quijote" da buena cuenta de ello. Hay en Sanabria continuos bosques para pasar las noches de verano, hay abundancia de castaños, tejos, acebos, grandes cascadas, lagos, precipicios, prados con verde hierba y abundante ganadería estival...

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En la época de Cervantes, la sociología y la mentalidad era diferente en el antiguo reino de León de la que había en la Mancha. 

Incluso en el siglo XVII existían en el reino de León libertades que permitían la presencia de prados concejiles, como se cita en el libro, en los que:
“D. Quijote tuviera sus pollinos...”
algo impensable en la sociedad manchega sometida a las órdenes militares.

en el prado concejil del pueblo Cervantes


Dos lugares imprescindibles: La Mancha y Sanabria

La Mancha española y D. Quijote están entrañablemente unidos desde y de la mano de Cervantes y nuevas averiguaciones no le restarán importancia ni protagonismo. No le quitará nada Sanabria a la Mancha, ambas se potencian y se precisan. Conocíamos la paternidad manchega, fuerte y austera y ahora descubrimos una madre naturaleza verde y jugosa, que a todos dejará satisfechos.

No se excluyen, ambas conviven solapadas en el Quijote y en la vida del autor, las dos son imprescindibles en la comprensión de ambos y por eso el autor las va combinando y barajando valiente y amorosamente en un juego de coincidencias. Porque en la obra inmortal los nombres de ciudades o lugares son dúplices.

Es decir, existe un Quintanar en la Mancha y un pueblo en Sanabria llamado Quintana.

En los Montes de León está la Sierra Negra, que cita Cervantes alternándola con Sierra Morena.

Hay en Sanabria las siete lagunas, la Región y Cueva de Montesinos, la Aldonza, pago que pertenece a “la blanca paloma” o Santa Colomba, patria de Dulcinea.

Existe la región llamada la Polvorosa, de la que se dice "puso los pies en Polvorosa" y la Requejada, de la que es tan próximo el apellido de Alonso Quijada o Quesada o Quejada, ...Y si bien el río, que llama nuestro autor Ebro, aquí se llama Río Negro, se corresponde mejor con la geografía, en que está "antes de llegar a Zaragoza", que también la hay en Sanabria, con el nombre de Sansueña antiguo castro, próximo a Vidriales, del que aclara el autor:
 “...a su esposa Melisendra, que estaba cautiva en España, en poder de moros, en la ciudad de Sansueña, que así se llamaba entonces la que hoy se llama Zaragoza” (Libro II, cap.26)

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¡Pero, si es muy conocida la ruta de D. Quijote en la Mancha!

Con gran cariño, a lo largo de siglos, tal y como el mismo Cervantes profetizó, las ciudades y pueblos de toda España han porfiado entre sí por apropiarse el lugar de origen del héroe inmortal. Y también como él anunció no hay venta ni posada que no ostente la gloria de llevar los nombres de estos personajes cervantinos. Y así seguimos encontrando fundamentos para nuevas teorías, porque los nuevos recursos en investigación y en comunicación facilitan nuevas perspectivas y encaminan a extraordinarias conclusiones.

P1000748El Valle, 2ª Salida, La Srª de las Lágrimas.



¿Por qué especular nuevas rutas del Quijote?

La ruta oficial manchega fue fijada por deseo real, por T. López, geógrafo de su majestad y J. De Hermosilla, capitán de ingenieros, tan sólo unos 160 años después de la muerte de Cervantes, cuando era bien fácil saber la verdad.

Se tomó el rey muchas molestias:
 "para que cesaran multitud de refriegas entre especialistas, que contendían con lugares diferentes, ocasionando confusiones"
según apostilla el proyecto. Parece que, con su autoridad, quería zanjar la investigación que podría llevarle a un terreno resbaladizo. Pero hoy en día prima la libertad y ninguna opción puede ser acallada, si deseamos vivir libres de prejuicios.

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El libro del Quijote es ficción en la Mancha y se ajusta perfectamente a recorridos de una jornada veraniega, a caballo, por los caminos de Sanabria, populosos en el reino de León.

Cervantes cita pueblos y lugares de la Mancha española, pero disparatados.
Por ejemplo en la primera salida (Libro I, capítulo II), D. Quijote cuenta que va por el Campo de Montiel y llega a la venta al oscurecer. Allí se sitúa la primera aventura, de la que a continuación nos dice, que ocurrió en Puerto Lápice, a 80 Kms . (Libro I, capítulo II).

Así, a los cervantistas les han costado sudores, antes de declarar, que el desajuste espacio-temporal de la obra es un juego típico del Siglo de Oro y muy específico en Cervantes, lo que también es verdad pero no pone luz. Sin embargo siguiendo este hilo se comprende porqué se juega al despiste, porque la alternancia de verdad-ficción es la clave para comprender lo que oculta el autor.


Con el libro del Quijote, caminando por Sanabria...

Naturaleza libre por doquierSiguiendo con el ejemplo de la primera salida, si nos ponemos a hacer viaje, con la compañía del Quijote y salimos del pueblo de Sanabria llamado Cervantes, "por el alba", "subimos la cuesta" del pueblo S. Juan de la Cuesta (nótese lo apropiado de las coincidencias sanabresas: entre topónimos y el texto del Quijote, en cita entrecomillada).

Todo el relato está plagado de coincidencias. Y aún otra: Cervantes publica el Quijote en la imprenta llamada S. Juan de la Cuesta, en Madrid...

Llegamos a las "majadas de pastores", que aún hoy en día allí se encuentran, antes de llegar a S. Martín del Terroso.

 "No lejos del camino" existe un lugar llamado Caraxote, donde hubo una "venta" en la que pudo haber "camas" de losas "de piedra", algo que está documentado como usual en aquel lugar.

 Quizá por eso, en ese momento, en el texto podemos leer como D. Quijote hace referencia: al poema de Durandarte y recita: "mis camas las duras peñas" y el ventero apostilla: "las camas de vuestra merced serán duras peñas".

A la hora de la llegada estarían recogiendo los cerdos, que es costumbre, en el pueblo próximo, (que sería S. Martín de Terroso) sacarlos a vecera en los meses de julio y agosto, a los "rastrojos", como los vio y oyó D. Quijote el cuerno del porquero que los reunía.

Esta primera jornada constaría de un total de 27 Kms entre el pueblo de Cervantes y la Venta de Caraxote, lo que puede ser tramo apropiado para una jornada a caballo.


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De acuerdo, que estas sutiles referencias son difíciles de aceptar como prueba, pero cuando visitas el lugar, disfrutando de la lectura del Quijote en este entorno, se van encontrando en todas las jornadas coincidencias con topónimos y costumbres del lugar. Gracias a la labor investigadora de Leandro, que nos va guiando, podemos ir comprobando cómo se acopla el libro al lugar, jornada tras jornada.

En el Parque Natural de Puebla de Sanabria, donde existe una naturaleza exuberante, de bosques de hermosos robles, arroyos y cascadas, lagos y lagunas, prados y cañadas de pastores, tal como los cita D. Miguel, se han ido marcando con carteles, que hacen referencia a las aventuras y los capítulos, los Itinerarios culturales, que coinciden en espacio y tiempo con las rutas descritas en el famoso libro.

Siguiendo las jornadas del libro y los caminos sanabreses nos encontramos en el Sestil de la Sarna, los pastores hablan de alguien que vivió más años que "Sarna" y como les corrige D. Quijote, repite Sarna cuatro veces en nueve líneas (Libro I, capítulo XII). Efectivamente, nos encontramos muy próximos al pueblo sanabrés llamado Sarna....

También descubrimos el salto de agua de Sotillo y los próximos "batanes" (Libro I, capítulo XX), que aún se recuerdan en la memoria de los lugareños.


cascada de Sotillo


Las rutas marcadas en Sanabria se ajustan a la obra con indicaciones muy sutiles:

Cuando nos acerquemos al arroyo Mundeira, que separa el barbecho llamado Aldonza del molino de Montesinos, aparecerán frases como la que dice D. Quijote en el Libro I, capítulo IV:

"Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo, doncella más hermosa, que la emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso".
(Hay un cartel de la Aldonza, pago de la Sierra Negra, próximo al pueblo de Santa Colomba, donde los estudios de Leandro sitúan la aldea de Dulcinea y en cuyo cementerio figuran la mayoría de apellidos Saavedra.)



Así llegamos al Lago de Sanabria y D. Quijote cuenta entonces la historia del Caballero del Lago, empezando así:

El gran lago de Sanabria y las montañas circundantes.

"¿Hay mayor contento que ver, como si dijésemos, aquí ahora se muestra delante de nosotros un gran lago de pez...."( Libro I, capítulo L). 

 Caminando por Sanabria sientes que estás en el escenario de la obra inmortal, porque las referencias del texto se adecúan perfectamente a una naturaleza exuberante y montaraz.



Cascada de Sotillo en un valle escondido...


Y aún hay más...En Las Actas del II Congreso Internacional de Cervantes- El Quijote en Zamora, año 1995, D. Hermenegildo Fuentes nos da cuenta de un hallazgo muy sorprendente:

Los versos acrósticos en el Quijote, que anuncian el secreto de la tumba de nuestro héroe:

Justo al final de la primera parte, (Libro I, capítulo LII) a propósito de los versos encontrados en la caja de bronce, 
 "donde se da cuenta, entre otras alabanzas, de la tumba de D. Quijote"
parece que no existe tal información. Sin embargo ahora lo sabemos, gracias a D. Hermenegildo Fuentes, porque se haya sutilmente escondida en unos versos acrósticos, en las sílabas iniciales de varias poesías.

Cervantes nos había dado la clave al escribir:
“Las palabras primeras que estaban escritas en el pergamino...” 

y no nos dimos cuenta hasta que Hermenegildo Fuentes realizó su meticulosa investigación. Mirad:

EL es la primera sílaba de la primera poesía llamada Epitafio.

ES la primera sílaba de la segunda poesía.

EN la primera sílaba de la tercera poesía.

SAN la primera sílaba de la cuarta poesía.

A es la primera sílaba de la quinta poesía y B es la primera letra de su segundo verso: bien.

R la primera letra de la sexta y última poesía.
Y A son las dos letras iniciales de su segundo verso.

Con lo cual en estas quinta y sexta poesías el autor juega a "embeber" las letras dentro de las poesías.

Buscad con paciencia, (Libro I, capítulo LII) y unid las letras en mayúsculas, encontraréis que se lee: EL ES EN SANABRYA. ¿Qué me decís a esto?



Cervantes mismo nos habla de este recurso de "embeber letras" y de "hacer versos acrósticos".

D. Quijote solicita a Sansón Carrasco que le haga unas poesías en honor a Dulcinea y le pide:
  "que advirtiese que al principio de cada verso había de poner una letra de su nombre".

 El bachiller le responde que encuentra una dificultad, ya que el  nombre  lleva  17 letras:
  "pero con todo, procuraría embeber una letra lo mejor que pudiese, de manera que en las cuatro castellanas se incluyese el nombre”(LibroII, cap.IV)


fachada de la casa del escritor en Cervantes


En Sanabria hemos caminado por las sendas y leído el Quijote de otra manera. Hemos disfrutado mucho más de las descripciones y comprendido y compartido soles y sombras, sonidos y sensaciones.

Pero esta teoría no es la única que disiente de la corriente oficial.

Recordando El Quijote

En otra ocasión os contaremos una tesis jugosa, que defiende el origen noble de nuestro autor inmortal, emparentándole con la casa de los Quijadas y los viajes que hemos hecho en su búsqueda, que nos llevaron a Castrofuerte y Barcial de la Lomba o hasta el monasterio de Guadalupe.

O quizá hablemos de su ascendencia árabe, algo que se correspondería con la alusión al supuesto autor Cide Hamete Benengeli...
¡Y no acabaríamos ahí...!

Nuestros reportajes fotográficos de Cervantes en Sanabria:
Cervantes 2006
Cervantes 2005
Cervantes 2002
Cervantes 2001



Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid





18 marzo 2010

Libros sobre las Médulas y el Bierzo

A propósito de la excursión que hicimos a las Médulas, os comentamos dos libros muy interesantes.

El de José Castaño Posse, Una excursión por las Médulas, 1904, Ed. Espasa Calpe,CDN,Ciencias de la Dirección, Madrid,1991.
El librito explica la condición geológica de aluvión del Bierzo, su arcilla sembrada de piedras de cuarcita más o menos redondeadas y un inmenso lago, donde los picos de la cordillera Cantábrica, Ancares, la Sierra de Gistredo, Aquilanos y Teleno, reflejaron sus caprichosas crestas sobre la superficie profunda y extensa del agua.

Otro libro que podemos leer a propósito de cualquier excursión al Bierzo es la novela El Señor de Bembibre, que escribió Gil y Carrasco.

En él nos cuenta que el Castillo de Cornatel es un edificio en ruinas del que se hablaba en la novela El Señor de Bembibre. Allí se imaginó la agonía del conde de Lemos y los amores de Beatriz y Sr. de Bembibre. "Pensaba que poco dinero bastaría a arreglarlo "si pudiera en la actualidad servir para algo." Esta sabia premisa es la que no se tiene en cuenta hoy en día para las restauraciones que habría que acometer.
Tendieron sobre el musgo las viandas y les dimos una baja de bastante consideración. una fina lluvia nos acompañó hasta que acabamos la colación, pero en resumidas cuentas, porque si el agua de las nubes nos mojó por fuera, el vino de la bota nos lo hizo mejor por dentro y váyase lo uno por lo otro."

Enrique Gil y Carrasco se encarga también de analizar mejoras para la comunicación en la provincia de León:
La carretera de la Espina a Leitariegos, mostraría las descripciones de Gil, Acacio, Cáceres Prat. Otra uniría Toral de los Vados, Cacabelos, por el Cúa a Vega de Espinareda, subir por el valle de Ancares y acceder por alguno de sus puertos, que estaría a 100 km de Ribadeo (2ºpuerto del Cantábrico en su época), en Santalla de Oscos. Esta ruta ahorraría 176km a la del ferrocarril.
un canal de riego, por Villanueva, en el Cúa, para alimentar las 300Ha de la planicie de Cacabelos. El pueblo cuando imploró apoyo a los políticos se vio expoliado.

En las Médulas visita el Soto de los Alacranes, ascendiendo por un endiablado sendero. Ve desde allí los picos de Ancares, el Miravalles(Ferreira) y la sierra de la Somoza, renombrada por sus bosques y vestigios de la poderosa industria minera romana.

Caminan sobre la hierba jugosa que nace en lo que fue un canal de riego, donde luego descubren se soterra, ante una peña que se oponía a su paso. Penetran más de 300m que desembocan en un agujero en una pared vertical de tierra a más de 90m sobre el suelo, efecto de un formidable hundimiento. Estaban en el alto de las Furnias. Un ancho callejón(300m) entre dos lisas y elevadas paredes: Barranco del jabalí, que llegaba a la entrada de la cueva de las Cabras, de majestuoso vestíbulo, como nave de una iglesia gótica. Tenía su largo túnel a veces cegado por desprendimientos. Allí relataron la búsqueda de tesoros con el mágico libro del Ciprianillo.

En la soledad de la noche, mirando el cielo, siempre igual y siempre hermoso revivió en su imaginación los combates de legiones por hacerse con los territorios de Médulo. La primera derrota de César le alejó a Tarragona y mientras Antiscio y Agripa conducían las legiones sobre las tribus cantábricas Tito Carisio, el general más bravo del imperio. En esta segunda campaña muere Médulo.
Visualiza luego la poderosa industria que sostenía con millares de brazos, ejecutando, bajo la sabia dirección de entendidos jefes, esas obras colosales que revelan gran inteligencia y nos asombran con su desusada magnitud. El oro que había de ser derramado en inútiles regocijos y escandalosas orgías...Un beneficio anual de 20.000 libras al año, más de las 3/4 partes procedía de Médulas. Y en los sedimentos del lavado se recogía y estimaba cantidad de minio, muy apreciado en Roma por su pureza, para pintar las puertas de los ciudadanos y expresar así su jerarquía.

El autor explica el camino y el entorno de Balouta:
Salieron de la Calzada romana para adentrarse por un terreno artificialmente accidentado, con montones de escombros donde quizá se alzase alguna soberbia construcción romana.
A menudo se acercaban a bocas de galerías hacia las entrañas de aquel monte. A cada paso se acercaban a un ruinoso horno construido con ladrillos tan duros como el pedernal y a enormes montones de cantos rodados o vestigios de algún lavadero...

Es una novela imprescindible para disfrutar del viaje, incluso desde el sillón...

18 febrero 2010

Santiago de Peñalba, camino de Santiago

Aquella tarde, después de visitar el Teleno, marchamos hacia el Morredero. En la estación de esquí paramos a mirar las instalaciones deportivas. Al no haber nieve, dan un aspecto baldío y desolado. Seguimos la ruta pues estábamos interesados en visitar Santiago de Peñalba. Si consultáis esta página tendréis información completa.

Entramos al pueblo por una senda sólo transitable por todo-terreno, que utilizaban los monjes cuando explotaron las minas abandonadas por los romanos, allá por la Edad Media. Debían de tener fortaleza para trabajar en aquellas estrecheces, cara al precipicio. Recuperaban lo que podían del pasado imperial y configuraban el futuro a través del Camino de Santiago.

El pueblo de Santiago de Peñalba está protegido por dos grandes moles montañosos: El Morredero(1762) y la Guiana(1850) y luce más próxima la peña alba de mármol, que le da nombre.

La iglesia es lo que queda del monasterio que fundara S. Genadio, ya obispo de Astorga en el s.X. No queda nada allí de su antiguo esplendor: la cruz que Ramiro II regaló a la iglesia está en el museo de León y el cáliz del abad Pelayo en el museo del Louvre, no hay monjes, ni comunidad alguna, en el contraábside estuvieron enterrados los restos de S. Genadio hasta que la duquesa de Alba ordenó trasladarlos al convento de la Laura en Villafranca, en 1603.

Todo se ha despiezado, hasta el santo fundador: cuando se traslada este convento a Valladolid, el papa GregorioXV dispone entregar el cráneo a la diócesis de Astorga, el brazo a Peñalba y el resto a las monjas.

El pueblo es muy bonito, ahora que está restaurado y las maderas de las balconadas, puertas y ventanas brillaban lustrosas. Los vecinos tenían hermosos tiestos con toda clase de flores y se esmeraban en la limpieza de cada rincón. Visitamos la famosa iglesia y nos hicimos unas fotos aprovechando la tenue luz del atardecer, prometiéndonos dedicar más tiempo a este lugar en una próxima excursión.

El día había sido espléndido y repleto de emociones y experiencias. En casa prepararíamos material que enriqueciera el viaje, he aquí las notas que tomamos:

Del libro Viajando por el Bierzo, de Fco Blanco Prieto y Fco Blanco Antona, su hijo, Ed. Lancia, 2001:
“A lo largo del camino no hemos encontrado adversario alguno, sino al revés, la energía de las montañas nos alentaba, la fina lluvia nos hacía meditar y favorecía la introspección, las subidas agitaban nuestro corazón adormecido, las bajadas abrían nuestros ojos a los inmensos valles, en las cumbres se sentía el fino aire del cielo, el cielo mismo, con su sutil espiritualidad.”

Una excursión por las Médulas1904, José Castaño Posse, Ed. CDN- Ciencias de la Dirección, Madrid, 1991.

Nos parece enriquecedor esta selección del diario de Jesús Barrera de su web:
http://www.angelfire.com/va/valladolid/finisterre.html

También es interesante el libro Bosquejo de un viaje a una provincia del interior de Enrique Gil y Carrasco, Edición de Mª Paz Díaz Taboada, Ed. Dip. Prov. De León, Breviarios de la calle del Pez, León, 1985:
“!Sientan la callada presencia del imperio romano, la intelectualidad goda de los antiguos monasterios de la Tebaida Berciana y la fuerza natural y céltica de los montes Aquilanos con la imponente cumbre de la Guiana”

¡Una maravilla leer y vivir en estos lugares de ensueño!

29 enero 2010

Personajes en Toledo

Algunas de las personas que han vivido en Toledo han penetrado la ciudad haciéndola diferente y la ciudad ha modificado sus vidas.

Qué me decís del Greco, personaje que no puede separársele de Toledo, ni tampoco Toledo puede prescindir ya de él.

Hemos visto sus cuadros por distintos lugares de la ciudad, sobre todo en su Casa Museo y en la Iglesia de Stº Tomé, que custodia el Entierro del Conde de Orgaz.Cuando callejeábamos por las estrechas callejuelas o cuando mirábamos la ciudad desde los Cigarrales, al otro lado del Tajo, la presencia del Greco nos acompañaba, con su penetrante interpretación de luces y sombras de la ciudad.

La ciudad va contando su historia en las calles y plazas, mientras nosotros contemplamos monumentos o recibimos suspiros de sus rincones. Cuando caminamos por las calles podemos sentir los pasos de personajes reales o de ficción literaria, acompasándose con los nuestros. Cada cruce o recodo nos habla de aquellos que tuvieron la ciudad como escenario de sus hechos y hazañas.

Santa Teresa de Jesús puso aquí en marcha su convento y a ese “`palomarcito” acudieron las hijas de buenas familias en aquella comprometida época de la Inquisición, cuando todos podían ser sospechosos de falsos conversos.

San Juan de la Cruz estuvo preso en Toledo y se escapó descolgándose desde lo alto de su celda al vacío de la muralla. Hoy una placa señala el lugar a los turistas, que rodeamos la ciudad desde el autobús.

Resuenan los pasos del Hidalgo y del “Lazarillo de Tormes”, cuando, aún sin haber desayunado, sale al paseo matutino, obligado a alargarlo hasta la cena, por evitar de almorzar.

Pero, el que más susurra desde las callejas y nos llama la atención es D. Quijote, cuyas aventuras fueron recogidas por Cide Hamete Berengeli, en un manuscrito, en letra aljamiada, que encontró en Toledo el mismo Cervantes, según supo el caballero de la Triste Figura.

Yo les encuentro a todos y les hablo y les escucho y me maravillo de la belleza y misterio que me trasmite el viento.

31 julio 2008

El Río Curueño, 2008



Llegamos a casa de Luciana, para buscar a Tania y Primo a las 6 de la tarde, preparados con los bocadillos que pensábamos comer en el campo. Salimos de Villaquilambre, por la carretera paralela al río Torío, río de Tor y Orión, lleno de concomitancias antiguas, íbamos en dirección norte.

La montaña azulada por la luz de la tarde, contrastaba con un cielo brillante, nítida al sol, nos invitaba desde lejos. El pico Polvoreda o Correcillas, que brillaba con su cima piramidal acostada hacia el este, nos hizo recordar la hazaña de los vecinos de Correcillas, que dicen treparon con pedruscos para levantar los pocos metros que le faltaba al monte para alcanzar los 2000 y poder ser catalogado en los mapas con un punto geodésico. Más allá estaban las que formaban las famosas Hoces de Vegacervera y donde se esconden las admiradas Cuevas de Valporquero, pero nosotros no íbamos a emprender esa ruta, sino que, mirando el cordal que sigue al Polvoreda, nos dejaríamos seducir por las montañas que le siguen en la perspectiva, las de Aviados y la Vecilla.

Mientras rodaba el coche, mirando los lujosos chalets, con sus fincas de árboles frutales, salteados todo a lo largo de la carretera, nos parecía una lógica continuación de las numerosas villas romanas, que hubo en la antigüedad y que ahora son sustituidas por ellos, quizá de una forma atávica.
Fuimos recordando la herencia romana, no sólo en las ruinas de Navatejera, que acabábamos de pasar, sino en el nombre de los pueblos... y el más sonoro, quizá es Pardavé, "pueblo partido en dos por el río". Ahora le han hecho una carretera de circunvalación que ha terminado con la penosa travesía por el estrecho puente.

A la entrada de Matallana nos despedimos del río Torío, para tal y como habíamos pensado al ver las montañas a la salida de León, seguir el cordal a la derecha. El paisaje se abría en la Valcueva con un "Campo hermoso". No sólo el pueblo que lleva este nombre se muestra como un campo hermoso todo el territorio es feraz, con altos chopos y bosques de encinas entre prados y con los riscos de Aviados a la izquierda de la ruta.

Con dificultad se veía el castillo de Aviados, propiedad de la casa de Luna, que tuvo una gran importancia histórica en la provincia y eso nos dio motivo de conversación con respecto al apellido de Tania. Ella recibe el apellido por un descendiente que marchó a Brasil desde Portugal. También Uceda procede parece ser, de Burgos, de la Villa de Uceda, en la provincia de Guadalajara, de Villagatón en León, pero luego se difundió mucho en América.

Entre estos comentarios históricos llegamos a la Peña Morquera y hablamos de su influencia comercial antigua, bajo la protección de Mercurio, cuando los romanos tendían sus calzadas por allí. Después se recuperó a través de Valdecésar, en el camino de Santiago, en la Edad Media, cuando S. Froilán cristianizaba y repoblaba con cenobios estos territorios de frontera. Hoy en día es una senda escondida con un arroyo cantarín que desemboca en la cascada, tan conocida próxima al pueblo de Nocedo.

Al llegar a la Vecilla hicimos el giro a la izquierda siguiendo el río Curueño. Este río al que tenemos un cariño especial, corría brillando entre grandes piedras y arbustos sombríos. En su margen izquierda aún iluminaba el sol a árboles y montañas que estaban en sombra a la derecha y, las peñas en lo alto, a derecha e izquierda, resplandecían con la luz del ocaso.

Paramos frente a Montuerto para ver la Cascada, que viene de Valdecésar reuniendo humedades de Correcillas, Peña Valdorria, Morquera. En esta cascada te sientes como en un lugar mágico, al que acuden sin cesar niños y adultos, siempre encontramos a alguien conocido. Rincones llenos de alegrías, en los recodos del río las truchas se deslizan pausadamente ajenas a nuestras fotos y sorpresas.

Al pasar junto a Valdorria, recordamos la ermita de S. Froilán que allí se venera, en lo alto de la Peña, tras 365 escalones de piedra, que edificó el santo con ayuda de su burro primero y, tras comérselo el lobo, con la ayuda de esta alimaña.

Paramos en el abandonado balneario de Nocedo, que espera como el arpa, la mano que sepa sacar de él tanto lujo y placer, como dio en sus buenos años, en los que el aprovechamiento de aguas medicinales no iba como ahora, directamente al río. Claro que, aunque nos pese, esta situación tiene sus ventajas, pues los habitantes, los animales y plantas reciben estos beneficios gratuitamente y por igual, como es todo en la naturaleza gentil y generosa.

Empezamos el recorrido de las Hoces de Valdeteja, con su sorprendente zig-zag de montañas y río. La estrecha carretera compartía el pequeño paso en el fondo del tajo, que el río había oradado en la montaña. Las paredes calizas, agujereadas por hilillos de agua, dejaban colgar sus residuos minerales tiñendo la blancura del roquedo en distintos tonos gris-azulados. Se apreciaban erosiones de tiempos antiguos, de otras eras geológicas, en las que el río había hecho remolinos, que ahora parecían bóvedas elevadas. Por todas partes se veían entradas de cuevas, que mostraban de qué manera, aquellas duras rocas no eran más que esponjas comidas por el agua, tanto dentro como en su exterior.

Llegamos a una venta, que antiguamente fue villa romana "Masmino", luego poblado medieval, ermita y quizá monasterio, pero que ahora todo eso queda reducido a una cruz en su recuerdo. La venta es, claro está, una casa rural y muchos coches aparcados daban cuenta de lo necesario que es hacer paradas en estos lugares tan hermosos.

Seguimos un poco más allá, donde sale la desviación para el pueblo de Arintero. Aquí era obligado recordar a la Dama de Arintero y su historia atrevida. Existió realmente la heroína que va a la guerra disfrazada de varón, para sustituir en sus obligaciones a su padre anciano, el conde García, que sólo tenía hijas. Se llamó Juanita García y sirvió a los reyes católicos en sus luchas contra la Beltraneja, tanto en el cerco de Zamora en 1476, a cargo del propio rey Fernando, como en el frente de Toro, en Pelea Gonzalo, bajo el pendón morado de S. Isidoro. Después de esta victoria fue descubierta: -¡mujer hay en la guerra!, gritaron y a la que era conocida bajo el nombre del caballero Oliveros se la dejó libre de armas y con privilegios y dineros que llevaría a su casa.

Volvimos a nuestra ruta para buscar la amplitud del valle, que nos fue dado contemplar en Tolibia. Los prados se extendían a las márgenes del río y los rayos del sol caían sobre ellas filtrados por las hojas vacilantes de los chopos, las fresnedas y los salgueros, que se alternaban entre las sebes. Nos acercamos a rendir homenaje al maestro, que tiene un busto que el pueblo le hizo en agradecimiento, porque estos detalles son muy de admirar.

Hubieramos seguido a Valdelugueros, cápital del valle, cabeza de Tercia, tierra de los Argüellos, cuyas casas se veían a continuación, desde la explanada de la iglesia, pero ya de las nubes bajaba el Cierzo, como una cortina espesa, posando sobre las casas su niebla húmeda y fría, con lo que nuestra retirada fue eminente.

A pesar de la grandiosidad de la naturaleza y de la riqueza que ella encierra, para que los hombres la puedan extraer, se necesita bravura. El rigor del clima y la aspereza del terreno han obligado a muchos, a abandonar estas tierras y sólo algunos habitantes, apodados "Los bravos", como el título de la novela que aquí se desarrolla, continúan intrépidos apostando por sus recursos naturales.

Enseguida estábamos en el camping de la Vecilla, comiendo el bocadillo. Mirábamos la ribera del río recordando la obra "El León de España", de Pedro Becilla Castellanos, hermosa narración de Porma y Curueño, los ríos que corren por esta zona y que recuerdan a dos personajes astures que lucharon contra los romanos.

La bella Porma es raptada la víspera de sus esponsales y se inician una serie de escapadas y luchas. El aguerrido Curueño lucha para liberarla. No pudo ser, murieron en la sangrienta refriega. Sus cuerpos alejados, sólo convirtiéndose en ríos pudieron juntarse, al encontrarse en Ambasaguas, pueblo cercano al Barrio de Nuestra Señora.

cartel de la casa del Escritor del pueblo CervantesEl libro de "El León de España", fue muy famoso en su época y D. Quijote lo tuvo en su biblioteca, pero se fue al fuego en un apresuramiento, porque no llegó a ser visto por el cura y el barbero, como puntualiza Cervantes en su obra inmortal.

Verdaderamente sorprende la erudición de Cervantes, conocedor de tantas  historias  del antiguo reino de León. Quizá sea debido, como Cervantes dice, por boca del personaje del Cautivo, porque nació o tuvo su origen "en las montañas de León" y una parte de los investigadores defiende esta procedencia. Ved nuestros estudio sobre El Quijote en el Reino de León.


En el frescor de la ribera nos detuvimos hasta que se oscureció. Fuimos a la cafetería para entrar en calor, antes de iniciar el viaje a casa.

Se habían encendido las luces de la calle y aunque había luna llena, no la vimos brillar roja y hermosa, hasta llegar a León.

17 junio 2008

BÉCARES

En el último viaje a Alija con ocasión de los carnavales hacíamos mención al despoblado de Bécares y nos parecía que este lugar merecía una visita a parte. Recogimos para ello datos de la web oficial del Ayuntamiento y en el nº 22 de la revista Tierra de León nos informamos de parte de la historia de su iglesia. Leímos que Bécares, como apellido toponímico lo ostentan en la actualidad 1.293 personas. Nadie nos daba razón del itinerario exacto a seguir y buscamos la ruta en el Sigpac. Luego hicimos un pequeño resumen para comentar por el camino.

Nos enteramos de la existencia del asentamiento en el Siglo XIII. D. Abundio García Caballero piensa que perteneció al Monasterio de Nogales, siendo entregado posteriormente a D. Alonso Enríquez, Almirante de Castilla en 1368 y luego al Conde de Benavente en 1496. Se mencionan como propietarios a los miembros de otras familias, como los Acuña o los Marqueses de Campo de Villar. El Vizconde de Castaosa figura como propietario a partir de 1696-97. En la actualidad una parte de la Dehesa pertenece a los vecinos de Alija y la otra a dos señoras de Sahagún. Todo un símbolo si tenemos en cuenta que en una época fue de los romanos, en otra del clero, después de la nobleza, pasando por los templarios y finalmente, en nuestro siglo tan feminista, es de las mujeres.

Según D. Maximino Descosido, en el mencionado artículo publicado en el nº 22 de Temas Leoneses, al consultar los datos de un libro de cuentas, encontrado en los archivos municipales de Quintana del Marco, nos cuenta sobre la villa de Bécares y la iglesia de San Román, que la torre y el pórtico de la Iglesia son del año 1.692 y fueron construidos por el maestro Domingo Salmón Rasino. Las pinturas de los frontales para el altar del Santo Cristo y el marco para el altar mayor se adjudicaron al pintor leonés Martin Mesías. Vemos aquí otros pagos realizados para el mantenimiento de la iglesia y el culto.iglesia Bécares

Por los actuales guardas de la dehesa, Santiago y Paquita pudimos saber que D. Abel, su antecesor había fallecido. D. Abel cuidaba de la finca y de la iglesia cuando en el año 1971 varios sacerdotes se presentaron en el lugar, con la intención de llevarse el retablo, cosa que trató de impedir el guarda. Los clérigos forzaron la puerta de la iglesia y se fueron con el retablo y las campanas de la torre, pensando, creo yo, que todo esto pertenecía a la Diócesis de Astorga. En este caso se equivocaron, ya que esta iglesia parece ser, que siempre pertenecio a los nobles propietarios de la finca. Este lamentable suceso dió lugar a un pleito entre el obispado y los dueños. El resumen del mismo nos lo facilita D. Maximino en este artículo. La Diócesis basa sus derechos en que fue una parroquia y los dueños en que ostentaban la titularidad dominical sobre la misma. Analizando también una sentencia de Tribunal Supremo de 28/12/59 parece que la razón sería de los últimos y que en la epoca de la desamortización de Mendizabal se dispuso que quedaban desamortizados todos los bienes de la Iglesia excepto los que se dedicaran al culto, siempre que se incluyeran en un inventario que se elaboró a tal efecto. Bécares no figuraba en el inventario, así que en aquella epoca no se dedicaba al culto público ni pertenecia a la Iglesia. Por todo esto, la Dirección General de Bellas Artes en marzo de 1.974 ordenó la incautación temporal de las tablas y su depósito en el museo arqueologico de León.

Santiago y Paquita desconocían el lugar donde se encuentra la cueva de la Loba, que trato de localizar, porque posiblemente se trata de una antigua mina de hierro, según supone el Padre Cesar Morán, en su "Excursión arqueólogica por tierras de León" (Archivos Leoneses nº 7 año 1950) y tampoco nos dieron razón de la ubicación del cementerio, aunque se cree que está al suroeste, según se sube para la Iglesia. Pero si nos indicaron donde se encontraba una fuente cubierta que dicen de la época de los romanos, a la que se baja por una escalera con peldaños de piedra labrada y que a mí me recuerda a las que ví por Tabullo y Destriana. El diccionario de Madoz supone la desaparición del pueblo en 1.500 y el Catastro de Ensenada nos lo señala abandonado en el Siglo XVIII. El escudo nobiliario está fechado en 1837 por lo que yo pienso que la casa que queda en pie pudo ser utilizada por sus propietarios y criados para cazar.

Merece la pena la visita de la iglesia abandonada, con su aire misterioso, buscar la cueva de la loba, donde yo creo que el bañezano Méndez Luengo recibió su inspiración para escribir las aventuras que refleja en su libro "Llanto por un lobo muerto" o bajar hasta la fuente cubierta, para ver sus aguas cristalinas e impregnarnos de la soledad del entorno. Dice mi amigo Victor que todo esto perteneció a los templarios y que aquí, en estas hermosas explanadas, se entrenaban en sus prácticas militares. Hicimos el camino de regreso divagando sobre las causas del abandono del lugar por sus habitantes ¿fue la temida peste, que asoló pueblos y ciudades en épocas pasadas? ¿Se agotó el mineral de la cueva de la loba?¿no sobrevivieron a la falta de una mano fuerte que los dirigiera, tras la marcha de los Templarios? Quizás el monte lleno de jaras y milenarias encinas y el silencio casi sagrado del lugar nos permita oir la respuesta. Porque como dice la canción: "La respuesta está en el viento"

27 abril 2008

El Ultimo templario

Los templarios, con su enigmática historia y su triste final, siempre me han llamado la atención. Muchas personas se han interesado por este tema, pues hay un río de tinta al respecto, donde puedes sumergirte y tomar o cambiar de opinión al respecto.

Yo siempre había creído que el úlimo templario fue Jacques de Molay por ser el ultimo en subir a la hoguera, así que estaba un poco receloso de los libros que proliferan sobre el tema. Citando de memoria recuerdo "El Ultimo Templario" escrito por Edwar Burman en que un freire del Temple se encarga de cumplir la amenaza del Gran Maestre, o "la Herencia del Último Templario" de Jorge Molins, aunque aquí el periplo geográfico tiene lugar en la costa mediterránea. Hasta, si me apuráis un poco, también se dice que el último templario es Tomás, el hospitalero del pueblo de Manjarín, que a veces, incluso se disfraza de caballero del Temple, para atraer la curiosidad de los peregrinos que después de subir a la Cruz de Ferro inician el Camino de Santiago hacia el Bierzo.

bañezanosAunque el título me hiciera desconfiar por la proliferación de historias de últimos templarios que circulan por las librerías, el "Último Templario" del autor bañezano Ernesto Méndez Luengo me gustó mucho, aunque me dejó sin desvelar las mismas incógnitas que tenía cuando empecé a leerlo.

La primera es que si D. Pedro el Cruel fue tan malo como algunos nos cuentan y después hubiera querido saber más sobre la historia de los últimos templarios del reino de León y su intervención en la vida política del momento, aunque el titulo me hiciera desconfiar por la proliferación de historias de últimos templarios que circulan por las librerías.

Yo sabía que Pedro I era hijo de Alfonso XI y María de Portugal, pero su padre había tenido varios hijos bastardos con Leonor de Guzmán. En 1350 le sucedió en el trono y tuvo que hacer frente a numerosas dificultades: un gobierno débil por las luchas de poder entre su madre, sus primos los infantes de Aragón, sus hermanos bastardos y la alta nobleza.

En 1353 se concertó su matrimonio con la francesa Blanca de Borbón cuando Pedro ya era amante de Dª María de Padilla. A sólo tres días de la boda, encerró a su esposa en el Alcázar de Toledo, lo que le privó del apoyo de los franceses en las luchas intestinas. Circunstancia que aprovecharon los nobles para, unidos a las oligarquías municipales y al antiguo favorito, Juan Alfonso de Alburquerque, obligar al rey a ceder poderes y se le confinó en Toro.

Recuperó pronto la iniciativa, comenzando una guerra civil en la que fue tomando ciudades y ejecutando a los sublevados. Atacó luego a Pedro IV de Aragón. Inglaterra tomó partido por D. Pedro el Cruel y Francia se alió con D. Enrique de Trastamara.

Muertas la reina y Dª María de Padilla, D. Pedro proclamó herederos a los hijos que había tenido con la última. La guerra se reavivó, pero esta vez con la suerte favorable para D. Pedro.

Francia, que deseaba el apoyo castellano para su lucha contra Inglaterra, envió a Beltrán Duguesclín, con sus compañías blancas.
D. Pedro, apoyado por el Príncipe Negro y las tropas inglesas derrotó a los franceses junto a Nájera en 1367.
Enrique II puso sitio a Toledo y al mismo tiempo sorprendió a D. Pedro en Montiél. El resto es sobradamente conocido: mientras negociaban la paz en la tienda de Dugesclin y con la ayuda de este, D. Enrique asesinó a D. Pedro asentando en el trono a la dinastía Trastámara.

Sin embargo no todos habían visto a Pedro I como "cruel", otros le llamaron "El Justiciero". Durante su reinado florecieron las artes y las letras y al pueblo, que recelaba de la nobleza, las venganzas del monarca parecían a sus ojos actos de justicia, así que la poesía y la tradición popular lo representaron como el justiciero.

Las aventuras del "Ultimo templario" de Méndez Luengo se llevan a cabo en parte, como ya nos tiene acostumbrado el autor, en la zona que nos gusta, Cabrera, alrededores de la Bañeza y otros topónimos que hemos señalado en letra negrita...

Valiéndose del rapto de la sobrina del último templario del Bierzo, Don Ofrén Roldán señor de Valdovino, nos narra una serie de batallas en las que interviene a favor de D. Enrique de Trastámara, contra D. Pedro I el Cruel, aderezando las verdades históricas con un poquito de ficción literaria.

La historia comienza cuando el "jabalí de Priaranza" acude a una llamada de su amigo Iñigo Arista, capitán de la guardia del señor de Valvavido, para revelarle un secreto muy importante. El Jabalí es buen conocedor de toda la comarca.

De camino a Valdavido da muerte a un fraile corrupto que trataba de engañarle mientras le denunciaba a la justicia del rey y salva de una paliza, que intentaban propinar a otro protagonista, Ramiro, dos frailes del monasterio de San Miguel de Destriana.
Cuando al fin llegan al punto de encuentro, El capitán Arista informa a Jabalí de que debe de conducir hasta la frontera francesa, al bastardo D. Enrique que se ha refugiado en el castillo de Valbavido.

Mientras tanto, en la ermita de San Pelayo, junto a los ríos: Duerna, Peces y Tuerto el Rey Pedro pide al ermitaño, el pergamino que siglos antes había dejado un peregrino de Bretaña que terminaba con la frase:

"Encerrarse ha en la Selva
y allí morirá dos veces
una al mundo y otra a Dios".

Este pergamino, que es histórico, fue encontrado entre los documentos de D. Pedro en su Alcázar de Sevilla.
Este rey, que ostentaba el dudoso récord de haberse desposado tres veces, en tres años, con tres mujeres, en 1352 con Dª María de Padilla, en 1353 con Blanca de Borbón en Valladolid y en 1354 en el castillo de Cuéllar con Dª Juana de Castro, hermana de Dª Inés, todas ellas bendecidas por el obispo de turno.
Su padre Alonso onceno, había dejado al morir ocho hijos naturales, habidos con Dª Leonor de Guzmán, sobrina de Guzmán el Bueno. D Enrique, Señor de Trastámara; D Fabrique, gran Maestre de la Orden de Santiago; D. Fernando, señor de Ledesma; D. Tello, Señor de Vizcaya; Sancho, Juan, Pedro y Beatriz.
Muerto D. Alfonso, su esposa Dª María instiga a D. Pedro para que encierre a Leonor en el castillo de Castrojeriz, donde la reina madre consigue que un escudero mate a la noble dama, con lo que provoca el descontento de sus hermanastros y la posterior guerra civil.
Pero volvamos a nuestra historia, en el castillo de Valdavido, construido sobre un antiguo castro celta, vivía con el templario D. Ofrén su bella sobrina Isabel. Da la casualidad de que, disfrazado de simple caballero, D. Pedro pernocta en este lugar de paso para Galicia enamorándose de Dª Isabel.
Corría además el rumor de que el fabuloso tesoro del Temple, nunca encontrado a la disolución de la Orden era custodiado por el viejo templario leonés desde la promulgación de la Bula "Vox in excelso" en la que Clemente V dictara la abolición de la Orden y excomulgara a quién se negase a acatarla.
Ya los antepasados de D. Ofrén hicieron grabar a buril en la entrada de la fortaleza junto al escudo representado una encina y un oso andante:
"yo soy aquel que vedó
el que los moros entrasen
y que de aquí no pasasen
porque así lo mando yo".
D. Pedro pensó que el mejor momento para raptar a la sobrina del tozudo templario sería durante una cacería que este organizó en su honor y para ello se valió de la banda del "tuerto de Villamorico". Senén de Priaranza les sigue la pista hasta Mayorga de Campos, donde al no ceder a las proposiciones amorosas del falso caballero, D. Pedro organizó un proceso inquisitorial a Dª Isabel vengándose a la vez del excomulgado comendador del Temple.
En el Proceso dª Isabel para salvarse de la hoguera pide un juicio de Dios. Para que haya proceso tiene que haber testigos. El primero un arquero de la fortaleza de Castrillo de Cabrera, dio fe de que la vio pasar volando a caballo de una escoba. El ballestero, que acompañó al falso caballero en su visita a Valdavido, informó fraudulentamente, con pelos y señales, de los extraños ritos celebrados en una sala subterránea, en los que adoraban a un ídolo con cuernos llamado Baphonet y escupían en la cruz, besándose en las partes más sucias, etc.
Pero durante el proceso dan tiempo al Jabalí y a Roberto, disfrazados de monjes, para acercarse al lugar del juicio, mientras las mesnadas del capitán arista toman posiciones junto a la villa.
En el Juicio de Dios, Men García de Benavente es vencido por el defensor de la dama, un caballero no identificado, vestido de negro, por lo que recibió el apodo de "La Muerte Negra". Así al presidente del tribunal no le queda otro remedio que liberar a Isabel.
Ya solo falta vengarse de los perjuros que declararon en el juicio. Consigue que confesaran que trabajaban al servicio de D. Pedro I, por lo que D. Ofren y sus mesnadas, junto con el Jabalí, se decantan a a favor del bando de D. Enrique.
Se enfrentan los dos reyes, junto a Montiel, que en tiempos de la reconquista se llamó "La selva"." Se encerrará en la selva y morirá dos veces" decía el pergamino. Debido a un fallo de estrategia D. Pedro se encierra en el castillo de Montiel y empiezan a escasear los víveres, por lo que piensa que lo más conveniente es negociar, sobornando al francés Beltrán Dugesclin. Enterado D. Enrique, le ofrece el doble. El final de la historia fraticida, lo aprendimos casi todos de niños: "Ni quito ni pongo rey pero ayudo a mi señor" decía Dugesclin apuñalando a D. Pedro...
Se cuenta en la novela que en este momento, D. Enrique concede a la "Muerte Negra" el título de conde de Boca de Huérgano. A los hombres del Jabalí el indulto real y una jugosa paga y a Senén lo nombra Guarda Mayor de la Corona de Castilla. A Iñigo Arista lo nombró Alcaide perpetuo de la fortaleza de Balboa. A Ramiro le concedió el mando de una compañía de lanceros a caballo y se distinguiría en la guerra contra el Duque de Lancaster, que casado con una hija de D. Pedro había invadido España. Al morir el fratricida, su hijo Juan I dio a Ramiro la Baronía de Murias de Paredes por los servicios prestados en combate.
Ya solo queda a D. Ofren vengar la felonía del jefe de los perjuros en el juicio contra su sobrina D. Diego Manrique de la Hoz, Señor de Castrillo de Cabrera, partidario de Pedro I incluso hasta después de su muerte, para lo que preparó meticulosamente el asalto a la fortaleza rival con todos los instrumentos de asedio al uso de la época construidos por un ejercito de armeros, herreros, guarnicioneros y carpinteros preparando escaleras, catapultas, torres de asalto, arietes y lo mas importante: los vehículos para transportarlos desde Corporales por los canos junto a los precipicios con el río Cabrera al fondo hasta Castrillo.
Mientras tanto, alertado D. Diego, con 4000 hombres de armas esperaba en su castillo el inminente ataque sin haberse dignado pedir perdón a D. Enrique como aún hacían multitud de prelados y nobles antes adictos a la casa de D. Pedro. Su lema era: "Entre penas y tormentos fui lanzado/mas nunca de vencimiento sojuzgado.
Vemos luego a través de la narrativa de Méndez Luengo casi con precisión cinematográfica como sería un asedio en la Edad Media: Las luchas a campo abierto, la toma de la primera muralla de argamasa que rodea el pueblo. Los sitiados luchan con tesón, pues hasta ellos ha llegado la noticia de la entrada a España por Zamora de un ejercito Anglo-Portugues del Duque de Lancaster, esposo de Dª Constanza la primogénita del Justiciero. Pero el templario estrecha el cerco y con la caballerosidad propia de la época deja salir de la fortaleza a la esposa y familia de D Diego antes del ataque final con las torres y arietes.
D. Diego al verse derrotado se encierra en la torre del homenaje quemando todos los muebles y desde lo alto, rodeado por las llamas grita: Misericordia pido a Dios por mis pecados pero maldigote a ti Ofrén porque alzaste tu espada contra el rey.
Para evitar más sufrimientos, un ballestero de Arista llamado"El zurdo de Miñambres" disparó una certera flecha contra el castellano que cayó mortalmente herido.
"Consumatum est" dicen que dijo el ultimo templario mientras volvía grupas a su castillo de Valdavido precedido por el famoso Baucent o banderín del Temple.

21 marzo 2008

Llanto por un lobo muerto

Hace poco tiempo, de nuevo en la Bañeza, con ocasión de sus múltiples fiestas, mi prima Anita me recomendó un libro que había leído, del bañezano Ernesto Méndez Luengo: "Llanto por un lobo muerto."
Con niños en la alubiada
Lo leyó Ángel de una sentada, porque reconocía la descripción de los lugares. Estaban todos los que llevaba en su memoria después de años recorriendo los pueblos haciendo su trabajo. Identificaba las colinas y los montes, las curvas y los bosques y hasta parecía que retrataba aquellas gentes que encontraba en ellos. La verdad que el libro engancha y te mete de lleno en la naturaleza salvaje y agreste como los sucesos que acaecen en ella.

A través de la novela vamos comprendiendo la ultima parte del reinado de Fernando VII, pero no solo la cuestión dinástica del pretendiente Carlos María Isidro con Isabel II que dio origen a las Guerras carlistas, sino también las dos maneras de entender la vida pública, la liberal y la absolutista, la de una gente mediocre aferrada a sus privilegios y los defensores de las nuevas tendencias, convertidos según la ocasión en guerrilleros o salteadores.

Así encontramos a nuestro protagonista Juan María Turón de Uazzén, bandolero unas veces, guerrillero otras, para acabar siendo brigadier de las tropas isabelinas en las guerras carlistas. Muy interesante y si a todo esto unimos que la trama de la obra se desarrolla entre la Bañeza, el Teleno y Sanabria.

Al leer esta novela trabamos conocimiento con las costumbres de las bandadas de lobos, la emocionante lucha entre ellos para dirigir la manada y hasta conocemos sus nombres, recuperados de los registros de los concejos municipales o de los monasterios, ya que en la época se hace referencia a las batidas llevadas a cabo, así como las gratificaciones satisfechas por su captura. De esta manera, nos vamos familiarizando con Pasos Largos de Camarzana, Cara Quemada de Tabuyo, Rabo Pintado de Peñalba, Colmillo Rojo de Salientes o Cenicero de Castrocontrigo, que junto con Campanera de Peñafurada son los padres del Solitario o Satán, al que salvaría providencialmente el guerrillero Juan María.

Se crea un paralelismo, de los lobos pasamos a los bandoleros: El guapo de Moreruela, el Maragato, el Tinaja o Matías "el requemao", que participó en las batalla de Rioseco y en la toma de Ciudad Rodrigo junto a D. Julián Sánchez "el charro". Tras los protagonistas surgen los malos de la novela, que también los hay: El "hermano de la Calabaza", el chivato Pepe, el "comadreja" y el fraile Jeremías, que tendrá un papel primordial en el desarrollo de la trama. Hombres aguerridos, que tuvieron en jaque a las milicias provinciales de Zamora, mandadas por D. Pedro Tenorio de Mendoza Tellez-Girón, antiguo coronel del regimiento de Húsares de la Reina y descendiente de otro caballero llamado D. Juan Tenorio, privado del Rey D. Pedro el Cruel y celebrado por su afición a la buena mesa, al vino añejo y a las mujeres, que inspiraría cinco siglos después, a nuestro dramaturgo José Zorrilla para escribir su famoso drama D. Juan Tenorio.

Siguiendo la novela recorremos peligrosos caminos, atacados o defendidos por bandoleros. En esta época las partidas de guerrilleros o salteadores cobraban peaje a las diligencias que pasaban por su territorio, para protegerlas de otros bandidos, que a veces operaban fuera de su zona.

En la taberna del Ciervo Blanco situada en la calle Cantarranas de Zamora traban conocimiento el comandante y el bandolero, el primero sin saber aún la identidad del segundo.Ávidos lectores, nosotros tenemos ocasión de saborear las comidas, el ambiente y hasta de escuchar las coplas sobre la captura del bandido Francisco Sánchez Olivencia el "Bejarano"por los milicianos de D. Pedro, en Moraleja de Sayago.

En el año 1830 la Sala de Alcaldes de la Casa y Corte había acordado que cuando se diese muerte a un famoso criminal se enviase un sucinto relato del hecho al Hermano Mayor de la Cofradía de los Ciegos, para realizar una composición que pudiera relatar por las plazas y mercados de las villas, es decir ya existía una especie de Agencia EFE.

Nos entretienen también las leyendas que contaba el tío Rosauro "érase que se era...en la cueva de Toledo" cuando se predijo a D. Rodrigo la invasión de los árabes. Parece ser que al final de la batalla del Guadalete los hijos de Witiza, rey al que había destronado D. Rodrigo con la connivencia de su tío el Obispo D. Opas se pasaron al bando enemigo decidiendo la victoria a favor de los agarenos. Muchos años después cuando Alfonso III tomó Viseo se encontró en la basílica mayor de la ciudad una lápida con la inscripción:
"Hic recuescit Rodericus ultimus rex gotorum"
porque la última batalla entre D. Rodrigo y Muza tendría lugar en Segoicela de los Cornejos cerca de Tamames, y el cadáver de este sería llevado a Viseo.

Por la Requejada y por la Culebra, por Sierra Negra y Sanabria, pero también en Zamora y Madrid, se van gestando las intrigas que daría lugar a la primera Guerra carlista, después de que Fernando VII derogase la Ley Sálica, que había promulgado Felipe V. El hermano del Rey, Carlos Mª Isidro conspira junto al infante D. Miguel, su sobrino y cabeza del partido absolutista portugués, usurpador a su vez del trono de Portugal, al borde también de una guerra civil, con el emperador del Brasil D. Pedro, que trataría de restablecer en el trono a su hija Dª María.

Tenemos pues a los principales personajes y el teatro de operaciones en la frontera de Zamora con Portugal, nos falta solo el apoyo económico en manos de un culto comerciante judío Isaac Ibn Samuel Abez Ezra que intrigará en ambas cortes y será providencialmente salvado en Sayago por Juan María, lo que moverá al judío a pedir al Deseado que le nombre Brigadier de las tropas de la frontera después de perdonarle, como antes había hecho con José María Hinojosa el "Tempranillo" en Andalucía.
Otra judía, Raquel, madrina del anterior, informa al rey de que Juan María es hijo de una hermosa mora Aixa Zoraida y.... de su padre el rey Carlos IV.

Intrigas palaciegas, sociedades secretas como la "Liga Liberal de los Oprimidos" para liberar a los encarcelados o perseguidos por el Gobierno, o la del Ángel Exterminador con sus dirigentes denominados "Tronos" o jefes supremos, "Arcángeles" al mando de las cohortes celestiales, "Serafines", "querubines" etc hasta llegar al "Ángel Milite" que enseñaba el manejo de las armas y la obediencia ciega a los desalmados que militaban en sus filas para cometer atentados contra los liberales o en la persona del mismo D Carlos, dudoso honor que recayó en un tal "fray Cuchillada" clérigo orensano que fue interceptado y muerto por uno de los hombres de Juan María cerca de Bermillo de Sayago. Su nombre en clave era "Vulcano"
El infante D. Carlos, que se había negado a asistir a la ceremonia de proclamación de su sobrina Isabel el 30 de junio de 1833 se exilió voluntariamente en Portugal mientras preparaba la invasión con un ejercito hispano-luso por la zona comprendida entre Rihonor y Mármoles.

Enfrente tenía a Juan María y sus voluntarios después de conseguir para todos un indulto real con restitución de títulos y empleos para los encarcelados o perseguidos por sus ideas liberales así como la anulación de las Reales Cédulas de 9 de octubre de 1824 y 14 de febrero del 27 por las que se condenaba a muerte a los miembros de la liga de los oprimidos y otras organizaciones democráticas.

El día 29 de septiembre a las 3 de la mañana muere de una "apoplejía fulminante" Fernando VII. El día 2 de octubre estalla el levantamiento en Talavera de la Reina (Toledo) siendo rápidamente sofocado. Álava, Guipúzcoa y Vizcaya unidas a Navarra se suman a la rebelión. El día 13 el cura Jerónimo Merino se subleva en Burgos al mando de 14 batallones. En Galicia se organizan partidas mandadas por curas y canónigos.

Durante la noche del día 10 de octubre, D. Carlos cruza la frontera con su ejercito por el puente internacional junto al pueblo de Riomanzanas cerca de Torregamones. D. Juan María le espera entre San Martín del Pedroso, Trabazos y San Vitero obligando a volver por donde vino al ejercito invasor. Los puentes construidos frente a los molinos de Bornes y Valdio ceden por la sobrecarga que soportan precipitando al agua parte de la caballería. El número de bajas llegó a sobrepasar los 1500 soldados.

D. Carlos consigue refugiarse en Miranda do Douro por lo que el gobierno español atraviesa la frontera con permiso del emperador del Brasil D. Pedro, mientras su hija María Gloria ya desembarcaba con un ejercito en Portugal para recuperar el trono.

Advertido D. Carlos antes de que la ciudad fuera sitiada y posteriormente conquistada se retira precipitadamente a Braganza. El Obispo de León Abarca burla el cerco disfrazado de aldeano y ya en Braganza D. Carlos le nombra Ministro de Gracia y Justicia.

El Obispo junto con el antiguo bandolero, el fraile Jeremías urden un plan para acabar con D. Juan María la idea es parecida a la de Bellido Dolfos en el cerco Zamora. El fraile trata de atraer a su antiguo jefe con disculpa de revisar un posible punto débil en la muralla.

D. Juan María es ayudado por el lobo que presiente la emboscada, escapa malherido y finalmente muere. Los generales liberales toman juramento a D. Carlos de que no había participado en la muerte del brigadier D. Carlos jura, pero aquella noche sus tropas y la guarnición miguelista abandonan Braganza para dirigirse a Viseo siendo acosados continuamente por el ejercito del General Rodil. D Carlos se retira a Coimbra. La situación se hace insostenible por las deserciones a favor del emperador D.Pedro por lo que las tropas del usurpador Miguel se rinde en Évora.

D. Carlos se embarca para Inglaterra para regresar posteriormente a España llegando con su ejercito hasta Vallecas en las afueras de Madrid, pero nuevos descalabros militares le conducirán al destierro y la muerte en el vecino país galo.

Juan María Turón fue enterrado sobre la peña Mira en la Sierra de la Culebra. Dicen que en las noches de luna llena la silueta de su amigo el lobo negro al que salvó la vida de cachorro, se recortaba sobre el cielo aullando con lastimero y desgarrador acento por su amigo desaparecido.