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05 mayo 2014

Del Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y a Fasgar: Viejo Camino de Santiago

Amigos, os presentamos la etapa del Viejo Camino de Santiago desde el Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y desde ahí a Fasgar.

El día que iniciamos esta etapa paramos en Riello (Ved nuestro reportaje fotográfico) para saludar a los amigos que hicimos en el recorrido de la etapa anterior, Toche, Esteban, Mar, Elena, para quedar con ellos y vernos al final de nuestro recorrido, al atardecer.
Mientras tomábamos el café mañanero en el bar de Villamor de Riello cayó una tormenta, pero pronto volvió a salir el sol, lo que aprovechamos para iniciar la ruta.

Dice nuestro sin par Don Quijote que “el que lee mucho y viaja mucho ve mucho y sabe mucho” y esta va a ser la pauta que dirija nuestra ruta de hoy, pues siempre vamos acompañados de libros y dispuestos a hablar con gente y a hacer amigos.

El Castillo y Sta Colomba¡Qué sorpresa cuando paramos en el Castillo en casa de JoséAntonio y Rocío, que viven en la hermosa casa “La Filomena”! Allí nos encontramos con un D. Quijote, una talla de madera de tamaño natural, preciosa, nos hicimos unas fotos, nuestro agradecimiento.(Ved nuestro reportaje fotográfico)


Con cada uno de nuestros contertulios contamos lo mismo, que somos socios del Camino de Santiago de León, que estamos estudiando el Viejo Camino de Santiago que pasa por su pueblo, sobre el que hay documentación histórica, aunque ahora parece olvidado, que nos gustaría que nos dijeran si están en uso las sendas, si podemos entrar en la iglesia o en las ermitas, etc. Muchas personas dicen que sabían de este Camino de los peregrinos, que lo habían oído decir a su abuela o a su padre...y que no acertaban a creerlo.

Nosotros les hablamos de los libros que nos acompañan, el “Vexu Kamin” de Julián González, que dice:
 “… Y después de pasar por Guisatecha junto a la ermita de Santa Colomba  y junto a Benal que son de D. Guisvado descansaron junto al monasterio de Vegarienza.[...] continuaron el andar desde Aguasmestas por el Valle Gordo y su calzada hasta Fasgar”

El de Julio Álvarez Rubio, “Omaña, pueblos paisajes y paseos”  el cual pujamos con gusto  en nuestra mochila de peregrinos durante este trayecto, porque nos va desgranando la historia de los lugares por los que transitamos. Pero hemos dejado esperando en casa “El peralvillo de Omaña”, de David Rubio, un libro de poemas: “Omaña pueblo a pueblo y leyendas”, "La Omaña, donde los montes suspiran" de Florentino A. Diez y hasta tenemos “Cuerda de presos”.

Al salir del Castillo paramos cerca de Vegarienza (Ved nuestro reportaje fotográfico). Donde hoy vemos el cementerio es el lugar donde estuvo la ermita de Sta. Colomba,  junto a un cortado que denominan “el Vallao”. Allí  existió una fortificación, que el padre Cesar Morán, el Sabio que León olvidó, identifica con el nombre de Santa Colomba cuando fue cristianizado. La imagen de la Virgen fue llevada después a Rosales donde se encuentra en un altar lateral de su iglesia, pues durante siglos los vecinos de los dos pueblos se disputaron su posesión.

El Castillo y Sta Colomba

Anduvimos por Vegarienza,(Ved nuestro reportaje fotográfico) buscando restos del monasterio donde dice el  “Vexu Kamin” que los peregrinos descansaron, pero sólo me dieron referencia del de Santa Maria de Rosales, donde paraban los peregrinos, cerca de la ermita de Santa Catalina.

Lo que existió en Vegarienza fue una famosa Preceptoría donde se educaron muchas personas de la comarca, llegando en el año 1868 a establecer un acuerdo con los Agustinos, para preparar a los niños que fuesen a ingresar luego en la congregación. El más famoso dómine fue Cancio Erasmo Gutiérrez Mallo, que llegó a componer una Gramática latina, utilizada posteriormente para dar clase en la Sorbona de París.

Uno de sus alumnos, el padre David Rubio, en su libro “el Peralvillo de Omaña” parece que se inspiró en este educador, para crear el personaje literario de Don Pánfilo.

Vegarienza

Subimos al castro donde se enseñorea la espadaña, mirador de todo el valle. Bajamos luego a la iglesia, que en cambio carece de ella, está entre el caserío, en la carretera que va a Sosas del Cumbral y a Garueña, el pueblo de mi amiga panderetera. La parroquia está dedicada a la transfiguración de El Señor y tiene su entrada tras un pequeño jardín cerrado. En las proximidades paramos a hablar con un vecino, que nos indicó cuál era el edificio que sirvió de Preceptoría y allí nos dirigimos para verlo a nuestras anchas.

Paramos en AguasMestas, (Ved nuestro reportaje fotográfico) que es un lugar de cruce, donde hay una antigua posada y otras tres casonas. Se juntan las aguas del río Omaña y el río ValleGordo. Nosotros remontamos este río que nos conducirá al final de nuestra etapa: Fasgar.

Aguasmestas

Al cabo de un kilómetro y medio llegamos a Cirujales, (Ved nuestro reportaje fotográfico) donde S. Pedro preside su iglesia y también existen huellas del paso de los romanos, aunque no supimos verlas. Entramos al Bar Amable, que está en el cruce con la carretera que sube a Villar de Omaña.

Algunos hombres estaban sentados a las mesas y nos atendió MªNieves, dándonos explicaciones de los caminos que era mejor no seguir...Ella es de Barrio de la Puente, donde vive su madre, Tina, que allí conocimos después.

Cirujales

Hicimos unas fotos y cogimos agua en una fuente, ¡qué rica estaba después del bocata!

El siguiente pueblo que encontramos fue Villaverde de Omaña,(Ved nuestro reportaje fotográfico) cuya iglesia de Sta. María tiene su propia leyenda. En este viaje no paramos, pero después de hablar con mi cuñada y saber que ella veraneaba aquí cuando niña, decidimos verlo detenidamente en la siguiente ocasión.

Villaverde de Omaña

Y así hicimos, paramos junto a la casa de Antonio que nos indicó lo importante del pueblo. La iglesia tiene un reborde contra la colina para dar paso a un canal de agua, que sigue por el pueblo por varias desviaciones. Todo el entorno está acompasado por el sonido del agua que corre por doquier. El campo brilla de verdor, en consonancia con su nombre y de espejuelos de luz sobre las hojas de los árboles frutales, enormes con todas las ramas floridas.

Marzán (Ved nuestro reportaje fotográfico) es un pueblo grande, hermoso. Nuestro abad Gundisalvo cita las explotaciones romanas por todo el Valle Gordo y expresamente “las Fornias y los Cousos”, pero están en lo alto de las montañas y no son visibles desde los pueblos. Entre Marzán y Barrio mana  “La Reirixia” cuyo caudal fue utilizado en las explotaciones auríferas romanas en los “cousos”. Como para la ingeniería romana del oro era muy necesaria la abundancia de agua sabemos que se utilizaba “el pozo de los griegos” (entre Villaverde y Cirujales). El canal que la transportaba se llama ahora “La Rodera de la Calzada”  Pero el padre Cesar Morán nos dice, que lo que ahora es rodera fue en su origen un canal con las peñas traspasadas.

Marzán

En Marzán conocimos a Delfina. Tras su jubilación ha llegado de Madrid y se apena de no haber estado antes en este lugar paradisíaco que la vio nacer. Nos acompañó a la iglesia, hablando de los santos que se verían, si hubiera podido acercarnos la llave; de la pila bautismal, con sus adornos de ciervos; de la huesera, que recibe los restos del camposanto; de cómo los vecinos del pueblo arreglaron la iglesia a pesar del disgusto del párroco, de las obras inacabadas y fraudulentas del cementerio, de la escuela esperando una restauración...

Luego anduvimos callejeando, dirigiéndonos al río. Nos habló de los canales que suministraban agua a los molinos y a la fábrica de la luz. Dos piedras de molino adornan hoy dos de las fuentes del pueblo.

Cruzamos el puente, para admirar la famosa fuente que mana en la falda de la montaña. Nos dijo que el puente, tuvo que restaurarlo la empresa que explotaba una mina de mármol del otro lado del río.

A la entrada del pueblo hay un humilladero con un viejo crucero de madera, que utilizaron como poste, de forma poco respetuosa, para clavar la señal de la concha y flecha del Viejo Camino de Santiago.

Marzán

Delfina fue una cicerone extraordinaria. En la siguiente vez que estuvimos en Marzán conocimos a su tío Baudilio que nos habló del S. Cipriano, patrón del pueblo y S. Lorenzo, al que sacaron en plegaria por el pueblo, el día aquel del incendio. Nos dijo que un hombre exclamó:
“Cristu, si no lo quitan, quema él también”
Hablando de la riqueza del pueblo nos contó del Calero, que daba dos carros de cal al día, cuando se reparó el puente de Aguasmestas. Cantaba la gente:
“Viva el calero, vivan las cales y vivan las monedas de 100 reales”

Con Fina, su nieto Asier y su amiga Raquel visitamos el interior de la iglesia, contemplando los afamados ciervos de la pila bautismal y antes de despedirnos conocimos la ermita del Santo Cristo, donde suelen decir la misa.

Continuamos por carretera unos tres kilómetros y llegamos a la ermita de Sta. Ana (Ved nuestro reportaje fotográfico). Tiene una hermosa leyenda.

Vallegordo, ermita Sta Ana


¿Os acordáis de la historia del Abate Sauniere, la dinastía merovingia relacionada con genealogía de Cristo y  Rennes Le Chateau,  el lugar francés donde haciendo obras en la iglesia se dice que el sacerdote encontró unos antiguos pergaminos que le hicieron rico?  Pues deteneos aquí en este rinconcito señero de nuestra montaña y escuchad, porque se cuenta que el buen sacerdote de aquí, encontró unos crípticos escritos que consiguió descifrar  y en los que se informaba ¡del lugar donde estaba oculto un tesoro! Para encontrarlo tenía que mirar por el ojo de la cerradura de la puerta de la ermita de Santa Ana. Cumplido el trámite observó una gran piedra blanca al otro lado del rio. Excavando allí encontró dos vasijas de oro abandonadas por los romanos.

Ahora tiene una puerta nueva y con bombín de llave moderna, así que sólo se podía dejar una limosna en el hueco pertinente y rezar una oración.

Barrio de la Puente (Ved nuestro reportaje fotográfico) recibe el nombre del hermoso puente, sin duda romano, aunque la gente no suele tener memoria más allá de alguna restauración dieciochesca.

Es un pueblo grande, sin duda importante, porque en este pueblo se cruza la vía romana con la que sube a los valles de Babia y Luna y que cruza el puente por el barrio de Portugal. Dicen que los frailes gallegos, que vinieron aquí de Tuy, llamaban Portugal a todo lo que estuviera al otro lado del puente...
 
Aquí preguntamos cuál era el pico Suspirón, famoso, con su refugio de montañeros. Tiene su leyenda, pues dicen que una pastora, cuidando sus ovejas, fue sorprendida por los lobos, asustada dio un grito, seguido de un suspiro tan fuerte al faltarle el aire, que acobardó a la manada lobuna, por lo que el lugar se llamó en lo sucesivo “El suspirón” (Florentino A. Diez en "La Omaña, donde los montes suspiran")

Barrio de la Puente

En Barrio de la Puente está la ermita del Nazareno, la del Sto. Cristo y la parroquia de Sta. María.

Paramos enfrente de la ermita que está en la carretera y un perro que descansaba allí nos acompañó en el recorrido por el pueblo. Luego, nos encontramos con Tina, la madre de MªNieves. Tina venía en su bici, haciendo deporte y cuando le hablamos de que éramos de la Acsl nos dijo que ella también pertenecía a una Asociación la de Murias de Paredes. Nos habló de sus hijas y como ya conocíamos a MªNieves, en el siguiente viaje, paramos a repostar en la gasolinera donde trabajan sus otras dos hijas para conocerlas, pero en aquella ocasión no estaban. Había una joven que era de Carrizal, otro pueblo que vimos en la etapa anterior.

El Jesús Nazareno barroco que preside el retablo de la parroquia nos impresiona con su pelo natural. Viene de la ermita de nuestro Padre Jesús Nazareno, ya en triste abandono, que está junto a la iglesia parroquial. Sobre la puerta está el escudo del fundador, el cura Juan Rubio Bardón. En realidad este lugar no era solamente una ermita sino también una capellanía sufragada por este sacerdote para que los niños del lugar aprendieran a leer y escribir.

Barrio de la Puente



Aquí dimos por finalizada la etapa el primer día de nuestra investigación, porque venía la tormenta y queríamos dejar algo para otro día, que fue el martes siguiente.

Así que al otro día dejamos Torrecillo a la izquierda de la carretera. Aquí está el “manadero”  una de las fuentes más grandes de Omaña y  dicen que en este pueblo pernoctó la reina leonesa Dª Urraca. Nos contó en Canales una vecina, que su abuela recordaba que murió en Vallegordo la reina Urraca y el cortejo fúnebre, que la llevaba en parihuelas, pasó hacia el panteón de reyes leoneses impresionando la memoria de las gentes.

De Posada de Omaña, (Ved nuestro reportaje fotográfico) es natural David Rubio de la Calzada “el padre” del Peralvillo,  que aunque algunos lo etiquetan de pícaro, no pertenece al bajo rango social del Lazarillo, posee una buena cultura, es mujeriego pero no libertino y termina haciéndose fraile. Se dice que la discusión  con su catedrático, un fiósofo asturiano en el capítulo catorce, es de lo más divertido del libro.

Aparcamos en la plaza del Segoñal, nombre con resonancias de agua (cegoñal). La iglesia se alza en la falda de la colina y desde la espadaña se admira el caserío y el valle amplio con las sendas de montaña y el puente antiguo.

Posada de Omaña


A continuación de la iglesia están las antiguas escuelas, que tenían varias piedras pintadas de colores y entre ellas la iglesia representada con mucho estilo. Más allá está la casa de Luciano, con el que charlamos de las bellezas del pueblo y de los visitantes que lo disfrutan, montañeros que aman estas montañas y les dejan los autobuses para cruzar a Tremor o vienen de Igüeña o Colinas donde otros autobuses les llevan y les esperan en Fasgar.

Un poquito más allá vimos el restaurado lavadero, con unas hermosas lajas de piedra de pizarra, sobre las que las mujeres lavaban antaño.

Regresamos para enfilar la calle hacia el río y contemplar el puente y algunos canales que dirigían el agua a los molinos, uno de ellos recién restaurado. La primavera estaba hermosa, los frutales llenos de flor, los prados de un verde intenso, los brezos y las retamas cuajadas de color. El río saltaba a borbotones, con las crecidas de las recientes lluvias y deshielos. Aún se veía bastante nieve en las cumbres azuladas de los montes que enseñoreaban el horizonte.

Posada de Omaña

Si venimos en verano, un camino nos llevará hasta “Peñafurada”   desde donde podremos ver como el canal cambia de vertiente  (para el Bierzo), pasaremos junto a la fuente de “Fonflorin”  y enseguida encontraremos una ermita junto al dicho promontorio de Peñafurada, donde en las rocas, un poco más arriba apareció la Virgen que se venera en este lugar. Aquí ganaremos 100 días de indulgencia si rezamos con devoción una salve. Esto es así desde 1746. Hoy parece un apartado lugar, pero debéis saber, mis esforzados caminantes, que esto fue un hospital de peregrinos durante la Edad Media y que hasta hace poco tiempo, en el dia de la fiesta había que dar un pan de centeno y un vaso de vino a todos los que hasta aquí se acercaban, memoria residual de épocas de peregrinaciones florecientes por este Viejo Camino de Santiago.  

En el camino que va desde Posada de Omaña a Villapujin se podría visitar el “Viciu Castro”  o aldea fortificada, donde vivían los constructores de los canales romanos. Me contó un pastor (retirado) que en “Teso de las Pozas”, que es otro nombre por el que también se conoce a este lugar, está enterrado un palacio con muebles de oro. Esto motivó que unos cuantos amigos se dedicasen a excavar en aquel tiempo en que la arqueología iba por libre. Encontraron las puertas, pero no pudieron moverlas porque eran de bronce. Después el agua las enterró de nuevo así que ya podéis reanudar la búsqueda.

En Vegapujín, (Ved nuestro reportaje fotográfico) caminamos entre el caserío. Fuimos a ver el puente viejo, que ha quedado al lado del nuevo, casi como en desuso.

Vegapujín

Paramos a leer las placas conmemorativas que lucían en las fachadas para conmemorar a los insignes hijos del pueblo. De aquí es el General Segundo García, Cruz Laureada de San Fernando por méritos propios conseguida en Filipinas. Participó en las contiendas políticas de su época, que le valieron una condena de 8 años de cárcel, pero sus vecinos del pueblo imploraron clemencia al rey Alfonso XIII siendo amnistiado en 1930 y con el advenimiento de la república, promovido a General de Brigada.
y nos quedamos con las ganas de encontrar los restos de calzada y el famoso hórreo de Vegapujín.

Llegamos a Fasgar (Ved nuestro reportaje fotográfico), bonito pueblo con hermosas casas de piedra y tejados de pizarra, la iglesia nombra a Santiago como patrón y entre el caserío se encuentran varios puentes de los numerosos arroyos que cruzan el pueblo.

Es último pueblo del Valle Gordo, de aquí pasaremos al Campo de Santiago (buscar fotos de nuestra anterior excursión ¿veis que jovencitos estábamos? Visité entonces la casa de Samuel Rubio el maestro/poeta/montañero que grabó sus poemas en las fuentes  y como ya hemos dicho, protagonizó la expedición que conquistó el Everest en 2001, pues llevaba su nombre. Nos lo contó una tarde en la Losilla  Adelo Campos, profesor de instituto y alpinista, que participó en la expedición y nos hizo una presentación en vídeo de esta aventura excepcional realizada por alpinistas de nuestra tierra leonesa.

Allí nos esperaban Rosi y Candelas y enseguida se nos unieron en la conversación Ovidio y otros hombres que salían del bar.

Fasgar

Con todos contamos lo mismo, que somos socios del Camino de Santiago de León, que estamos estudiando el Viejo Camino de Santiago sobre el que hay documentación histórica, que aunque ahora parece olvidado nos gustaría que colaboraran en su difusión y en la acogida a los peregrinos, entre otros, a los de la Asociación leonesa que harán la etapa el día 18 de mayo.

Intercambiamos correos electrónicos para pasarles la información de nuestro blog y los folletos publicitarios que hemos elaborado y ellos decidieron poner de su parte lo que fuera necesario. Realmente se aprecia la hospitalidad y el cariño de estas personas, así que estamos seguros de que el día que volvamos, seguiremos estando entre amigos.



Texto y Fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid.

15 marzo 2014

De Canales al Castillo, Viejo Camino de Santiago

Volvemos al Viejo Camino de Santiago, esta vez por Omaña, en la etapa desde Canales al Castillo.
Comenzamos la etapa leyendo un párrafo del documento que en el año 902 el abad Gundisalvo escribe a S. Froilán, que acompañando a Leodegundia, hermana del rey Alfonso III el Magno, realiza la peregrinación a Santiago, con su esposo el rey de Navarra. Dice así:
“Por camino adelante, pasamos el rio Luna y otras aldeas y caseríos hasta Riello en las Omañas. Después Pandorado y las ruinas de Urbicua donde los romanos traian el oro que sacaban de los montes del Valle Gordo. Y después de pasar por Guisatecha y de rezar en la ermita de Santa Colomba y junto a Benal que son de Don Guisvado descansamos en el Monasterio de Vegarienza” (D. Julián González, El Vexu Kamín pag. 27)
Pamplona, por la ciudad

No nos lo pone muy fácil el abad Gundisalvo pues desde el último pueblo citado, que era Viñayo no hay nombres de pueblos hasta Riello, sin embargo después de Riello sí que cita varios pueblos próximos. Así que pensamos que el omitir nombres hasta Riello se debería a que viajaban por el Cordel de las Merinas, que discurre por una suave collada, ofrece un camino amplio y se disfruta de magníficas panorámicas.

Nuestra primera investigación sobre el itinerario de este tramo, se centró en las antiguas vías consultando el libro “Caminos Históricos de León” (Ed. Edilesa, editado por la fundación Hullera Vasco Leonesa, pág. 70) sacamos la impresión de que aproximadamente seguiría el transcurso de la actual carretera, Canales, Quintanilla, Bobia, Soto y Amio…pero  siguiendo la política de pisar poco asfalto decidimos explorar el Cordal al que se accede desde Canales, junto a la iglesia de San Adriano en dirección al depósito del agua de Canales.

Canales

Seguimos los consejos de Jacinto y Adolfo que realizaron este tramo y lo plasmaron en el blog: http://elcaminoolvidado.blogspot.com.es/2012/03/14-etapa-la-robla-pandorado-30km.html

Nos fuimos alejando de este bonito pueblo, cuna de Faustina, la madre de Alejandro Casona. Faustina Álvarez Posadilla fue la primera mujer del cuerpo de Inspectores de Educación. Aunque la casa familiar no tiene siete balcones, como la de la obra de Alejandro Casona, tiene el mérito de la autenticidad.

Canales, casa de los abuelos de Alejandro Casona

Según íbamos tomando altura los paisajes que se ofrecían a nuestra vista eran impresionantes hasta descender a Matacorral, donde se juntan varios ramales.

Canales Riello

En esta ocasión dejamos el camino aquí y nos dirigimos a Soto y Amio pasando junto a una gravera con “arena de muchos colores” en las proximidades de Bobia.

Canales Riello

Teníamos ganas de visitar Soto y Amio, que como su nombre indica, se trata de dos pueblos que se han juntado. Amío está en la carretera pero hay que bajar para visitar Soto. Tiene una iglesia coqueta en un altozano entre ambos, parece situada en un castro, un punto estratégico de observación en mitad del valle. La placa en el atrio de la misma nos da cuenta de que allí fue bautizado D. Fidel García Martínez, que llegó a ser obispo de Calahorra y se enfrentó al franquismo por los años 50. D. Fidel navegando contra las corrientes imperantes en la época, escribió una carta pastoral titulada “Algunos errores modernos” criticando al nazismo.


Viejo Camino

No es de extrañar que las personas de estos lugares sigan su recto criterio, aunque les ocasione problemas, pues en una ocasión leí que ya los romanos les llamaron hombres-dioses por su resistencia. De ahí que bautizaran a la región como Homus Manium, origen etimológico de Omaña. http://www.revistaiberica.com/Rutas_y_destinos/cl/omana_tierra_de_dioses.htm
aunque hay otras teorías: El P. Martino dice se trata de un hidrónimo prerromano, que O es la contracción de agua y maña sería el nombre del río.

En Soto y Amio conocimos a Melchor, que iba en su furgoneta, panadero/montañero/cazador nos atendió pacientemente, dedicándonos su tiempo, explicando las posibles variantes del camino que habíamos seguido, para hacerlo más llevadero cuando lo transitáramos con todos los compañeros de la Asociación.



Así que, decidimos rehacer la ruta al miércoles siguiente. 
Volvimos a Canales y torciendo a la derecha por la primera calle, que sube casi paralela al río, por debajo del puente que cruzó la autopista y tomando la dirección a un gran almacén de carbón emprendimos la ruta por sendero a media ladera con un ascenso más fácil que el de la vez anterior.

Cordel

Vimos cuatro corzos en una vaguada que con gráciles saltos se alejaron de nosotros, caminamos entre  hermosos pinares y atravesamos plateados riachuelos.

Cordel

Transitamos por pueblos semi abandonados en esta época del año, pasamos junto a una larga fuente a la entrada de Villayuste, donde atrajo nuestra atención la espadaña de la iglesia dedicada a San Clemente, con un poderoso cubo protegiendo la escalera de caracol que sube al campanario.

Villayuste

No pudimos visitar su interior y nos conformamos con leer la descripción que hace Julio Álvarez Rubio en su libro “Omaña pueblos, paisajes y paseos”

El mismo camino viejo que transitamos nos acerca a la ermita del Cristo y desde aquí emprendimos la bajada al pueblo de Lago de Omaña, donde corrimos parecida suerte en lo referente a la devoción peregrina y al arte religioso. Yo había venido hablando a mis compañeros de S. Bartolomé, el santo que lleva sujeto con una cadena a Astaroth, gran duque del infierno, que también es guardián de tesoros en los libros de alquimia.

Cordel

De repente, un perro ladró y una amable señora asomó por la puerta de su casa ¡No sabéis bien cuanto agradece el peregrino un poco de conversación, tanto como las gentes de estos solitarios pueblines!

Aproveché la charla para preguntarla por unos amigos míos. Yo le decía Julián y Yoli, pero no me daba razón, hasta que por fin cayó en la cuenta ¡Ah, Julianín y su mujer Yolanda, claro! Y los dos nos pusimos muy contentos. Se me olvidó deciros que “Julianín” mide casi medio metro más que yo, pero el diminutivo le venía porque su padre también se llama Julián, así que me asusto al pensar en cómo será la altura de D. Julián.

Cordel

Seguimos nuestra ruta bajando montes, para vadear los ríos que surgen de todos los valles, subiendo trochas y cruzando riachuelos hasta llegar a la gasolinera de Oterico, para desde allí seguir a Riello donde nos acogieron nuestros amigos.

Dice D. Julio Álvarez Rubio en su libro antes citado que si Murias de Paredes acoge a la curia del noroeste español Riello fue su emporio. Gracias a la amabilidad de D. Eliecer, el párroco,

Cordel

Pudimos admirar la iglesia, puesta bajo la advocación de San Juan Degollado, con un buen retablo barroco y un hermoso relieve de la decapitación del bautista. Sentimentalmente lo que más atrajo mi atención fue la vidriera de la entrada, con una inscripción indicando que fue donada por la extinta Caja León.

Cordel

Fijaos bien en la casa frente a la entrada de la iglesia, se trata del “comercio de la Viuda”. Hasta que dejó de funcionar en 1953 suministró mercancías, papelería, joyas, calzados, ultramarinos y aperos de labranza a todo el norte de España.

Viejo Camino,Riello, iglesia y antiguo comercio de la Viuda.

Esta señora representaba en la zona a la Compañía General de Tabacos y era además la corresponsal de la Caja de Ahorros de León. Era también la representante exclusiva de importantes firmas nacionales como Tamburini… Cuando escribo esto se celebra el día de la mujer trabajadora, así que sirvan estas letras de homenaje para las que ya no están: la Viuda, Faustina, madre de Alejandro Casona y la primera inspectora de Enseñanza… y sobre todo para las que estáis al pie del cañón, trabajando para que esta comarca no se acabe: Elena en Caja España, Mar en Cuatro Valles y tantas otras, mujeres anónimas esperando que escriba estas líneas para disfrutarlas en el blog.

Seguimos paseando carretera abajo, esta vez guiados por Mercedes de Dios, amiga que encontramos casualmente en el restaurante, hasta la Casa de la Torre del Siglo XVI ahora en restauración.

Viejo Camino,Riello

Luce un escudo de armas de la familia Arias Rabanal. En frente hay una Casa rural que en tiempos fue la Panera del Conde.

Viejo Camino,Riello, casa del torreón

Las principales calles están dedicadas a ilustres benefactores del pueblo, al Doctor D. Manuel de Dios, otra a D. José María Hidalgo, brillante científico que ocupó cargos en la Capital de España renunciando a su estatus para al final regresar y disfrutar de su Riello natal.

El reciente martes de carnaval la gente de Riello se desplazó a la capital leonesa para ofrecernos una demostración de la Guirriada y la Zafarronada donde pudimos verles disfrazados con sus cinturones cargados de cencerros y una piel de cabrito que les daba un aspecto siniestro.

Viejo Camino

Decidimos volver a pasar más tiempo en este acogedor pueblo, pero ahora tenemos que seguir nuestra ruta de Riello a Pandorado.
Saliendo del pueblo en dirección a Pandorado, después de cruzar el rio Ariegos, enseguida dejamos la carretera a la altura del kilómetro 13, por un camino de tractores a la izquierda, para tomar la Cañada Real de la Trashumancia que nos conduce a Campodiós, al pie del santuario de Nuestra Señora de Pandorado.

Hasta aquí llegaba la Cañada Real del puente la Vizana, que viene desde Trujillo. La Mesta fue abolida en 1836, pero de todo esto, nuestro compañero de la Asociación Manuel Rodríguez nos puede hablar con la autoridad de ser un gran especialista en el tema, por sus múltiples estudios y publicaciones.

Pandorado

El lugar debió de ser una Venta y aún conserva multitud de servicios. La ermita de Pandorado, varias Casas Rurales, la gasolinera y los dos restaurantes, el de Resthy y el Yordas se encuentran minimizados por una gran construcción hotelera que cuenta con Spá y helipuerto, aunque en la actualidad sólo abre bajo demanda.

Viejo Camino

Ya no habitan la casita blanca junto a la ermita dos personajes casi míticos llamados Segundo y Úrsula, omañés él, asturiana ella, con una hermosa historia de amor que les llevó a Cuba y Nueva York. A pesar de las distancias lograron juntarse y volvieron casados a este Pandorado que ahora nosotros transitamos y es que el “oficio de peregrino” consiste también en llevar a través del camino, las historias amables de la gente. Hoy el retrato de Segundo y Úrsula me lo muestra su yerno e hija, Eugenio y Anita, que también me sirven amablemente de guias por los alrededores.

Viejo Camino, Pandorado, Anita y Eugenio con las fotos de Segundo y Úrsula

Eugenio nos guio hacia la pendiente donde se oía el rumor del río, que brillaba en el fondo del valle. Nos mostró la fuente y el  lugar en la roca labrado con una cruz, donde dice la tradición que los pastores encontraron la imagen de la Virgen. Nos cuenta que la llevaron a la iglesia de la Omañuela, a la que pertenece este lugar de Pandorado, pero que misteriosamente desaparecía y volvía aquí.

Viejo Camino, Pandorado, Piedra de la Cruz

Esto se repitió hasta que comprendieron que la Virgen quería una ermita en ese lugar así que se pusieron manos a la obra para construir el Santuario y no es para menos, pues cuenta la leyenda que un cristiano escapando de los musulmanes invocó a esta Virgen la cual hizo crecer los trigales por los que pudo escaparse de sus perseguidores.
Eugenio y Anita compartieron con nosotros su tiempo contando estas y otras historias de “antaño”.

Viejo Camino, Pandorado, Restaurante Resthy

Hicimos otros amigos en Pandorado: Resthy y Geli, dueños del restaurante donde comimos. Él nos llevó en su todoterreno a conocer la continuación del Cordel, que según creía sería la ruta que seguiría el cortejo real, pues es mucho más espacioso y cómodo, que la ruta que proyectábamos por la orilla del río. Realmente se goza de unas panorámicas preciosas y se llega a Santibañez de Arienza, que es un lugar de importancia en época romana, debido a los hallazgos encontrados. Está a unos pasos del Castillo, cerca de la famosa ermita del Cristo, donde se relizaban las ferias. De otra manera nos lo hubiésemos perdido. A todos desde aquí ¡Gracias, sois fenomenales!

Pandorado a Vegarienza

Como ya la Asociación había elaborado los billetes que marcaban bajar a la Omañuela, no tuvimos más remedio que tomar esta opción, que ahora os presentamos. 
Hay que seguir 1,5 Km por una carretera estrecha en fuerte descenso, que nos lleva al pueblo de la Omañuela. Famoso coto de pesca de truchas, con un entorno bellísimo junto al río, que en verano se llena de gente y de coches, pero ahora sólo cuenta con tres habitantes.

Este día gracias a ir acompañados de Resthy conseguimos visitar la iglesia, donde se conserva una de las tallas más hermosas de las Omañas, nuestra Señora de la O, o de la Esperanza. Me sorprendió ese nombre, pues yo creí que se le daba a María embarazada, pero esta imagen tiene un hermoso niño sobre sus rodillas.

Omañuela

Comprendo el peligro de divulgar fotos de las Vírgenes que aun quedan en lugares tan despoblados, pero también se debe comprender que en cualquier libro de arte, como por ejemplo el D. Julio Álvarez Rubio antes mencionado, se pueden ver y recopilar datos de las mismas. Yo pienso que tanto el Obispado como la Junta de CyL en colaboración con la Guardia Civil deberían tomar cartas en el asunto y dotarlas de las medidas de seguridad exigibles a cualquier edificio, organismo o entidad bancaria.

Omañuela

Mirad que hermosa la pendoneta de la Cofradía del pueblo. Así hemos conseguido esta original foto de un pendón desplegado por fantasmagóricas manos. Gracias amigo, aunque lo siento, pues esta vez no sales en la foto.

En un poste vimos el símbolo del camino, lleva la firma de Jacinto, ya te dije amigo que te hemos recordado mucho en esta ruta así como a Adolfo y el grupo de la Asociación, que han pasado por aquí este verano. Toda la gente os recuerda con cariño y nosotros también.

Continuamos por el pueblo y al final había un cortado en la roca para trazar el camino. Creo que el padre Eutimio Martino nos diría que sin lugar a dudas, estamos en presencia de una vía romana y un corte artificial realizado mediante el resquebrajamiento de la roca, quizá con el sencillo método de quema de madera y aplicación de vinagre.

Viejo Camino

Yo creo que para nuestros amigos Martino y Siro es un camino romano por el que se transportaba el oro del Valle Gordo. Para otros será el célebre coto truchero de la Omañuela conocido en toda Europa  y para nosotros uno de los muchos caminos por los que los antiguos peregrinos iban a Santiago para venerar las reliquias del Apóstol.

Viejo Camino

Seguimos caminando sin complicaciones hasta Guisatecha, donde en una casita al lado de la carretera fotografiamos dos escudos de buena talla, en uno de ellos figura la palabra García y perteneció a D. Manuel García que en 1773 fue a casarse a Manzaneda, pero no fue incluido en el censo por no haber acreditado nobleza, así después de que la probó en la Cancillería de Valladolid dejó constancia en estos grandes escudos heráldicos.

Guisatecha, Viejo Camino de Santiago

D. Manuel instaló el escudo de los García que hizo traer de su pueblo natal, que era Curueña, y el de los Álvarez que era el apellido de su esposa Paula. Julio Álvz Rubio nos dice en su libro ya mencionado que hace cosa de un siglo los herederos trasladaron los escudos en un carro desde Manzaneda para colocarlos en el lugar que actualmente ocupan.

También me impresionó encontrar las ruinas de Urbicua, pues mientras inspeccionábamos la ruta con Resthy, di con ellas. Coincidió que viendo estos montones de terreno comprendí que debían ser lo que quedaba del antiguo poblado de extracción de oro en época romana... y como dijo Resthy que este lugar se llama la Puebla, coincide con la ubicación que le dio fray Tirso López, agustino nativo de Cornombre un pueblo cercano a este lugar.

Pandorado a Vegarienza

Fray Tirso envía un informe sobre la posible ubicación de esta ciudad, citada ya por Tito Livio, al Catedrático de la Universidad de Granada D. Aureliano Fernández Guerra, que se encontraba  realizando un mapa de la provincia romana de Gallaecia. Este catedrático creía que Legio super Urbicum se ubicaba en lo que hoy denominamos el castillo de Luna y ya afinaba bastante, pues otros arqueólogos creen que está en un lugar indeterminado entre Zaragoza y Albacete.

Pero ¿Quién era este cura que se atrevía a dar consejo al catedrático granadino? Ya dijimos que nació en Cornombre en 1838 fue profesor de Estudios Teológicos en Burgos, escribió varios trabajos literarios y de investigación, como este que nos ocupa y llegó a ser Académico de la Historia. En 1889 rechazó la proposición de ser Obispo de Cuenca.

Y ¿en que me baso yo para dar la razón al buen fraile en contra de otros muchos investigadores? Pues en que nosotros tenemos un dato muy valioso en la Carta de Gundisalvo a Frolanus, en este itinerario del Vexu Kamin, que seguimos.
Así dice: "Por  camino adelante pasamos el río Luna y otras aldeas y caseríos hasta Riello en las Omañas. Después Pandorado y las ruinas de Urbicua donde los romanos traian el oro que sacaban a los montes del Valle Gordo.”

Cruzando estos datos es fácil concluir, que en estos montones, que encierran los restos del poblado a donde los romanos traían el oro que sacaban del Valle Gordo, duerme la ciudad de Urbicua. Ahora hace falta la mano que sepa despertarla.

montículos de la Puebla, antigua ciudad de Urbicua

Mientras hablábamos de estas y otras cosas, divisábamos a lo lejos las almenas del castillo con unos guardianes que nos observaban desde sus torres, no nos perdían ojo aunque según íbamos acercándonos pudimos comprobar que no eran otros que... ¡cigüeñas! Más de diez nidos de estas aves reposan en los amenazadores muros de esta fortaleza cercada por los ríos Entralgo y Omaña que sirven de fosos naturales. Dicen que en su interior nace un pasadizo que accede a las ruinas de la Puebla.

El Castillo

Debió de ser muy poderoso para resistir los envites del tiempo hasta nuestros días. En los pergaminos del Vexu Kamin se trasmite otra revelación, que Guisatecha y el Castillo de Benal pertenecieron a D. Guisvado, el conde de Boñar, que salió a recibir a la comitiva regia a la Losilla. Podéis consultarlo pinchando en la etapa del viejo camino entre Cistierna y Boñar

El Castillo

Guisvado y Leuvina, condes del siglo X, acudieron a defender al Papa del ataque de los turcos. Cuando llegaron a Roma el peligro ya había pasado, pero su Santidad impresionado por el gesto de estos leoneses les hizo entrega de unas reliquias de San Adrián y Santa Natalia. Podéis ver la “Peregrinación de las reliquias" en este artículo que Rosi escribió para las MM. Carbajalas de León.

En 1366 Enrique II dona el castillo a Juan González de Bazán que ostentaba también el señorío de Palacios de la Valduerna, pero en seguida se lo entrega a Diego Fernández de Quiñones I cabeza de otra linajuda familia leonesa.

He visitado el Castillo en varias ocasiones y por supuesto he hecho muchas fotos del mismo. Ejerce una extraña fascinación, pero se puede ir observando el deterioro paulatino que sufre sin que las autoridades lo restauren.

El Castillo

En medio de las ensoñaciones viene a mi mente la legendaria historia de D. Ares de Omaña.
Cuentan las gentes del lugar que este caballero fue invitado a presentarse en el castillo de Ordás por su tío. Parece ser que no se llevaban muy bien, por lo que no las tenía todas consigo. D. Ares se presentó con escolta de 200 aguerridos omañeses curtidos en la azada y la guadaña. Por consejo de su madre viuda accedió a la invitación que podía suponer paz duradera para sus gentes, temerosas de las ambiciones de sus parientes. El tío conociendo la juventud y la nobleza, pero la inexperiencia de Ares le reprochó:
-¿Vienes a verme con escolta? ¿Tan felón me crees, como para hacerte daño siendo mi huésped?
La treta surtió efecto. Ares se disculpó, justificó su escolta en el peligro de los caminos, y mandó a su gente esperarle fuera del castillo.
Durante la comida el tío manda asesinar al sobrino y en una muestra de infinita crueldad quemó la cabeza del infortunado Ares y después de exhibirla como trofeo desde las almenas se la lanzó a la escolta que esperaba en la ladera circundante al castillo de Ordás, para que se la devolviera a su madre.http://www.cuadrosleon.com/omana.htm

Hoy el Castillo es un tranquilo pueblín que se formó a partir de las Ventas y hospederías para comer y descansar durante las ferias, que se celebraban junto a la ermita del Bendito Cristo. A su lado se ha restaurado el edificio donde se ubicaban las pesas del Mercado.

Viejo Camino

Dicen que hasta mediados de los 60 la ermita estaba cubierta de paja de centeno con el suelo de canto rodado. En el interior de la bóveda hay un escrito dando cuenta de los benefactores que la mandaron edificar.

Como en otras ocasiones me declaro en huelga, como no quieren que cuelgue fotos de las imágenes, pues no las describo, aunque son muy hermosas. Sólo os hablaré de una Virgen gótica que llaman de la manzana, del Siglo XIV y un cuadro donde consta que el Obispo de Oviedo concede 40 días de indulgencia a las personas que aquí recen un credo. Pues ¡ale, ya sabéis lo que hay que hacer!

Y yo, a pesar de que los protagonistas de mi historia siguen ruta para descansar en el monasterio de Vegarienza (Que aún no he descubierto donde se encuentra) me dispongo a descansar y reponer fuerzas en el restaurante de la familia de mi amigo Goyo en el Castillo.
Ved nuestro reportaje fotográfico desde Canales a Riello
Ved nuestro reportaje fotográfico desde Canales al Castillo
Ved nuestro reportaje fotográfico de Omañuela
Ved nuestro reportaje fotográfico desde Pandorado a Vegarienza

Recuerdos de la etapa:
El domingo 16 de marzo la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León "Pulchra Leonina" hicimos esta etapa  de Canales al Castillo, con alegría, pues después de tantas jornadas marcadas por las inclemencias del tiempo, ahora disfrutábamos de un hermoso día de sol.
Se inició la peregrinación en la entrada del pueblo de Canales, torciendo a la derecha por la primera calle, que sube casi paralela al río, va por debajo del puente que cruzó la autopista y tomando la dirección a un gran almacén de carbón emprendimos la ruta por sendero a media ladera con un ascenso fácil y unas vistas panorámicas maravillosas.

Al llegar a Riello nos esperaban D. Eli, el sacerdote, para enseñarnos la iglesia y  nuestros amigos Elena, Mar, Esteban, entusiasmados en charlar sobre el Viejo Camino y para acompañarnos en un tramo de la etapa.
Riello
Rafa había prestado su traje de peregrino medieval, para colocarlo en la plaza y que sirviera de homenaje festivo en esta fecha en la que peregrinábamos los de León.
Riello
Cuando llegamos a Pandorado el traje de peregrino de Rosi se exhibía a la puerta del Restaurante de Resthy y Geli. Nos dijeron que muchos clientes preguntaban por qué y nos agradó que nuestra iniciativa sirviera para publicitar esta antigua ruta Compostelana.
Riello al Castillo
Tras un refrigerio y charla con los dueños, a los que estamos tan agradecidos por la ayuda recibida a la hora de investigar la ruta, seguimos hasta La Omañuela.
Riello al Castillo
Allí Elena y Mar nos facilitaron la visita al templo y a las antiguas escuelas. Se estaba de maravilla en el famoso coto pesquero del río, en la zona preparada con mesas de madera. Nos dijo que había días en verano que aquello se llenaba de gente y había contado hasta 40 coches...
No es de extrañar, es un lugar paradisíaco.
Riello al Castillo
La ruta hasta el Castillo iba a la orilla del río, por una estrecha senda sombreada de vegetación, muy agradable.
Tras comer en el Castillo visitamos las ruinas de Urbicua y nos acercamos a disfrutar del río, que venía crecido, vibrante, hermoso y que constituyó un descanso para nuestros pies.
Riello al Castillo
Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafa Cid