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27 noviembre 2014

Esperando a Peridis

Admito mi curiosidad, ante la conferencia que D. José María Pérez, cariñosamente llamado Peridis, impartía en el Hostal de San Marcos de León.

Peridis

Arquitecto, dibujante gran restaurador y divulgador del románico, viñetista del diario el País y ahora nos iba a presentar su nueva faceta: la de escritor de novela histórica, con el libro “Esperando al Rey” ganador del premio de novela histórica “Alfonso X el Sabio”.

Peridis

Lo primero que hice fue leer el libro, que ya desde sus primeras páginas nos va introduciendo un una apasionante historia de nobles, obispos, infantas y canteros, todo ello en una época muy delicada de la historia de España, con Fernando de León y Sancho de Castilla, como principales protagonistas, con todo su entorno político y de conspiraciones.

De la mano de Peridis, o mejor dicho de su pluma vamos conociendo la manera de pensar de estos personajes y del maestro Mateo, el conde de Traba y su hija, el Cardenal Jacinto. Personajes que tan pronto nos descubren los misterios de la Catedral de Santiago, como recitan el poema de don Gaiferos o nos narran la historia de amor entre Abelardo y Eloísa.

Peridis

No sé por qué, pero la escena en la que Mateo presenta a sus amigos la maqueta de la Catedral de Santiago, me trasladó al día en que mi amigo Paco me mostró su trabajo sobre la misma.

Catedral de Compostela, maqueta de Paco, León

Coincide la presentación de “Esperando al Rey” con nuestra andadura peregrina por el tramo del Camino de Santiago comprendido entre O Cebreiro y Triacastela muy cerca de Monterroso, donde transcurren los primeros capítulos del libro, por lo que estoy casi seguro de que mientras contemplamos las iglesias y los paisajes gallegos, nos iremos encontrando (en nuestra imaginación) con todo el elenco de personajes medievales y en su compañía nos será más llevadero el camino porque ¿sabe Vd. Peridis? Vamos a hacer realidad lo que quería al escribir el libro: que los protagonistas del románico sigan vivos en nuestra memoria y en la de los que durante siglos transitarán por el camino.

Peridis

Como Vd. Dice en este “Juego de tronos” a la española en que mientras unos pelean por la silla regia, los hombres del pueblo luchan por sobrevivir a las pestes, las guerras o las hambrunas, pero también que la Edad Media no es una época oscura, si no muy luminosa con hermosos códices y bellos monumentos.

Peridis

A mis compañeros de asociación os animo a que leáis el libro de D. José María, lo tenéis en nuestra biblioteca o mejor aún, podéis comprarlo en librería Casla, donde seguro que nuestra compañera Telvi os obsequia con algún detalle, pero sobre todo leedlo porque no os dejará indiferentes.



Texto y fotos de Rafael Cid y Rosa Fadón

Peridis en León "Esperando al Rey"

Peridis ha venido a León a presentar su libro "Esperando al Rey".

Peridis

Nosotros hemos estado en el salón del Hostal de S. Marcos en una sala abarrotada. En la mesa presidencial estaba Vicente, presidente de SOFCAPLE que era quien organizaba el evento y al otro lado del autor, Trapiello, como presentador.

Primeramente Trapiello nos puso sobre aviso del interesante ejemplar que tenía en las manos. Porque era un texto lleno de diálogos y que además tenía "santos" dos características que facilitaban la lectura a los más perezosos. Porque la historia que se contaba, estaba narrada a través de situaciones comunes a cualquier época y no engolada con palabras medievales, cuyos significados y usos nos eran extraños. Porque los personajes dentro de su variedad de tipos propios del medioevo, reyes, altos dignatarios políticos o religiosos, guerreros y sobre todo mujeres...se mostraban ausentes de esos estereotipos, con los que luego nuestros dirigentes nos han venido a corromper, con eso de las eternas enemistades entre León y Castilla. Porque Peridis nos daba un cuadro de la historia de España tan vívido que resultaba imposible adivinar dónde había encontrado la documentación pertinente, si no fuera a través de sus profundos años de experiencia románica y medieval. Pero luego, llegó a la conclusión de que el autor, era capaz de escribir tan bien, porque siempre había sido un buen hombre, que había sabido escuchar.  Siempre entre piedras de castillos y de iglesias, buscando las claves del románico, también habría sido capaz de escuchar a las piedras.

Cuando Peridis tomó la palabra le dio la razón, efectivamente las piedras le habían hablado ya en su niñez, en Aguilar de Campoo y también los autores como Unamuno cuyas palabras le aguijoneaban: "¿hay en estas ruinas hombres? ¿hay en estos hombres hombría?"

Las ruinas del monasterio de Aguilar, sus sepulcros, claustros y dependencias , le habían impresionado, le empujaron a la arquitectura, a la restauración y las personas que los habían labrado o habitado, también le instaban a darse a conocer, a recibir vida a través de los sentimientos que podían vivir sus lectores y el propio autor.

Fue sorprendente para mí escuchar esta reflexión. Peridis confesó que cuando se levantaba de la cama, ya le bullían en la cabeza las historias de los personajes demandando que las plasmara al papel y que a veces había llorado con sus personajes, cayéndole las lágrimas por sus mejillas, como solía ocurrirle a los lectores.

Es verdad que yo estaba hecha a oir a los autores, que los personajes parecían tener vida propia y que sus obras iban creciendo de manera independiente a sus propios proyectos. Se lo oí a Cervantes, con su Quijote, a Pirandello en su "6 personajes en busca de autor" y a muchos más, tantos que dejé de tomarlos en serio, pensando que era como la "falsa modestia", un recurso literario.

Pero ahora Peridis decía que escribió esas historias para dar vida a sus personajes, de la misma manera que había restaurado sus edificios y templos, para perpetuar su existencia. Quería que los lectores a través de los sentimientos que lograran despertar sus personajes, les diéramos esa vida que demandaban.

No me pareció un recurso literario, por más que lo hubiera oído tantas veces, me tocó el corazón y le creí. Ahora que se divulga la física cuántica, con sus presupuestos de que el tiempo no existe y que todo es aquí y ahora, este Peridis, tan bueno, estaba realmente llevándonos a ese plano de existencia misterioso en el que todo confluye, algo así como lo que dijo Borges en el "Aleph" y realmente con nuestros sentimientos, vivían los personajes o vivíamos nosotros, la totalidad del instante.