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10 agosto 2017

Caminayo, belleza del Viejo Camino de Santiago


Cuenta D. Matías Diez Alonso en su libro “las Cabeceras del Cea” Pág. 60, que una de las acepciones de las que puede proceder la denominación de Caminayo es:
“Las Camenas o ninfas de las fuentes moradoras en las cuevas de la caliza al lado de los abundantes y cantarines arroyos que saltan bulliciosos por la piel tan quebrada de sus terrenos. Se mantiene la leyenda del tesoro escondido en estas cuevas que guarda una bellísima Jana”.
Con los recuerdos de su lectura nosotros habíamos estado en este bonito pueblo en 2015. Buscábamos La Morra de Santiago, en aquella ocasión conocimos a Zosi y su familia que nos acogieron amablemente en nuestra visita por los alrededores, desde el monte “tio pinao” hasta Velilla del Río Carrión contemplando sus espectaculares paisajes.

Podéis ver aquí la reseña que entonces hicimos en nuestro blog. http://rsas0010.blogspot.com.es/2015/10/andando-me-hallo-camino-de-caminayo.html

En El Monte TIO PINAO
Fito de Torre Magalana

Pero la amabilidad de sus gentes y la leyenda de las janas encantadas en sus cuevas y sobre todo la lectura de un libro escrito en 1898 “Un rincón de la montaña” nos pedía a gritos una nueva visita. El libro escrito por Clemente Bravo toca temas tan interesantes como Morgovejo, la leyenda del pozo, las cuevas de Caminayo, las Conjas. así que nos pusimos de nuevo en contacto con Zosi para que hiciera de nuevo de cicerone pues sería muy peligroso realizar solos la aventura.

ZOSI Y GONZA
Sin título

Caminayo en verano tiene un coqueto bar, creo que fue en su tiempo el teleclub, donde podéis refrescar tomando una cerveza y sobre todo contactar con la gente de la localidad para que os indiquen el camino a seguir. Insisto en esto para que no emprendáis las aventuras sin que lo sepa alguien que os pueda socorrer.

Ni que decir tiene que yo me sentía como el protagonista de la novela de Julio Verne “Viaje al centro de la Tierra” teniendo como cuaderno de bitácora el libro de Clemente Bravo, cuyo capitulo sobre la cueva leía habidamente.

DENTRO DE LA CUEVA
Sin título

Comenzamos la narración de nuestra aventura: A la entrada por el piso de la galería se extiende una rampa llena de peñascos, al faltar la luz exterior, encendimos las linternas y entramos en el reino de las sombras. Zosi conocía todas las cuevas desde niño y aunque no nos había dicho aun había colocado a lo largo de la cueva principal un cordel azul que cual hilo de Ariadna nos guiase para volver y evitar extravíos. El otro aventurero, mi sobrino Gonzalo, es un experto espeleólogo.

VENTANA
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“Enfrente de la boca a dos metros de altura, había un agujero curiosísimo que nos parecía una obra de arte, que producto de la ciega dinámica natural era digno de una capillita gótica” se maravillaba en su libro “Un rincón de la montaña”el Sr. Bravo.
Nosotros deseábamos realizar in situ, un recorrido literario que habíamos realizado a través de su hermoso libro y que nos habíamos aprendido casi de memoria. 
Así en otra pagina dice. "El corazón nos palpitaba violentamente... el aire llegaba saturado de humedad, los candiles chisporreteaban y sus parpadeos siniestros hacían bailar las sombras de las paredes semejando monstruos y endriagos"

Dentro de la cueva observamos una figura en las rocas que semeja a una CABRA
Sin título

Y comenta Clemente, con su romántica descripción de la cueva: “De pronto, los que íbamos delante, advertimos en el suelo un fulgor extraño. En efecto habíamos ido a meternos en el río que se deslizaba tranquila y silenciosamente cuya superficie fulguraba herida por nuestras luces”

FOTO DEL RIO
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Pudimos contemplar luego nuevas maravillas, con exclamaciones de asombro vimos sobre nuestras cabezas un inmenso colgadero con innumerables pieles tendidas lo mismo que se ven en una fábrica de curtidos.

FOTO COLGADERO GONZA
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A lo lejos observé unas letras negras en la pared y no me hubiera sorprendido a estas alturas de la exploración que dijera como la fatal lectura del Dante: “lasciate ogni speranza, voi che entrare” en su Divina Comedia. Pero en realidad se trataba de otros aventureros de Mogrovejo que dejaron su marca en 1948.

FOTO LETRAS
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Clemente, en su libro, continúa con su detallada y hermosa descripción de la cueva“Llamó luego nuestra atención una altísima y hermosa columna, toda estriada y llena en su base de delicados adornos” 


FOTO DE LA COLUMNA
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Por lo que estas alturas de la expedición creo que ha llegado el momento de contaros LA LEYENDA DE LA CUEVA DE CAMINAYO tal como me la contaron a mi los más viejos del lugar.

Pues bien, era la época de la reconquista y un noble señor de este lugar partió para la guerra atacando una fortaleza musulmana fuertemente defendida. Era tal su fiereza y gallardía en el combate que la hija del caudillo agareno quedó prendada de él, de tal forma que pasado un tiempo el afecto fue mutuo decidiendo ambos casarse y firmar la paz.

El caudillo moro les obsequió con grandes riquezas cuando decidieron volver a Caminayo. El cristiano ya había olvidado que había dado promesa de amores a una dama lugareña que enterada ahora de la vuelta de su amado en hermosa compañía, montó en cólera y fue en busca de la bruja del lugar para que le preparara un brebaje que dejara fuera de combate a la bella agarena.

No hizo solamente eso la malvada, si no que además la convirtió en estatua estalagmítica en el centro de la cueva. Eso si, acompañada de un arca con sus tesoros y otra mas con carbón porque si los encuentras y te equivocas al abrirlos quedarás pegado el techo para siempre.

MURCIÉLAGOS POR DOQUIER...
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Son muchos los que desde entonces han buscado al tesoro y a la bella, pero ¡cuidado! Si veis unas lucecitas brillar a vuestro alrededor son los ojos de la bruja que vigila incansable, la manera de deshacerse de ella es pegándola un gran soplido lanzándola contra la pared. Por suerte no vimos ningún ojo reluciente pues a la hora que exploramos los grandes murciélagos dormían placidamente ¿la bruja también?

EN LA COLUMNA
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Vimos luego algo “que en el fondo del río blanqueaba y merced a la transparencia del agua, pudimos ver una gran veta marmórea pulimentada por la corriente.

MÁRMOL
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Como el anterior invierno ha sido muy seco no encontramos el torrente que dicen en la novela que existía antiguamente aunque aquí señalo la oquedad que pienso se produjo por el discurrir del agua en el transcurso de los años.

BAJO EL TUBO DE OQUEDAD
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No quiero cansaros con mis descripciones, pienso que es importante la lectura del libro y si al final decidís entrar, pasad primero por el bar de Caminayo porque siempre os darán buenos consejos, seguid la cuerda azul y por donde no la veáis, no entréis.

En 1898 nuestros protagonistas lo hicieron acompañados del cura párroco de Caminayo Don Florentino Fernández hijo del pueblo y gran cazador de osos. Visitad la Iglesia y veréis una inscripción cincelada en la campana mayor que “se fundió siendo cura D. Florentino Fernández” aparece también la fecha MCMI (1901) D. Florentino fue párroco durante 40 años.

CAMPANA CON INSCRIPCION
campana D. Florentino

Siguiendo en la iglesia podemos admirar una pila bautismal muy antigua de una sola pieza. Procede de la ermita de Santa María de Mental. Ahora es despoblado pero su historia fue estudiada a fondo por nuestros amigos Ramón Gutiérrez y Siro Sanz buenos conocedores de esta comarca y de la Casa de los Señores de Prado con infinidad de publicaciones a sus espaldas.

PILA DE SANTA MARÍA DE MENTAL EN CAMINAYO
pila bautismal



En la Pág. 63 del libro “los señoríos en la Montaña Oriental de León” podemos estudiar a fondo, de la mano de estos autores, los pleitos judiciales que sostuvieron el Obispado de León contra los marqueses de Prado por el ahora despoblado de Mental.

En 1198 había sido donado por la condesa María junto con el lugar de Caminayo a la Orden de Santiago. En 1521 aprovechando los altercados de las guerras de las Comunidades, que este lugar se encuentra alejado de la capital y que el Obispo no se encontraba en León gente armada, criados del Marques toman por la fuerza y queman el poblado de Mental maltratando a las gentes que allí residen y aunque los pleitos dan la razón al Obispo, allí siguieron los deudos del marqués con sus ganados puercos vacas y cabras hollando incluso el lugar sagrado donde estaban enterrados los antepasados de los antiguos propietarios. Todo esto y mucho más podreis ver en el librito antes citado, gracias Ramón y Siro por el buen rato que me habéis hecho pasar con su lectura.

Sin título


Oscurece en Caminayo y tenemos que volver a León sabemos que nos queda mucho por ver y descubrir en estos bonitos parajes: los vamos citando según bajamos a Morgovejo El puente de Viyaescusa, la Canalina y el Rebollo del Moro cargados de leyendas, las Conjas..

Podéis ver también en este blog “Cantamisas en Prioro”
http://rsas0010.blogspot.com.es/search?q=prioro


Y para los que nos habéis seguido hasta aquí, como premio podéis leer el libro completo “Un rincón de la Montaña” en el siguiente enlace:
http://bibliotecadigital.jcyl.es/i18n/consulta/registro.cmd?id=7360

Podéis ver más fotos de este día aquí:
https://www.flickr.com/photos/rsas0010/sets/72157684674045384

Ahora toca despedirnos, apuramos el ultimo café y ¡hasta la próxima, amigos de Caminayo!













12 mayo 2016

Recuperar el Viejo Camino en la provincia de León: Velilla del Río Carrión-Caminayo-Morgovejo

La primera etapa que hay que recuperar al iniciar el Viejo Camino de Santiago por la provincia de León es la que corresponde con la Etapa 10 del "Camino olvidado":

Hay que seguir de Guardo a Velilla del Río Carrión, a Caminayo, a Morgovejo, a Valderrueda, a Puente Almuhey.


  • La pertenencia de Velilla del Río Carrión al Viejo Camino de Santiago lo documenta Demetrio Ramos Díez en su libro "Brisa de mis montañas leonesas" Velilla de Guardo 1940, que en la pág 36 dice "A esto podemos añadir que el pueblo es sin duda antiquísimo y que era el Camino forzado para los peregrinos que iban a Compostela y en Velilla existían varias hospederías para peregrinos y esto se comprueba por el número considerable de edificios que ostentan escudos heráldicos con la Cruz de Santiago" Recuerda el autor, cómo de niño, rodeaban a los peregrinos para oir sus historias. Precioso testimonio histórico que justifica el recorrido de nuestro Viejo Camino de Santiago que aún en fecha de 1940 se da fe de ello.

  • La pertenencia de Caminayo al Viejo Camino de Santiago lo documenta la Carta de Gundisalvo a Froilanus que recoge Julián Glz Prieto en su libro "Vexu Kamin": “Pasando junto a una loma que llaman Morra de Santiago donde había una ermita y más abajo un monasterio”.



  • La pertenencia de  Morgovejo y Valderrueda, al Viejo Camino de Santiago lo documenta en su libro “Prioro y Tejerina, estudios y documentación histórica” Ramón Gutiérrez Álvarez: “ya en Morgovejo se encontraban con el camino de Santiago del Subcantábrico  que procedente de Velilla y Caminayo, continuaban por la ermita de la Vega de Valderrueda, Puente Almuhey  y  (el santuario de la virgen de) Velilla, Puente del Mercadillo etc." p44

Todos estos escritores nos confirman el trazado de esta etapa 10. Aquí os ponemos el mapa:

Microsoft Word - Documento1

Podéis verlo más grande pinchando aquí:

https://drive.google.com/file/d/0B8B6TE9X5vWZOVpnLTYxR2lrQURwYm1oSjZuSGFjaldqam4w/view?usp=sharing

11 noviembre 2015

Velilla del río Carrión, Caminayo, Morgovejo y PuenteAlmuhey en el Viejo Camino de Santiago

Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
Rosa Fadón y Rafael Cid


El Viejo Camino de Santiago entra en León desde Velilla del Río Carrión por Caminayo y Morgovejo.

0 Velilla río Carrión

Para que lo leáis más cómodamente pinchad aquí

Morgovejo tiene en sus proximidades el puente romano de Villaescusa, testigo de las Calzadas  y el desaparecido balneario de aguas termales e historia antigua.

Hacer esta etapa era una asignatura pendiente desde cuando empezamos a investigar el “Viejo Camino de Santiago” y el recorrido es fácil y de una belleza impresionante. 

Dicen los que saben de esto más que nosotros, que los peregrinos deben empezar su andadura desde la puerta de su casa por lo que nosotros lo empezamos en el límite de la provincia de León. ¿Pero desde qué punto se accedía?. En el documento que narra la peregrinación de Leodegundia, la hermana del rey Alfonso III el Magno, en el año de 902, hace ya más de mil años, el trayecto se va puntualizando y dice así:
“Y descansaron en el monasterio de San Román de Entrepeñas y más cerca otro pueblo con muchas aguas que curan y llaman Velilla... Pasando junto a una loma que llaman Morra de Santiago y la ermita de nuestro patrón y más abajo el monasterio, me dijeron haber visto los aluches por unos prados. Estaban en el corro, todos con madreñas, los de Morgovejo y Prioro y dentro del corro los mozos de ambos pueblos agarrados trataban de tirarse y pudo uno de Morgovejo que no cayó. Dieron convite a los perdidos y sus gentes y me dijeron que mientras duró unos se bañaron en las aguas que manan por allí. Y llegaron a Puente Almuhey donde se cuida a los peregrinos" Julián González “Vexu Kamin”. p 23
Buscamos el camino, ya que las explotaciones mineras del siglo pasado habían desdibujado las antiguas sendas y en cuanto a la Morra de Santiago, desconocía su ubicación, hasta leer el libro “Prioro y Tejerina, estudios y documentación histórica” de D. Ramón Gutiérrez Álvarez:

“ya en Morgovejo (los peregrinos) se encontraban con el camino de Santiago del Subcantábrico que procedente de Velilla y Caminayo, continuaban por la ermita de la Vega de Valderrueda, Puente Almuhey y (el santuario de la virgen de) Velilla, Puente del Mercadillo etc.” p 44

De aquí dedujimos que de Velilla del Río Carrión el viejo camino de peregrinos viene a Caminayo, en cuyas inmediaciones se encuentra la Morra y el hoyo de Santiago.

En Velilla hicimos la foto de rigor junto al puente medieval construido sobre otro puente romano del que se conserva un solo arco, los otros dos se los llevó una riada en 1912.
Visitamos las fuentes Tamáricas que ya cita Plinio el Viejo y que se vienen situando tradicionalmente en La Fuente Reana, posiblemente una corrupción de “Romana”.

La fuente impresionaba a los antiguos con su ruido subterráneo para empezar a manar. Después, al perder presión el sifón, se seca casi instantáneamente. Al ser un lugar de culto fue cristianizado con una ermita, la de San Juan de las Fuentes Divinas, siguiendo la tradición de relacionar el agua con San Juan Bautista.

Marchamos por una amplia vía del monte, que actualmente se llama "de los mineros" porque por ella iban estos diariamente a su trabajo. La senda va cogiendo altura suavemente y es amplia. ¿Sería en tiempos una calzada romana? Nuestros peregrinos medievales dicen que iban "siempre por senda romana" protegidos por las montañas, para salvarse del “miedo musulmán”.

Nos desviamos un poco para subir a lo alto de la Collada, llamada Torre Magalana, un topónimo que resuena a agua vertiéndose en diferentes valles, donde se encuentra el Hito, o Fito nombrado cariñosamente Tío Pinao. Desde aquí teníamos una magnífica panorámica sobre todas las montañas alrededor, desde Espigüete, Las Pintas, PeñaCorada y hasta se divisaba marcado sobre la roca un río fósil.

Luego llegamos a Caminayo  que es un pueblo con poca gente fuera de época estival, durante todo el año viven Zosi y su familia que nos acogieron con esa cordialidad que saben tener las gentes de la montaña, acompañándonos en todo momento. Nos enseñaron la iglesia con su pila bautismal que se trajo de Santa María de Mental, una casería que en lo civil pertenece a Prioro y en lo eclesiástico a Caminayo.

Lo que más nos impresionó fue la copa concejil que aún se conserva, que lleva la inscripción “Soy de la billa de Caminayo año 1726” todo un honor pues por ella bebían antiguamente los regidores y los de estado noble, mientras los del estado general lo hacían por un cuerno de toro, que no se conserva. Quedan algunas copas concejiles más en la provincia, pero ninguna tan bonita y cuidada como esta.

Zosi nos habló de una cueva que en realidad era una mina que atravesaba la montaña por debajo, sin tener que subir a la cresta como lo hicimos nosotros, de la cuevona donde están las janas con sus tesoros... aunque el verdadero tesoro es la amistad que nos brindan estas gentes. ¿Os imagináis todo esto con un poquito de promoción turística?

Su hermana Begoña nos llevó hasta la casa de Jesús y con su familia hablamos, de caminos, fósiles, topónimos, leyendas y de la historia del cura de Besande, fusilado cuando la francesada por ayudar a un guerrillero local apodado “El marquesito”. Nos costó trabajo irnos de allí.

El siguiente pueblo con el que nos encontramos es Morgovejo, pero antes a nuestra izquierda aún se conserva el topónimo de Thorales donde hubo un monasterio, creemos que es este al que se refiere el documento de Leodegundia que hemos citado más arriba.

Morgovejo tuvo preceptoría donde se educaron militares, juristas, médicos y seminaristas. Desviamos nuestra ruta para visitar el puente de Villescusa donde existió un poblado entre Morgovejo y Las Conjas, enclave geológico de espectacular belleza y posiblemente fuera lugar obligado de paso en la antigüedad, por el que don Manuel Rabanal hace pasar la calzada romana al Pando. Cerca se encuentra el balneario, uno de los más importantes de la provincia de León, cerrado en la actualidad aunque ya se conocía en la época de las thermae publicas de los romanos. Hoy su soledad impresiona.

El Camino sigue a Valderrueda, cuya iglesia conserva el portalón en el que se acogía a los peregrinos. Nos gustó la casa rectoral, con cubos amurallados y fuertes paredes de piedra con escudo a la puerta. El pueblo tiene tres barrios: las viñas, el de abajo y la vega. Cerca del puente de entrada se encuentra el Santuario de la Virgen de la Vega, del que hemos citado más arriba, a Ramón Gtz que documenta que por aquí pasaba el Viejo Camino.

El tiempo se nos echa encima... así que caminamos sin más paradas hasta Puentealmuhey, donde dice el documento medieval que en su albergue acogían a los peregrinos y hoy también, pues tiene una buena oferta de atención a todo aquel que allí se acerque.


Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”

Foto 1: Rafael Cid: Velilla del río Carrión
Foto 2: Rafael Cid: Caminayo, simbología jacobea
Foto 3: Rafael Cid: Caminayo, copa concejil
Foto 4: Rafael Cid: Morgovejo, puente Villaescusa




Foto y texto de Rafael Cid y Rosa Fadón

05 octubre 2015

Andando me hallo camino de Caminayo

Hacer esta etapa era una asignatura pendiente. Cuando empezamos a investigar el “Viejo Camino de Santiago” los amigos de la Asociación Pulchra Leonina fuimos a Guardo y por Cegoñal llegamos a Puente Almuhey. Los miembros de la Asociación de Vizcaya marcaron la ruta por Valcuende y aunque ambos me pillaron de novato, releyendo el Documento que narra la peregrinación de la reina Leodegundia en el año 902, que recoge el libro del “Vexu Kamin” de Julián González Prieto, que nos ha servido de guía para marcar la antigua ruta medieval, llegué a la conclusión de que el recorrido histórico de los magnates navarros pasó a los pueblos de nuestra provincia de León por más arriba, tal como allí se indica: “Y descansaron en el monasterio de San Román de Entrepeñas y mas cerca otro pueblo con muchas aguas que curan y llaman Velilla".
 
Velilla-Caminayo-Morgovejo-PteAlmuhey

Así que nos dirigimos a Velilla para desde allí rastrear el Viejo Camino siguiendo las pistas que nos da el libro: "Pasando junto a una loma que llaman Morra de Santiago y la ermita de nuestro patrón y más abajo el monasterio, me dijeron haber visto los aluches por unos prados. Estaban en el corro, todos con madreñas, los de Morgovejo y Prioro y dentro del corro los mozos de ambos pueblos agarrados trataban de tirarse y pudo uno de Morgovejo que no cayó. Dieron convite a los perdidos y sus gentes y me dijeron que mientras duró unos se bañaron en las aguas que manan por allí. Y llegaron a Puente Almuhey donde se cuida a los peregrinos".

De aquí se deduce que de Velilla vienen a Caminayo, por una amplia vía por el monte, que actualmente se llama "de las minas" porque por ella iban los mineros a su trabajo, hasta las de Velilla.
Por esas casualidades del destino, que tanta gente dice que no son casualidades sino destino puro y suave, fuimos acompañados de un guía de excepción, Zosi el presidente del pueblo de Caminayo, pueblo, que por su proximidad con la Morra de Santiago marcará nuestro siguiente punto en el Viejo Camino.

Puente de Velilla

En Velilla del Río Carrión, que antes se llamaba Velilla de Guardo, hicimos la foto de rigor junto al puente medieval construido sobre otro romano del que se conserva un solo arco, los otros dos se los llevó una riada en 1912.
No visitamos las fuentes Tamáricas que ya cita Plinio el Viejo y que se vienen situando tradicionalmente en La Fuente Reana, posiblemente una corrupción de “Romana” ¿la razón? Es de mal agüero intentar visitarlas cuando no corre el agua como le sucedió al legado Larcio Licinio que después de su pretura fue a verlas cuando no corría el agua y murió a los siete días. Aunque muchas personas las visitan cada día sin que las pase nada y si no vas a mirarlas jamás sabrás cuando tienen agua.

La fuente también puedes verla en internet, tiene tres arcos de piedra y seguro que a los antiguos cántabros les impresionaba el ruido subterráneo para empezar a manar. Después, al perder presión el sifón se seca casi instantáneamente. Al ser un lugar de culto fue cristianizado con una ermita, la de San Juan de las fuentes divinas, siguiendo la tradición de relacionar el agua con San Juan Bautista.



La pertenencia de Velilla del Río Carrión al Viejo Camino de Santiago lo documenta Demetrio Ramos Díez en su libro "Brisa de mis montañas leonesas" Velilla de Guardo 1940, que en la pág 36 dice "A esto podemos añadir que el pueblo es sin duda antiquísimo y que era el Camino forzado para los peregrinos que iban a Compostela y en Velilla existían varias hospederías para peregrinos y esto se comprueba por el número considerable de edificios que ostentan escudos heráldicos con la Cruz de Santiago" Recuerda el autor, cómo de niño, rodeaban a los peregrinos para oir sus historias.

Precioso testimonio histórico que justifica que nuestro Viejo Camino de Santiago viene por la ruta que venimos haciendo y aún en fecha de 1940 se da fe de ello.
 

reana

Pero ¿por dónde siguieron su camino los peregrinos de nuestra historia? Volviendo al “Vexu Kamin” de Don Julián González: “Pasaron junto al lugar que llaman Morra de Santiago y la ermita de nuestro patrón y mas abajo el monasterio”
El lugar de la Morra y el Hoyo de Santiago existen como topónimos, próximos al pueblecito de Caminayo, así que allí dirigiremos nuestros pasos y los símbolos jacobeos nos lo atestiguan desde la iglesia.

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La senda va cogiendo altura suavemente y es amplia. ¿sería en tiempos una calzada romana? Nuestros peregrinos medievales dicen que iban "siempre por senda romana" y ya nos había advertido el padre Martíno que durante las guerras cántabras los romanos construyeron multitud de calzadas de conquista por las montañas, para desde lo alto hostigar a los montañeses, hasta rendirles...sería como lo que salvando las distancias llamamos cazar al hojeo.

DSCF2536

Nos desviamos para subir a lo alto de la Collada, llamada Torre Magalana, donde se encuentra el Hito, o Fito nombrado cariñosamente Tío Pinao.

Fito de Torre Magalana

Desde aquí se ven todas las bajadas de la Vía, hacia Valderrueda, a Morgovejo, a Caminayo... Se ven las explotaciones mineras, hoy fuera de uso.

Velilla de Guardo

Al fondo Velilla, la térmica, Guardo...

montes de Caminayo

También teníamos una magnífica panorámica sobre todas las montañas alrededor, desde Espigüete, Las Pintas, PeñaCorada...

Desde Torre Magalana

Sobre aquella montaña se divisaba un río fósil, según nos indicó Zosi.

montes de Caminayo

Contemplábamos los montes tapizados de robles y hayas... Era maravilloso, con el valor añadido de que en esta época del año tuvimos ocasión de escuchar la “Berrea” de los animales en celo.

Bosques de Caminayo

Caminayo es el pueblo donde como antes dijimos viven Zosi y su familia que nos acogieron con esa cordialidad que saben hacer las gentes de la montaña, nos enseñaron la iglesia con su pila bautismal que se trajo de Santa María de Mental, una casería que en lo civil pertenece a Prioro y en lo eclesiástico a Caminayo. También posamos en el arco románico de la iglesia.

Puerta iglesia Caminayo

Estamos también en deuda con D. Matías Diez Alonso por su libro “Las cabeceras del Cea” pues no nos cansamos de estudiar su copiosa información. Explica Don Matías de dónde procede el nombre de Caminayo, si procede de Kaminia, significa horno para hacer leña, pero también puede derivar de un camino difícil. Finalmente la acepción que más nos gustó fue la que procede de las Caminae, las ninfas romanas de agua, que a buen seguro habitan en las cuevas, que hay aquí y que la leyenda cuenta que están esperando ser rescatadas por algún mozo del lugar en la noche de San Juan.

Nuestros pasos se detuvieron frente a una de las alcantarillas del pueblo, que ostenta la concha santiaguera que señaliza el Camino Jacobeo.

Alcantarillado de Caminayo

Pero lo que más nos impresionó fue la copa concejil que aún se conserva, que lleva la inscripción “Soy de la billa de Caminayo año 1726” todo un honor pues por ella bebían antiguamente los regidores y los de estado noble, mientras los del estado general lo hacían por un cuerno de toro, que no se conserva. Quedan algunas copas concejiles más en la provincia, pero ninguna tan bonita y cuidada como esta.

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En Caminayo se conservan las tradiciones, pues llevábamos la referencia de preguntar por Felipe, que nos informaría de todo y allí encontramos a toda su familia dispuesta a ayudarnos. Zosi nos habló de una cueva que en realidad era una mina que atravesaba la montaña por debajo sin tener que subir a la cresta como lo hicimos nosotros, de la cuevona donde están las janas con sus tesoros... aunque el verdadero tesoro es la amistad que nos brindan estas gentes.

Begoña nos llevó hasta la casa de Jesús y con su familia hablamos de caminos, fósiles, topónimos, leyendas y de la historia del cura de Besande, fusilado cuando la francesada.

Nos hubiera gustado seguir más tiempo con nuestros amigos, pero el día sigue y los peregrinos tendremos que seguir hasta el siguiente pueblo, eso sí ya no tenemos que hacerlo como indican nuestros viejos pergaminos:

“Los muchos peregrinos que vienen por los montes dijeron que iban muy juntos por los lobos y los osos que atacan a los que van solos”

porque íbamos protegidos por Roy el perro de Zosi que también tuvo la deferencia de acompañarnos en todo el trayecto.

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El siguiente pueblo con el que nos encontramos es Morgovejo pero antes a nuestra izquierda aún se conserva el topónimo de Thorales donde hubo un monasterio, creemos que es este al que se refiere el documento de Leodegundia que hemos citado más arriba.
Morgovejo tuvo preceptoría donde se educaron militares, juristas, médicos y seminaristas. De nuevo leyendo a Don Matías nos enteramos que “Morgo” es piedra dura y “Veio” blanco o brillante y efectivamente así son sus montañas, refulgiendo al sol. No lejos de aquí hubo un castro celta con fundición de hierro y los restos de un castillo medieval, el de Peñafiel hoy Valdecastillo.

Morgovejo

En Morgovejo charlamos con Delfina y su marido, que nos orientaron hacia el puente de Villaescusa y con Pepe, que nos dio cuenta de varias personas del pueblo que estarían encantadas de charlar con nosotros sobre la historia del lugar. En la plaza de la iglesia estuvimos con dos mujeres y una de ellas, Mercedes nos recitó : Por haber crecido tanto/ te llaman castillo viejo/ si llegas a crecer más/ la torre de Morgovejo.

Efectivamente aún se conserva un rumboso torreón para subir al campanario de la Iglesia.

iglesia de Morgovejo

La Iglesia no pudimos admirarla por encontrarse cerrada a cal y canto ¡Otra vez será! Sabemos de sus magníficos retablos por los libros de arte. De hecho aquí deberíais admirar la foto del Beato Juan de Prado natural de este lugar, martirizado por el sultán de Marruecos cuando se encontraba allí de embajador. Mercedes sentía que su breviario esté en Liegos y muy celosamente lo acompañan los vecinos si viene al pueblo en alguna ocasión.

Desviamos nuestra ruta para visitar el puente de Villescusa donde existió un poblado entre Morgovejo y Las Conjas, enclave geológico de espectacular belleza y posiblemente fuera lugar obligado de paso antiguamente.

Puente de Villaescusa

Por este puente don Manuel Rabanal hace pasar la calzada romana al Pando. En este entorno se bañarían los peregrinos del cortejo de Leodegundia pues así dice el Documento:
“(aluches) ... y pudo uno de Morgovejo que no cayó. Dieron convite a los perdidos y sus gentes y me dijeron que mientras duró unos se bañaron en las aguas que manan por allí"
Cerca se encuentra el balneario, uno de los más importantes de la provincia de León, imaginando a las gentes de la “belle epoque” aunque ya se conocía en la época de las thermae publicas de los romanos. Hoy su soledad impresiona.

Balneario de Morgovejo

El Camino sigue a Valderrueda, donde admiramos su emplazamiento escalonado en la montaña aprovechando el sol.

Atrio iglesia de Valderrueda

La iglesia conserva el portalón en el que se acogía los peregrinos en aquellos tiempos medievales, en los que eran llamados “los santos” por haber renunciado a su casa y bienes, para caminar pobremente en busca del Apóstol, intercesor ante Dios, que le prestaría ayuda en sus necesidades. Nos gustó la casa rectoral junto a la iglesia, con cubos amurallados y fuertes paredes de piedra y a la entrada el escudo de los Valbuena.

Valderrueda

El pueblo tiene tres barrios: las viñas, el de abajo y la vega. Cerca del puente de entrada se encuentra el Santuario de la Virgen de la Vega.


Pero el tiempo se nos echa encima... así que caminamos sin más paradas hasta Puentealmuhey, donde dice el relato que acogían a los peregrinos.

La siguiente etapa va por el valle del Tuéjar siguiendo los pasos de Leodegundia que encontramos en el Documento:
"Llegaron a Puentealmuey donde se cuida a los pergrinos. Caminaron por San Martín y las Fuentes a la vera de Peña Corada hasta el río Esla que por Mercadillo pasaron"


Podéis encontrar el relato de las etapas del Viejo Camino de Santiago pinchando en este enlace de
nuestra Guía del Viejo Camino de Santiago por la Montaña de León.

Podéis ver el reportaje fotográfico de esta etapa pinchando aquí.

Foto y Texto de Rafael Cid y Rosa Fadón