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09 junio 2015

18ª Historias...En un lugar de las montañas de León tuvo INICIO mi linaje…

18ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.

Rosa Fadón y Rafael Cid

En un lugar de las montañas de León tuvo INICIO mi linaje…

El apellido de los Quijada hunde sus raíces en el pueblo de Inicio, en Omaña, ¿también encontramos en él los orígenes de D. Quijote?


Para verlo más cómodamente pinchar aquí.

En ese momento los peregrinos del Viejo Camino de Santiago por la provincia de León sacamos de la mochila la documentación que nos sirve para encontrar esta antigua ruta de peregrinación. Leemos las explicaciones del arqueólogo e historiador D. José María Luengo, en su “El primitivo camino de peregrinación por las montañas leonesas” publicado en Cuadernos de Estudios Gallegos, XL,1958: “El Camino Leonés de la Montaña... cruzaría por los pueblos de Viñayo, donde hubo monasterio dedicado a Santiago, cedido por Ordoño II al obispo de León, Fruminio, y por Trascastro e Inicio en los que se ven restos de calzada que ya localizó el padre Tirso López, siguiendo por Fasgar…”
Bien, hemos andado esta ruta, que también coincide con el Documento de Leodegundia, que como sabéis seguimos en nuestro caminar y ahora nos encontrarnos con Inicio y aquí hay mucho de que hablar.

José María Luengo en su explicación del Camino Leonés de la Montaña señala Trascastro e Inicio, con la Calzada romana, que localizó el P. Tirso López.

Una vocecita me impulsaba “Cuenta tu historia, seguro que otros continuarán investigando” y se la contamos a Mar y Elena, dos amigas de Riello, que se sumaron a la etapa: La historia no es otra que la del origen de la alcurnia de Miguel de Cervantes, el autor de nuestro inmortal Quijote, que podría descender de Inicio, cuna de sus antepasados. Si consideramos el valor autobiográfico que se esconde en su obra, como creen los cervantistas, encontramos en el Relato del capitán cautivo, (libro I, capítulo XXXIX) que dice:

"En un lugar de las montañas de León, con quien fue más agradecida y liberal la naturaleza que la fortuna... tuvo principio mi linaje...".

En el Quijote, en pleno calor del verano se describen majadas de pastores, en verdes prados, con encinas y robles, castaños y hayas, arroyos y cascadas, altos montes y profundas simas. Todo esto lo hay en abundancia en la Naturaleza de las montañas de León… aquí en Omaña y Cuatro Valles ha sido catalogada Reserva de la Biosfera. Los Montes de León llegan hasta la provincia de Zamora y cerca del lago de Sanabria nos topamos con un pueblecito llamado Cervantes. Allí vimos “la casa del escritor” que decían era la casa de D. Miguel, donde pasaba gran parte de su infancia y adolescencia. Entonces conocimos a Leandro Rodríguez, que en diferentes libros, que habían constituido la investigación de toda su vida, explicaba que El Quijote relataba las rutas que partían desde Cervantes y recogía infinidad de datos del lugar, topónimos y términos que se duplicaban con los nombres de la Mancha, con los que Cervantes pretendía crear confusión.
Comenzamos a leer obras de autores que ponían en tela de juicio la corriente oficial: Leandro Rodríguez, Eutimio Martino, Hermenegildo Fuentes, César Brandariz…

"En un lugar de las montañas de León con quien fue más agradecida y liberal la naturaleza que la fortuna... tuvo INICIO mi linaje...".


Nuestras pesquisas nos condujeron a Hospital de Órbigo, pues Cervantes cita en El Quijote las gestas del Paso honroso de D. Suero de Quiñones: "Las aventuras y desafíos que tan bien acabaron en Borgoña los valientes españoles Pedro Barba y Gutiérrez Quijada, de cuya alcurnia yo desciendo en línea recta de varón..." (Q I, XLIX).

Entonces encontramos que en la Crónica del Rey Juan II se dice que Quijada, en 1435 marchó con Pedro Barba a la corte del duque Felipe de Borgoña para retar allí a dos nobles borgoñones y peregrinar de paso a Jerusalén. Es lo que recoge Cervantes.

Mientras se preparaba el combate con los hijos del conde de S. Polo, como Barba enfermó, Quijada, después de vencer a su contrincante, pidió luchar contra el oponente de su compañero, cosa que el borgoñón rechazó aterrorizado.

Leyendo a Juan de Pineda en el “Libro del Paso Honroso defendido por el excelente caballero Suero de Quiñones” encontramos que cuando Quijada asistió a las Gestas del Passo no lo hizo sólo, sino al frente de nueve gentiles hombres parientes suyos. Vemos que entre estos figuran tres con el apellido Quijada: “Rodrigo Quijada, García Osorio, su primo e Alfons Quijada” ¿Será este el antepasado del Quijote que buscábamos, el mismo D. Alonso “de cuya alcurnia desciendo por línea recta de varón”? (Q I, XLIX).

Conocimos a D. José Rodríguez Quijada, un descendiente de los Quijada, un humanista del Siglo XX, que nos habló de pintura, historia, de sus vivencias personales y hasta del programa de TV "Un millón para el mejor" que ganó gracias a sus amplios conocimientos de D. Juan de Austria ¡jugaba con ventaja, porque sus antepasados habían cuidado en Villagarcía de Campos a "Jeromín" como se le conoce en la novela del padre Coloma. Hasta allí fuimos buscando el linaje de los Quijada, que el P.Gonzalo Martínez Díez tenía detallado. D. José dijo que en los archivos de la familia se citaba a otros Quijada que jugaban y se educaban junto a Don Juan de Austria. ¿Sería uno de ellos el pariente de Cervantes? Eso explicaría que el mismo jefe de la Armada le diera cartas de recomendación que presentó, al ser apresado por los piratas.
¿A qué rama de los Quijada se referiría D. Quijote? y D. José me contestó: Busca en las montañas de León, busca en Inicio.

No fui el único, pues Octavio Ares, en la Revista de Estudios omañeses nº 5, escribe un artículo titulado “El Marqués de Inicio, Conde de Rebolledo y los Quijada parientes de la mujer de Cervantes” donde habla de la familia, la capilla y los enterramientos que poseen en la catedral de León y las armas de los Quijada, cuyo escudo puede verse en el retablo de la iglesia de Inicio.

Si como sospechan Américo Castro, Madariaga y otros, Cervantes tuviera ascendencia judía, por la persecución que estos sufrían, necesitaba ocultar su personalidad, su familia, etc. “Ya Cide Amete, no quiso ponerlo por dejar que todas las villas y lugares de la mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenerle por suyo” (Q II, LXXIV).

No habló Cervantes de una Mancha geográfica, sino de una “mancha simbólica”del judío o del converso, pues incluso introduce en su obra interpretaciones de mancha o manchada como ausencia de pureza de sangre. Sin embargo daría las claves para que le entendieran aquellos a los que iba dirigido el mensaje, entre ellos los nobles que le sostenían y a los que pretendía entretener.

¿Pudo un descendiente de Alonso Quijada, de las montañas de León trasladarse a Cervantes, pueblecito sanabrés en la frontera con Portugal, país que aún permitía la residencia a judíos y al que era fácil trasladarse urgentemente?
¿Qué por qué pensamos que es Sanabria la patria chica de Cervantes? En Las Actas del II Congreso Internacional de Cervantes- El Quijote en Zamora, año 1995, D.Hermenegildo Fuentes nos refiere un hallazgo muy sorprendente: Los versos acrósticos en el Quijote, que anuncian el secreto de la tumba de D. Quijote.
Justo al final de la primera parte, (Libro I, capítulo LII) a propósito de los versos encontrados en la caja de bronce dice: "donde se da cuenta, entre otras alabanzas, de la tumba de D. Quijote". Se leen las poesías y parece que no existe tal información. Sin embargo ahora lo sabemos, gracias a D. Hermenegildo Fuentes, porque esa tumba secreta se haya sutilmente escondida en unos versos acrósticos, en las sílabas iniciales de varias poesías.

Cervantes nos había dado la clave al escribir: “Las palabras primeras que estaban escritas en el pergamino...” Mirad:

EL es la 1ª sílaba de la 1ª poesía llamada Epitafio. “El calvatrueno que adornó a la Mancha…”

ES 1ª sílaba de la 2ª a Dulcinea del Toboso. “Esta que veis de rostro amondongado…”

EN 1ª sílaba de la 3ª a Rocinante. “En el soberbio trono diamantino…”

SAN 1ª sílaba de la 4ª a Sancho Panza. “Sancho Panza es aquéste en cuerpo chico…”

1ª sílaba de la 5ª “Aquí yace el caballero…” y
es la primera letra de su segundo verso: “bien molido…”

1ª letra de la 6ª y última poesía “Reposa aquí Dulcinea…”
Y A son las dos letras iniciales de su 2º verso que dice así:”y aunque de carnes rollizas…”

Encontraréis que se lee: EL ES EN SANABRYA. ¿Qué me decís a esto?


En un cúmulo de casualidades, los que caminamos juntos Rosi, Mar, Elena y Rafael, a la semana siguiente coincidimos en León en la conferencia que Santiago Trancón y Antonio Gamoneda, nuestro premio Cervantes, impartían para la presentación del libro de Trancón, “Huellas judías y leonesas en el Quijote”.
Así que estos humildes peregrinos del Viejo Camino de Santiago por la montaña de León, os dejamos aquí un poquito de materia para debate…

Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”


Foto 1: Rafael Cid: Con D. Quijote en Omaña
Foto 2 : Rafael Cid: Con Gamoneda, premio Cervantes y amigas de Riello.
Foto 3: Rafael Cid: Naturaleza agraciada y liberal en Omaña
Foto 4: Rafael Cid: Naturaleza exuberante en el Viejo Camino de Santiago.
Foto 5: Rafael Cid: Con Leandro Rodríguez en Sanabria

25 agosto 2010

D. Quijote en Sanabria

En el año 2005 se ha venido celebrando el cuarto centenario de la publicación del Quijote, toda la intelectualidad mundial le está rindiendo homenaje y nosotros también, pues aquí podéis ver testimonio de nuestros viajes que han dado como resultado estas aclaraciones tan comprometidas:

cartel de la casa del Escritor del pueblo Cervantes


Hay algo que no es muy conocido, que puede sorprender a algunos, que os voy a contar..y es... cómo descubrimos a Don Quijote en Sanabria, lo cual escribimos en la revista de Uceca y en nuestra anterior página web
y aquí va:

Cerca de Puebla de Sanabria hay un pueblecito que se llama Cervantes y va tiempo (al menos desde que en 1905 publicara su teoría Pedro de Prada) que se sospecha, que nuestro insigne escritor, Miguel de Cervantes Saavedra, hubiera nacido aquí o que aquí estuviera el solar de su familia.

Recientemente, hemos sabido que existe en la provincia de Zamora, una corriente cultural y turística que promueve la ruta de D. Quijote en Sanabria.

Este movimiento intelectual se basa en las investigaciones de Leandro Rodríguez, sanabrés afincado en Ginebra, donde ejerce como doctor en la Universidad. Su investigación ha venido publicándose en más de 10 libros, desde hace muchos años. Actualmente, otras personas han aportado sus investigaciones en varios Congresos celebrados en el castillo de Puebla de Sanabria, se ha creado una Asociación y se han colocado carteles en los puntos de interés de la Ruta de D. Quijote en Sanabria. Sus hallazgos muestran que las rutas descritas en el Quijote coinciden con itinerarios, aldeas, topónimos, zoología y botánica de la región sanabresa.



cartsotillo

¿Es que no sabíamos, a ciencia cierta, dónde había nacido D. Miguel? - me preguntaba.

Igual que de D. Quijote se escribe:
 “cuyo lugar no quiso poner Cide Hamete puntualmente, por dejar que todas las villas y lugares de la Mancha contendiesen entre sí para prohijársele y tenerle por suyo...” 
 de Cervantes sólo tenemos una partida de bautismo en Alcalá de Henares. Quizá sea falsa, o de otro Miguel de Cervantes, puesto que presenta, a la corriente oficial multitud de dificultades, a la hora de ajustar la edad del autor, en relación a la que él mismo refiere en sus escritos.

Y es que realmente sabemos muy poco, no sólo de Cervantes, sino en general, de varios hombres famosos. De algunos literatos sólo conocemos su obra, como es el caso del autor del "Libro del Buen Amor". De otros, hemos descubierto algo gracias a juegos de lenguaje, que ellos mismos escondieron en sus obras, como los versos acrósticos que llegaron a desvelar, que el autor de "La Celestina" era Fernando de Rojas de la Puebla de Montalbán.

No dejéis de la mano este recurso del escondite en versos acrósticos... ¡lo utiliza también Cervantes!, como os contaremos al final.

Cartel de la Aldonza.


¿Y no dice continuamente el protagonista que viaja por la Mancha?

La cosa es que el Quijote como todos nosotros sabemos, dice:
"En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme..." 

¿Por qué no quiso recordar su nombre? Los investigadores que han creído estas palabras como autobiográficas, han buscado en la obra, la vida de Cervantes y en la Mancha, el lugar de su nacimiento, igual que el de su héroe y “alter ego” D. Quijote. Cervantes recomienda varias lecturas de su libro. Y esto es, quizá, lo que nos quería hacer creer el autor, “en unas primeras lecturas", citando lugares manchegos, pero la obra tiene varios significados, que se van revelando a medida que se investiga en ella.

Si como sospechan Américo Castro, Madariaga y otros, Cervantes tuviera ascendencia judía, debido a la persecución que sufrían en su época, más le valía ocultar su personalidad, emplazamiento de su familia, etc. Sin embargo daría las claves para que le pudieran entender, aquellos a los que iba dirigido el mensaje, entre ellos los nobles que le sostenían y a los que pretendía entretener.

Así aludiría a la Mancha espiritual, patria del judío o del converso, patria más amplia, que la que limitan los lugares físicos del centro de España. En su obra introduce referencias que apoyan la interpretación de mancha o manchada como ausencia de pureza de sangre. Cuando el pastor “limpio de sangre”, habla con la cabra, que identifica con Leandra, la llama "manchada" con doble sentido (libro I, cap.L) Cervantes considera a Dulcinea el soporte y ánimo que precisan las iniciativas de D. Quijote y dice de ella, por boca de Sancho que es también:
 "la mejor en salar marranos" (libro I, cap.) 
¿puede ser este ideal espiritual, la fuerza para preservar y curar a los llamados marranos en su tiempo?.



Cervantes


Cervantes y Los montes de León en el Quijote

Buscando esos datos escondidos encontramos el Relato del capitán cautivo, (libro I, capítulo XXXIX) que dice:
 "En un lugar de las montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más agradecida y liberal la naturaleza que la fortuna...".
En los Montes de León encontramos una amplia zona con el nombre de Cervantes, corresponde a lo que es hoy parte de Galicia y Zamora.  En los Montes de León se ubica Sanabria y Cabrera, donde la naturaleza se adecúa a las descripciones del Quijote mucho mejor que en la Mancha.

El libro de Guido Rdgz de Lema Marco: "Flora y Fauna del Quijote" da buena cuenta de ello. Hay en Sanabria continuos bosques para pasar las noches de verano, hay abundancia de castaños, tejos, acebos, grandes cascadas, lagos, precipicios, prados con verde hierba y abundante ganadería estival...

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En la época de Cervantes, la sociología y la mentalidad era diferente en el antiguo reino de León de la que había en la Mancha. 

Incluso en el siglo XVII existían en el reino de León libertades que permitían la presencia de prados concejiles, como se cita en el libro, en los que:
“D. Quijote tuviera sus pollinos...”
algo impensable en la sociedad manchega sometida a las órdenes militares.

en el prado concejil del pueblo Cervantes


Dos lugares imprescindibles: La Mancha y Sanabria

La Mancha española y D. Quijote están entrañablemente unidos desde y de la mano de Cervantes y nuevas averiguaciones no le restarán importancia ni protagonismo. No le quitará nada Sanabria a la Mancha, ambas se potencian y se precisan. Conocíamos la paternidad manchega, fuerte y austera y ahora descubrimos una madre naturaleza verde y jugosa, que a todos dejará satisfechos.

No se excluyen, ambas conviven solapadas en el Quijote y en la vida del autor, las dos son imprescindibles en la comprensión de ambos y por eso el autor las va combinando y barajando valiente y amorosamente en un juego de coincidencias. Porque en la obra inmortal los nombres de ciudades o lugares son dúplices.

Es decir, existe un Quintanar en la Mancha y un pueblo en Sanabria llamado Quintana.

En los Montes de León está la Sierra Negra, que cita Cervantes alternándola con Sierra Morena.

Hay en Sanabria las siete lagunas, la Región y Cueva de Montesinos, la Aldonza, pago que pertenece a “la blanca paloma” o Santa Colomba, patria de Dulcinea.

Existe la región llamada la Polvorosa, de la que se dice "puso los pies en Polvorosa" y la Requejada, de la que es tan próximo el apellido de Alonso Quijada o Quesada o Quejada, ...Y si bien el río, que llama nuestro autor Ebro, aquí se llama Río Negro, se corresponde mejor con la geografía, en que está "antes de llegar a Zaragoza", que también la hay en Sanabria, con el nombre de Sansueña antiguo castro, próximo a Vidriales, del que aclara el autor:
 “...a su esposa Melisendra, que estaba cautiva en España, en poder de moros, en la ciudad de Sansueña, que así se llamaba entonces la que hoy se llama Zaragoza” (Libro II, cap.26)

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¡Pero, si es muy conocida la ruta de D. Quijote en la Mancha!

Con gran cariño, a lo largo de siglos, tal y como el mismo Cervantes profetizó, las ciudades y pueblos de toda España han porfiado entre sí por apropiarse el lugar de origen del héroe inmortal. Y también como él anunció no hay venta ni posada que no ostente la gloria de llevar los nombres de estos personajes cervantinos. Y así seguimos encontrando fundamentos para nuevas teorías, porque los nuevos recursos en investigación y en comunicación facilitan nuevas perspectivas y encaminan a extraordinarias conclusiones.

P1000748El Valle, 2ª Salida, La Srª de las Lágrimas.



¿Por qué especular nuevas rutas del Quijote?

La ruta oficial manchega fue fijada por deseo real, por T. López, geógrafo de su majestad y J. De Hermosilla, capitán de ingenieros, tan sólo unos 160 años después de la muerte de Cervantes, cuando era bien fácil saber la verdad.

Se tomó el rey muchas molestias:
 "para que cesaran multitud de refriegas entre especialistas, que contendían con lugares diferentes, ocasionando confusiones"
según apostilla el proyecto. Parece que, con su autoridad, quería zanjar la investigación que podría llevarle a un terreno resbaladizo. Pero hoy en día prima la libertad y ninguna opción puede ser acallada, si deseamos vivir libres de prejuicios.

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El libro del Quijote es ficción en la Mancha y se ajusta perfectamente a recorridos de una jornada veraniega, a caballo, por los caminos de Sanabria, populosos en el reino de León.

Cervantes cita pueblos y lugares de la Mancha española, pero disparatados.
Por ejemplo en la primera salida (Libro I, capítulo II), D. Quijote cuenta que va por el Campo de Montiel y llega a la venta al oscurecer. Allí se sitúa la primera aventura, de la que a continuación nos dice, que ocurrió en Puerto Lápice, a 80 Kms . (Libro I, capítulo II).

Así, a los cervantistas les han costado sudores, antes de declarar, que el desajuste espacio-temporal de la obra es un juego típico del Siglo de Oro y muy específico en Cervantes, lo que también es verdad pero no pone luz. Sin embargo siguiendo este hilo se comprende porqué se juega al despiste, porque la alternancia de verdad-ficción es la clave para comprender lo que oculta el autor.


Con el libro del Quijote, caminando por Sanabria...

Naturaleza libre por doquierSiguiendo con el ejemplo de la primera salida, si nos ponemos a hacer viaje, con la compañía del Quijote y salimos del pueblo de Sanabria llamado Cervantes, "por el alba", "subimos la cuesta" del pueblo S. Juan de la Cuesta (nótese lo apropiado de las coincidencias sanabresas: entre topónimos y el texto del Quijote, en cita entrecomillada).

Todo el relato está plagado de coincidencias. Y aún otra: Cervantes publica el Quijote en la imprenta llamada S. Juan de la Cuesta, en Madrid...

Llegamos a las "majadas de pastores", que aún hoy en día allí se encuentran, antes de llegar a S. Martín del Terroso.

 "No lejos del camino" existe un lugar llamado Caraxote, donde hubo una "venta" en la que pudo haber "camas" de losas "de piedra", algo que está documentado como usual en aquel lugar.

 Quizá por eso, en ese momento, en el texto podemos leer como D. Quijote hace referencia: al poema de Durandarte y recita: "mis camas las duras peñas" y el ventero apostilla: "las camas de vuestra merced serán duras peñas".

A la hora de la llegada estarían recogiendo los cerdos, que es costumbre, en el pueblo próximo, (que sería S. Martín de Terroso) sacarlos a vecera en los meses de julio y agosto, a los "rastrojos", como los vio y oyó D. Quijote el cuerno del porquero que los reunía.

Esta primera jornada constaría de un total de 27 Kms entre el pueblo de Cervantes y la Venta de Caraxote, lo que puede ser tramo apropiado para una jornada a caballo.


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De acuerdo, que estas sutiles referencias son difíciles de aceptar como prueba, pero cuando visitas el lugar, disfrutando de la lectura del Quijote en este entorno, se van encontrando en todas las jornadas coincidencias con topónimos y costumbres del lugar. Gracias a la labor investigadora de Leandro, que nos va guiando, podemos ir comprobando cómo se acopla el libro al lugar, jornada tras jornada.

En el Parque Natural de Puebla de Sanabria, donde existe una naturaleza exuberante, de bosques de hermosos robles, arroyos y cascadas, lagos y lagunas, prados y cañadas de pastores, tal como los cita D. Miguel, se han ido marcando con carteles, que hacen referencia a las aventuras y los capítulos, los Itinerarios culturales, que coinciden en espacio y tiempo con las rutas descritas en el famoso libro.

Siguiendo las jornadas del libro y los caminos sanabreses nos encontramos en el Sestil de la Sarna, los pastores hablan de alguien que vivió más años que "Sarna" y como les corrige D. Quijote, repite Sarna cuatro veces en nueve líneas (Libro I, capítulo XII). Efectivamente, nos encontramos muy próximos al pueblo sanabrés llamado Sarna....

También descubrimos el salto de agua de Sotillo y los próximos "batanes" (Libro I, capítulo XX), que aún se recuerdan en la memoria de los lugareños.


cascada de Sotillo


Las rutas marcadas en Sanabria se ajustan a la obra con indicaciones muy sutiles:

Cuando nos acerquemos al arroyo Mundeira, que separa el barbecho llamado Aldonza del molino de Montesinos, aparecerán frases como la que dice D. Quijote en el Libro I, capítulo IV:

"Todo el mundo se tenga, si todo el mundo no confiesa que no hay en el mundo todo, doncella más hermosa, que la emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso".
(Hay un cartel de la Aldonza, pago de la Sierra Negra, próximo al pueblo de Santa Colomba, donde los estudios de Leandro sitúan la aldea de Dulcinea y en cuyo cementerio figuran la mayoría de apellidos Saavedra.)



Así llegamos al Lago de Sanabria y D. Quijote cuenta entonces la historia del Caballero del Lago, empezando así:

El gran lago de Sanabria y las montañas circundantes.

"¿Hay mayor contento que ver, como si dijésemos, aquí ahora se muestra delante de nosotros un gran lago de pez...."( Libro I, capítulo L). 

 Caminando por Sanabria sientes que estás en el escenario de la obra inmortal, porque las referencias del texto se adecúan perfectamente a una naturaleza exuberante y montaraz.



Cascada de Sotillo en un valle escondido...


Y aún hay más...En Las Actas del II Congreso Internacional de Cervantes- El Quijote en Zamora, año 1995, D. Hermenegildo Fuentes nos da cuenta de un hallazgo muy sorprendente:

Los versos acrósticos en el Quijote, que anuncian el secreto de la tumba de nuestro héroe:

Justo al final de la primera parte, (Libro I, capítulo LII) a propósito de los versos encontrados en la caja de bronce, 
 "donde se da cuenta, entre otras alabanzas, de la tumba de D. Quijote"
parece que no existe tal información. Sin embargo ahora lo sabemos, gracias a D. Hermenegildo Fuentes, porque se haya sutilmente escondida en unos versos acrósticos, en las sílabas iniciales de varias poesías.

Cervantes nos había dado la clave al escribir:
“Las palabras primeras que estaban escritas en el pergamino...” 

y no nos dimos cuenta hasta que Hermenegildo Fuentes realizó su meticulosa investigación. Mirad:

EL es la primera sílaba de la primera poesía llamada Epitafio.

ES la primera sílaba de la segunda poesía.

EN la primera sílaba de la tercera poesía.

SAN la primera sílaba de la cuarta poesía.

A es la primera sílaba de la quinta poesía y B es la primera letra de su segundo verso: bien.

R la primera letra de la sexta y última poesía.
Y A son las dos letras iniciales de su segundo verso.

Con lo cual en estas quinta y sexta poesías el autor juega a "embeber" las letras dentro de las poesías.

Buscad con paciencia, (Libro I, capítulo LII) y unid las letras en mayúsculas, encontraréis que se lee: EL ES EN SANABRYA. ¿Qué me decís a esto?



Cervantes mismo nos habla de este recurso de "embeber letras" y de "hacer versos acrósticos".

D. Quijote solicita a Sansón Carrasco que le haga unas poesías en honor a Dulcinea y le pide:
  "que advirtiese que al principio de cada verso había de poner una letra de su nombre".

 El bachiller le responde que encuentra una dificultad, ya que el  nombre  lleva  17 letras:
  "pero con todo, procuraría embeber una letra lo mejor que pudiese, de manera que en las cuatro castellanas se incluyese el nombre”(LibroII, cap.IV)


fachada de la casa del escritor en Cervantes


En Sanabria hemos caminado por las sendas y leído el Quijote de otra manera. Hemos disfrutado mucho más de las descripciones y comprendido y compartido soles y sombras, sonidos y sensaciones.

Pero esta teoría no es la única que disiente de la corriente oficial.

Recordando El Quijote

En otra ocasión os contaremos una tesis jugosa, que defiende el origen noble de nuestro autor inmortal, emparentándole con la casa de los Quijadas y los viajes que hemos hecho en su búsqueda, que nos llevaron a Castrofuerte y Barcial de la Lomba o hasta el monasterio de Guadalupe.

O quizá hablemos de su ascendencia árabe, algo que se correspondería con la alusión al supuesto autor Cide Hamete Benengeli...
¡Y no acabaríamos ahí...!

Nuestros reportajes fotográficos de Cervantes en Sanabria:
Cervantes 2006
Cervantes 2005
Cervantes 2002
Cervantes 2001



Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid





31 julio 2008

El Río Curueño, 2008



Llegamos a casa de Luciana, para buscar a Tania y Primo a las 6 de la tarde, preparados con los bocadillos que pensábamos comer en el campo. Salimos de Villaquilambre, por la carretera paralela al río Torío, río de Tor y Orión, lleno de concomitancias antiguas, íbamos en dirección norte.

La montaña azulada por la luz de la tarde, contrastaba con un cielo brillante, nítida al sol, nos invitaba desde lejos. El pico Polvoreda o Correcillas, que brillaba con su cima piramidal acostada hacia el este, nos hizo recordar la hazaña de los vecinos de Correcillas, que dicen treparon con pedruscos para levantar los pocos metros que le faltaba al monte para alcanzar los 2000 y poder ser catalogado en los mapas con un punto geodésico. Más allá estaban las que formaban las famosas Hoces de Vegacervera y donde se esconden las admiradas Cuevas de Valporquero, pero nosotros no íbamos a emprender esa ruta, sino que, mirando el cordal que sigue al Polvoreda, nos dejaríamos seducir por las montañas que le siguen en la perspectiva, las de Aviados y la Vecilla.

Mientras rodaba el coche, mirando los lujosos chalets, con sus fincas de árboles frutales, salteados todo a lo largo de la carretera, nos parecía una lógica continuación de las numerosas villas romanas, que hubo en la antigüedad y que ahora son sustituidas por ellos, quizá de una forma atávica.
Fuimos recordando la herencia romana, no sólo en las ruinas de Navatejera, que acabábamos de pasar, sino en el nombre de los pueblos... y el más sonoro, quizá es Pardavé, "pueblo partido en dos por el río". Ahora le han hecho una carretera de circunvalación que ha terminado con la penosa travesía por el estrecho puente.

A la entrada de Matallana nos despedimos del río Torío, para tal y como habíamos pensado al ver las montañas a la salida de León, seguir el cordal a la derecha. El paisaje se abría en la Valcueva con un "Campo hermoso". No sólo el pueblo que lleva este nombre se muestra como un campo hermoso todo el territorio es feraz, con altos chopos y bosques de encinas entre prados y con los riscos de Aviados a la izquierda de la ruta.

Con dificultad se veía el castillo de Aviados, propiedad de la casa de Luna, que tuvo una gran importancia histórica en la provincia y eso nos dio motivo de conversación con respecto al apellido de Tania. Ella recibe el apellido por un descendiente que marchó a Brasil desde Portugal. También Uceda procede parece ser, de Burgos, de la Villa de Uceda, en la provincia de Guadalajara, de Villagatón en León, pero luego se difundió mucho en América.

Entre estos comentarios históricos llegamos a la Peña Morquera y hablamos de su influencia comercial antigua, bajo la protección de Mercurio, cuando los romanos tendían sus calzadas por allí. Después se recuperó a través de Valdecésar, en el camino de Santiago, en la Edad Media, cuando S. Froilán cristianizaba y repoblaba con cenobios estos territorios de frontera. Hoy en día es una senda escondida con un arroyo cantarín que desemboca en la cascada, tan conocida próxima al pueblo de Nocedo.

Al llegar a la Vecilla hicimos el giro a la izquierda siguiendo el río Curueño. Este río al que tenemos un cariño especial, corría brillando entre grandes piedras y arbustos sombríos. En su margen izquierda aún iluminaba el sol a árboles y montañas que estaban en sombra a la derecha y, las peñas en lo alto, a derecha e izquierda, resplandecían con la luz del ocaso.

Paramos frente a Montuerto para ver la Cascada, que viene de Valdecésar reuniendo humedades de Correcillas, Peña Valdorria, Morquera. En esta cascada te sientes como en un lugar mágico, al que acuden sin cesar niños y adultos, siempre encontramos a alguien conocido. Rincones llenos de alegrías, en los recodos del río las truchas se deslizan pausadamente ajenas a nuestras fotos y sorpresas.

Al pasar junto a Valdorria, recordamos la ermita de S. Froilán que allí se venera, en lo alto de la Peña, tras 365 escalones de piedra, que edificó el santo con ayuda de su burro primero y, tras comérselo el lobo, con la ayuda de esta alimaña.

Paramos en el abandonado balneario de Nocedo, que espera como el arpa, la mano que sepa sacar de él tanto lujo y placer, como dio en sus buenos años, en los que el aprovechamiento de aguas medicinales no iba como ahora, directamente al río. Claro que, aunque nos pese, esta situación tiene sus ventajas, pues los habitantes, los animales y plantas reciben estos beneficios gratuitamente y por igual, como es todo en la naturaleza gentil y generosa.

Empezamos el recorrido de las Hoces de Valdeteja, con su sorprendente zig-zag de montañas y río. La estrecha carretera compartía el pequeño paso en el fondo del tajo, que el río había oradado en la montaña. Las paredes calizas, agujereadas por hilillos de agua, dejaban colgar sus residuos minerales tiñendo la blancura del roquedo en distintos tonos gris-azulados. Se apreciaban erosiones de tiempos antiguos, de otras eras geológicas, en las que el río había hecho remolinos, que ahora parecían bóvedas elevadas. Por todas partes se veían entradas de cuevas, que mostraban de qué manera, aquellas duras rocas no eran más que esponjas comidas por el agua, tanto dentro como en su exterior.

Llegamos a una venta, que antiguamente fue villa romana "Masmino", luego poblado medieval, ermita y quizá monasterio, pero que ahora todo eso queda reducido a una cruz en su recuerdo. La venta es, claro está, una casa rural y muchos coches aparcados daban cuenta de lo necesario que es hacer paradas en estos lugares tan hermosos.

Seguimos un poco más allá, donde sale la desviación para el pueblo de Arintero. Aquí era obligado recordar a la Dama de Arintero y su historia atrevida. Existió realmente la heroína que va a la guerra disfrazada de varón, para sustituir en sus obligaciones a su padre anciano, el conde García, que sólo tenía hijas. Se llamó Juanita García y sirvió a los reyes católicos en sus luchas contra la Beltraneja, tanto en el cerco de Zamora en 1476, a cargo del propio rey Fernando, como en el frente de Toro, en Pelea Gonzalo, bajo el pendón morado de S. Isidoro. Después de esta victoria fue descubierta: -¡mujer hay en la guerra!, gritaron y a la que era conocida bajo el nombre del caballero Oliveros se la dejó libre de armas y con privilegios y dineros que llevaría a su casa.

Volvimos a nuestra ruta para buscar la amplitud del valle, que nos fue dado contemplar en Tolibia. Los prados se extendían a las márgenes del río y los rayos del sol caían sobre ellas filtrados por las hojas vacilantes de los chopos, las fresnedas y los salgueros, que se alternaban entre las sebes. Nos acercamos a rendir homenaje al maestro, que tiene un busto que el pueblo le hizo en agradecimiento, porque estos detalles son muy de admirar.

Hubieramos seguido a Valdelugueros, cápital del valle, cabeza de Tercia, tierra de los Argüellos, cuyas casas se veían a continuación, desde la explanada de la iglesia, pero ya de las nubes bajaba el Cierzo, como una cortina espesa, posando sobre las casas su niebla húmeda y fría, con lo que nuestra retirada fue eminente.

A pesar de la grandiosidad de la naturaleza y de la riqueza que ella encierra, para que los hombres la puedan extraer, se necesita bravura. El rigor del clima y la aspereza del terreno han obligado a muchos, a abandonar estas tierras y sólo algunos habitantes, apodados "Los bravos", como el título de la novela que aquí se desarrolla, continúan intrépidos apostando por sus recursos naturales.

Enseguida estábamos en el camping de la Vecilla, comiendo el bocadillo. Mirábamos la ribera del río recordando la obra "El León de España", de Pedro Becilla Castellanos, hermosa narración de Porma y Curueño, los ríos que corren por esta zona y que recuerdan a dos personajes astures que lucharon contra los romanos.

La bella Porma es raptada la víspera de sus esponsales y se inician una serie de escapadas y luchas. El aguerrido Curueño lucha para liberarla. No pudo ser, murieron en la sangrienta refriega. Sus cuerpos alejados, sólo convirtiéndose en ríos pudieron juntarse, al encontrarse en Ambasaguas, pueblo cercano al Barrio de Nuestra Señora.

cartel de la casa del Escritor del pueblo CervantesEl libro de "El León de España", fue muy famoso en su época y D. Quijote lo tuvo en su biblioteca, pero se fue al fuego en un apresuramiento, porque no llegó a ser visto por el cura y el barbero, como puntualiza Cervantes en su obra inmortal.

Verdaderamente sorprende la erudición de Cervantes, conocedor de tantas  historias  del antiguo reino de León. Quizá sea debido, como Cervantes dice, por boca del personaje del Cautivo, porque nació o tuvo su origen "en las montañas de León" y una parte de los investigadores defiende esta procedencia. Ved nuestros estudio sobre El Quijote en el Reino de León.


En el frescor de la ribera nos detuvimos hasta que se oscureció. Fuimos a la cafetería para entrar en calor, antes de iniciar el viaje a casa.

Se habían encendido las luces de la calle y aunque había luna llena, no la vimos brillar roja y hermosa, hasta llegar a León.

01 septiembre 2007

La Valduerna, mi casa. León

Cuando escribo estas líneas se celebra el XLVIII gran premio de velocidad ciudad de la Bañeza, con un atronador ruido por las calles bañezanas, única ciudad española con circuito de velocidad urbano. Conserva una tradición con décadas de motoclub y pilotos de la talla de Ángel Nieto, Alex Crivillé, Jorge Martínez "Aspar" y el legendario Phil Read. Siempre que hay algún acontecimiento me sirve de disculpa para acercarme a la tierra de mi padre y revivir viejos tiempos.
De la Bañeza y sus alrededores hay mucho que contar, cosas ajenas y personales, pues desde niño he sentido la palpitación de la historia en las aguas de los ríos, en las piedras y en los recovecos de Palacios de la Valduerna, donde jugueteaba en libertad.
Tolomeo y Plinio en la antigüedad, nos informan de que la Valduerna, la tierra de los Orniacos, estaba atravesada por la vía romana de Astorga a Braga. Dicen que su capital fue Intercastia , que su dios más famoso fue Teleno y que además de su agricultura era importante el valor aurífero de sus ríos. Además de los Orniacos, estaban asentadas en la zona las tribus de los bedunienses con capital en Bedunia, los amacos en Asturica y los Superatios en Petavonium. Otros autores posteriores citan a los Egurros (Cigurros de Plinio) con capital en Venatia o Veniatia.
Las Médulas
Las minas de oro del noroeste de España tuvieron una gran importancia en la política que siguieron los romanos y no solo en las famosas Médulas, en el Bierzo, sino también en las explotaciones de la ladera oriental del Teleno y en los ríos Duerna, Eria y Turienzo, en los que el oro se encontraba en los depósitos de aluvión, diseminados sobre las vertientes de sus valles. Los aluviones fueron explotados por la fuerza hidráulica de los ríos, como nos explica Plinio el naturalista, localizándose interesantes canales con inscripciones, acueducto y presas, que no dejan de sorprendernos a medida que las investigaciones avanzan. 
El agua de las Médulas es captada a 35 Km en las faldas del Teleno a 1800 m. de altura. Con ella se empleó la técnica del "derribum montium". 

En los ríos Duerna y Eria se utilizó la de los yacimientos en terraza que adoptan la forma de una botella de largo cuello con zanjas longitudinales que terminan en estrías por lo que reciben el nombre de "obra peine".

La gran cantidad de personas, necesarias para remover todo este terreno y las diferentes técnicas de extracción, vivía en unos poblados fuertemente protegidos, que en la toponimia local han recibido el nombre de "coronas". Con un doble muro y su foso podemos apreciarlos todavía en Luyego, Quintanilla y Boisán.

En nuestros días, mi pariente, el arqueólogo Jesús Celis investigó el castro de Sacaojos, hoy Santiago de la Valduerna. 
 No comparto el interés de cambiar los nombres, aunque a algunos les parezcan feos, porque guardan informaciones muy valiosas de épocas pasadas, que incitan a los curiosos  a investigar. Quizá sabiendo la verdadera intención de esos nombres, ya no nos parecen feos. El río Tuerto, nada tiene que ver con ojos físicos, quiere decir torcido, aunque hoy apenas se use esa expresión, y creo yo, que estos "Sacaojos" son salidas de agua, como aún se conserva el topónimo de los "ojos del Guadiana" y que tampoco tienen que ver con la fisionomía de una cara humana. 

Jesús Celis investigó la importancia de este castro que estaba rodeado por dos perímetros ovales amurallados. Era de la I Edad del Hierro y en él se apreciaban industrias metalúrgicas, moldes para fabricar hoces, etc, lo que indudablemente precisaba de un gran aporte de agua, que alguna conducción... "sacaba "a  punto de sus necedelante del Castillo de Palacios de la Valduernasidades.

Volviendo los ojos a estos bellos paisajes, la historia nos habla, desde las riberas de los ríos, desde los rincones, que nos rodean cada día. 

De la época de los godos sabemos poco, aunque la famosa batalla de Urbico contra los suevos, según Idacio se desarrolló a cuatro leguas de Astorga. No podría ser en Hospital de Orbigo, como apuntan algunos, sino en otro lugar más cercano a la ciudad, quizá donde apuntan otros, junto al Puente Paulón, entre Palacios y la Bañeza, o si escuchamos al rumor de la tierra, el sitio exacto sería en  prados de Palacios de la Valduerna.

Estas tierras han sido testigos de acontecimientos muy curiosos, como el suceso acaecido en el Siglo VII en tiempos del Rey Egica

Gracias a la crónica del Arzobispo D. Rodrigo de Rada tenemos conocimiento de la disputa del hijo del rey Egica, llamado Vitiza, que hirió con un golpe en la cabeza, en la ciudad de Tuy, al Duque Fabila, padre de D. Pelayo. Dice la crónica que con "ocasión de su mujer". Muerto el duque, fue enterrado cerca del Órbigo en un lugar "que ahora dicen Palacios".

Estudiando aquí y allá se va encontrando, la importancia de estas tierras, a lo largo de los siglos.

El caballero del halcónEn la Edad Media, con Alfonso III, nos encontramos con un noble llamado Ruy Fernández de Valduerna.

¡ Qué curioso, que en uno de nuestros viajes, hemos encontrado en la iglesia de la Magdalena, de Aguilar de Campó, referencia de que se encontraba hasta hace poco, quizá aún se encuentre, el sepulcro de Fernán Rodríguez Duc de Valduerna!

De su apellido se deduce su pertenencia a la Valduerna, ¿quizá sería hijo o pariente de Rodrigo Fernández?

Rodrigo Fernández de Valduerna fundó el convento de Villoria de Orbigo. En 1243 es encomendado a los Premostratenses, bajo la jurisdicción del Abad de Aguilar de Campoo, donde ingresó como religioso D. Rodrigo haciendo vida monástica hasta su fallecimiento. En el Siglo XVI lo ocupan las monjas premostratenses de Santa Sofía de Toro, donde sufrían persecuciones por parte de forajidos. En 1655 hubo un gran incendio, que las obligó a residir temporalmente en Astorga, algunos años después una violenta crecida del Órbigo inunda el monasterio y finalmente la Desamortización de Mendizabal las priva de todas sus rentas.

También se dice que en la Edad Media hubo una repoblación mozarabe de los Beni Aiza de donde podría provenir el nombre de "Bañeza".

Por estas tierras estuvieron los reyes cristianos, reutilizando los restos del esplendor romano. Ramiro II mandó construir el monasterio de San Miguel de Destriana, que sirvió de panteón de reyes varios años, sepultando a Ramiro III y sucesores hasta la época de Vermudo el Gotoso, en que los restos se trasladaron a Asturias, por miedo a Almanzor. Más tarde se trasladarían a Astorga y posteriormente a León.

En el Siglo XI, Alfonso V construye un palacio real, en Palacios de la Valduerna y en él se celebró un juicio famoso en el año 1008, por la posesión del lugar San Pelayo de la Valduerna, que la reina Elvira había donado a Velasquita, contra el obispo de Astorga. El juez se llamaba Cidi Didaz y Sampiro figuraba como notario.

Posteriormente, Palacios y Destriana pertenecieron a las Ordenes militares y en 1167 Fernando II dona la mayor parte de la Valduerna a la Orden de San Juan de Jerusalén y el resto al monasterio de San Pedro de Montes. Alfonso IX se lo entrega todo a San Pedro de Montes.

La Orden de Santiago
Según la wikipedia:
Se funda cuando "en el año 1170 el rey Fernando II de León y el obispo de Salamanca, Pedro Suárez de Deza, encargaron a un grupo de trece caballeros, conocidos como los Fratres o Caballeros de Cáceres, la defensa de la ciudad de Cáceres.
Este grupo de caballeros estaba encabezado por Pedro Fernández de Fuentencalada, que era descendiente de los reyes de Navarra, por línea paterna, y de los condes de Barcelona, por la materna.
El origen de la Orden de Santiago se gesta, pues, en estos lugares entre León y Zamora, cuando una partida de aventureros se dedica al pillaje y al robo. Estos grupos estaban capitaneados por Pedro Fernández, natural de Fuente Encalada, en el valle de Vidriales y daban no pocos quebraderos de cabeza a la Corona, teniendo que ir a combatirlos y poner orden en muchas ocasiones. 

Finalmente, el Rey Fernando II acordó crear una orden de Caballería, cediéndoles los pueblos de Valduerna y Destriana.

Debido a las desavenencias entre el rey Fernando II de León con el rey Alfonso VIII de Castilla (con la intervención del Cardenal Jacinto, Legado de Alejandro II) se ve obligado a anularlos, para devolvérselos después. 

En 1365, empieza el expolio, María de Portugal, esposa de Alfonso XI vendió la villa de Palacios, con toda su jurisdicción, a Juan Alfonso de Benavides "El Mozo" por 15.000 maravedís.  

Enrique II despoja a Men de Benavides, de Palacios para dárselo a Juan González de Bazán, su camarero(aunque parece ser que en su testamento se arrepintió).

Juan González de Bazán (1372) es el 1º Señor de Valduerna y se casó con Aldonza Quijada.  
cartel de la casa del Escritor del pueblo Cervantes

Este nombre nos trae a la memoria la extraordinaria novela del Quijote y el debatido lugar en la que se desarrolla. Hay una corriente de opinión, que defiende el Quijote de las "montañas de León". Vedla aquí
No sería peregrino aventurar que en esta época y lugar, en la que muchas casas nobles tuvieron su origen, su desarrollo y su declive, las historias cortesanas del Quijote podrían ser comprendidas y disfrutadas.
Parece que sus anécdotas tienen mayor significado en este enclave y mejor que en cualquier otro ambiente.
De hecho menudean en el texto de la gran obra, nombres y apellidos que aquí se encuentran, bajo el polvo de la historia, como se verá.

Por estas tierras pleiteó Díaz Sánchez de Benavides, descendiente de sus anteriores propietarios. Pedía que le devolvieran la villa y 70.000 maravedís por año de usurpación. Pero los Bazán acabaron dando casi todo, menos Palacios, a los Quiñones, por matrimonio de Juana de Bazán, con Pedro Suárez de Quiñones.

Enrique IV concede el título de vizconde de Palacios de la Valduerna a Pedro González de Bazán, que se casó con Mecía de Quiñones y murió en 1476 dejando tres hijos:
- Juan de Bazán II Vizconde de Palacios de la Valduerna, que se casó con María de Zapata.
- Álvaro de Bazán , Comendador de Castroverde.
- María de Bazán casada con Pedro Alvarez de Osorio, conde de Lemos.
El Vizconde, crea el convento del Sancti Espíritu. Los Franciscanos de Astorga pleitean en Roma con él, por las donaciones que hasta entonces les había concedido a ellos. Después entregaría el convento a los Dominicos. 

A partir de 1476 el señorío empieza a declinar hasta entroncar con los Zúñiga en el Siglo XVI.

Cuando muere el II vizconde Juan de Bazán, hereda su hijo Pedro, casado con Juana de Ulloa. Pedro y su madre María de Zapata conceden a la Bañeza que se aparte de la jurisdicción de Palacios en 1523. Pedro de Bazán, el tercer Vizconde luchó a favor de Carlos V contra los Comuneros.

Su hija María de Bazán, IV Vizcondesa, se casa con Francisco de Zuñiga y Avellaneda y reciben el marquesado de la Bañeza con el título de Marqueses de Miranda, título otorgado por Felipe II 

A partir de aquí los marqueses de la Bañeza o mejor dicho de Miranda, serán también Vizcondes de Palacios.

fiesta de la alubiaLa importancia de estas tierras no declina. Por la Bañeza han pasado los Reyes Católicos, el Emperador Carlos V y hasta Napoleón y sus soldados para participar en la batalla de Astorga.

Para comprender a la sociedad bañezana de finales del Siglo XIX y principios del XX merece la pena leer "Vendimiario" bonita novela del escritor Menas Alonso Llamas

Vendimiario, es la denominación en el calendario revolucionario francés, del mes en que se cosechaba el vino. Alrededor de su elaboración, comercios, farmacias, el círculo mercantil... se desarrolla la trama de la novela e incluso el protagonista invita a su compañera a hacer un recorrido histórico-artístico por la provincia.

Cuando escribimos estas líneas, ya sabéis que se celebra el XLVIII gran premio de velocidad ciudad de la Bañeza. Aquí además de historia hay muchas otras cosas que ver. Siempre hay alguna fiesta.

Otras fiestas de gran tradición, que llenan la ciudad de visitantes y de alegría, son:
los Carnavales, el Santo Potajero, La Semana Santa, y entre muchas otras,

Sed bienvenidos a todos los festejos de esta tierra hospitalaria y alegre.

25 diciembre 2006

Las Merindades, provincia de Burgos

Recordando anteriores excursiones, pusimos nuestra atención en los espléndidos paisajes del norte de Burgos, que vamos recorriendo desde el autobús. violetas en el campo de SantiagoEn este viaje tuvimos ocasión de contemplarlos en unos días soleados y templados, como pocos, pudimos disfrutar de varios lugares hermosos, sobre todo desde el punto de vista ecológico.

Brillan en la memoria las hermosas hoces del Ebro y del Oca, tapizadas de la verde vegetación de sus bosques de ribera, que siguiendo el curso de ambos ríos, para arriba y para abajo recorrimos cada día. Surgen en el recuerdo los roquedos y crestas en sus zonas altas, marcando línea con el cielo, moteadas de escorrentías y repisas en las que anida el buitre...

Disfrutamos del monte de Santiago, con sus hayedos y “sendas de enanitos”, que es como llaman a una especie de calzadas formadas por diaclasas troceadas en losas. En este parque natural visitamos la trampa de los lobos, muy bonita, al estar presentada con grandes figuras de cartón piedra, donde nos fotografiamos. Caminamos tranquilamente por el bosque hasta llegar al espectáculo final.

Fue sorprendente, al encontrarnos de improviso en aquella planicie, ante aquel precipicio, el exuberante salto del Nervión, donde incluso pudimos contemplar un nido de buitres con sus pequeñas crías.

Medina de Pomar: Debe su nombre a los emigrantes mozárabes del S.X y fue el principal enclave de la comarca de las Merindades hasta caer bajo el poder de los Velasco.En tiempos de Felipe II la sede judicial fue trasladada de aquí a Villarcayo y comenzó su declive económico. Aunque en la actualidad podemos seguir admirando su magnifica estructura urbana en una loma junto al Río Trueba.

De esta parte antigua, pudimos admirar la puerta de la Cadena, las torres de los Velasco aunque nos faltaron las finas yeserías mudéjares de su interior.

A propósito, este palacio fue mandado construir en el S.XIV por Pedro Fernández de Velasco con piedras de las casas pertenecientes a sus enemigos los Salazar.

El nombre vasco del que procede Salazar significa Viejos Palacios, los cuales tenía esta familia en tierras del norte de Castilla.

Los Salazar se instalaron en Extremadura cuando el rey FernandoII de León pidió a sus nobles la tarea de conquistar y poblar esas tierras de frontera.

D. Bernalte, vizconde de Cabrera y señor de Aguilar, dona a Ruy González Quijada, al casarse con Juana Sánchez, la Aldea de Valdepalacios, no lejos de Esquivias, donde Cervantes encontraría a Catalina Salazar.

cartel de la casa del Escritor del pueblo Cervantes¡Qué curioso, las familias relacionadas con el Quijote se nos aparecen en cada rincón del antiguo reino! Esto nos hace seguir investigando en las encontradas corrientes de opinión, sobre su origen "en las montañas de León", que el mismo Cervantes pone en boca del personaje del Cautivo. Seguiremos su pista...

Fijándonos en las palabras del guía recuperamos el ritmo de sus explicaciones. Pasamos ante la Iglesia de la Santa Cruz de portada barroca, con pilares de un gótico primitivo.Vimos el convento de San Pedro también de portada barroca.

Visitamos el Convento de Santa Clara, mandado construir en el S.XIV también por los Velasco y utilizado como panteón familiar. Entramos a la iglesia por una puerta gótica con arco carpanel. Ya dentro, pudimos admirar las capillas laterales destinadas a enterramientos y el altar mayor con un magnífico renablo barroco. Merece especial mención la Capilla de la Concepción mandada realizar por D. Pedro Velasco y su esposa Dª Mencia de Mendoza y finalizada por Dª Juana de Aragón, hija natural de Fernando el Católico. Posee una espectacular bóveda estrellada diseñada en su día para ser cubierta con cristales. Además de los sepulcros de D. Bernardino, esposo de Dª Juana y de sus otras esposas, merece la pena contemplar un Cristo yacente de Gregorio Fernández. El retablo de estilo Vigardy estofado por León Picardo, pinturas, relicarios forman un conjunto de gran belleza.

precipicio del salto del Nervión
Partimos para hacer la ruta del Salto del Nervión y desde el mirador de la cascada, contemplamos el impresionante salto del rio sobre un frente calizo de la Sierra Salvada, en una cascada de trescientos metros de altura.

Un camino forestal nos conduce al mirador del cañón del Nervión y el mirador de la Esquina Ruben nos permite divisar paisajes de Álava y Vizcaya.


Al día siguiente empezamos la ruta en Oña: Su nombre parece provenir de "oni" que significa pie (al pie de la montaña). Lo cierto es, que desde antiguo, fué un emplazamiento celta y posteriormente romano. Fernán González le concede fueros y su nieto el conde Sancho García lo elige para fundar en 1011 un monasterio para su hija Tigridia.

Visitando el monasterio, contemplamos los restos de sus torres medievales y la fachada barroca del S XVIII.
Nos recibe el párroco y con gracejo sin igual nos muestra todos los detalles. En el interior de su iglesia contemplamos los bellísimos sepulcros del conde Sancho García, su esposa Urraca y su hija, la reina Dª Mayor. El último conde de Castilla, García Sánchez, el Rey Sancho el Mayor de Navarra y el Rey Sancho II de Castilla.

El párroco, movido por su vocación pedagógica y su buen humor, nos da una clase de música cuando sube al órgano y toca alegremente, mientras nos explica su funcionamiento y la importancia que tuvo en su época.
En la capilla al fondo del retablo barroco está San Iñigo, Abad del monasterio.

No falta S. Froilán con su lobo, conocido bien por los turistas leoneses, que estamos en el grupo y gracias a eso, se gana el premio que ofrece el cura por descubrir al santo: un caramelo. A pesar de la nimiedad del regalo la risa del grupo alegra el recinto.

Nos encanta el carácter chispeante de nuestro guía, del que hace gala en la sacristía, enseñándonos el tamaño de los cajones en los que se guardan las vestiduras sagradas, que podían compararse a los modernos pisos que se ofrecen hoy. Entre bromas y veras llegamos al claustro, donde encontramos los sepulcros de los Condes de la Bureba, junto a ellos, sus hazañas escritas en pergaminos de piedra. Cerca de la puerta, la venerada imagen de la virgen de Oña, glosada por Alfonso X en sus "cantigas".

Tras un descanso continuamos ruta hacia Frías.
Contemplamos desde lejos esta hermosa localidad, con su castillo, con la torre del homenaje en el risco, sus altas casas como colgadas de la roca. Fue la capital de Tobalina hasta que Felipe V concedió la exención de las aldeas del valle, del señorío de los Velasco, Duques de Frías.

En la parroquia de San Vicente nos estrañamos por su torre moderna. La Asociación de vecinos nos explican que no tuvieron más remedio, en su día, que vender la portada románica al Museo del Claustro de Nueva York, pero que actualmente hay gran interés en recuperar el patrimonio de este templo con diversas acciones de voluntariado. En pocos años, ellos mismos han restaurado los muros del edificio y parte de las vidrieras.

La guía nos explicó muchas curiosidades al visitar la muralla, sobre la vigilancia que realizaban los propietarios de las casas adosadas a ella y como estaban edificadas.

Pasamos muy buen rato en el castillo, subiendo a la torre y contemplando el amplio escenario, que desde allí se divisa, fotografiando el caserío convertido en un puzle de tejados y la línea quebrada de almenas de murallas.

En el Barrio de abajo, se ve otra iglesia, la de San Vítores con portada gótica y el antiguo monasterio de Vadillo convertido en almacén.

Abandonamos la ciudad, sin dejar de contemplar a los lejos, la hermosa figura del puente medieval sobre el Ebro, con su gran torreón en el centro, que en su día sirvió para el cobro del peaje.

En Espinosa de los Monteros nos esperaba una guía malhumorada, porque nuestro retraso la obligaba a realizar una explicación apresurada. Tampoco nosotros nos encontramos muy a gusto, cuando descubrimos que ignoraba que antes que reyes castellanos, estas tierras estuvieron gobernadas por reyes leones, que las dieron fueros y las defendieron de enemigos. Pero parece ser, que lo políticamente correcto, obliga a empezar la historia de Castilla y León por los años de la independencia de Castilla. ¡Que algunos aunque ahora no haya guerra se esfuerzan en crear vencidos!

Bueno, pues rencillas a parte, Espinosa de los Monteros es una localidad hermosa, con ese marco de montañas majestuosas y ese aire frío y seco que regalan.

Cuentan los libros que históricamente está ligada a los "monteros" guardianes del sueño del rey ,desde que un caballero del lugar descubriera el intento de asesinato del conde Sancho García.

Visitamos la iglesia de Santa Cecilia con sus altos pináculos góticos. Admiramos el palacio del Marqués de Chiloeches inconfundible por su blasón de enormes dimensiones.
Visitamos también la Torre de los Azulejos de corte renacentista con placas de cerámica. La casa de los Cantimplor, de estilo gótico y otra s muchas que nos dan idea del antiguo esplendor de esta villa.
A la salida del pueblo, como en otros lugares , nos encontramos un precioso castillo cercado por chopos que en otro tiempo pudieron ser lanzas de soldados haciéndole guardia.


Contemplamos las riberas del Ebro recordando a Alberti:

Quisiera quedarme mimbre
en las laderas del Ebro
agua con rumbo a la mar
quisiera, pero no puedo

Y llegamos al enclave natural del Ojo de Guareña. Impresiona la ermita rupestre de San Tirso y San Bernabé erigidas sobre un santuario anterior de origen incierto. Nos llamó la atención otra cueva natural constituida en sala de reuniones del antiguo concejo de Sotocuevas, adornada con pinturas alusivas al martirio de San Tirso.

Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, un príncipe bajó a las cuevas mas profundas en busca de un fabuloso tesoro escondido, pero nunca volvió.
Lo sigue buscando y es que estas cuevas fueron excavadas por el agua durante miles de años y han servido de habitáculo a nuestros antepasados del neolítico, impresionó a los cronistas árabes de la Edad Media y para que nos hagamos una idea, en la actualidad con 100 Km explorados todavía no las conocemos completamente.

Ya de regreso comimos en Villarcayo, la villa de Arcadio. En 1560 Felipe II la designa cabeza de la merindad de Castilla, por lo que tiene Torre del Corregimiento con la casa del Corregidor, el archivo de las merindades y la cárcel, se guardan también aquí las pesas y medidas que hacían ley en el mercado.

En las guerras carlistas esta ciudad sufrió un incendio que destruyó sus más importantes palacios, por eso la plaza mayor con su Ayuntamiento son del S XIX .

Su iglesia es también de construcción reciente, pero se conserva un rico tesoro artístico y objetos de culto que pertenecían al monasterio de Santa María la Real de Vileña y que fueron trasladados en 1970.

Podemos admirar, gracias a eso, un sepulcro de Dª Urraca , gótico del S.XIII y otro de la familia Rojas del S.XIV y otras tallas y documentos históricos del antiguo monasterio.

En cuanto a la comida, no puedo decir más que fue deliciosa....

18 octubre 2006

Los Quijada

Mi interés por los Quijada comenzó cuando durante una excursión asocié al caballero leonés Suero de Quiñones, héroe del Paso Honroso, con el no menos célebre D. Quijote (¿de la Mancha?)
Pues bien, buscando a estos dos caballeros he recorrido pueblos y he conocido amigos entrañables de los que os hablaré aquí.

Llegué a enterarme que Suero de Quiñones murió cerca del pueblo de Barcial de la Loma. Se conservaba una piedra y una cruz en el camino al antiguo cementerio en memoria del evento, pero, con la concentración parcelaria, el camino se perdió. Sólo nuestro amigo Esteban, el panadero poeta, es el testigo vivo de aquel acontecimiento. Nosotros recibimos sus explicaciones, hicimos fotos de la piedra que ha quedado y aún tuvimos ocasión de conocer sus poesías y disfrutar de su personalidad y cariño.

Siguiendo pistas descubrimos que D. Suero murió combatiendo con otro caballero, al parecer pariente suyo, Gutiérrez de Quijada.

Nosotros queríamos saber más, para llegar a conocer a un Quijada, del que Miguel de Cervantes, se dice descendiente en línea recta de varón. Podéis verlo en el cap. XLIX "Las aventuras y desafíos que tan bien acabaron en Borgoña los valientes españoles Pedro Barba y Gutiérrez Quijada, de cuya alcurnia yo desciendo en línea recta de varón..."

cartel de la casa del Escritor del pueblo CervantesY es que estamos tras la pista de un Cervantes cuyo origen sería "de las montañas de León", como él mismo dice por boca de su personaje, el Cautivo. Investigamos sobre el Quijote, como podéis ver aquí.



Monasterio, Villagarcía





Pero ¿quiénes fueros los Quijada?

Fueron señores de Villagarcía de Campos, Becilla de Valderaduey, Santa Eufemia del Arroyo, que visitamos en la excursión del “Románico Palentino”, Villanueva de los Caballeros y Barcial de la Loma. Tuvieron posesiones en Medina de Rioseco, Mota del Marqués y Villalón. También en Castro del Rey y Otero del Rey, en Lugo.


El linaje de los Quijada:
Siempre es farragoso rebuscar en la genealogía, pero en esta ocasión no nos queda otro remedio. Para hacernos una idea de cómo se fueron extendiendo por el panorama nacional desplegamos su genealogía.
Arias Quijada, Señor de Villagarcía fue contemporáneo de Alfonso VI de León, le ayudó en la conquista de Toledo, casó con Urraca Vigil y tuvieron un hijo: Arias Quijada.

Cuadro dinástico(s. XIII – XVI)
Gonzalo Quijada
Arias Glz Quijada, Gutierre Glz Quijada, Pedro Glz Quijada, Ferrant Perez Quijada
1247 1253 1253 1236-1289
Hijo de Gutierre:
Fernan Gutierrez Quijada=Aldonza Garcia, Juan Rdz Quijada=Sancha Rdz Leyva
+a. 1311
Hijo de Fernán:
Gutier Glz Quijada=Mª Laso de la Vega, Pedro Fdz Quijada, Elvira Fernández, Maria Fernández,
Hijo de Gutier:
Juan Quijada=Teresa de Guzmán
1349 =Ines Alfonso
1379
Hijo de Juan:
Pedro Fernández de Quijada=Maria Osorio
1403
Gutier Glz Quijada=Elvira Sánchez de Tovar, Sancha Glz Quijada
Hijo de Gutier:
Juan Quijada=Leonor Osorio
+1430 =Blanca Guevara
Hijo de Juan y Leonor: Hijo de Juan y Blanca:
Gutier Glz Quijada=Isabel Padilla Isabel Quijada=Pedro de Ulloa
+1455
Hijo de Gutier:
Juan Quijada=Aldonza Manrique Pedro Fdz Quijada=Elvira de Mendoza
+1530
Hijo de Pedro:
Gutierre Quijada=Maria de Manuel
+1536 +1534
Hijo de Gutierre:
Pedro Quijada Luis Mendez Quijada=Magdalena de Ulloa Ana Alvaro de Mendoza Juan Q
+1535 +1570 +1598 Abadesa+1554 +1553
y Manuel

Fuente: Gonzalo Martínez Díez
Siento que el cuadro no queda bien colocado al pasarlo al soporte web, trataré de explicarlo un poco:

El linaje y sus detalles:
D. Luis Méndez Quijada fue Señor de Villagarcía de Campos, de los Consejos de Estado y Guerra de Felipe II, Caballerizo mayor del príncipe D Carlos, ayo de D. Juan de Austria y Presidente del Consejo de Indias. Casó con Dª Magdalena Ulloa, Hermana del 1º Marqués de la Mora. Murió sin dejar sucesión, pasando su casa a la familia Ocampo.
Ramas derivadas de la troncal anterior, fundaron nuevas casas en la ciudad de Plasencia (Cáceres) y en la Villa de Paredes de Nava, de Frechillas (Palencia). En la de Esquivias del Partido de Illescas en Toledo, de la que procede Ruy González Quijada, Señor de Valdepalacios (D. Quijote, según L.G. Hortigón). En las ciudades de León, Cuenca y Huete.

En este momento conocimos a otro estudioso del Quijote, que está alejado de la corriente oficial.: L.G. Hortigón nos da una bonita tesis de que este Ruy González Quijada, Señor de Valdepalacios es el Quijote, que narra Cervantes.
A finales del Siglo XV Esquivias contaba con 230 vecinos en su mayoría labradores, 37 hidalgos tales como Ávalos, Pérez de Toledo, Quijada, Salazar, Vivar y Vozmediano.
Los Salazar proceden de la montaña de Burgos. Entroncan con los linajes de La Cerca, enemigos de los Velasco. Estos últimos, sus enemigos, les hicieron derribar 58 casas fuertes, para ser luego expulsados de muchos lugares, como vimos en la excursión de Las Merindades. De aquí que los abuelos de la esposa de Cervantes se aposentan en Esquivias, según este investigador. Pero eso es tema para otro día.


Volvimos con nuestra mochila un fin de semana decididos a investigar “in situ” en:

Barcial de la Loma. el viaje nos dio ocasión para charlar de nuevo con Esteban y el buen amigo nos acompañó por el pueblo, nos enseñó la Iglesia de San Pelayo con su rosaleda. 

El comienzo de la obra de la misma es anterior a 1549, tiene 3 naves con una magnífica cubierta de madera, hoy muy deteriorada y en estado de abandono. Se cree que fue construida por Hernán Sánchez, vecino de Aguilar de Campos y ascendencia morisca.

El autor de la torre fue Francisco de Aguilar y su nombre figura en varias partidas del libro de cuentas en 1595. En el interior del templo podemos contemplar un retablo renacentista de mediados del Siglo XVI.

S. Pelayo
 Sobre el sagrario en una hornacina con adornos barrocos se encuentra la imagen de San Pelayo, con atavíos de caballero de la época y muy bien "dotado"
Esteban nos dijo que hubo otra iglesia, la de San Miguel, en ruinas desde 1755, se utilizó posteriormente como cementerio, en la actualidad solo queda un arco de piedra.

Los restos arruinados de un castillo nos hablan del antiguo esplendor de este pueblo del que tenemos constancia escrita ya en el Siglo X en 1095 se hace referencia a "Barcial de la Lomba".

Formó parte del Alfoz de Castroverde de Campos beneficiándose del Fuero otorgado por el monarca leonés Alfonso IX en 1197.

Aparece también el testamento del Rey Juan I "donando las villas de Villagarcía de Campos y Barcial de la Loma a Gutiérrez González de Quijada"

De los Quijada, pasa Barcial a poder de los Condes de Peñaflor, después al Marqués de Alcañices y finalmente fue señorío de los Condes de Fuensaldaña.

Se tiene constancia gráfica de un mapa de 1510 del que hay copias posteriores.
Hay también reseña histórica de que el padre Isla ofició unas misiones en 1758.
Todos los datos históricos así como una copia de los Fueros se pueden ver en la página http://webs.ono.com/usr007/barcial/Barcial
 
Nuestro amigo Esteban nos informó además de que uno de los últimos descendientes de los Quijada, D. José Rodríguez Quijada, vivía en el cercano pueblo de Valencia de Don Juan, así que allí fuimos a visitarle.

Don José es una persona encantadora y nos recibió muy cordialmente. Es un humanista en el Siglo XXI, nos habló de pintura, de historia, de sus vivencias personales y hasta del programa de TV "Un millón para el mejor" que ganó gracias a sus amplios conocimientos de D. Juan de Austria, ¡jugaba con ventaja, porque sus antepasados habían cuidado en Villagarcía de Campos a "Jeromín"!

Nos dijo también que en los archivos de la Colegiata de Villagarcía de Campos, un padre jesuita había investigado sobre su familia y creímos conveniente echar un vistazo.

Villagarcía, Castillo
Villagarcía de Campos: Es la casa matriz de los Quijada y donde Don Luis junto con su esposa, Dª Magdalena de Ulloa criaron a Jeromín, como hemos dicho.


La célebre Intercastia de los vacceos, una de las ciudades más importantes de la vía romana nº XXVII entre Astúrica y Cesaraugusta estuvo situada en este lugar, todavía se aprecian restos del acueducto.

Se conservan las ruinas de un castillo que nos da idea de su antiguo esplendor. http://www.castillosnet.org/programs/castillosnet.php?tip=ficcas&dat=valladolid/VA-CAS-023

Digno de admiración es la Colegiata de San Luis, que aún presenta un gran jardín, rodeando el enorme edificio. Fue construida entre los años 1571 y 1672 por los mejores artistas de la época.

En la página http://www.castillosnet.org/valladolid se nos informa de que esta colegiata junto al Monasterio del Escorial, constituye uno de los mejores relicarios de España y está llena de recuerdos históricos: banderas de Lepanto, el crucifijo de la nao capitana, diversos pergaminos y los sepulcros de D. Luis Quijada y Dª Magdalena de Ulloa.

En el pueblo languidece la iglesia de San Pedro, con singular torre, presenta una portada con alfiz y data de comienzos del Siglo XVI, su retablo obra de del maestro Mateo Enríquez (1613) contiene episodios de la vida de San Pablo.

Buscando a los antepasados de D. Quijote, sí os diré que he visitado estos pueblos hermosos, antaño poderosos y hoy casi despoblados, que me han permitido conocer y conversar con personas estupendas.

En la Crónica del Rey Juan II se dice que Quijada, en 1435 marchó con Pedro Barba a la corte del duque Felipe de Borgoña para retar allí a dos nobles borgoñones y peregrinar de paso a Jerusalem, algo que recoge Cervantes, según hemos mencionado arriba.

Mientras se preparaba el combate con los hijos del conde de S. Polo, como Barba enfermó, Quijada, después de vencer a su contrincante, pidió luchar contra el oponente de su compañero, cosa que el borgoñón rechazó aterrorizado.

Cuando asistió a las Gestas del Passo no lo hizo sólo, sino al frente de nueve gentiles hombres parientes suyos, como nos cuenta Juan de Pineda en el “Libro del Passo Honroso defendido por el excelente caballero Suero de Quiñones” entre estos figuran tres con el apellido Quijada: “Rodrigo Quijada, García Osorio, su primo e Alfons Quijada” ¿Será este el antepasado del Quijote que buscábamos?

Continuará...