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16 marzo 2011

Quintanilla de Somoza, León.

Fuimos de excursión, con el Instituto Imperium Legionense, a conocer la Somoza en varios aspectos. El primordial era descubrir los restos de la minería romana del oro, como ya os hemos contado, en Lucillo, Filiel, Fucochico, Quintanilla de Somoza.

Filiel, comida, folklore

Pero, era fundamental degustar la gastronomía tradicional, cantar y bailar en la sobremesa, sintiéndonos leoneses.

También alegrándonos, alegrar a las gentes de estos pueblos, que nos recibían y atendían con mucho cariño. Me recuerdo ahora de Jaime, que al acabar su labor de guía en el Llambedero, nos ofreció conocer en su domicilio, el pequeño "museo" que atesoraba utensilios de labranza, herramientas de taller y toda clase de objetos para la elaboración de la matanza. ¡ay, cómo nos gustaron las piezas que se curaban en sus barales, sobre todo aquel lomo tan grande...!

Quintanilla de SomozaAunque fuera de noche e hiciera frío no se acababan las ganas de seguir aprendiendo y disfrutando.
De manera que paramos en Quintanilla de Somoza, para completar la excursión dedicándonos un poquito al arte.



Así que allí estábamos en Quintanilla de Somoza, esperando a Ana Rosa, la alcaldesa, que nos abrió la iglesia y nos explicó muchas cosas.

Elena tenía interés en que viéramos en la iglesia de Quintanilla, el retablo de Gregorio Español. Nos explicó con detalle las características y su bello simbolismo.

Quintanilla de Somoza


Bueno, así llegamos al final de la excursión y nos quedamos con ganas de la siguiente, que como es costumbre se prevee muy interesante.


15 marzo 2011

Minería de oro romana, Fucochico, León

En la excursión que hicimos a la Somoza, con idea de saber más sobre la minería romana del oro en la provincia de León tuvimos ocasión de visitar la mina de Fucochico.

Aquí, como en Las Médulas, se empleó el método para la extracción del oro, llamado "Ruina Montium" que consiste en horadar un monte arcilloso, mediante varias galerías e inyectar agua almacenada previamente. El monte se derrumba por efecto de la presión del agua y posteriormente se lava la arcilla y se recoge el oro.

En la extracción de esta mina, el agua arrastra la arcilla y los materiales menos pesados, pero no así el oro nativo, que tiene una gran densidad (19,6 Kg/l) y se queda en el fondo de los lavaderos. En Fucochico, con este método destruyeron una amplia zona de la colina, formando un circo de unos 200 metros de diámetro, abierto hacia el sur.

Fucochico, Luyego,explotaciones mineras romanas
 
El ingeniero de Minas Roberto Matías, que participó en Astorga como ponente en la tercera edición del Congreso sobre Obras Públicas Romanas, organizado por el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas, definió el monte Teleno como «un complejo minero de primer orden mundial, el 80% del cual se encuentra dentro del campo de tiro». Matías,  situó en el siglo I d.C. la cronología de los restos y consideró que «en el Teleno hay algo declarable patrimonio de la humanidad...toda la montaña del Teleno es una gran mina con una ingeniería típica romana, y una precisión absoluta. Está todo explotado desde la cumbre hasta la base de los ríos Eria y Duerna», e indicó que «la roca del terreno es generadora de oro; al desmenuzarse este mineral va arrastrándose, con la acción del agua, por las laderas y se deposita en las zonas de valles y en las laderas de dichos ríos».

Dijo Roberto: «se conservan 18 kilómetros de explotación continuada a lo largo de la ribera del río Duerna, es un yacimiento complejo que se ha ido estructurando en función de cómo (los romanos) podían abastecer de agua a esas minas. Nunca se ha registrado en ningun lugar del mundo tal concentración de trabajos de minería, son 38 kilómetros cuadrados de superficie trabajada, algo verdaderamente espectacular». Así, matizó que «las Médulas, pese a su singularidad, son solamente ocho kilómetros. Ambas explotaciones no son comparables porque Las Médulas es la más grande y ésta es la más extensa».

Fue muy interesante esta excursión y leer sus libros, visitar estas zonas o estudiar estas riquezas de nuestra provincia os lo recomendamos a todos.



10 marzo 2011

Filiel, La Somoza, Maragatería

Terrenos de aluvión, aprovechados para el cultivo.Hemos visitado Filiel, un pueblecito de la provincia de León, ubicado en la Somoza,  territorio también conocido como parte de la Maragatería. En toda esta zona aún pueden observarse las explotaciones mineras romanas del oro.

Las minas de oro del noroeste de España tuvieron una gran importancia en la política romana. No sólo trabajaron en las famosas Médulas, en el Bierzo, sino también en las explotaciones de la ladera oriental del Teleno, en los ríos Duerna, Eria y Turienzo, en los que el oro se encontraba en los depósitos de aluvión, diseminados sobre las vertientes de sus valles.

Los aluviones fueron explotados por la fuerza hidráulica de los ríos, como nos explica Plinio, el naturalista. Ahora se han localizado interesantes canales con inscripciones, acueducto y presas, que no dejan de sorprendernos a medida que las investigaciones avanzan.

El agua para la explotación minera romana es captada en el monte Teleno a 1800 m. de altura y era conducida a las zonas de extracción por medio de canales, como el que se ve aquí.

El agua era la fuerza motriz, con ella se empleó la técnica del "derribum montium".

Pero también en los ríos, como en el Duerna y Eria, se utilizó la técnica de los yacimientos en terraza, que adoptaban la forma de una botella de largo cuello, con zanjas longitudinales, que terminaban en estrías, por donde circulaba el agua.  Esta técnica recibe el nombre de "obra peine".

Murias del Circo de Filiel.
En el Teleno también se construyeron pozos para acumular la nieve y el hielo en el invierno, que luego se utilizaría en épocas más cálidas. Se trataba de aprovechar todos los recursos y no olvidar ninguno.

Después de la caída del Imperio Romano la ingeniería romana se olvidó y en su mayoría, se abandonaron las villas romanas y las poblaciones. Cuando los reyes cristianos, en su avance hacia el sur de la península las reencontraron, las reutilizaron, convirtiéndolas en monasterios o castillos.

En algunos periodos de la historia se recuperaron algunas explotaciones a baja intensidad y los nuevos habitantes se acomodaban a lo que quedaba, reutilizando las piedras nobles para la construcción de sus edificios. Como el terreno es poco productivo, los campesinos limpiaban los campos de las murias, que contenían aluviones y amontonándolas en los extremos, usaban la zona para cultivar cereales. A lo largo de tantos cientos de años sobre las murias han crecido los árboles lo cual constituye un elemento indicador de las mismas.

09 marzo 2011

Lucillo, petroglifos de Peñafadiel

Estabamos ansiosos de nieve y montaña, así que en esta excursión hacia la Minería Romana en León, ni siquiera pudimos evitar el hacer fotos desde el autobús. La carretera estaba nevada, gruesa de nieve blanda, casi sin huellas. El conductor del autobús la miraba con temor y llevaba el volante firme. Ya estábamos entrando en Lucillo, pueblo elevado de la Somoza, o de la  Maragatería, cuando al final de la cuesta, junto al río, en la curva del puente, el derrape nos hizo parar y los excursionistas descendimos.

Derrape en Lucillo, la Somoza, Maragatería


Echamos a andar, charlando sobre la historia de estos pueblecitos:
Durante algo más de 200 años la minería de oro en la provincia de León (asì como la de todo el noroeste peninsular), constituyó uno de los recursos más importantes del imperio romano.

Según Plinio llegaban a las arcas imperiales 20.000 libras de oro anuales, es decir unos 6.000 Kg.

Se cree que el trabajo de las minas corría a cargo fundamentalmente de esclavos, primero de entre los propios aborígenes y luego de esclavos traídos de otros países que los romanos conquistaban, aunque también participaban hombres libres. Pero todos nuestros conocimientos y creencias se están revisando con el paso de los años, quizá esta creencia de la esclavitud de los mineros romanos, se comprenda de manera diferente, ahora que tantos nos sentimos esclavos de la sociedad de consumo, aunque se nos llame libres...


El monteTeleno, dios, para los pueblos pre-romanos.

La montaña, que aquí vemos, se llama el Teleno, nombre del dios de los pueblos prerromanos que habitaban estas tierras. Los romanos respetaban las religiones de los pueblos sometidos, siempre que no fuesen en contra de sus intereses. Así durante largo tiempo convivieron los dioses romanos (sobretodo Marte y Júpiter ) con los dioses de los nativos.

Prueba de esto es un pequeño adorno encontrado en Quintana del Marco con la inscripción MARTI TILENO, donde se asocia al dios Teleno con el dios Marte.

Cuando cayó el Imperio Romano, esta tierra se despobló, pero los edificios y la obra civil romana perduraría a través de los siglos...

En 1.181 Fernando II, regala la villa de Destriana a la orden de Santiago. Dice así: "Os entrego, pues, y os confirmo la Iglesia de San Salvador de Destriana con su población y con las iglesias que le pertenecen en el valle del Duerna, dentro y fuera, y con las sernas que hay en Valduerna, pobladas o sin poblar, y Priaranza y Ferrera totalmente y con todas las propiedades que pertenecen a San Salvador de Destriana". El rey estaba en Castro Toraf (Julio González, "Regesta de Ferando II", Pags 308-310).

La primera referencia escrita de los pueblos de la diócesis de Astorga es del año 981 ("Astorga y su territorio en la Edad Media", Consolación Cabero Domínguez).
Los habitantes de Molinaferrera y Lagunas eran de 920, Quintanilla 1.015, Filiel 1.017, Castrillo 1.029, Santa Marina 1085 ( hoy desaparecida ), Tabuyo del Monte 1.088, Luyego 1.150, Boisán 1.150.
También aparece citada la villa de Ornia en el año 998, hoy desaparecida, siendo una posible localización la señalada anteriormente cerca de la desembocadura del río Llamas, según cuenta además la tradición oral.
Desde hace algunos años se investiga sobre la riqueza histórica de esta parte de la provincia, que permanecía olvidada. Cerca de Priaranza, en San Martino se encontró una estela con el texto perdido, pero decorada con un águila legionaria y armas. ("Nuevos documentos militares en la Hispania romana", García Bellido, 1966)

Lucillo, la Somoza, Maragatería

Pero actualmente hay un interés mayor y por consiguiente mayores descubrimientos. Nosotros íbamos a conocer lo descubierto sobre algunos petroglifos.
Cuando dejamos la carretera para seguir una senda que nos acercaría al lugar donde se hallan los petroglifos, comentábamos todo lo que habíamos encontrado en internet sobre el tema:

Juan Carlos Campos es el aficionado, que halló hace más de año y medio en el entorno del Teleno sendas piedras planas llenas de incisiones con formas laberínticas, cazoletas y signos cruciformes y que continúa descubriendo nuevos testimonios arqueológicos en la zona.

Algunos de los miembros de un equipo dirigido por el catedrático de Prehistoria de la Universidad de León, Federico Bernaldo de Quirós, estudian los petroglifos -diseños prehistóricos en piedra- descubiertos hoy en un monte de la comarca de Somoza, cerca de Lucillo (León), obras de la Edad del Bronce según estiman los expertos.

Estos pietroglifos se llaman Petroglifos del Teleno, porque esta denominación engloba todas las piezas rupestres que han aparecido en los alrededores del monte sagrado: la Peña de la Medida y otros petroglifos de Filiel, Peñaferrada y otros petroglifos en Chana de Somoza, La albarda y las piedras en las fuentes de Lucillo...

Se han iniciado trabajos sobre los petroglifos descubiertos. No sólo se realizan en el entorno de los Laberintos de Lucillo, sino que se extienden a los grabados de Chana de Somoza, donde ya se ha limpiado " Peñaferrada" y catalogado otros grabados existentes.

También las piedras reutilizadas encontradas en las fuentes del "Mato" y "Leiro" en Filiel y Lucilo, respectivamente, "La peña de la medida" en Filiel, "Peñafurada" de Turienzo y otras estaciones descubiertas por el propio Campos, quien ha manifestado su satisfacción por las investigaciones.

El informe sobre los petroglifos revela que son únicos en el mundo.
Los más conocidos, los de Peñafadiel, datan de hace 5.000 años y poseen motivos decorativos nunca antes vistos, según los expertos encargados de estudiarlos.

Lucillo, la Somoza, Maragatería

Tras limpiarlos cuidadosamente, se empleó un escáner-láser en tres dimensiones con el fin de obtener una «microtopografía» que permite un «conocimiento a nivel de milímetros» de estas representaciones, explicó Neira.

Nosotros nos hicimos unas fotos para el recuerdo y aunque ya había un cartel de la Junta, pensamos que se necesitaría una adecuada subvención para dotar a los petroglifos más emblemáticos de la mejor protección posible para los grabados.

Leer sobre la historia de estos pueblos próximos al río Duerna. Aquí tenemos a nuestros antepasados y  todavía nos queda familia, que nos recibe con cariño cuando vamos a visitarlos y a que nos lleven a alguna fiesta, ¡que siempre las hay!