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11 noviembre 2015

Velilla del río Carrión, Caminayo, Morgovejo y PuenteAlmuhey en el Viejo Camino de Santiago

Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
Rosa Fadón y Rafael Cid


El Viejo Camino de Santiago entra en León desde Velilla del Río Carrión por Caminayo y Morgovejo.

0 Velilla río Carrión

Para que lo leáis más cómodamente pinchad aquí

Morgovejo tiene en sus proximidades el puente romano de Villaescusa, testigo de las Calzadas  y el desaparecido balneario de aguas termales e historia antigua.

Hacer esta etapa era una asignatura pendiente desde cuando empezamos a investigar el “Viejo Camino de Santiago” y el recorrido es fácil y de una belleza impresionante. 

Dicen los que saben de esto más que nosotros, que los peregrinos deben empezar su andadura desde la puerta de su casa por lo que nosotros lo empezamos en el límite de la provincia de León. ¿Pero desde qué punto se accedía?. En el documento que narra la peregrinación de Leodegundia, la hermana del rey Alfonso III el Magno, en el año de 902, hace ya más de mil años, el trayecto se va puntualizando y dice así:
“Y descansaron en el monasterio de San Román de Entrepeñas y más cerca otro pueblo con muchas aguas que curan y llaman Velilla... Pasando junto a una loma que llaman Morra de Santiago y la ermita de nuestro patrón y más abajo el monasterio, me dijeron haber visto los aluches por unos prados. Estaban en el corro, todos con madreñas, los de Morgovejo y Prioro y dentro del corro los mozos de ambos pueblos agarrados trataban de tirarse y pudo uno de Morgovejo que no cayó. Dieron convite a los perdidos y sus gentes y me dijeron que mientras duró unos se bañaron en las aguas que manan por allí. Y llegaron a Puente Almuhey donde se cuida a los peregrinos" Julián González “Vexu Kamin”. p 23
Buscamos el camino, ya que las explotaciones mineras del siglo pasado habían desdibujado las antiguas sendas y en cuanto a la Morra de Santiago, desconocía su ubicación, hasta leer el libro “Prioro y Tejerina, estudios y documentación histórica” de D. Ramón Gutiérrez Álvarez:

“ya en Morgovejo (los peregrinos) se encontraban con el camino de Santiago del Subcantábrico que procedente de Velilla y Caminayo, continuaban por la ermita de la Vega de Valderrueda, Puente Almuhey y (el santuario de la virgen de) Velilla, Puente del Mercadillo etc.” p 44

De aquí dedujimos que de Velilla del Río Carrión el viejo camino de peregrinos viene a Caminayo, en cuyas inmediaciones se encuentra la Morra y el hoyo de Santiago.

En Velilla hicimos la foto de rigor junto al puente medieval construido sobre otro puente romano del que se conserva un solo arco, los otros dos se los llevó una riada en 1912.
Visitamos las fuentes Tamáricas que ya cita Plinio el Viejo y que se vienen situando tradicionalmente en La Fuente Reana, posiblemente una corrupción de “Romana”.

La fuente impresionaba a los antiguos con su ruido subterráneo para empezar a manar. Después, al perder presión el sifón, se seca casi instantáneamente. Al ser un lugar de culto fue cristianizado con una ermita, la de San Juan de las Fuentes Divinas, siguiendo la tradición de relacionar el agua con San Juan Bautista.

Marchamos por una amplia vía del monte, que actualmente se llama "de los mineros" porque por ella iban estos diariamente a su trabajo. La senda va cogiendo altura suavemente y es amplia. ¿Sería en tiempos una calzada romana? Nuestros peregrinos medievales dicen que iban "siempre por senda romana" protegidos por las montañas, para salvarse del “miedo musulmán”.

Nos desviamos un poco para subir a lo alto de la Collada, llamada Torre Magalana, un topónimo que resuena a agua vertiéndose en diferentes valles, donde se encuentra el Hito, o Fito nombrado cariñosamente Tío Pinao. Desde aquí teníamos una magnífica panorámica sobre todas las montañas alrededor, desde Espigüete, Las Pintas, PeñaCorada y hasta se divisaba marcado sobre la roca un río fósil.

Luego llegamos a Caminayo  que es un pueblo con poca gente fuera de época estival, durante todo el año viven Zosi y su familia que nos acogieron con esa cordialidad que saben tener las gentes de la montaña, acompañándonos en todo momento. Nos enseñaron la iglesia con su pila bautismal que se trajo de Santa María de Mental, una casería que en lo civil pertenece a Prioro y en lo eclesiástico a Caminayo.

Lo que más nos impresionó fue la copa concejil que aún se conserva, que lleva la inscripción “Soy de la billa de Caminayo año 1726” todo un honor pues por ella bebían antiguamente los regidores y los de estado noble, mientras los del estado general lo hacían por un cuerno de toro, que no se conserva. Quedan algunas copas concejiles más en la provincia, pero ninguna tan bonita y cuidada como esta.

Zosi nos habló de una cueva que en realidad era una mina que atravesaba la montaña por debajo, sin tener que subir a la cresta como lo hicimos nosotros, de la cuevona donde están las janas con sus tesoros... aunque el verdadero tesoro es la amistad que nos brindan estas gentes. ¿Os imagináis todo esto con un poquito de promoción turística?

Su hermana Begoña nos llevó hasta la casa de Jesús y con su familia hablamos, de caminos, fósiles, topónimos, leyendas y de la historia del cura de Besande, fusilado cuando la francesada por ayudar a un guerrillero local apodado “El marquesito”. Nos costó trabajo irnos de allí.

El siguiente pueblo con el que nos encontramos es Morgovejo, pero antes a nuestra izquierda aún se conserva el topónimo de Thorales donde hubo un monasterio, creemos que es este al que se refiere el documento de Leodegundia que hemos citado más arriba.

Morgovejo tuvo preceptoría donde se educaron militares, juristas, médicos y seminaristas. Desviamos nuestra ruta para visitar el puente de Villescusa donde existió un poblado entre Morgovejo y Las Conjas, enclave geológico de espectacular belleza y posiblemente fuera lugar obligado de paso en la antigüedad, por el que don Manuel Rabanal hace pasar la calzada romana al Pando. Cerca se encuentra el balneario, uno de los más importantes de la provincia de León, cerrado en la actualidad aunque ya se conocía en la época de las thermae publicas de los romanos. Hoy su soledad impresiona.

El Camino sigue a Valderrueda, cuya iglesia conserva el portalón en el que se acogía a los peregrinos. Nos gustó la casa rectoral, con cubos amurallados y fuertes paredes de piedra con escudo a la puerta. El pueblo tiene tres barrios: las viñas, el de abajo y la vega. Cerca del puente de entrada se encuentra el Santuario de la Virgen de la Vega, del que hemos citado más arriba, a Ramón Gtz que documenta que por aquí pasaba el Viejo Camino.

El tiempo se nos echa encima... así que caminamos sin más paradas hasta Puentealmuhey, donde dice el documento medieval que en su albergue acogían a los peregrinos y hoy también, pues tiene una buena oferta de atención a todo aquel que allí se acerque.


Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”

Foto 1: Rafael Cid: Velilla del río Carrión
Foto 2: Rafael Cid: Caminayo, simbología jacobea
Foto 3: Rafael Cid: Caminayo, copa concejil
Foto 4: Rafael Cid: Morgovejo, puente Villaescusa




Foto y texto de Rafael Cid y Rosa Fadón

04 febrero 2013

Taranilla y San Martín de Valdetuéjar

Siguiendo el Viejo Camino Santiago, dejamos Puente Almuhey, cruzando la vía del ferrocarril y siguiendo la carretera, a unos 100 metros, vemos señalizado a la derecha, el camino que debemos seguir y que ya no dejaremos hasta pasar Taranilla, que es el pueblo de nuestro compañero Melchor. Nuestro amigo, que sus deberes laborales le llevaron al País Vasco, es un enamorado de su pueblo y en cuanto pudo volvió para instalarse y respirar el aire puro de estas montañas. Ahora nos acompaña en nuestras rutas como buen conocedor de la gente y del lugar.

Los vecinos, El Moreno y Veli, también charlan con nosotros y aunque tímidamente, acceden a posar para la foto, junto a su hermosa madreña florecida.

Taranilla, León

Taranilla es la puerta de entrada al valle del Tuéjar. Ved nuestras fotos de Taranilla aquí.

Dicen que el nombre puede provenir de txara = jara, pero yo no vi ninguna de esas plantas por el camino, así que prefiero la otra acepción  que indica D. Matías en su magnífico libro “Las cabeceras del Cea”  que no es otra, que la del dios celta Taranos.

Como miembro de la Asociación del Camino de Santiago, me agradó saber que la iglesia de Taranilla está bajo la advocación de Santiago Peregrino. La antigua iglesia se hallaba junto a lo que hoy es el cementerio, pero en 1918 con las labores de minería de los alrededores, se resintió y las empresas del carbón la reconstruyeron en 1935 en el lugar donde se encuentra en la actualidad. Parece que la obra costó 16000 y todos quedaron satisfechos. 

Taranilla, León

Atravesamos el pueblo y casi al final, cruzamos la carretera y seguimos por un camino, no tiene perdida, el fuerte olor a establo nos acompañará  hasta un puente sobre el Tuejar y seguiremos por la derecha un camino entre el río y la falda de la montaña.

Viejo Camino Santiago nevado, 10ª-11ª

Subimos por una escombrera y pasamos junto a una bonita laguna artificial hasta llegar a la ermita de San Martín de Valdetuéjar. Ved aquí nuestro reportaje de San Martín de Valdetuéjar

Mientras nos acercamos, podemos contemplar en lo alto de un promontorio la ermita. Su base sobre-elevada en el terreno y su torre cuadrangular nos recuerdan la construcción defensiva romana.

S. Martín de Valdetuéjar

Concuerda con los múltiples restos, calzadas, puentes y cicatrices de la conquista de Roma,  que perduran en estas tierras.  P. Eutimio Martíno nos da muchos datos en sus libros, el más gráfico "La huella de las Legiones, Roma contra Cántabros y Astures". Nos dice que se reutilizaron y cristianizaron los lugares romanos bajo la advocación de Marte (Dios de la guerra) transformados en S. Martín, o los que estaban dedicados a Julio (culto al emperador) siguieron la devoción a S. Julián.

Por encima del alero del majestuoso templo, divisamos la imagen de dos sirenas.
Las sirenas son seres mitológicos, de las consideraba hijas del río Aqueo y la diosa Gea, pues no era solamente Zeus el que lanzaba de vez en cuando ”una cana al aire”. Las sirenas que vemos están junto a dos cabezas de atlantes, que dicen ser del siglo XII.

Hay unas inscripciones en la puerta de entrada,

S. Martín de Valdetuéjar, León

que traducimos:
Los ángeles que velamos el sagrado templo al que usted entra, exhortamos que tema al Dios que está dentro.
Esta es la casa del Señor, firmemente edificada, está bien cimentada sobre la dura roca. San Martín ruega por nosotros.


Entramos para hacer un recorrido por el interior: capiteles historiados, con cabezas humanas, lobos, aves y hasta un lagarto en piedra trepando por una columna.

El retablo es del siglo XVIII con San Martín, partiendo su capa con la espada. Recordamos que S. Martín de Tours, hijo de un tribuno romano, fue militar antes que santo. Dicen que la devoción fue introducida en España por los peregrinos, quizá porque él defendió a los priscilianistas  y ellos pudieron introducir su culto a lo largo del camino.

Echamos una mirada al espacioso valle y seguimos el camino que nos conduce al pueblo de San Martín de Valdetuéjar. A nuestra izquierda vemos una vivienda: “casa de Cata” y llamamos para devolverle la llave de la ermita, a esta mujer siempre dispuesta a tener una charla animada con la gente que gusta de contemplar el arte y compartir la devoción que nos depara el camino.

S. Martín de Valdetuéjar

A partir de aquí, no nos queda más remedio que seguir ruta por la carretera. Así que, para entreteneros, os contaré que hacen unas sirenas paganas ¡ellas en un templo cristiano!:

Cuenta la leyenda, que la ermita de San Martín fue hace tiempo, un monasterio que acogía a los peregrinos del camino y que en cierta ocasión, unas peregrinas sedujeron a los monjes del monasterio. Las juergas nocturnas y el escaso rendimiento diurno levantaron las sospechas del abad, que dicen era san Guillermo.


Laguna de sirenas, S. Martín

El buen fraile montó en cólera y como castigo, convirtió a las peregrinas en sirenas de río Tuejar y obligó a los arrepentidos monjes a edificar la iglesia del monastrio, dejando en los capiteles sus imágenes como aviso.

Dicen mis amigos montañeros que del rio, han pasado  a la laguna y en los amaneceres calurosos de verano   podemos verlas en top-less chapoteando en el agua  e invitando a los desprevenidos caminantes a darse un chapuzón con ellas. Pero yo os recomiendo que no escuchéis su canto y sigáis vuestro camino. ¡San Martín de Tours, ruega por nosotros!

          
Texto y fotos de Rafael Cid

28 enero 2013

Puente Almuhey


Siguiendo nuestra etapa por  el Viejo Camino de Santiago, dejamos Cegoñal por la calle del nogal, para internarnos en un hermoso bosque de robles. José nos va contando nombres de lugares de su pueblo, tan evocadores como “el hoyo de la espada” o leyendas de los pueblos próximos, hasta que desde un altozano divisamos Puente Almuhey.

Viejo Camino Santiago nevado, 10ª-11ª

Después de recorrer un pequeño tramo de carretera, nos desviamos a la izquierda y pasamos por un puente, por debajo de la vía férrea. Una casa semiderruida fue hace años la encargada de sacar el agua del río, con bombas a presión y conducirla a los lavaderos de carbón.

Enseguida llegamos a las primeras casas de la ciudad, donde nos espera ¡al fin! El primer café calentito de la mañana.

Puente Almuhey es una ciudad relativamente moderna, que había nacido al calor del negocio de la extracción del carbón, de las minas de la comarca y del tren, que lo transportaba al País Vasco.

Pasamos junto a un bloque de edificaciones y me contaron que en el año 1973, cuando un hombre desenraizaba un nogal de su propiedad, excavando encontró unos hermosos mosaicos romanos. Se avisó a los especialistas de la universidad y desenterraron nada menos que 32 m2 de una villa romana, datada en el siglo III, que hoy podéis contemplar en el museo de León.
¿Sabéis que nos dijeron que en 1972 ya se habían encontrado más restos?

Lo único que me apena de la historia es el hecho de que no se dejaran en el pueblo, en un pequeño museo o mejor, que se siguiera excavando hasta encontrar una villa romana como la de la Olmeda.

Seguimos a visitar La ermita de la Virgen de las Angustias, que está al final del pueblo siguiendo nuestro recorrido, o a la entrada si se viene de León. Ved fotos de la ermita.

Puente Almuhey

Tiene una portada románica, así como una ventana en la que podemos admirar dos cruces de Malta, pues fueron estos caballeros los que se encargaron de mantener en la antigüedad un hospital de peregrinos. No sabemos dónde se encontraba el hospital para los peregrinos, aunque presumiblemente estaría junto a la ermita, para poder ser atendidos por los caballeros de Malta.

Ermita de las Angustias, Puente Almuhey

Luis, que vive en una casa cercana, se ofreció a abrirla para que la viéramos.
Al hablar con él, descubrimos que es un enamorado del arte. Nos enseña el retablo del siglo XIV recientemente restaurado y la imagen de la Virgen de las Angustias, que da nombre a la iglesia, del siglo XVII o principios del XVIII.

Ermita de las Angustias, Puente Almuhey

Vimos una pieza muy valiosa, el cordobán,(porque se hacían en Córdoba) aunque otros lo llaman Guadamecí, está recién restaurado.

Había piedras con inscripciones, un gran crucificado, que a mí me pareció forjado en hierro, la pila de agua bendita, muy curiosa, tallada en una piedra sillar.

Viejo Camino Santiago

Hay unas pinturas medievales en el techo, aunque no se han podido recuperar más que en parte y se aprecia que también tuvo esa ornamentación el muro que ahora acoge al lujoso retablo…


Frente a la ermita, en un jardincillo circular que hace las veces de rotonda, se encuentra una gran piedra con forma de prisma triangular, en cuya parte superior se pueden ver tres círculos, para poner los vasos y uno algo más grande para la jarra de vino.

Puente Almuhey

Junto a ella se reunían los representantes de los tres concejos Valderrueda, Renedo y Almanza. Debatían e impartían justicia con su buen criterio y era además, una forma económica y rápida de resolver sus problemas.

Un poco más lejos, se encuentra el puente romano, fuera del alcance de nuestra vista, por estar tapado por otro más moderno, que permite el paso de los vehículos. D. Manuel Rabanal lo cita como de origen romano, en su obra sobre Las calzadas romanas en la provincia de León.

Museo etnográfico de Luis

Todavía nos reservaba Luis otra sorpresa y cuando terminó de mostrarnos el entorno, nos invitó a visitar su particular museo de antigüedades, donde guarda un sin fin de utensilios de tiempos pasados, desde una estufa escolar, hasta las placas de los viejos vagones de tren y muchos utensilios, que de otra forma se habrían perdido.

Pinchad aquí para ver el Museo Etnográfico de Luis, porque verdaderamente es algo digno de ver.

¡Ah, señoras/es que hacéis el camino! No todo va a ser antigüedades e iglesias. Sabed que la calle que habéis transitado, lleva el nombre de Juan Ferrero, pues bien: este señor fue un célebre deportista de talla internacional, que nació en esta localidad en 1918 y en 1953 consiguió el título de “Mister Universo”.

Nosotros algo menos disciplinados que él, abandonamos puente Almuhey para seguir nuestro peregrinar hasta la Mata de Monteagudo en la Virgen de la Velilla, que es final de la ruta de hoy.

Virgen de la Velilla

Texto y fotos de Rafael Cid