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06 mayo 2015

13ª Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago: El Cuélebre de la Vid

13ª Historias y leyendas del Viejo Camino de Santiago: El Cuélebre de la Vid con el que acabó San Lorenzo

Para leer el artículo del periódico más cómodamente, pinchad sobre la foto o en este enlace.




13ª Historias y Leyendas El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.
             
 Rosa Fadón y Rafael Cid 

La historia del famoso cuélebre de la Vid, con el que acabó San Lorenzo.
Cuélebre de la Vid, cuélebre de Getino y cuélebre del Códice Calixtino

Los peregrinos del Viejo Camino de Santiago por la provincia de León salíamos de La Vid de Gordón camino de Buiza, cuando llamó nuestra atención una cruz en lo alto de la montaña. Por curiosidad preguntamos a la gente del pueblo y nos dijeron que marcaba el lugar donde San Lorenzo mató al “cuélebre” y a continuación nos dieron detalles del descomunal episodio.

Para celebrar tamaño prodigio y aprovechando las costillas del monstruo, se construyó una ermita en el lugar del suceso. La gente de la Vid sube en romería por empinada cuesta, sigue después por un bosque de robles, pasando finalmente la prueba de un estrecho paso que salva el precipicio, no apto para personas con vértigo. La ermita es de una sola nave, de traza románica. En su interior hay un misterioso túmulo bajo el cual, cuentan las gentes que se encuentra un sepulcro de alabastro, con los restos de los hermanos de S. Lorenzo, que ellos dicen que son San Vicente y San Pelayo.

No debería ser tan curioso, pues he encontrado ciertos desajustes temporales, como que los padres del Santo patrón de Huesca, eran Orencio y Paciencia ambos santos a su vez, como su hermano gemelo, también llamado Orencio, llegó a ser obispo de Hauch en Francia. ¡Dos siglos más tarde del martirio de Lorenzo!

Volvamos al túmulo. ¿El sepulcro podría ser de dos hermanos en la fe? Pues no, porque las bulas del Papa Alejandro III allá por el año 1163 y 1176 me lo ponen difícil, al confirmar que hay dos iglesias en la Vid, una en la villa y otra se encuentra “in monte ubi iacet corpus cuisdam santi Vicentti”, es decir “ en el monte donde yace el cuerpo de S. Vicente”.

Pero lo que tiene mayor mérito, de milagro, de verdad, es la historia del Cuélebre de la Vid, cuya cueva visitamos y según nos dijeron tan sólo cobijaba a su cabeza, porque el cuerpo lo apoyaba en el río y la cola en la montaña de enfrente, en la base de la peña de S. Lorenzo, ¡era algo descomunal! No nos extrañemos de la existencia de grandes culebras, lagartos o dragones, pues aparecen en todas las culturas, por apartadas que se encuentren y que están documentados en libros muy serios o se mantienen en la memoria colectiva a través de la literatura oral y el boca a boca que ha alimentado filandones y decires en nuestros pueblos. Hubo más cuélebres o reptiles tanto en Asturias como en León, por no decir en las leyendas nórdicas de Sigfrido, en la Biblia, la Serpiente que tentó a Eva, la de San Jorge y el Dragón, etc. Como todos somos peregrinos recordaréis que en el Codex Calistinum aparece citada la leyenda del dragón que se enfrenta a los discípulos del Santo cuando la reina Lupa les autoriza a recoger unos bueyes al monte Ilicino. Teodoro y Atanasio tienen que vérselas con él y sin otra ayuda de gentes, ya  que con sus terribles incursiones había despoblado las aldeas próximas. Al final es el signo de la cruz el que le hace retroceder y “revienta por la mitad del vientre” dice el Calixtinus.

Aunque parezcan leyendas piadosas para “engatusar” al pueblo, no se pueden desdeñar, ved que  también Troya era una leyenda contada por Homero hasta que Enrique Schleimann, un rico comerciante enamorado de la Iliada, la descubrió como real.

Zecharia Sitchin dice que antiguamente hubo una raza hibrida medio humanos medio reptiles muy inteligente, que pobló la tierra mucho tiempo antes que el hombre actual.

Zecharia Sitchin dice que antiguamente hubo una raza hibrida medio humanos medio reptiles muy inteligentes, que pobló la tierra mucho tiempo antes que el hombre actual. Algunos sostienen que nuestros cuélebres tenían el cuerpo cubierto de escamas y volaban. Cuando se hacían viejos se dirigían al mar a morir, pero a veces envejecían tanto, que no tenían suficientes fuerzas para marchar volando y no tenían más remedio que esperar su fin haciendo tonterías y molestando a los humanos.
Cerca de aquí se conoce la historia de otro cuélebre que hacía de las suyas en los prados de las Lamargas, en la cercana localidad de  Getino. Gustaba de comerse el ganado y aterrar con sus fuertes silbidos a los pastores. En el caso del cuélebre de Getino no fue necesaria la mediación de ningún santo para quitarle de en medio, aunque sí la de un ingenioso pastor de los que venían con la trashumancia desde Extremadura, el cual ya tenía experiencia en el tratamiento de cuélebres. Todos los días, provisto de un caldero de leche recién ordeñada y con la hipnótica música de su flauta tranquilizaba al animal, que se conformaba con ese sustento sin causar destrozos a los convecinos, hasta que llegó la hora de regresar a su tierra natal. Entonces algo falló, los que quedaron encargados de amansar a la fiera o no tocaban bien el instrumento u olvidaron las viandas, así que volvió a las andadas, arremetiendo contra ganados y pastores, sembrando el terror, hasta que una fuerte tormenta acabó con su vida.

La cueva de La Gotera cobijaba la cabeza del cuélebre, el cuerpo lo posaba en el río y la cola en la montaña de enfrente, la peña de S. Lorenzo.

El Cuélebre de la Vid habitaba en la cueva de la Gotera y nuestra amiga Charo con la amabilidad que la caracteriza, nos acompañó hasta el lugar donde el animal ponía su barrigota haciendo una presa en el río y si no le daban un cordero o una vaca, se las ingeniaba para provocar una inundación arruinando a los pobres labradores.

Cierto día, le tocaba entregar las viandas al más pobre del contorno. Dijo a sus vecinos que no tenía con que dar de comer a la fiera y ellos le respondieron que entregara a su hija que estaba muy del gusto del cuélebre. La joven aterrorizada se puso a rezar a San Lorenzo. Según cuenta la tradición S. Lorenzo se encontraba en Tánger. Se puso rápidamente en camino acompañado de sus hermanos Vicente y Pelayo y manos a la obra. Los dragones son muy difíciles de matar por culpa de su piel dura y escamosa. Preparó una pócima ¿Qué de qué estaba compuesta? Pues tenía un poco de tierra con carbón de la zona, cobre de la cercana mina de la Profunda y unto para ligar la mezcla.

El dragón al oler el unto se lo zampó todo de un bocado y en cuanto lo vio san Lorenzo golpeó las escamas con su lanza, el chisporroteo que produjo hizo que el dragón explotara, entre chispas, que caían alrededor como aquellas estrellas fugaces que en la noche de verano se llaman lágrimas de S. Lorenzo.  Con tal ruido los hermanos de Lorenzo murieron del susto en el acto. El santo, muy triste, los enterró en el túmulo y emprendió el camino de regreso, pero antes de salir para Tánger se encontró una acémila cargada con un arca de alabastro y comprendió que era voluntad de Dios que sus hermanos hubieran muerto allí y que el arca fuera su sepulcro, así que dio media vuelta y debido al gran peso que soportaba el animal dejó marcadas en la piedra las huellas de sus pezuñas. Podéis admirar el prodigio en la subida a la ermita. Hay también una inscripción en latín Dice así: DEI SE OVEUN VR JULIUS RE BURRUS VSLM es romana y no tiene nada que ver con algunos políticos (por lo de RE Burrus) Más o menos se traduciría como: A los Dioses de Oveunu Julius Reburrus hace esta ofrenda con gusto por mérito (VSLM Votum Solvit Libens Merito). No sabemos como puede coordinarse esta ofrenda romana con la historia que acabamos de contar, pues nos surge la pregunta del millón ¿Qué esconderá el montón de tierra del túmulo?

Dejamos aquí nuestro relato seguros de que su historia viene de muy lejos, pues  ya se citaba en el Documento del año 902 que recoge la peregrinación de Leodegundia y su esposo García rey de Pamplona, que nos sirve de Guía para establecer la ruta de este Viejo Camino de Santiago y que dice: 
“Después de saludar a la gente de Vegacervera y Coladilla llegamos a la Vid, donde unos ermitaños contaron lo del cuélebre . De seguido Buiza, Beberino y una Pola pasado un puente donde descansamos en el castillo que mandara hacer y mantener el recordado don Ramiro que tantas iglesias hermosas hiciera en Asturias y León” 
Como peregrinos expertos en historias de dragones y precavidos, nos encomendamos a nuestro señor Santiago para que nos librara de enfrentarnos a ellos y muy despacito retomamos nuestro Camino.

Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”


Foto 1: Rafael Cid: Cruz de la ermita de S. Lorenzo
Foto 2 : Rafael Cid: Cuélebre, fachada de Botines, León
Foto 3: Rafael Cid: La Vid, iglesia y río
Foto 4: Rafael Cid: río Bernesga en La Vid

29 abril 2015

12ª Historias y leyendas. Por la Vid y Vegacervera, el Viejo Camino nos espera

12ª Historias y Leyendas por El Viejo Camino de Santiago en la provincia de León.          

Peleas nobiliarias, brujas buenas y torreones carcelarios




El hayedo de Ciñera con su árbol singular Fagus y la leyenda de la bruja Haeda está al pie de La Vid.

Recordando lo que había dicho Maximiliano González Flórez, en su libro “La Ribera del Torío”  contemplamos el puente de origen romano que se ofrecía a nuestra vista: “Por este puente pasaba el Camino Real (Se encuentra  junto a la ermita de S. Félix de Villalfeide entre Villalfeide y Vegacervera)… También servía de paso para los peregrinos que venían desde Puente Almuhey por Boñar y Valdepiélago  para subir a Valdorria y a la Cueva de San Froilán, santificada por su presencia eremítica en los últimos años del Siglo X. Desde allí bajaban los peregrinos por Correcillas, pasaban el puente de Villalfeide  y seguían a la Vid…” (pag 164) Así nosotros, peregrinos del Viejo Camino de Santiago dejamos el arruinado puente de S. Félix y a dos pasos encontramos Vegacervera. Esta localidad es famosa por las preciosas Hoces, que llevan su nombre, por ser la posada o descanso de los montañeros y excursionistas que visitan la próxima cueva de Valporquero y también por su exquisita gastronomía.

La carretera va serpenteando junto al río Torío. Dicen que esta no existía antiguamente, aunque quizá quedara una trocha, olvidado su uso. Un caballero de Felmín, que tuvo suerte en la conquista del Perú acompañando a Pizarro,  a la vuelta de su aventura  la mandó construir a costa de su propio pecunio.  Admiramos los Sierros Negros al fondo, donde  hubo un castillo en la Edad Media, que a su vez se asentaba en el solar de un castro anterior.  Lo que sí se usaba era  una calzada romana que venía por Gete y Getino, famoso por sus aguas termales y leyendas de cuélebres. Subía hasta Valporquero y bajaba a Valle de Vegacervera. Como toda vía de conquista llegaba hasta los castros, donde se enrocaban los valientes prerromanos. Esa calzada era mucho más agreste que la que consiguió hacer nuestro caballero junto al cantarín río.

Nos paramos junto al viejo puente de Vegacervera y recordamos la historia de la pelea famosa entre el Conde de Aviados, D. Ramiro Núñez de Guzmán y las huestes del Abad de S. Isidoro, que desde época de Alfonso VI era el propietario de estas tierras. Parece ser que todo comenzó por una discusión sobre el derecho a la elección de alcaldes y  la disputa terminó en la Real Audiencia por lo que se conserva abundante documentación.
 Así podemos saber que para envalentonar a sus huestes el conde estimuló el consumo de alcohol, envenenaron dardos y hasta hubo un muerto en la contienda: el clavero del castillo de Aviados, pero sólo porque se cayó del caballo al atravesar el puente.

El Catastro del Marqués de la Ensenada, del Siglo XVIII señala aquí un hospital de Peregrinos, lo que demuestra el uso de esta ruta jacobea, que ahora recuperamos, hasta fechas relativamente recientes.
Seguimos a Coladilla con su iglesia de bella portada románica con motivos jacobeos, la más importante y la que se cita más tempranamente en los documentos medievales de este contorno. Merece una visita. Fijaos en los canecillos 13 en la fachada norte y 11 en la del sur, tiene motivos geométricos, vegetales, animales y humanos (Je, je…) Trece vieiras en relieve, símbolo peregrino por excelencia, orlan el arco de la puerta de acceso. En la clave una roseta de cuatro pétalos, en el lado derecho de la portada hay una inscripción, que los autores traducen como: “Pedro Cuesta me fundó”, la datan entre los Siglos XII y XIII.

Continuamos hasta Villar del Puerto, si el tiempo lo permite,  podéis aprovechar la ocasión para seguir un camino a vuestra izquierda, que pasando frente a la Iglesia y el cementerio, se dirige al Faedo de Ciñera por el lugar denominado las “marmitas de los gigantes”. Son estas unas oquedades en la roca donde el naciente río, que borbotonea en pequeñas cascadas se remansa y parece ser el lugar elegido para bañarse, por estos seres mitológicos. El inicio del recorrido se realiza por una estrecha hoz y es espectacular, aunque peligroso en invierno. Los sacrificados mineros del lugar lo caminaban durante todas las épocas del año para acudir a su trabajo diario entre Ciñera y Vivero y cuando algunas minas se cerraron decidieron arreglar el paso para el público en general, dotándolo de pasillos de madera y balaustradas o agarraderos de sogas. Unos “urbanitas” como nosotros lo recorrimos admirando la belleza salvaje de rocas y agua, hasta que con voluntad de hierro y espíritu a lo Indiana Jones  logramos superar los puentes de madera y llegar al espectacular hayedo.

 Faedo viene de Fagus=haya y Edo=Etum=abundancia. Este bosque es una delicia de silencio y de paz, entre las hayas te da la sensación de caminar bajo un paraguas de multitud de colores, que te protege de la lluvia o la nieve y sobre una alfombra de hojas húmedas y hayucos. Nos fotografiamos para cumplir con el ritual, junto a Fagus el haya que en el año 2008 cumplió sus 500 años. Si hablara ¡Cuántas historias podría contarnos! Un año antes, en 2007 se le había concedido el premio “Al bosque más cuidado de España”. Fagus es un “árbol singular”, “un árbol protegido”, de leyenda, que acompaña a otra leyenda, la de la bruja Haeda. Caminando en el bosque, inspirada por su naturaleza feraz, Josefina Diez quiso contarnos un cuento y era algo así:
Érase que se era una bruja llamada Haeda…Érase que se era, cuando los hombres vivían al aire libre refugiándose por la noche en las cuevas del contorno, había una bruja llamada Haeda. Como toda bruja que se precie, tenía poderes mágicos, aunque ¡eso sí! Debían de utilizarse para hacer maldades. En aquel entonces las gentes vivían en cuevas junto a las hoces y como había nevado mucho, casi no salían de ellas y no se acercaban al hayedo.
A la brujita le gustaba mucho oír el canturreo de las voces infantiles jugando por el bosque y para que acudieran, se le ocurrió utilizar sus poderes y prender fuego a un montón de piedras negras que había entre las rocas, su calor atrajo a la gente. Al día siguiente continuó nevando y Haeda sobre la ceniza del día anterior volvió a hacer magia, pero como era para una buena causa se sentía cada vez más débil. Al lavarse en el arroyo que atravesaba el Faedo se vio reflejada en el agua. Las buenas obras contrariaban su naturaleza, estaba muy envejecida. Tenía que hacer algo, y pronto. Con sus últimas fuerzas convirtió la mayor parte de las rocas en piedras negras que con el tiempo la gente llamaría carbón y les aliviaría del frío, extenuada marchó a morir junto al árbol llamado Fagus que custodiaría su reposo para siempre.

El Conde de Saldaña sufrió prisión en el torreón de La Vid después del triunfo de la batalla de Simancas.
Al final llegamos a la Vid de Gordón. Visitamos su torre medieval,  en la que estuvo preso el Conde de Saldaña. En esta fortaleza encerró nuestro rey Ramiro II al Conde de Saldaña, Diego Muñoz, en el año 945 después de la batalla de Simancas, porque sospechaba que establecía acuerdos con el bando musulmán. Lo mismo se pensó de su suegro Fernán González, al que encarceló en León, aunque consiguió escapar disfrazado de mujer con las ropas de su esposa en una visita que esta le hizo. La trampa le resultó tan divertida al rey leonés que desistió de perseguirle, o el rey supo ejercer la diplomacia que le asegurase su fidelidad, pues no convenía prescindir de él, en la frontera del reino.
Matías Diez Alonso en su libro “Mitos y Leyendas de tierras leonesas” habla de este torreón que data en el Siglo X, como torre defensiva del paso a la Gotera. Fray Justo Pérez de Urbel escribió una carta a su antiguo propietario informándole del valor histórico de su propiedad y así lo reseña D. Matías en su libro. Se la conoce con el sobrenombre de “Torre saetera” pues se cuenta que, desde una de sus ventanas se disparó una flecha contra Almanzor que resultó herido, lo cual nos da una idea de la bravura de las gentes de este pueblo.


Fotos y texto de Rosa Fadón y Rafael Cid



Blog de Excursiones de Rafa y Rosi
Blog de Asociación Camino Santiago de León“Pulchra Leonina”


Foto 1: Rafael Cid: Puente del Torío en Vegacervera
Foto2 : Rafael Cid: Iglesia de Coladilla

Foto 3: Rafael Cid: Canecillo del alero de la iglesia de Coladilla
Foto 4: Rafael Cid: Torre saetera en La Vid de Gordón

30 enero 2014

De la Vid de Gordón a la Pola de Gordón: Viejo Camino de Santiago

Retomamos la ruta de nuestro “viejo Camino de la montaña” desde donde lo habíamos dejado antes de las fiestas navideñas. Lo hacemos después de consultar nuestro Vexu Camin, bueno, en realidad pertenece a D. Julián González, que es quien lo escribió.

La Vid

Salimos de La Vid de Gordón junto a unos bien restaurados lavaderos, por la carretera que bordea la iglesia y después de cruzar el puente, que nos lleva por debajo de las vías del tren a la collada de Buiza de Gordón. La ruta de montaña está señalizada en unos paneles junto al camino.

La Vid

Llegamos a Buiza y maravillados contemplamos el paisaje nevado y la luz del sol sacando resplandores por todos los senderos. Oíamos una música de dulces sones y estrellas...



Aunque la ruta es un poco más larga, en Buiza después de hablar con la gente del lugar, pensé que la comitiva de Leodegundia y Gundisalvo tomaron la dirección a Villasimpliz pues por ahí quedan buenos vestigios de la vía romana.

Buiza

Lo reseño aquí porque al llegar a Buiza atrajo nuestra atención la Calle de la calzada (romana) y al hablar con la gente del pueblo nos indicaron que la antigua calzada romana primitiva venía desde Pola de Gordón por Beberino y después de pasar Buiza se bifurcaba en dos direcciones, una a Rodiezmo y otra a Villasimpliz que sin llegar a esta localidad, es por donde yo creo que vinieron nuestros protagonistas. Por este camino en el alto de san Antón existió desde antiguo un monasterio y una hospedería pues no tenemos que olvidar que por aquí pasa el Camino del Salvador. También nos dan cuenta de un miliario anepigráfico posiblemente de época de la dominación romana.

Buiza

Yo solo conocía de oídas la existencia de esta bonita localidad de montaña, pues en mi época del servicio militar en ferrocarriles uno de mis compañeros era de esta localidad, por supuesto, contaba maravillas de su pueblo. Quise saber de su vida, me dijeron que se ha jubilado y vive en Torrevieja, aunque viene en el verano. Le mandé un saludo.

Buiza

¡Quién me iba a decir a mi, que el pueblo de Plácido tenía tanta historia! Pues Buiza aparece documentada desde el año 1188 aunque ya es citada anteriormente en el testamento de Fernando I que en 1036 otorga esta localidad a la Iglesia Ovetense.

Buiza

Habíamos leído que en el año 1796 Jovellanos pasó por aquí y pernoctó en casa de Dª Manuela, la viuda. http://buiza.cranf.net/hist_docus.html

En su diario, el ilustrado nos cuenta sus vivencias y gracias a el sabemos que había cuatro casas con escudos nobiliarios, yo solo encontré tres pero mi amigo Pio Cimadevilla en su libro “Repertorio Heráldico Leonés I” nos da cuenta de los cuatro. http://www.ayto-lapoladegordon.es/buiza/


Buiza

El que yo no encontré estaría según salimos del pueblo a la derecha y D. Pio al describirlo dice que se observaba un anagrama con la inscripción “Estas armas y blasón de Alfonso Villafañe son”. Es muy parecido a otro que sí fotografié cerca de la plaza también correspondiente a los Alfonso de Villafañe.

En nuestro recorrido entablamos conversación con Carmen que había salido a caminar y nos acompañó. Se ofreció amablemente a abrirnos y calentar el local de la Asociación de vecinos el domingo, que hicimos la ruta que es muy de agradecer, teniendo en cuenta el frío que hace en esta época del año.

Buiza

El tercer escudo está en la plaza, y cuando se escribió el repertorio Heráldico la casa que lo ostenta estaba dedicada a cantina. El cuarto y último se encuentra en una casa moderna saliendo en dirección a Folledo, tiene una inscripción: “estas armas y blasón de los Álvarez Quiñones son” (Podéis verlos todos en el reportaje fotográfico)

Carmen además de tener la llave del Teleclub, es la dueña de un perro llamado Pancho, que nos obliga a caminar rápido por todo el pueblo, así visitamos la iglesia y una ermita dedicada a san Antón. La Iglesia actual está edificada sobre una anterior , se nos dijo que la construyeron con cargo a los fondos para las Regiones Devastadas después de la guerra civil, pero que los planos ¡podían ser del arquitecto Torbado!.

La ermita de San Antón es hoy una ruina venerable que sin embargo era utilizada como iglesia mientras se construyó la actual. La otra, citada también por Madoz, se encuentra ya en la carretera que nos conduce a Beberino y está bajo la advocación de la Virgen del Valle.

No sé si por una casualidad del destino o por un milagro de la Virgen cuando paramos bajo el porche de la misma, descansando en los dos poyos de piedra, mi teléfono móvil cogió cobertura para comunicarme ¡que iba a ser abuelo de una niña!

Anécdotas aparte, el culto a esta virgen está muy arraigado por toda la comarca. Nosotros hemos encontrado una web de fotos de Buiza, donde podéis ver la celebración de la Virgen y en diferentes álbunes muchas cosas sobre este pueblo.

Durante la ofrenda

La ermita, llena

Todos los años, el 15 de agosto la gente de los alrededores procesiona hasta aquí acompañando a la virgen y realizan una ofrenda floral.

Buiza

Continuamos por la carretera y después de pasar unas pequeñas hoces giramos a la izquierda para avistar enseguida las primeras casas de Beberino de Gordón.

Beberino de Gordón

En el libro ya citado anteriormente, Pio Cimadevilla nos da cuenta de la existencia de dos antiguas necrópolis cercanas al pueblo junto a la “peña del Castro”. Una contiene esqueletos de caballos la otra pertenece a un enterramiento humano, pero lo curioso es que uno de los esqueletos está enterrado en posición vertical. (Cultura prerromana).

Por este pueblo también pasó Jovellanos y en sus diarios dice que: « En Beberino está lo que llaman Ropería de Guadalupe y un monje con sus criados que cuidan de la gran cabaña del monasterio repartida por estas montañas a veranear ».

Beberino de Gordón

En la actualidad dicha Abadía ya no existe, pero un escudo eclesiástico y a su lado un mosaico que representa a la Virgen con la inscripción “Nigra sunt de Guadalupe” nos sirve para orientarnos sobre el lugar en que se ubicó. Para nosotros fue una sorpresa conocer que el todo poderoso monasterio de Guadalupe tuviera posesiones en estas montañas.

Hablamos con Lola, que paseaba a su perro Lucas y que es la propietaria de una parte del edificio muy restaurado desde entonces. Pasa aquí grandes temporadas acompañando a su hermana que fue catedrática de historia. ¡Todo un lujo de interesante conversación¡

Beberino de Gordón

Hasta este lugar, día de la festividad de San Pedro, patrón del pueblo, la gente procesiona al santo desde la iglesia. Pasareis luego por delante de ella por estar situada junto a la carretera. Es del Siglo XVIII y se construyó a expensas de D. Bartolomé Álvarez Rabanal y su esposa. El retablo original fue expoliado durante la guerra civil

Beberino de Gordón

Al observar las piedras con las que se hicieron algunas casas, los arcos de sus entradas, los patios, pensamos que antiguamente debió de ser un pueblo importante debido creo yo a la Transumancia. En algunos casos estos arcos han sido reutilizados y ya no están en su lugar de origen como el que adorna la plaza. Pero ahora, como el frio del invierno aprieta, la mayoría de las casas permanecen cerradas.

Beberino de Gordón

Entre Beberino y la Pola de Gordón nos topamos con el puente Tornero, descendiente de otro anterior, de la época de la dominación romana. El que hoy vemos, es del siglo XVIII pero a unos 20 metros quedan unos ojos mucho mas antiguos ¡Un puente largo, eh! . El Conde de Luna, bajo cuya jurisdicción se encontraba el concejo de Gordón, cobraba portazgo en este puente así que la gente tenía que “inventarse” otros caminos para evitar su pago pues aún sin Montoro ya eran tiempos difíciles.

Podéis ver pinchando aquí, un libro curioso sobre los antiguos puentes de esta calzada 

Nosotros, en esta ocasión no lo cruzaremos porque el final de nuestra ruta de hoy será esta localidad leonesa cabeza del ayuntamiento donde después de disfrutar de su historia y de sus paisajes lo haremos ahora de su gastronomía. 

Ah, y… ¡Buen camino, peregrinos!

Beberino de Gordón

Fotos y texto de Rafael Cid

27 noviembre 2013

El Viejo Camino de Santiago: de Villalfeide a la Vid de Gordón

Pentafinium, León, 2013

Queridos compañeros, hoy visto mis mejores galas peregrinas, ataviado a la vieja usanza, para celebrar que realizamos el último tramo del presente año, por el Viejo Camino de Santiago de la Montaña.

Empezamos la aventura del Viejo Camino Olvidado en enero, con mucha nieve y más ilusión. A lo largos de las sucesivas etapas lo hemos dado a conocer a la gente de los pueblos por los que pasamos, lo hemos documentado concienzudamente y también hemos disfrutado de la historia y los paisajes de este bonito León.

Hemos pasado por Puentealmuhey, San Martín de Valdetuéjar, Puente del Mercadillo, Las Arrimadas, Boñar, Correcillas, Villalfeide y otros muchos pueblos. En todas partes dejamos buenos amigos. 

Esta aventura no hubiera sido posible sin la  documentación que nos aportó D. Julián González y su libro Vexu Kamín, D. Matías Diez Alonso y sus libros sobre la provincia de León, las monografías de Julia Miranda y J.M. González y el Sr. Fernández Arenas en su libro Viejo Camino de la Montaña, estamos en deuda con todos ellos y agradecemos su trabajo. 

Cuando hace unos días vinimos a marcar la etapa desde S. Félix de Villalfeide, que podéis leer aquí:
http://rsas0010.blogspot.com.es/2013/11/el-faedo-de-cinera-geras-de-gordon-y.html
hasta La Vid de Gordón, cuyos detalles del pueblo podéis leer aquí:
http://rsas0010.blogspot.com.es/2013/11/nuestra-visita-la-vid.html
os puedo asegurar que diluviaba.

Había agua y viento y en el Faedo de Ciñera, donde tantas veces hemos pasado ratos agradables que podéis ver aquí: http://rsas0010.blogspot.com.es/search/label/Faedo%20de%20Ci%C3%B1era

resbalábamos por las peñas heladas.

Sin embargo, observé que contra el pico Polvoreda, pude fotografiar un magnífico arco iris (ya sabéis: el contrato con "El de Arriba" para que no diluvie). Quizás por eso hace hoy, día en que dos autobuses de peregrinos de la Asociación de León decidimos hollar este Viejo Camino hace un día maravilloso, helador, pero con sol.

Villar del Puerto y Faedo

Don Maximiliano González Flórez, en su libro “La Ribera del Torío” pág. 164 refiriéndose al lugar donde comenzamos nuestra etapa de hoy, dice lo siguiente:
 “Por este puente pasaba el Camino Real (Se encuentra  junto a la ermita de S. Félix de Villalfeide entre Villalfeide y Vegacervera)… También servía de paso para los peregrinos que venían desde Puente Almuhey por Boñar y Valdepiélago  para subir a Valdorria y a la Cueva de San Froilán, santificada por su presencia eremítica en los últimos años del Siglo X. Desde allí bajaban los peregrinos por Correcillas, pasaban el puente de Villalfeide  y seguían a la Vid…”

Así que ayudados por esta documentación, nos ponemos en Camino.

La primera localidad con la que nos encontramos es Vegacervera, con los Sierros Negros al fondo, donde dicen que hubo un castillo en la Edad Media, que a su vez ocupaba el solar de un castro anterior.  Hoy esta localidad es famosa por las preciosas Hoces, que llevan su nombre. Su contemplación hace la delicia de multitud de montañeros.

río Torío en Vegacervera

Dicen que la carretera actual no existía antiguamente. Un caballero de Felmín, que tuvo suerte en la conquista del Perú, acompañando a Pizarro,  a la vuelta de su aventura,  la construyó a costa de su propio pecunio.

Mucho antes los romanos habían hecho una calzada que venía por Gete y Getino, subía hasta Valporquero y bajaba a Valle de Vegacervera. Como toda vía de conquista llegaba hasta los castros, donde se enrocaban los valientes prerromanos y era mucho más dura que la de nuestro caballero.

Me gusta hacer una visita al viejo puente y contar la historia de una pelea famosa entre el Conde de Aviados D. Ramiro Núñez de Guzmán y las gentes del Abad de San Isidoro, que desde la época de Alfonso VI era el propietario de estas tierras que hoy transitamos.

El asunto terminó en la Real Audiencia y está muy documentado como podéis comprobar pinchando aquí http://www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/54/6algo.pdf
y así podemos saber que para envalentonar a sus huestes estimuló el consumo de alcohol, envenenaron dardos y hasta hubo un muerto en la contienda: el clavero del castillo de Aviados, que se cayó del caballo.

Vegacervera, casa de los Getino

Además del puente, me gusta visitar también una casa blasonada, está frente a un coqueto hotelito rural, la identificaréis enseguida por sus escudos blasonados bastante deteriorados por el transcurso del tiempo. Para saber más consultad el libro de José Ml González y Julia Miranda: "El municipio de Vegacervera, arqueología e historia". Esta casa fue la sede del mayorazgo de los Getino y hasta tenía adosada una capilla dedicada a San Cristóbal, que posteriormente, por azares del destino se arruinó.

En el Catastro del Marqués de la Ensenada, del Siglo XVIII, se nos da cuenta de un hospital de Peregrinos que nos afianza en lo jacobeo de la ruta que estamos transitando.
Para ampliar datos sobre D. Manuel Getino y el mayorazgo, consultar las monografías de Julia Miranda y J. M. Glez, así como la de Jaime Rollán Ortiz:   http://www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/95-96/8manuel.pdf

Seguimos a Coladilla por la carretera. En mejor tiempo tendremos ocasión de repetir esta etapa por sendas montañeras. Divisamos las cumbres nevadas mientras que en el valle pastan las vacas en prados aún verdes por la humedad.

Yo creo que de los lugares por los que hoy transitamos, la iglesia de Coladilla es la más importante y la que se cita más tempranamente en los documentos medievales.

No dejéis de hacerla una visita. Fijaos en los canecillos 13 en la fachada norte y 11 en la del sur, tiene motivos geométricos, vegetales, animales y humanos (Je, je…)
En el arco de la puerta de acceso llama poderosamente nuestra atención, trece vieiras en relieve, rematado por una roseta de cuatro pétalos. En la clave, en el lado derecho de la portada hay una inscripción, que los autores mencionados traducen como:”Pedro Cuesta me fundó” y la datan entre los Siglos XII y XIII.

Coladilla

En Coladilla no sólo ha florecido el arte, merece la pena visitar también todas las industrias que florecen allí: el obrador con sus exquisitas pastas y empanadas, la fábrica de quesos y yogur, los restaurantes que a la vez son también fábrica de embutidos y ¿cómo no? el Taller de Cerámica y la tienda de Pilar Tirados.    



Continuando hasta Villar del Puerto, si el tiempo lo permite,  podéis aprovechar la ocasión para seguir un camino a vuestra izquierda, que pasando frente a la Iglesia y el cementerio, se dirige al Faedo de Ciñera por el lugar denominado las “marmitas de los gigantes”,  el recorrido es espectacular, aunque peligroso en invierno. http://rsas0010.blogspot.com.es/2013/11/el-faedo-de-cinera-geras-de-gordon-y.html

Caminamos hasta alcanzar la altura máxima del puerto y después de sobrepasar el pueblo de Villar del Puerto, un gran panel nos avisa de que estamos en una reserva de la biosfera del alto Bernesga.

Camino a Coladilla

De momento, me conformo con admirar la inmensa belleza que se despliega ante nosotros, pero para los que deseen profundizar en el proceso que ha dado lugar al actual relieve montañoso que estamos contemplando, pueden consultar aquí el artículo de la ya mencionada revista LaBigarda que os pondrá al día en los procesos geológicos que aquí han tenido lugar. 

Aprenderéis a identificar las Orogenias recientes, del Terciario ¡je, je! y en general, los plegamientos ocurridos hace la friolera de 542 millones de años, os familiarizaréis con los Puntos de Interés Geográfico a tener en cuenta, a la hora de dar máxima protección al entorno, por su interés didáctico científico y turístico.    



Al final llegamos a la Vid de Gordón mientras hablábamos de su torre medieval,  en la que estuvo preso el Conde de Saldaña,  de su Centro de Interpretación del Clima, inconcluso por falta de presupuesto y en espera de mejores tiempos. http://rsas0010.blogspot.com.es/2013/11/nuestra-visita-la-vid.html

Hablamos también del monstruo que aterró a los lugareños en la baja edad media y que ya citan en el Vexu Kamín libro que nos sirve de guía de viaje  “…Y anduvimos más y junto al puente de San Feliz visitamos el monacato de Mataplana y a continuación saludamos a las gentes de Vegacervera y Coladilla y Llegamos a la Vid, donde unos ermitaños nos contaron lo del cuélebre”. 

El cuélebre de la Gotera asoló estos territorios hasta que San Lorenzo puso fin a sus fechorías por lo que la gente de los alrededores agradecida, acude el 10 de agosto en romería a la ermita erigida en recuerdo del suceso.

Cantamos al son de la pandereta pues Rosi y Camino le pusieron ritmo a nuestras canciones y después de reponer fuerzas en el bar de la localidad algunos hasta siguieron caminando por la collada de Buiza para examinar el siguiente tramo de la ruta, pero eso es ya otra historia.       


La Vid de Gordón

Para saber más:
Texto y fotos de Rafael Cid

16 noviembre 2013

Faedo de Ciñera, Viejo Camino de Santiago, Geras de Gordón y las primeras nieves.

Siempre me habían dicho que la presencia del arco iris era el símbolo de una promesa que nos hizo Dios para que no se repitiera ningún diluvio, pero confieso que yo el lunes pasado tuve mis dudas.

Fue con ocasión del marcaje de una ruta del Viejo Camino de Santiago por la montaña de León. Pensábamos marcar desde la ermita de S. Feliz de Villalfeide hasta la Vid de Gordón y yo que había divisado desde el coche un magnífico arco iris, salí apresuradamente dispuesto a fotografiarlo.

Villar del Puerto y Faedo

La fuerte ventisca del exterior y el aguacero casi me transportan directamente al Pico Polvoreda invisible en ese momento debido a los negros nubarrones que lo cubrían. No obstante a nosotros, ruteros curtidos en mil expediciones no nos amedrentó y capeando como pudimos el temporal nos dirigimos caminando al vecino pueblo de Vegacervera.

Ni que decir tiene que no se me ocurrió fotografiar el puente que hay junto a la ermita, ni a continuación el de Vegacervera, porque después de caminar los dos kilómetros que separan ambas localidades sólo tuvimos ganas de llamar por teléfono a Pilar que se había quedado en el coche para que pasara a recogernos y… ¿fin de la ruta?

Bueno, al final decidimos volver otro día para marcarla, pero también pensamos que podríamos regresar a León por la carretera de Coladilla a la Vid que estaba más resguardada por las montañas que la que habíamos transitado antes.

Camino a Coladilla

Nos pusimos manos a la obra, es decir al volante y nuestra siguiente parada fue en Coladilla para tomar un café y entrar en calor, pero a aquella hora los bares permanecían aún cerrados a cal y canto.

Oímos entonces la bocina de la furgoneta del panadero que efectuó una parada junto a la Iglesia y luego al no obtener respuesta hizo otra en la plaza junto a nosotros, pero nadie acudió. ¡Con la que está cayendo!

Decidimos continuar sin el cafelito hasta nuestra siguiente parada en Villar del Puerto. Aquí la lluvia no era tan intensa aunque podéis observar en algunas fotos unos circulitos brillantes, que nos son orbes mágicos sino motitas de agua nieve que arrastradas por el viento en todas direcciones me hacían del todo imposible proteger la cámara.

Villar del Puerto y Faedo

Por el camino que desde la Iglesia del pueblo conduce al cementerio nos dirigimos al Faedo de Ciñera y así nos atrevimos a dar comienzo a la aventura.

¿Qué puedo deciros del Faedo de Ciñera que no haya dicho ya?  Rosi y yo lo hemos  visitado en todas las estaciones del año que podéis ver pinchando aquí   

He llevado a mis amigos cuando vienen a visitarme a León o simplemente para relajar la mente y agudizar los sentidos, pues se le llama también el “bosque encantado”  Me faltaba la visita con lluvia que ahora íbamos a realizar ahora.

Villar del Puerto y Faedo

El asunto tenía su dificultad, pues bajando desde Villar del Puerto como en su día lo hicieron los hombres que trabajaban en las minas, por la hoz de rocas resbaladizas, con las “marmitas de gigantes” al fondo dispuestas a tragarnos, tiene su peligro para unos “urbanitas” como nosotros, que con voluntad de hierro y espíritu a lo Indiana Jones  logramos alcanzar los puentes de madera del final del embudo en que nos habíamos metido.

Como faedo viene de Fagus=haya y Edo=Etum=abundancia pues al haber muchas hayas te da la sensación de caminar bajo un paraguas con una multitud de colores marrones que te protegen de la lluvia sobre una alfombra de hojas húmedas y hayucos.

Faedo de Ciñera

Nos fotografiamos para cumplir con el ritual, junto a Fagus el haya que en 2008 cumplió sus 500 años. Si hablara ¡Cuántas historias podría contarme! Un año antes, en 2007 se le había concedido el premio al bosque más cuidado de España. Fagus es un árbol de leyenda, una leyenda viva que acompaña a otra leyenda, la de la bruja Haeda.

Porque caminando por este bosque, inspirada por su naturaleza feraz, Josefina Diez quiso contarnos un cuento:

…Érase que se era, cuando los hombres vivían al aire libre refugiándose por la noche en las cuevas del contorno, había también una bruja llamada Haeda. Como toda bruja que se precie, tenía poderes mágicos, aunque ¡eso sí! Debían de utilizarse para hacer maldades

Faedo de Ciñera

La gente vivía en una cueva junto a las hoces, pero como había nevado mucho, casi no podía protegerse del frío.
A la brujita, que le gustaba mucho oír el canturreo de las voces infantiles jugando por el bosque, se le ocurrió utilizar sus poderes para prender fuego a un montón de piedras negras que había entre las rocas y el rescoldo calentó a la gente toda la noche. Al día siguiente continuó nevando y Haeda sobre la ceniza del día anterior volvió a hacer magia, pero como era para una buena causa se sentía cada vez más débil.
Un día, al lavarse en el arroyo que atravesaba el Faedo se vio reflejada en el agua. Estaba muy envejecida.
Tenía que hacer algo, y pronto. Con sus últimas fuerzas convirtió la mayor parte de las rocas en piedras negras que con el tiempo la gente llamaría carbón y marchó a morir junto al árbol llamado Fagus que custodiaría su reposo para siempre.

¡Dios, que ganas tengo de traer aquí a mis nietos para contarles este cuento!

 Leyendas a parte hay  de agradecer la participación del AMPA CP Miguel Arcángel de Ciñera y de la Asociación ADELFA que desde el 2 de Enero de 2003, viene luchando por la conservación de este paraíso natural, así como a todas las personas anónimas que luchan para que podamos seguir disfrutándolo. A todos: ¡Muchísimas gracias!

Por la vereda de la montaña, sin entrar esta vez en Ciñera continuamos hasta la Vid de Gordón. Como había estado recientemente visitando esa localidad le conté a mis compañeros la historia del culebre y la de la Torre del Castro. Podéis ver la entrada del blog pinchando aquí  http://rsas0010.blogspot.com.es/2013_11_01_archive.html

Y como ya habíamos resistido bastante frío, decidimos y sin poder beneficiarnos de la magia de Haeda, pues está prohibido hacer fuego, decidimos aprovechar las jornadas gastronómicas y acercarnos hasta Geras, para degustar un cocido gordonés.

Geras es conocido en el mundo entero por sus embutidos, calderetas y como no, también por su cocido que hacen de esta localidad un referente gastronómico.
 Llama nuestra atención la Hermita del Santo Cristo, bien cuidada, vigilando la entrada del pueblo que visité recientemente para despedir a Laudelino.

Si miramos detenidamente a nuestro alrededor, distinguiremos 10 cruces una en lo alto de cada picacho montañoso que rodea el pueblo, están ahí para protegerlo de las fuertes tormentas que se producen por estos lugares. Dicen que un año que no se reparó una que estaba muy deteriorada, un fuerte pedrisco arrasó totalmente el espacio a proteger por ella.

Nieve en Geras, 2013

Mientras degustábamos el cocido yo comenté a mis compañeros que recientemente leí un articulo sobre la historia de este hermoso lugar. La revista tenia el curioso nombre de “la Bigarda” que todos los niños leoneses hemos jugado de pequeños  Vosotros también podéis leerlo pinchando aquí.

Nieve en Geras, 2013

Terminamos así una agradable jornada. En la que para que no faltase nada, pude fotografiar, al salir del restaurante ¡la primera nevada de temporada! 
Texto y fotos de Rafael Cid

14 noviembre 2013

La Vid de Gordón en el Viejo Camino de Santiago de la Montaña

Estudiando la etapa del Vexu Kamin, en la que nuestros regios peregrinos, Leodegunda y su esposo el rey de Navarra en el siglo X, se dirigieron desde Villalfeide a la Vid, quisimos visitar con más detenimiento este bonito pueblo de la montaña leonesa. 

Nos motivó este párrafo, incluido en el libro Vexu Kamin, de nuestro amigo D. Julián González 
 “…Y anduvimos más y junto al puente de San Feliz visitamos el monacato de Mataplana y a continuación saludamos a las gentes de Vegacervera y Coladilla y Llegamos a la Vid, donde unos ermitaños nos contaron lo del cuelebre”.
Fijaos que no dice “la leyenda” luego os lo explicaré.

Respecto al nombre del pueblo de La Vid, leí en Internet una curiosa interpretación del término "VITIS", que fue usado en la antigüedad para denominar a La Vid. Resulta que así eran llamados los bastones de mando de los centuriones romanos. ¿Fue un centurión el que determinó con su bastón el establecimiento de la tribu astur a la orilla del río, junto al camino? La verdad es que no hace referencia al vino, pues parece difícil encontrar afamadas cosechas en estas altitudes, aunque debo decir que nuestro amigo Jacinto tenía una parra adornando su precioso jardín.

La Vid conserva una torre con mucha historia

La Vid

En esta fortaleza encerró nuestro Rey Ramiro II al Conde de Saldaña Diego Muñoz en el año 945 porque temía que se pasase al bando musulmán después de la batalla de Simancas. Lo mismo que su suegro Fernán González, al que encerró en León.
Dicen que este se fugó disfrazado con las ropas de su mujer, pero el historiador Javier Esparza, en su libro  Moros y Cristianos explica que Ramiro II le perdonó, pues precisaba contar con su apoyo bélico contra las huestes agarenas. Menos morbo, pero más creíble, dado la característica de buen político que adornaba al rey de León.

D. Matías Diez Alonso en su libro “Mitos y Leyendas de tierras leonesas” habla de este torreón y dice que puede ser del Siglo X , como torre defensiva del paso a la Gotera.
Fray Justo Pérez de Rubel escribió una carta a su antiguo propietario informándole del valor histórico de su propiedad y así lo reseña en su libro.
Los muros de la torre son de mampostería de 1,20 metros de espesor. Se la conoce también con el sobrenombre de “la saetera”. 
El Sr. Fernández Arenas en su libro “El Viejo Camino de Santiago, el Camino Olvidado de la montaña” cuenta que desde una de sus saeteras se disparó una flecha contra Almanzor que resultó herido, lo cual nos da una idea de la bravura de las gentes de este pueblo. 

Nosotros podemos contaros todo esto porque tuvimos la gran suerte de contactar con Charo, su actual propietaria, que amablemente nos acompañó en la visita que hemos hecho, tanto al pueblo como a sus alrededores y de la que dejamos constancia en nuestro reportaje fotográfico.  

Desde la torre de la Iglesia del pueblo podéis hacer la foto de la torre, ya que pasa desapercibida entre el resto de edificaciones, que con el paso de los siglos se han apiñado entorno a ella o quizá en tiempos pasados la torre fuera una edificación más grande, que se ha ido partiendo y diversificando para adaptarse a las necesidades de los diferentes propietarios.

La Vid

Aún hay muchas más cosas de que disfrutar en el pueblo: Entretenerse contemplando los espejos de luz que refleja el pilón, recientemente restaurado. Oir el susurro del río desde el puente, posando la vista en los pajarines que beben en las orillas. Tratar de discernir en la montaña el lugar de la fuente misteriosa, que rebasa y deja lucir sobre la peña su agua espumosa, como la del mar, cada vez que Dios quiere, generalmente después de que haya llovido fuertemente unos tres días seguidos. Subir al Castro que se encuentra en la loma, frente al pueblo. Charlar con los vecinos, que acumulan un saber y entusiasmo notable...

La Vid

Se puede pasear y holgazanear. Saliendo del pueblo está la pista de baile, con su templete y el bar, recinto que preparó Vitorino Alonso, el padre, que fue vecino del pueblo. Hay parques a la orilla del río, preparados con mesas de madera entre los chopos y hay recodos en el río, donde se bañaban los mozos a la orilla de la fábrica de la luz, aunque eso era en otros tiempos.

La Vid

En las antiguas Escuelas, se encuentra actualmente la sede del Centro de Interpretación del Clima, dependiente de la Junta de Castilla y León. Iba a ser modélica en su género pero la falta de presupuesto aparcó la idea. El edificio en la actualidad está vacío y en espera de mejores tiempos.

La Vid

Algo de mucho mérito que hay en el pueblo es la ermita de su Patrón S. Lorenzo, situada en la peña del mismo nombre.

La Vid

La gente de la Vid sube en romería por empinada cuesta y sigue después por un bosque de robles pasando finalmente la prueba de un pequeño precipicio no apto para personas con vértigo.

La ermita es de una sola nave, de traza románica. En su interior hay un misterioso túmulo bajo el cual, dicen las gentes, que se encuentra un sepulcro de alabastro, con los restos de los hermanos de S. Lorenzo, ellos dicen que San Vicente y Pelayo.

Debo decir a renglón seguido que uno no debería ser tan curioso, pues parece ser que los padres del Santo, patrón de Huesca, eran Orencio y Paciencia ambos santos a su vez, como su hermano gemelo, también llamado Orencio, llegó a ser obispo de Hauch en Francia. ¡Dos siglos más tarde del martirio de Lorenzo!

Volvamos al túmulo. ¿El sepulcro podría ser de dos hermanos en la fe? Las bulas del Papa Alejandro III allá por el año 1163 y 1176 me lo ponen difícil, porque citan que hay dos iglesias en la Vid, una en la villa y otra se encuentra “in monte ubi iacet corpus cuisdam santi Vicentti”, es decir S. Vicente.

Pero lo que tiene mérito de verdad, de verdad, es el Cuélebre de la Vid, cuya cueva visitamos y sólo el hueco donde reposaba su cabeza, porque el cuerpo lo apoyaba en el río y la cola en la montaña de enfrente, en la base de la peña de S. Lorenzo, era algo descomunal.

La Vid

Diremos que parece ser que hubo más cuélebres o reptiles tanto en Asturias como en León por no decir en las leyendas nórdicas de Sigfrido, en la Biblia la Serpiente que tentó a Eva, la de San Jorge y el Dragón. 

Como peregrinos, recordaréis que en el Codex Calistinum aparece citada la leyenda del dragón que se enfrenta a los discípulos del Santo cuando la reina Lupa les autoriza a recoger unos bueyes al monte Ilicino. Teodoro y Atanasio tienen que vérselas con un terrible dragón que con sus terribles incursiones había despoblado las aldeas próximas. Al final con el signo de la cruz le hicieron retroceder y “revienta por la mitad del vientre” dice el Calixtinus.

Ya sé que me diréis que se trata de leyendas piadosas para “engatusar” al pueblo, pero también Troya era una leyenda contada por Homero hasta que Enrique Schleimann, un rico comerciante enamorado de la Iliada, la descubrió.

Zecharia Sitchin nos habla de una posible raza de reptiles de origen extraterrestre, muy inteligentes, que pobló la tierra mucho tiempo antes de que la transitara el hombre.

Nuestros cuélebres tenían el cuerpo cubierto de escamas y volaban. Cuando se hacían viejos se dirigían al mar a morir, pero a veces envejecían demasiado y al no tener suficientes fuerzas hacían tonterías molestando a los humanos.

El de nuestra historia habitaba en la cueva de la Gotera y Charo con la amabilidad que os dije la caracteriza, nos acompañó hasta el lugar donde el animal ponía su barrigota, como una presa en el río y si no le daban un cordero o una vaca, se las ingeniaba para provocar una inundación arruinando a los pobres labradores.

La Vid

Cierto día que le tocaba entregar las viandas al más pobre del contorno dijo a sus vecinos que estaba peor que un jubilado con Montoro y que no tenía con que pagar. Ellos le respondieron que entregara a su hija que estaba muy del gusto del cuélebre y ella aterrorizada se puso a rezar a San Lorenzo.

Este que se encontraba en Tánger ¿? Se puso rápidamente en camino acompañado de sus hermanos Vicente y Pelayo y manos a la obra. Los dragones son muy difíciles de matar por culpa de su piel dura y escamosa. Preparó una pócima ¿Qué de qué estaba compuesta? Pues tenía un poco de tierra con carbón de la zona, cobre de la cercana mina de la profunda y unto para ligar la mezcla.

El dragón al oler el unto se lo zampó todo de un bocado y en cuanto lo vio san Lorenzo golpeó las escamas con su lanza, el chisporroteo que produjo hizo que el dragón explotara con tal ruido que los hermanos de Lorenzo murieron del susto en el acto.

San Jorge y el dragónHDRN

El santo los enterró en el túmulo y muy triste emprendió el camino de regreso pero antes de volver para Tánger se encontró una acémila cargada con un arca de alabastro y comprendió que era voluntad de Dios que sus hermanos muriesen y el arca fuera su sepulcro, así que dio media vuelta y debido al gran peso que soportaba el animal dejó marcadas en la piedra las huellas de sus pezuñas.

Vosotros podéis admirar tal prodigio en el transcurso de vuestra subida a la ermita.

La dura climatología y el peligro cierto de resbalar por las rocas mojadas nos impidió en esta ocasión la visita a la ermita de San Lorenzo, pero pudimos hacer un recorrido virtual en la pagina http://www.vivaleon.com/la_ermita_de_san_lorenzo_leon.htm

Hay también una inscripción en latín Dice así: DEI SE OVEUN VR JULIUS RE BURRUS VSLM es romana y no tiene nada que ver con nuestros políticos por lo de RE Burrus. 

Más o menos se traduciría como: A los Dioses de Oveunu Julius Reburrus hace esta ofrenda con gusto por merito (VSLM Votum Solvit Libens Merito).

Para no extenderme más, os remito a una página que me gusta visitar sobre la mitología prerromana, que por su interés os transcribo aquí:
http://asturiense.blogspot.com.es/2011/11/lug-el-dios-equino-que-mato-al-dragon.html

Ahora viene la pregunta del millón ¿Qué esconderá el montón de tierra del túmulo?
Nosotros dejamos aquí nuestro relato, no sin antes despedirnos de Charo y su marido, reiterándoles nuestro agradecimiento por su calurosa acogida.

La Vid

Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid