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11 marzo 2014

Conferencia del P. Martino: La batalla de Pontuvio: la segunda Covadonga.

Asistimos en Cistierna a la 5ª lección del P. Eutimio Martino y Siro Sanz, sobre “Los orígenes de la nación española: De los Cántabros a Pelayo” esta vez bajo el título “La batalla de Pontuvio: La segunda Covadonga”

P. Eutimio Martino

El P. Eutimio nos confesó que estaba muy contento de poder desvelarnos este tema, pues ha habido mucha polémica sobre la ubicación de la Batalla de Pontuvio.

Él tenía en la mano las notas de Dion Casio del siglo II, en griego. Siguiendo fuentes clásicas, pateando la geografía, imbuido de la mentalidad de entonces, examinando textos y hallazgos, revive aquellos hechos lejanos en los que el rey Fruela vence a los árabes por los años del 757-767.

Mientras observa en la sala a sus seguidores y amigos empieza su exposición. Nos dice que en el Itinerario Anónimo de Ravena del s.VII, al trazar la Vía Complutum (Alcalá) hacia Astorga, Tarragona y el Pirineo, se citan varias Mansiones o paradas:
Coca, Palantia(Mansilla), Equosera o Acuaselia...

P. Eutimio Martino

¡Ay! pero de esta Mansión de Acuosera o Acuaselia, el P. Martino tiene mucho que decir, pues considera que está ubicada en Oseja, ya que allí hubo un monasterio adscrito a Sahagún, por el año 973: Sta Mª de Oselia. El nombre es claro, ya que Acua se contrae en O, anteponiéndose a un hidrónimo, por ejemplo en Omaña. Entonces Acuaselia sería sinónimo de Oselia, nombre de una fuente junto al monasterio, que hoy aún puede apreciarse la zanja o el bocado en la amplia cortina.

El P. Martino sonríe entusiasmado mientras nos dice:
“Estas averiguaciones no se consiguen así a lo fácil, me han costado trabajo, no insomnios pero sí sueños.”

Otra mansión es Mansio Cougium, que él sitúa en Cangas, con su puente, que aunque alguien dice: “mal llamado romano”, su perfección y solidez testimonia, sin duda, la autoría romana.

La mansión de Arenas de Cabrales, la necrópolis de Valdeón, la presencia del general Belisario, algo tan importante, como una novela, de cine. Todos estos datos, junto a otros hallazgos, marcan el entorno de esta Batalla de Pontuvio.

El P. Martino, siempre de pie, se expresa con todo su cuerpo, se mueve apasionado, reforzando sus decires, sólo la boina permanece quieta, colgada en el pitorro del radiador.

P. Eutimio Martino

Nos cuenta que el jesuita P. Zacarías García Villada, en su “Historia de la Iglesia en España” estudió en profundidad hasta 10 códices, que nombran la batalla en un lugar de Galaecia, y eligió entre otros, el término más ajustado de Pontuvio. Trabajó con miles de notas, muchas fueron destruidas en el año 34 y él mismo fue muerto el uno de octubre de 1936. Su humanidad se conmueve y exclama “esto es también Memoria Histórica”

Después puntualiza que Galaecia se refiere al territorio consignado en la división de Diocleciano, en el siglo III, que llegaba hasta el río Cea y la Cantabria, del que habla Orosio y S. Isidoro, nombre que pervive en el año 905, en diplomas de posesión, del rey Alfonso III y los árabes lo usan también como Gili quilla.

Entonces busca la aprobación de Siro Sanz y le halaga, al informar a la audiencia que sabe mucho y de árabe.

P. Eutimio Martino y Siro Sanz

En cuanto a la localización de Pontuvio, nos dice que en 1915 el General Ricardo Burguete en su libro: “Rectificaciones históricas de Guadalete a Covadonga” habla de que en Pontón en la Montaña de Riaño, fuese el lugar donde se dio esa batalla.

Estos datos que reúne y divulga el P. Martino: “son el trabajo de toda una vida...recoger fuentes que manan subterráneas hasta que un día se abren a la luz”

El nombre del rey Fruela, protagonista de la batalla, queda asimilado, oculto, bajo el de Pelayo. Ambrosio de Morales, historiador de Felipe II, en el siglo XVI, explica esta superposición de nombres “por la memoria que había de la resistencia”.

Esa memoria colectiva de la resistencia al invasor la encontró el P. Eutimio de boca de una señora con la que conversó por el valle de Arcenorio, pues le dijo que allí había habido una Segunda Covadonga: expresión que cautivó al P. Eutimio por ser tan ajustada a la realidad.

Por el éxito obtenido, el rey Fruela mandó edificar cuatro ermitas casi simétricas, dedicadas a Nuestra Señora la Virgen. Dos al Norte de la cordillera: La de Ventaniella y la de Arcenorio. Dos al Sur la de Pontón y la de Riosol. 

Estas se ubican en lugares que corresponden con los valles donde se libraron las contiendas y no tendrían utilidad si hubieran sido colocadas allí para el culto de los habitantes de la zona, pues dista alguna de ellas hasta 12 kilómetros de su núcleo de población. El P. Eutimio nos contó que ir a rezar allí pudo costarle la vida a un paisano, al que él le dio la extremaunción.

La imponente Batalla debió de contar con numerosas huestes sarracenas, se dice 54.000 árabes, los cuales no tendrían más remedio que dividirse en columnas para pasar los estrechos puertos, donde se librarían emboscadas. La ermita de San Miguel hoy en ruínas (el ángel Batallador) existió frente a la Peña el Castiello, a la entrada de Valdosín, el valle por donde sube calzada a buscar el puerto de Ventaniella. Los árabes golpeados irían retrocediendo hasta reagruparse en la Vega de Pontón, donde se perpetró la gran batalla que marcaría el final del empuje agareno por estas tierras y la defensa permanente de la capital del reino. “El soplo del Altísimo fue a favor de los cristianos” reflexiona el P. Eutimio, dejando en su mirada un poso entre devoción y tristeza.

P. Eutimio Martino

En su afán pedagógico, el P. Eutimio siempre nos señala unas claves para aprender a reconocer el paisaje y recomponer la historia: “Sentido común para explicarlo todo y no esconder nada bajo la alfombra”. Analizar todo lo que llega a nuestro conocimiento, aunque sean leyendas que nos parecen sin fundamento, hay que estudiarlas hasta desecharlas o admitirlas.

Para animar la audiencia contó entonces la letrilla que se dice de Ventaniella, cuando Munuza o Muza persiguiendo a la hermana de Pelayo, que se había refugiado en una Venta, se la pedía con amenazas a los que la guardaban. Tras las continuas negativas echó abajo la Venta y desde entonces quedó Ni Venta-ni-ella.

Otra leyenda más es la que encierra el nombre de Amieva, pues dicen que le dedicó la batalla A-mi-Eva. Para Eutimio su Eva, es la Verdad y a ella le dedica sus batallas, sus investigaciones, sus teorías a veces denostadas, pero claras, diáfanas, como es toda Verdad.

Ved el reportaje fotográfico aquí:

Para saber más:
Mapa donde se aprecia la divisoria de la Cordillera Cantábrica y los pasos hacia Cangas de Onís capital del rey Fruela:


Os ponemos a continuación un documento del P. Martino: "León prerromano y cántabro", donde se recoge una síntesis de parte de la lección de hoy:

El resumen de la conferencia elaborado por Siro Sanz

Datos desde el Instituto Bíblico Oriental

El Blog del P. Eutimio

Nuestros artículos sobre P. Martino:


Texto y Fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid



19 enero 2014

Los Vadinienses, Conferencia del P. Eutimio Martino y Siro Sanz

Con mucha ilusión asistimos a la conferencia del P. Eutimio Martino, y Siro Sanz, dentro de las actividades de la Cátedra de Historia, del Instituto Bíblico y Oriental, en Cistierna.
Conferencia Vadinienses

Dentro del tema de los Orígenes de la Nación Española, correspondía el estudio de los Vadinienses, una tribu cántabra que vivió en una zona aún por delimitar entre Crémenes y Burón, en el noreste de la provincia de León y hasta Cangas de Onís, al este de Asturias. Ved aquí el resumen que ha elaborado Siro Sanz: http://exsurgecistierna.blogspot.com.es/2014/01/tercera-conferencia-del-ciclo-los.html


Conferencia Vadinienses

Allí estábamos, en el reducido salón parroquial, escuchando al P. Eutimio Martino, algunos de los que amamos a este sabio intrépido. Nos encandilaba con su prodigiosa memoria y su discurrir siempre inquieto, que infatigablemente, trata de hallar respuestas a las muchas preguntas, que quedan por responder de nuestra historia romana y prerromana.

Conferencia Vadinienses

En la conferencia, P. Martino nos habló de los Vadinienses a través de los ejemplos prácticos que aportaban los hallazgos de sus lápidas, mientras Siro se encargaba de pasarlas desde el ordenador a la gran pantalla de pared, sobre la que se centraban todas las miradas.

Nombró los pueblos prerromanos y la localización que documentan las fuentes romanas, pero entre las primeras no estaba el nombre de Vadinienses. Quizá en la época de la conquista de cántabros y astures por los romanos, no se había pergeñado esa denominación, pues el primero que consigna el nombre de Vadinia es Ptolomeo, mediado el siglo III, ubicándolo en el Centro de la Cordillera Cantábrica, mientras que Mela o Plinio, que son geógrafos anteriores, siglo I, no dicen nada.

Nos explicó que todas las lápidas encontradas corresponden a personajes que vivieron entre los siglos II al IV, quizá anteriormente no tendrían el relieve social que se manifestó posteriormente.

Los cántabros sirvieron en los ejércitos romanos, ya que eran famosos por su bravura, puede que entonces empezase a sonar el nombre de Vadinienses como hombres de un clan, de una zona, más que de una ciudad, de la que no se ha encontrado ni rastro. El hecho de que las edades de los finados estén en su mayoría, entre 18 y 30 años aproximadamente, indica que probablemente murieran en la guerra.
Tomamos nota apresuradamente, intentando recoger todo lo que su saber va desgranando en la audiencia.

Conferencia Vadinienses

Citó a José Sánchez Verdiago (Tranoi), que da las pautas adecuadas para la lectura de lápidas y dice sobre la pertenencia, que solamente se hace constar cuando muere fuera de su tierra. Algo lógico que sucede hoy en día, si se muere en tierra propia no precisa decir que se es de aquí.

Con decidido propósito de encontrar utilidad a esta premisa, el P. Eutimio pasa un pañuelo blanco por su frente y lo recoge en el bolso del pantalón con premura, mientras exclama:
- ¡Qué marea de problemas!

Pero pronto encuentra empuje, para sacar ventaja de ello y comprende que siguiendo este principio, Vadinia no sería el lugar donde han aparecido las lápidas sino la zona central de estos hallazgos.

Delimita los puntos externos de los hallazgos de las lápidas: por el oeste El Carrión. Velilla de Guardo, caída hacia el norte (cita a Joaquín González Echegaray) Cangas, Corao y Ponga por occidente al sur de la cordillera Valdeburón, Sajambre, el macizo occidental, Peña Santa, Panderrueda. Al Sur Peñacorada, con alguna lapida excéntrica como la de Vega de Monasterio y Villapadierna.

Hay varios focos importantes en los que se han encontrado mayor número de lápidas: Crémenes- Velilla de Valdoré, donde aparecieron más de 12 lápidas. Otro al norte de la cordillera: Cangas y Corao-Ponga, también en el entorno del macizo de Peñacorada.
Santa Olaja, Valmartino, Sorriba...5 lápidas en Liegos, 1 en Lois. En Armada, Prioro, Puente Almuhey, cuya lápida aparece en pantalla junto al hallazgo de mosaicos romanos...

Conferencia Vadinienses

En el interior de este territorio no han aparecido o simplemente no era necesario citar que los finados eran de allí, lo que explicaría que si bien existen lápidas en torno a Los Picos de Europa, faltan en este lugar. ¡Ah, entonces Vadinia sería un territorio indefinido, una seña de identidad para aquellos que procedían de los altos montes del Vindio!.

El Padre Martino nos mira con picardía diciendo: -Dicen que me lo llevo todo a mi terreno, pero ¿cómo puede hacerse de otro modo? Nos confiesa que estudiará con detalle los topónimos, para encontrar la demostración de este argumento y estamos seguros que la encontrará. ¡Nosotros estaremos atentos!

Sin sentarse nunca, P. Martino mira a la audiencia y a la foto que pasa Siro, mostrándonos una y otra lápida, lee y traduce la inscripción:
Veronigos...
“El agua da nombre a la ribera y a aquel que vive allí” - nos dice y continúa – Ver- Vir- Vor- Uor- Ur-  Y a continuación desgrana una multitud de ejemplos:
Verona, Riego de la Vara, Estaca de Vares, Picos de "Uropa"...

Conferencia Vadinienses

Cita a Fidel Fita, arqueólogo e historiador que hizo su carrera en León, recuperando lápidas de la muralla leonesa y que comparte sus teorías. Nos da el ejemplo de Bodero, de donde proceden los Bodivescos y luego infatigable, sigue con derivaciones: Vis, Vesandino, Puerto de Beza, Vesontium, Vesanzón y en cada término explica su localización, él parece haber visitado o estudiado todo el orbe.

Llega una lápida de Robledo de la Guzpeña y nos confiesa que cuando estuvo en este pueblo recibió una impresión: Aquello tenía que ser un castillo. Le habla la tierra, el entorno, descubre las cosas porque su sensibilidad le dirige, sus ojos ven desde su experiencia y conocimiento y también los nuestros aprenden a ver más allá de lo que veíamos antes.

Allí finó un príncipe de los Cántabros. Le dedican la lápida los deobriegos: briga=fortaleza, de dios.
Fortaleza del agua, porque donde nace el agua lo consideran un lugar sagrado. Máxime en las cumbres, donde pueden surgir arroyos de dos en dos, como es el caso del Castro CampoCiudad, recientemente descubierto, deificado por la confluencia del río Camba, afluente del Cea y el río de La Llama, que se llamó Ceión y dio nombre al Cea, Cidayo, Cidad.

Y es muy importante que se trate de un hombre principal, lo que significa que los romanos otorgaron poder a los propios habitantes del lugar, para mantener la disciplina en su territorio, tal y como se hace hoy en día.

Me llamó la atención de que las lápidas aparecen en pueblos, no en castros, porque Augusto les obligó a abandonar sus castros y ubicarse en los campamentos romanos, lo cual concluye, que muchos de estos pueblos fueron en su día asentamientos romanos.
Gráfico y transcripción de Siro Sanz
TRIDIO . QUIEO . BE / DVNIGUM . CORAI / NA . ANTORIGENUS / AVNCL(O) S(UO) . P(OSUIT) . H(IC) S(ITUS) E(ST):  A Tridio Quieo de los Bedunigos., Coraina Antorigenus lo dedicó a su tío (materno), aquí yace.
Gráfico y traducción recogido en este enlace: http://noticiascomarcales.blogspot.com.es/2011/11/nueva-lapida-vadiniense.html

Ante esta lápida de Valdoré nos hizo reflexionar sobre la importancia del enclave al que se accedía por 3 calzadas
P. Martino nos invita a reflexionar sobre Tridio Quieo del clan de los Bedunigos.  Pone ejemplos, nuevo baile de palabras y las conexiones y derivaciones surgen con ritmo trepidante:
Bovecio, boyero, Vozmediano...Tridio Quieo= Kio, Kieo, Cinética= Fuente del Quiego

Habló de “Agua Salio” de Peña Corada, de Liébana y de 10 ejemplos de ese término en Riaño y Sajambre. Es curioso que en este término se suman dos palabras que significan lo mismo, porque los pueblos invasores, al no comprender lo que significa el vocablo que oyen a los nativos, lo usan sin entenderlo y le añaden su propia palabra para ajustar el significado. Este es el caso de "Calle de la Rua", que tenemos en León, que a poco que se sepa de francés traduciremos como "Calle de la Calle".

Siguió describiendo la de Remolina. Aparece la palabra “longo” también era hidrónimo, en similitud con la forma del río. La lápida que se encontró en ‘Las tierras de San Roque’.


El término S. Roque= robere, fuerza militar, aparece en las Salas con multitud de advocaciones por arriba y por abajo, cuyas iglesias van desapareciendo, porque han sido derruidas, testigos silenciosos que dejan de atestiguar al extinguirse.

El P. Martino recupera del bolsillo del pantalón su pañuelo y lo acerca a la nariz. Me conmueve su sentir y me contagia su pena:
“nos alegraría tenerlas, sin embargo su desaparición no hace más que arrancarnos torrentes de lágrimas”

Pero el P. Martino se anima enseguida, le da fuerza el trabajo que queda por hacer y se pone en marcha en cuanto se presenta la siguiente ocasión de instruirnos, de entusiasmarnos con la investigación, de compartir sus experiencias, de sentir nuestra cercanía.

Rebuscar en el significado de las palabras, encontrando términos prerromanos y siguiendo su utilización en textos medievales y las derivaciones que siguen de ellos con el paso de los siglos es uno de los procedimientos más interesantes de su investigación.

¡Ay, los hidrónimos!. Pero no sólo hidrónimos, hay otros términos, que han llegado a nosotros, que nos descubren la romanización y los pueblos anteriores a ella. Algunos a través de su cristianización. S. Cristóbal, Cristóforo, es un santo con reminiscencias de la palabra cristáforo, es decir el penacho que usaban los soldados de la Legión V Laudae. S. Julián nos trae el recuerdo de Julio César...En Crémenes una lápida dedicada a IOVI OPTIMO MAXIMO y otra la de IULIUS CRESCENCIUS, un general retirado de la legión VII,  una lápida dedicada de Julius...

A mí me parece increíble y el P. Eutimio exclama: ¡Esto pasó aquí!

Conferencia Vadinienses

Pero los hidrónimos... Los hidrónimos nos darán la clave, porque Vado significa río, agua que nace y también el sitio donde nace, la cresta de una Cordillera y de tal palabra ha de derivar el nombre de los hombres que cerca de ese lugar viven. ¿Procederá Vadiniense de Vado? Ahora la palabra más ajustada a significado se emplea para vadear un río, ya que la actividad humana ha predominado sobre el término inicial, pero en la antigüedad y más allá, junto a los Vadinienses está su lugar y en él está el agua, el Vado.

Ved nuestro reportaje fotográfico aquí.





Para saber más:

El tema nos resultaba difícil, como profanos que somos, hicimos algunas lecturas sobre el tema, cuyos enlaces ponemos aquí para abrir boca:

http://www.altoesla.com/Historia/Vadinia_900/Mapavadinia_900.jpg









Texto y fotos de Rosa y Rafa

24 noviembre 2013

P. Eutimio y Siro Sanz "Los orígenes de la nación española, de los Cántabros a Pelayo"


P. Eutimio y Siro Sanz

Cuando D. Eutimio, en la primera lección del presente curso del Instituto Bíblico y Oriental, bajo el tema de “Los orígenes de la nación española, de los Cántabros a Pelayo” tomó la palabra, agradeció nuestra presencia con un chiste eclesiástico: Se trataba de dos curas que comentaban las ventajas del Concilio. Uno iba diciendo: así es más fácil que la gente llegue al cielo. El otro contestaba: sí, sí, pero los que iremos ¡seremos los de siempre!

¡Qué magnífico conferenciante, con ese humor y sobre todo su agudo ingenio para las cosas serias!

Y allí estaba, rodeado de “los de siempre”, sus admiradores, los que no necesitamos que se nos recuerde su carrera universitaria, su tesis sobre Aristóteles, sus abundantes publicaciones, para poder creerle, pues sus enseñanzas desechan nuestras contradicciones,  aclaran nuestras dudas y dan sentido a la realidad que nos rodea.

Recordó cómo descubrió el enigma de los nombres latinos de la conquista, algo que dejó escrito en 1982, en uno de sus libros “Roma contra cántabros y astures”.

En el salón parroquial de Cistierna aparecieron a través de sus palabras, el Monte Vindio y los Picos de Europa, Bergida y Burón, Médulas y medul, canal de agua en Peña Sagra, que nos invitó a contemplar desde el Google map, río Miño y Deva, Astica, Asta, Estepa, mart( )olo, bartolo, S. Bartolomé, roque, Roquefort, S. Roque, papilion, pabellón, Babilonia, pago, vago, pruno, bruno, campos de Matías, Marte, S. Martín, Oseja, Oleia, Virgen de la O, Madalena, mad, lena, cima que separa las aguas...

P. Eutimio y Siro Sanz

 y estos discutidos topónimos, hidrónimos, nombres de hagiografía, fueron encontrando su lugar en la geografía cántabra, tras la labor paciente del P. Eutimio.

Su trabajo de investigación, durante una vida, le ha llevado a leer y releer los textos, empapándose en las fuentes grecolatinas, aprendiéndolos y hasta soñándolos. Luego visitando los lugares considerados por él, le salían al paso refuerzos a su teoría, en documentación medieval, en topónimos y en hallazgos arqueológicos, como las lápidas vadinienses. Lo más importante fue la aportación del sentido común, con él podía avanzar sin equivocarse, a pesar de las negaciones que le hacían unos y otros, todas ellas sin base a ninguna argumentación.

Falta un estudio de campo entre los arqueólogos de nuestras universidades, pero el P. Eutimio lo ha realizado en su constante caminar por la cordillera cantábrica.

Está por hacer un trabajo de campo en el área filológica, de todos los topónimos de agua que dan nombre repetidamente a muchos lugares de nuestra geografía de León, la de más kilómetros cuadrados de cursos de agua de España, cuyo nombre también es un hidrónimo, pero el P. Eutimio lo ha realizado, con sus citas constantes de hidrónimos, que por ignorancia a algunos les suenan a chiste

Ha desbancado teorías equivocadas y desarrollado una magna tarea de investigación, hasta comprobar todos sus hallazgos y comunicárnoslos, con su honda sabiduría. Ha conseguido vivir el tema y soñarlo. El enigma se ha convertido en un hilo de seda, que desenrosca un ovillo fascinante, en el que, el fértil investigador sigue trabajando.

P. Eutimio y Siro Sanz

Así nos contó sobre Pelayo, el cántabro que pisando calzadas romanas y respirando el hálito de antiguas batallas contra romanos, encontró bravura suficiente para rebelarse al nuevo pueblo invasor, los agarenos. No realizó una escaramuza casual, que no conseguiría hacer desistir de su propósito a hombres tan aguerridos, sino que presentó una batalla feroz, una auténtica matanza, en la que de nuevo los cántabros estaban dispuestos a todo, por su libertad.

Ved nuestro reportaje fotográfico aquí.

Ved el trabajo resumen de Siro Sanz aquí

P. Eutimio y Siro Sanz


Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid

23 mayo 2011

Las fuentes del Esla

El Esla, el río que más caudal aporta al Duero de entre todos sus afluentes, ha sido objeto de polémica desde siempre, para establecer dónde nace, cuál es la fuente que merece llevar su nombre desde el principio, por ser la más caudalosa...Por eso, los amigos Legionenses hicimos esta excursión buscando las fuentes del Esla y el autobús nos dejó en el alto del puerto de las Señales, junto a Tarna y desde allí anduvimos todo el valle de Riosol, que podéis ver aquí las fotos.


No existe duda, partir de Riaño estamos hablando del Astura, de los historiadores romanos, del Estola ó Estula medieval, del Esla actual. Pero es desde ahí hacia las respectivas fuentes donde está la controversia, que tiene apasionados defensores por dos ramales.

Si nos remontamos en el tiempo hasta donde nos permiten los registros escritos, hay numerosos documentos medievales que dan el nombre de Lusu al río que pasa por Burón, al que baña el pueblo de Vegacerneja Oza y Bierón al de Pedrosa. Son nombres ibéricos, prerromanos.


Que el Esla debe llamarse a las aguas que bajan de Pandetrave, San Glorio y Picones lo defiende Antonio Valbuena, escritor nacido en Pedrosa en 1844, que fue conocido en su época por ser un polemista incansable.
Valle de Riosol, León


Los defensores del nacimiento del Esla en el ramal occidental son, entre otros, José González, canónigo de Crémenes,
  y el padre Eutimio Martino.

Al P. Eutimio Martino le oí esta hermosa poesía, obra de su ingenio y de su amor al agua que fluye:


Hasta que se forma un río
Las fuentes río no son
Y cuando se forma el río
¿Quién sabe dónde nació?

Esto es lo que ocurre con el río Esla, que trae en contienda a los geógrafos y a los filólogos, estudiando la historia y el caminar de este histórico río.

Nosotros anduvimos buscándole por el hermoso Valle de Valdosín y podéis ver aquí las fotos.

Al contrario de lo que ocurre con otros ríos como el Ebro o el Duero, cuyas fuentes son conocidas y reconocidas desde antiguo, la similitud de caudal de las dos corrientes que confluyen en Riaño ha mantenido la duda y en ocasiones polémica.

En el siglo pasado, el XX de nuestra era, se ha impuesto, al menos en los mapas oficiales, la designación de Esla para el río que tiene su principal fuente en el valle de Valdosín y recoge las aguas de Valdeburón, antes llamado Suso, dando el nombre de Yuso al río que llega desde el este, de la Tierra de la Reina.

La opinión de D. José Mª Canal, de cuyo libro “El Concejo de Burón” se decanta por la dificultad de un pronunciamiento categórico, en base a que, según dice, antes de 1900, en los documentos locales de los pueblos nunca se menciona el nombre propio del río, sino la expresión “río caudal” ó “río grande”.

Este autor asegura que ha visitado todas las fuentes principales del Esla, para compararlas. Opina que la más abundante, “y mana igual todo el año”, es la fuente del arroyo del Naranco, en Valdosín. Cita como su más directa competidora en cuanto a caudal a la fuente de Maraña, mientras que a la fuente Erendia, de Acebedo, “muy fría en verano” , la de Pisa, en Los Espejos, y la del río Naranco, en Llánaves, les da un valor de “tres a diez” respecto a la primera.

También son importantes los caudales del río de Casasuertes, con muchos nacientes, las fuentes de los Pielgos, en Retuerto, la del Valle de la Iglesia, en el término de Valdeón, la fuente de Jacob, en La Vega, y la del Pidorrio, en Cuénabres.

El Esla cuando desagua lleva más caudal que el propio Duero. Tiene una longitud de 286 km y drena una cuenca de 16 163 km². Sus aguas son retenidas en el embalse de Riaño primero, y en el de Ricobayo después. Ambos embalses obligaron a trasladar algunos monumentos, como las iglesias de Pedrosa del Rey, la de Nuestra Señora del Rosario, o la de San Pedro de la Nave.

Muchos de los topónimos de pueblos de la zona deben su nombre a este río, como por ejemplo: «Villa Fértil a orillas del Río Astura», Vega del Esla, Mansilla de las Mulas, etc. De su cauce en el siglo XIX se derivó el canal del Esla para regar la Vega de Toral.

Sus principales afluentes son:

    * río Porma, con 79 km y una cuenca de 1147 km²
    * río Bernesga, con una longitud de 77 km y una cuenca de 1162 km²
    * río Cea, con 157 km y una cuenca de 2019 km²; el único que desemboca por su margen izquierda.
    * río Órbigo, con 162 km y una cuenca de 4995 km²
    * río Tera, con 139 km y una cuenca de 2415 km²
    * río Aliste, con 60 km y una cuenca de 1163 km²

Nuestra provincia de León es la que más kilómetros de cursos de agua tiene en todo el territorio nacional, quizá por eso los nombres de agua proliferan, topónimos que dan testimonio de pobladores muy antiguos, cuyas lenguas desconocidas han ido nombrando y repitiendo hidrónimos, a través de los siglos.

El nombre del río Esla deriva de Estura, vocablo que da nombre a sus habitantes, los Astures. El P. Eutimio cree que otra palabra antigua de río o caudal de agua, fue Salio o Salia, que encontramos en otras palabras derivadas como Vía Saliámica, Sella, Mansilla o incluso en Esla.

Hay mucho que estudiar y disfrutar con el conocimiento de nuestros ríos leoneses. ¿verdad?

02 enero 2011

Los principios del Reino de León a través del río Torío


Hemos ido a la 2ª excursión del Instituto Legionense el 21 de noviembre 2010. Hemos andado varias trechas, aprendiendo en los sitios donde se vivió la historia en esplendor y donde hoy sólo se mantienen vagos recuerdos, que sólo los investigadores que usan el sentido común, para unificar la teoría y el estudio del terreno, nos pueden exponer en teorías nuevas.

En la zona del río Torío visitamos diversos lugares relacionados con los principios del Reino, tema de las celebraciones del 1100 aniversario del Reino de León y hablamos de sus antecedentes, como las históricas Presa Vieja y de San Isidro, tema de investigación del Padre Eutimio, durante muchos años.

Aprovechando el rato del autobús, Elena nos expuso la Institución del Infantazgo, creada por el gran rey Ramiro II, menudeando en detalles serios y de humor.
Cerámica y Forja
Nos agrupamos en el taller de artesanía de Flecha, donde aprendimos las técnicas del ceramista y de la forja, soñando en las artes que se vivían en el medioevo.

Con ánimo esforzado, caminamos bajo la incipiente ventisca por Manzaneda de Torío, donde disfrutamos de las explicaciones del Santurario y de la arquitectura tradicional que se conserva en el pueblo.

En las proximidades se ubicaron los antiguos y hoy desaparecidos Monasterios de Ruiforco y Abellar y el actual Santuario de Nuestra Señora de Manzaneda.

En S. Feliz del Torío se inicia la Presa Vieja y el padre Eutimio tuvo la suerte de contar con el local del Ayuntamiento, las antiguas escuelas hoy remodeladas y convertidas en centro social, lleno de público, escuchando sus teorías.
S. Feliz de Torío
Llevamos bocadillo, que comimos en La Flecha de Torío, en la recientemente inaugurada fuente del Reino de León. Después nos obsequiaron con una queimada, con dulces y la música tradicional.

También vimos el molino de la Roma, cerca de la ubicación del campamento romano en La Babilonia, explicado por Eutimio Martino, según la idea revolucionaria, que sobre este tema ha aportado desde su libro "León y las legiones".
Molino de la Roma
Esperamos la siguiente salida, para pasarlo muy bien.


03 noviembre 2010

Calzadas Romanas de Peña Corada

Marcha conmemorativa del 1100 Aniversariro del Reino de León por las calzadas romanas de Peña Corada,del Instituto Imperium Legionense.
Al llegar al pueblo de Fuentes de Peñacorada nos hizo una exposición el P. Eutimio Martino, que después documentaría sobre el terreno todas sus teorías. Comenzamos la ruta por la calzada romana baja, la que transcurre a la orilla del río y abría la expedición Siro Sanz, uno de los mejores conocedores/dinamizadores de la comarca, que en la foto se le ve en plan previsor.

Fuentes de Peñacorada

Fuimos animados durante el camino por música de gaita, dulzaina, pandereta y castañuelas, así como los cánticos tradicionales del Reino de León, que nos alegraban la excursión. De cuando en cuando, al hacer un alto en el camino, algún hombre notable tomaba el altavoz para contarnos los detalles de la montaña, de la toponimia, de la historia o de la arquitectura popular, que nos hacían ver con otros ojos el hermoso paisaje circundante.

Mi amigo Santiago es un montañero muy querido por los Clubs de montaña, que también participaban en esta fiesta de cumpleaños del Reino de León. Es uno de los mejores conocedores de la montaña occidental leonesa y nos contó que Peña Corada fue la primera montaña en la que se documentó el primer ascenso deportivo del que tenemos constancia escrita. Dijo que fue la puerta para los Picos de Europa, que se vislumbraron por primera vez desde aquí.

Fuentes de Peñacorada

Veíamos a lo lejos, el macizo montañoso que separa Cistierna de Sabero, presidido por el castillo de Aguilare. El P. Eutimio nos mostraba el terreno y nos explicaba sus topónimos. Nos cuenta que pudo ser el emplazamiento de las “águilas” de la legión romana, durante el tiempo que duraron las guerras de sometimiento de esta zona, suficiente para arraigar el nombre.

Desde el año 1982 en que D. Eutimio publicó su polémico libro “Roma contra Cántabros y Astures” gracias a una incansable observación “in situ” y al estudio de la toponimia, ha seguido deleitándonos con la publicación de sus “Cuadernos de Campo”, donde se recogen las investigaciones sobre las guerras, en esta parte de la provincia de León, en la Cantabria Leonesa.

Nos contó que el macizo de Peña Corada fue el primer bastión de resistencia contra Roma, del occidente de España. Nos señaló unas ondulaciones, una de ellas se llama incluso “el hoyón” y nos comentaba que pudieron ser paneras romanas. Los antiguos del lugar los llamaron hoyos podridos ¿qué extraño nombre para lugares que contenían pan? Pero nos aclaró a continuación que “podrido” deriva de pro-tritico, es decir: “para el trigo” y el trigo era el alimento básico de la legión. Otro topónimo, las “cogollas” serían “Coronas” o castros prerromanos.

Con extraordinaria precisión fue desgranando todos los detalles del camino: aquí un viejo puente oculto por el tiempo, allí una cueva, que la mano del romano amplió, seguramente para alojar “las águilas”, es decir para guardar los estandartes de la legión y el arca del tesoro. Así toda la ruta estaba llena de significado.

1100 años del Reino de León

Respecto a la profusión de calzadas en dirección a la parte alta de los montes, nos aclaró que el historiador Floro en sus escritos, menciona la táctica del ojeo, empleada por los legionarios romanos contra la guerrilla cántabra. Desde lo alto, les acosaban para que bajaran al llano, en una táctica muy parecida a la empleada por los cazadores actuales. Hay quien piensa que las tribus prerromanas que moraban en los altos, aunque estuvieran compuestas por unos pocos individuos ofrecían una resistencia feroz y sólo subiendo a sus guaridas era posible rendirles o recoger sus despojos después de haberse autoinmolado.


Lola Figuerira Mouré en su intervención recordó que, durante su estancia en Cistierna, se cautivó con las historias que circulan por estas tierras y cómo decidió plasmarlo en una novela, Regreso a Vadinia. En ella aparece el caudillo Corocota y su heroico atrevimiento ante el César. También recordó cómo hasta el mismo Julio César sufre el asedio en el que mueren sus porteadores y él es herido, enferma y tiene que retirarse a Tarragona, dejando el resto de la campaña en manos de sus generales.

Javier Callado Cobo nos habló de la arquitectura rural y de la inteligencia con la que, los antiguos pobladores sabían aprovechar los materiales. que la naturaleza ponía a su disposición.

Continuamos por la calzada que nos condujo a la Peña El Castiello, que posiblemente fuera una antigua fortificación prerromana, hoy poblada por un rebaño de apacibles ovejas. Se trata de una explanada allanada artificialmente, pues las morrenas que bajan de la montaña se interrumpen bruscamente al ser tapadas por la tierra. Desde esta altura vertiginosa se observa, que la entrada al valle es en zig-zag, para evitar la penetración del enemigo. La facilidad con la que desde allí se domina todo el contorno y, en fin, el topónimo el “castiello” confirma la existencia de esta fortificación.

Comimos junto a la peña y continuamos la subida con Siro, que nos puntualizó los detalles del antiguo castro prerromano. Desde allí se puede contemplar una impresionante panorámica de los paisajes circundantes. Belleza y naturaleza en estado puro, me atrevería a decir.

Fuentes de Peñacorada

En la Collada se podían ver los dos valles. Por el que habíamos subido era el del río Esla y allí a la derecha, aparecía el valle del Cea, con uno de sus afluentes de cabecera, el Tuéjar. Fue el punto para la intervención de nuestro compañero Ramón, que nos recordó la historia de la familia de los Marqueses de Prado de Valdétuejar y como el león de la heráldica de esta familia se plasmó en el escudo nacional.

Emprendimos la bajada buscando un tramo de la calzada romana de arriba. En las fotos que hicimos se puede apreciar el camino ganado a la roca que parece una fortificación. En la Edad Media supieron aprovechar las piedras de los antiguos enclaves abandonados desde la época romana, en los caminos, fuentes y casas de labranza.

Fue un día completo pues seguí aprendiendo con los mejores. Hablaron representantes de Promonumenta y otros amigos recitaron poesías. Eulogio me acompañaba y nos encaramábamos a los riscos para hacer nuestras mejores fotografías.

Fuentes de Peñacorada

Cuando llegamos al atrio de la iglesia de Fuentes de Peña Corada, nos esperaba la merienda y el orujo. Se leyó un resumen de los reyes de León, cantamos el Himno a León y en el pórtico de la Iglesia, los niños encendieron las velitas del 1100 cumpleaños del Reino.

1100 años del Reino de León

Realmente fue una romería, pero a mucha honra, pues como romeros ganamos un júbilo, al reencontrarnos en la alegría de una fiesta, con nuestras más profundas raíces.
Sólo me resta deciros que me alegró mucho haberos conocido, amigos y ¡hasta la próxima excursión! Que un pajarito rubio me ha contado, que será por las tierras del Infantazgo del Torio.