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25 febrero 2011

Amores y desamores en la historia de Covarrubias

En el viaje que hicimos a Covarrubias convivimos unos momentos con personajes de nuestra historia, cuyas huellas, amores y desamores, laten en la villa Rochela.


Covarrubias, La villa RochelaEl primer latido nos llegó en el Ayuntamiento de Covarrubias, que está alojado en lo que fue el Palacio de la casa de Lara, a la que perteneció Fernán González.

En el año 929, Fernán González aparece en documentos con el título de conde al frente del alfoz de Lara, dentro de la organización administrativa de la marca oriental del reino de León. En el 931, Fernán González logró reunir el gobierno de los condados de Burgos, Lara, Lantarón, Cerezo y Álava y es mencionado como conde de Castilla por primera vez en un documento del año 932.

En el 932, Ramiro II rey de León organizó una expedición contra la fortaleza de Magerit a la que posiblemente acudió su conde Fernán González. La ciudad fue tomada, así como su castillo, obteniendo un gran botín, sin embargo Magerit fue retomada por los musulmanes tras ser abandonada por el monarca leonés.

Un año más tarde Abderramán III contraatacó, cercando Osma y San Esteban de Gormaz.

Ramiro II acudió en ayuda de Fernán González, logrando levantar el cerco de San Esteban de Gormaz y venciendo a las huestes califales cerca de Osma.

En 934 Abderramán III avanzó nuevemente con su ejército por territorio castellano, sin encontrar ninguna oposición. Asoló Álava, destruyó Burgos, y perpetró la matanza de 200 monjes en Cardeña. En el viaje de retorno se encontró una sorpresa. Ramiro II había tomado Osma, y estaba allí esperándolo junto con Fernán González. Los leoneses derrotaron entonces a los musulmanes, "matando a muchos millares de ellos", según los Anales Castellanos Primeros.

Fernán González se sintió enormemente agraviado cuando el Rey, nombró a Ansur Fernández como conde de Monzón, condado que bloqueaba su expansión hacia los territorios comprendidos entre el río Cea y el río Pisuerga (excluyendo el Condado de Saldaña en el oeste).

Según Sampiro, en 944 "Fernán González y Diego Muñoz ejercieron tiranía contra el rey Ramiro, y aun prepararon la guerra. Mas el rey, como era fuerte y previsor, cogiólos, y uno en León y otro en Gordón, presos con hierros, los echó en la cárcel."

Ramiro entregó el gobierno de Castilla al infante Sancho y al conde Ansur Fernández, que sería su ayo y protector.

Después de permanecer alrededor de un año en prisión, Ramiro II liberó al traidor, no sin antes hacerle jurar fidelidad. Para dar solemnidad a lo pactado, poco después se produjo la boda entre la hija del conde, Urraca Fernández y su propio hijo y heredero, Ordoño.


Covarrubias, La villa RochelaUrraca se nos presentaba con un latir bravío o resignado, pero cargado de protagonismo.

Sería repudiada por Ordoño III, por culpa del apoyo que prestó Fernán González a su oponente en el trono, Sancho el Craso.

Después de la muerte de Ordoño III, casó a su hija Urraca con Ordoño IV, que por entonces era aliado de Fernán González, y tras su muerte casó con Sancho Garcés II de Navarra.

En el Torreón de Fernán González, una torre defensiva cuyo origen se fija en el s.X, rodeada por los restos que quedan de lo que fue una muralla, se supone que Doña Urraca fue encerrada por su padre, Fernán González.

La Colegiata de San Cosme y San Damián, del siglo XV y estilo gótico es un edificio que en algunas publicaciones tratan como de “pseudocatedral”.
En la Colegiata se encuentran más de 30 sepulcros, pues sirvió de enterramiento a sus benefactores. Los más simbólicos son los de Fernán González y su esposa Sancha, traídos de su enterramiento primitivo en el monasterio de S. Pedro de Arlanza, en los años de la Desamortización de Mendizábal.

Aquí, junto al altar, la tumba de la esposa de Fernán González, Sancha Sánchez de Pamplona, hija del rey de Navarra Sancho Garcés I y Toda Aznar, que falleció en el 959, parece trasmitirnos su historia de amores.

Contrajo matrimonio en tres ocasiones:
Con Ordoño II, enlace que supuso la máxima expresión de la alianza entre reyes cristianos y contribuyó a la derrota definitiva de los Banu Qasi.
En su segundo matrimonio tomó por esposo al conde alavés Álvaro Herrameliz, que falleció en el 931.
Al año siguiente se casó por última vez, con el primer Conde de Castilla, Fernán González.

Covarrubias, La villa Rochela

Hoy en día la colegiata palpita con tristes, pero dulces amores, desde el enterramiento de una princesa noruega.

Una enorme nave vikinga se hizo a la mar en el otoño de 1257, desde el puerto noruego de Bergen, con el obispo Pedro de Hamar y la princesa Cristina, hija del rey Haakon Haakonson el Viejo. No se sabe con  seguridad si venía para casarse con el rey de Castilla, Alfonso X, que estaba deseando hacerse con el Imperio Alemán, al que aspiraba por parte de su madre. Para encontrar aliados europeos la diplomacia consiguió este enlace, con el deseo de que el rey repudiase a su esposa, que no había conseguido darle un varón. Pero antes de que llegara la aspirante, nació el esperado vástago real. La princesa Cristina se casaría con D. Fernando, hermano del rey.

Cristina, tenía 24 años, era una rubia alta, de largas trenzas y ojos azules. A los cuatro años, murió en Sevilla, sin dejar descendencia.

Estos ecos del tiempo se instalaron en nuestros corazones y nos los llevamos con nosotros, esperando recordarlos la próxima vez.

23 febrero 2011

Lerma, la villa ducal

Hemos visitado Lerma con los compañeros de UCECA. Allí paramos a comer y hacer la visita a esta Villa Ducal, declarada Conjunto Artístico, que se encuentra a unos 38 km de Burgos capital.

Lerma fue una villa amurallada, emplazada en un alto, en una privilegiada posición defensiva. En el s.XVII el Duque de Lerma la convirtió en una villa de recreo. Decidió embellecer la ciudad bajo la siempre protección del monarca Felipe III.

Las murallas desaparecieron del trazado de la villa y las zonas de recreo se extendieron hacia los bosques del valle, próximos al río Arlanza, donde abundaba la caza. La Plaza Mayor, con sus numerosos espectáculos, las iglesias y las ermitas, marcaban el recorrido que los nobles y la corte realizaban en sus estancias aquí.
Lerma
Estuvimos en la Colegiata de S. Pedro, en las proximidades de la antigua muralla, de la que se conserva un arco entre torres, que se ha usado como cárcel. Estaba el cielo lleno de nubes y al contraluz los árboles parecían fantasmagóricos.

La fachada de la Colegiata de estilo herreriano, se levanta imponente y mantiene la puerta original del siglo XVII de madera y hierro. Lo más sorprendente fue la estatua orante del tío del duque de Lerma, hecha en bronce y visitar la Sacristía, con sus valiosas piezas, así como admirar los dos órganos del siglo XVII, fabricados por el Organero Mayor de Felipe III.

Admiramos los pasadizos, que el duque de Lerma edificó para recorrer toda la ciudad, sin necesidad de pisar la calle. Van del Palacio a la colegiata y a los monasterios y constituyen una edificación curiosa de ver.

16 febrero 2011

Burgos y el Cid


Burgos, 2011

Debido a lo avanzado de la hora de nuestra llegada a Burgos, ya no tuvimos ocasión de entrar a visitar la Catedral, lugar donde reposa el Cid en la actualidad, por lo que se nos ocurrió fotografiar al menos su estatua ecuestre en la plaza y las de sus compañeros del poema, que se adornan el puente de S. Pablo.

La luz artificial marcaba la figura del Cid y ampliaba la dureza de los rasgos del fiero guerrero, de la estatua realizada por Juan Cristóbal, sobre un pedestal obra del arquitecto Chueca. El monumento tiene dos lápidas laterales con una doble leyenda:

"El Campeador, llevando consigo siempre la victoria, fue por su nunca fallida clarividencia, por la prudente firmeza de su caracter y por su heroica bravura, un milagro de los grandes milagros del creador." (Del historiador arabe Ben Basán)

Burgos, 2011

"Año 1099, en España, dentro de Valencia, murió el conde Rodrigo Diaz. Su muerte causó el más grande duelo en la cristiandad  y gozo grande entre sus enemigos." (Tomado del cronicón Milaecense de Poitou)

Burgos, 2011


Como haciendo guardia, a ambos lados del puente, contemplamos una serie de famosas estatuas obra del escultor bilbaino Lucarini. Nos dan ocasión para recordar a sus amigos del poema:
Comenzando por Jimena, su esposa abnegada. Nos la presenta el artista con dos palomas, simbolo de la pureza, aunque yo pienso que son las que, de cuando en cuando, venían a traerle noticias de guerras lejanas ganadas por su marido.
Esta valerosa mujer, era de estirpe regia, nieta de Alfonso V de León y sobrina (hija de primos carnales) del rey Alfonso VI. Tuvo dos hijas y un hijo. Hoy sus restos reposan junto con los de su marido en la catedral de Burgos.




Burgos, 2011



Aunque la historia sitúa a Jimena en Asturias durante el detierro de Rodrigo, en el poema, El Cid confía la custodia de su esposa e hijos al Santo abad del monasterio de Cardeña, Sisebuto, que en el poema se conocerá con el nombre de Sancho. A rogar que cuide a su familia, acudirá Rodrigo en el Cantar, al abandonar Burgos.

Burgos, 2011




Aben Galbón, Señor de Molina "Mi amigo con quien estoy en paz" tiene una función importante en el Cantar, la de avisar de la conducta traicionera de los yernos del Cid.



Burgos, 2011
Jerónimo, natural de Perigord, se hizo monje en Moissac.En el año 1096 fué invitado a venir a España por Bernardo, Obispo de Toledo. Nombrado obispo de Valencia con el Cid y luego de Salamanca. Fué consagrado directamente por el Papa Urbano II, hecho que le confería independencia de Toledo. 
En el poema se engrandecen los hechos bélicos y dice que se unió al Cid, porque quería, según expresa el Cantar, "matar unos cuantos moros". Ofrece luego, la remisión de los pecados a los que perezcan en la batalla contra Yusuf y reclama el privilegio de asestar el primer golpe.
Tras la evacuación de Valencia en 1102 Jerónimo fué transferido a la sede de Salamanca hasta su muerte en 1120

Burgos, 2011
Cruzando la calle, nos detenemos para contemplar una luminosa fuente y seguir el recorrido historico/literario por la margen contraria del puente. Nos encontramos con Albar Fáñez de Minalla, el más celebre guerrero después del Campeador, según el Poema de Almería, donde Mio Cid, caballerosamente, resalta que Albar era el primero y él mismo ,el segundo. Murió en Segovia defendiendo a su reina Urraca.


Burgos, 2011
Continuamos con Martín Muñoz "que mandó en Montemayor" como dijo el poeta. Era yerno de Sissnado Davinez, en cuyo nombre gobernaba Montemayor, en el centro de Portugal y a quien sucedió como conde en Coimbra. Fué destituido del mando en 1094, desapareciendo de los documentos históricos, hasta que lo volvemos a encontrar al servicio del rey de Aragón a comienzos de sigloXII. Es probable que, durante este tiempo, estuviera al servicio del Cid en Valencia,  trasladándose de nuevo a Aragón tras la muerte del Cid.

Burgos, 2011
El Rey Alfonso desterró a Rodrigo y prohibió venderle víveres en Burgos, pero Martín Antolines "el burgalés de pro" y posiblemente pariente del Cid, provee de comida y bebida al Campeador. No incumple la norma regia, pues no ha comerciado con ellos, ya que pertenecen a su propio patrimonio.
El Cid no lleva dinero al destierro, así que idea llenar dos arcas con arena y Martín va en busca de Raquel y Vidas y les propone que se hagan cargo de las arcas llenas de oro fino que el Cid no puede llevar al destierro, a cambio de 600 marcos. Eso sí, deben de guardarlas todo el año, como depósito, sin abrirlas.
Tan satisfechos quedaron Raquel y Vidas, que todavía tuvieron a bien regalarle a don Martín 30 marcos para que se hiciera unas calzas. ¿Serán las que lleva, cuando pisa un arca en la estatua?

Burgos, 2011


Diego Rodríguez es el hijo del Cid, cuya existencia está confirmada en una fuente tardía, un texto aragonés del año 1200, conocido como Liber Regnum. En este documento se dice que Diego fué muerto en la batalla de Consuegra en agosto del año 1097, luchando contra los almorávides, por lo que Diego combatía en el ejército real.



Contemplando en la estatua de la plaza, la barba que nadie mesó al Campeador,  recordamos que en la Estoria de Cardeña, se nos cuenta una curiosa historia:
Burgos, 2011
Durante la embajada en Valencia, del gran Sultán de Persia, entre los regalos que traen al Cid se encontraba un juego de ajedrez, que aún se conseva en el monasterio y "una libra de mirra y bálsamo, que es el unguento para embalsamar los cuerpos de los hombres famosos cuando mueren".
Después de esto, San Pedro se aparece al Cid, para informarle de su próxima muerte. El Cid lleva a cabo los prerarativos para morir y una vez fallecido es embalsamado y conducido a Cardeña., donde es situado en la iglesia, al lado del altar mayor, sentado en un taburete de marfil, que el Cid había arrebatado a los musulmanes.
Siete años después, aún está expuesto el cadaver embalsamado del Cid, cuando un judío intenta tirarle de la barba, por aquello de que nadie le mesó la barba jamás. Entonces el  Cid rápidamente dirige su mano derecha a la espada, extrayéndola parcialmente de su vaina. El intruso judío escapa despavorido, para posteriormente convertirse al cristianismo.

Con el tiempo el Abad del Monasterio decide que el Cid debe ser enterrado, junto con su esposa, su hijo Diego y otros héroes cidianos.

En 1544  Felipe II pidió su canonización en Roma, aunque después el proceso quedó interrumpido y nunca se reemprendió.

En el siglo XVIII se reconstruyó una capilla-panteón y durante la guerra de independencia los restos son profanados por los franceses. Enterado el general Thiebault, gran admirador del heroe, ordenó preparar un mausoleo en el paseo del Espolón , rindiéndole honores militares las tropas francesas.
En 1826 los restos vuelven a Cardeña y en 1835 con la ley de Desamortización, se marchan los benedictinos del valle y el monasterio queda en el abandono, por lo que los restos son de nuevo trasladados, esta vez al Ayuntamiento de Burgos. Finalmente, en 1921 pasan en solemne procesión, presidido por el Rey Alfonso XIII, a la catedral de Burgos, donde reposan actualmente.

Burgos, 2011
Pero ¿que sucedió con Babieca, el hermos caballo que monta el Cid de la estatua, a cuyos lomos cabalgó en las grandes batallas y que según la leyenda lo condujo a su reposo final en Cardeña?
 Pues, según cuenta Fletcher, en su magnifico libro sobre el Cid, su criado Gil Diaz, un faquih valenciano que se había convertido al cristianismo, cuida del caballo durante dos años, siendo utilizado como semental. Al cabo de ese tiempo, muere Babieca y Gil Diaz lo entierra junto a la puerta del monasterio y planta dos olmos frente a la entrada del lugar.

Con el tiempo muere Gil Diaz y de acuerdo con su voluntad, lo entierran junto a Babieca. Hay una losa commemorativa para marcar el lugar, pero en 1948, el Duque de Alba promovió una excavación para encontrar los huesos del famoso caballo. No tuvo éxito por lo que sólo nos queda el consuelo de seguir contemplando su magnifica estatua.


22 septiembre 2010

Tierras de Burgos y Soria

Hemos pasado un fin de semana de lujo, recorriendo tierras de Burgos y Soria, admirando hermosas vistas, acompañados de buenos amigos y disfrutando de sabrosos manjares.

El punto de encuentro fue la villa rachela, es decir Covarrubias.


Covarrubias
Torreón desde el ArlanzaDesde que fue declarada Conjunto Histórico Artístico en 1965 ha ido mejorando su aspecto sin interrupción y constituye una atracción turística constante debido a su cuidadosa oferta gastronómica.

La villa presume de su belleza, como la de la judía Raquel, que la presta su nombre. Una de las estampas más hermosas del conjunto urbano, se ofrece al visitante desde el puente del río Arlanza, cuyas aguas enriquecen la villa desde antiguo.

Las cuevas de los oteros que protegen el valle, dan nombre al poblado, así como las tierras rojizas de ricos sedimentos que colorean el paisaje. Las casas se arraciman creciendo en altura.

Sobresale el torreón tronco-piramidad de Dña Urraca a la esquina de la muralla medieval.

DCP_4192En las plazas irregulares lucen las casas de arquitectura tradicional con piedra en la planta baja, la fachada de adobe encalado, contrastando con el negro reluciente del entramado de madera y en el amplio soportal y en la balconada superior, los geranios de flores intensas ponen una nota de color.

Si paseamos por sus callejas empinadas la historia nos sale al encuentro.

La portada elegante y sobria de la Colegiata fundada por el conde García Fernández para su hija doña Urraca, primera de un Infantado que da vida a la villa bajo el mandato de sus señoras abadesas.

Otra Urraca, hija de Fernando I y la reina Sancha, otorga fueros al lugar en el año 1148. La casa de los Condes de Lara conserva aún una portada románica, en lo que hoy es el Ayuntamiento.
casa del médico del rey
Covarrubias vuelve a tener protagonismo en el reinado de Felipe II.

De aquí procede su médico de cámara el “Divino”, cuya casa se conserva y bajo su influencia, el rey traslada de Burgos el Archivo del Adelantamiento de Castilla ubicado en puerta de entrada a la villa.

No se puede dejar de citar a la joven princesa Kristina de Noruega,  que vino a casarse con el hermano del rey Alfonso X, el sabio y que murió en Sevilla, sin descendencia.

Sus restos reposan en la Colegiata desde el s. XIII. Se divulga la leyenda de quien toque la campanilla, que hay sobre su tumba, se casará en breve. A través de la princesa se ha establecido un hermanamiento con su ciudad natal, que supone una celebración anual de actos culturales.


ColegiataPero la Colegiata conserva importantes tesoros.

Entre otros, su órgano del s.XVII y el tríptico flamenco de la Epifanía del s. XV de Gil de Siloé, pieza sorprendente por su belleza y por la amorosa presentación de su cuidador

Santo Domingo de Silos

Después de la comida teníamos concertada la visita al monasterio de Silos. Siempre sorprende la perfección formal de este claustro románico, sus capiteles historiados, sus bajo relieves de final de los tramos, tan instructivos, cargados de inocencia y a la vez tan refinados y simbólicos. Los techos, testimonio auténtico de pequeños detalles cotidianos, de la flora y de la fauna, de ropajes, oficios y otras menudencias constituyen  una biblioteca abierta y colorista. El famoso ciprés literario, la luz y el sosiego del reducto central completan los elementos necesarios para una sintonización con el ideal.

Tuvimos la suerte de poder asistir a los cánticos de los monjes.
Nada que ver con su misma música escuchada en casa a través del CD, pues los ruidos ciudadanos nos obligan a subir el volumen a gusto del consumidor. En la quietud de la iglesia, con la resonancia de las naves, las notas se desgranaban suavemente, como susurros silbantes, redondos por la modulación de las palabras. Los silencios se sentían y se compartían, los arrullos de las vocales y vaivenes de notas ascendentes y descendentes, nos trasportaron a un estado de placidez y quietud, de ensoñación y deleite.


Desfiladero de la Yecla
Es uno de los principales puntos de interés geológico de Burgos. Es un cañón muy angosto de 1,2 kms de longitud por donde fluye un arroyo del río Mataviejas.
Se ha producido por desgastes de calizas cretácicas, a causa de una fractura que ha acelerado la disolución de materiales, con el consiguiente desplome de bloques. Son procesos que tienen una antigüedad de alrededor de 100 millones de años.

Los leoneses tenemos algo parecido, aunque no en tamaña estrechez, en las hoces de Vegacervera y en las de Valdeteja. Estos fenómenos geológicos atraen un turismo cultural a nuestra provincia, desde los confines de Europa.

San Leonardo de Yagüe
Después de una jornada bien aprovechada nos esperaba el hotel. Estaba a la salida de este pueblo pinariego, que honra con su recuerdo al general y ministro Juan Yagüe.

Al pasar contemplamos los restos del castillo, destacando sobre el otero y el caserío, con las típicas balconadas corridas. Pero lo que llamaba poderosamente la atención, eran las frondosas masas arbóreas de pino albar, del tan escaso pino pudio y de sabinas.
También es de admirar, lo bien que tienen publicitados sus itinerarios a pie.

Las lagunas de Neila
Los pinares alcanzan aquí su máxima expresión, gracias al aporte de cierta cantidad de humedad climática y de suelo. Algo comprensible por la abundancia de lagunas de origen glaciar.

El paisaje indescriptible de las lagunas altas, bajo la cumbre del pico Campiña, 2048m. La laguna de los patos, Larga, de la Cascada y la laguna Negra de Neila, invitan al paseo, a pesar de los vientos racheados que amenazan lluvia.
Al agua tranquila bajan a beber una bandada de patos salvajes que luego levantan el vuelo por donde habían venido. Otros animales disfrutan de este ecosistema privilegiado de la Sierra de la Demanda como ciervos, lobos y hasta el águila real.

Molinos de Duero
Este pueblo pertenece a la Real Cabaña de Carretería, desde su formación por los Reyes Católicos.


Aquí se hacían los carros utilizando los árboles más apropiados y usando los molinos, que mueve el Duero, recién nacido en Salduero.
Estos ingenios quizá fueron heredados de los romanos, pues por aquí discurría una vía romana.

La riqueza de estos artesanos que movían sus mercaderías por la geografía nacional, se refleja en sus viviendas que aún hoy muestran casas de piedra sillar, grandes y majestuosas, aún superiores a las que edificaran nuestros arrieros maragatos en Castrillo de los Polvazares de la provincia de León.

Comimos en el Ayuntamiento, edificio noble del s. XVIII que, Martín Ximenez donó como hospedería para fines piadosos.

Los restauradores del lugar compiten por obsequiar a sus clientes con suculentos corderos y otros manjares del lugar.

Lerma
Ya de regreso hicimos una visita a esta pequeña ciudad renacentista, promovida por el duque de Lerma, valido de Felipe III.

Tuvimos ocasión de admirar la Colegiata. Templo famoso que, para su inauguración se prepararon fiestas a las que asistió el rey, nobles y escritores, como Lope de Vega que escribió La burgalesa de Lerma,  justo para la ocasión.

Después de contemplar el monumento al cura Merino, héroe de la Guerra de la Independencia, paseamos por la galería de los Arcos, que se alza sobre el río y la vega del Arlanza.

Enseguida llegamos a la amplia Plaza mayor, cerrada por el Palacio Ducal, el Escorial Castellano, como se dice comúnmente, hoy, al Parador.

Comprando los dulces de las Monjas Clarisas, en esta ciudad toda monasterios, nos despedimos de los compañeros y pusimos rumbo a nuestro hogar.

Para saber más:
www.aytocovarrubias.com

25 diciembre 2006

Las Merindades, provincia de Burgos

Recordando anteriores excursiones, pusimos nuestra atención en los espléndidos paisajes del norte de Burgos, que vamos recorriendo desde el autobús. violetas en el campo de SantiagoEn este viaje tuvimos ocasión de contemplarlos en unos días soleados y templados, como pocos, pudimos disfrutar de varios lugares hermosos, sobre todo desde el punto de vista ecológico.

Brillan en la memoria las hermosas hoces del Ebro y del Oca, tapizadas de la verde vegetación de sus bosques de ribera, que siguiendo el curso de ambos ríos, para arriba y para abajo recorrimos cada día. Surgen en el recuerdo los roquedos y crestas en sus zonas altas, marcando línea con el cielo, moteadas de escorrentías y repisas en las que anida el buitre...

Disfrutamos del monte de Santiago, con sus hayedos y “sendas de enanitos”, que es como llaman a una especie de calzadas formadas por diaclasas troceadas en losas. En este parque natural visitamos la trampa de los lobos, muy bonita, al estar presentada con grandes figuras de cartón piedra, donde nos fotografiamos. Caminamos tranquilamente por el bosque hasta llegar al espectáculo final.

Fue sorprendente, al encontrarnos de improviso en aquella planicie, ante aquel precipicio, el exuberante salto del Nervión, donde incluso pudimos contemplar un nido de buitres con sus pequeñas crías.

Medina de Pomar: Debe su nombre a los emigrantes mozárabes del S.X y fue el principal enclave de la comarca de las Merindades hasta caer bajo el poder de los Velasco.En tiempos de Felipe II la sede judicial fue trasladada de aquí a Villarcayo y comenzó su declive económico. Aunque en la actualidad podemos seguir admirando su magnifica estructura urbana en una loma junto al Río Trueba.

De esta parte antigua, pudimos admirar la puerta de la Cadena, las torres de los Velasco aunque nos faltaron las finas yeserías mudéjares de su interior.

A propósito, este palacio fue mandado construir en el S.XIV por Pedro Fernández de Velasco con piedras de las casas pertenecientes a sus enemigos los Salazar.

El nombre vasco del que procede Salazar significa Viejos Palacios, los cuales tenía esta familia en tierras del norte de Castilla.

Los Salazar se instalaron en Extremadura cuando el rey FernandoII de León pidió a sus nobles la tarea de conquistar y poblar esas tierras de frontera.

D. Bernalte, vizconde de Cabrera y señor de Aguilar, dona a Ruy González Quijada, al casarse con Juana Sánchez, la Aldea de Valdepalacios, no lejos de Esquivias, donde Cervantes encontraría a Catalina Salazar.

cartel de la casa del Escritor del pueblo Cervantes¡Qué curioso, las familias relacionadas con el Quijote se nos aparecen en cada rincón del antiguo reino! Esto nos hace seguir investigando en las encontradas corrientes de opinión, sobre su origen "en las montañas de León", que el mismo Cervantes pone en boca del personaje del Cautivo. Seguiremos su pista...

Fijándonos en las palabras del guía recuperamos el ritmo de sus explicaciones. Pasamos ante la Iglesia de la Santa Cruz de portada barroca, con pilares de un gótico primitivo.Vimos el convento de San Pedro también de portada barroca.

Visitamos el Convento de Santa Clara, mandado construir en el S.XIV también por los Velasco y utilizado como panteón familiar. Entramos a la iglesia por una puerta gótica con arco carpanel. Ya dentro, pudimos admirar las capillas laterales destinadas a enterramientos y el altar mayor con un magnífico renablo barroco. Merece especial mención la Capilla de la Concepción mandada realizar por D. Pedro Velasco y su esposa Dª Mencia de Mendoza y finalizada por Dª Juana de Aragón, hija natural de Fernando el Católico. Posee una espectacular bóveda estrellada diseñada en su día para ser cubierta con cristales. Además de los sepulcros de D. Bernardino, esposo de Dª Juana y de sus otras esposas, merece la pena contemplar un Cristo yacente de Gregorio Fernández. El retablo de estilo Vigardy estofado por León Picardo, pinturas, relicarios forman un conjunto de gran belleza.

precipicio del salto del Nervión
Partimos para hacer la ruta del Salto del Nervión y desde el mirador de la cascada, contemplamos el impresionante salto del rio sobre un frente calizo de la Sierra Salvada, en una cascada de trescientos metros de altura.

Un camino forestal nos conduce al mirador del cañón del Nervión y el mirador de la Esquina Ruben nos permite divisar paisajes de Álava y Vizcaya.


Al día siguiente empezamos la ruta en Oña: Su nombre parece provenir de "oni" que significa pie (al pie de la montaña). Lo cierto es, que desde antiguo, fué un emplazamiento celta y posteriormente romano. Fernán González le concede fueros y su nieto el conde Sancho García lo elige para fundar en 1011 un monasterio para su hija Tigridia.

Visitando el monasterio, contemplamos los restos de sus torres medievales y la fachada barroca del S XVIII.
Nos recibe el párroco y con gracejo sin igual nos muestra todos los detalles. En el interior de su iglesia contemplamos los bellísimos sepulcros del conde Sancho García, su esposa Urraca y su hija, la reina Dª Mayor. El último conde de Castilla, García Sánchez, el Rey Sancho el Mayor de Navarra y el Rey Sancho II de Castilla.

El párroco, movido por su vocación pedagógica y su buen humor, nos da una clase de música cuando sube al órgano y toca alegremente, mientras nos explica su funcionamiento y la importancia que tuvo en su época.
En la capilla al fondo del retablo barroco está San Iñigo, Abad del monasterio.

No falta S. Froilán con su lobo, conocido bien por los turistas leoneses, que estamos en el grupo y gracias a eso, se gana el premio que ofrece el cura por descubrir al santo: un caramelo. A pesar de la nimiedad del regalo la risa del grupo alegra el recinto.

Nos encanta el carácter chispeante de nuestro guía, del que hace gala en la sacristía, enseñándonos el tamaño de los cajones en los que se guardan las vestiduras sagradas, que podían compararse a los modernos pisos que se ofrecen hoy. Entre bromas y veras llegamos al claustro, donde encontramos los sepulcros de los Condes de la Bureba, junto a ellos, sus hazañas escritas en pergaminos de piedra. Cerca de la puerta, la venerada imagen de la virgen de Oña, glosada por Alfonso X en sus "cantigas".

Tras un descanso continuamos ruta hacia Frías.
Contemplamos desde lejos esta hermosa localidad, con su castillo, con la torre del homenaje en el risco, sus altas casas como colgadas de la roca. Fue la capital de Tobalina hasta que Felipe V concedió la exención de las aldeas del valle, del señorío de los Velasco, Duques de Frías.

En la parroquia de San Vicente nos estrañamos por su torre moderna. La Asociación de vecinos nos explican que no tuvieron más remedio, en su día, que vender la portada románica al Museo del Claustro de Nueva York, pero que actualmente hay gran interés en recuperar el patrimonio de este templo con diversas acciones de voluntariado. En pocos años, ellos mismos han restaurado los muros del edificio y parte de las vidrieras.

La guía nos explicó muchas curiosidades al visitar la muralla, sobre la vigilancia que realizaban los propietarios de las casas adosadas a ella y como estaban edificadas.

Pasamos muy buen rato en el castillo, subiendo a la torre y contemplando el amplio escenario, que desde allí se divisa, fotografiando el caserío convertido en un puzle de tejados y la línea quebrada de almenas de murallas.

En el Barrio de abajo, se ve otra iglesia, la de San Vítores con portada gótica y el antiguo monasterio de Vadillo convertido en almacén.

Abandonamos la ciudad, sin dejar de contemplar a los lejos, la hermosa figura del puente medieval sobre el Ebro, con su gran torreón en el centro, que en su día sirvió para el cobro del peaje.

En Espinosa de los Monteros nos esperaba una guía malhumorada, porque nuestro retraso la obligaba a realizar una explicación apresurada. Tampoco nosotros nos encontramos muy a gusto, cuando descubrimos que ignoraba que antes que reyes castellanos, estas tierras estuvieron gobernadas por reyes leones, que las dieron fueros y las defendieron de enemigos. Pero parece ser, que lo políticamente correcto, obliga a empezar la historia de Castilla y León por los años de la independencia de Castilla. ¡Que algunos aunque ahora no haya guerra se esfuerzan en crear vencidos!

Bueno, pues rencillas a parte, Espinosa de los Monteros es una localidad hermosa, con ese marco de montañas majestuosas y ese aire frío y seco que regalan.

Cuentan los libros que históricamente está ligada a los "monteros" guardianes del sueño del rey ,desde que un caballero del lugar descubriera el intento de asesinato del conde Sancho García.

Visitamos la iglesia de Santa Cecilia con sus altos pináculos góticos. Admiramos el palacio del Marqués de Chiloeches inconfundible por su blasón de enormes dimensiones.
Visitamos también la Torre de los Azulejos de corte renacentista con placas de cerámica. La casa de los Cantimplor, de estilo gótico y otra s muchas que nos dan idea del antiguo esplendor de esta villa.
A la salida del pueblo, como en otros lugares , nos encontramos un precioso castillo cercado por chopos que en otro tiempo pudieron ser lanzas de soldados haciéndole guardia.


Contemplamos las riberas del Ebro recordando a Alberti:

Quisiera quedarme mimbre
en las laderas del Ebro
agua con rumbo a la mar
quisiera, pero no puedo

Y llegamos al enclave natural del Ojo de Guareña. Impresiona la ermita rupestre de San Tirso y San Bernabé erigidas sobre un santuario anterior de origen incierto. Nos llamó la atención otra cueva natural constituida en sala de reuniones del antiguo concejo de Sotocuevas, adornada con pinturas alusivas al martirio de San Tirso.

Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, un príncipe bajó a las cuevas mas profundas en busca de un fabuloso tesoro escondido, pero nunca volvió.
Lo sigue buscando y es que estas cuevas fueron excavadas por el agua durante miles de años y han servido de habitáculo a nuestros antepasados del neolítico, impresionó a los cronistas árabes de la Edad Media y para que nos hagamos una idea, en la actualidad con 100 Km explorados todavía no las conocemos completamente.

Ya de regreso comimos en Villarcayo, la villa de Arcadio. En 1560 Felipe II la designa cabeza de la merindad de Castilla, por lo que tiene Torre del Corregimiento con la casa del Corregidor, el archivo de las merindades y la cárcel, se guardan también aquí las pesas y medidas que hacían ley en el mercado.

En las guerras carlistas esta ciudad sufrió un incendio que destruyó sus más importantes palacios, por eso la plaza mayor con su Ayuntamiento son del S XIX .

Su iglesia es también de construcción reciente, pero se conserva un rico tesoro artístico y objetos de culto que pertenecían al monasterio de Santa María la Real de Vileña y que fueron trasladados en 1970.

Podemos admirar, gracias a eso, un sepulcro de Dª Urraca , gótico del S.XIII y otro de la familia Rojas del S.XIV y otras tallas y documentos históricos del antiguo monasterio.

En cuanto a la comida, no puedo decir más que fue deliciosa....