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28 octubre 2010

Amigos de La Cabrera

Acompañado por Eulogio, que me iba contando topónimos y anécdotas de la ruta, comenzamos la excursión anual a Cabrera.

Baíllo, Cabrera, León 2010

Hicimos una paradita en Castrocontrigo, lugar que, como ya dijimos, fue primero castro romano y posteriormente Castro de Gunderico, de donde procede su nombre.

Después de saludar a los amigos, que utilizaban transporte particular, con los que nos une nuestro interés por las cultura de la comarca, nos dirigimos a Baillo.

Baillo se encuentra en el estrechamiento de un valle junto al río Eria (Baillo: del latín vadum, pequeño vado , paso del río). Paseando por el pueblo vimos que en su parte alta se encontraban los pajares, ya sin techo, debido al transcurso del tiempo y al abandono, por el despoblamiento. En la parte baja del pueblo, junto al río, las casas de labranza, algunas con sus pequeños huertos cultivados aún, con cariño, por algún jubilado.

Ávidos de llevarnos los recuerdos de esos lugares entrañables, los fotografiamos como turistas japoneses.

Baíllo, Cabrera, León 2010

Severino y Pilar nos mostraron la iglesia del pueblo, con su sagrario recientemente restaurado. Lo hizo, en 1595, el escultor Juan López de Losada. Tiene el Resucitado en el centro, flanqueado por los apóstoles Pedro y Pablo. Policromado y con decoración de grutescos ¿por Pedro de Balboa? Al abrirlo, pudimos contemplar en su interior las imágenes de la Vírgen y un Cristo crucificado.

Preside el templo una imagen de San Martín, con vestiduras pontificales, siguiendo el modelo de Santo Toribio, de Gaspar Becerra en la Catedral de Astorga, que creó una influencia beneficiosa en los artistas de su tiempo en la diócesis.

Baíllo, Cabrera, León 2010

Nos dijeron también que esta iglesia se hizo en 1780, siendo maestro de la misma Manuel Gil. Suponemos que la construyó sobre otra anterior.

Como curiosidad, diremos que en uno de los muros de cierre del pórtico hay una laja de pizarra en la que se distingue un “Alquerque de tres” sin que pudiésemos confirmar su procedencia medieval o romana, o si se trata simplemente de un “tres en raya” de cuando éramos chicos.

Como también pensabamos ver el Museo de Cabrera, en Encinedo, seguimos ruta con dirección a Corporales, haciendo otra parada en le Puerto del Palo.

Encinedo, Cabrera, León 2010

Desde estos impresionantes paisajes, junto a la Peña Aguda, de 1265 metros, Manuel Garrido, nos mostró los restos de los canales romanos, que se podían apreciar a lo largo de las montañas, con toda nitidez. Nos explicó que, aunque se les llamen carriles, no tienen nada que ver con un lugar por el que transitan los carros, su origen latino es “carrulli”, quiere decir “canal”, nombre que se perpetúa, gracias a haber sido adaptado al entendimiento por las gentes de un nuevo significado.

A lo lejos divisábamos en el valle el pueblo de Manrrubio. Dice un refrán, al referirse al aislamiento de estos pueblos, que Noceda, Sacedo y Manrrubio son tres lugares por los que Cristo no anduvo. Esto es una visión deformada de nuestros días, porque hubo tiempos en que esta zona fue próspera.

Baíllo, Cabrera, León 2010

En la impresionante bajada al valle de Losada, por donde discurre el rio Cabrera, pasamos junto al santuario de la Virgen de Biforcos, afeado por la proximidad de unas minas de pizarra.

Junto al pueblo de Nogar contemplamos un bonito puente, de estructura antigua, quizá romana o medieval.

Yo me imaginaba las últimas escenas de la novela del bañezano Mendez Luengo “El último templario”, desde su fortaleza de Valdavido, con las torres de asalto y los carros chillones pertrechados con toda clase de armas medievales, bajando por esos serpenteantes caminos, para asaltar el castillo de su enemigo.

A lo lejos, en el otro margen del río destacaban varios palomares restaurados, en gran parte gracias al interés y abnegación mostrados por la Asociación de Amigos de la Cabrera.

Comimos como el año anterior un pote cabreirés en Quintanilla de Losada y disfrutamos de la charla en la sobremesa con nuestro compañeros.

En mi caso, con los que me tocó en suerte, evocamos leyendas y tradiciones de la Bañeza y Camposagrado. Fuimos desgranando historias desde el Ben-Abrin, que se narra en "Los Capiteles" de Conrado Blanco, hasta la última Fiesta de la Alubiada de La Bañeza, pasando por la “Poesía para vencejos” de Palacios de la Valdurerna, pues también se encontraba entre nosotros Felipe Pérez Pollán, con quien tuve ocasión de fotografiarme y recordar viejos tiempos.

Encinedo, Cabrera, León 2010

Me hubiera gustado pasear por Quintanilla. En su día fue la capital de la Gobernación y estuvo compuesta por dos barrios: Quintanilla y Ambasaguas.

De la importancia de esta población nos hablan sus tres iglesias, con las que aún cuenta en la actualidad. Una de ellas la ermita de Nuestra Señora de Biforcos, de 1601 según la inscripción que reza en un contrafuerte, aunque posiblemente como otras muchas de la zona sea cuando se refundó. Es una pena que siempre se encuentren cerradas, pues tiene un bonito artesonado en la bóveda y once tablas pintadas en el retablo, con escenas de la virgen y un estilo muy natural.

Por la tarde, visitamos el Museo de Encinedo y nos hicimos junto a él una foto de grupo con el Teleno al fondo. Hecha en recuerdo de Dª Concha Casado, que este año no nos pudo acompañar. Ella, junto con otros colaboradores de su equipo, es el alma de todo lo que se está haciendo por que la cultura de Cabrera, desde hace tiempo.

Si el nombre de Quintanilla de Losada nos habla de quinta romana o caserío y el de Losada, del prerromano lausa:pizarra, indica un lugar donde hay mucha pizarra, y seguramente se efectuaba aquí su extracción, Villar del Monte nos indica la ubicación del poblado, al ser un conjunto de casas de campo, dispersas por una elevación del terreno. Yo venía pensando que ya estaba bastante poblado en tiempos antiguos, que tenían una gran inteligencia para cubrir bien sus necesidades. El sentido común nos advierte, al contrario de lo que se cree, que no todos los lugares van progresando en civilización, aquí hubo tiempos muy gloriosos, de los que se ha ido decayendo y recuperando con esfuerzo.

Encinedo, Cabrera, León 2010

Nuestra última visita era al Museo de Encaje de bolillos en Villar del Monte.

Nos lo enseñó una guía de lujo: Nati, que también ha organizado el de Castilla y León en Tordesillas y ha impulsado una cátedra en la Universidad de Salamanca. La labor de divulgación de la cultura popular que hacen las personas antes citadas es enorme y poco a poco van consiguiendo que otras personas como el Dr. Bryan, y otros ciudadanos extranjeros, holandeses y belgas, se interesen y realicen la restauración y conservación del patrimonio cabreirés.

Encinedo, Cabrera, León 2010

Como siempre terminamos la excursión con chocolate con picatostes en Castrocontrigo y en el autobús, contamos anécdotas, María José dirigió el coro improvisado de canciones regionales, se contaron chistes de todos los colores y se nos hizo muy corto el camino de regreso.



19 octubre 2009

LA CABRERA 2009



¡Qué enigmática la Cabrera, la dureza del terreno y el misterioso silencio que lo envuelve todo y por si esto fuera poco un dios local, Tileno habita en lo alto de la montaña del mismo nombre!

Así que, cuando nuestro amigo Eulogio nos ofreció la posibilidad de hacer una excursión de fin de semana no nos lo pensamos dos veces para aceptar.
Hicimos la primera parada técnica en Castrocontrigo, el antiguo campamento romano de Aria que dio nombre al valle. Tomado al asalto por el vándalo Guderico que lo destruyó y edificó luego, estableciendo su residencia en el 411 (El Castrun Guderici) que pasado el tiempo se convertiría en el actual Castrocontrigo.

Hoy Castrocontrigo es un bonito pueblo conocido en toda la provincia, entre otras cosas, por la fabricación de un exquisito chocolate que hace las delicias de quien lo prueba.

Partimos con dirección a Pozos, y arropados por la amena charla de Eulogio, pasamos por otros pueblos que ya visitamos en anteriores excursiones: Valdavido, presidido por la imagen del Sagrado Corazón en lo alto de la montaña sobre las ruinas de un antiguo castillo que dio pie a la novela del bañezano Méndez Luengo “El último Templario” en “Llanto por un lobo muerto” del mismo autor, el castillo es destruido por un terremoto en la época de las guerras carlistas.

De distinta temática otro autor esta vez natural de Torneros a través de un libro autobiográfico “Las aventuras del Sargento Herreras” el autor nos da muchos detalles de las andanzas de los maquis, una vez terminada la guerra civil, no solo por esta zona si no por las colindantes de Asturias, Cantabria, Galicia y Palencia.

Cuando llegamos a Pozos fuimos recibidos por Severino, uno de los miembros más activos de la Asociación de amigos de la Cabrera que intentan que todo el amplio patrimonio etnográfico no se pierda en el olvido. Junto a el tuvimos ocasión de contemplar la arquitectura rural del lugar.

Yo tenía interés por visitar los pozos que hay en los alrededores del pueblo porque cuando de pequeño pasaba mis veranos en la Bañeza, me decían que el Dios Teleno lanzaba los rayos de las tormentas desde el monte del mismo nombre y luego apagaba los que le sobraban en los pozos de este pueblo. Hoy, pasados los años, he leído que esos pozos no eran para sacar agua sino para extraer el oro que por estos lugares rastreó el romano Plinio el Viejo al frente de miles de esclavos.

Dejamos Pozos para dirigirnos a Iruela, cuna de otro leonés ilustre, el relojero Losada.

Nos cuentan que en su juventud era pastor y al perder una res del rebaño que cuidaba, escapó al vecino Portugal para desde allí seguir rumbo a Inglaterra donde, entre otros oficios trabajó en una importante relojería, casándose con la esposa del dueño una vez fallecido este. Construyó y regaló a la Villa de Madrid el Reloj de la Puerta del Sol, con el que los españoles solemos despedir el año. nos hicimos una foto ¡como no podía ser menos! ante el monumento dedicado al insigne prócer.
Nos enteramos también que el vocablo Iruela parece indicar “campo pequeño” o “era pequeña”.

Nos dirigimos a la Iglesia del pueblo para contemplar las imágenes restauradas recientemente.

Continuamos la excursión para comer “pote cabreires” en Quintanilla de Losada, en compañía de Dª. Concha Casado, que nos obsequió con su presencia y alguno de sus libros, rifados en la sobremesa. En la tertulia, estábamos a gusto con los amigos, así que se nos pasó el tiempo sin visitar el museo etnográfico de Enciendo y los palomares restaurados recientemente.

Pero en Villar del Monte, nuestro siguiente destino, sí visitamos la casa recién restaurada que acoge el Museo de Encajes y fue muy del gusto de las féminas de la expedición.

Vimos también un horno comunal, una chimenea típica y un pajar restaurado recientemente por la Junta de Castilla y León. Junto a la Iglesia del pueblo, la casa rectoral, restaurada esta vez por un médico inglés, el Dr. Brian, porque no sólo la Asociación de Amigos de la Cabrera, sino también familias de ingleses, belgas y otros extranjeros, se interesan por estos típicos parajes.

En Castrocontrigo hicimos la parada de la merienda. Ya estaba preparado el comedor y enseguida degustamos el chocolate con picatostes. Muchas personas compraron las diferentes especialidades de tabletas de chocolate, para alargar el buen sabor con familiares y amigos.

Ya en el autobús hubo concurso de trivial para demostrar nuestros conocimientos de León y bonitos regalos para los acertantes. Cantamos canciones dirigidos por María Jose y Rosi , se gastaron bromas y contaron chistes que nos hicieron corto el camino de regreso. Un día , en fin, muy agradable que nos dejó con ganas de repetir.