Mostrando entradas con la etiqueta Asociación Amigos del Camino de Santiago Pulchra Leonina de León. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Asociación Amigos del Camino de Santiago Pulchra Leonina de León. Mostrar todas las entradas

03 septiembre 2013

Conferencia en la Bañeza sobre las melodías del Camino


Monte Urba, Alberto

Hace unos días la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” recibió la invitación de nuestra Asociación hermana “Monte Urba” de la Bañeza, para acompañarles en las XV Jornadas del Peregrino, quince años de exaltación jacobea, que agrupaba una serie de festejos a lo largo de una semana.
Podéis ver aquí una noticia de prensa:

Dispuestos a honrarles en esta efemérides, asistimos el lunes a los actos inaugurales.

Monte Urba, Alberto

Disfrutamos de la conferencia “Melodías del Camino” impartida por Don Alberto Morán Luna, que logró entusiasmarnos con sus canciones y emocionarnos con los mensajes que trasmitían.

D. Arturo hizo las presentaciones de rigor. Nos dijo que ejercías de párroco en Camponaraya. Hacía algún tiempo, estuviste en la Bañeza realizando las misiones y que se te recordaba con cariño sobre todo en el barrio del polvorín. Habías ejercido tu ministerio en varios lugares del Camino, como la Virgen de la Encina y Camponaraya, que los recibiste en Molinaseca, cuando hicieron el Camino en el 88 y hasta nos leyeron un “Capitel” de Conrado Blanco, en el que eres el protagonista de varias anécdotas.

Monte Urba, Alberto

También nos contó que además de en la parroquia, ejerces apostolado en la Residencia Sanitaria de Ponferrada.

Después tomaste la palabra, para decirnos que aunque no has hecho el Camino, a la vez lo hiciste miles de veces. Tu abuelo, en Molinaseca, compartía el pan, el vino y el pajar para que durmieran los peregrinos que por allí pasaban. A cambio les pedía las cerillas para evitar incendios. El Camino formó así parte de tu vida y que “la vida es el Camino”.

De repente dejas de hablar.

Monte Urba, Alberto

Te levantas, coges tu guitarra y empiezas a tocar. No podías elegir mejor partitura para empezar: “Caminante no hay camino” de Machado……

Y “golpe a golpe, verso a verso” seguimos caminando juntos por tu recital. Nos cantaste una nueva canción con sentimiento sobre tu pueblo. A mí, la música, me recordaba a la habanera “Es Torrevieja una villa marinera…” Pero transformada ahora por la magia de tu guitarra en “Es Molinaseca y todo el Bierzo, un rincón privilegiado, la calle real, el río, el puente, el crucero…. “ Como pudimos comprender estabas hablando de nuevo del Camino.

Después de encandilarnos con tus recuerdos de infancia, nos hiciste participes de tu vivencia personal sobre ese Camino. Ni más ni menos que un encuentro con Dios, con la naturaleza, con la vida, con las otras personas y contigo mismo… ¡Uf, qué difícil me lo pones, seguirte el hilo hablando y cantando sin parar!

Te pusiste de nuevo a cantar: “mensajes de paz, compartir un trozo pan…” Entonces me di cuenta. “Compartir” ese es el encuentro con Dios en el Camino, con ese Dios que es amor. ¿Voy bien?

Aunque ya dijiste al comienzo de tu charla que el camino físico no lo habías hecho nunca, en el 77 fuiste para Villafranca como sacerdote. Allí, un día, te encontraste con un peregrino que te dijo: “Mi gran experiencia es que, en la gran explanada castellana, me encontré de pronto sin agua ni comida. Me acuciaba el hambre la sed y el calor.
Tenía, eso sí, en mi cartera un montón de tarjetas de crédito (no las cito aquí por lo de la publicidad) ¿de qué me sirve todo esto?” -Se preguntó. Pues para comprender que en la vida, a veces nos preocupamos más de tener que de ser.

Monte Urba, Alberto

Acto seguido, continuaste cantando a ritmo de ranchera esta vez como si nada, hablándonos ya directamente al corazón. Era una canción sobre la amistad. Nos dijiste que amistad es darlo todo sin pedir nada a cambio. Nos diste tu buen hacer y tus sentimientos sin pedir nada, pero a estas alturas ya aprendimos que hay que compartir y te ofrecimos una ovación cerrada, que casi derriba los cimientos de la Iglesia del Salvador para susto de D. Arturo.

Nos descubriste un pequeño secreto: te gusta ir a Oseira a componer tus canciones y llenarte de Dios. ¿Sabes que por los años 60 comí allí el mejor chocolate de mi vida?
Nos cantaste “llena mi vida Señor” y lo hiciste de corazón a corazón, hasta tal punto que improvisaste al final “un peregrino en la Bañeza con sus amigos” Y así era el compartir de ti y para ti.

Monte Urba, Alberto

A partir de aquí, bien porque ya presentabas síntomas de fatiga, o porque habías conseguido un público totalmente entregado, te acompañamos con el estribillo y las palmas “uh, uh, uh, vamos a soñar un mundo de amor y de paz”.

Alberto con el corazón, "peregrino que caminas con el viento a otro lugar, lleva siempre en tu mochila este cantar, con letras de amor y de amistad". ¿Es así la letra? A estas alturas ya no sé cuánto de tu canción se ha hecho mío, cuánto improviso...

Reconoce que te sorprendimos cuando Yerule, la sobrina de D. Arturo salió de entre el público y te condecoró con la concha de peregrino.

Monte Urba, Alberto

Pero reaccionaste enseguida, dedicándole otra canción: “Chumi-chu, una niña de Vietnam" algo tan emocionante, tan lleno de sentimiento, de humanidad.
Y luego, con reverencia, te despediste en japonés, con una inclinación, que permitiría ocultar lágrimas.

-¿Te ha gustado mi Camino del reportaje?

Monte Urba, Alberto

- Me alegro.

Y ahora voy a contarte algo personal:

Hace unos días Luis, Rosi y yo conversábamos con D. Baldomero, el viejo curilla del cementerio de León y me animaba para que escribiera algo sobre la espiritualidad en el Camino, que no me conformara con el arte o la historia, como hago a menudo. Yo le dije que lo intentaría, para no desairarlo, pero tú me has dado la ocasión que necesitaba. Así que ¡Va por usted D. Baldomero!

Y a ti Alberto, gracias por tus palabras, tus canciones y sobre todo tu mensaje.

¡Osewa ni narimashita!



Texto y fotos de Rafael Cid

13 agosto 2013

Romería de la Virgen de la Velilla en el Viejo Camino de Santiago


Con gran solemnidad hemos celebrado el día grande de la romería al santuario de la Virgen de Velilla, en la que se ponía este año especial énfasis en promocionar el “Viejo Camino de Santiago, o de la Montaña”

Virgen de Velilla, romería

Ya durante toda la primavera  intentamos señalizar este "Viejo Camino" desde la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” y así dejamos constancia de nuestro caminar y preparaciones en varias entradas, tanto en el blog de la Asociación, como en el nuestro.

Por si es de vuestro interés os recuerdo las entradas, que suponen 5 tramos sobre este Viejo Camino de Santiago, que está en alza y que dan para preparar una de vuestras rutas. Nos gustaría que las deis la máxima difusión:


Realizamos alguna investigación posterior, como fue la del Monasterio de San Guillermo,  en este tramo del Viejo Camino, que podéis ver aquí:

Como veis establecimos contacto  con los miembros de la "Asociación cultural Virgen de Velilla" y colaboramos con ellos, pues se acordó realizar una serie de actos en común: organizando una exposición fotográfica con los paisajes y pueblos por donde transcurre el camino, con la aportación generosa de las instantáneas tomadas por Rafael Cid, mientras se realizaron las etapas y con los textos que sobre las mismas se volcaron en los blogs de "Rafa y Rosi" y el de la Asociación.

Virgen de Velilla, romería

El día de la Patrona asistimos a los actos y participamos como peregrinos.

Virgen de Velilla, romería

Entre otras colaboraciones, la de presentar  las ofrendas peregrinas, conjuntamente miembros de las dos Asociaciones, en la misa mayor de la romería.

Ofrecimos los elementos característicos del peregrino:

Virgen de Velilla, romería

Virgen de Velilla, romería

Aquí miembros de la  "Asociación cultural Virgen de Velilla" ofrendando el pan y el vino.

Virgen de Velilla, romería

Nuestro amigo y presidente de la Asociación Camino de Santiago Luis Gutiérrez Perrino pronunció el sábado una magnífica conferencia y dirigió unas palabras a los fieles en el templo

Virgen de Velilla, romería

En la conferencia del sábado se acompañó de una presentación con numerosas fotos de Rafael Cid, sobre las etapas del Viejo Camino de Santiago, que anduvimos este año los miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León "Pulchra Leonina"y que se exponían en la Casa del Peregrino de la Virgen de la Velilla.

Pero como lo que se pretendía no era solo la puesta en valor del camino, sino también el conocimiento histórico de esta zona de montaña y la de los pueblos por donde transcurre, ya el viernes Ramón Gutiérrez,  amigo, veterano maestro,  historiador de la comarca,  había disertado sobre su libro de los Marqueses de Prado, señores de Renedo y de un gran número de pueblos de los alrededores. 

Virgen de Velilla, romería

Ya por la tarde hubo, procesión acompañando a la Virgen los pendones de los pueblos colindantes. Asistimos también al tradicional juego de bolos que Salva organiza con entusiasmo y a los juegos infantiles.

Virgen de Velilla, romería

El grupo leonés Xeitu nos deleitó con su música tradicional, sus bailes y su indumentaria tradicional.

Virgen de Velilla, romería

Y el grupo Calle Ancha actuó a continuación con su música folk.

"Asociación cultural Virgen de Velilla" entregó  al presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León "Pulchra Leonina" una placa agradeciendo nuestra colaboración y el compromiso con esta hermosa comarca de montaña leonesa.

Virgen de Velilla, romería

Virgen de Velilla, romería

Fue en resumen un bonito día de romería perfectamente coordinado por la Asociación Cultural Virgen de Velilla , gracias Jose, Salva, Rocío, Sabino, Fidel y a todos… por esta fiesta . ¡ nos ha salido perfecto!


Y las reseñas del Diario de León aquí
Romería de la Virgen de Velilla:

Reivindicar el viejo camino jacobeo:


Virgen de Velilla, romería

Texto y fotos de Rafael Cid

08 febrero 2013

Renedo de Valdetuejar y la Virgen de Velilla


Siguiendo la ruta del Viejo Camino de Santiago entramos en Renedo de Valdetuejar. Ved nuestro reportaje fotográfico de Renedo de Valdetuejar.

Renedo es el pueblo de Sabino y lo cito con cariño, para agradecerle su amabilidad. Siempre tiene tiempo para acompañarnos y mostrarnos hasta el último rincón interesante, es un enamorado de su pueblo y transmite esa sensación de acogida al peregrino, algo que deseamos encontrar en el camino.

Renedo de Valdetuéjar. León

Aquí le vemos con Eulogio junto a la Casa del Concejo.
 
También agradecemos a su prima Isabel, que en su bar de Renedo charlamos, al amor de la lumbre.

Renedo de Valdetuéjar. León

Isabel tiene una cocina acogedora, con un hogar siempre encendido, al que puedes acercarte a calentar los pies, o simplemente a mirar, para embrujarte con el juego de las llamas.

En el banco tradicional, las manos reposadas en el tablero, que se baja para que sirva de mesa, estábamos charlando, dispuestos a tomar el bocadillo y pedir una bebida que ella sirve a los clientes. En buen tiempo, se llena el porche de la entrada y en invierno, los vecinos acuden como antaño a la hila.

Al hablar de Renedo hay que mencionar a los Marqueses de Prado, de nobleza muy antigua y aunque les han colgado el "san benito" de ser despiadados con sus vasallos, hasta el punto de que a este territorio lo denominaron “el valle del hambre”, el padre Eutimio Martino en su libro “la Huella de las legiones” mantiene la hipótesis de que este nombre  responde, no al hambre común, sino al río, que forma este valle lateral del Cea. "Ambre" significa “río” en el idioma céltico de los antiguos pobladores anteriores a la conquista de Roma.


Acompañados por Sabino pudimos admirar aún parte de los muros defensivos, con las torres rematadas en su día, por dos soldados de piedra y nos dice que en la actualidad se encuentran en el museo de Ampudia.

Renedo de Valdetuéjar

Visitamos también la iglesia, aunque por estarla pintando, no era su mejor momento. Teníamos interés por contemplar, eso si, a través de los andamios, un retablo barroco del siglo XVIII,  con un bonito sagrario, que se trajo del imponente oratorio que existía en el palacio de los marqueses.

Renedo de Valdetuéjar. León

También son muy apreciados las esculturas de tres de los cuatro evangelistas, todos ellos de la escuela de Gregorio Fernández. Nos dicen que San Marcos se rompió durante el traslado y es que las imágenes, al ser de gran tamaño, son huecas y rompen fácilmente.

Renedo de Valdetuéjar. León

La nobleza de los Marqueses viene de tiempos muy antiguos. Unos dicen que de la época del Rey Fruela, que son descendientes del infante Nuño de Prado,  hijo del rey Bermudo  e incluso no faltan los que afirman que el propio rey, en una de sus correrías por la comarca, se prendó de la belleza de una pastora y la tomó allí mismo: en el prado, dando a su descendiente el título de Marqués de Prado.

Esto no es un invento mío, es el tema de la obra de teatro de Lope de Vega, "Los Prados de León".

Para saber más, podéis consultar el siguiente enlace: http://casarealrurikovich.com/antepasados/prado.pdf

De todas formas, fueron señores muy temidos en todo el valle. De su poder y riqueza nos queda constancia, a la vista de numerosas piedras que han subsistido y escudos, que adornan las casas fuertes de todo el valle.

Renedo de Valdetuéjar


En la actualidad podemos contemplar parte de su palacio en la obra hospitalaria Nuestra Señora de Regla, junto a la catedral de León. En su momento lució en Renedo, pero con posterioridad fue comprado, para embellecer el santuario de la Virgen del Camino, pero no conjugaba con el estilo modernista que se decidió finalmente.

Se pensó luego, utilizarlo para la construcción del conservatorio de música en León, pero se impuso un estilo más funcional. Finalmente el obispo Almarcha, que ya había trasladado los restos del monasterio de Eslonza para la Iglesia de Renueva, compró las piedras ya desmontadas por 800.000 Pts. Y gracias a eso se salvó totalmente de la ruina y hoy lo podemos admirar en Nª.Sª. de Regla.

Así es que ni los marqueses, ni el palacio, habitan este bonito pueblo, pero os diré, como dato anecdótico, que el último administrador de sus bienes, era bisabuelo de Sabino, nuestro acompañante. Así consta en los documentos antiguos, que él tuvo la amabilidad de mostrarnos, antes de subir con nosotros al Santuario de la Virgen de Velilla.

Virgen de la Velilla

Después de ascender una pequeña cuesta y reponer fuerzas en la casa rural, pudimos visitar el impresionante al Santuario de la Virgen de Velilla., que concentra la devoción de los habitantes de estos valles.


Cuenta la tradición que en el año 1470 un hidalgo, pariente de los marqueses, Diego Prado, encontró la imagen  entre unas piedras. Un resplandor llamó su atención y descubrió una bella imagen dorada, la llevó a su casa, pero comenzaron a ocurrir desgracias a su familia, lo que le hizo comprender que debía de construir una iglesia en el lugar donde la había descubierto.

La ermita perduró hasta 1615 y en este tiempo ocurrieron muchos hechos maravillosos, entre los peregrinos que acudían a pedir ayuda a la virgen.

En el siglo XVIII se construyó la magnífica iglesia actual. En su torre podemos contemplar las imágenes de dos jóvenes San Miguel y San Cipriano ¿de Antioquia?

Virgen de Velilla, León

En la explanada nos recibe un crucero de piedra de Boñar y en la fachada cercana a la cabecera del templo preside la imagen del Apóstol Santiago. Todos ellos símbolos de peregrinación a Santiago.

Ya en el interior, llama nuestra atención una lápida conmemorativa, que indica que allí reposan los restos de San Guillermo.

El retablo de la cabecera es del siglo XVIII con imágenes de San Nicolás de Bari y Santo Domingo de Guzmán. Desde lo alto nos contemplan las imágenes de San Froilán y el lobo. En los retablos laterales podemos admirar magníficas imágenes del Cristo y la Inmaculada.

Pasamos tras el altar mayor, al Camarín de la Virgen. Allí el humilde ciudadano queda obnubilado por la suntuosidad de esta capilla privada de los Marqueses.

Virgen de Velilla, León

El retablo mayor con altas columnas salomónicas doradas tiene una lujosa decoración con abundancia de ángeles coloreados predominantemente en azul y rosa. 
Junto a esta finura exquisita se presentan dos tenantes muy feos, que dicen representar a Adán y Eva que soportan el peso del retablo. 
Sobre el altar hay una imagen de la Virgen, aunque se trata de una copia, pues la original fue robada en 1973.

Virgen de Velilla,2013

Aún completan la decoración barroca dos retablos, con imágenes de san Antonio y San Juan de Sahagún, así como el suntuoso suelo marmolado y la piedra donde apareció la Virgen.

Virgen de Velilla,2013


Texto y fotos de Rafael Cid


07 febrero 2013

Félix Páramo, presentación en la AACS de León

El 07.02.2013, dentro de las actividades de la Biblioteca de la Asociación, el escritor y socio, Félix Páramo presentó su libro, Vivencias en el Camino.


Fue acogido por la presencia de numeroso público, no socios y miembros de la Asociación Amigos del Camino de Santiago Pulchra Leonina de León, que disfrutamos con su exposición y el adelanto de algunos de sus relatos. En el tiempo de las intervenciones del público, nos explicó la importancia de su labor de hospitalero voluntario sobre vivencias, que como estas, pueden llegar a crear un libro. Nosotros quisimos tirarle de la lengua y nos tuvimos que conformar con la posibilidad de adquirir el libro, para saber los finales.


El facilitó esta labor, puesto que regaló ejemplares a los allí presentes, a cambio de una aportación voluntaria, que desde la Asoc contribuirá a ayudar a los peregrinos del Camino de Santiago.

Agradecemos su gesto encomiable.
Texto y fotos de Rafael Cid

06 febrero 2013

Vivencias en el Camino, el libro de Félix Páramo.

 El Día 7 jueves, a las 19:30 h, el escritor Félix Páramo, nos presentará en la sede de la Asociación Amigos del Camino de Santiago Pulchra Leonina de León, su libro sobre Vivencias en el Camino de Santiago. 

Es una ocasión para reunirnos entorno a este, nuestro socio, preguntarle sobre su libro y sobre otras experiencias en su carrera de escritor y peregrino.

Viejo Camino Santiago

Como introducción, para abrir boca, aquí tenéis sus propias palabras, que sirven de aperitivo, para el plato fuerte que podemos degustar el jueves:

 El librito Vivencias en el Camino recoge seis relatos que su autor ha preferido llamar vivencias por las razones que en su presentación constan. Son crónicas ficcionadas de unos acontecimientos seleccionados de entre otros muchos posibles que le suceden a tanta gente que se aventura en el siempre sorprendente Camino jacobeo.

Cada historia es distinta en su enfoque argumental, discursivo y también conceptual. Así, en El Milagro el lector asiste a un diálogo de madurez entre un amante de la naturaleza y una celosa dama de su mundo interior temerosa de perderlo si se abre a la influencia de agentes externos. Todo ello en clave metafórica propiciada por los numerosos puentes que encontramos en el Camino.

El titulado Adiós resume en esa palabra el dolor, el desgarro, la inquietud y la cercana separación de todo lo que la protagonista más desea en el mundo que habrá de dejar muy pronto. Al menos, habrá cumplido su última voluntad: el sueño de lanzarse al Camino dejándose seducir por éste durante unas semanas.

El planteamiento más documental y divulgativo sobre el Camino nos lo muestra Vincent en su Redención de penas en el Camino. Tal vez sorpresa para algunos peregrinos actuales, pero hecho cierto que desde las administraciones de algunos países se sigue realizando hoy en día: posibilidad de evitar la cárcel haciendo el Camino.

El acercamiento al mundo de la emotividad juvenil explota en Jenkin y Candy. Este relato es una cala en la ingenuidad, espontaneidad y romanticismo a ultranza, todo ello representado por dos jóvenes pertenecientes a dos culturas distantes y distintas pero abocados inevitablemente a compartirlo todo en el Camino… ¿y en un posible futuro?

Una visión más sociológica del Camino es la que se nos muestra en la historia de los Cinco colegas. El Camino como catalizador de los más dispares pareceres y una excursión por la historia, paisajes, personajes, lugares y significado de tantos hitos santiagueses.

Camelia o el milagro de la luz es la vivencia que se muestra en clave más filosófica e introspectiva. La protagonista se ve atrapada en un extraño estado de semiinconsciencia donde deja fluir un río de consciencia plena para entender por fin que su vida pueda haber cobrado sentido total de la manera más inopinada.

Solo añadir que el lector de estos relatos sale animado a, una vez más, dejarlo todo, cargar la mochila y perderse en el Camino para encontrar, como Camelia, lo esencial.
Félix Páramo



07 enero 2013

José Ajenjo, un escultor en el Camino de Santiago


José Ajenjo es un Amigo de la Asociación del Camino de Santiago, Pulchra Leonina. A la vez, es un enamorado del Camino y en el Camino ha ubicado su Taller-museo.

José Ajenjo, escultor leonés

El otro día un grupo de socios nos acercamos hasta su Museo-Taller.

En la finca, un Santiago peregrino en piedra, se alza en su pedestal, vigilando y protegiendo el Camino, que aquí discurre por la otra acera.

José Ajenjo, escultor leonés

No es la única representación del apóstol que señorea su jardín, aquì se puede ver otro muy esbelto y de aspecto fresco, meditativo, con su libro en la mano...

José Ajenjo, escultor leonés

Y nos dijo que aún hay otro en la parte trasera de la finca, como no lo fotografiamos este día, otra vez será.

Hay allí árboles y prado. Vemos a lo lejos un simpático burrito peludo. Anuncian nuestra entrada el ladrido de los perros y unos caballos se acercan a ver quien viene.

José Ajenjo, escultor leonés

Un Don Quijote a caballo está a lo suyo, con su espada en ristre. Es una obra de Ajenjo, que debería llevarla a los Guiness, pues es la más grande que se ha realizado hasta el momento, de nuestro inmortal caballero.

José Ajenjo, escultor leonés

No lejos se encuentra una Natividad en gran tamaño, en metal, de estilo moderno.

José Ajenjo, escultor leonés

Todos estos elementos, artísticos y naturales están compartiendo espacio y sol, en este rinconcito de León.


El maestro José Ajenjo nos recibe en la verja y nos adentra en sus estancias, disfrutando de la hospitalidad, mostrándonos con todo afecto lo que ha atesorado, sus querencias de muchos años.

José Ajenjo, escultor leonés

Realizamos un recorrido sincero por la vida de este artista, desde la juventud con sus trabajos escolares, pulcramente enmarcados, de dibujo al carboncillo, para los exámenes en Madrid ante su exigente profesor, hasta su actividad profesional posterior, como imaginero de pasos de Semana Santa, al lado de Víctor de los Ríos y por separado, haciendo imágenes para varias ciudades andaluzas, así como sus muchos monumentos de obra civil.

José Ajenjo, escultor leonés

Supimos de sus comienzos. Admiramos el primer trabajo que hizo de un Crucificado, cuyos brazos fueron tallados en otra madera distinta del roble, que usó en el cuerpo, ¡porque el roble era muy caro..!

Nos habló de materiales, como el marfil, que usó para la cara y las manos de José y María y para el cuerpo de un Jesusito, mientras el resto iba en madera policromada. Consiguió así un Misterio de gran belleza.

José Ajenjo, escultor leonés

Nos mostraba o enseñaba los libros y modelos por los que estudió todos los músculos del ser humano, algo imprescindible para tallar el cuerpo de Jesús. Descubrimos que era también un buen bibliófilo.

José Ajenjo, escultor leonés

Pudimos comprobar su maestría tocando una de sus esculturas, la de Cristo en la flagelación, palpando los músculos y los huesos de la rótula. Habló de sus estudios e investigaciones, ya que una pieza escultórica es el resultado de conocimientos muy variados. En esa obra los pies de Cristo están separados por unos grilletes, algo que acostumbraban a hacer los romanos, para infringir mayor daño, evitando en la tortura, que se acercasen los pies.

José Ajenjo, escultor leonés

Con veneración nos mostró muchos recuerdos de su maestro Víctor de los Ríos, del que es conservador oficial de su obra, por mención expresa del artista.

Mientras que paseamos por la gran sala, va desgranando experiencias de su vida y nosotros vamos descubriendo otras de sus aficiones, las obras de arte en general, los grabados, óleos, muebles, libros, el Quijote, objetos que otros desechan y él recupera con tenacidad y dedicación.

Debido a su capacidad pedagógica, conserva una muestra de la escultura medieval, tal como se hacía en su tiempo. Son varias piezas, que marcan las etapas de la realización de una Virgen románica, desde la preparación de un trozo de madera, comenzar a tallar respetando los puntos más externos, la talla final, la base del color, el dorado, el trabajo del buril.

José Ajenjo, escultor leonés

Tiene una talla en madera de un Cristo yacente, en ejecución, porque hay unos escultores alemanes que vienen cada cierto tiempo a estudiar sobre ella el proceso y la continuación de su elaboración.

José Ajenjo, escultor leonés

Muchas cosas nos contó que os podríamos relatar aquí, pero lo que merece la pena es oirlo de sus labios a la vista de los objetos que él va mostrando, porque, ciudadano del mundo que es, siempre está dispuesto a recibir a los peregrinos.

Deseamos que este museo sea conocido y protegido, como se merece, pues constituye un valor incalculable para nuestra cultura y estímulo para nuevas generaciones.

José Ajenjo, escultor leonés

Podéis ver parte de su trabajo en este reportaje fotográfico, pero sobre todo, podéis contemplarlo en persona, contactando con él, al teléfono: 666331634. En mi opinión no estaría de más, un pequeño donativo para el mantenimiento del museo, creo sinceramente que la ocasión lo merece.


Unimos a nuestra entrada las siguientes informaciones:
http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/Jose-Ajenjo-Vega-Escultor-De-Utopias-vn82802-vst233

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/cuando-arte-reposa-en-camino_625077.html

http://www.diariodeleon.es/noticias/cultura/jose-ajenjo-crea-una-moderna-interpretacion-del-nacimiento_113037.html