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23 abril 2021

El pajarito reyezuelo, un cuento de los hermanos Green

 

Cuento para celebrar el día del Libro, 2021.

Nos hemos encontrado por la calle con nuestro amigo Fernando, que es un gran especialista en ornitología, entre otras muchas aficiones. Le enseñamos la foto de un pajarito que hicimos en la Candamia y él rápidamente nos dijo: es un reyezuelo y también pasó a contarnos su historia.

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Hemos escuchamos a través de la magia de Internet sus hermosos trinos, que a mi me trajeron evocaciones de cuando era pequeño, en Palacios de la Valduerna, no muy lejos del pueblo de Fernando. 

Esos trinos se mezclaban con mis recuerdos a la hora de la siesta, cuando sonaba el yunque de la fragua del Sr. “Berberina”, el herrero y veía como mi abuelo, que era carpintero, acariciaba con sus manazas la madera antes de darle forma y la rueda del molino de “Perule” daba vueltas y más vueltas para moler el trigo. 

 Palacios de la Valduerna, novela 

Pero esta historia no va de mis recuerdos sonoros, aunque también, va sobre todo del lenguaje de los pájaros, por lo que quiero contarles a mis nietos, la historia de cuando las aves quisieron elegir un rey. 

El avefria, (Vanellus Vanellus) que por alguna razón que desconozco, era el rey de los pájaros, aunque en los cuentos de Borges nosotros lo conocíamos come el “Simurg” , había vivido siempre libre y libre quería morir en los pantanos solitarios, obligó al resto de las aves a reunirse en asamblea. Incluso las gallinas castellanas de nuestra amiga Tinina asistieron a la reunión con su Cara-ca, Cara-ca inconfundible.

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Todos juntos, decidieron que su rey sería el que consiguiera volar a mayor altura. Incluso las ranas aprobaron la decisión con su Croak-croak desde la charca para apoyar a su amiga la luciérnaga.

Justas de Suero de Quiñones 

Así que empezó la competición, levantándose una gran polvareda, porque todas las aves iban a participar.

Justas de Suero de Quiñones

Las aves pequeñas y las más pesadas perdieron terreno junto a las más rápidas y veloces. 

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Entre las que mas resistieron estaba el águila que subió y subió. Yo que a veces firmo con el seudónimo del halcón peregrino, me quedé en segundo lugar ¡snif¡

 Justas de Suero de Quiñones 

 El águila llegó tan alto que se dijo: ¿para que subir más? Y todos asintieron. 

Fue entonces cuando se escuchó. ¡Yo sigo, yo sigo¡ y un precioso pajarito salió de entre las plumas del águila y siguió subiendo hasta contemplar el trono de Dios. Fue entonces cuando con su trino fino, dijo: “El rey soy yo, el rey soy yo” 

 

 

17 abril 2021

Montrondo, monte rotundo, 21

Después de reponer fuerzas, como hacía un día espléndido aprovechamos la sobremesa para bajar hasta Montrondo, que bien merece una detenida visita y si no lo conocéis, aquí os dejamos nuestras fotos:


A la entrada del pueblo tienen un área de descanso, muy bien decorada, en cuyos bancos se puede reunir la ciudadanía para pasar el rato y charlar.

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En primer lugar saldrán a recibiros una representación de los vecinos que al ser época de pandemia se hará de forma virtual y si en Murias os hablamos del filandón al calor de la lumbre, aquí se representa un “Calecho” que es igual pero al aire libre. Tanto en el filandón como en el calecho se contaban las noticias del pueblo y también espantosas leyendas.

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Una leyenda que se cuenta por aquí es la del cuélebre del LLao, lago famoso, que se encuentra en lo alto de la montaña.
El bicho por el Corpus, pedía merendarse una doncella. En esa ocasión la desconsolada chiquilla rezó y rezó hasta que se le apareció una viejecita que le entregó un rosario y le dio instrucciones de que se lo arrojase al horrible bicho y así lo hizo la joven. El rosario crece súbitamente hasta convertirse en una inmensa cadena que se enreda por dentro y por fuera de la bicha y la arrastra hacia al fondo.

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Según la opinión de los vecinos consultados, la serpiente aún sigue allí, apresada entre los goznes de la cadena. Nadie la ha vuelto a ver pero se sabe que por San Juan, al amanecer, cuando el primer rayo de sol pinta la laguna, se estremecen las aguas y parece oírse como un ruido metálico. 

Cerca del camino divisamos una coqueta iglesia, como siempre cerrada.

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Para que no os perdáis disfrutar de su interior, hemos pensado también en eso, aquí os dejamos un enlace, de un blog muy bien documentado, con unas bonitas fotos:


También pueden verse buenas fotos de la ruta de mañana en “las fuentes de Omaña “ en el mismo blog:

Yo quería ver el famoso lago. Y así emprendimos la marcha.

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Nos fotografiaron al pie de un puente romano,  gracias a que hicimos amistad con Toño y Rosi. Nos acompañaron por el pueblo y nos enseñaron la poza del río, donde colocan un puente de tablas, en el verano, para crear una zona de baños, donde los niños que llenan el pueblo en vacaciones, se lo pasan genial.

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y pasamos junto a un abedular, para luego atravesar otro puente, así como vimos conducciones de agua, pues aquí el agua es una riqueza inigualable.

De vez en cuando nos cruzábamos con el todo terreno de Manolo, un ganadero que andaba a la búsqueda de una vaca, que se le había escapado, porque creía que iba a parir al aire libre. 

Vimos el depósito de agua, próximo a la cascada e innumerables fuentes cantarinas.

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Empezamos a subir para acercarnos al mítico Tambarón, que también puede dársele el erótico nombre de “las tetas de Omaña” . Lo siento Paco, pero aquí te adjudican a ti la idea.

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Subíamos la senda que nos ofrecía espectaculares paisajes del rotundo monte, a la izquierda del río que corría por el profundo valle, marcado por un bosque de ribera. Veíamos muchos prados cerrados por muros de piedra en lugares altos y alejados, indicando el aprovechamiento exhaustivo que se tuvo de la montaña en años anteriores, A nuestra izquierda crecían los bosques de abedulares, tiñendo las montañas de tonos rosados, de vez en cuando brillaba un acebo o sobresalían algunos pinos... 

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Iba ensimismado por la belleza del paisaje, cuando se me cruzó en el camino una poderosa culebra, aunque debo de decir que no tanto como la de la leyenda 
¿Seria la misma, que finalmente consiguió desembarazarse de la cadena?

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Pues parece ser que no, pero como ahora no hay doncellas que llevarse a la barriga, están así de escuálidas y ya no meten miedo a nadie. En fin... Que la laguna perdió todo nuestro interés y decidimos  dejarla para otro día, pues siempre es interesante tener un motivo pendiente para volver.

Así pusimos fin a la excursión por este “Montium Rotundus” que el genial Lolo ha dejado inmortalizado en un mural en la pared de la escuela. 

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 ¡Hasta pronto, amigos!

Ved aquí nuestros albumnes de fotos:

Murias

Puerto de la Magdalena

Rt Cumbres de Omaña

Vivero de Omaña 

Textos y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid


Cuando han leído este artículo del blog, los amigos de Montrondo nos han contestado...

Agradecemos a Toño la foto que nos ha enviado del Llao, que aquí os ponemos:

Llao


Agradecemos a Manolo que nos contara sobre la vaca escondida:

"La vaca apareció con una ternera. Está con la madre desde que nace hasta que se desteta. Para octubre en el monte"

En su honor os ponemos esta foto de vaca y ternero, en el puerto de la Magdalena:

vaca y ternero


04 febrero 2010

Faedo de Ciñera 30.01.10


Habíamos intentado una excursión al Faedo de Ciñera,
View Larger Map el sábado después de Reyes, como una especie de homenaje navideño y espiritual a este lugar íntimo, amenazado por la línea de alta tensión Sama-Velilla. Las nevadas y sobre todo las heladas y fríos vientos nos echaron atrás y concluimos fotografiando la Candamia, entorno leonés y ciudadano, que humildemente siempre está ahí, tan próximo, ofreciéndonos la belleza de vistas entre pinos, de la extensa vega de los ríos Bernesga y Torío y tantas montañas rodeando los horizontes de la ciudad.
De nuevo acometimos este sábado la marcha al Faedo y la satisfación fue enorme. La fuerza del agua borbotoneaba y rugía invadiendo las orillas y haciendo casi imposible fotografiar todo su cauce desde la inestabilidad de alguna piedra central.
Ya teníamos fotos del bosque en las cuatro estaciones, pero su belleza, siempre cambiante nos sorprendió. Nos sorprendió su húmedo colorido, mezclado de intensos verdes de los musgos, que proliferaban sobre todas las piedras y las brillantes gamas rojizas de las alfombras de hojas de hayas, blandas y mullidas por la trasparente y a veces blanquecina capa de nieve, que cubría todo. Los bordes de troncos y ramas también mantenían ese blanco tenue reflejo y toda la pradera, que da espacio al área de merienda, parecía un glaciar chispeante de suaves brillos mientras la nieve soltaba algunas pintas, que también quedaron reflejadas en el objetivo.
Pues bien, disfrutemos del reportaje fotográfico.

12 diciembre 2009

Madroñal de Torneros de la Valdería

Hemos disfrutado de una ruta por el madroñal de Torneros. Ya se nos había prometido en el verano y esperábamos que llegara la ocasión.
Veamos el reportaje fotográfico.

24 noviembre 2009

LOS DESPOBLADOS DE VALDESALINAS Y EL ORUGO


Queríamos localizar estos lugares de Valdesalinas y Orugo, emblemáticos en el valle del Torio. Nos habían dicho que por un camino que sale a la derecha en la carretera que une a Matallana Estación con Matallana Pueblo, no había pérdida posible.

Emprendimos la ruta por un camino ganado a la antigua vía del tren. Lo primero que divisamos fue un cartel informativo, que explicaba que ese lugar había sido hace 358 millones de años un fondo marino, durante el devónico medio, por lo que ahora había un yacimiento de corales entre las piedras. Y era verdad, pues allí mismo, a los pies del cartel, se encontraban las mismas piedras fotografiadas en él, con los restos fosilizados de coralinas. Decía también que el resto de León se encontraba también en una plataforma marina a 8000Km. de la posición actual y que los esqueletos de los organismos que vivían en ese mar se fueron acumulando unos sobre otros y los arrecifes fueron creciendo hasta una altura, que ahora la erosión ha sacado a la luz.

Hacia dos días que se había estrenado en España la película 2012 y a mi se me pusieron los pelos de punta recordando las catástrofes que tuvieron que vivir los protagonistas de la historia, y es que las profecías mayas anuncian que en breve tiempo tendremos que sufrir toda una serie de cataclismos, maremotos, volcanes y demás miserias con el cambio de eje de giro terrestre incluido, que me iban a estropear la excursión si no fuera porque en un prado cercano divisé un montón de setas de la variedad coprinus comatus. No me pude sustraer a aquel regalo de los dioses y cogí suficiente cantidad para la cena.

Valdesalinas parece que fue un poblado interesante. Se cita en documentos desde el Siglo XII, aunque en 1483 estaba ya despoblado. No sé si ya he comentado en otras ocasiones que el libro “El municipio de Vegacervera” que encontré rebuscando en una librería de viejo, pero creo que sí pues me ha proporcionado información sobre mis paseos, haciéndoles muy agradables. También tiene mucho interés el trabajo de José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, que puede consultarse en la siguiente dirección:
www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/85-86/5valle.pdf

Así que teníamos ganas de investigar sus posibles ruinas o huellas. Aunque sabíamos el lugar aproximado, comenzamos nuestra andadura sin conocer el emplazamiento exacto, tanto del Orugo como de Valdesalinas, pero parece que la casualidad nos dirigió por buen camino. El paraje, que luego mirando Internet y libros, supimos que es el hoy denominado “La Campana” es una pradera recogida, con pastos de alta hierba jugosa, donde pastan los caballos con gran tranquilidad. Los potrillos retozan y reposan ignorando, que esos mismos prados, cuentan la tradición, fueron escenario de peleas entre pueblos rivales, peleas como en la actualidad, causadas por el pago de impuestos.

Subí a la sierra de San Esteban tratando de intuir donde se encontrarían los pueblos, la historia de los personajes y si en realidad fueron envenenados todos los lugareños durante una romería según cuenta la leyenda. El silencio del lugar es tan paradisíaco que éramos capaces de escuchar el batir de las alas de los cuervos mientras volaban y contemplar los halcones que giraban majestuosamente en las capas altas y observando a nuestro alrededor.

Del poblado de Valdesalinas parece que no queda nada. La pila de agua bendita de San Esteban de Valdesalinas se conserva en la actualidad en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Vegacervera.

Seguí hasta el lugar de la Encarnación donde dicen que hubo otro pueblo con su iglesia, la de Nuestra Señora del Orugo. Yo sigo sin poder ver la Virgen de madera de nogal que dicen se encuentra en la sacristía de la Iglesia de Matallana aunque lo sigo intentando. Queda eso sí, lo que parece ser la boca de una mina abandonada, camuflada con ramas con un gran charco delante, semejante a una laguna, cuyas aguas proceden del interior de la oquedad. En un altonazo próximo, que parece surgir de manera artificial, se haya una escombrera de carbón, cubriendo, posiblemente, lo que fuera la ermita del Orugo. En las obras de ampliación del camino, para dar paso a los camiones de la explotación, quedaron a la vista varias lápidas arqueológicas con inscripciones, que parece que eran alto medievales.

En opinión de los profesores del CSIC, José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, en el lugar denominado la Campana se encotraría en su dia Valdesalinas y en la Encarnación el Orugo. En el Siglo XVI Ramiro Núñez de Guzmán, Señor de Aviados, disputó incluso por las armas estos territorios limítrofes con los suyos, siendo necesario nombrar un Comisionado Real para dirimir estas cuestiones. En este momento una sensación de gran paz inunda todo el paisaje, hay ligeros sonidos que se oyen con nitidez, como el del batir de las alas de los córvidos sobre nuestras cabezas, el rumor de las hojas movidas por el viento, el crujir de ramas y hojarascas hoyadas por nuestras pisadas otoñales y el movimiento de las caballerías y sus juguetonas crías en las jugosas praderas.

Volvimos a casa sin hablar esta vez ni de arte ni de historia, sino de cómo cocinar nuestros “chipirones de campo” (coprinus comatus) en su tinta. Separamos los ejemplares más jóvenes, de las de tamaño mediano. Después de lavarlas freímos a fuego lento las jóvenes que quedaron blancas y lisas como un verdadero chipirón.
Lo que va a ser la salsa, la elaboramos a partir de las otras setas y un poco de cebolla bien picada, en la receta del libro se añade también tomate, se fríe todo en una sartén y se pasa por el “chino” para triturarlo.
Finalmente juntamos la salsa, que hicimos por un lado, con las setas que preparamos al principio, en una cazuela hasta que empiecen a hervir, apagamos luego y las servimos.
Dice el libro de Iberdrola que este plato ganó el segundo premio en el concurso de setas de Galdácano en la modalidad de platos exóticos, así que brindemos por nuestras aventuras y ¡a comer!

30 junio 2009

Faedo de Ciñera en verano


Hemos vuelto al Faedo de Ciñera para contemplar el bosque en verano.
View Larger MapLos verdes de las hojas tenían un brillo espectacular bañadas por el sol de la tarde. Había mucha gente, familias y grupos de catequesis celebrando la comunión, disfrutando del hermoso día y llenando el ambiente con sus risas y voces infantiles. En las marmitas de gigante los recodos de la roca, que recogían agua saltarina, servían como piscina para el baño de los pies, mientras que los más aguerridos y algunos niños intrépidos subían las rocas con vértigo para los que los observábamos.
Tuvimos la ocasión de charlar con fotógrafos aficionados que se ofrecieron a inmortalizarnos y nosotros a ellos, con los grupos con los que compartimos sendero y hasta con los insectos que calladamente iniciaron contacto con nuestra intuición.
En fin, que fue una gozada.

07 marzo 2009

El Faedo de Ciñera 07.03.09

Hemos vuelto al Faedo queriendo mostralo a los chicos, pero lo hemos disfrutado solos. Las hayas estaban silenciosas bajo el manto de nieve, pero todo el ambiente estaba inundado del fragor del agua, que corría a borbotones por el estrecho cauce que le permite la hoz de roca caliza o saltando atropelladamente entre las piedras cuando se abre el bosque.
Extrañamente, estuvimos sólos en nuestro periplo, pisando sobre las huellas de otro solitario montañero, único rastro humano sobre la nieve impoluta.

Los recuerdos fotográficos muestran diferencias con respecto a la nieve del día que se lo dimos a conocer a Toño y Raquel, a pesar de que ahora estaba de nuevo nevado. Véamoslo.

27 octubre 2008

Faedo de Ciñera, excursión de la Jcyl

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Aprovechando la mágica estación otoñal, hemos visitado el Faedo de Ciñera. El grupo de la Junta iba bien aprovisionado de información sobre las características ecológicas y socio-culturales de la zona, pero además de eso, fuimos recibidos por representantes del Ayuntamiento y acompañados por la guía que nos deleitó con numerosos detalles.


Íbamos dispuestos a pasar un día de compañerismo, compartiendo paseo y opípara comida.

Por supuesto, antes de llegar al bosque, le hicimos homenaje a estas tierras mineras, escuchando los pormenores de la formación del pueblo de Ciñera, del pozo 50 y observando las instalaciones del pozo Ibarra.

Avanzábamos hacia el Faedo, cargados de ilusión por descubrir de nuevo este bosque encantado, con su maravillosa mezcla de colores, amarillos de los chopos y salgueros, que bordean el arrollo junto a la campa, verdes de las encinas, que dominan sobre la roca caliza y marrones de los troncos o rojos, de las hojas de las hayas.

Mirábamos los árboles con admiración, porque estas hayas se han adaptado a su medio, consiguiendo unas formas poco habituales en otros lugares, consiguiendo unos troncos más gruesos y cortos y unas ramas configuradas como copas de vino, quizá para soportar el peso de la nieve, que suele cubrirlas más que en otras zonas.

Las cámaras de fotos inmortalizaron algo de lo que admirábamos en tan variados puntos de interés...

Y luego vino la hoz, con la roca blanca, ennegrecida en hilitos, de las escorrentías de agua filtrada en minerales, del interior de la tierra. Subíamos por una senda empinada o por el puente de palos, cuando el espacio era tan estrecho que no había más que roca viva. El arroyo bajaba repartido en pequeños remansos, los llamados “marmitas de gigante” y había conseguido, a través de miles de años, formar cuevas y modelar cúpulas en las dos peñas que lo limitaban. P1030304En una de esas pequeñas estancias nos contemplaba un rebeco, que acabó posando para nuestras fotos, como si nos comprendiera.

Seguimos subiendo en espacios más abiertos, desde donde se veía la vertiente que venía de Villar del Puerto y accedimos a la carretera que acababa en La Vid. Fue un paseo descendente, por un valle amplio y soleado, que nos dio la oportunidad de fotografiar largos estratos en las montañas, praderías con ganado bovino, otro bosque de hayedos y muchos rincones con hermosos chopos de hojas doradas tililando al sol.

Al llegar al río Bernesga tomamos una senda que en pocos pasos nos llevó a Ciñera, donde nos esperaba el autobús que nos acercó a Vega de Gordón. Comimos placidamente, compartiendo nuestras impresiones y aún disfrutamos de la sobremesa y del paseo por los alrededores del pueblo.

P1030375Estábamos paseando cerca de la vía, cuando un sonido nos previno de la llegada del tren. Visto y no visto, pasó por nuestro lado como una exalación y con las mismas, nosotros tomamos el camino hacia casa, eso sí, en el mismo autobús que nos había traído.

Rafa y Rosi

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21 octubre 2008

El Faedo de Ciñera

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Hay placeres que no tienen precio, como contemplar una puesta de sol, un amanecer en la playa o en este caso, visitar un hayedo...
Nosotros lo disfrutamos esta primavera, entre remolinos de agua en los montones de hojas rojizas que yacían por doquier.
Ahora volveremos en otoño, con su maravillosa mezcla de colores, amarillos de los chopos, verdes de los pinos, marrones de los castaños y rojos de las hayas. Si además, la visita es guiada y acompañados de buenos amigos ¿qué más se puede pedir?.
Armados de mochila y chubasquero, dejamos el autocar en la localidad de Ciñera, cuyo topónimo según D. Pio Cimadevilla puede provenir de Cinis (ceniza) y Aria (era) debido posiblemente, a la explotación en la antigüedad de una veta de mineral de hierro. Otros topónimos la harían provenir de “cenia” (molino) o del latín “ciñere”(ceñir) justificado por las rocas y peñas que rodean al pueblo. El termino Faedo proviene del bable astur-leonés y quiere decir hayedo.
Salimos por el camino del cementerio, siempre junto al río, vamos dejando los últimos huertos hasta encontrarnos con una bocamina abandonada con sus vías y vagonetas. Podemos recordar su pasado reciente... y es que si hasta la primera mitad del siglo XIX el pueblo vivió gracias a la agricultura, a partir de 1840 comienza la explotación del carbón hasta convertirse en el primer productor de la provincia de León. Aunque las primeras minas habían comenzado a funcionar en el s. XIX, no es hasta 1919 cuando la Hullera Vasco-leonesa se decide a comenzar los trabajos del primer pozo de extracción, que con 150m. de profundidad y 31,5 de altura, se terminaría de construir en 1930. Estuvo en servicio hasta 1996 y resistió la dinamita que trataba de destruirlo en la guerra civil. Junto a él se fotografiaron generaciones de mineros y al igual que Fagus, resiste el paso de los años, formando parte de la historia y del paisaje.P1000043
Antes de ponernos en camino habíamos leído el cuento de Dª Josefina Diez, vecina de Ciñera y el librito “El carbón de Haeda” con el que nos habíamos hecho una idea de la magia del lugar, con bruja buena incluido. Me impresionó leer en el libro que, hace unos 400 millones de años, este lugar constituía el fondo de un mar poco profundo y salpicado de islas. En la parte dedicada a la geología, nos cuenta Dª Esperanza Fernández que todos los cambios bióticos han quedado reflejados en las rocas, que ahora contemplamos a lo largo del camino. En principio dos tipos de roca: Una, la constituida por cantos de arena y limos, que se destruyen por los efectos del hielo y la lluvia, que generan luego valles y colinas cubiertas de vegetación, y otra, la constituida de rocas calizas, formadas por carbonatos y calcio disueltos por el agua de ese antiguo mar, que genera las peñas grises, que se van alternando con las zonas verdes, debido a los movimientos del fondo marino del paleozoico. Como consecuencia de los choques, las rocas se rompieron en trozos alargados en dirección este-oeste a lo largo de todo el valle. Según caminábamos iba reconociendo lo que había leído.
La capa de debajo del arroyo, que la autora del reportaje nos dice que recibe el nombre geológico de Formación Oville, procede de arcillas de 500 millones de años de antigüedad, está ahora cubierta por un manto de tierra y hierba: Es rica en fósiles trilobites.
Siguiendo por el camino observamos luego capas de carbón pertenecientes a la Formación Pastora, del Carbonífero Superior (310 M.M de años) con abundantes fósiles vegetales que fueron depositados en aquella época en pequeños lagos rodeados de vegetación.
Más adelante nos encontraremos con un farallón de tonos rojizos y grises, calizas de Formación Láncara. Los fósiles aquí son de invertebrados que constituyeron uno de los ecosistemas más antiguos de nuestro planeta. Pequeñas conchas de braquiopodos, trilobites y “carpoideos”.
Nos encontramos después una zona amplia con vegetación, es una Formación Huerga del Devonico, (380 M.M. de años) que se formó en una gran falla. Al final de la cual empezamos a distinguir el faedo.
El sustrato es aquí de naturaleza calcárea. La caliza se erosiona por disolución y no genera suelo, salvo pequeños depósitos de arcilla en las fisuras, favoreciendo la germinación de las semillas de hayucos. Después las raíces se van sujetando mejor en las rocas.
Reconozco que nunca me había interesado mucho por la geología pero este artículo de Dª Esperanza Fernández Martínez me impresionó por su claridad didáctica, a la hora de comprender el terreno por el que me movía.
Habíamos cruzado un par de puentes muy bien reconstruidos por la asociación ADELFA. En realidad el camino que ahora seguíamos era el mismo que seguían antiguamente los mineros para acudir a su trabajo desde Villar del Puerto y el valle de Vegacervera.
Sentimos la agradable sensación de pisar la alfombra de hojas secas y nos fotografiamos junto a "Fagus", el haya de 500 años de antigüedad y más de 23 metros de altura, que con más de 6 de ancho tiene el honor de estar entre los 100 árboles más singulares de España.P1010925
Continuamos por el sendero hasta el “puente de los palos” que da acceso a la hoz y pudimos contemplar las “marmitas de gigantes”, una especie de spá que la naturaleza y el río han diseñado de forma caprichosa, para que los jóvenes del lugar pudieran utilizarlo a modo de grandes bañeras relajantes.
Si tenemos suerte, siempre acompañados por los trinos de las especies de pájaros que pueblan el bosque, habremos contemplado también el majestuoso vuelo de algún buitre leonado, buscando las corrientes de aire caliente o algún animal muerto para comer.
Madrugando un poco (ese no es nuestro caso) veremos nadar en el río al desmán ibérico. Este animalito, de la misma familia de los topos, se adaptó a la vida acuática hace 15 millones de años. En la actualidad sólo se conservan dos géneros: el galemys ibérico y el desmán ruso, por lo que estamos ante un tesoro biológico, en peligro de extinción, que hay que conservar.
Con la proliferación de coches y autocares las costumbres cambiaron, el puente de los palos y el camino del faedo cayeron en el olvido, hasta que un grupo de gentes emprendedoras lo rescataron de nuevo. Hoy este entorno se encuentra dentro de la reserva de la Biosfera del alto Bernesga y en el año 2007 fue galardonado con el premio del Ministerio de Medio Ambiente, como el “bosque mejor cuidado”. Y es que Haeda, la bruja buena sigue cuidando del lugar y sus gentes.

¡Ah! ¿Qué no conocéis esta historia?
Pues, érase que se era … en un tiempo muy lejano de grandes nevadas, cuando los niños jugaban por estos valles, mientras sus padres buscaban comida y leña para protegerse del frío invierno. Había también una bruja que, como todas las brujas, tenía que realizar una maldad nueva cada día para alimentarse y seguir viva. Pero a nuestra bruja le gustaban las vocecillas de los niños mientras jugaban y correteaban en su valle, ella se sentía feliz. Así que al llegar la noche, para que no se enfriaran, Haeda juntó unas piedras y haciendo acopio de magia ¡Zas! Con un rayo las prendió e hizo un fuego y todos pudieron dormir calentitos.
Al día siguiente, vinieron aún mas niños para corretear y reír contentos por el valle y Haeda volvió a prepararles las rocas para hacer un fuego mayor aún que el de la noche anterior, pero ella notaba que al realizar esta buena acción su cualidad de bruja se iba debilitando. Al no haber realizado maldades los días anteriores, iba perdiendo sus podres.
Así que, llegado el tercer día, haciendo acopio de todas las fuerzas que le quedaban preparó toda la montaña que rodeaba el valle para que nunca, nunca les faltase carbón a las buenas gentes del lugar. Ella se esfumó en el aire, junto al haya centenaria. Se sacrificó por ellos, pero los niños de todos los colegios del valle siguen viniendo para, con sus voces y su juegos, hacerla feliz para siempre.
Rosi y Rafa

28 octubre 2007

De Camposagrado a los Calderones y puerto de Santa Marta

Para finalizar el mes de octubre hemos realizado una excursión otoñal, “que si se podía cogeríamos setas en el emblemático entorno de Camposagrado” –nos dijeron los chicos de la Junta- y que como mínimo disfrutaríamos de un día campestre extraordinario.
Ya en el autobús íbamos cabilando de que el Padre César Morán en su libro "Por tierras de León" nos habla de dos tradiciones "Clavijeñas" en nuestra provincia. Ya sabéis: de tradiciones similares a la de la Batalla de Clavijo, en las que aparece el apóstol montado en un caballo blanco y gana una batalla casi perdida.

iglesia de Santiago

Una de ellas se sitúa cerca del pueblo de Fasgar al final del Valle Gordo.

valle de Santiago

En un lugar llamado el Campo de Santiago se dio una gran batalla y con el apoyo del santo, quedó el campo cubierto de infieles. Esta tradición nos la cuentan todavía hoy, los habitantes del pueblo con el nombre más largo de España: Colinas del Campo de Martín Moro Toledano.

Las huestes moras se habían parapetado junto al monte Paleiro y los cristianos, menos numerosos, en la llera del monte Fernán Peláez. Estos pidieron ayuda al rey de León pero, este les dijo que vencer a los moros sería mas difícil que coger "un oso vivo". Al día siguiente se presentaron ante él con el oso. Después de unir sus fuerzas con los de todos los pueblos vecinos y gracias a la ayuda del apóstol Santiago los agarenos fueron vencidos y desde entonces reza la canción popular:

Señor Santiago bendito
Que de los cielos bajaste
a veinticinco mil moros mataste
en el campo de la victoria
y ahora te vas a los cielos
con los santos y la gloria.
Puedes leerlo en: www.saber.es/web/biblioteca/libros/bierzo-magico/html/t02.html 
y en http://cosinasdeleon.blogspot.ie/2009/07/leyenda-e-historia-de-colinas-de-campo.html

peñón con su cruz

La otra tradición nos la cuenta D. Manuel Diez Monar en su "Historia de Camposagrado". 

En ella nos dice que Almanzor (1002), que a la sazón se encontraba en León, tiene noticias del avance del rey astur D. Pelayo (718-737) y se apresta a la lucha. Al final cuando los ejércitos se encuentran, la proporción era de un cristiano por cada 100 musulmanes, por lo que a pesar de su bravura, los primeros optan por retirarse. Aquella noche fueron duramente reprendidos por el apóstol Santiago, así que se aprestaron a la batalla. Los hombres de uno de los nobles de Pelayo, el Capitán Colinas se escondieron en los trece pozos que ya existían en Camposagrado.

Cuando los agarenos estaban más descuidados, los cristianos salieron de su escondite lanzándose sobre los desprevenidos musulmanes causando tan gran mortandad que una vez concluida la batalla no se pudieron separar los muertos de uno y otro bando, por lo que el arzobispo Urbano y los siete obispos que le acompañaban, optaron por bendecir todo el campo ensangrentado. A partir de entonces pasaría a llamarse Campo Sagrado. 

Enterado Almanzor de la derrota exclamó: Mala muerte, ...mala muerte. Junto al Cilleron discurre el arroyo que aún hoy se llama Mala muerte y un monte, que quizá corrompió su nombre, se llama Valamuerte.

Nos cuenta el Sr. Monar que fue tan importante la batalla que podríamos considerar a Campo Sagrado como la Covadonga leonesa.

Dicen también que D. Pelayo dando a besar el pomo de su espada a Colinas le dijo:escudo de los Tusinos 
"Tu sin nos, los has vencido y este será tu apellido"
Por lo que con la contracción de la frase tendremos a los TUSINOS, apellido por el que se conocerían en lo sucesivo a sus descendientes.

El Abad Viñayo nos cuenta que inmediatamente después de la batalla se erigieron dos ermitas, una donde se encuentra el santuario en el que se venera aún hoy una virgencita que ya hacía milagros en la Iglesia de San Lucas en la ciudad de Toledo y otra en la llana de Benllera en honor al apóstol Santiago. 

Para mantener viva la tradición todos los años tiene lugar una gran romería a la que acude toda la gente de los alrededores.
 
El historiador de Camposagrado, D. Antonio Fernández Álvarez de Miranda en el siglo XVI titulando su libro "Antigüedad de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de Camposagrado de la montaña de León. Estatutos y loables exercicios de sus cofrades", publicado en Madrid año 1653, cita como fuente suya, a un cronista irlandés afincado en la corte de Ramiro I: Got Vila y su "Crónica Religio Gothorum".

Aún quedan vestigios de los trece pozos de Colinas. Posiblemente se utilizaron como túneles o depósitos para recoger agua. Se cree que desde época muy antigua los pozos fueron sepulcros de origen dolménico y se cubrían dando lugar a elevaciones, como las que se conocen en Stonehege. Las hoyas que se formaron con el tiempo dieron origen al nombre de pozos y el lugar sería ya desde la prehistoria un campo sagrado.

Enterramientos prehistoricos, batallas con intercesión de santos... lo cierto es que esta tierra tiene algo de magia y misterio. Ya más cerca de nuestra época, en los años 70 la fundación RAMA y Sixto Paz organizaron intentos de mantener contactos con los extraterrestres en este lugar.

No puedo decir si la operación tuvo éxito o no. Lo que si es cierto es que más de un "currante" que pasaba por allí para acudir a su trabajo al amanecer, se asustó al escuchar unas extrañas salmodias procedentes del pinar: ¡ raaamaaa...raamaaa..! y tumbadas en el suelo cientos de personas inmóviles mirando a las estrellas. 

¡Ah! se me olvidaba, para los que se fijaron en las fechas de los protagonistas, aclararé que el padre Monar nos dice que Almanzor es un título genérico dado a los caudillos árabes de la época, a los que querían apodar de Victorioso.

La ruta de nuestra excursión fue hacia Piedrasecha en dirección a los Calderones.
Ved nuestro reportaje fotográfico de los Calderones y Piedrasecha.

Piedrasecha

Pasamos en primer lugar por el pueblecito de Otero de las Dueñas, donde podemos admirar en primer lugar las ruinas del monasterio.

Hacia el año 1230, Dª María Pérez de Guzmán, condesa de Villalba de la Loma, religiosa cisterciense de Santa María de Carrizo, hizo donación de su hacienda para una fundación en Otero de las Dueñas de este monasterio. 

La carta fundacional donde consta la extensa donación "para fazer hi monasterio de Dueñas de la honra del Císter" parece que se ha perdido, sin embargo se ha conservado copia de la que se desprende que en 1240 no estaban aún construidos los edificios, ni existía en aquel lugar comunidad alguna.

 

En cambio en 1245 ya se advierte allí vida monástica, habiendo salido de Gradefes una colonia para habitar el nuevo monasterio.

Los historiadores no entienden por qué siendo Dª María monja de Carrizo, confía la nueva fundación a las de Gradefes.

En la historia del monaquismo se sabe que la abadesa de las Huelgas de Burgos ejercía una jurisdicción "cuasi episcopal" sobre los monasterios de Castilla y León: Daba licencia para celebra misas, para predicar en las Iglesias, para confesar a las religiosas... Se dice que en ocasiones llegó ella misma a confesar a sus súbditas. Estudiando la documentación de Otero de las Dueñas, conservada en Gradefes, vemos que la abadesa de este monasterio ejercía sobre las de Otero jurisdicción parecida a la de las Huelgas en los suyos.

Esto fue un semillero de discordia y litigios para las de Otero. En 1868, en la Desamortización, al ser arrojadas del monasterio fueron a refugiarse junto a las premostratenses de Villoria, para al fin, al no poder volver a Otero, pidieron ser admitidas junto a sus hermanas de Gradefes.

Como curiosidad ahora que están de moda los programas televisivos tipo "IV Milenio", contaré que en el Siglo XVII tuvo lugar un proceso inquisitorial contra una monja de este monasterio, se llamaba Sor Ángeles Francisca de la Cruz y era hija del Sr de la Villa de Cubillos, en el Bierzo.

Desde pequeña dio muestras de una piedad superior a los otros jóvenes huyendo de las diversiones. En 1685 llamaba a las puertas de Otero pero antes de ingresar, acudió a venerar a la virgen de Camposagrado y sucedió que un religioso dominico se ofreció a predicar en su toma de hábito y cuando lo hizo, con gran sorpresa de todos, le predijo los grandes trabajos que iban a jalonar su vida y la delación al Tribunal de la Inquisición, sorprendente en aquél momento.

Con el tiempo se empezó a hablar de revelaciones místicas, de sudores de sangre, de manifestaciones preternaturales, de ayunos en exceso. Signos que fueron interpretados como algo diabólico en la mentalidad de la época, por lo que fue delatada al Santo Tribunal.

En octubre de 1692 se presentan en Otero dos ministros del Santo Oficio los cuales al verla se echaron a llorar sin saber por qué. Se abrió un proceso que duró cinco años en que oyeron informes de médicos teólogos y otros especialistas dictando al final sentencia absolutoria.

Se quedó en el convento de Santa Ana de Valladolid llegando a ser superiora del mismo, dando siempre ejemplo con su alma piadosa. Tuvo la gracia de sufrir los estigmas de la pasión e incluso de predecir el día de su muerte.

Hoy del convento, sólo queda en Otero parte de la cerca y un pabellón de las celdas monacales. En la iglesia del pueblo un impresionante crucificado y una imagen de piedra policromada de la Reina de los Ángeles.
Dicen por el pueblo que se va a iniciar la construcción de un Hotel en el antiguo recinto.

Continuar por la carretera adelante ya constituye en sí una auténtica aventura sobre todo si se hace en autobús con las ramas de los árboles acariciando la ventanilla o los balcones de las casas al llegar a Viñayo.

Dice Albornoz en sus "Orígenes de la nación española" que en Viñayo, el antiguo Vinagio en el Siglo IX se levantó el monasterio de San Salvador pero hoy no encontramos vestigios del mismo.

Peñas rotas del desfiladero del ríoSeguimos hacia Piedrasecha y desde el camino contemplamos impresionante, la Peña del Águila. 

Allá por 1930 penetraron en una cueva los mozos del pueblo y descendieron por una profunda sima. Florentino Agustín Diez, en su "Valle de Viñayo" nos cuenta la historia con todo lujo de detalles.

Enterado de la aventura el cura de Otero, los acompaña en una segunda excursión y bajando de nuevo, encontró en un recodo como un hombre de piedra moldeado en la roca transparente ¡era un antropolito!

El cura ordenó a los mozos silencio y secreto y sobre todo que nadie tocase nada mientras él se disponía a hacer las gestiones legales oportunas.

sin agua a los piesNo se guardó el secreto y uno de los mozos informó a otro cura de la comarca menos aficionado a la arqueología. Entró sin ser visto en la cueva, localizó el antropolito y lo partió con un pico en mil pedazos esperando encontrar el codiciado tesoro.

Pensando en esta desagradable aventura llegamos a Piedrasecha (Petra secta, piedra cortada) 

Tropezamos en primer lugar con la iglesia y junto a ella el viejo cementerio en un lugar elevado como acercando a todos al cielo. 

En mitad del pueblo nos sorprende un castillo, coqueto, de moderna construcción pero con todo lujo de detalles. 

Al final una casa rural nos ofrece la úlima oportunidad de tomar un refrigerio antes de lanzarnos a la aventura y seguir un camino que nos sorprenderá por su exuberante belleza.

El río se sumerge bajo tierra y su cauce se convierte en un lecho seco de cantos rodados, por el que los senderistas entran asombrados al contemplar las altas y abruptas paredes que limitan el antiguo cauce. Parece una brecha, que hubiera roto el suelo y dejara huecos para que el agua buscara rutas subterráneas. 

Este paisaje lo llaman los Calderones y cuando de nuevo surge el agua en la superficie, primero como hilos y rápidamente con un cauce considerable, se llama la fuente del Manadero

A la derecha está la cueva de las Palomas que ahora, gracias al Abad Emérito de San Isidoro, D. Antonio Viñayo se ha transformado en la Capilla de la Virgen Pastora del Manadero.

Seguimos por el desfiladero de los Infiernos, nombre que se encuentra en otros lugares en relación con las imponentes obras de ingeniería romana y no nos olvidamos de que en todos estos alrededores los romanos extrajeron oro y otros minerales y sus huellas y topónimos lo demuestran bien.

Arribamos finalmente al Puerto de Santa Marta, desde donde, si nos sintiéramos con fuerzas podríamos completar una ruta circular ascendiendo la Peña Portilla y acabando a los pies del río Luna a las puertas de la Magdalena. Esta ruta la hicimos con otros compañeros un año atrás y resultó muy bonita, pero es tema para otra ocasión.

Así, charlando con los compañeros de tantas historias y admirando el sorprendente paisaje, volvimos sobre nuestros pasos y emprendimos el viaje de regreso.



10 agosto 2007

Babia, río Sil

Siempre que tengo ocasión, aprovecho todas las oportunidades para desplazarme por los lugares de la montaña de León cargados de historia y de belleza, hoy silenciosos y olvidados. Por eso me dio mucha pena el que no hubiese suficientes plazas en la excursión organizada por Uceca, como no pudimos ir con nuestros compañeros, organicé por mi cuenta esta  excursión a Babia, cuyas fotos podéis ver aquí.

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Aunque hoy contemplemos estos lugares solitarios, no debemos olvidar que en otros tiempos bullían de animación y de superpoblación. Una de las denominaciones más antiguas de Babia es Badavia (valle de la vía) que hace referencia a los antiguos caminos romanos de Astorga a Asturias o los de la trashumancia ganadera.

Aquí puedes encontrar historia y leyenda: Hay quien asegura también que Babia es la patria del famoso caballo del Cid Campeador, como lo atestigua José Rodríguez en su libro "Casta de astures" pero yo creo que la leyenda de Babieca tiene entidad suficiente para dedicarle un articulo aparte.

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Las tierras de Babia están consideradas por la UNESCO reserva de biosfera desde el 29/10/2004.

Al hablar de Babia siempre nos cuentan la historia de los reyes que iban a esa comarca a cazar, a divertirse o incluso a legislar, así vemos que Fernando II en el Fuero de Rabanal del Camino firma una "carta facta en Babia". También podemos entenderlo como estar "ido, ausente o atolondrado" algo así como cuando el maestro en la escuela te despertaba de tu ensimismamiento -"Fulanito, ¡despierta! ¿es que estás en Babia?".

Pero la versión mas acertada, creo yo que es la del académico D. José Mª Pemán cuando explicó que ese ensimismamiento es debido a la nostalgia que les producía a los pastores, rabadanes, mayorales y zagales trashumantes, mientras enfilaban los caminos hacia Extremadura con la llegada de los primeros fríos, recordando las añoradas y hermosas tierras que los vieron nacer.

De camino a nuestro destino, Torre de Babia, hicimos una primera parada en Riolago para admirar su impresionante Palacio. En un principio casa matriz de la poderosa estirpe de los Quiñones de Riolago. Fue posteriormente vendido a otras familias, repartido en sucesivas herencias sufrió un incendio hasta que un vecino del pueblo, D. Fernando Geijo Rodríguez compra la parte de cada propietario y lo restaura en 1976.

Desde 1462 D. Diego Fernández de Quiñones II fue el Primer Conde de Luna, sobrino del popular Suero de Quiñones el del "Paso Honroso de Hospital de Órbigo" una de las gestas mas conocida de la familia cuya leyenda heráldica reza: A costa de mi quiñón, di a España el mejor blasón

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Fueron los señores del lugar por espacio de dos siglos al cabo de los cuales se extingue la rama varonil y se integra los títulos por matrimonio a los del condado de Benavente. Durante este tiempo los Quiñones fueron Merinos Mayores de Asturias, embajadores, Consejeros, Regidores, y dueños de gran parte del territorio leonés ...

La historia de esta familia fue estudiada en profundidad por el catedrático de la ULE D. Cesar Álvarez en su tesis doctoral para lo cual investigo en los archivos de la familia que se encontraba en la localidad francesa de San Juan de Luz, domicilio de la actual propietaria Dª Antonia Quiñones de León, marquesa de San Carlos. Como dato curioso os contaré que por mediación de D. Cesar, buena parte de esos archivos fuero comprados por Caja León en 1976 por 5 millones de pts. Al estudiarlos a fondo se comprobó la falta de una parte de los mismos, pero como los tiempos cambian, que yo sepa, nadie ha conseguido recuperarlos.

Seguimos a Torre de Babia para tomar la senda que nos llevaría a la laguna verde. Al final del pueblo llama la atención una destartalada torre defensiva, si antes hablamos de los Quiñones, esta perteneció a otra no menos linajuda familia: Los Flórez de la montaña de León.

Puente de las Palomas

Cuentan los viejos del lugar que, al servicio de Alfonso III el Magno combatió un caballero francés de sangre muy noble. Por su dureza en la batalla el Rey le dio tierras y buen casorio en la montaña de León, el hombre en cuestión se llamaba Pedro de Aipu y Dios le bendijo con muchos hijos. Desgraciadamente pasado el tiempo, estos hijos fueron muertos, por orden del Rey Fruela todos menos uno que logró escapar a Francia. Muerto el rey, este noble volvió a sus tierras, se llamaba Ordás de Paris y su hijo sería Flores de Ordás.

Así entró en la historia de las casas nobles leonesas la flor de lis, en época tan temprana. Con cinco flores de lis en el escudo llegaría a ser una de las familias mas importantes de la montaña leonesa. Con el tiempo Flores pasaría a pronunciarse Flórezy en cuanto a los Ordás, darían nombre a muchos lugares de "la noble tierra de Ordás".

Los Flórez tuvieron torres de las que aun se conservan vestigios en Torre de Babia, Robledo y Vega de Viejos aunque documentalmente también las hubo en Riolago, Villasencino y Oblanca hoy totalmente destruidas.

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Se da la coincidencia de que un descendiente de esas familias, D. Vicente Flórez de Quiñones y Tomé notario de profesión, dirigió el expediente que en tiempos de la II República redimió a varios pueblos de la comarca del ominoso pecho (pan del cuarto) impuesto hacía siglos por los Condes de Luna y no derogado hasta entonces.

En la casa del padre de D. Vicente, D. Francisco y del hermano de este D. Maximino en Curueña pasaban muchas temporadas los hermanos D. Ramón y D. Juan Menéndez Pidal, investigando el dialecto leonés, dándose un baño de la sonoridad del habla de la comarca y escribiendo bellos poemas de motivos rurales: Ya se van los pastores para Extremadura /ya se queda la sierra triste y oscura/...... que tantas veces hemos tarareado en meriendas y excursiones.

Pero los comentarios de la historia quedan eclipsados por la belleza del paisaje y poco a poco nos va ganando.... la ruta.


Texto y fotos de Rafael Cid

16 junio 2007

Vegacervera, León


Fiesta de la Montaña

De sobresaliente podríamos calificar la fiesta de la montaña celebrada en Vegacervera el 16 de junio tanto gracias la organización de Uceca como por parte del personal de Guheko. Aunque el listón estaba puesto muy alto por otras fiestas en estos lugares , ahora que ya tenéis página wew podemos recordar juntos las sopas de truchas cocinadas por el compañero Alfredo y cía. el 17 de mayo del 2003 (Revista Uceca nº 15) la comida cocinada por nuestros cazadores en el 2000 (revista nº 6). En la ruta Fontun Valporquero no entramos en la cueva pero "pateamos" los alrededores en otoño con su fascinante colorido (revista nº 19 en el 2004). El 30 de marzo del 2001 coincidiendo con el bautismo de fuego del grupo de senderismo nos estrenamos con el pico Correcillas y el valle del Marques (Revista nº 9) ¿que todavía no las han digitalizado todas?. Pues, aquí va nuestra versión blog.

Ya otras veces ocasiones habíamos tenido ocasión de visitar este bonito pueblo situado a la entrada de las hoces del mismo nombre. Que yo recuerde, cuando fuimos al valle del Marqués por Rodillazo y Tabanedo y también en la fiesta conjunta con nuestro compañeros del grupo de caza.

En esta ocasión se procuró que hubiese toda clase de juegos para entretener desde los más pequeños a los que ya no lo eran tanto. Así que no faltaron desde los castillos infantiles para saltar y desfogarse al circuito de mini kars para que los jóvenes conductores demostraran su pericia al volante, el paseo con piraguas por el río a pesar de las frías aguas del Torio, un rocódromo de 9 m de altura con descenso en tirolina para demostrar nuestras habilidades montañeras, siempre bajo la atenta mirada de los chicos de hueco y para los más aguerridos tiro con arco y pintball de la más pura moda entre los ejecutivos de los EEUU para descargar la adrenalina disparando sobre el jefe, aunque aquí optamos por hacerlo sobre globos y otros artilugios.

Aunque la previsión atmosférica era de lluvias, pudimos por la mañana disfrutar de buen tiempo para hacer unas fotos al puente medieval que nos evoca las controversias de D. Ramiro Pérez de Guzmán y el Abad de San Isidoro, otros prefirieron visitar el vecino pueblo de Coladilla para degustar sus sabrosos helados y yogures o comprar embutidos. Los mas atrevidos comenzamos por nuestra cuenta y riesgo una ruta de senderismo ya que no hubo número suficiente para organizarla con guías.

En teoría debería haber terminado en los Sierros Negros pero mis amigos se perdieron en un magnifico robledal y yo ¿que os voy a contar? acabé mi ruta junto al repetidos de televisión en la parte contraria. Pero a pesar de todo tuvimos ocasión de disfrutar de unos estupendos paisajes.

Durante la comida charlamos y degustamos los productos típicos de la comarca: embutidos de la zona y cecina de chivo servido todo por nuestros polifacéticos anfitriones que cambiaron el casco por un mandil blanco ¡ es que estos chicos son unos fenómenos! (gracias Raúl por la Queimada, ¡estás en todo!).

Aquí es cuando el guión del tiempo nos hace cambiar los planes para que unos nos animemos a visitar las cuevas mientras que otros continúan los juegos dentro del recinto cubierto del polideportivo.

Nos adentramos con el autobús por esa maravilla natural que son las Hoces con sus paredes calizas que parece que van a llegar al cielo. Esta ocasión no lo pudimos admirar en todo su esplendor debido a aquel con la fuerte tormenta y el calor interno del autobús, los cristales estaban completamente empañados.

Si me dio tiempo de echar un ojo al pozo del infierno mientras recordaba sus terroríficas leyendas de tesoros escondidos y bandidos atrapados junto a ellos hasta el fin de los tiempos. En realidad se trata de un aviso para que los espeleólogos inexpertos se aventuren a descender por el mismo ya que todos los años se cobra alguna muerte por asfixia.

Dicen los historiadores que la antigua vía romana transcurría por Getino y atravesando su puente medieval subía por la collada del Moro hasta Valporquero para descolgarse luego a través del monte hasta Vegacervera. Sostiene la tradición que un caballero del pueblo de Felmin que participó con Pizarro en la conquista del Perú, pago de su propio pecunio el ensanche de la carretera por la que transitamos.

Y es en Felmin donde comienza el vertiginoso ascenso hasta el pueblo de Valporquero por una estrecha carretera llena de curvas que a duras penas permite el paso del autobús. En esta ocasión los cristales empañados del mismo nos impedían ver los precipicios.

Desde Valporquero bajamos al valle que con sus aguas dio origen a la cueva. Una vez dentro surgen las estalactitas a las que la imaginación popular ha ido poniendo nombres: la Gran Rotonda y los microlagos con formaciones en el suelo, las Columnas Gemelas, la Virgen y el Niño, las Hadas, la Gran Vía..... Cuando volvimos en el autobús, nuestro cerebro impresionado por la belleza de las imágenes continuaba repasando tantas y tantas maravillas ofrecidas por la naturaleza.

15 mayo 2007

Los pájaros

cuatro pájaros de cuenta sobre una caña que tiembla
Los domingos que no salimos de excursión, nos gusta pasear por los parques y hacer alguna foto, en este caso llamaron nuestra atención un grupo de pájaros que jugueteaban en las ramas. Mientras preparaba la cámara me puse a hablar con ellos, para tranquilizarlos, esperando acercarme lo suficiente para realizar una buena toma. Entre encuadres y pausas les fui contando un cuento:

Cuenta el insuperable Borges, parafraseando al poeta árabe Fariz-al-din-Attar... Oye, pajarito, Attar quiere decir en persa "el que trafica en drogas", pero además de traficar en drogas, este poeta fue un místico sufí. Sobre todo, pajarito, escribió un poema que a mí me impresionó gratamente, se llama el Maltiq-al-tayr o "El coloquio de los pájaros":

El Simurgh, que era el rey de los pájaros ¡ni vosotros os libráis de la monarquía! deja caer una pluma muy hermosa en el centro de China y los pájaros, cansados de la anarquía reinante, deciden buscar al poseedor de tan preciada reliquia. Saben el nombre de su rey, que quiere decir "treinta pájaros", saben que su palacio está en el Kaf, la montaña que rodea la tierra.
Empieza la aventura. Superan siete valles y siete mares, el penúltimo se llama vértigo. El último aniquilación. Muchos desertan en el intento, otros mueren. Finalmente, sólo treinta llegan a la montaña del Simurgh y lo contemplan anonadados. Entonces perciben que ellos son el Simurgh y que el Simurgh es cada uno de ellos.

Había captado ya unas cuantas buenas fotos, mientras faneaba y charlaba con mis amigos los pájaros, a veces sin palabras y otras con silbiditos. En ese momento me quedé pensando, que en este hermoso cuento, como los peregrinos de la vida, buscan una meta desconocida que sólo descubrirán al final del camino.

Recordé el poema de Silvia Ocampo, que versifica así el episodio, mientras ponía las fotos y el texto a disposición de usted:tres pájaros en la hierba


Era Dios ese pájaro como un enorme espejo;
Los contenía a todos; no era un mero reflejo
En sus plumas hallaron cada uno sus plumas
En sus ojos, los ojos con memoria de plumas.

08 febrero 2007

La Senda del Arcediano en León

Senda en otoño
Dice el refrán popular que "a quien madruga Dios le ayuda" y la verdad es que así fue, pues, tras una semana lloviendo ininterrumpidamente y con la misma previsión para la siguiente, decidimos madrugar y seguir adelante con la excursión a la Senda del Arcediano, en los Picos de Europa. Tuvimos un hermoso día el sábado, pernoctando los más valientes, en Soto de Sajambre.

Nos cuenta Marta Prieto en su libro "La senda del Arcediano" que estrictamente hablando, el valle de Sajambre no pertenece a los Picos de Europa, sino que está situado al oeste de los mismos, en el macizo Occidental y tiene características propias y muy bellas.

Después de una parada "técnica" en Riaño, donde tuvimos ocasión de saludar a los integrantes de otras excursiones a la zona, seguimos hasta el Puerto de Pontón de 1293 metros, según reza un cartel junto a la carretera. Es en Pontón donde nace el río Sella, que, según nuestro paisano, el historiador y jesuita Eutimio Martínez, es el que da nombre al valle. Dice él, que Sella proviene de Salía, palabra prerromana que significa "corriente de agua". Ya en una donación del Siglo X al poderoso monasterio benedictino de Sahagún, se cita "la Vía Saliaminica" para definir a nuestra senda.

Cree D. Eutimio que la calzada ya existía en tiempos de los romanos para comunicar León con Asturias, aunque en aquella época no continuaba de Sajambre a Pontón sino a Panderrueda por el camino viejo de Valdeón

En el S. XVIII se la llamó Camino del Almagre, pues por él se trasladaba el mineral procedente de una almagrera, mina de oxido de hierro, que pertenecía al monasterio de San Pedro de Villanueva, hoy reconvertido en Parador de Turismo de Cangas de Onís. Según Guillermo Maraña Vázquez en su libro "Por la senda del Arcediano" este mineral se llevaba a vender a Segovia.

Sin embargo, su nombre más conocido se debe a Pedro Díaz de Oseja, arcediano de Villaviciosa que el 16.02.1655 otorga testamento y manda arreglar a su costa el antiguo camino. De nuevo Eutimio Martino en su libro "Hombres de Sajambre (Leyenda de los dos hermanos)" nos dará unas breves pinceladas de la vida de D. Pedro. La leyenda no os la cuento porque es un poco triste, pero en cuanto a su vida, sabemos que nació hacia 1583 en Oseja y que su padre, Pedro, era escribano. Su madre cuando enviudó envió a su hijo a trabajar como fámulo del canónigo Pizarro, estudiando después en el Seminario. En 1604 se halla en la nunciatura de Madrid y en 1609, ya subdiácono de la Diócesis de León. En 1612 ya es presbítero. Sostiene un pleito por la parroquia de Oseja, pero lo pierde. En 1620 se encuentra en Roma coincidiendo con la muerte del Arcediano de Villaviciosa, solicita la plaza y le es concedida por Gregorio XV con 150 parroquias bajo su jurisdicción.

En su testamento, entre otras cosas, ordenó la fundación de una escuela y la construcción de una alhóndiga para depositar el grano, una dote para cinco muchachas, limosnas para cuatro pobres y la compra de 50 bueyes para prestar a los vecinos. También dispone "destinar anualmente y para siempre xamás la cantidad de 20 ducados para aderezar los caminos que van desde...."

Yo creo que algún día se acabaron los ducados, porque el camino, aunque hermoso, está en la actualidad lleno de barro, lo cual no es obstáculo para hacer las delicias de los montañeros. Transcurre entre tilos, nogales, castaños, avellanos, fresnos, hayedos, robledales, todo ello rodeado por magníficas praderías donde pastan tranquilamente vacas, ovejas y caballos. También pudimos contemplar muchas clases de setas y repostar agua en la fuente Jonsella. En fin, naturaleza en estado puro.
peñas cortadas para hacer camino
Atravesamos por medio de peñas, como la de la foto, literalmente cortadas por un procedimiento similar al empleado por Aníbal en los Alpes: Se quema leña sobre la piedra y posteriormente se desgaja echando vinagre o agua.

Al llegar a Oseja creímos que nos recibían con cohetes, pero no, tantos honores no eran para nosotros, aguerridos montañeros, sino por la celebración de una boda. Después de muchos años sin un nuevo matrimonio en el pueblo, era motivo de regocijo para los sajambriegos.
mirador
Mientras caminaba por sus calles, recordé que fueron también naturales de Oseja, Juan Díaz Caneja , Diputado por León en las Cortes de Cádiz y ministro de Gracia y Justicia y su hermano D. Ignacio, cura de Villabalter y después obispo de Oviedo.
No sé si os fijasteis, cuando salíamos del pueblo en dirección a Soto, en una fuente con un sillar de piedra en el que se leía, que fue mandada construir por D. Juan Díaz Caneja, cura de Castilfalé y que no hay que confundir con el otro del mismo nombre. Este era su tío.

Aunque el autobús estaba aquí aparcado, acompañamos un trecho a los compañeros que pernoctaban en Soto y al salir del pueblo nos encontramos con un estupendo mirador frente a la ermita de San Roque, del Siglo XVI que fue construida en agradecimiento al santo, porque la terrible peste que asoló la comarca, perdonó a este pueblo.

Hicimos las últimas fotos del valle desde el collado de la Corona y dejamos instalados en Soto a los compañeros que continuarán el domingo hasta el final de la senda en Asturias. Nosotros, algunos que habíamos hecho esta ruta en otras ocasiones, regresamos a los lugares de origen pensando en lo paisajes que verían al día siguiente y recordando por su proximidad Vegabaño, el roblón y otros lugares difíciles de olvidar una vez que se han visitado.
¡Suerte con el clima, amigos, que pronto nos encontraremos de nuevo por aquí!