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19 enero 2014

Los Vadinienses, Conferencia del P. Eutimio Martino y Siro Sanz

Con mucha ilusión asistimos a la conferencia del P. Eutimio Martino, y Siro Sanz, dentro de las actividades de la Cátedra de Historia, del Instituto Bíblico y Oriental, en Cistierna.
Conferencia Vadinienses

Dentro del tema de los Orígenes de la Nación Española, correspondía el estudio de los Vadinienses, una tribu cántabra que vivió en una zona aún por delimitar entre Crémenes y Burón, en el noreste de la provincia de León y hasta Cangas de Onís, al este de Asturias. Ved aquí el resumen que ha elaborado Siro Sanz: http://exsurgecistierna.blogspot.com.es/2014/01/tercera-conferencia-del-ciclo-los.html


Conferencia Vadinienses

Allí estábamos, en el reducido salón parroquial, escuchando al P. Eutimio Martino, algunos de los que amamos a este sabio intrépido. Nos encandilaba con su prodigiosa memoria y su discurrir siempre inquieto, que infatigablemente, trata de hallar respuestas a las muchas preguntas, que quedan por responder de nuestra historia romana y prerromana.

Conferencia Vadinienses

En la conferencia, P. Martino nos habló de los Vadinienses a través de los ejemplos prácticos que aportaban los hallazgos de sus lápidas, mientras Siro se encargaba de pasarlas desde el ordenador a la gran pantalla de pared, sobre la que se centraban todas las miradas.

Nombró los pueblos prerromanos y la localización que documentan las fuentes romanas, pero entre las primeras no estaba el nombre de Vadinienses. Quizá en la época de la conquista de cántabros y astures por los romanos, no se había pergeñado esa denominación, pues el primero que consigna el nombre de Vadinia es Ptolomeo, mediado el siglo III, ubicándolo en el Centro de la Cordillera Cantábrica, mientras que Mela o Plinio, que son geógrafos anteriores, siglo I, no dicen nada.

Nos explicó que todas las lápidas encontradas corresponden a personajes que vivieron entre los siglos II al IV, quizá anteriormente no tendrían el relieve social que se manifestó posteriormente.

Los cántabros sirvieron en los ejércitos romanos, ya que eran famosos por su bravura, puede que entonces empezase a sonar el nombre de Vadinienses como hombres de un clan, de una zona, más que de una ciudad, de la que no se ha encontrado ni rastro. El hecho de que las edades de los finados estén en su mayoría, entre 18 y 30 años aproximadamente, indica que probablemente murieran en la guerra.
Tomamos nota apresuradamente, intentando recoger todo lo que su saber va desgranando en la audiencia.

Conferencia Vadinienses

Citó a José Sánchez Verdiago (Tranoi), que da las pautas adecuadas para la lectura de lápidas y dice sobre la pertenencia, que solamente se hace constar cuando muere fuera de su tierra. Algo lógico que sucede hoy en día, si se muere en tierra propia no precisa decir que se es de aquí.

Con decidido propósito de encontrar utilidad a esta premisa, el P. Eutimio pasa un pañuelo blanco por su frente y lo recoge en el bolso del pantalón con premura, mientras exclama:
- ¡Qué marea de problemas!

Pero pronto encuentra empuje, para sacar ventaja de ello y comprende que siguiendo este principio, Vadinia no sería el lugar donde han aparecido las lápidas sino la zona central de estos hallazgos.

Delimita los puntos externos de los hallazgos de las lápidas: por el oeste El Carrión. Velilla de Guardo, caída hacia el norte (cita a Joaquín González Echegaray) Cangas, Corao y Ponga por occidente al sur de la cordillera Valdeburón, Sajambre, el macizo occidental, Peña Santa, Panderrueda. Al Sur Peñacorada, con alguna lapida excéntrica como la de Vega de Monasterio y Villapadierna.

Hay varios focos importantes en los que se han encontrado mayor número de lápidas: Crémenes- Velilla de Valdoré, donde aparecieron más de 12 lápidas. Otro al norte de la cordillera: Cangas y Corao-Ponga, también en el entorno del macizo de Peñacorada.
Santa Olaja, Valmartino, Sorriba...5 lápidas en Liegos, 1 en Lois. En Armada, Prioro, Puente Almuhey, cuya lápida aparece en pantalla junto al hallazgo de mosaicos romanos...

Conferencia Vadinienses

En el interior de este territorio no han aparecido o simplemente no era necesario citar que los finados eran de allí, lo que explicaría que si bien existen lápidas en torno a Los Picos de Europa, faltan en este lugar. ¡Ah, entonces Vadinia sería un territorio indefinido, una seña de identidad para aquellos que procedían de los altos montes del Vindio!.

El Padre Martino nos mira con picardía diciendo: -Dicen que me lo llevo todo a mi terreno, pero ¿cómo puede hacerse de otro modo? Nos confiesa que estudiará con detalle los topónimos, para encontrar la demostración de este argumento y estamos seguros que la encontrará. ¡Nosotros estaremos atentos!

Sin sentarse nunca, P. Martino mira a la audiencia y a la foto que pasa Siro, mostrándonos una y otra lápida, lee y traduce la inscripción:
Veronigos...
“El agua da nombre a la ribera y a aquel que vive allí” - nos dice y continúa – Ver- Vir- Vor- Uor- Ur-  Y a continuación desgrana una multitud de ejemplos:
Verona, Riego de la Vara, Estaca de Vares, Picos de "Uropa"...

Conferencia Vadinienses

Cita a Fidel Fita, arqueólogo e historiador que hizo su carrera en León, recuperando lápidas de la muralla leonesa y que comparte sus teorías. Nos da el ejemplo de Bodero, de donde proceden los Bodivescos y luego infatigable, sigue con derivaciones: Vis, Vesandino, Puerto de Beza, Vesontium, Vesanzón y en cada término explica su localización, él parece haber visitado o estudiado todo el orbe.

Llega una lápida de Robledo de la Guzpeña y nos confiesa que cuando estuvo en este pueblo recibió una impresión: Aquello tenía que ser un castillo. Le habla la tierra, el entorno, descubre las cosas porque su sensibilidad le dirige, sus ojos ven desde su experiencia y conocimiento y también los nuestros aprenden a ver más allá de lo que veíamos antes.

Allí finó un príncipe de los Cántabros. Le dedican la lápida los deobriegos: briga=fortaleza, de dios.
Fortaleza del agua, porque donde nace el agua lo consideran un lugar sagrado. Máxime en las cumbres, donde pueden surgir arroyos de dos en dos, como es el caso del Castro CampoCiudad, recientemente descubierto, deificado por la confluencia del río Camba, afluente del Cea y el río de La Llama, que se llamó Ceión y dio nombre al Cea, Cidayo, Cidad.

Y es muy importante que se trate de un hombre principal, lo que significa que los romanos otorgaron poder a los propios habitantes del lugar, para mantener la disciplina en su territorio, tal y como se hace hoy en día.

Me llamó la atención de que las lápidas aparecen en pueblos, no en castros, porque Augusto les obligó a abandonar sus castros y ubicarse en los campamentos romanos, lo cual concluye, que muchos de estos pueblos fueron en su día asentamientos romanos.
Gráfico y transcripción de Siro Sanz
TRIDIO . QUIEO . BE / DVNIGUM . CORAI / NA . ANTORIGENUS / AVNCL(O) S(UO) . P(OSUIT) . H(IC) S(ITUS) E(ST):  A Tridio Quieo de los Bedunigos., Coraina Antorigenus lo dedicó a su tío (materno), aquí yace.
Gráfico y traducción recogido en este enlace: http://noticiascomarcales.blogspot.com.es/2011/11/nueva-lapida-vadiniense.html

Ante esta lápida de Valdoré nos hizo reflexionar sobre la importancia del enclave al que se accedía por 3 calzadas
P. Martino nos invita a reflexionar sobre Tridio Quieo del clan de los Bedunigos.  Pone ejemplos, nuevo baile de palabras y las conexiones y derivaciones surgen con ritmo trepidante:
Bovecio, boyero, Vozmediano...Tridio Quieo= Kio, Kieo, Cinética= Fuente del Quiego

Habló de “Agua Salio” de Peña Corada, de Liébana y de 10 ejemplos de ese término en Riaño y Sajambre. Es curioso que en este término se suman dos palabras que significan lo mismo, porque los pueblos invasores, al no comprender lo que significa el vocablo que oyen a los nativos, lo usan sin entenderlo y le añaden su propia palabra para ajustar el significado. Este es el caso de "Calle de la Rua", que tenemos en León, que a poco que se sepa de francés traduciremos como "Calle de la Calle".

Siguió describiendo la de Remolina. Aparece la palabra “longo” también era hidrónimo, en similitud con la forma del río. La lápida que se encontró en ‘Las tierras de San Roque’.


El término S. Roque= robere, fuerza militar, aparece en las Salas con multitud de advocaciones por arriba y por abajo, cuyas iglesias van desapareciendo, porque han sido derruidas, testigos silenciosos que dejan de atestiguar al extinguirse.

El P. Martino recupera del bolsillo del pantalón su pañuelo y lo acerca a la nariz. Me conmueve su sentir y me contagia su pena:
“nos alegraría tenerlas, sin embargo su desaparición no hace más que arrancarnos torrentes de lágrimas”

Pero el P. Martino se anima enseguida, le da fuerza el trabajo que queda por hacer y se pone en marcha en cuanto se presenta la siguiente ocasión de instruirnos, de entusiasmarnos con la investigación, de compartir sus experiencias, de sentir nuestra cercanía.

Rebuscar en el significado de las palabras, encontrando términos prerromanos y siguiendo su utilización en textos medievales y las derivaciones que siguen de ellos con el paso de los siglos es uno de los procedimientos más interesantes de su investigación.

¡Ay, los hidrónimos!. Pero no sólo hidrónimos, hay otros términos, que han llegado a nosotros, que nos descubren la romanización y los pueblos anteriores a ella. Algunos a través de su cristianización. S. Cristóbal, Cristóforo, es un santo con reminiscencias de la palabra cristáforo, es decir el penacho que usaban los soldados de la Legión V Laudae. S. Julián nos trae el recuerdo de Julio César...En Crémenes una lápida dedicada a IOVI OPTIMO MAXIMO y otra la de IULIUS CRESCENCIUS, un general retirado de la legión VII,  una lápida dedicada de Julius...

A mí me parece increíble y el P. Eutimio exclama: ¡Esto pasó aquí!

Conferencia Vadinienses

Pero los hidrónimos... Los hidrónimos nos darán la clave, porque Vado significa río, agua que nace y también el sitio donde nace, la cresta de una Cordillera y de tal palabra ha de derivar el nombre de los hombres que cerca de ese lugar viven. ¿Procederá Vadiniense de Vado? Ahora la palabra más ajustada a significado se emplea para vadear un río, ya que la actividad humana ha predominado sobre el término inicial, pero en la antigüedad y más allá, junto a los Vadinienses está su lugar y en él está el agua, el Vado.

Ved nuestro reportaje fotográfico aquí.





Para saber más:

El tema nos resultaba difícil, como profanos que somos, hicimos algunas lecturas sobre el tema, cuyos enlaces ponemos aquí para abrir boca:

http://www.altoesla.com/Historia/Vadinia_900/Mapavadinia_900.jpg









Texto y fotos de Rosa y Rafa

24 mayo 2011

valle de Valdosín

En este enlace podéis ver el  valle de Valdosín. Es un lugar impresionante, muy recomendable para disfrutar de la belleza del paisaje de montaña, escuchando el rumor de sus aguas y los gorgoritos de sus arroyos y fuentes. Hay hermosas hayas y robles albares en las  laderas, hasta fresnos de hoja ancha y serbales en el fondo del valle.

Valle de Valdosín, León

Unos dos km. después de La Uña nos encontramos el área recreativa de Los Carbellares, de donde partimos por una variante señalizada del PR LE-20, cruzando por un camino la vega en la que confluyen el arroyo Riosol y el río Valdosín (o río Esla, según teorías).

Después de pasar un puente cogemos la pista de Valdosín, que es el acceso principal de esta ruta, y que viene del término de la Fuente Turriente, a 800 m. de la Uña, donde quedó el autobús para recogernos al regreso.

Caminamos entre prados inundados de agua y de flores amarillas, a la orilla del río cantarín, frente a los acantilados de la llamativa Peña Castiello (1354 m), que la rodeamos por su base, pasando por un estrechamiento, para salir después al ancho valle y vega de Valdosín con amplios pastizales y hayedos silvestres.

Llegamos al redil de esta vega a las faldas de Peña Ten, donde confluyen tres valles, dejando la pista y el arroyo Valdosín a la izquierda y a la derecha el del arroyo de la Majada Castellana, para continuar al norte, por el del medio. Vimos la Peña Ten (2142m) a nuestra derecha, al este, y la Peña Pileñes (2019m), un poco más a la izda, que acaba en un visible collado.

Paramos junto a la edificación del redil y algunos dejamos las mochilas allí, mientras avanzamos al encuentro del arroyo Naranco, la fuente del Esla que íbamos buscando y  que ya se vislumbraba subiendo a nuestra izquierda.

Peña Ten en el fondo del valle.

Al regresar nos dirigimos a la ladera de enfrente para adentrarnos en los acebos. Subimos a ver el acebal y hacer unas fotos en su interior. Entre la masa arbórea hay enormes cabidades, donde se refugian los osos y otros animales salvajes, para invernar.

Luego regresamos por donde habíamos venido. Pero por una senda podríamos haber subido hasta el Puerto de Ventaniella (1427 m), límite de León y Asturias, que fue uno de los pasos importantes de acceso a la cornisa cantábrica por el concejo del Ponga. Tuvo una importancia muy grande en las guerras de Roma contra Cántabros y Astures y en los siglos de pacificación y civilización posteriores. Hoy en día es infranqueable, por la desidia de nuestro pueblo y sus políticos.

En el valle  existe uno de esos árboles espectaculares, un haya singular. Es un ejemplar catalogado, que ha sobrevivido durante cientos de años a tempestades, nevadas y a la mano del hombre.. Una vez traspasada la Peña del Castiello, hay un cartel indicativo. Se ascienden unos 100 m por la ladera y se llega hasta el haya.


23 mayo 2011

Las fuentes del Esla

El Esla, el río que más caudal aporta al Duero de entre todos sus afluentes, ha sido objeto de polémica desde siempre, para establecer dónde nace, cuál es la fuente que merece llevar su nombre desde el principio, por ser la más caudalosa...Por eso, los amigos Legionenses hicimos esta excursión buscando las fuentes del Esla y el autobús nos dejó en el alto del puerto de las Señales, junto a Tarna y desde allí anduvimos todo el valle de Riosol, que podéis ver aquí las fotos.


No existe duda, partir de Riaño estamos hablando del Astura, de los historiadores romanos, del Estola ó Estula medieval, del Esla actual. Pero es desde ahí hacia las respectivas fuentes donde está la controversia, que tiene apasionados defensores por dos ramales.

Si nos remontamos en el tiempo hasta donde nos permiten los registros escritos, hay numerosos documentos medievales que dan el nombre de Lusu al río que pasa por Burón, al que baña el pueblo de Vegacerneja Oza y Bierón al de Pedrosa. Son nombres ibéricos, prerromanos.


Que el Esla debe llamarse a las aguas que bajan de Pandetrave, San Glorio y Picones lo defiende Antonio Valbuena, escritor nacido en Pedrosa en 1844, que fue conocido en su época por ser un polemista incansable.
Valle de Riosol, León


Los defensores del nacimiento del Esla en el ramal occidental son, entre otros, José González, canónigo de Crémenes,
  y el padre Eutimio Martino.

Al P. Eutimio Martino le oí esta hermosa poesía, obra de su ingenio y de su amor al agua que fluye:


Hasta que se forma un río
Las fuentes río no son
Y cuando se forma el río
¿Quién sabe dónde nació?

Esto es lo que ocurre con el río Esla, que trae en contienda a los geógrafos y a los filólogos, estudiando la historia y el caminar de este histórico río.

Nosotros anduvimos buscándole por el hermoso Valle de Valdosín y podéis ver aquí las fotos.

Al contrario de lo que ocurre con otros ríos como el Ebro o el Duero, cuyas fuentes son conocidas y reconocidas desde antiguo, la similitud de caudal de las dos corrientes que confluyen en Riaño ha mantenido la duda y en ocasiones polémica.

En el siglo pasado, el XX de nuestra era, se ha impuesto, al menos en los mapas oficiales, la designación de Esla para el río que tiene su principal fuente en el valle de Valdosín y recoge las aguas de Valdeburón, antes llamado Suso, dando el nombre de Yuso al río que llega desde el este, de la Tierra de la Reina.

La opinión de D. José Mª Canal, de cuyo libro “El Concejo de Burón” se decanta por la dificultad de un pronunciamiento categórico, en base a que, según dice, antes de 1900, en los documentos locales de los pueblos nunca se menciona el nombre propio del río, sino la expresión “río caudal” ó “río grande”.

Este autor asegura que ha visitado todas las fuentes principales del Esla, para compararlas. Opina que la más abundante, “y mana igual todo el año”, es la fuente del arroyo del Naranco, en Valdosín. Cita como su más directa competidora en cuanto a caudal a la fuente de Maraña, mientras que a la fuente Erendia, de Acebedo, “muy fría en verano” , la de Pisa, en Los Espejos, y la del río Naranco, en Llánaves, les da un valor de “tres a diez” respecto a la primera.

También son importantes los caudales del río de Casasuertes, con muchos nacientes, las fuentes de los Pielgos, en Retuerto, la del Valle de la Iglesia, en el término de Valdeón, la fuente de Jacob, en La Vega, y la del Pidorrio, en Cuénabres.

El Esla cuando desagua lleva más caudal que el propio Duero. Tiene una longitud de 286 km y drena una cuenca de 16 163 km². Sus aguas son retenidas en el embalse de Riaño primero, y en el de Ricobayo después. Ambos embalses obligaron a trasladar algunos monumentos, como las iglesias de Pedrosa del Rey, la de Nuestra Señora del Rosario, o la de San Pedro de la Nave.

Muchos de los topónimos de pueblos de la zona deben su nombre a este río, como por ejemplo: «Villa Fértil a orillas del Río Astura», Vega del Esla, Mansilla de las Mulas, etc. De su cauce en el siglo XIX se derivó el canal del Esla para regar la Vega de Toral.

Sus principales afluentes son:

    * río Porma, con 79 km y una cuenca de 1147 km²
    * río Bernesga, con una longitud de 77 km y una cuenca de 1162 km²
    * río Cea, con 157 km y una cuenca de 2019 km²; el único que desemboca por su margen izquierda.
    * río Órbigo, con 162 km y una cuenca de 4995 km²
    * río Tera, con 139 km y una cuenca de 2415 km²
    * río Aliste, con 60 km y una cuenca de 1163 km²

Nuestra provincia de León es la que más kilómetros de cursos de agua tiene en todo el territorio nacional, quizá por eso los nombres de agua proliferan, topónimos que dan testimonio de pobladores muy antiguos, cuyas lenguas desconocidas han ido nombrando y repitiendo hidrónimos, a través de los siglos.

El nombre del río Esla deriva de Estura, vocablo que da nombre a sus habitantes, los Astures. El P. Eutimio cree que otra palabra antigua de río o caudal de agua, fue Salio o Salia, que encontramos en otras palabras derivadas como Vía Saliámica, Sella, Mansilla o incluso en Esla.

Hay mucho que estudiar y disfrutar con el conocimiento de nuestros ríos leoneses. ¿verdad?