12 diciembre 2009

Madroñal de Torneros de la Valdería

Hemos disfrutado de una ruta por el madroñal de Torneros. Ya se nos había prometido en el verano y esperábamos que llegara la ocasión.
Veamos el reportaje fotográfico.

24 noviembre 2009

LOS DESPOBLADOS DE VALDESALINAS Y EL ORUGO


Queríamos localizar estos lugares de Valdesalinas y Orugo, emblemáticos en el valle del Torio. Nos habían dicho que por un camino que sale a la derecha en la carretera que une a Matallana Estación con Matallana Pueblo, no había pérdida posible.

Emprendimos la ruta por un camino ganado a la antigua vía del tren. Lo primero que divisamos fue un cartel informativo, que explicaba que ese lugar había sido hace 358 millones de años un fondo marino, durante el devónico medio, por lo que ahora había un yacimiento de corales entre las piedras. Y era verdad, pues allí mismo, a los pies del cartel, se encontraban las mismas piedras fotografiadas en él, con los restos fosilizados de coralinas. Decía también que el resto de León se encontraba también en una plataforma marina a 8000Km. de la posición actual y que los esqueletos de los organismos que vivían en ese mar se fueron acumulando unos sobre otros y los arrecifes fueron creciendo hasta una altura, que ahora la erosión ha sacado a la luz.

Hacia dos días que se había estrenado en España la película 2012 y a mi se me pusieron los pelos de punta recordando las catástrofes que tuvieron que vivir los protagonistas de la historia, y es que las profecías mayas anuncian que en breve tiempo tendremos que sufrir toda una serie de cataclismos, maremotos, volcanes y demás miserias con el cambio de eje de giro terrestre incluido, que me iban a estropear la excursión si no fuera porque en un prado cercano divisé un montón de setas de la variedad coprinus comatus. No me pude sustraer a aquel regalo de los dioses y cogí suficiente cantidad para la cena.

Valdesalinas parece que fue un poblado interesante. Se cita en documentos desde el Siglo XII, aunque en 1483 estaba ya despoblado. No sé si ya he comentado en otras ocasiones que el libro “El municipio de Vegacervera” que encontré rebuscando en una librería de viejo, pero creo que sí pues me ha proporcionado información sobre mis paseos, haciéndoles muy agradables. También tiene mucho interés el trabajo de José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, que puede consultarse en la siguiente dirección:
www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/85-86/5valle.pdf

Así que teníamos ganas de investigar sus posibles ruinas o huellas. Aunque sabíamos el lugar aproximado, comenzamos nuestra andadura sin conocer el emplazamiento exacto, tanto del Orugo como de Valdesalinas, pero parece que la casualidad nos dirigió por buen camino. El paraje, que luego mirando Internet y libros, supimos que es el hoy denominado “La Campana” es una pradera recogida, con pastos de alta hierba jugosa, donde pastan los caballos con gran tranquilidad. Los potrillos retozan y reposan ignorando, que esos mismos prados, cuentan la tradición, fueron escenario de peleas entre pueblos rivales, peleas como en la actualidad, causadas por el pago de impuestos.

Subí a la sierra de San Esteban tratando de intuir donde se encontrarían los pueblos, la historia de los personajes y si en realidad fueron envenenados todos los lugareños durante una romería según cuenta la leyenda. El silencio del lugar es tan paradisíaco que éramos capaces de escuchar el batir de las alas de los cuervos mientras volaban y contemplar los halcones que giraban majestuosamente en las capas altas y observando a nuestro alrededor.

Del poblado de Valdesalinas parece que no queda nada. La pila de agua bendita de San Esteban de Valdesalinas se conserva en la actualidad en la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves de Vegacervera.

Seguí hasta el lugar de la Encarnación donde dicen que hubo otro pueblo con su iglesia, la de Nuestra Señora del Orugo. Yo sigo sin poder ver la Virgen de madera de nogal que dicen se encuentra en la sacristía de la Iglesia de Matallana aunque lo sigo intentando. Queda eso sí, lo que parece ser la boca de una mina abandonada, camuflada con ramas con un gran charco delante, semejante a una laguna, cuyas aguas proceden del interior de la oquedad. En un altonazo próximo, que parece surgir de manera artificial, se haya una escombrera de carbón, cubriendo, posiblemente, lo que fuera la ermita del Orugo. En las obras de ampliación del camino, para dar paso a los camiones de la explotación, quedaron a la vista varias lápidas arqueológicas con inscripciones, que parece que eran alto medievales.

En opinión de los profesores del CSIC, José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, en el lugar denominado la Campana se encotraría en su dia Valdesalinas y en la Encarnación el Orugo. En el Siglo XVI Ramiro Núñez de Guzmán, Señor de Aviados, disputó incluso por las armas estos territorios limítrofes con los suyos, siendo necesario nombrar un Comisionado Real para dirimir estas cuestiones. En este momento una sensación de gran paz inunda todo el paisaje, hay ligeros sonidos que se oyen con nitidez, como el del batir de las alas de los córvidos sobre nuestras cabezas, el rumor de las hojas movidas por el viento, el crujir de ramas y hojarascas hoyadas por nuestras pisadas otoñales y el movimiento de las caballerías y sus juguetonas crías en las jugosas praderas.

Volvimos a casa sin hablar esta vez ni de arte ni de historia, sino de cómo cocinar nuestros “chipirones de campo” (coprinus comatus) en su tinta. Separamos los ejemplares más jóvenes, de las de tamaño mediano. Después de lavarlas freímos a fuego lento las jóvenes que quedaron blancas y lisas como un verdadero chipirón.
Lo que va a ser la salsa, la elaboramos a partir de las otras setas y un poco de cebolla bien picada, en la receta del libro se añade también tomate, se fríe todo en una sartén y se pasa por el “chino” para triturarlo.
Finalmente juntamos la salsa, que hicimos por un lado, con las setas que preparamos al principio, en una cazuela hasta que empiecen a hervir, apagamos luego y las servimos.
Dice el libro de Iberdrola que este plato ganó el segundo premio en el concurso de setas de Galdácano en la modalidad de platos exóticos, así que brindemos por nuestras aventuras y ¡a comer!

19 octubre 2009

LA CABRERA 2009



¡Qué enigmática la Cabrera, la dureza del terreno y el misterioso silencio que lo envuelve todo y por si esto fuera poco un dios local, Tileno habita en lo alto de la montaña del mismo nombre!

Así que, cuando nuestro amigo Eulogio nos ofreció la posibilidad de hacer una excursión de fin de semana no nos lo pensamos dos veces para aceptar.
Hicimos la primera parada técnica en Castrocontrigo, el antiguo campamento romano de Aria que dio nombre al valle. Tomado al asalto por el vándalo Guderico que lo destruyó y edificó luego, estableciendo su residencia en el 411 (El Castrun Guderici) que pasado el tiempo se convertiría en el actual Castrocontrigo.

Hoy Castrocontrigo es un bonito pueblo conocido en toda la provincia, entre otras cosas, por la fabricación de un exquisito chocolate que hace las delicias de quien lo prueba.

Partimos con dirección a Pozos, y arropados por la amena charla de Eulogio, pasamos por otros pueblos que ya visitamos en anteriores excursiones: Valdavido, presidido por la imagen del Sagrado Corazón en lo alto de la montaña sobre las ruinas de un antiguo castillo que dio pie a la novela del bañezano Méndez Luengo “El último Templario” en “Llanto por un lobo muerto” del mismo autor, el castillo es destruido por un terremoto en la época de las guerras carlistas.

De distinta temática otro autor esta vez natural de Torneros a través de un libro autobiográfico “Las aventuras del Sargento Herreras” el autor nos da muchos detalles de las andanzas de los maquis, una vez terminada la guerra civil, no solo por esta zona si no por las colindantes de Asturias, Cantabria, Galicia y Palencia.

Cuando llegamos a Pozos fuimos recibidos por Severino, uno de los miembros más activos de la Asociación de amigos de la Cabrera que intentan que todo el amplio patrimonio etnográfico no se pierda en el olvido. Junto a el tuvimos ocasión de contemplar la arquitectura rural del lugar.

Yo tenía interés por visitar los pozos que hay en los alrededores del pueblo porque cuando de pequeño pasaba mis veranos en la Bañeza, me decían que el Dios Teleno lanzaba los rayos de las tormentas desde el monte del mismo nombre y luego apagaba los que le sobraban en los pozos de este pueblo. Hoy, pasados los años, he leído que esos pozos no eran para sacar agua sino para extraer el oro que por estos lugares rastreó el romano Plinio el Viejo al frente de miles de esclavos.

Dejamos Pozos para dirigirnos a Iruela, cuna de otro leonés ilustre, el relojero Losada.

Nos cuentan que en su juventud era pastor y al perder una res del rebaño que cuidaba, escapó al vecino Portugal para desde allí seguir rumbo a Inglaterra donde, entre otros oficios trabajó en una importante relojería, casándose con la esposa del dueño una vez fallecido este. Construyó y regaló a la Villa de Madrid el Reloj de la Puerta del Sol, con el que los españoles solemos despedir el año. nos hicimos una foto ¡como no podía ser menos! ante el monumento dedicado al insigne prócer.
Nos enteramos también que el vocablo Iruela parece indicar “campo pequeño” o “era pequeña”.

Nos dirigimos a la Iglesia del pueblo para contemplar las imágenes restauradas recientemente.

Continuamos la excursión para comer “pote cabreires” en Quintanilla de Losada, en compañía de Dª. Concha Casado, que nos obsequió con su presencia y alguno de sus libros, rifados en la sobremesa. En la tertulia, estábamos a gusto con los amigos, así que se nos pasó el tiempo sin visitar el museo etnográfico de Enciendo y los palomares restaurados recientemente.

Pero en Villar del Monte, nuestro siguiente destino, sí visitamos la casa recién restaurada que acoge el Museo de Encajes y fue muy del gusto de las féminas de la expedición.

Vimos también un horno comunal, una chimenea típica y un pajar restaurado recientemente por la Junta de Castilla y León. Junto a la Iglesia del pueblo, la casa rectoral, restaurada esta vez por un médico inglés, el Dr. Brian, porque no sólo la Asociación de Amigos de la Cabrera, sino también familias de ingleses, belgas y otros extranjeros, se interesan por estos típicos parajes.

En Castrocontrigo hicimos la parada de la merienda. Ya estaba preparado el comedor y enseguida degustamos el chocolate con picatostes. Muchas personas compraron las diferentes especialidades de tabletas de chocolate, para alargar el buen sabor con familiares y amigos.

Ya en el autobús hubo concurso de trivial para demostrar nuestros conocimientos de León y bonitos regalos para los acertantes. Cantamos canciones dirigidos por María Jose y Rosi , se gastaron bromas y contaron chistes que nos hicieron corto el camino de regreso. Un día , en fin, muy agradable que nos dejó con ganas de repetir.

14 septiembre 2009

S. Feliz de Villalfeide, León


Hace ya mucho tiempo que tenía interés por visitar la ermita de San Feliz de Cervera, próxima a las cuevas de Vegacervera, en la provincia de León. Las calaveras empotradas en sus paredes y las marcas de canteros atraían poderosamente mi atención.
Así que, cuando Antonio y su hija Adriana nos comunicaron que habían realizado las gestiones para conseguir la llave, partimos raudos en busca de la aventura.

La iglesia se encuentra a medio camino entre los pueblos leoneses de Serrilla y Villalfeide por lo que también aprovechamos para visitar un hermoso puente medieval que cruza el rio Torio, ahora con escaso caudal de agua.

A la iglesia, protegida por las montañas de Vegacervera la afean un poco los cables de la luz cuando intentamos fotografiar una panorámica. De todas formas no hay nada que actualmente no se pueda arreglar, si dispones de fuerzas para trabajar con photoshop.

De la antigüedad de sus piedras venerables nos habla una inscripción: ERA CCLIII POST MILLESIMA CALENDIS OCTOBRIS QUOD RESTAURATAISTA ECLESIA que disimulada en la puerta sur nos avisa de la restauración efectuada en la era de1254, o sea que ya en el año 1216 teníamos constancia de que se efectuaron reparaciones en ella.

Una vez en su interior contemplamos la pila de agua bendita, la bautismal y el retablo barroco, rodeado de unas pinturas al fresco. Nos entristeció que las pinturas estén muy deterioradas por la humedad, pero lo más impresionante son las calaveras que como vigilantes desde la noche de los tiempos nos observan empotradas en la pared del lado norte del crucero.

También llamaron poderosamente nuestra atención las cabezas humanas que adornan los capiteles adosados a los muros laterales junto al retablo. El del capitel norte se tapa un ojo con la mano, otras dos cabezas llevan velos y la ultima de la derecha cuernos.

¡Calaveras vigilándonos, caras expresivas que intentan atraer nuestra atención y símbolos de canteros! ¿Qué mensaje están intentando transmitirme? Casi automáticamente recordé que el ojo único es el símbolo de la conciencia divina o como se dice ahora consciencia cósmica, también el ojo de Orus o el símbolo del Gran Arquitecto. El ojo representa la mente omniconsciente de Dios pero también simboliza al hombre que busca a la divinidad o la sabiduría.

De las características arquitectónicas me remito al magnifico estudio que han hecho sobre esta iglesia y la historia de los castros circundantes, José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, que puede consultarse en la siguiente dirección:
www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/85-86/5valle.pdf

Siguiendo mi línea argumental, las figuras con velo no serían simplemente dos mujeres con velo sino dos aprendices, en los que el velo en la boca representa la ley del silencio. En la antigüedad el aprendiz se manifestaba a través de su tutor al que hace llegar sus opiniones por un escrito. El silencio pretende la purificación mental, el ejercicio sistemático del análisis y así educar su mente.

En cuanto a las supuestas marcas de canteros, en algunas piedras hay una gran concentración de ellas, mientras que en otros lugares no existen en absoluto por lo que se me ocurrió estudiarlas desde un punto de vista simbólico:

La letra A representa al hombre como señor de la tierra, para los cristianos es la eternidad de Dios (El Alfa y el Omega). Es también la primera letra del alfabeto masónico, el ángulo o la escuadra, es el poder de crear.

A la estrella de cinco puntas la encontramos apuntada en una ocasión para arriba y en otra para abajo ¿firmarían al revés? Este símbolo expresa la dominación del espíritu sobre los elementos y eleva al alma a las cosas grandes. Con él podemos dominar a las criaturas que pueblan las regiones de la tierra, agua, fuego aire y éter. Ante este símbolo huyen los demonios aterrorizados.

Con la punta superior hacia arriba hace huir a lo tenebroso. Si está para abajo, llamará a las criaturas para que le obedezcan y así dominar la materia.

El reloj de arena representa el paso del tiempo, la mente del hombre en contraste con la inmortalidad del espíritu. También simboliza el regreso al origen, la correspondencia entre lo de arriba y lo de abajo, el pasado y el futuro, la puerta estrecha por la que tenemos que pasar para morir y renacer de nuevo.

Volví respetuosamente junto a las calaveras que seguramente hace muchos siglos, me habían dejado esas pistas para que meditase. Quizás las pinturas estén bastante desconchadas, pero yo sentí que alguien me había dejado su mensaje grabado en la piedra y me despedí de esta iglesia perdida en la montaña de León, contento de que me hiciera pensar en una filosofía antigua que transciende el tiempo y el espacio para llegar hasta nosotros.

02 septiembre 2009

Asturias



Hoy os presento un video,para los que seguís nuestro blog, ¿qué decís? Podéis leer la letra a la vez que escucháis:
Un caballo pas� por su cuenca minera, borracha y dinamitera
Tiñendo de marr�n la roja sangre, de su puro coraz�n
Y hoy te dedico este canto, casi entre dolor y llanto, a la gente que cay�.

A mis veinticuatro primaveras, mucho viaj� por el mundo
Y si el comparar no es justo, dir� que no hay comparaci�n
Pues no hay mejor sensaci�n, que respirar bien profundo
Cuando pases el Negr�n

Contemplar sus verdes prados, resguardarme en sus tejados
De su Orbayu agotador
Y hacer caso a Don Pelayo, luchando con pundonor
Pues mientras nos queden piedras, lo que nos sobra es valor

Porque Asturias es mi patria y sincera su bandera
Covadonga, la Santina m�s bonita de la tierra.

He bajado en piragua el descenso del Sella,
Donde encontr� una botella
Y al abrir el tap�n sali� un mensaje, escrito en negro
carb�n
Era el mapa de un tesoro, justo encima hab�a un mar
Justo abajo hab�a un Le�n.
Y no es por tirarnos flores, se�oritas ni se�ores
Pero to buen Asturiano, no sabe de rendici�n
Pues tenemos los cojones, de un tama�o que va acorde
Al de nuestro coraz�n.

Porque Asturias es mi patria y sincera es su bandera
Covadonga, la Santina que en la piel yo tatu�.

Porque Asturias es mi patria y sincera su bandera
Covadonga, la Santina m�s bonita de la tierra.

De la tierra de los sue�os, del trabajador minero
Si pruebas su manzana, te enganchar� su veneno
De los golfos como yo, de los cielos como t�
El jard�n de Ad�n y Eva estaba en Territorio Astur
Y es que tengo un sentimiento, esos que llevas tan adentro

Cuanto m�s lejos estoy, m�s Asturiano me siento
Fernando Alonso I, coronado Rey del viento
Cuando se sube en el buga tiene el mismo sentimiento.

http://www.stlyrics.com/songs/m/melendi20558/asturias543131.html

07 agosto 2009

Poesía para Vencejos

Hola Fausto:

Para no tener que decirte que me he acordado de ti cuando estaba en Palacios de la Valduerna, he preparado el reportaje fotográfico como si estuviéramos juntos viéndolo todo, he cogido fotos poco a poco, paseando.


En el castillo, Felipe Pérez Pollán, el Señor del Castillo, acogía a la gente, acompañado del elenco de poetas, entre los que resaltaba Conrado, con su clásico sombrero. De niños no tuvimos ocasión de tratar a Felipe, pues con su familia había ido a Sudamérica, pero al regresar y ejercer de profesor coincidimos y pasamos un rato juntos. Mira la gente que escuchaba la poesía para vencejos y que tú conocerás, pero yo no logré reconocer más que a Jaime y al párroco del Salvador de la Bañeza.
Hablando de poesía, en León nosotros salimos al recorrido romántico, que es un paseo con paradas en lugares donde los poetas hacen un recuerdo histórico o literario. También se hace con ocasión de la Semana Santa. ¿Te acuerdas cuando niños se hacía una procesión y por el camino, "Bertuzo" salía de casa Serapio y, entre vino y vino cantaba una saeta: "Atendite et videte" si hay dolor como mi dolor. ¡Qué dolor de "manola" era ese Bertuzo!, pero hacía su papel en aquellos tiempos.
Pasamos por junto a tu casa para ir a los Adiles, que como tú sabes ya no sirven para echar a pastar al ganado. Las campanas han olvidado el toque del yeguarizo y del boicero...En esta época se estaría trillando, ¡cómo nos gustaba!
Llegamos a la piscina. Minina, transformada en Dª Maximina, la alcaldesa, había preparado para el evento paella y pendones, pero no te extrañes que no haya fotos, porque llegamos al atardecer, bueno al baile, je, je. Así que departimos con los que viste fotografiados y además, vimos el taller, que Melchor disfrutaba al enseñarlo, tan bonito como lo tienen ahora, pues libres del trabajo, han podido reformarlo, convertirlo en un sentido museo

04 agosto 2009

BUSCANDO LA ABADIA DE SAN PEDRO DE CAVATUERTA

Podemos comenzar esta excursión como las series televisivas: En anteriores excursiones por los alrededores de Matallana de Torío, León….

…Y es que la búsqueda del extinto poblado medieval en torno a la abadía de S. Pedro de Cavatuerta, está muy relacionada con las visitas que hicimos alrededor del pueblo de Matallana, siguiendo las investigaciones de José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, al Valle de Orzonaga y la ermita de Villalfeide.

En Villalfeide nos impresionó la ermita, que está antes del pueblo, con sus impresionantes calaveras empotradas en la pared, sus marcas de canteros y el aire medieval, con puente incluido, que desprende todo el entorno.
En Orzonaga existió el poblado de Lláneces, hoy desaparecido y en sus cercanías, existe una ermita a punto de ser fagocitada por la fértil naturaleza del lugar, que ya ha derribado las cubiertas de la misma y algunas paredes laterales.

Cuando me interesé por las imágenes que en su día pudieron adornar esta ermita de san Mamés (“al que dan de mamar” ¿la leche del conocimiento?) me contaron que la mayor parte de las que había en las parroquias del contorno fueron destruidas o se perdieron durante nuestra guerra civil.

Pero sí, se conservaba en la iglesia de Matallana una virgen de madera de nogal, procedente de la ermita del Orugo , que podéis recordar en esta entrada . Aunque la ermita y el poblado medieval de Valdesalinas ya han desaparecido, la virgen se custodia en la sacristía de la Iglesia de Matallana. No conseguimos contemplarla, por más gestiones que intentamos… pero iniciamos una investigación, pensando que una virgen negra, apunta la posibilidad de que en su día hubiera templarios por la zona.

Comencé la búsqueda y no tardé en dar con documentación de la abadía templaria de Cavatuerta, hoy desaparecida, como los poblados medievales de Lláneces y Valdesalinas.

Pueblos perdidos, de los que perdura más que la historia, la leyenda. De este último junto a la ermita del Orugo, cuenta la leyenda que sus habitantes fueron envenenados en un día de romería, falleciendo todo el pueblo.

Siguiendo el magnifico trabajo de José Manuel González García y Julia Miranda Pérez Seoane, que puede consultarse en la siguiente dirección:
www.saber.es/web/biblioteca/libros/tierras-de-leon/html/85-86/5valle.pdf
y, que en su momento nos condujeron a la ermita de san Mamés de Orzonaga, nos dispusimos a buscar la ubicación de la abadía de Cavatuerta .

Esta abadía fue muy citada en documentos del Siglo X, sobre todo donaciones y compraventas. Una vez desaparecida la abadía, se siguió manteniendo el título de abad al que iban ligadas numerosas posesiones. Por esta razón Don Ramiro Núñez de Guzmán, Señor de Aviados en el Siglo XVI pretendió para él y sus sucesores el derecho a nombrar abad al que iban ligadas las numerosas posesiones de la inexistente abadía.

Pero la pregunta seguía siendo: ¿donde se encontraba exactamente? Pude constatar mirando el SIGPAC que, el topónimo de la llana de San Pedro sigue existiendo en la actualidad, así que la busqué partiendo de Aviados por un camino que bordea el arroyo de los Molinos hasta los restos de una mina abandonada cuyo puente de carga me pareció hecho con una mezcla de materiales modernos, ladrillos y cementos pero también con piedras y materiales procedentes de algún antiguo poblado.

En los alrededores hay varias cuevas o “Cavas” ¿habrá algún túnel torcido (Tuerta)? (La traducción del topónimo nos haría pensar en una piedra o dolmen venerada por los antiguos dentro de una cueva torcida).Y aunque no tuve tiempo de explorarlas, dimos el lugar por localizado.

Contemplando aquella soledad y rodeados de la exuberante vegetación del entorno, nos parecía imposible que allí, junto a los muros del ahora inexistente monasterio, se hubieran desarrollado batallas medievales y turbias maniobras políticas, cuyos recuerdos se esconden en los legajos sombríos.

Volvimos al pueblo para comer el bocadillo y protegernos un poco del cálido sol de julio, dando como digo, por finalizadas nuestras andanzas por la zona, cuando un nuevo descubrimiento volvió a atraer nuestra atención……

Comentaba yo, que no me gustaba el hecho, de que se hubieran usado las piedras, para reutilizarlas en lo que yo creía una antigua mina de carbón.

Entonces un contertulio dijo: ¿qué mina de carbón? Esa mina era de uranio.

Templarios, con vírgenes morenas, aldeas, con sus pobladores envenenados y ahora una mina ¡de uranio! Esto si que era interesante. Necesitaba saber más. Había oído hablar en los años setenta de una veta de uranio, que iba desde Cistierna hasta la Robla, pero la bocamina más cercana, al lugar en que nos encontrábamos, estaba en Solana de Fenar.

Busqué por Internet y efectivamente en los periódicos de época se comentaba el hallazgo de varias vetas muy ricas y una historia rocambolesca con el Instituto Palinológico (análisis del polen fosilizado) y la extinta Caja León, como protagonistas.

Concretamente en el diario El País de 28 de marzo de 1981 se señalaba la existencia de uranio en dos grandes franjas en la provincia de León de un tamaño entre 80 y 100 Km de longitud, según documentos confidenciales, enviados por la caja leonesa, a la Junta de Energía Nuclear y a la Presidencia de Gobierno. Se dice también que los informes se habían mantenido en secreto desde la primavera de 1979, fecha en que el Director del Instituto Palinológico detectó la presencia de radiaciones anormalmente altas en la zona, conocida como el “Valle del olvido” cerca de la Robla. Se prohibió expresamente hacer copias de la documentación y solamente un número muy reducido de altos cargos tenía noticias del informe. En dicho informe se delimitaba exactamente la localización geográfica de los yacimientos, la forma de los mismos y se pedía también una investigación sanitaria de los pueblos afectados. El informe añade a estos datos, un resumen cronológico de las investigaciones, destacando que éstas comenzaron como una derivación de otros estudios encargados al Instituto bajo el nombre de "Proyecto carbonífero", en el que participaba la Caja de Ahorros y la Ohio State University, dentro del tratado de amistad y cooperación firmado entre Estados Unidos y España en 1977.

Los datos fueron secretos y no han trascendido al público en general, aunque la gente del lugar, como ha trabajado en ello, lo sabe y se comenta. Ahora seguramente se han descatalogado, pues al menos a día de hoy, se encuentran en la página web:
http://valdesabero.iespana.es/uranio.htm
http://valledesabero.webhispana.net/uranio.htm

Se señala que, tras el descubrimiento de radiaciones altas -entre tres y treinta veces por encima de lo normal- en rocas de origen sedimentario, se decidió investigar la "fuente" del yacimiento.En la prospección, al margen de estudios geológicos o palinológicos previos -análisis del polen fosilizado-, se utilizó básicamente un escintilómetro, versión actualizada de los contadores Geiger. Las mediciones llevadas a cabo en este material dieron índices de 1.800 cps (pulsos por segundo) y, en general, de 200 a 400 cps en zonas donde la radiación normal debería haber sido diez veces inferior. Por ejemplo, se ha descubierto el campo uranífero hidrotermal mayor del mundo, Tabúlica-2, gracias a un aumento de sólo dos veces la radiación sobre el fondo: 80 cps respecto a 160; este yacimiento que vale billones de dólares, no es mayor que un campo de futbol".

Por último, y tras recordar que el valor práctico de las mediciones está en función de las características de los yacimientos, del grado de concentración del mineral y de las facilidades que la zona pueda ofrecer -infraestructura- para su explotación, se destacaba que los límites de rentabilidad son perfectamente alcanzables en León y que, en todo caso, resultaba evidente la urgencia de realizar un estudio geológico detallado de toda la zona, otro geoquímico de las aguas para concretar su contenido en U-238 y U-235, un estudio aeromagnético y aéreo de radicación y "una serie de sondeos poco profundos".

El final de la historia: el Director del instituto fue cesado al poco tiempo y el presidente de la Caja “jubilado por edad”. Por mi parte hice preguntas, investigué en varios organismos y al final llegué a la conclusión de que en aquel tiempo se impuso la ley del silencio, pero yo dejo aquí constancia de todo, para el que quiera seguir investigando y conociendo nuestra historia y nuestras riquezas económicas.

¡Hay que ver lo que da de sí la búsqueda de un poblado medieval en León!

03 agosto 2009

El mar


Estamos de vuelta de nuestras vacaciones junto al mar...
Qué hermosura de sol resplandeciente y mar en calma, transparente y templado...
Nos quedan las fotos y la esperanza de volver muy pronto.


Aunque nuestros recuerdos no tienen nada que ver con la triste canción de Alfonsina...¡es tan bonita, escuchadla mirando la foto!

23 julio 2009

San Mamés de Orzonaga y Llánaces

Recuerdo que un día, hablamos de Orzonaga, mientras tomabamos café al final de una jornada de senderismo.

Estábamos con los integrantes del grupo “Guheko”.

Les comenté que había leído algo interesante sobre la ermita de San Mamés de Orzonaga y que ellos, veteranos montañeros y andarines, por vericuetos y sendas imposibles, me dijeron que no conocían la ruta, aunque sí había una senda forestal que cruzaba desde Orzonaga a Llomberas a través de un hayedo espectacular.
Nos pareció interesante ir a investigar...

Había leído también sobre el origen del topónimo “Orzonaga”, del que han especulado personalidades de la categoría de Menéndez Pidal, entre otros, sin ponerse de acuerdo, aunque yo os confieso que, después de haber recorrido el terreno, me quedo con la raiz ARTSU (Zarzal), lugar pedregoso de difícil acceso.

M. Glez. Flórez cree que se trata del territorio ocupado por los Orgenomescos. J. M. González y Julia Miranda en su “Carta arqueológica y estudio histórico del valle de Orzonaga” nos dicen que ya aparece documentado desde principios del siglo XI. Me remito a su documentado estudio del lugar que nos ocupa.


La ermita en plena naturaleza, con sus extraños símbolos grabados en piedra seguía atrayendo poderosamente mi atención, así que a la primera ocasión que se nos presentó, armados de mochila y bocata nos presentamos en el pueblo de Orzonaga, cogiendo una desviación hacia la mitad de Matallana de Torío.

Consultamos con las personas que encontramos en una placeta con sombrajo, situada al final del pueblo. Nos atendieron amablemente, nos dieron fotocopias de las coplas y canciones del lugar, pero no conocían ningún camino que condujese a la ermita, así que después de despedirnos nos dirigimos al hayedo por el camino que enlaza con Llombera.

Yo había visto por internet, en el mapa del SIGPAC, que la ermita se encontraba junto al arroyo Portilla, así que iba escuchando el rumor del agua para orientarme, hasta que en un momento determinado dejó de oírse.

Nos desorientó al seguir por el sendero desde el que se contemplaban los picos y montes, que si antes habíamos aprendido sus nombres a través de los mapas, ahora conocíamos también las leyendas de los tesoros que escondían, gracias a las fotocopias de las coplas recibidas en Orzonaga.

Durante todo el recorrido sólo encontramos una finca labrada en estos terrenos, ahora comidos por un bosque feraz, con lo codiciadas que fueron en tiempos.

Y es que parece ser que por aquí hubo un pueblo hoy desaparecido: Lláneces y que antiguamente pleitearon por el aprovechamiento de sus territorios los vecinos de Orzonaga con la Abadía de San Isidoro porque según esta “se los tienen entrados e ocupados”.

Entre 1534 y 1535 se falla a favor de la Abadía, puesto que probó “bien e cumplidamente” su propiedad sobre Lláneces.  Sin embargo, se concede a los de Orzonaga el derecho de pacer con todo su ganado en dicho territorio de Lláneces. Posteriormente perdieron todos los derechos en virtud de otra sentencia, dictada en Valladolid el 27/08/1559, porque, según la misma, el derecho a pacer había sido dado por derecho de arrendamiento.

Pero ¿dónde estuvo ubicado este pueblo?. Pues parece ser que en lugar denominado los Mallaos, junto al pico Águila.

Según la tradición popular en los Mallaos vivieron los “moros” y por debajo de la fuente de “Los matones” el terreno presenta una coloración blanquecina diferente de los alrededores y semejante a la que presentan los hornos de cal, de lo que se deduce que aquí hubo un calero. Los viejos del lugar también oyeron decir que antiguamente aparecieron tumbas y se encontraron también restos de cerámica y escorias fundidas, por lo que en ese lugar debió de haber un asentamiento.

Ya estaba identificado el pueblo. Había constancia de tres ermitas documentadas en el valle, la de S.Roque, a la entrada del valle, se conserva para el culto. Las otras dos, la de San Juan y la de San Mamés se encuentran en ruinas.

Esta última, cuando la localizamos al fin, en una segunda excursión, estaba mucho más deteriorada de lo que figuraba en el artículo antes mencionado.

En opinión de sus autores la actual ruina fue en su tiempo la iglesia de Lláneces y después de la desaparición del pueblo se convirtió en ermita, en el siglo XVI.


Sigamos con nuestra excursión: Descubrimos la escondida ermita, siguiendo el arroyo de la Portilla, con mucha dificultad, pues estaba comido por la vegetación exuberante del lugar.

De repente intuimos unas ruinas entre los árboles, con los techos desplomados, sus muros de fuertes bloque de piedras calizas con rosetas y cruces grabadas en la piedra, abrían paso a fornidos árboles y algunos habían crecido sobre ellas, como por encanto.

Ya no pude ver una estrella de ocho puntas grabada sobre el altar, ni una lápida sobre una gran piedra de la cabecera del templo, que estaban documentadas en el trabajo de J. M. González y Julia Miranda, pues se habían derrumbado.

Además de la cabecera, la bóveda de cañón también se ha desplomado, así quelos modillones, que adornaban y soportaban la techumbre, se encuentran también desperdigados por el suelo.

Impresionado por la soledad de esa ruina venerable, yo me sentía como Indiana Jones en el templo perdido, recordé el libro de Nicholas Wilcox “Los templarios y la mesa de Salomón y sin saber por qué me sentí como el Baal Shem, el maestro del nombre, así que en mal momento se me ocurrió pronunciar el “Sem Shemaforash”, la forma primordial de la materia. No sé si sería a causa de las poderosas vibraciones del nombre secreto de Dios o porque los muros ya no estaban acostumbrados a la presencia humana en el entorno, o porque los genios del bosque me quisieron castigar por mi osadía, pero lo cierto es que se me vino un trozo de piedra encima y sólo me salvó de pegarme un fuerte costalazo, la rama de un frondoso árbol que se encontraba a mi lado.

Dice Juan Eslava Galán, alias Nicholas Wilcox, que el hombre primitivo, más hermanado que nosotros con la tierra, la cual también es considerada como ser inteligente, percibía la vibraciones de la naturaleza. Así a las corrientes magnéticas, que las recorrían como regueros, las llamaba “cuélebres”. En los lugares donde fluía la energía, plantaban un dólmen y así la energía se concentraba en él. Una cueva se convertiría en su imaginación en el útero de la Magna Mater Tierra. Las piedras esféricas, recibían culto, pues representaban el huevo cósmico, “la diosa madre” y la fecundidad fue el conocimiento clave de la época y el origen de la revolución agrícola en el neolítico. Tuvieron que inventar además el concepto tiempo, para comprender la procreación y para las labores en el campo. Como no tenían reloj, observaron el cielo... para vivir, sembrar y recoger. Hace catorce mil años el equinoccio de primavera tenía su punto vernal en la constelación de Virgo y su estrella principal era Spica, la espiga, entonces aparecieron unos nuevos símbolos: la virgen y una espiga.

Volvimos de la excursión comentando cómo esos vestigios de religiones naturales, perduran disfrazados en la actualidad. En nuestras andanzas, habíamos detectado una gran concentración de estos símbolos, en un amplio espacio por los alrededores de Vegacervera. Leyendas de cuélebres en Gete y junto a Villalfeide, historias de cuevas como la de las Golondrinas en las Hoces que esconden un tesoro ¿espiritual?, una virgen esculpida en madera de nogal, la del Orugo y una antigua encomienda templaría, la de San Pedro de Cavatuerta (Pedro=piedra, a la que venerar en una cava=cueva, tuerta=torcida) cerca de Aviados. Nos quedaban pues, muchos sitios llenos de misterios, interesantes para visitar.

Y para que no creáis que somos descreídos, para finalizar os contaremos la historia de San Mamés, un santo muy popular de origen bizantino. Nació en una cárcel, donde se encontraban sus padres, los cuales murieron durante el cautiverio y fue educado por una viuda rica llamada Ammia. San Mamés, quiere decir “al que dan de mamar" ¿el conocimiento?. Por sus ideas religiosas fue torturado, pero un ángel lo libera y lo manda refugiarse en un monte cercano. Capturado de nuevo, en el circo consigue amansar a las fieras y con el abdomen desgarrado por un tridente, escapa de nuevo a una cueva donde muere, siendo invitado a subir al cielo por los ángeles. Sobre la tumba del santo se construyó un santuario, donde acudían muchos peregrinos, debido a los milagros que allí se producían. Después el culto se trasladó a Constantinopla y desde allí la cabeza del santo fue llevada a Langres, cerca de Dijón, en Francia. Los peregrinos a Santiago trajeron su devoción a España y auque el martirologio conmemora a San Mamés el día 17 de agosto en nuestro país tradicionalmente se celebra el 7 del mismo mes. Debemos solicitar su protección para sanar las enfermedades del abdomen y también es protector de los ganados. ¿os acordáis de cuando amansó a las fieras del circo y escapó con los intestinos entre las manos? Pues eso.

14 julio 2009

Praga en julio


Llegamos a la capital de la vieja Bohemia en un avión, que estuvo dudando de si recibirnos en su caliente vientre. Decía la azafata, que debido a las altas temperaturas, el aire acondicionado no aseguraba que todos los pasajeros pudieran tener un vuelo perfecto y quería dejar algunos para el avión siguiente, que debido a los retrasos del embarque, ya estaba en pista y finalmente, salió con los trasladados, justo después de nosotros. Dábamos estas explicaciones a los compañeros que ignoraban el retraso, mientras veíamos los montes nevados por la ventanilla y ya en las proximidades de Praga, los perfiles de la ciudad.
En el hotel D. Giovanni, de la lujosa cadena Dorint, nombrado en recuerdo de la famosa ópera de Mozart estrenada en Praga, nos esperaba un apetitoso buffet. Lo mismo que en días sucesivos, yo degusté los arenques enroscados, el salmón ahumado y otros deliciosos pescados en salazón. Me gustaban las salsas blancas, unas hechas con yogures suaves y otras con un dulce sabor a flores picantes. Me servía salchichas y choricitos fritos y muchas otras cosas que no están para ser enumeradas aquí.
Nuestro dormitorio era cómodo y elegante, sobre las camas se enroscaban las típicas fundas nórdicas individuales, de blanco algodón damasquinado. El balcón daba a la avenida y se veían las paradas de autobuses entre los dobles carriles y la entrada al metro de la famosa línea verde. Sorprendía que la cera de enfrente, que presentaba una verja de hierro y tras de ella un extenso bosque de viejos árboles, fuera en realidad el cementerio judío, donde reposan los restos del conocido escritor Kafka; la protección de los altos plátanos apenas dejaba vislumbrar las piedras de las cabeceras de las tumbas.
Por la mañana nos esperaba el autobús con Antonio, nuestro chofer, Belén, nuestra eficaz guía española, que nos acompañaba en toda la excursión y Helena, nuestra erudita guía checa que, en un español con gran riqueza de vocabulario y cultismos, nos explicó, a veces con sentido del humor y cuando fue preciso, con sentimiento, todo lo que se refería a este país.
Nosotros la seguíamos entre las calles, escuchando por nuestros auriculares la voz captada por un trasmisor que nos colgamos del cuello. Si nos deteníamos perdíamos la señal y buscábamos entre el gentío la flor de plástico azul, que su mano levantaba sobre la multitud. Había un verdadero tropel de turistas por el centro histórico. Los grupos nos apelotonábamos, esperando unos por otros para contemplar en los mejores ángulos los puntos de interés. Siempre con cordialidad, compartíamos aquellas bellezas monumentales entusiasmados.
Habíamos dejado el autobús junto a un puente sobre el Moldava o Ultava, ¡Hay que ver, qué río, con dos nombres! Mirábamos el Metrónomo en lo alto de la colina del parque Petrín y debíamos memorizar también al otro lado del río la calle Paris, con sus alamedas de tilos aromáticos, pues ambos datos nos servirían de referencia para volver al bus. Nos echamos a andar por el Barrio Judío, sólo callejeando, pues a la tarde pagaríamos la entrada y visitaríamos con detenimiento el abandonado Cementerio del guetto, las antiguas sinagogas, entre las cuales la Española nos pareció la más bonita y la Sala Ceremonial.
Antes de las 11 estábamos cogiendo sitio en la Plaza de la Ciudad Vieja, frente al famoso reloj astronómico, para ver cómo se mueven las diferentes figuras: el esqueleto, mueve su cabeza diciendo que no, mientras el turco, la presunción, la avaricia, dicen sí. Desfilan los apóstoles antes del canto del gallo, con el que se paraliza la escena. Después rodeamos la plaza contemplando las típicas casas, los palacios y el conjunto escultórico de Jan Hus. Al día siguiente tuvimos la ocasión de subirnos al Mirador de la torre del Ayuntamiento y ver a vista de pájaro la zona monumental, el verde de los parques y el agua del Moldava serpenteando entre los barrios.
Después de asomarnos a la Plza Wenceslao caminamos por la calle Karlova admirando sus estrecheces y recovecos medievales, algunos edificios esgrafiados, otros adornados con estatuas o con emblemas que les daban nombre. Contemplamos los escaparates de las tiendas de cristal de bohemia, de joyas de granates, tan famosas y bellas. También nos deteníamos ante antiguas casonas que guardaban sus viejas librerías o farmacias o que daban entrada al Teatro Negro de Praga o a otros teatros de Marionetas. Las calesas de caballos pasaban a nuestro lado, ofreciendo sus servicios con cochero enlevitado y también largos coches descapotables, modelos históricos, esperaban en la plaza del pozo de hierro forjado. Multitud de manos nos obsequiaban con folletos que anunciaban conciertos en gran número de iglesias.
Cuando llegamos a la estatua de Carlos IV, rey que ennobleció la ciudad de Praga y fundó su Universidad, nos hicimos esta bella foto de grupo.

Entramos en el peatonal puente de Carlos, donde se dan cita los turistas, músicos, pintores, vendedores...Nosotros nos relajamos un momento observando las estatuas y haciendo nuestras mejores fotos: al río con sus barcas de recreo, a las vistas del Castillo, al parque con su observatorio similar a la parisina torre Eiffel, a las lejanas casas de la ciudad rodeadas de frondas.
Luego seguimos por la margen derecha hasta el Teatro Nacional, por cuya calle nos adentramos en busca de la cervecería U Flecku. Comimos y bebimos su propia y famosa cerveza a los sones de acordeón y trombón de dos viejos soldados, compañeros seguramente del famoso héroe de la literatura checa: el soldado Svej.
El segundo día estuvo lluvioso, ventoso y frío en nuestro recorrido por el Castillo. La historia de Praga se inicia aquí en el siglo IX. El recinto ha ido engrandeciéndose al erigir en su interior palacios, jardines, iglesias, monasterios, calles peculiares como la del Oro y varios edificios cargados de historia.
Llegamos al cambio de guardia y a pesar de la incomodidad del clima disfrutamos de la visita del Palacio, con sus grandes salas góticas y renacentistas y de la catedral de S. Vito. Se construyó en el siglo XIV, bajo la dirección de Matias d´ Arras y Peter Parler, que consiguió maravillosas realizaciones en el alto ábside, en el pórtico de la puerta dorada, etc. Pero a partir del XIX se le añadió un tramo hacia el oeste y las dos puntiagudas torres neogóticas, tan características, tras el campanario de remate barroco, en las panorámicas de la ciudad. De esta forma. pueden disfrutarse de obras de autores de nuestros días, como son las pinturas modernistas de Alfonso Mucha en las vidrieras, o de artistas venecianos medievales, como son los mosaicos dorados de la portada Sur. La riqueza decorativa es sorprendente, tanto como la presencia de importantes monumentos funerarios de los santos nacionales. La capilla de S. Wenceslao está incrustada de joyas y piedras ornamentales en todo el muro, entre frescos góticos y finos dorados. La tumba de S. Juan Nepomuceno, símbolo de la Contrarreforma, de plata maciza, se alza en la girola. La cripta real con los restos de Carlos IV y sus cinco esposas. El mausoleo de Fernando I, su amada esposa e hijo Maximiliano II, hablan en silencio de un pedazo de España insertado en este país, pues este rey, hermano del emperador Carlos V, era nieto de los Reyes Católicos. Esculpido en el escudo se ve el León símbolo de nuestra tierra, como nos mostró la guía. También la bandera checa, roja y amarilla nos resulta tan familiar a los turistas españoles.
Salimos del recinto por el barrio MalaStrana, con sus grandes palacios barrocos, ahora en su mayoría embajadas. Al pasar por la calle Nerudova recordamos cómo este escritor praguense Jan Neruda, aportó su apellido al chileno, para formar el seudónimo de Pablo Neruda. En la calle hay hermosas enseñas en las puertas de las casas, animales y escudos heráldicos que las identificaban cuando aún no existía la numeración de portales. Bajo el arco de las torres llegamos al Puente Carlos y entre las estatuas volvimos al punto donde lo habíamos dejado el día antes. No lejos estaba el Restaurante donde repusimos fuerzas y ropa mojada.
El tercer día visitamos Karlovy Vary. Nuestra guía aprovechó el viaje para contarnos la historia checa. Al acercarnos a la Montaña Blanca habló de las luchas protestantes de 1620. Contó la proeza independentista de 1918 cuando vislumbrábamos la cúpula de S.Cirilo y S. Metodio. Ante los búnkers que se diseminaban en la campiña, relató con tristeza la historia del siglo XX. Entre campos de trigo, cebada, lúpulo, nos habló de la cerveza. 5 barriles al día llegaban a palacio de la 1ª fabrica: Krusovice, que fundó Rodolfo II en 1581. Los sembrados de amapola se utilizan para elaborar con su semilla molida el postre tradicional. También son aficionados a mermeladas de arándanos y diversidad de frutas y a las setas en otoño.
Cuando llegamos al Valle Balneario, con más de 60 fuentes termales, nos sorprendió el lujo y refinamiento de esta ciudad hostelera, dedicada a la salud y al ocio. Las fuentes minerales de 34 a73º de temperatura, surgen en plazas protegidas por templetes o paseos cubiertos de columnatas, entre bellos edificios que albergaron a famosos huéspedes a lo largo de la historia, como el Balneario V a la emperatriz Sissí. Nosotros compramos jarras de porcelana y fuimos catando el agua de diversos chorros según paseábamos entre hermosas casas modernistas imaginando vivir en una película. Y no era tan descabellado porque estábamos en la semana del festival de cine y por allí no faltaban artistas y reporteros.
Como despedida tuvimos la cena de codillo en la famosa cervecería Novoméstský, en rincones bajo tierra, compartidos con los lagares donde fermenta la cerveza. La gozamos con la música en vivo, donde abundaban los temas españoles, que sus músicos saben tararear muy bien.
Al día siguiente salimos para Viena con destino a Budapest, pero eso os lo contaremos en la próxima entrega.
Para saber más sobre Chequia :
http://www.flickr.com/photos/rsas0010/
http://www.guide-prague.cz/?Lang=5
http://www.guiadelmundo.com/fotos/paises/czech_republic/index.html

08 julio 2009

Budapest en julio

Mientras viajábamos por Hungría, con destino a Budapest, nos sorprendían las vastas llanuras, con suaves colinas de un verde esmeralda, salpicadas de cultivos, arboledas, granjas y pueblecitos coloreados de flores. La naturaleza nos iba cautivando con su fuerza. Podíamos comprender a aquellos conquistadores en sus rudos caballos, recuperando en estas amplias tierras, el recuerdo de la estepa de la que procedían. Ahora experimentábamos cómo la Naturaleza, la Historia, el Arte,...ejercían sobre nosotros como un imán con su potente atractivo y belleza.

De buena mañana conocimos a nuestra guía Klara, que nos puso al corriente de la cultura húngara reflejada en su capital Budapest, destruida y reconstruida cinco veces y que renace hoy en día, hacia los nuevos aires de la historia, con gran empuje.
Desde el micrófono del autobús, con profesionalidad y humor, nos instruía nuestra guía. Estaba especialmente dotada para las lenguas urálidas e interesada en que al menos entonáramos, si no aprendiéramos, algunas palabras procedentes de las 4 tribus húngaras. Nos pedía que remarcáramos la longitud y abertura de las vocales, pues si no, dos palabras podrían confundirse(por ejemplo “loco” con “contento”). Klara repetía el nombre de Arpad, con una sonoridad y belleza..., tratando de que nosotros nos esforzáramos en imitarla. Es este un idioma aglutinante, cuyas palabras suelen ser largas, ya que se componen de añadidos de varios significados. Nos dio un ejemplo: para decir “agua mineral sin gas” se emplea una única y larga palabra. Esto hace que ciertas palabras que son semejantes en idiomas occidentales, (por ejemplo: policía= rendersi), resultan en húngaro extrañas a los visitantes. Una cosa tiene fácil: en su gramática sólo hay un pasado en los verbos. Lo que pasó, pasó, no precisan detallar aspectos: ¡Buena filosofía!
Al recorrer la ciudad no podíamos menos de prestar atención al elegante parque automovilístico, que usan los budapestianos como si fueran paraguas, cada vez que caen cuatro gotas. La guía nos hizo saber que, aunque no parecía corresponder con la pobre renta per cápita que tiene el país, realmente, los húngaros al salir del régimen comunista habían sentido ansias de comprar buenos coches, de los que antes habían carecido, aunque fuera a costa de salirse de sus posibilidades. Sin embargo los transportes públicos seguían siendo buenos: En 1896 se inauguró el primer metro continental, el primero del mundo electrificado. Además funcionan tranvías, algunos artísticamente pintados y trolebuses, que son muy ecológicos.
Entre explicaciones ibamos devorando los detalles y el paisaje. El río Danubio es el gran protagonista de la ciudad y sus hermosos puentes. Une las primitivas ciudades de Buda, en la colina, y Pest, en el llano. El puente de las cadenas, en tiempos llamado de Francisco José, fue el primero y un alarde de ingeniería, al sostenerse sobre sus dos torres. El puente de Sissi une la colina de Gellert con el centro capitalino. Esta verde colina, lugar de fuentes termales, muestra el monumento al obispo Gellert, misionero veneciano, que cristianizó la ciudad y educó al hijo del rey S. Esteban, el príncipe S. Imre, el cual dedicó más esfuerzos a la castidad que a dar heredero al país, tras su muerte prematura. Destaca sobre el verdor el magnífico edificio del famoso balneario, que lleva años formando cuerpos esculturales. Los turcos, que se apoderaron de la región y la ciudad, en el siglo XVI, nos han legado el reaprovechamiento de sus aguas termales a través de numerosos balnearios y baños
turcos.

En nuestra primera visita, el autobús nos acercó al casco antiguo de Buda, en su mayor parte reconstruido a finales del siglo XIX en estilos historicistas. El rey Bela IV ha dejado su huella en la ciudad y con buen motivo, pues fue él quien fundó Buda y trasladó aquí la capital , tras la invasión mongola. Su hija Margarita, creó un convento en la isla que lleva su nombre en mitad del río y se la venera con cariño.
Tras una breve explicación en la plaza, con los sones de un violinista callejero, como extraordinaria música de fondo, visitamos la iglesia de Matías. Lleva el nombre del rey, emblemático mecenas renacentista, que rehabilitó la antigua construcción, para celebrar sus esponsales con Beatriz de Aragón, hija del rey de Nápoles. De la antigua, quedan entre otros restos la hermosa torre de Bela IV, con sus tejas de colores. Con Matías Corvino, el siglo XV entra en una época de esplendor. Su símbolo, el cuervo, se prodiga en sus obras públicas de la ciudad y de alrededores, como en Visegrad.
Relumbra al sol la piedra blanca del Bastión de los Pescadores, con sus hermosas vistas del Parlamento a lo lejos, de su fachada al Danubio. Estaba en obras el Palacio Real. Los Habsburgo llegaron para ayudar a expulsar a los turcos a finales del siglo XVII y rigieron el país hasta finales del XIX. La emperatriz Mª Teresa es especialmente querida por la modernización de la ciudad y, tras el levantamiento de 1848, Francisco José o sobre todo, su esposa Sissi. Dejamos este tesoro para otra ocasión. ¡No se nos olvide que queda pendiente!
La siguiente visita fue la Opera del Estado, conquista histórica del periodo nacionalista y de auge cultural del siglo XIX. Se construyen entonces los edificios emblemáticos de: el museo Nacional, Academia de Ciencias, de la Música, la Biblioteca, Teatro Nacional y las grandes mansiones del bulevar Andrassy, la principal avenida de Budapest. La guía nos enseñó la Ópera, con todos sus detalles: la inmensa lámpara que pendía sobre el patio de butacas, el palco del emperador y el que en su ausencia usaba Sissí, las salas de reunión, los balcones y terrazas para disfrutar del exterior... Es un edificio más pequeño que el de Viena, pero tan armonioso y sonoro, que tras su inauguración, causó envidia al emperador, que dejó sola a Sissí en las numerosas ocasiones que gustó de venir a él, según dice la leyenda. Parece ser que la enorme cantidad de músicos angelotes, que adornan por doquier, se encargan en las noches, de mejorar la sonoridad del lugar.

Por la calle Andrassy, gran amigo de Sissí, llegamos a la Plaza de los Héroes, que conmemora el Milenario de 1896, cuando, para celebrar los 1100 años de establecimiento de las tribus magiares, se proyectó esta plaza del Milenium, con una columnata de estatuas de próceres húngaros. Nos hicimos fotos junto a la columna central con los guerreros magiares a caballo, entre ellos el príncipe Arpad. En el siglo X estos príncipes paganos se convirtieron al cristianismo y fueron coronados reyes, por el Papa. La corona, símbolo sagrado, sólo era vista por los nobles, hoy todos podemos admirarla. El primero de los reyes cristianos, S. Esteban, se convirtió en el patrón de Hungría. Su recuerdo pervive en la ciudad, en la basílica que lleva su nombre, en estatuas y monumentos. La columna central está rematada por el arcángel S. Gabriel que presenta las joyas de la coronación. El palacio del Arte flanquea un lado de la plaza y el otro el Museo de Bellas Artes. Al fondo está el jardín que, entre otras cosas, da acceso al Zoológico, con su hermosa entrada de aspecto oriental.
Antes de llegar a comer al famoso restaurante Astoria, pasamos por el Mercado y compramos las cosas típicas de alimentación. Nos encontramos como en casa, rodeados de embutidos, vinos, pimentón y ajos. El paté y los vinos fueron nuestras compras preferidas, reservándonos de otros productos que adquiriríamos en Sazendre al día siguiente.

Por la tarde visitamos el Parlamento. Hungría sufrió grandes pérdidas en la primera y segunda guerra mundial y en 1945 por las tropas rusas. La ciudad quedó destruida. Desde 1990, con la democracia, han ido restaurándose los bellos edificios y el Parlamento, el mayor edificio del país, se ha convertido en el símbolo de la nueva Budapest. El inmenso edificio neogótico, luce en su interior tanto como sorprende por su magnífico exterior. Por dentro como una joya, las paredes doradas y pintadas, las escaleras suntuosas, las magnas salas del Congreso y la Asamblea, las lámparas, esculturas, tapices, alfombras, las nervuras de la cúpula de 96 metros...belleza y distinción para el edificio más emblemático de Hungría.
Al día siguiente nos fuimos a la población de Visegrad en el recodo del Danubio. Salimos de la ciudad, observando desde el autobús las ruinas romanas de Aquincum. La ciudad romana marcaba la frontera con los pueblos bárbaros, que la invadieron en el siglo V al mando del huno Atila. Después de otros pueblos bárbaros, los ávaros permanecieron 3 siglos, hasta que los magiares llegaron de los Urales acaudillados por el príncipe Arpad y dirigieron el país hasta el siglo XIII. Visegrad recoge la tradición de este periodo medieval. Cuando llegamos estaban corriendo justas medievales en un palenque y había un gentío de impresión. Subimos a ver el castillo, situado en el alto de un monte. En algunas estancias se recreaban festines, caza, torturas,..algo que viviría el conde Dracul, uno de los auténticos habitantes del castillo, antes de que el cine deformara sus andanzas.
También paramos en Szentendre, ciudad de artesanos, mercaderes y pescadores, que viven y venden entre callejuelas, lo que atrae a multitud de turismo. Aquí completamos nuestras compras de artesanía en madera o bordados y las cremas de belleza, elaboradas con productos naturales, .
Desde el autobús, el verdor de la vegetación y el Danubio llenaban nuestros ojos. En Hungría no hay mar, pero se presiente un mar subterráneo de agua termal. Mientras viajábamos encontrábamos lagos termales, que se formaban tras la extracción de piedras en las canteras. Esto ha permitido la aparición de un nuevo negocio: turismo náutico en cualquier época del año, con posibilidad de acceder desde los vestuarios hasta el borde de lagos deportivos a través de un tubo térmico.

A la noche teníamos la gran fiesta de despedida: Cena en la isla Margarita. Hombres y mujeres ataviados con el traje popular estaban esperándonos con vino y queso en la explanada de la posada. Luego entramos en el amplio recinto donde las mesas estaban preparadas con la comida tradicional. Llegaron los asados y los postres, escanciados con vino y licores. En el elevado escenario, continuamente se sucedían actuaciones de música zíngara y bailes húngaros, en los que al final participamos los invitados.¡No quiero decir, cómo se disparaban los flases de fotos y vídeos para recoger estos momentos inolvidables!
A continuación crucero por el Danubio, con degustación de champán y sonido de vals. Desde el elegante interior del barco oíamos la descripción de la ciudad e interesantes detalles del Danubio. En la cubierta, sentados bajo la luz de las estrellas, mientras que las luces de la ciudad y los puentes iluminados nos sobrepasaban, pudimos fotografiar cascadas de colores, como si de fuegos artificiales se tratara. Los bellos monumentos sobresalían con sus fachadas brillantes y las cúpulas dominaban el cielo. Fue una fiesta realmente bonita como broche final.
Para saber más:
http://www.flickr.com/photos/rsas0010/
http://www.guide-prague.cz/?Lang=5
http://www.guiadelmundo.com/fotos/paises/czech_republic/index.html

30 junio 2009

Faedo de Ciñera en verano


Hemos vuelto al Faedo de Ciñera para contemplar el bosque en verano.
View Larger MapLos verdes de las hojas tenían un brillo espectacular bañadas por el sol de la tarde. Había mucha gente, familias y grupos de catequesis celebrando la comunión, disfrutando del hermoso día y llenando el ambiente con sus risas y voces infantiles. En las marmitas de gigante los recodos de la roca, que recogían agua saltarina, servían como piscina para el baño de los pies, mientras que los más aguerridos y algunos niños intrépidos subían las rocas con vértigo para los que los observábamos.
Tuvimos la ocasión de charlar con fotógrafos aficionados que se ofrecieron a inmortalizarnos y nosotros a ellos, con los grupos con los que compartimos sendero y hasta con los insectos que calladamente iniciaron contacto con nuestra intuición.
En fin, que fue una gozada.

24 junio 2009

Fiestas de S. Juan y S. Pedro

Ayer después de cenar estuvimos paseando por la ciudad, hacia el río. Bajamos a la orilla del Bernesga, donde los jóvenes, sentados en corros sobre la hierba del paseo peatonal, pertrechados de litronas, alcohol y gusanitos, inundaban las orillas esperando la quema de fuegos artificiales. También los puentes y pasarelas estaban abarrotadas de gente, pero en una de ellas, la más próxima al puente romano, nos situamos un rato, viendo las palmeras de colores que estallaban en el cielo y se reflejaban en el agua. Luego nos alejamos, atufados por el humo y el olor a la pólvora,que ya progresaba por todo el cielo de media ciudad. Subimos al paseo de Salamanca cuando los cohetes arreciaban con un sonido atronador.
Aunque la belleza visual de los fuegos atrae a una gran multitud, la media hora de dinero gastado en ruido, que estallaba mis oídos y humo, que me resecaba la garganta, me dio que pensar...
Me gusta más el sonido de una buena orquesta-dije- y Rafa me recordó que no faltaba música en cada plaza de la ciudad. Pero yo le preparé una orquesta gratis, para que tenga música a su medida y para que todos los que queráis disfrutéis hoy de buenos sonidos:

22 marzo 2009

Viajes por tierras de Luna


Es de todos conocido que los viajes son a veces motivo de agradables sorpresas y fuente de inspiración para los que los realizan, máxime cuando se trata de viajeros por las montañas de León y por sus cauces de agua, donde las janas de las fuentes y las brujas de los manantiales te cuentan viejas historias.
Me documentaba yo, para realizar una excursión a las tierras de Luna . Aquí venimos a encontrarnos con la magia del agua y de los sentimientos. Unas veces con amigos y otras veces por otras razones
En principio busqué sobre la casa de los Quiñones, señores de Luna, porque en el mismo pueblo de las Caldas hay un palacio del siglo XVI y restos de un monasterio junto a la iglesia, la cual tiene una magnífica estampa señorial. Se conservan un par de casas blasonadas y la arrogancia de los actuales edificios parece insinuar un pasado de rancios abolengos.

Con poco esfuerzo averigüé que en 1462, Diego Fernández de Quiñones accede a la nobleza con el título de Conde de Luna. Su solar, entonces, está dotado con importantes fortificaciones, desde el Castillo de Luna a Laguna de Negrillos, pasando por todo el valle regado por el río Luna, que al unírsele el río Omaña toma el nombre de río Órbigo y cuyo señorío llega hasta las tierras del páramo leonés.

Caja España tiene editado un libro "Historia de los Balnearios de la provincia de León" de Wenceslao Alvárez Oblanca y más concretamente sobre el que nos ocupa de Caldas de Luna, se da cuenta de los nombres de todos los propietarios, las propiedades químicas de sus aguas, etc.
Hay en él una precisión curiosa: un intento de embotellado ¡y por parte de un lugareño emprendedor.!
Así que ya iba yo rebuscando datos...Conocía ya el emplazamiento del balneario, el itinerario de acceso y hasta las actividades de montaña y de relax para cada día, que me había proporcionado en un alarde de previsión.

Pero en todas las historias siempre queda un lugar para la magia y en esta también ocurrió.

Como nos quedaba de camino, quise admirar el embalse de Luna con sus puentes al fondo y paramos en los alrededores. Al aparcar el coche junto al pueblecito de Barrios de Luna, cuando admirábamos el paisaje en todo su esplendor, se me acercó un "vejete", de esos que siempre están vigilando el pueblo y me preguntó con recelo:
-¿busca el castillo?, pues, no lo encontrará, lo acabaron de destruir cuando hicieron el pantano, y ¡tenia mucha historia, no crea usted!
Yo le dije que, si se refería al castillo de los Condes y él me contestó:
-Hoy es conocido como de los Condes de Luna y anteriormente, como de D. García, hermano de Alfonso VI, que estuvo preso aquí, para que no pudiera ser rey de Galicia. Y antes aún fue famoso por haber estado encarcelado en él el conde de Saldaña, conocido por el Romance de Bernardo del Carpio.

Ya sabía yo sobre este joven leonés, que venció a los franceses de Carlomagno en la famosa y heroica batalla de Roncesvalles, conocía las alabanzas que le da D. Quijote, cuando le coloca entre sus héroes preferidos y también yo, como el ingenioso hidalgo, he leído con fruición su historia en el Romancero

...Pues aquí estuvo preso su padre, por orden del rey Alfonso II el Casto y ahí en la roca están todavía los pasadizos que conducen a las mazmorras, y cuevas llenas de historias y leyendas.

Seguimos departiendo, aquel campesino y yo, mientras ascendíamos a la presa del embalse, para desde allí contemplar la panorámica que se ofrecía a nuestra vista.
Me contó con su picardía irrespetuosa, cómo Sancho Díaz, conde de Saldaña se "entendía" con Doña Jimena, hermana de Alfonso II el Casto, fruto de estos amores secretos, nació Bernardo.
El buen rey des que lo supo
mandó en el claustro encerralla
y mandó prender al conde
en Luna la torreada...
¡Y nosotros estábamos allí...!
Me dio por decirle:
-¿No resulta emocionante, sentir la proximidad de los personajes históricos, que parecen hablarnos desde las grietas de las peñas?.- Y él me respondió:
-En muchas aventuras de guerra se vio envuelto Bernardo, siempre al lado de sus tío. Muchas veces salvó al Rey en batalla, consiguiendo a cambio la promesa de liberar a su padre de la prisión del castillo de Luna, pero otras tantas Alfonso incumplió la promesa.
El viento suave y susurrante parecía traernos la voz apesadumbrada del joven cuado le recriminaba:
Bastardo me llaman Rey
siendo hijo de tu hermana
tú y los tuyos lo habéis dicho
que otro ninguno osara.
Corriendo el tiempo Alfonso buscó alianzas con Carlomagno, esto no gustó a los astur-leoneses que acaudillados por Bernardo derrotan completamente a los franceses en Roncesvalles, matando incluso al famoso Roldán, mágico caballero, que no podía ser herido. hecho que recoge Cervantes en el Quijote, alabando al héroe leonés, por su astucia, cuando remeda al famoso Arceo y le asfixia entre sus brazos.
De regreso a León me faltó tiempo para ir a la biblioteca y sacar, como si de un tesoro se tratase "Flor Nueva de romances Viejos" en la edición comentada por Menéndez Pidal, "La casada en la muerte" de Lope de Vega y "La Casa de los Celos" de Cervantes. Mientras leo sigo viendo el paisaje del atardecer, con la puesta de sol reflejándose sobre el pantano, junto al viejo labrador que me cuenta la historia y me pregunto: ¿este encuentro fortuito, ocurriría realmente?

20 marzo 2009

Compartiendo con Mª Carmen

He tenido un ratito para entrar en el blog y he visto el de mi amiga MªCarmen. Estamos muy interesadas en meternos en canciones y lo pasamos muy bien... ya veréis lo que da de sí el blog.

07 marzo 2009

El Faedo de Ciñera 07.03.09

Hemos vuelto al Faedo queriendo mostralo a los chicos, pero lo hemos disfrutado solos. Las hayas estaban silenciosas bajo el manto de nieve, pero todo el ambiente estaba inundado del fragor del agua, que corría a borbotones por el estrecho cauce que le permite la hoz de roca caliza o saltando atropelladamente entre las piedras cuando se abre el bosque.
Extrañamente, estuvimos sólos en nuestro periplo, pisando sobre las huellas de otro solitario montañero, único rastro humano sobre la nieve impoluta.

Los recuerdos fotográficos muestran diferencias con respecto a la nieve del día que se lo dimos a conocer a Toño y Raquel, a pesar de que ahora estaba de nuevo nevado. Véamoslo.

01 marzo 2009

Espicha en Oviedo y juegos de autobús

Como todos los años empezamos las excursiones de UCECA con la Espicha del 2009.
  Podéis ver nuestras fotos aquí.
Nunca nos la perdemos porque aprovechamos la parada en Oviedo para visitar a Tere y Jose.
Les llevábamos los regalos de cumpleaños de Tere y santo de Jose y ellos nos dieron los suyos, como solemos hacer siempre.

Rafa Escuchar noticia prepara datos de historia, de literatura o de actualidad, que suelen documentar el artículo de recuerdo y para amenizar el autobús, ahora escuchándolo a través de los auriculares del mp3.

Nos acompañaba Víctor Escuchar noticia(no os perdáis su relato) pero Lu tuvo que quedarse y mis hermanos la echaron de menos, porque el año pasado había venido también.


Salimos a dar una vuelta con mi hermana, mirando tiendas de ropa de etiqueta y luego nos fuimos hacia el Calatrava, edificio moderno que piensa albergar el Palacio de Congresos, aunque de momento funciona como Centro Comercial y allí nos esperaban los autobuses.

Como en toda espicha de UCECA que se precie, no faltó la atracción de que se perdiera el conductor.

Rafa decía que seguramente alguien habría pagado para que no faltara esta atracción, que a falta de gaiteros, que animaran la sobremesa, se hacía indispensable para abrir el apetito.

Me acuerdo del año que paramos en Gijón, no sólo se nos abría el apetito, sino que ya eran casi las cuatro y andábamos dando vueltas a la carretera y por supuesto al estómago. Pero ese problema se solucionó cuando decidieron citar a los comensales frente al autobús a las 2 de la tarde, para que diera tiempo a jugar por las carreteras.

La verdad es que, de todos los años que yo he ido, sólo el año pasado no nos habíamos perdido y yo, ingenua de mí, pensé entonces que los organizadores habían puesto los puntos sobre las íes y que aquello ya no se repetiría más, pero qué va.

¡La búsqueda de laberintos y nuevos caminos hacia el Quelos va en aumento!

Esta vez el conductor salió por la autopista hacia León y dio la vuelta en Mieres. No contento con este bucle, cuando ya íbamos por el camino correcto, llegó a la salida de Bobes- Granda pasó de largo y entramos por una vía posterior, en la que nos encontramos con la gasolinera en la que habíamos girado ¡hasta 6 autobuses! un año de esos pasados, ¡tan desesperados que pisando la línea continua!

¡Que tiempos aquellos! Ahora sólo dos autobuses íbamos a la deriva cuando avanzábamos hacia León, pero en estos momentos tan sólo nuestro conductor merodeaba las lindes de los polígonos industriales próximos a Colloto.

Volvimos sobre nuestros pasos, como siempre en el autobús había cachondeo, un compañero quiso ayudar, pero el chofer le advirtió que tenía GPS... ¡Ay madre mía, con lo bien que llegamos a destino aquella vez que el del autobús paró a preguntar en la gasolinera de la autopista y nos escoltaron los policías de tráfico que a la sazón llegaron allí!.

Volvimos a la autopista de Santander, para coger luego la salida anterior a la que correspondía y después de hacer un ocho o dos y de estar pendiente del móvil que seguramente le iba indicando, el buen hombre llegó al restaurante y todos los pasajeros nos ubicamos en los huecos que quedaban vacantes en el comedor, donde ya los compañeros degustaban los largueros de embutidos, los huevos cocidos, el cabracho y, por supuesto, la joven sidra del año, que estaba buenísima.

Todo resultó muy bien, pero lo mejor, la imprescindible búsqueda del restaurante, entre risas nerviosas y la adivinanza del tiempo final de arribada. ¡No pienso perderme la de la próxima temporada, ya os la contaré!

22 febrero 2009

Mi colega de siempre

Me he puesto muy contenta al conocer goear. Me he suscrito y he empezado a disfrutar de su música.

Enseguida se me ha ocurrido contaros que en el colegio hay alumnos que cantan muy bien y siempre pienso que, si se les promocionase convenientemente, llegarían a ser famosos y a mí me gustaría, que también ricos.

La vitalidad y alegría de varios éxitos del Arrebato se asemeja a la que tienen los muchachos que yo conozco. Escuchándole se crean en mí, imágenes mentales, que me parece que podrían ser ciertas o conseguirse, en las situaciones personales de algunos de ellos.

Es lo que me pasa con esta canción, que es una de mis favoritas. La añado a continuación para que la disfrutéis:

También podéis seguir la letra aquí.

Cuando menos te lo esperas va la vida y te sorprende
Tanto tiempo de vacio que se llena de repente
He vuelto a ver a un buen amigo a mi colega de siempre
Ese que nunca se olvida, ese que vive en tu mente

Como celebrando un gol nos pegamos un abrazo
Pareciamos dos crios nerviosos por encontrarnos
Como te trata la vida, como te tratan los años
Que alegria me da verte

Y ver que en ti nada ha cambiado
Y de repente se paro el reloj
Y volvimos a cantar la envidia por jose,

Un bocata, una cerveza por el callejon,
Y senti con alegria como nos aplaudia el corazón,
Y volvimos a ser guerreros por la libertad
Y la luna nos prestó las llaves
de todas las calles de la ciudad
Y volvimos a sentirnos compañeros de los gatos
Maullando en el tejado de la princesa del barrio

Volvimos a ponerle pegamento a nuestras vidas
Y a cantar por camaron en todas las esquinas
Paseamos por el barrio rebuscando en sus paredes
Los nombres de viejos colegas
con los nuestros aparecen
Eramos una familia que se divierte y se defiende
Cuantas guerras en la espalda
guiñandole un ojo a la suerte
Y de repente se paro el reloj

Y volvimos a cantar la envidia por jose,
Un bocata, una cerveza por el callejón,
Y senti con alegria como nos aplaudia el corazón,
Y volvimos a ser guerreros por la libertad
Y la luna nos prestó las llaves
de todas las calles de la ciudad
Y volvimos a sentirnos compañeros de los gatos
Maullando en el tejado de la princesa del barrio

Volvimos a ponerle pegamento a nuestras vidas
Y a cantar por camaron en todas las esquinas
Y volvimos a sentirnos como lobos callejeros

Fabricantes de la risa, buscadores de respeto
Volvimos a pretar el cinturon de nuestras vidas
Y a cantar por camaron en todas las esquinas
Y volvimos a ser guerreros por la libertad
Y la luna nos prestó las llaves
de toas las calles de la ciudad

Y volvimos a sentirnos compañeros de los gatos
Maullando en el tejado de la princesa del barrio
Volvimos a ponerle pegamento a nuestras vidas
Y a cantar por camaron en todas las esquinas
Y volvimos a ser guerreros por la libertad
Y la luna nos prestó las llaves
de toas las calles de la ciudad

Y volvimos a sentirnos compañeros de los gatos
Maullando en el tejado de la princesa del barrio
Volvimos a ponerle pegamento a nuestras vidas
Y a cantar por camaron en todas las esquinas
Fuente: musica.com
Letra añadida por 4247djh

08 febrero 2009

Javier y los lapiceros

Rafa me esperaba a la puerta de la oficina para ir juntos a casa, aquel jueves después de las ocho, al final de un día de trabajo fatigante. Le acompañaba Emilia y cuando yo me resistía a pasar un rato por ahí, deseando llegar de inmediato a casa, me dijeron que íbamos a tomar una exquisitez gastronómica, que había preparado su marido, el cual nos aguardaba ya en la mesa del local, con todo preparado y con el ruego de que no nos retrasáramos para apreciar el guiso en su punto.

A pesar de mi poco entusiasmo inicial, tengo que reconocer que la calidad del convite venció mi resistencia y tanto me sorprendió la novedad del menú y su sabor tan sabroso, que me ofrecí a explicar la experiencia en un hilo de internet en homenaje a nuestro distinguido cocinero.

En un plato cubierto con servilletas blancas, rodeado de las cuatro copas que contenían un afamado caldo, nos esperaba la sorpresa del gurmet: Lapiceros de morcilla.
-¿Lapiceros de morcilla, cómo puede ser eso?
Algo más de una docena de canutillos, idénticos a lapiceros blancos, tersos al tacto, por su delicada envoltura de oleas de harina con mezcla de maiz y suaves al paladar por el mullido relleno de morcilla, algo picantillo, era el resultado de los desvelos de nuestro amigo por obsequiarnos en aquel atardecer.
- ¡Qué cosa tan exquisita!
Según nos explicó el entusiasta artesano, había que cuidar el punto de la masa en la que se iba a posar la fritura de morcilla y lo que yo creo sería lo más difícil, pasar los lapiceros por la sartén, para obtener el resultado final de cohesión.
Seguramente que hay que ser muy diestros para que salgan de la sarten tan enteros y crujientes. La verdad es que además de que estaban ríquisimos, los lapiceros tenían una presencia fantástica.

Estamos muy agradecidos a Javier por hacernos partícipes de este manjar y esperamos que no pierda las habilidades y nos invite otra vez .

07 febrero 2009

Alegría

En la página que aparece este gif animado hay montón de ellos de diferentes temas

Son muy bonitos como veis.

05 febrero 2009

La nieve en el colegio

Mi agradecimiento a Sonia y a los profesores de Religión,
en cuya página he conocido el manejo de este recurso tan interesante.
Y, por supuesto a Víctor, que siempre me enseña y aclara todo.
El programa con el que se confecciona tiene varios efectos, ¿qué os parece este?


En próximos hilos veremos nuevas presentaciones.

04 febrero 2009

Fausto en Gijón

Rafa tenía muchas ganas de estar un rato con su amigo Fausto. Poder recordar la infancia con su amigo de siempre.


Se habían puesto en contacto a través del foro de Palacios de la Valduerna, después de pasar tantos años sin verse. Enseguida Fausto había venido a ver a Rafa a la oficina y se habían dado un abrazo, pero se hacía imprescindible gastar una tarde juntos o mejor un día entero y por eso acordamos verle en Gijón aquel sábado.
Yo tenía ganas de callejear por la ciudad, pues, desde que iba con mis padres a veranear, no habíamos estado allí más que con prisas y añoraba aquellas tardes lánguidas en las que el olor a yodo se te metía en la piel a través de ese “dolce far niente”.

Las previsiones meteorológicas te ponían los pelos de punta, se esperaban nevadas en todo el país y ya habíamos visto por los telediarios, que era cierta la amenaza de dejar en la cuneta a los coches que no llevaran cadenas. Esto nos hizo adoptar una opción nueva de viaje: iríamos en el ALSA. “No hay mal que por bien no venga”, dice el refrán y ese fue nuestro caso, pues descubrimos lo bien que nos resultó y ahora lo usaremos más, cuando lo requieran las circunstancias.

A pesar de lo pronosticado el tiempo fue fabuloso. Al rededor de las 11 de la mañana pinteaba, pero el cielo fue abriendo y llegó a salir el sol después del medio día. Paseando por el muro se disfrutaba de una temperatura suave, sin una brisa. Parecía imposible que sólo hiciera unos días, desde que las inmensas olas se hubieran tragado a un fotógrafo, a la vista de numerosos turistas, que también inmortalizaban con sus cámaras el tremendo poder del mar en furia.Ahora por las escaleras del Club Náutico subía un bañista después de pasar las agrestes rocas, negras de salitre, entre espumas blancas. En la playa paseaban los perritos, de la rienda de sus dueños, autorizados a usar una zona determinada si recogían los excrementos. En el agua se veían los surfistas, manejando con pericia sus tablas, en las que se paseaban subidos a las olas. En la arena se debatía un partido “jóvenes-adultos” en el que estos últimos, colorados y resollando, daban “el do de pecho”. Nosotros paseamos y fotografiamos algunos detalles, hasta llegar al Piles donde nos encontró Fausto.

Tenta no venía con él, pues tenía trabajo, así que decidimos una próxima visita, mejor organizada, que nos permitiera estar juntos los cuatro y nos fuimos hablando y recorriendo rincones de la ciudad, a los que Fausto siempre ponía un comentario. ¡Gracias por tus atenciones! Como ya llevaba muchos años viviendo en Gijón y se sabía las mejoras que se habían hecho y los proyectos que estaban por hacer, nos iba dando toda clase de informaciones, como un buen cicerone.

Hubo tiempo para repasar lo que nos había deparado el destino y recordar los detalles de la infancia, cuando los días pasaban entre juegos y amigos, dejando lugar para apreciar los más pequeños detalles de la vida. Ahora no íbamos a dejar pasar la ocasión de encontrarnos de nuevo. Cuando estuviéramos de vacaciones, trataríamos de juntarnos y disfrutar de lo que aún queda en el pueblo y en sus gentes. Con este firme propósito nos despedimos, seguros de no perder el contacto nunca más y haciendo cábalas de cuándo sería el día, que pasaramos juntos un rato tan bueno.

28 enero 2009

Faedo de Ciñera 24.01.09

Ved lo bonito que estaba el Faedo el día que fuimos con Toño y Raquel. La nieve lo cubría todo y pintaba una línea blanca sobre los bordes de las ramas y los troncos de los árboles. Tuvimos un hermoso día de sol, que nos hizo soportar el frío que trasmitía el entorno, sobre todo en la humbría. El río corría vigoroso haciendo torbellinos por doquier. En el suelo nuestras pisadas dejaban huellas perfectas de relieve, en las que se podían apreciar los detalles de la suela de nuestras botas.
Esperamos regresar en otras ocasiones para ir notando la diferencia estacional.

11 enero 2009

Toral de los Guzmanes

Toral de los Guzmanes es un pueblo de Tierra de Campos, cuyo castillo ha sido testigo de antiguos días de esplendor, de luchas y penurias. Ahora dormita plácidamente como un León, pero cuidado... que siempre acaba despertando.P1030271
Llegamos una mañana de invierno con nuestros amigos Toño y Raquel dispuestos a no perder un detalle de todo lo que atesora de historia y belleza.
Toral aparece ya en documentos del año 980. Hasta bien entrada la época moderna se llamó Toral de la Vega, pasando después a denominarse de los Guzmanes, por ser éstos, durante mucho tiempo, los señores de la villa.
Estas tierras serán ocupadas por los suevos y luego los visigodos, recibiendo el nombre de "campos góticos". Hacia el año 833, Abd-al-Azíz llega hasta los márgenes del Esla. Alfonso III reconquista "La tierra de Campos" y la Ribera del Duero, pasando a pertenecer a la diócesis de Oviedo y permaneciendo en ella hasta épocas bien recientes (1955).
En las proximidades del siglo X llega Almanzor, que inicia sus correrías por la España cristiana, siendo Toral lugar de paso y saqueo de sus ejércitos. El principal papel repoblador lo lleva a cabo Fernando II de León (1157-1188). En el año 1027 el rey Vermudo II hace donación, con derecho hereditario, de la villa a Munio Fernández, recibiendo un caballo. A partir de este momento la historia de nuestra villa está intimamente ligada a la de Valencia de Don Juan. Los Condes de Valencia fueron también los de Toral, en tiempos de D. Enrique de Acuña, cuando tiene lugar un contrato de foro y censo perpetuo, en virtud del cual, Toral podia tomar y llevar agua de la villa de Valencia, a los molinos de Toral y Villa Palmar (encomienda templaria).
Señores de la Villa fueron los Guzmanes, uno de los más insignes y poderosos fue D. Ramiro Núñez de Guzmán, comunero de León, algo que hay que reivindicar entre aquellos que creen que los comuneros sólo eran de Valladolid.
Excluido del perdón que el 28 de Octubre de 1522 otorgó Carlos I a los que se habían opuesto a él en la Guerra de los Comuneros, se le condena a muerte, por lo que huye a Portugal. Entonces el Emperador ordena el secuestro de sus cuantiosos bienes y fortalezas. Su esposa Dña. Maria de Quiñones avisó a sus vasallos y leales, y saliendo de León, se dirigió a Toral, reparó los muros que rodeaban el Palacio, hizo acopio de víveres, y así preparada esperó la llegada de sus adversarios, oponiendo tal resistencia que no fue posible tomar la fortaleza.
En 1527, para solemnizar el alumbramiento de la emperatriz Isabel, Carlos I, concedió un gran perdón que alcanzó a Don Ramiro, y se devolvieron parte de los bienes confiscados a sus hijos.botijos
El Palacio de los Guzmanes es una Joya de la arquitectura en tapial, construido en el siglo XIII; es un vasto cuadrilátero con torreones a los ángulos, de los que hemos recuperado tres que son iguales en dimensión y trazado, el cuarto torreón es aún de mayor envergadura que los otros y aunque sólo se conservan los cimientos hoy ha sido reedificado.
La puerta principal es un simple arco redondo, hecho de ladrillo con friso de esquinillas y recuadro, encima del cual están los escudos de armas de sus propietarios. Hasta hace unos años podía verse un profundo foso alrededor, hoy rellenado en su totalidad.
Restaurado y rehabilitado, acoge distintos servicios municipales: Casa Consistorial, Consultorio médico, Biblioteca y el Museo del Botijo que es uno de los atractivos más interesantes del mismo.
Se pueden ver más de 2500 ejemplares de toda España, de diversos coloridos y formas. Es algo genial.
Para acabar la excursión nos fuimos a comer a Villamañán, al restaurante del hermano de Miro. Aún estaban de vacaciones navideñas así que acabamos en otro, porque la oferta turística es abundante, debido a las bodegas que atraen a tanta gente...y luego dimos un paseito por el pueblo.