20 junio 2014

La Mata, dorada playa de primavera

Los amigos que seguís este blog os estaréis preguntando: ¿por qué estos tíos dejan de escribir en mayo? pues porque nos vamos a la Mata. No se trata de la Mata de la Bérbula, La Mata de Curueño, La Mata de Monteagudo, La Mata de la Riba, porlas que hemos peregrinado en el Viejo Camino de Santiago o de la montaña. Se trata de la Mata de Torrevieja.

También llamada Torrelamata, es una pedanía de Torrevieja. Sí la de las famosas habaneras. En La Mata disfrutamos de la playa, paseamos junto al mar como los niños del Pireo, leemos libros, nos reencontramos con los amigos, que igual que nosotros todos los años acuden a la cita vacacional, descansamos...

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En fin, como dice la canción: "La Mata doradas playas de primavera, La Mata vivir quisiera siempre en tus tierras"

Lo primero que hacemos al llegar es izar la bandera de León en nuestra terraza.

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No os imagináis la cantidad de gente que al pasear se para y pregunta: ¿Ah, pero también sois de León? y es que en La Mata veranea mucha gente, también de nuestra tierra.

Cuando no estamos bañándonos en sus preciosas playas, paseamos hasta la plaza del embarcadero, hasta el puerto romano o cuando ya está anocheciendo, para robar la última foto al sol, que se pone junto al paraje natural del molino del agua, o ir al Parque Natural de las Salinas.

Dicen los historiadores que la localidad se originó gracias a la explotación de la Sal desde tiempos de los romanos, de los que quedan restos de su puerto.

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Junto al embarcadero debieron de construir una torre, no la que vemos en la actualidad, que fue reconstruida sobre las restos de otras anteriores en el siglo XVI, por el ingeniero Juan Bautista Antonelli.

Allí vamos al amanecer a disfrutar de la brisa y apoyados en el murete, queremos imaginar la angustia de los defensores de esta torre medieval, cuando el 15 de agosto de 1358 la flota de don Pedro el Cruel o el Justiciero, llamado así según quien lo cuente, estando en guerra con Aragón, se dirigía desde Cartagena para atacar Alicante y lo destrozó con su artillería, mandando prender fuego a las casas colindantes de las familias de la guarnición de los 10 arqueros. Pobrecillos, que tuvieron que escapar hacia el castillo de Guardamar.


La bonita torre que hoy preside nuestros paseos por la plaza, fue destruida y reconstruida de nuevo en sucesivas ocasiones, por causas guerreras o fenómenos naturales, como terremotos, que son frecuentes aquí. En 1982 ante la amenaza de derrumbe definitivo fue restaurada por el Ayuntamiento.

En la descripción que realiza el ingeniero militar Pedro De Navas en 1787, señala que disponía de un cañón de bronce para defender al pueblo de los ataques berberiscos.

En la biblioteca tuvimos ocasión de consultar un blog muy interesante con más de seiscientas mil visitas: franciscorebollo.blogspot.com en el que podéis leer muchas más curiosidades.

En él pudimos leer muchísimas historias, anécdotas o leyendas, como por ejemplo el nombre de Torrelamata, que hace mención por un lado a la inmemorial Torre de la que estamos hablando y por el otro a "la mata", un arbusto lentisco típico del Mediterráneo que, en su tiempo fue muy abundante en las cercanías del embarcadero de la sal. En la actualidad lo podemos ver en la plaza del pueblo y también en el parque natural. Debió de ser bastante grande el susodicho lentisco porque, los marineros tradicionales nos cuentan que antiguamente para efectuar las maniobras de entrada al puerto se orientaban al divisar por un lado la torre y por otro el gigantesco lentisco surgiendo así la leyenda de Torrelamata.


Se suponía que la Torre era una antigua fortificación de la época de los romanos. Se ubicó en la entrada del muelle para cargar la sal. En esta época los arqueólogos dicen que hay indicios de una factoría de salazón en la parte norte de La Laguna, también en la parte cercana al Acequión, que hoy recibe el nombre de Puerto Romano, se han encontrado ánforas y restos arqueológicos de un primitivo embarcadero del siglo primero después de Cristo. Parece ser que desde aquí se exportaba a Roma el "garum". Se trataba de un compuesto muy apreciado, formado por sal, sardinas, salmonetes, boquerones y otros pescados de la zona, que se dejaban en salmuera y luego,maceraban al sol durante el verano, junto con hierbas aromáticas,como tomillo, hierbabuena... todo esto se removía varias veces al día y se almacenaba en las ánforas, para enviarlo desde aquí a la capital del imperio, donde era considerado un carísimo alimento, con propiedades afrodisíacas. O sea, que el Chumi churri de las barbacoas del gran Julio César salía de este lugar, en el que ahora nos encontramos, ¡fijaos que importancia!

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De nuevo en la ensoñación, podéis imaginar mientras contempláis el horizonte, los antiguos barcos exportando vía marítima a Génova, Nápoles, Niza y los más importantes puertos del Mediterráneo. Todo desde este paraíso turístico en el que se ha convertido en la actualidad.

Pero volvamos a las Salinas...en el Código de las Siete Partidas de Alfonso X el sabio, se dispone que la rentas de la sal son para los Reyes.Las regalías eran pues derechos económicos para la corona. Su hijo Sancho el Bravo concede las salinas de la vecina Torrevieja a la gente de Orihuela, quedando las de la Mata para la corona, por las grandes rentas que aportaba.

En 1465 las encontramos arrendadas por la familia Santángel, judíos conversos procedentes de Aragón, que fueron los arrendatarios por más de 47 años. El primero de la saga, Luis Santángel, era escribano al servicio de la casa real aragonesa, lo que le permitió estar presente en las Capitulaciones de Santa Fe, donde se le presentó la ocasión de realizar un préstamo de 1.400.000 maravedíes. Esta cantidad le sirvió de anticipo para el arrendamiento de las salinas de la Mata y aunque el importe parece importante las salinas estaban consideradas las mejores de la corona.

Luego, en virtud de una Real Orden del 21 de octubre de 1802, cómo nos recuerda un monolito en el embarcadero de la sal, el rey Carlos IV mandó trasladar los edificios de las Reales Salinas de Torrelamata a la nueva población de Torrevieja. El 3 de marzo de 1803 se dio cumplimiento a este Real Orden y en 1830 la Real Audiencia de Valencia nombra el primer Ayuntamiento de Torrevieja.


Lo que parece un golpe final, para este hermoso pueblo, no lo fue en realidad, pues hoy podemos disfrutar desde 1994 del parque natural protegido, desde cuyos observatorios podemos ver una gran cantidad de aves como dije al principio, observar las bonitas puestas de sol entre los pinos que rodean la Laguna Salinera.


Las Viñas que adornan su entorno, convertidas por la mano experta de bodegueros como Simón, en vermut casero o el vino blanco de la Mata, con Denominación de Origen Protegida, elaborado con uva Merseguera, de forma artesanal, en estos viñedos centenarios, por no verse afectados por la filoxera, plaga que no prosperó en este suelo arenoso y árido de las 75 hectáreas alrededor del Parque Natural.



Las viejas casitas marineras se transformaron en viviendas turísticas, llenas de gentes hablando distintos idiomas. Aquí tienen su hogar alemanes, ingleses, personas procedentes de toda España y de Europa, como una actual Babel, porque todos vienen a disfrutar de estas magníficas playas

Así con estas historias y os paseos se nos va haciendo de noche, pero todavía nos da tiempo de hacer una foto junto al paraje Natural del Molino del Agua.

Hasta mañana amigos.


05 mayo 2014

Del Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y a Fasgar: Viejo Camino de Santiago

Amigos, os presentamos la etapa del Viejo Camino de Santiago desde el Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y desde ahí a Fasgar.

El día que iniciamos esta etapa paramos en Riello (Ved nuestro reportaje fotográfico) para saludar a los amigos que hicimos en el recorrido de la etapa anterior, Toche, Esteban, Mar, Elena, para quedar con ellos y vernos al final de nuestro recorrido, al atardecer.
Mientras tomábamos el café mañanero en el bar de Villamor de Riello cayó una tormenta, pero pronto volvió a salir el sol, lo que aprovechamos para iniciar la ruta.

Dice nuestro sin par Don Quijote que “el que lee mucho y viaja mucho sabe mucho y ve mucho” y esta va a ser la pauta que dirija nuestra ruta de hoy, pues siempre vamos acompañados de libros y dispuestos a hablar con gente y a hacer amigos.

¡Qué sorpresa cuando paramos en el Castillo en casa de JoséAntonio y Rocío, que viven en la hermosa casa “La Filomena”! Allí nos encontramos con un D. Quijote, una talla de madera de tamaño natural, preciosa, nos hicimos unas fotos, nuestro agradecimiento.(Ved nuestro reportaje fotográfico)

El Castillo y Sta Colomba

Con cada uno de nuestros contertulios contamos lo mismo, que somos socios del Camino de Santiago de León, que estamos estudiando el Viejo Camino de Santiago que pasa por su pueblo, sobre el que hay documentación histórica, aunque ahora parece olvidado, que nos gustaría que nos dijeran si están en uso las sendas, si podemos entrar en la iglesia o en las ermitas, etc. Muchas personas dicen que sabían de este Camino de los peregrinos, que lo habían oído decir a su abuela o a su padre...y que no acertaban a creerlo.

Nosotros les hablamos de los libros que nos acompañan, el “Vexu Kamin” de Julián González, que dice:
 “… Y después de pasar por Guisatecha junto a la ermita de Santa Colomba  y junto a Benal que son de D. Guisvado descansaron junto al monasterio de Vegarienza.[...] continuaron el andar desde Aguasmestas por el Valle Gordo y su calzada hasta Fasgar”

El de Julio Álvarez Rubio, “Omaña, pueblos paisajes y paseos”  el cual pujamos con gusto  en nuestra mochila de peregrinos durante este trayecto, porque nos va desgranando la historia de los lugares por los que transitamos. Pero hemos dejado en casa “El peralvillo de Omaña”,de David Rubio, un libro de poemas: “Omaña pueblo a pueblo y leyendas”, "La Omaña, donde los montes suspiran" de Florentino A. Diez y hasta tenemos “Cuerda de presos”.

Al salir del Castillo paramos cerca de Vegarienza (Ved nuestro reportaje fotográfico). Donde hoy vemos el cementerio es el lugar donde estuvo la ermita de Sta. Colomba,  junto a un cortado que denominan “el Vallao”  existió una fortificación, que el padre Cesar Morán, el Sabio que León olvidó, identifica con el nombre de Santa Colomba cuando fue cristianizado. La imagen fue llevada después a Rosales donde se encuentra en un altar lateral de su iglesia, pues durante siglos los vecinos de los dos pueblos se disputaron su posesión.

El Castillo y Sta Colomba

Anduvimos por Vegarienza,(Ved nuestro reportaje fotográfico) buscando restos del monasterio donde dice el  “Vexu Kamin” que los peregrinos descansaron, pero sólo me dieron referencia del de Santa Maria de Rosales, donde paraban los peregrinos, cerca de la ermita de Santa Catalina. Lo que existió en Vegarienza fue una famosa Preceptoría donde se educaron muchas personas de la comarca, llegando en el año 1868 a establecer un acuerdo con los Agustinos, para preparar a los niños que fuesen a ingresar posteriormente en la congregación. El más famoso dómine fue Cancio Erasmo Gutiérrez Mallo, que llegó a componer una Gramática latina, utilizada posteriormente para dar clase en la Sorbona de París. Uno de sus alumnos, el padre David Rubio, en su libro “el Peralvillo de Omaña” parece que se inspiró en este educador, para crear el personaje literario de Don Pánfilo.

Vegarienza

Subimos al castro donde se enseñorea la espadaña, mirador de todo el valle. Bajamos luego a la iglesia, que en cambio carece de ella, está entre el caserío, en la carretera que va a Sosas del Cumbral y a Garueña, el pueblo de mi amiga panderetera. La parroquia está dedicada a la transfiguración de El Señor y tiene su entrada tras un pequeño jardín cerrado. En las proximidades paramos a hablar con un vecino, que nos indicó cuál era el edificio que sirvió de Prefectoría y allí nos dirigimos para verlo a nuestras anchas.

Paramos en AguasMestas,(Ved nuestro reportaje fotográfico) que es un lugar de cruce, donde hay una antigua posada y otras tres casonas. Se juntan las aguas del río Omaña y el río ValleGordo. Nosotros remontamos este río que nos conducirá al final de nuestra etapa: Fasgar.

Aguasmestas

Al cabo de un kilómetro y medio llegamos a Cirujales,(Ved nuestro reportaje fotográfico) donde S. Pedro preside su iglesia y también existen huellas del paso de los romanos, aunque no supimos verlas. Entramos al Bar Amable, que está en el cruce con la carretera que sube a Villar de Omaña. Algunos hombres estaban sentados en las mesas y nos atendió MªNieves, dándonos explicaciones de los caminos que era mejor no seguir...Ella es de Barrio de la Puente, donde vive su madre, Tina, que allí conocimos después.

Cirujales

Hicimos unas fotos y cogimos agua en una fuente, ¡qué rica estaba después del bocata!

El siguiente pueblo que encontramos fue Villaverde de Omaña,(Ved nuestro reportaje fotográfico) cuya iglesia de Sta. María tiene su propia leyenda. En este viaje no paramos, pero después de hablar con mi cuñada y saber que ella veraneaba aquí cuando niña, decidimos verlo en la siguiente ocasión.

Villaverde de Omaña

Así hicimos, paramos junto a la casa de Antonio que nos indicó lo importante del pueblo. La iglesia tiene un reborde contra la colina para dar paso a un canal de agua, que sigue por el pueblo por varias desviaciones. Todo el entorno está acompasado por el sonido del agua que corre por doquier. El campo brilla de verdor y de los árboles frutales, enormes con todas las ramas floridas.

Marzán (Ved nuestro reportaje fotográfico) es un pueblo grande, hermoso. Nuestro abad Gundisalvo cita las explotaciones romanas por todo el Valle Gordo y expresamente “las Fornias y los Cousos”, pero están en lo alto de las montañas y no son visibles desde los pueblos. Entre Marzán y Barrio mana  “La Reirixia” cuyo caudal fue utilizado en las explotaciones auríferas romanas en los “cousos”. Como para este tipo de ingeniería era muy necesaria la abundancia de agua también sabemos que se utilizaba “el pozo de los griegos” (entre Villaverde y Cirujales). El canal que la transportaba se llama ahora “La Rodera de la Calzada”  Pero el padre Cesar Morán nos dice, que lo que ahora es rodera fue en su origen un canal con las peñas traspasadas.

Marzán

Aquí conocimos a Delfina. Tras su jubilación ha llegado de Madrid y se apena de no haber estado antes en este lugar paradisíaco que la vio nacer. Nos acompañó a la iglesia, hablando de los santos que se verían si hubiera podido acercarnos la llave, de la pila bautismal con sus adornos de ciervos, de la huesera, que recibe los restos del camposanto, de como los vecinos del pueblo arreglaron la iglesia a pesar del disgusto del párroco, de las obras inacabadas y fraudulentas del cementerio, de la escuela esperando una restauración...

Luego anduvimos callejeando, dirigiéndonos al río. Nos habló de los canales que suministraban agua a los molinos y a la fábrica de la luz. Dos piedras de molino adornan hoy dos de las fuentes del pueblo.

Cruzamos el puente, para admirar la famosa fuente que mana en la falda de la montaña. Nos dijo que el puente, tuvo que restaurarlo la empresa que explotaba una mina de mármol del otro lado del río.

A la entrada del pueblo hay un humilladero con un viejo crucero de madera, que utilizaron como poste, de forma poco respetuosa, para clavar la señal de la concha y flecha del Viejo Camino de Santiago.

Marzán

Delfina fue una cicerone extraordinaria. En la siguiente vez que estuvimos en Marzán conocimos a su tío Baudilio que nos habló del S. Cipriano, patrón del pueblo y S. Lorenzo, al que sacaron en plegaria por el pueblo, el día aquel del incendio. Nos dijo que un hombre exclamó:
“Cristu, si no lo quitan, quema él también”
Hablando de la riqueza del pueblo nos contó del Calero, que daba dos carros de cal al día, cuando se reparó el puente de Aguasmestas. Cantaba la gente:
“Viva el calero, vivan las cales y vivan las monedas de 100 reales”

Con Fina, su nieto Asier y su amiga Raquel visitamos el interior de la iglesia, contemplando los afamados ciervos de la pila bautismal y antes de despedirnos conocimos la ermita del Santo Cristo, donde suelen decir la misa.

Continuamos por carretera unos tres kilómetros y llegamos a la ermita de Sta. Ana (Ved nuestro reportaje fotográfico). Tiene una hermosa leyenda.

Vallegordo, ermita Sta Ana


¿Os acordáis de la historia del Abate Sauniere, la dinastía merovingia relacionada con genealogía de Cristo y  Rennes Le Chateau,  el lugar francés donde haciendo obras en la iglesia se dice que el sacerdote encontró unos antiguos pergaminos que le hicieron rico?  Pues deteneos aquí en este rinconcito olvidado de nuestra montaña y escuchad, porque se cuenta que el buen sacerdote encontró unos crípticos escritos que consiguió descifrar  y en los que se informaba ¡del lugar donde estaba oculto un tesoro! Para encontrarlo tenía que mirar por el ojo de la cerradura de la puerta de la ermita de Santa Ana. Cumplido el trámite observó una gran piedra blanca al otro lado del rio. Excavando allí encontró dos vasijas de oro abandonadas por los romanos.

Ahora tiene una puerta nueva y con bombín de llave moderna, así que sólo se podía dejar una limosna en el hueco pertinente y rezar una oración.

Barrio de la Puente (Ved nuestro reportaje fotográfico) recibe el nombre del hermoso puente, sin duda romano, aunque la gente no suele tener memoria más allá de alguna restauración dieciochesca. Es un pueblo grande, debió de ser importante porque en este pueblo se cruza la vía romana con la que sube a los valles de Babia y Luna y que cruza el puente por el barrio de Portugal. Dicen que los frailes gallegos, que vinieron aquí de Tuy, llamaban Portugal a todo lo que estuviera al otro lado del puente...
 
Aquí preguntamos cuál era el pico Suspirón, famoso, con su refugio de montañeros.Tiene su leyenda, pues dicen que una pastora, cuidando sus ovejas fue sorprendida por los lobos, asustada dio un grito, seguido de un suspiro tan fuerte al faltarle el aire, que acobardó a la manada lobuna, por lo que el lugar se llamó en lo sucesivo “El suspirón” (Florentino A. Diez en "La Omaña, donde los montes suspiran")

Barrio de la Puente

En Barrio de la Puente está la ermita del Nazareno, la del Sto. Cristo y la parroquia de Sta. María.

Paramos enfrente de una ermita y un perro que descansaba allí nos acompañó en el recorrido por el pueblo. Luego, nos encontramos con Tina, la madre de MªNieves. Tina venía en su bici, haciendo deporte y cuando le hablamos de que éramos de la Acsl nos dijo que ella también pertenecía a una Asociación la de Murias de Paredes. Nos habló de sus hijas y como ya conocíamos a MªNieves, en el siguiente viaje, paramos a repostar en la gasolinera donde trabajan sus otras dos hijas para conocerlas, pero no estaban. Había una joven que era de Carrizal, otro pueblo que vimos en la etapa anterior.

El Nazareno barroco que preside el retablo de la parroquia nos impresiona con su pelo natural. Viene de la ermita de nuestro Padre Jesús Nazareno, ya en triste abandono, que está junto a la iglesia. Sobre la puerta está el escudo del fundador, el cura Juan Rubio Bardón. En realidad este lugar no era solamente una ermita sino también una capellanía sufragada por este sacerdote para que los niños del lugar aprendieran a leer y escribir.

Barrio de la Puente



Aquí dimos por finalizada la etapa el primer día de nuestra investigación, porque venía la tormenta y queríamos dejar algo para otro día, que fue el martes siguiente.

Así que al otro día dejamos Torrecillo a la izquierda de la carretera. Aquí está el “manadero”  una de las fuentes más grandes de Omaña y  dicen que en este pueblo pernoctó la reina leonesa Dª Urraca. Nos contó en Canales que su abuela recordaba que murió en Vallegordo la reina Urraca y el cortejo fúnebre, que la llevaba en parihuelas, pasó hacia el panteón de reyes leoneses impresionando la memoria de las gentes.

De Posada de Omaña, (Ved nuestro reportaje fotográfico) es natural David Rubio de la Calzada “el padre” del Peralvillo,  que aunque algunos lo etiquetan de pícaro, no pertenece al bajo rango social del Lazarillo, posee una buena cultura, es mujeriego pero no libertino y termina haciéndose fraile. Se dice que la discusión  con su catedrático, un fiósofo asturiano en el capítulo catorce, es de lo más divertido del libro.

Aparcamos en la plaza del Segoñal, nombre con resonancias de agua (cegoñal). La iglesia se alzaba en la falda de la colina y desde la espadaña se admiraba el caserío y el valle amplio con las sendas de montaña y el puente antiguo.

Posada de Omaña


A continuación de la iglesia están las antiguas escuelas, que tenían varias piedras pintadas de colores y en una de ellas la iglesia representada con mucho estilo. Más allá está la casa de Luciano, con el que charlamos de las bellezas del pueblo y de los visitantes que lo disfrutan, montañeros que aman estas montañas y les dejan los autobuses para cruzar a Tremor o vienen de Igüeña o Colinas donde otros autobuses les llevan y les esperan en Fasgar.

Un poquito más allá vimos el restaurado lavadero, con unas hermosas lajas de piedra de pizarra, sobre las que las mujeres lavaban antaño.

Regresamos para enfilar la calle hacia el río y contemplar el puente y algunos canales que dirigían el agua a los molinos, uno de ellos recién restaurado. La primavera estaba hermosa, los frutales llenos de flor, los prados de un verde intenso, las flores y las retamas cuajadas de color. El río saltaba a borbotones, con las crecidas de las recientes lluvias y deshielos. Aún se veía bastante nieve en las cumbres azuladas de los montes que enseñoreaban el horizonte.

Posada de Omaña

Si venimos en verano, un camino nos llevará hasta “Peñafurada”   desde donde podremos ver como el canal cambia de vertiente  (para el Bierzo), pasaremos junto a la fuente de “Fonflorin”  y enseguida encontraremos una ermita junto al dicho promontorio de Peñafurada, donde en las rocas, un poco más arriba apareció la Virgen que se venera en este lugar. Aquí ganaremos 100 días de indulgencia si rezamos con devoción una salve. Esto es así desde 1746. Hoy parece un apartado lugar, pero debéis saber, mis esforzados caminantes, que esto fue un hospital de peregrinos durante la Edad Media y que hasta hace poco tiempo, en el dia de la fiesta había que dar un pan de centeno y un vaso de vino a todos los que hasta aquí se acercaban.  

En el camino que va desde Posada de Omaña a Villapujin se podría visitar el “Viciu Castro”  o aldea fortificada, donde vivían los constructores de los canales romanos. Me contó un pastor (retirado) que en “Teso de las Pozas”, que es otro nombre por el que también se conoce a este lugar, está enterrado un palacio con muebles de oro. Esto motivó que unos cuantos amigos se dedicasen a excavar en aquel tiempo en que la arqueología iba por libre. Encontraron las puertas, pero no pudieron moverlas porque eran de bronce. Después el agua las enterró de nuevo así que ya podéis reanudar la búsqueda.

En Vegapujín, (Ved nuestro reportaje fotográfico) caminamos entre el caserío. Fuimos a ver el puente viejo, que ha quedado al lado del nuevo, casi como en desuso.

Vegapujín

Paramos a leer las lápidas conmemorativas de los insignes hijos del pueblo. De este pueblo es el General Segundo García, Cruz Laureada de San Fernando por méritos propios conseguida en Filipinas. Participó en las contiendas políticas de su época, que le valieron una condena de 8 años de cárcel, pero sus vecinos del pueblo imploraron clemencia al rey Alfonso XIII siendo amnistiado en 1930 y con el advenimiento de la república, promovido a General de Brigada.
y nos quedamos con las ganas de encontrar los restos de calzada y el famoso hórreo de Vegapujín.

Llegamos a Fasgar (Ved nuestro reportaje fotográfico), bonito pueblo con hermosas casas de piedra y tejados de pizarra, la iglesia tiene a Santiago como patrón y tiene varios puentes de sus numerosos arroyos que cruzan el pueblo.

Es último pueblo del Valle Gordo, de aquí pasaremos al Campo de Santiago (buscar fotos de nuestra anterior excursión ¿veis que jovencitos estábamos? Visité entonces la casa de Samuel Rubio el maestro/poeta/montañero que grabó sus poemas en las fuentes  y como ya hemos dicho la expedición que conquistó el Everest en 2001 llevaba su nombre. Nos lo contó una tarde en la Losilla  Adelo Campos, profesor de instituto y alpinista, que participó en la expedición y nos hizo una presentación en vídeo de esta aventura excepcional realizada por alpinistas de nuestra tierra leonesa.

Allí nos esperaban Rosi y Candelas y enseguida se nos unieron en la conversación Ovidio y otros hombres que salían del bar.

Fasgar

Con todos contamos lo mismo, que somos socios del Camino de Santiago de León, que estamos estudiando el Viejo Camino de Santiago sobre el que hay documentación histórica, que aunque ahora parece olvidado nos gustaría que colaboraran en su difusión y en la acogida a los peregrinos, entre otros, a los de la Asociación leonesa que harán la etapa el día 18 de mayo.

Intercambiamos correos electrónicos para pasarles la información de nuestro blog y los folletos publicitarios que hemos elaborado y ellos decidieron poner de su parte lo que fuera necesario. Realmente se aprecia la hospitalidad y el cariño de estas personas, así que estamos seguros de que el día que volvamos, seguiremos estando entre amigos.



Texto y Fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid.

03 mayo 2014

El Viejo Camino de Santiago está de pura actualidad


Os presentamos un camino antiguo, el Viejo Camino de Santiago, Camino de la Montaña o Camino Olvidado, ruta medieval, al pie de las montañas de la cordillera cantábrica, que resurge hoy en día como si entráramos en un túnel del tiempo, metiéndonos en la mentalidad del hombre medieval.

Fasgar

Porque es esta una vía de peregrinación que se usó tras el hallazgo de la tumba del Apóstol Santiago, en los años próximos a aquel 813.

Cuando aparece la tumba del Apóstol se amplifica la devoción en todo el mundo cristiano, promovida por los reyes, Alfonso II el Casto, el gran difusor, o Alfonso III el Magno, el gran repoblador de estas tierras leonesas, entre otros. Vienen peregrinos de todos los puntos de España y de la Europa Cristiana.

Se diseñó el Camino a la orilla de las montañas, huyendo de la amenaza árabe, amparados los peregrinos por los nobles encargados de la repoblación, al calor de monasterios y hospitales.

Los peregrinos recorren el Viejo Camino caminando sobre las calzadas romanas, trazadas durante las guerras contra cántabros y astures en la dominación romana y los cuatro siglos de su posterior estancia en la Península Ibérica.

Investigadores de las huellas romanas, como el P. Martino o Siro Sanz, nos muestran las innumerables calzadas, que fueron trazadas en la conquista, nos hablan en sus libros de restos arqueológicos, Vadinienses, topónimos y puentes de origen romano.

Hay libros que citan  las peregrinaciones de reyes y nobles, documentando esta ruta medieval.

Valdorria

Nosotros seguimos un documento, que se incluye en el libro Vexu Kamin, de Julián González. Fue escrito en latín, el año 902 en carta del abad Gundisalvo, del desaparecido monasterio de Viseo, próximo a la Valdorria leonesa, a su fundador San Froilán y se tradujo a la lengua de aquí por el monje Valerio en el 1002. 
Narra la peregrinación a Santiago, del cortejo real de Leodegundia, hermana del rey Alfonso III el Magno, tras sus nupcias con García rey de Pamplona, desde donde inician la peregrinación. El texto va puntualizando la ruta y las curiosidades del viaje, como si se tratara de un predecesor del Códice Calixtino.


Pendones, SFroilán, León


Nuestra montaña, repoblada para recuperar el territorio reconquistado a los árabes, bajo la protección de reyes y magnates, estuvo sembrada de monasterios. Al refugio de los castillos, los bravos montañeses, capaces de cultivar y guerrear al mismo tiempo, van consiguiendo para la cristiandad un terruño recuperado del poder agareno, jalonado por la devoción jacobea.

Fue muy importante la labor civilizadora de la Iglesia. Los monjes se encargaban de la reedificación de los restos de fortalezas romanas y godas, que habían sido derruidas o abandonadas precipitadamente durante el avance musulmán, reutilizando las piedras desparramadas y ubicando en ellas monasterios, hospitales, ermitas e iglesias. Por eso tantos templos conservan su estructura de fortaleza y están ubicados en lugares elevados, con aspecto defensivo.

El Viejo Camino mantuvo su esplendor hasta finales del siglo XI, cuando la frontera con los moros recuperó las tierras más llanas. Entonces Alfonso VI, abre nuevos monasterios o traslada los que aquí había, para poner en marcha un Nuevo Camino, el Camino Francés y con su política expansionista europea da entrada a los monjes cluniacenses.

Aún la antigua ruta perdura siglos, va adaptándose con varios ramales, que acogen posteriores devociones.

Hoy en día, que todos queremos recuperar nuestras raíces y cultura, nosotros promovemos esta ruta devocional con mucho cariño, deseando dinamizar nuestra provincia de León, esperando que el Apóstol nos proteja.

Virgen de Velilla, León

Durante el año 2013 y 2014 La Asociación del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina” ha realizado 10 etapas del Viejo Camino desde su inicio en la provincia de León. Ved nuestros reportajes sobre las etapas: 

1.- De La Espina a Puente Almuhey y a La Virgen de la Velilla (río Valdetuéjar)

2.- De La Virgen de Velilla a Cistierna (río Esla).

3.- De Cistierna a la Ercina y a Boñar (río Porma)

4.- De Boñar a Valdepiélago (río Curueño) y a Villalfeide (río Torío)

5.- De Villalfeide a Coladilla y a la Vid de Gordón (río Bernesga)

6.- De La Vid de Gordón a Buiza y a Pola de Gordón (río Bernesga)

7.- De La Pola de Gordón a Viñayo y a Canales (río Luna)

8.- De Canales a Riello y al Castillo de Omaña (río Omaña)

9.- De Castillo de Omaña a Barrio de la Puente y a Fasgar (río Vallegordo)

10.- De Fasgar a Colinas de Martín Moro Toledano (río Boeza) y a Igüeña.

Campo de Santiago

Durante el año 2015 se completará el recorrido hasta la antigua Burbia, que hoy se llama Villafranca del Bierzo, donde se unió el Camino Francés.


Podéis consultar:
"Viexu Kamin", de Julián González Prieto
"El Viejo Camino de Santiago“, de José Fernández Arenas
"Moros y Cristianos" de José Javier Esparza
"Roma contra Cántabros y Astures" del padre Eutimio Martino
”La Huella de las Legiones”, Cuadernos de Campo de Eutimio Martino y Siro Sanz
“Por tierras de León” del P. César Morán, Diputación de León, 1987
“Omaña, pueblos, paisajes, paseos” Julio Álvarez Rubio, Edilesa, 2007
“Guía de Patrimonio Cultural de las comarcas de Cuatro Valles”, Asoc 4Valles, 2001

“Excursiones de Rafa y Rosi":

Asociación de Amigos del Camino de Santiago de León “Pulchra Leonina”:

¡Buen Camino, peregrinos!

Fotos y Texto de Rafael Cid y Rosa Fadón, 2014

24 abril 2014

Ramón Gutiérrez Álvarez presenta su libro de la ermita Sta Catalina

Ramón Gutiérrez Álvarez nos ha dado una grata sorpresa con la publicación de este libro:


En nuestras últimas visitas a la zona de Puente Almuhey nos había llamado poderosamente la atención una edificación que se divisa sobre un descampado cerca de la carretera. Pronto supimos que se trataba de la ermita hospital dedicada a Santa Catalina de Alejandría.

No tuvimos que investigar mucho, pues desgraciadamente se encontraba en la lista roja de monumentos con grave peligro de extinción:
A través de Hispanianostra supimos que fue reedificada, en su aspecto actual, entre los años 1548-1549, la capilla mayor o el presbiterio un poco después, en el año 1610, como cita una inscripción en piedra en la pared, pues anteriormente existió otra ermita de menores dimensiones.

El santuario tenía al lado un hospital para pobres y peregrinos que pervivió hasta el siglo XVIII. Ambos se mantenían con las rentas de sus bienes: unas 150 fincas, rebaños, foros, etc. que eran administrados por una cofradía formada por los vecinos de los diez pueblos más próximos al santuario.

Abandonado el hospital, la cofradía entra en declive y desaparece en la práctica a finales del siglo XVIII, aunque reaparece de nuevo entre los años 1820 y 1850. La desamortización de bienes eclesiásticos del siglo XIX representó un duro golpe para este santuario, que a mitad del siglo XX quedó prácticamente abandonado. En 1970 comienzan las goteras y poco después cae el tejado, por dejadez de sus propietarios. Ha sido víctima de la rapiña y en los últimos años se usó como corral de ganado. Actualmente está todo él en ruinas.

Hace unos días, charlando de nuestras andanzas por el Viejo Camino de Santiago, nos hemos enterado que nuestro amigo y escritor Ramón Gutiérrez ha publicado un libro sobre este Santuario:
LA ERMITA Y HOSPITAL EN SANTA CATALINA EN TIERRA DE ALMANZA, GUTIERREZ ÁLVAREZ, RAMÓN, Autoeditor 2014 ISBN: 9788461694235


Virgen de Velilla, romería

La presentación de su libro será el día 29 a las 8 de la tarde y seguramente la sala Región del Instituto Leonés de Cultura de la calle Santa Nonia, estará a rebosar, de los incondicionales de la cultura leonesa y sus  necesidades.  Allí estarán presentando el libro y arropando a Ramón, Nicolás Miñambres y Emilio Moráis entre una multitud de autoridades de las distintas asociaciones culturales de León.


Nos parece una magnífica ocasión para que, en torno a los conferenciantes nos reunamos todos los que amamos a nuestra provincia y deseamos evitar la pérdida de su patrimonio cultural y artístico.

Así que, divulgad este acto entre vuestros conocidos y amigos y ¡Nos vemos a las 8 de la tarde en el ILC!


01 abril 2014

Santiago Trancón: Huellas judías y leonesas en el Quijote

Estuvimos el otro día en la presentación del libro de Santiago Trancón Huellas judías y leonesas en el Quijote, del que podéis informaros en la página de su autor.


En mi última excursión a Toledo, que como todos sabéis está plagado de turistas que caminan rápidamente de aquí para allá, observamos un personaje ataviado con extraña indumentaria.

Toledo
no pudimos contener nuestra curiosidad y le preguntamos:
- qué curiosa indumentaria ¿de dónde es usted?

- Ya Cide Amete, no quiso ponerlo por dejar que todas las villas y lugares de la mancha contendiesen entre sí por ahijársele y tenerle por suyo – (Q II, LXXIV).
-  Ah, comprendo, igual que contendieron las siete ciudades de Grecia por la cuna de Homero. Pero ¿podría al menor decirnos su nombre?
- “Tenía el sobrenombre de Quijada o Quexada… pero por conjeturas verosímiles se deja entender que se llamaba Quejada…al cabo se vino a llamar Quijote (Q I,I,25)

Toledo, callejeando

- ¡Caramba! Pero, ¿Cómo no habíamos caído en la cuenta? Ya decía yo que su cara me sonaba mucho. Pues le veo muy bien conservado para llamarse Quejada, ya que su linaje se remonta al año 1247 durante el asedio de Sevilla cuando el caballero Arias Gonzalo es relacionado con la toma de la aldea andaluza de Quexada cuya X es predecesora de la actual J.

Sí. El linaje de los Quijada fue ampliamente estudiado por el historiador jesuita Gonzalo Martínez Diez en el libro “Dª Magdalena de Ulloa, mujer de D Luis Quixada”.

Como soy leonés ese apellido me recuerda las Justas del Paso Honroso de D Suero de Quiñones y a un D. Alonso de Quijada que con otros 78 caballeros intervino en ellas.

- El mismo D. Alonso “de cuya estirpe desciendo por línea recta de varón” (Q I, XLIX).

- ¡Ahí es nada, desciende Vd. de los Quijada, Grandes de España en tiempos de Carlos V!

Tuvimos que dejar aquí esta interesante conversación pues mi grupo entraba ya a la exposición del Greco, Pero…




Conferencia Trancón

La casualidad hizo que al regresar a León asistiéramos a la presentación del libro “Huellas judías y leonesas en el Quijote” de Santiago Trancón en el I.LC.

El tema no es nuevo, pues ya D. Hermenegildo Fuentes, Cesar Brandariz, Leandro Rodríguez o Eutimio Martino pusieron en duda el nacimiento de Cervantes en Alcalá de Henares.

Museos leoneses

Jesús Celis, Director del ILC fue el encargado de presentar y dar la palabra a los ponentes en una sala llena de personas interesadas, de las cuales muchas tuvieron que escuchar a pie firme a los ponentes.

Eran conferenciantes de lujo, empezando por D. Antonio Gamoneda, nuestro Premio Cervantes, que nos desveló durante su intervención que en el Quijote hay un trasunto, un referente a la propia vida de Miguel de Cervantes. Puso como ejemplo cuando el bachiller Carrasco nos indicó que D. Quijote era de nariz aguileña, el propio Cervantes también dijo que el mismo era de nariz aguileña y corva. Eran iguales.

Conferencia Trancón

Terminó D. Antonio citando a Trancón, el autor del libro, cuando dijo que “Parece que ya va llegando la hora de sacar a la luz algunas cosas ocultas de nuestro escritor más insigne”

Andrés Trapiello, escritor y periodista conocido y querido por todos los leoneses, nos desveló a continuación cómo conoció a Santiago allá por el año 1983 cuando el Sr Trancón recientemente nombrado Delegado de Cultura, con ideas novedosas, abordó la restauración de pallozas, se opuso a la destrucción del corral de Villapérez y en fin cuando después de haber sido trasladado a la Consejería de Cultura de Valladolid volvió de nuevo a lo suyo, a las clases, a su poesía y a sus investigaciones. Hermosa biografia para el autor de un hermoso libro.

Conferencia Trancón

Y le tocó el turno de hablarnos de su libro a su autor, Santiago Trancón, Doctor en Filología Hispánica, Catedrático de Instituto, escritor, poeta… que todo esto y más es este leonés, nacido en Valderas que comenzó su intervención con palabras de agradecimiento para los mecenas que hicieron posible la edición del libro, que es una palabra muy rara en inglés, pero que viene a decir que una serie de posibles lectores se comprometen a comprarlo y cuando se llega a un número suficiente, se edita ¡Si lo llega a saber Cervantes!

Compartió con Trapiello recuerdos de pallozas y del Certamen Internacional de Teatro que se atrevieron a montar en nuestra capital con escasez de medios. Recordó también su libro de poemas, que le dio a corregir a D. Antonio y este le puso una coma en “Las letras, cenizas de tu nombre” Así son los poetas.



Trancón nos contó cómo trata su libro de descubrir el origen judío de Cervantes así cómo el origen leonés de su linaje y también de cómo Cervantes decidió ocultarlos.

Nos explica que Francisco Rico reconoce que el paisaje manchego no aparece nunca en el Quijote. Para eso hay que seguir el estudio del el ingeniero de montes D. Guido Rguez de Lema, que cita riscos, prados, robles, flora y fauna típicos del viejo reino de León. Criticó Trancón que el Sr Rico acusara a Cervantes de ser un “meapilas” (Se hizo terciario franciscano al final de sus días) y de la “división azul” ¿Batalla de Lepanto?

Terminó diciendo que su obra es sólo una más de las hipótesis de trabajo, pero es coherente y verosímil, una premisa más a tener en cuenta sobre el origen judío y leonés del escritor, que nos enriquece y obliga a hacer una nueva lectura del Quijote.

Terminada la conferencia, no queríamos abandonar la sala,. algo en el ambiente nos unía. Yo fotografié a Mar y Elena con el premio Cervantes. No en vano ambas venían desde Riello a escucharlos. Riello está junto al pueblecito de Inicio y esto hizo martillear en mis oídos: “En un lugar de las montañas de León tiene principio mi linaje…”  (Q,I,XXXIX)

Conferencia Trancón

Estábamos allí un montón de amigos, que rebosábamos la Sala, interesados por la obra y la intrépida aventura de Trancón.

Conferencia Trancón


Me imagino que el libro levantará ampollas en la corriente oficial, como ocurrió con los de otros autores que investigaron concienciudamente la obra de Cervantes: Leandro Rodríguez, Brandariz, el Padre Martino, el poeta José Antonio Llamas...

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Ya somos muchos los que nos despegamos de la versión académica y comprendemos la insigne obra desde otro punto de vista, mirad nuestro artículo al respecto, que va calando desde que en el año 2001 lo publicamos primero en la Revista de Uceca, luego en nuestra página de eresmas y en este mismo blog.

Deseamos que la lectura de la obra que ahora pone en nuestras manos Trancón, suponga un paso más hacia adelante, en la comprensión de nuestro escritor más universal, español, leonés y muchas cosas más, que es Cervantes.


Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid