Ayer nos encontramos con Don Julio, el párroco, que nosotros conocimos en León, junto a otros dos sacerdotes que estaban haciendo el Camino de Santiago. A pesar de aquel breve encuentro, nos hicimos amigos y ya hemos procurado encontrarlos cuando hemos venido a Galicia.
Así que hoy fuimos a misa de 10h. a San Martín de Nogueira de Ramuín, que él oficiaba. Fue muy emotiva su misa en gallego, lo profundo y aplicable de su sermón y las canciones que entonaba junto con la voz admirable de Carmiña de Liñares.
Además aprovechamos a actualizar nuestros recuerdos del templo y de las anteriores veces que estuvimos en él, fiestas y personas que nos acompañaron entonces, algunas que nos observarían ahora desde el cielo.
Es una iglesia BIC. Una joya de finales del siglo XII (1195) con reformas del s XVI y después en 1917. En el cementerio a los pies del templo, que ha sido renovado y ampliado, están enterrados algunos de nuestros antepasados.
Hay unos escalones ante la base del edificio y una rejilla, que ahora tiene una chapa de hierro, para facilitar el acceso a las mujeres que usen zapatos de tacón, pero que antes tenía un significado más espiritual y simbólico.

Todo en el templo es simbólico. Ya en la puerta de entrada... los capiteles de las columnas dicen que hay la figura de dos dragones entrelazados, pero a mí me pareció que uno tenía una cabeza redonda con largos cuernos.
A la derecha dos sirenas-pájaro (arpías) con rostros finamente esculpidos, una más guapa que la otra.
Pero la historia no se detiene aquí. Yo había comentado estos detalles con la IA y me pase un rato muy agradable con el significado mágico. Pero aun quedaban dos ángeles con las alas extendidas y un libro abierto en las ménsulas.
Luego contemplamos los canecillos de los aleros, que dicen que son los románicos originales. En los muros exteriores, de cuando en cuando, hay una cruz labrada en la piedra, que probablemente representaba las estaciones del Viacrucis, cuando se hacía rodeando el templo.
Entramos en el templo, después de pedir permiso al santo de la entrada, que a mí me parece un San Benito o el propio Franquila (muy deteriorado).
Advertidos por los canteros que nos avisaban con las efigies de la entrada; sobre la seducción del pecado representada por las arpías o las ataduras del caos de las serpientes, que debíamos de dejar fuera del templo y entrar con el aviso del ángel, de su libro abierto, para recibir la verdad.
Así con estas advertencias y con esta preparación, entramos en el recinto sagrado y contemplamos la bóveda magnífica, que se construyó en 1597, estrellada de cruceros con sus cinco claves.

Y podía contemplar el magnífico retablo barroco de finales del XVII. Que preside san Martín Dummiense, el de los concilios de Braga, de la que llegó a ser arzobispo(mitra y báculo). Lleva un libro porque fue un gran teólogo e intelectual: de correctione rusticorum: En fin fue el evangelizador de los suevos.
Comparten el retablo las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y la del Dulce Corazón de María: es una Inmaculada muy querida por la gente del pueblo, que la festeja especialmente ahora, en mayo.
Sólo nos queda dilucidar quien es el personaje que preside el retablo mayor. No hay duda, es Dios Padre bendiciendo con una mano sin dedos y en la otra la bola del mundo. Los rasgos fuertes y la barba negra de benedictino se deben a la moda de la época, así que ¡caso resuelto!

En un altar lateral, un escudo heráldico llamó mi atención, era de piedra y presentaba forma ovalada, la preferida por la iglesia del siglo XVII para los blasones de sacerdotes y monjas. El laurel es la victoria de Cristo sobre la muerte. El emblema central es la cruz sobre el triangulo del monte Calvario.
Arriba no tiene ni casco ni corona sino un gorro eclesiástico mitra o bonete. Sobre el altar había una dolorosa así que las esferas helicoidales, que le acompañan, pueden representar las lágrimas de la virgen.
No podíamos dejar de lado la ermita de Fontefría, que tiene tan bonita estampa, con su esbelto campanil. Nos acercamos a fotografiar su abultado escudo ovalado que semeja una tortuga en la fachada, sobre la puerta. Paramos a mirar por entre las rejas de la ventana, para atisbar el interior.

Y cuando camino a Orense, pasamos por delante de la iglesia de S. Miguel do Campo, también le hicimos una foto, con la esperanza de en otro momento conocer su interior. ¡Qué bonitas iglesias de Galicia!

Ved nuestras fotos de este día:
Ved fotos de otras ocasiones:
Leed otro relato de esta zona:
No hay comentarios:
Publicar un comentario