11 enero 2009

Toral de los Guzmanes

Toral de los Guzmanes es un pueblo de Tierra de Campos, cuyo castillo ha sido testigo de antiguos días de esplendor, de luchas y penurias. Ahora dormita plácidamente como un León, pero cuidado... que siempre acaba despertando.P1030271
Llegamos una mañana de invierno con nuestros amigos Toño y Raquel dispuestos a no perder un detalle de todo lo que atesora de historia y belleza.
Toral aparece ya en documentos del año 980. Hasta bien entrada la época moderna se llamó Toral de la Vega, pasando después a denominarse de los Guzmanes, por ser éstos, durante mucho tiempo, los señores de la villa.
Estas tierras serán ocupadas por los suevos y luego los visigodos, recibiendo el nombre de "campos góticos". Hacia el año 833, Abd-al-Azíz llega hasta los márgenes del Esla. Alfonso III reconquista "La tierra de Campos" y la Ribera del Duero, pasando a pertenecer a la diócesis de Oviedo y permaneciendo en ella hasta épocas bien recientes (1955).
En las proximidades del siglo X llega Almanzor, que inicia sus correrías por la España cristiana, siendo Toral lugar de paso y saqueo de sus ejércitos. El principal papel repoblador lo lleva a cabo Fernando II de León (1157-1188). En el año 1027 el rey Vermudo II hace donación, con derecho hereditario, de la villa a Munio Fernández, recibiendo un caballo. A partir de este momento la historia de nuestra villa está intimamente ligada a la de Valencia de Don Juan. Los Condes de Valencia fueron también los de Toral, en tiempos de D. Enrique de Acuña, cuando tiene lugar un contrato de foro y censo perpetuo, en virtud del cual, Toral podia tomar y llevar agua de la villa de Valencia, a los molinos de Toral y Villa Palmar (encomienda templaria).
Señores de la Villa fueron los Guzmanes, uno de los más insignes y poderosos fue D. Ramiro Núñez de Guzmán, comunero de León, algo que hay que reivindicar entre aquellos que creen que los comuneros sólo eran de Valladolid.
Excluido del perdón que el 28 de Octubre de 1522 otorgó Carlos I a los que se habían opuesto a él en la Guerra de los Comuneros, se le condena a muerte, por lo que huye a Portugal. Entonces el Emperador ordena el secuestro de sus cuantiosos bienes y fortalezas. Su esposa Dña. Maria de Quiñones avisó a sus vasallos y leales, y saliendo de León, se dirigió a Toral, reparó los muros que rodeaban el Palacio, hizo acopio de víveres, y así preparada esperó la llegada de sus adversarios, oponiendo tal resistencia que no fue posible tomar la fortaleza.
En 1527, para solemnizar el alumbramiento de la emperatriz Isabel, Carlos I, concedió un gran perdón que alcanzó a Don Ramiro, y se devolvieron parte de los bienes confiscados a sus hijos.botijos
El Palacio de los Guzmanes es una Joya de la arquitectura en tapial, construido en el siglo XIII; es un vasto cuadrilátero con torreones a los ángulos, de los que hemos recuperado tres que son iguales en dimensión y trazado, el cuarto torreón es aún de mayor envergadura que los otros y aunque sólo se conservan los cimientos hoy ha sido reedificado.
La puerta principal es un simple arco redondo, hecho de ladrillo con friso de esquinillas y recuadro, encima del cual están los escudos de armas de sus propietarios. Hasta hace unos años podía verse un profundo foso alrededor, hoy rellenado en su totalidad.
Restaurado y rehabilitado, acoge distintos servicios municipales: Casa Consistorial, Consultorio médico, Biblioteca y el Museo del Botijo que es uno de los atractivos más interesantes del mismo.
Se pueden ver más de 2500 ejemplares de toda España, de diversos coloridos y formas. Es algo genial.
Para acabar la excursión nos fuimos a comer a Villamañán, al restaurante del hermano de Miro. Aún estaban de vacaciones navideñas así que acabamos en otro, porque la oferta turística es abundante, debido a las bodegas que atraen a tanta gente...y luego dimos un paseito por el pueblo.

10 diciembre 2008

Extremadura

P1030271Dice nuestro genial Cervantes que:
 "el que viaja mucho y lee mucho, ve mucho y sabe mucho" 
A nosotros nos gusta viajar y aunque en nuestra última excursión a las Rías Bajas quedamos bastante cansados del viaje, en el siguiente "puente" de la constitución nos pusimos en marcha, para visitar Extremadura: Cáceres, Mérida, Trujillo y como no podía ser menos, el Monasterio de Guadalupe.

Sólo nos queda para cumplir con la máxima leer mucho...

En Extremadura se conserva una amplia tradición cervantina.

cartel de la casa del Escritor del pueblo CervantesHay una tendencia literaria que ubica el escenario del Quijote en el antiguo reino de León y cuando los nobles leoneses pueblan la Extremadura, encontramos en las proximidades de estos territorios a Cervantes y a su esposa. Aquí os presentamos nuestro estudio sobre el Quijote en el reino de León.

Sobre los orígenes del nombre de Extremadura, de las varias hipótesis que hay, a mí me gusta la que dice derivar del latín Extrema Dorii (Extremos del Duero, o más bien "En el otro extremo" del Duero, haciendo referencia a su posición fuera de este río). Se usaba durante la Reconquista para denominar a la tierras situadas en los "extremos", la frontera de los reinos cristianos del norte, en particular del reino de León, con Al-Andalus. También se le llama así a las tierras de frontera de Castilla, en torno a la actual provincia de Soria: Recordemos que el escudo de su capital dice: Soria pura, cabeza de Estremadura. También existe una provincia portuguesa de Extremadura, en el centro-oeste de Portugal, donde se ubica Lisboa, que fundamentalmente forma una península al oeste del estuario del Tajo.

La historia extremeña, rica desde la prehistoria y vitoreada en su época romana, tiene momentos en los que va unida a la historia de León.

Cuando muere Alfonso VII, el emperador, reparte entre sus hijos a Fernando II, el Reino de León y a SanchoIII, el de Castilla y concede el título de reino independencia a Portugal, que era la dote de Teresa, la hermana de su madre, la reina Urraca, cuando se casó con el conde Enrique de Lorena. Los reinos de León y Castilla se unirían de nuevo al subir al trono Fernando III, hijo de Alfonso IX y de Doña Berenguela, hija de Alfonso VIII. En 1580 se uniría con Portugal con Felipe II, hijo de la infanta portugues Isabel.

La separación de León y Castilla puso en evidencia intrigas, que se venía forjando desde antiguo. Tras el breve reinado de Sancho III, durante la minoría de su hijo Alfonso VIII, se suceden guerras por cuestiones de límites y entre las familias Laras y Castros, tutores del rey.

Se trazó una línea, que separaría las posibilidades de conquista de ambos reinos. León se ocuparía inicialmente de la actual provincia de Cáceres, para extenderse hacia el sur tras la conquista del reino taifa de Badajoz.


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La Reconquista de lo que actualmente es Extremadura (parte oriental del reino Taifas de Badajoz) se lo disputaban: el reino de Portugal con su primer rey Alfonso Enriquez, con la ayuda del guerrero Geraldo Geraldes, conocido como Geraldo"sem pavor" y el Reino de León, con dos de sus reyes más característicos: el Rey Fernando II, en 1.169 y después Alfonso IX en 1.229 quienes tomaron Cáceres.
En las conquistas del reino de León es de señalar que en el año 1.213 se había tomado Alcántara, a la que convirtió en la sede de la Orden Militar de San Julián de Pereiro, posteriormente llamada Orden de Alcántara.

Aquí comienza la vida de las órdenes militares. La Orden de Santiago se forma con trece bravos comandados por Pedro Fernández de Fuente Encalada, (hoy un pueblecito de la provincia de Zamora, próximo a la Bañeza) por el rey Fernando II, para proteger la recién conquistada ciudad de Santiago y defenderla de sus enemigos agarenos que subían por el Camino de la Plata.

Uno de los fundadores se separó, para crear la de Santa María de Montegaudio, conocida después como de Monfragüe.

Cuando el rey conquista Cáceres en 1169 encomienda la ciudad, a los Fráteres de Cáceres, que no son otros que los Caballeros de Santiago de la Espada. Pero pierden la ciudad a manos de los almohades.

Volvería a recuperarla Alfonso IX definitivamente en 1229.

La corona de Castilla también avanzó en la reconquista y en el año 1186 el rey Alfonso VIII funda la ciudad de Plasencia sobre un asentamiento anterior, para así garantizar y asegurar la posesión de Gredos y del Valle del Jerte.

En 1175 el papa Alejandro III aprueba la Orden Militar de Santiago y Alfonso VIII les concedió Uclés.

Alfonso IX de León llevó a cabo también la conquista de Mérida, muy importante para los monarcas leoneses por ser sede episcopal del obispado visigodo, con lo cual se entronizaba la antigua tradición eclesiástica mozárabe.

Badajoz sería reconquistada por Alfonso IX el 19 de marzo de 1230.

Desde entonces Extremadura está muy unida a los leoneses, que en aquellos lejanos años la pueblan llenándola de torres y casas fuertes, que habrán de soportar las acometidas guerreras de sus enemigos y la transforman de tierra asolada en próspera empresa, sobretodo ganadera.

Hasta hoy en día, o al menos hasta hace poco, en que los leoneses de la montaña bajaban con las ovejas a pasar el invierno a la "serena" y subían a los jugosos pastos de "los puertos" a pasar el verano, muchas familias repartieron sus cariños entre León y Extremadura durante siglos y eso queda en la sangre.

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En Extremadura convivieron Islam, Judaísmo y Cristianismo, llamadas las tres culturas, hasta que los Reyes Católicos, después de finalizar la llamada Reconquista decretaron la conversión al Cristianismo o expulsión, a quien no aceptara la nueva doctrina oficial.

Hoy se cree, que a pesar de que la propaganda oficial mantenía, que se pedía limpieza de sangre, la expulsión de estos españoles dio como resultado la emigración masiva a América. Fue durante los Siglos XV y XVI un rasgo cáracteristico de la región extremeña, llevando el espíritu de la caballería allende los mares.

La fama ha alzado a varios extremeños como: Hernán Cortés, conquistador de México, Francisco Pizarro, quien anexó los territorios Incaicos al Reino de España y Pedro de Valdivia, conquistador de Chile, que rebautizó el actual Chile como Nueva Extremadura, cuya capital era Santiago de Nueva Extremadura y otros muchos que los acompañaron y que no podríamos citar ahora.

En la Dehesa de Guadalupe( que significa río escondido) se produce la aparición de la Virgen de Guadalupe. Muchas cosas están escondidas allí y una intuición clara da pistas de la enorme alegría que se respira en el entorno.

En los alrededores de su iglesia surge el nucleo de población La Puebla de Guadalupe, que Alfonso XI en 1348 otorgaría a su confesor, el converso D. Toribio Fernández de Mena, como prior del monasterio.

Desde entonces es centro de peregrinación, de los más importantes de España. La devoción a la Virgen de Guadalupe fue llevada a América por los conquistadores de México, desde allí irradió su fama que se conoce en el mundo entero.




30 noviembre 2008

Noceda del Bierzo

Noceda del Bierzo es un pueblecito de la provincia de León, en lo alto de la Sierra de Gistredo, donde nacen fuentes de aguas medicinales, que se esparcen por senderos entre robles y abedules.
Teníamos ganas de conocer este pueblo desde cuando fuimos a Burbia y oímos hablar de él.
Noceda está ubicada en un valle que estuvo rodeado de importantes núcleos astures de lo cual ha quedado constancia en la zona. A parte de disfrutar de las propiedades mineromedicinales que se le atribuyen a sus aguas, realizamos un recorrido de gran belleza y contemplamos el paisaje, vegetación y fauna característica de la zona.
cascada
La Fuente del Rubio, a la cual se puede acceder desde El Mouro por un sendero que se eleva en zig-zag entre robles, escobas silvestres y urces, tiene propiedades oligominerales y es bicarbonatada sódica. Hay quienes aseguran que este agua fortalece los huesos, es saludable para el reuma, previene la caries y da mucha vida.
Desde La Fuente del Rubio se divisa, al norte, El Mirador de la Gualta como un castro o castillo romántico. Al sur se atisba una parte de Noceda: los barrios de Río y San Pedro, y al fondo se entreve el barrio de Vega. La impresionante Sierra de la Guiana raya el horizonte.

La Fuente del Azufre, se encuentra en un paraje selvático, donde hay una cascada espectacular. El agua bicarbonatada mixta de esta fuente tiñe y salpica de color rojizo a quienes se acercan a echar un trago. Se dice que quien bebe este agua, acaba teniendo un apetito comparable al de un león.

El manantial de la Salud, también conocido como el manantial de la Doncella, pues el agua brota a chorros por entre un manto de musgo. Basta asomar el morro al caño, clorurado y salutífero, para sentirse a gusto.

Los senderistas, no satisfechos con los manantiales, pueden dejarse arrullar por la catarata de "La Gualta". Un poderoso chorro de agua cae a plomo desde unos treinta metros de altura sobre un pozo. Se puede acabar coronando el mirador de La Gualta, donde el viento de la sierra alivia el sudor del caminante. Desde esta posición privilegiada se puede contemplar el hermoso y sublime valle de Noceda.

A lo largo del recorrido nos encontramos con otras fuentes, que si bien no tienen las mismas propiedades medicinales, si tienen un agua refrescante. Estas son: Juan Álvarez, La Fuente Mía, La Fragua, La reguera y la fuente "El Canalijo".

Al llegar al pueblo nos estaba esperando el presidente que nos enseñó un molino y una bodega, dando toda clase de detalles nostálgicos sobre su funcionamiento y utilidad.
Luego nos fuimos al restaurante o casa rural, que han restaurado y decorado con un gusto excelente a la entrada del pueblo, para reconfortarnos antes de regresar a casa.

27 octubre 2008

Faedo de Ciñera, excursión de la Jcyl

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Aprovechando la mágica estación otoñal, hemos visitado el Faedo de Ciñera. El grupo de la Junta iba bien aprovisionado de información sobre las características ecológicas y socio-culturales de la zona, pero además de eso, fuimos recibidos por representantes del Ayuntamiento y acompañados por la guía que nos deleitó con numerosos detalles.


Íbamos dispuestos a pasar un día de compañerismo, compartiendo paseo y opípara comida.

Por supuesto, antes de llegar al bosque, le hicimos homenaje a estas tierras mineras, escuchando los pormenores de la formación del pueblo de Ciñera, del pozo 50 y observando las instalaciones del pozo Ibarra.

Avanzábamos hacia el Faedo, cargados de ilusión por descubrir de nuevo este bosque encantado, con su maravillosa mezcla de colores, amarillos de los chopos y salgueros, que bordean el arrollo junto a la campa, verdes de las encinas, que dominan sobre la roca caliza y marrones de los troncos o rojos, de las hojas de las hayas.

Mirábamos los árboles con admiración, porque estas hayas se han adaptado a su medio, consiguiendo unas formas poco habituales en otros lugares, consiguiendo unos troncos más gruesos y cortos y unas ramas configuradas como copas de vino, quizá para soportar el peso de la nieve, que suele cubrirlas más que en otras zonas.

Las cámaras de fotos inmortalizaron algo de lo que admirábamos en tan variados puntos de interés...

Y luego vino la hoz, con la roca blanca, ennegrecida en hilitos, de las escorrentías de agua filtrada en minerales, del interior de la tierra. Subíamos por una senda empinada o por el puente de palos, cuando el espacio era tan estrecho que no había más que roca viva. El arroyo bajaba repartido en pequeños remansos, los llamados “marmitas de gigante” y había conseguido, a través de miles de años, formar cuevas y modelar cúpulas en las dos peñas que lo limitaban. P1030304En una de esas pequeñas estancias nos contemplaba un rebeco, que acabó posando para nuestras fotos, como si nos comprendiera.

Seguimos subiendo en espacios más abiertos, desde donde se veía la vertiente que venía de Villar del Puerto y accedimos a la carretera que acababa en La Vid. Fue un paseo descendente, por un valle amplio y soleado, que nos dio la oportunidad de fotografiar largos estratos en las montañas, praderías con ganado bovino, otro bosque de hayedos y muchos rincones con hermosos chopos de hojas doradas tililando al sol.

Al llegar al río Bernesga tomamos una senda que en pocos pasos nos llevó a Ciñera, donde nos esperaba el autobús que nos acercó a Vega de Gordón. Comimos placidamente, compartiendo nuestras impresiones y aún disfrutamos de la sobremesa y del paseo por los alrededores del pueblo.

P1030375Estábamos paseando cerca de la vía, cuando un sonido nos previno de la llegada del tren. Visto y no visto, pasó por nuestro lado como una exalación y con las mismas, nosotros tomamos el camino hacia casa, eso sí, en el mismo autobús que nos había traído.

Rafa y Rosi

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21 octubre 2008

El Faedo de Ciñera

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Hay placeres que no tienen precio, como contemplar una puesta de sol, un amanecer en la playa o en este caso, visitar un hayedo...
Nosotros lo disfrutamos esta primavera, entre remolinos de agua en los montones de hojas rojizas que yacían por doquier.
Ahora volveremos en otoño, con su maravillosa mezcla de colores, amarillos de los chopos, verdes de los pinos, marrones de los castaños y rojos de las hayas. Si además, la visita es guiada y acompañados de buenos amigos ¿qué más se puede pedir?.
Armados de mochila y chubasquero, dejamos el autocar en la localidad de Ciñera, cuyo topónimo según D. Pio Cimadevilla puede provenir de Cinis (ceniza) y Aria (era) debido posiblemente, a la explotación en la antigüedad de una veta de mineral de hierro. Otros topónimos la harían provenir de “cenia” (molino) o del latín “ciñere”(ceñir) justificado por las rocas y peñas que rodean al pueblo. El termino Faedo proviene del bable astur-leonés y quiere decir hayedo.
Salimos por el camino del cementerio, siempre junto al río, vamos dejando los últimos huertos hasta encontrarnos con una bocamina abandonada con sus vías y vagonetas. Podemos recordar su pasado reciente... y es que si hasta la primera mitad del siglo XIX el pueblo vivió gracias a la agricultura, a partir de 1840 comienza la explotación del carbón hasta convertirse en el primer productor de la provincia de León. Aunque las primeras minas habían comenzado a funcionar en el s. XIX, no es hasta 1919 cuando la Hullera Vasco-leonesa se decide a comenzar los trabajos del primer pozo de extracción, que con 150m. de profundidad y 31,5 de altura, se terminaría de construir en 1930. Estuvo en servicio hasta 1996 y resistió la dinamita que trataba de destruirlo en la guerra civil. Junto a él se fotografiaron generaciones de mineros y al igual que Fagus, resiste el paso de los años, formando parte de la historia y del paisaje.P1000043
Antes de ponernos en camino habíamos leído el cuento de Dª Josefina Diez, vecina de Ciñera y el librito “El carbón de Haeda” con el que nos habíamos hecho una idea de la magia del lugar, con bruja buena incluido. Me impresionó leer en el libro que, hace unos 400 millones de años, este lugar constituía el fondo de un mar poco profundo y salpicado de islas. En la parte dedicada a la geología, nos cuenta Dª Esperanza Fernández que todos los cambios bióticos han quedado reflejados en las rocas, que ahora contemplamos a lo largo del camino. En principio dos tipos de roca: Una, la constituida por cantos de arena y limos, que se destruyen por los efectos del hielo y la lluvia, que generan luego valles y colinas cubiertas de vegetación, y otra, la constituida de rocas calizas, formadas por carbonatos y calcio disueltos por el agua de ese antiguo mar, que genera las peñas grises, que se van alternando con las zonas verdes, debido a los movimientos del fondo marino del paleozoico. Como consecuencia de los choques, las rocas se rompieron en trozos alargados en dirección este-oeste a lo largo de todo el valle. Según caminábamos iba reconociendo lo que había leído.
La capa de debajo del arroyo, que la autora del reportaje nos dice que recibe el nombre geológico de Formación Oville, procede de arcillas de 500 millones de años de antigüedad, está ahora cubierta por un manto de tierra y hierba: Es rica en fósiles trilobites.
Siguiendo por el camino observamos luego capas de carbón pertenecientes a la Formación Pastora, del Carbonífero Superior (310 M.M de años) con abundantes fósiles vegetales que fueron depositados en aquella época en pequeños lagos rodeados de vegetación.
Más adelante nos encontraremos con un farallón de tonos rojizos y grises, calizas de Formación Láncara. Los fósiles aquí son de invertebrados que constituyeron uno de los ecosistemas más antiguos de nuestro planeta. Pequeñas conchas de braquiopodos, trilobites y “carpoideos”.
Nos encontramos después una zona amplia con vegetación, es una Formación Huerga del Devonico, (380 M.M. de años) que se formó en una gran falla. Al final de la cual empezamos a distinguir el faedo.
El sustrato es aquí de naturaleza calcárea. La caliza se erosiona por disolución y no genera suelo, salvo pequeños depósitos de arcilla en las fisuras, favoreciendo la germinación de las semillas de hayucos. Después las raíces se van sujetando mejor en las rocas.
Reconozco que nunca me había interesado mucho por la geología pero este artículo de Dª Esperanza Fernández Martínez me impresionó por su claridad didáctica, a la hora de comprender el terreno por el que me movía.
Habíamos cruzado un par de puentes muy bien reconstruidos por la asociación ADELFA. En realidad el camino que ahora seguíamos era el mismo que seguían antiguamente los mineros para acudir a su trabajo desde Villar del Puerto y el valle de Vegacervera.
Sentimos la agradable sensación de pisar la alfombra de hojas secas y nos fotografiamos junto a "Fagus", el haya de 500 años de antigüedad y más de 23 metros de altura, que con más de 6 de ancho tiene el honor de estar entre los 100 árboles más singulares de España.P1010925
Continuamos por el sendero hasta el “puente de los palos” que da acceso a la hoz y pudimos contemplar las “marmitas de gigantes”, una especie de spá que la naturaleza y el río han diseñado de forma caprichosa, para que los jóvenes del lugar pudieran utilizarlo a modo de grandes bañeras relajantes.
Si tenemos suerte, siempre acompañados por los trinos de las especies de pájaros que pueblan el bosque, habremos contemplado también el majestuoso vuelo de algún buitre leonado, buscando las corrientes de aire caliente o algún animal muerto para comer.
Madrugando un poco (ese no es nuestro caso) veremos nadar en el río al desmán ibérico. Este animalito, de la misma familia de los topos, se adaptó a la vida acuática hace 15 millones de años. En la actualidad sólo se conservan dos géneros: el galemys ibérico y el desmán ruso, por lo que estamos ante un tesoro biológico, en peligro de extinción, que hay que conservar.
Con la proliferación de coches y autocares las costumbres cambiaron, el puente de los palos y el camino del faedo cayeron en el olvido, hasta que un grupo de gentes emprendedoras lo rescataron de nuevo. Hoy este entorno se encuentra dentro de la reserva de la Biosfera del alto Bernesga y en el año 2007 fue galardonado con el premio del Ministerio de Medio Ambiente, como el “bosque mejor cuidado”. Y es que Haeda, la bruja buena sigue cuidando del lugar y sus gentes.

¡Ah! ¿Qué no conocéis esta historia?
Pues, érase que se era … en un tiempo muy lejano de grandes nevadas, cuando los niños jugaban por estos valles, mientras sus padres buscaban comida y leña para protegerse del frío invierno. Había también una bruja que, como todas las brujas, tenía que realizar una maldad nueva cada día para alimentarse y seguir viva. Pero a nuestra bruja le gustaban las vocecillas de los niños mientras jugaban y correteaban en su valle, ella se sentía feliz. Así que al llegar la noche, para que no se enfriaran, Haeda juntó unas piedras y haciendo acopio de magia ¡Zas! Con un rayo las prendió e hizo un fuego y todos pudieron dormir calentitos.
Al día siguiente, vinieron aún mas niños para corretear y reír contentos por el valle y Haeda volvió a prepararles las rocas para hacer un fuego mayor aún que el de la noche anterior, pero ella notaba que al realizar esta buena acción su cualidad de bruja se iba debilitando. Al no haber realizado maldades los días anteriores, iba perdiendo sus podres.
Así que, llegado el tercer día, haciendo acopio de todas las fuerzas que le quedaban preparó toda la montaña que rodeaba el valle para que nunca, nunca les faltase carbón a las buenas gentes del lugar. Ella se esfumó en el aire, junto al haya centenaria. Se sacrificó por ellos, pero los niños de todos los colegios del valle siguen viniendo para, con sus voces y su juegos, hacerla feliz para siempre.
Rosi y Rafa