04 febrero 2015

Margarita Torres con “La Copa de Cristo” en la Bañeza, Jornadas Jacobeas


Dentro del ciclo de conferencias programadas por la Asociación de Amigos del Camino Monte Urba de la Bañeza, tuvimos la ocasión de asistir a la conferencia impartida por Margarita Torres Sevilla en la que nos dio a conocer sus descubrimientos sobre la ubicación en el Museo de San Isidoro de León del Santo Cáliz de la Última Cena, el Grial de los poemas medievales o coloquialmente para los leoneses, el Cáliz de Dª Urraca, que siempre tuvimos ante nosotros.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

D. Arturo hizo la presentación contándonos todos los méritos académicos de la conferenciante, que son muchos y de muy alto nivel, pero sobre todo recalcando con mucho cariño lo que era Margarita, una hija de la Bañeza, siempre dispuesta a acudir cuando se la necesitaba.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

¿Cómo podríamos resumir en unas pocas líneas la interesante conferencia en la que la profesora Torres nos fue desgranando sus vastos conocimientos al respecto? Confieso que en varias ocasiones me he puesto manos a la obra y otras tantas lo he dejado. Conocemos a Margarita desde antiguo como la mayor parte del público que acudió a escucharla pues eran paisanos suyos. En su día nos impresionó con su tesis sobre la genealogía de la linajuda familia leonesa de los Flainez de los cuales descendería nada menos que el Cid Campeador, seguimos su trayectoria leyendo sus publicaciones, siempre interesantes, así que si ahora nos dice que la copa de la última cena de Cristo está en León porque lo ha investigado a fondo, pues… nosotros la creemos y seguro que es cierto.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

No se cortó al decir que muchas de las ideas que tenemos del grial tienen su origen en las películas de Indiana Jones pero ella las desmontó inmediatamente explicando que la liturgia judía, prohíbe celebrar la Pascua con objetos porosos como la famosa copa de madera con la que Indi da a beber a su padre para que se cure. Las copas deben de ser de piedra oro o plata según la riqueza de sus propietarios.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Se lamentó un poco del carácter de los leoneses a los que trató cariñosamente de “cazurrines” y un poco pasotas que no han sabido comprender el verdadero alcance de su descubrimiento, cuando si lo han hecho televisiones extranjeras, como la BBC, Rusia o China por citar algunas.

Pero ¿Cómo empezó la historia del descubrimiento? Margarita os dirá que fue por casualidad, pero esta no existe si la persona no es muy observadora y está alerta. Haciendo un estudio de los objetos inventariados en el museo de San Isidoro, observó una serie de objetos fatimíes de mucho valor y son datados como del siglo XI.

Después la Junta de Castilla y León decidió subvencionar una copia del cáliz, para lo cual Rafael Moreno tuvo que desmontar el original pudiendo comprobar un corte en la piedra de ágata que forma el recipiente. El primer documento encontrado en el Cairo nos da cuenta de la hambruna sufrida en Egipto por aquellas fechas en que el Emir de Denia envía muchos alimentos a sus hermanos de religión. El califa agradecido le ofreció lo que quisiera y el emir le pidió el Cáliz de Cristo que se custodiaba junto al tesoro real en el Cairo, no lo quería para él que era musulmán sino para agradar al monarca más poderoso de esa época, el rey de León. Yalalia es para los geógrafos musulmanes León Galicia Asturias y Zamora, la Galaecia de los españoles.

También narran las crónicas como la hija de Saladino enfermó gravemente y los médicos, temiendo por su vida aconsejaron depositar la milagrosa copa sobre su vientre. Pero había un problema: la comitiva con los regalos para el emir de Denia había partido ya. La dificultad fue solventada cuando el visir con su espada arrancó una esquirla al cáliz. Llegados aquí, Margarita cuenta emocionada como al traducir este párrafo busca en la copa esa melladura y ¡premio!

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Allí estaba el corte que daba fe de que aquella era la copa que se trajo del Cairo y que a su vez había sido arrebatada por los musulmanes a los cristianos durante la conquista de Jerusalén. La hija del Rey, Urraca, donó sus joyas mas preciadas para adornar una pieza de piedra ¿porqué tomarse esa molestia? Pues porque ningún cristiano debía poner sus labios donde en su día los puso nuestro Señor. Desde finales del Siglo XI tenemos constancia de la llegada de una gran cantidad de peregrinos a León en detrimento de los de tierra Santa, ¿para qué iban a ir, si la reliquia más importante se encontraba en san Isidoro?


Poco a poco nos fue desgranando sus conocimientos técnicos: las pruebas solo pueden hacerse sobre restos orgánicos y no tienen una precisión milimétrica, pero sabemos por ellas y por su forma, que se trata de una copa anterior al año 70.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

La mayoría de los cálices que hay por el mundo son todos bizantinos excepto los de León y Valencia. Nos Explica Margarita que el de Valencia puede ser el de San Pedro. Había seguido otro camino distinto: estuvo en Roma hasta la época de San Lorenzo, después lo encontramos en Huesca para acabar en Valencia. Los documentos de San Juan de la Peña ponen “cáliz de piedra”. En una ocasión el rey de Aragón Jaime II le pide a su homólogo de Egipto en el año 1322 que le entregue el santo Cáliz. Debemos de suponer, por tanto que sabe que el que él tiene no es el original. La respuesta que recibe es que lo que le pide ya se encuentra en España.

Al finalizar la conferencia Margarita atendió amablemente las preguntas que le dirigieron los presentes y firmó los libros que algunos habíamos llevado para la ocasión.

Nosotros volvimos el domingo siguiente, cuando se celebraba el cierre de las Jornadas Jacobeas, para asistir a la procesión con pendones, gaitas y panderetas, con paradas para glosar los puntos más interesantes del recorrido jacobeo que tiene la Bañeza, hasta llegar a la Iglesia del Salvador donde Don Arturo celebró la Eucaristía. Personalmente quiero decir que me emocioné al escuchar y ver bailar dentro de sus muros la jota de la Bañeza que retumbaba con un sonido especial.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Hubo un vino español que contó con la presencia del Alcalde, que dedicó en la misa unas palabras a Santiago Apóstol y a la Asociación del Camino de Santiago de la Bañeza Monte Urba a la que está muy agradecido.
Yo aproveché la ocasión para saludar a los amigos asturianos que siempre acuden a la cita.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Departí con “Marcelino, el peregrino pasante”, otro Bañezano famoso, que propaga el amor a su tierra por "el mundo alante" y que aportó un ejemplar del Códice Calixtino para la ofrenda de la misa. Le hice entrega de la foto que le había sacado en las Jornadas Jacobeas del pasado año, cuando se inauguró la placa en honor de D. Arturo.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Nos fotografiamos junto a Abamor Eximiz Y Cendina su esposa, los ilustres mozárabes que donaron en la Edad Media su palacio al Obispo San Genadio, para crear el Monasterio de San Salvador,  constituyendo así el albergue de peregrinos más antiguo del que se tiene noticia.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Finalmente, los más afortunados fuimos a degustar una exquisita paella, de enorme tamaño, cocinada por voluntarios de la Asociación, que además prepararon cada detalle y se ocuparon de todo.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Disfrutamos de una buena tertulia en la sobremesa con vino, fruta, café, dulces y chupitos.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

En agradable camaradería nos unimos al baile, jaleados por las famosas charangas que siempre acuden a la cita entusiasmados.

La Bañeza, Jornadas Jacobeas

Todo ello aderezado con la alegría que caracteriza a estas gentes bañezanas. ¡Gracias amigos por compartir!

La Bañeza, Jornadas Jacobeas


Texto y fotos de Rosa Fadón y Rafael Cid