12 marzo 2012

La vía Trajana, León

Con la retina aún impresionada por los magníficos esgrafiados que tuvimos ocasión de contemplar en la Peregrina de Sahagún, nos dispusimos a realizar la ruta de senderismo que transcurre por la una de las variantes del camino de Santiago: La Vía Trajana que unía Burdigala, la antigua Burdeos, con Asturica Augusta (Astorga).

Ved nuestro reportaje fotográfico aquí:
http://www.flickr.com/photos/rsas0010/sets/72157629208141216/

El trozo que nosotros anduvimos conserva su hechura romana original, con tierra pisada, para que los caballos pudieran hacer cómodamente la ruta y con la anchura necesaria para que circularan carros en ambas direcciones. Es un milagro que se conserve, sin ninguna protección legal y un pecado, que esté al uso de maquinaria agrícola...
Vía Trajana, Burgo Ranero

Su trazado se ha perdido, porque muchos trozos han sido asfaltados, como el tramo que pasa por Calzadilla de los Hermanillos, denominado también Calzada de los Peregrinos. El término de Calzadilla de los Hermanillos debe su nombre tanto a la ubicación que presenta junto a la vía romana, como a su condición de asentamiento de frailes menores o hermanillos, vinculados al monasterio de Sahagún.

Al fondo, a la derecha de nuestra marcha, mientras caminábamos en la mañana soleada, se podían contemplar nuestras montañas, que fuimos identificando por sus siluetas recortadas contra el horizonte. El Polvoreda, Peña Corada, Tres Provincias, el Espigüete y todos los que hacen las delicias de los montañeros leoneses.

Vía Trajana, Burgo Ranero

A izquierda y derecha se extendían amplias tierras de cereal, que dieron ocasión para que María Jesusa rememorara sus recuerdos de infancia, vivida en uno de los pueblos cercanos. Mientras hacíamos la ruta, ella iba desgranando los nombres de los aperos y las distintas labores agrícolas.

Pasamos también junto a una pequeña laguna, de las que abundan por la zona, que me hizo recordar la leyenda de Giraldo el Diablo, el ladrón de Sahagún y de los habitantes de Bercianos del Real Camino. La laguna está llena de espadañas, juncos y maleza, aunque dicen que es más profunda y fangosa la de Bercianos, de hecho hay quien dice que hasta tiene arenas movedizas como las de las películas.

Pero volvamos a la leyenda... en la época de D.ª Urraca y Alfonso el Batallador uno de los generales de este último Giraldo el Diablo, el que robó el Lignum Crucis en Sahagún, aunque más tarde lo devolvió de nuevo, atacó después el pueblo de Bercianos, reduciéndolo a cenizas.

Muchos de sus habitantes huyeron despavoridos de la quema, pero se precipitaron de noche en las aguas fangosas de la laguna y vagan en la actualidad convertidos en patos silvestres. Me acerqué pensando en que la historia se mezcla a veces con la leyenda, para que no olvidemos los nombres de sus protagonistas, cuando un ruido ensordecedor me sacó de mi ensimismamiento y rompía el silencio casi sagrado del lugar. ¡Había espantado a una manada de poyas de agua, que emprendían el vuelo!